Prosiguiendo con el ciclo de National Theatre Live en el que se aprecian obras presentadas en Londres, en pocos días más se podrá juzgar Henry V, el drama histórico de William Shakespeare, concebido a principios de 1599. La pieza ha sido filmada en una de las representaciones realizadas entre el 11 de febrero y el 11 de abril de 2022 en el Donmar Warehouse de la capital inglesa.
Kit Harrington y el elenco. (Foto: Helen Murray)
La pieza se centra en los acontecimientos ocurridos durante la Guerra de los Cien Años donde Inglaterra se embarca en la conquista de Francia. No obstante el período histórico en que transcurre el director Max Webster optó por ofrecer una versión juvenil de la pieza entremezclando los eventos históricos con vestimenta moderna, con acompañamiento de música hip-hop; en todo caso eso no altera el contenido esencial de la creación original en donde queda reflejada la fuerza del poder y liderazgo en tiempos de crisis.
Kit Harrington. Foto: Helen Murray)
De acuerdo a los comentarios realizados por la crítica especializada en oportunidad de su estreno, la solidez de esta producción se debe en gran parte a la vigorosa actuación de KitHarrington, caracterizando la transición de un joven príncipe inmaduro hacia el guerrero rey de de Inglaterra; es él quien como el autocrático monarca lidera al ejército inglés para derrotar a Francia en la sangrienta guerra de Agincourt, sin tener escrúpulos en matar a los prisioneros franceses.
Además de Harrington el elenco está integrado por Kate Duchêne, Anoushka Luca, Jude Akuwudike, Millicent Wong, Claire-Louise Cordwell, Steven Meo y Danny Kirrane. En los factores técnicos de producción se destacan la escenografía de Fly Davis, la iluminación de Lee Curran y el diseño de video de Andrzej Goulding.
Este espectáculo de 3 horas de duración será exhibido en selectas salas de Cineplex el 16 y 20 de octubre de 2022
LANUITDESROIS. Autor: William Shakespeare – Traducción y Adaptación: Rébecca Déraspe y Frédéric Bélanger - Dirección: Frédéric Bélanger. — Elenco: Adrien Bletton, Guido Del Fabro, Thomas Derasp-Verge, Alex Desmarais, Kathleen Fortin, Yves Jacques, Marie-Pier Labrecque, Benoît McGinnis, Jean Philippe Perras, Étienne Pilon, François-Simon Poirier y Clara Prévost – Escenografía: Francis Farley Lemieux – Vestuario: Sarah Balleux — Iluminación: Nicolas Déscoteaux – Video: Thomas Payette / Mirari Studio — Música Original: Gustafson (Adrien Bletton y Jean-Philippe Perras) — Maquillaje y Peinado: Amélie Bruneau-Longpré – Asistente de Dirección: Marie-Hélène Dufort — Duración: 2 horas (sin entreacto). Representaciones: Hasta el 15 de octubre de 2022 en el Théâtre du Nouveau Monde
El comienzo de la actual temporada del TNM no pudo haber resultado más atractivo ofreciendo una de las más divertidas comedias de William Shakespeare, concebida en 1602. Claro está que los elementos que gravitan para que la actual versión resulte esplendorosa residen en la remarcable compenetración del director Fréderic Bélanger de haberse sumergido de lleno en el espíritu del texto gracias a la notable adaptación y traducción realizada por el y compartida con Rébecca Déraspe. Es así que durante dos horas la audiencia disfruta del divertimento que destila el contenido de esta obra imbuida de amores triangulares, secretos bien ocultos y delirantes equívocos; todo ello con el apoyo de una pequeña banda musical y canciones que con brío acompañan el desarrollo de la pieza.
Benoît McGinnis y Kathleen Fortin (Foto: Yves Renaud)
La historia comienza con el naufragio de un barco en la costa de Illiria, un antiguo reino del Adriático, donde logra sobrevivir Viola (Clara Prévost), una joven mujer que cree haber perdido a su hermano gemelo Sébastien (Thomas Derasp-Verge) que viajaba con ella. Disfrazada de hombre bajo el nombre de Césario pasa a desempeñarse como paje del duque Orsino (Jean-Philippe Perras). Como primera misión su empleador que está perdidamente enamorado de la recatada condesa Olivia (Marie-Pier Labrecque) le pide que le transmita su pasión amorosa. Pero la situación se complica cuando Olivia no está interesada en Orsino a la vez que se siente atraída por Césario (Viola) en tanto que éste (o ella) se enamora de su protector.
