Un Dra­ma Histórico

HENRY V

Pro­si­guien­do con el ciclo de Natio­nal Thea­tre Live en el que se apre­cian obras pre­sen­ta­das en Lon­dres, en pocos días más se podrá juz­gar Henry V, el dra­ma his­tó­ri­co de William Sha­kes­pea­re, con­ce­bi­do a prin­ci­pios de 1599. La pie­za ha sido fil­ma­da en una de las repre­sen­ta­cio­nes rea­li­za­das entre el 11 de febre­ro y el 11 de abril de 2022 en el Don­mar Warehou­se de la capi­tal inglesa.

Kit Harring­ton y el elen­co. (Foto: Helen Murray)

La pie­za se cen­tra en los acon­te­ci­mien­tos ocu­rri­dos duran­te la Gue­rra de los Cien Años don­de Ingla­te­rra se embar­ca en la con­quis­ta de Fran­cia. No obs­tan­te el perío­do his­tó­ri­co en que trans­cu­rre el direc­tor Max Webs­ter optó por ofre­cer una ver­sión juve­nil de la pie­za entre­mez­clan­do los even­tos his­tó­ri­cos con ves­ti­men­ta moder­na, con acom­pa­ña­mien­to de músi­ca hip-hop; en todo caso eso no alte­ra el con­te­ni­do esen­cial de la crea­ción ori­gi­nal en don­de que­da refle­ja­da la fuer­za del poder y lide­raz­go en tiem­pos de crisis.

Kit Harring­ton. Foto: Helen Murray)

De acuer­do a los comen­ta­rios rea­li­za­dos por la crí­ti­ca espe­cia­li­za­da en opor­tu­ni­dad de su estreno, la soli­dez de esta pro­duc­ción se debe en gran par­te a la vigo­ro­sa actua­ción de Kit Harring­ton, carac­te­ri­zan­do la tran­si­ción de un joven prín­ci­pe inma­du­ro hacia el gue­rre­ro rey de de Ingla­te­rra; es él quien como el auto­crá­ti­co monar­ca lide­ra al ejér­ci­to inglés para derro­tar a Fran­cia en la san­grien­ta gue­rra de Agin­court, sin tener escrú­pu­los en matar a los pri­sio­ne­ros franceses.

Ade­más de Harring­ton el elen­co está inte­gra­do por Kate Duchê­ne, Anoush­ka Luca, Jude Aku­wu­di­ke,  Milli­cent Wong, Clai­re-Loui­se Cord­well, Ste­ven Meo y Danny Kirra­ne. En los fac­to­res téc­ni­cos de pro­duc­ción se des­ta­can la esce­no­gra­fía de  Fly Davis, la ilu­mi­na­ción de Lee Curran y el dise­ño de video de Andrzej Goulding.

Este espec­tácu­lo de 3 horas de dura­ción será exhi­bi­do en selec­tas salas de Cine­plex el 16 y 20 de octu­bre de 2022 

La Noche de Reyes

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

LA NUIT DES ROIS. Autor: William Sha­kes­pea­re – Tra­duc­ción y Adap­ta­ción: Rébec­ca Déras­pe y Fré­dé­ric Bélan­ger - Direc­ción: Fré­dé­ric Bélan­ger. — Elen­co: Adrien Blet­ton, Gui­do Del Fabro, Tho­mas Derasp-Ver­ge, Alex Des­ma­rais, Kath­leen For­tin, Yves Jac­ques, Marie-Pier Labrec­que, Benoît McGin­nis, Jean Phi­lip­pe Perras, Étien­ne Pilon, Fra­nçois-Simon Poi­rier y Cla­ra Pré­vost – Esce­no­gra­fía: Fran­cis Far­ley Lemieux – Ves­tua­rio: Sarah Balleux — Ilu­mi­na­ción: Nico­las Dés­co­teaux – Video: Tho­mas Payet­te / Mira­ri Stu­dio — Músi­ca Ori­gi­nal: Gus­taf­son (Adrien Blet­ton y Jean-Phi­lip­pe Perras) — Maqui­lla­je y Pei­na­do: Amé­lie Bru­neau-Long­pré – Asis­ten­te de Direc­ción: Marie-Hélè­ne Dufort — Dura­ción: 2 horas (sin entre­ac­to). Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 15 de octu­bre de 2022 en el Théâ­tre du Nou­veau Monde

El comien­zo de la actual tem­po­ra­da del TNM no pudo haber resul­ta­do más atrac­ti­vo ofre­cien­do una de las más diver­ti­das come­dias de William Sha­kes­pea­re, con­ce­bi­da en 1602. Cla­ro está que los ele­men­tos que gra­vi­tan para que la actual ver­sión resul­te esplen­do­ro­sa resi­den en la remar­ca­ble com­pe­ne­tra­ción del direc­tor Fré­de­ric Bélan­ger de haber­se sumer­gi­do de lleno en el espí­ri­tu del tex­to gra­cias a la nota­ble adap­ta­ción y tra­duc­ción rea­li­za­da por el y com­par­ti­da con Rébec­ca Déras­pe. Es así que duran­te dos horas la audien­cia dis­fru­ta del diver­ti­men­to que des­ti­la el con­te­ni­do de esta obra imbui­da de amo­res trian­gu­la­res, secre­tos bien ocul­tos y deli­ran­tes equí­vo­cos; todo ello con el apo­yo de una peque­ña ban­da musi­cal y can­cio­nes que con brío acom­pa­ñan el desa­rro­llo de la pieza.