François-Simon Poirier y Étienne Pilon (Foto: Yves Renaud)
La ingeniosidad de Shakespeare se manifiesta a través de la intriga que generan los personajes circundantes de la corte. A través de la dinámica narración de Feste (Benoît McGinnis), el bufón de Olivia, se sale al cruce de Sir Toby (Étienne Pilon) — pariente de Olivia- su compañero Sir Andrew (François-Simon Poirier) y Maria (Kathleen Fortin), la criada de la condesa. Este trío se unirá para reírse del ingenuo lacayo Malvolio (Yves Jacques), haciéndole creer mediante una carta fraguada que Olivia está enamorada de él.
Yves Jacques (Foto: Yves Renaud)
La interpretación del distinguido elenco constituye otro de los importantes logros de este espectáculo. En el mismo cabe destacar a algunos de sus integrantes, como es el caso de Yves Jacques quien ofrece una de las más deslumbrantes actuaciones de su carrera en el comiquísimo rol del puritano servidor de Olivia, así como igualmente François-Simon Poirier y Étienne Pilon destellan con su inigualable jocosidad en sus entrañables personajes; no menos encomiable es la caracterización de Kathleen Fortin animando a la dinámica pícara y bulliciosa Maria, donde la actriz igualmente resalta con su magnífica voz interpretando las canciones.
La puesta escénica de Bélanger es inmejorable permitiendo que todos los actores se desplacen y desenvuelvan con gracia, así como el acertado montaje donde la música del grupo Gustafson se intercala armoniosamente en su desarrollo. . Asimismo, la minimalista escenografía, el vestuario, la iluminación y la proyección de video contribuyen a valorizar esta notable producción.
En suma, gracias a la magnífica programación de Lorraine Pintal, la directora artística del TNM, esta propuesta ofrecida permite que al término de la representación de La Nuit des Rois, el espectador emerja de la sala con una renovada alegría de vivir.
En otra producción de National Theatre Live el público canadiense tendrá oportunidad de juzgar la pieza Straight Line Crazy del renombrado dramaturgo David Hare enfocando su atención en Robert Moses.
Considerado como el más poderoso planificador urbano tanto de Nueva York como Long Island, Robert Moses ha sido también conocido como el “Master Builder” de la Gran Manzana. Durante su trayectoria desde la década del 20 del siglo pasado hasta mediados de los años 50 fue de hecho un funcionario de facto que construyó parques, 627 millas de carreteras así como puentes financiados a través de peajes. Pero después de casi cuatro décadas de actividad permanente se produce su caída en desgracia en la medida que se generan importantes fenómenos de cambios sociales y culturales en Estados Unidos, debiendo enfrentar a grupos de manifestantes que tienen una idea diferente sobre el devenir de la gran ciudad.
Ralph Fiennes (Foto: Manuel Harlan)
Su carrera profesional y su controvertida personalidad megalomaníaca y manipuladora es revivida en esta pieza que fue representada en el escenario de The Bridge Theatre de Londres desde Marzo hasta Junio de 2022 bajo la dirección de Nicholas Hytner.
El célebre actor británico Ralph Fiennes asume el rol protagónico acompañado de un elenco integrado por Samuel Barnett, Siobhán Cullen, Danny Webb, Alisha Bailey, David Bromley, Al Coppola, Ian Kirkby, Alana Maria, Dani Mosley, Guy Paul, Helen Schlesinger y Mary Stillwaggon Stewart.
Straight Line Crazy será exhibida en las salas de Cineplex a partir del 8 de septiembre.
Después de haberse cancelado su presentación por espacio de una semana debido al Covid 19 que afectó a una veintena del equipo participante, finalmente ha visto la luz Annie – La Comédie Musicale, la producción que el Festival Juste pour rire ofrece durante la presente temporada estival en el Teatro Saint-Denis.
Una escena de la comedia musical (Foto: Laurence Labat)
Desde su estreno en Broadway, en Abril de 1977, la pieza concebida por Thomas Meehan con canciones compuestas por Charles Strouse además de haber sido galardonada con 7 premios Tony, ha sido representada en 34 países con un éxito extraordinario. Siendo la primera vez por quien escribe estas líneas de juzgarla en idioma francés, desde el vamos se puede anticipar que la traducción realizada por el director Serge Denoncourt y de la letra de las canciones, en este caso con la participación de Manuel Tadros, es a todas luces maravillosa, en la medida que esta Annie reproduce el espíritu de la versión original inglesa.
No es necesario explicitar la historia que transcurre en Nueva York, en los comienzos de la década del 30, época de la gran depresión. En ese entorno, la huérfana Annie de 11 años acompañada de su perrita Sandy, anhela encontrar algún día a sus padres, mientras permanece en un orfanato junto con otras compañeritas, sufriendo las humillaciones de la malvada guardiana; la niña está lejos de sospechar que por un vaivén favorable del destino su vida habrá de cambiar.
Kayla Tucker y Chloée (Foto: Laurence Labatt)
Más allá de su emotiva trama, interesa destacar aquí los estupendos valores del espectáculo, comenzando por la interpretación. Ha sido un gran hallazgo el haber seleccionado a Kayla Tucker quien con increíble desenvoltura y contagioso entusiasmo se introduce en la piel de la pelirroja e inteligente Annie; verla actuar, cantar y bailar, pareciera que se está frente a la auténtica heroína. Igualmente impresionante es la caracterización que realiza Geneviève Alarie dando vida a Madame Hannigan, la despótica, gruñona y alcohólica directora del orfanato dedicada a explotar salvajemente a las niñas. Por su parte es ampliamente convincente la participación de David Savard como el multimillonario Warbucks quien con su frialdad de empresario terminará derritiendo su corazón al salir al encuentro de la cautivante Annie. Véronique Claveau sale airosa animando a la secretaria de Warbucks, en tanto que Kevin Houle y Émily Bégin satisfactoriamente caracterizan al dúo de truhanes que disfrazados apropiadamente pretenden asumir la paternidad de Annie. Párrafo aparte merece la actuacion de las 12 menores intérpretes„entre las mismas la benjamina del grupo Juliette Aubin„ animando a las huérfanas del orfanato a través del canto y baile en conjunto. Por último la canina Chloée, admirablemente amaestrada, se comporta como una artista profesional en las escenas en que aparece al lado de Annie.
La coreografía es otro de los sólidos valores de esta producción en la que la coreógrafa Wynn Holmes de manera estupenda conjugó el teatro, la música y las danzas a fin de permitir el eficiente avance de la narración.
David Savard, Kayla Tucker y Véronique Claveau (Foto: Laurence Labat)
En esta época en que la escenografía suele ser minimalista, no deja de sorprender la extraordinaria concepción obtenida por Guillaume Lord; es así que se asiste sin notarlo a varios cambios de decorados realizados con inusitada rapidez y eficiencia; son dignos de destacar el dormitorio de las niñas, el interior del orfanato, las calles de un sector desfavorecido de Nueva York por la depresión económica; la lujosa mansión del potentado Warbucks; el estudio de una emisora radial, así como el despacho del Presidente Roosevelt (Joseph Bellerose) en ocasión de la visita que efectúa Annie a la Casa Blanca.
Los números musicales constituyen otro de los pilares del espectáculo, con la dirección musical y arreglos del pianista Lorenzo Somma. La melodía más popular es Demain vocalizada por Annie; que a través de su letra, elle le hace saber al Primer Mandatario que no obstante la gran crisis económica que vive el país, hay un “Mañana” en que la dramática situación de la población habrá de revertirse con el sol comenzando nuevamente a brillar.
Serge Denouncourt reafirma una vez más que es uno de los más grandes directores de la escena canadiense; en esta oportunidad ha logrado una deslumbrante puesta escénica que permite resaltar esta gran producción..En conclusión, Annie, la comédie musicale es un espectáculo a todas luces brillante, capaz de satisfacer tanto al púbico adulto como a la población menuda, permitiendo que se salga feliz del teatro tarareando Tomorrow.
La pieza seguirá representándose en el Teatro Saint-Denis hasta el 31 de julio para posteriormente ser ofrecida en el auditorio Albert Rousseau de Quebec, a partir del 12 de agosto.
THESAGESOFCHELM – Autor: Abraham Schulman — Música: Ely Rubinstein — Dirección y Coreografía: Trevor Barrette –- Elenco: Jake Cohen, Natalie Demmon, Kinneret Finegold, Rachel Kohl Finegold, Bram Lackman-Mincoff, Jodi Lackman, Bruce Lambie, Stephen Maclean Rogers, Jeanne Motulsky, David Peterman, Daisy Dalit Sigal, Sam Stein, Stan Unger y Theodore Vlachos – Dirección Musical: Nick Burgess – Integrantes del Conjunto Musical: Nick Burgess, Vanessa Marcoux, Mike De Masi y Parker Bert – Escenografía: Elizabeth de Medeiros – Vestuario: Sabrina Miller – Iluminación: Tim Rodrigues – Entrenamiento del Idioma Idish: Rivka Augenfeld, Raizel Candib, Stephanie Finkelstein, Aron Gonshor, Bronna Levy, y Sam Stein. – Duración: 2 horas con entreacto incluido – Representaciones: Hasta el 26 de Junio de 2022 en la sala principal del Segal Centre (www.segalcentre.org)
Desde que la Compañía de Teatro Judío de Dora Wasserman estrenara The Sages of Chelm en 1970, la pieza escrita por el humorista Abraham Schulman con música de Ely Rubinstein fue representada en numerosas oportunidades incluyendo la producción de 2008 del Centro Segal. En la actual reposición la obra demuestra que con su contagiable humor sigue manteniendo su radiante frescura a pesar del transcurso del tiempo. Aunque hablada en Idish, la pieza es representada con sobretítulos en francés e inglés que muy bien traducen el contenido de la lengua original.
Elenco. (Foto: Leslie Schachter)
Tal como se anuncia en el prólogo, cuando la tierra fue creada un ángel fue enviado para repartir por partes iguales las almas de sabios y tontos por todo el mundo, pero debido a un percance todas las almas necias cayeron en Chelm; si bien ésta es una pequeña ciudad ubicada en el sudeste de Polonia; en la imaginación del autor se trata de un pueblo cuya gente se cree ser la más sabia del planeta, aunque su manera ilógica de proceder conduzca a adoptar decisiones risueñas.
En ese marco, la vida normal de Chelm se ve alterada con la llegada de Menakhem (Jake Cohen), un forastero amante de la música que porta consigo su mochila y su inseparable flauta. La comunidad no está dispuesta a recibir extraños que puedan infectar a la sabiduría de sus integrantes; eso se intensifica aún más, cuando de inmediato surge un amor a primavera vista entre el recién llegado y la joven Shoshane (Jeanne Motulsky) quien está comprometida con Shmerl (David Peterman) a quien ella detesta. Entretanto, dado que Menakhem decide quedarse en Chelm, el rabino Yoysef Loksh (Stan Unger) convoca un Concejo de Sabios para decidir si lo van a admitir o no como residente; para ello el escribiente Mendl (Bruce Lambie) decide formularle 3 preguntas y si las respuestas son positivas Menakhem demostrará que él es también un sabio y podrá formar parte de la comlunidad. Como él solo acierta dos preguntas, la decisión del Concejo es que Menakhem permanezca en Chelm pero con la condición de no casarse con ninguna de las chicas del pueblo. En la medida que la gente observa los encuentros sentimentales del joven con Shoshane, sus padres Shakhne Getsl (Sam Stein) y Shoshe Dobe (Rachel Kohl Finegold) deciden que ella se case al día siguente con Shmerl.
Dicho lo que antecede, el transcurso de los acontecimientos conducirá a un feliz desenlace previsible sin que eso atenúe la eficacia de esta romántica comedia musical dotada de ingeniosos diálogos en los que los necios sabios de Chelm permiten que sus tonteras generen considerable hilaridad. Con todo, la eficacia de la obra queda resaltada aún más con la solidez de una docena de comediantes veteranos y jóvenes quienes personificando a los encantadores sabios tontos con su brío y entusiasmo contagian al público asistente, actuando, bailando y cantando un buen número de canciones compuestas por Rubinstein; a todo ello, cabe destacar al pequeño grupo orquestal bajo la dirección de Nick Burgess que acompaña armoniosamente al elenco.
Finalmente encomiable elogio merece la dirección escénica y coreografía de Trevor Barrette permitiendo que dentro de su simplicidad, esta producción musical transmita la remarcable la calidez y humanidad que prevaleció en la riqueza folclórica judía de Europa Oriental.