Benoît McGin­nis y Kath­leen For­tin (Foto: Yves Renaud)

La his­to­ria comien­za con el nau­fra­gio de un bar­co en la cos­ta de Illi­ria, un anti­guo rei­no del Adriá­ti­co, don­de logra sobre­vi­vir Vio­la (Cla­ra Pré­vost), una joven mujer que cree haber per­di­do a su her­mano geme­lo Sébas­tien (Tho­mas Derasp-Ver­ge) que via­ja­ba con ella. Dis­fra­za­da de hom­bre bajo el nom­bre de Césa­rio pasa a desem­pe­ñar­se como paje del duque Orsino (Jean-Phi­lip­pe Perras). Como pri­me­ra misión su emplea­dor que está per­di­da­men­te ena­mo­ra­do de la reca­ta­da con­de­sa Oli­via (Marie-Pier Labrec­que) le pide que le trans­mi­ta su pasión amo­ro­sa. Pero la situa­ción se com­pli­ca cuan­do Oli­via no está intere­sa­da en Orsino a la vez que se sien­te atraí­da por Césa­rio (Vio­la) en tan­to que éste (o ella) se ena­mo­ra de su protector.

Fra­nçois-Simon Poi­rier y Étien­ne Pilon (Foto: Yves Renaud)

La inge­nio­si­dad de Sha­kes­pea­re se mani­fies­ta a tra­vés de la intri­ga que gene­ran los per­so­na­jes cir­cun­dan­tes de la cor­te. A tra­vés de la diná­mi­ca narra­ción de Fes­te (Benoît McGin­nis), el bufón de Oli­via, se sale al cru­ce de Sir Toby (Étien­ne Pilon) — parien­te de Oli­via- su com­pa­ñe­ro Sir Andrew (Fra­nçois-Simon Poi­rier) y Maria (Kath­leen For­tin), la cria­da de la con­de­sa. Este trío se uni­rá para reír­se del inge­nuo laca­yo Mal­vo­lio (Yves Jac­ques), hacién­do­le creer median­te una car­ta fra­gua­da que Oli­via está ena­mo­ra­da de él.

Yves Jac­ques (Foto: Yves Renaud)

La inter­pre­ta­ción del dis­tin­gui­do elen­co cons­ti­tu­ye otro de los impor­tan­tes logros de este espec­tácu­lo. En el mis­mo cabe des­ta­car a algu­nos de sus inte­gran­tes, como es el caso de Yves Jac­ques quien ofre­ce una de las más des­lum­bran­tes actua­cio­nes de su carre­ra en el comi­quí­si­mo rol del puri­tano ser­vi­dor de Oli­via, así como igual­men­te Fra­nçois-Simon Poi­rier y Étien­ne Pilon des­te­llan con su inigua­la­ble joco­si­dad en sus entra­ña­bles per­so­na­jes; no menos enco­mia­ble es la carac­te­ri­za­ción de Kath­leen For­tin ani­man­do a la diná­mi­ca píca­ra y bulli­cio­sa Maria, don­de la actriz igual­men­te resal­ta con su mag­ní­fi­ca voz inter­pre­tan­do las canciones.

La pues­ta escé­ni­ca de Bélan­ger es inme­jo­ra­ble per­mi­tien­do que todos los acto­res se des­pla­cen y des­en­vuel­van con gra­cia, así como el acer­ta­do mon­ta­je don­de la músi­ca del gru­po Gus­taf­son se inter­ca­la armo­nio­sa­men­te en su desa­rro­llo. . Asi­mis­mo, la mini­ma­lis­ta esce­no­gra­fía, el ves­tua­rio, la ilu­mi­na­ción y la pro­yec­ción de video con­tri­bu­yen a valo­ri­zar esta nota­ble producción.

En suma, gra­cias a la mag­ní­fi­ca pro­gra­ma­ción de Lorrai­ne Pin­tal, la direc­to­ra artís­ti­ca del TNM, esta pro­pues­ta ofre­ci­da per­mi­te que al tér­mino de la repre­sen­ta­ción de La Nuit des Rois, el espec­ta­dor emer­ja de la sala con una reno­va­da ale­gría de vivir.

El Pode­ro­so Robert Moses

STRAIGHT LINE CRAZY

En otra pro­duc­ción de Natio­nal Thea­tre Live el públi­co cana­dien­se ten­drá opor­tu­ni­dad de juz­gar la pie­za Straight Line Crazy del renom­bra­do dra­ma­tur­go David Hare enfo­can­do su aten­ción en Robert Moses.

Con­si­de­ra­do como el más pode­ro­so pla­ni­fi­ca­dor urbano tan­to de Nue­va York como Long Island, Robert Moses ha sido tam­bién cono­ci­do como el “Mas­ter Buil­der” de la Gran Man­za­na. Duran­te su tra­yec­to­ria des­de la déca­da del 20 del siglo pasa­do has­ta media­dos de los años 50 fue de hecho un fun­cio­na­rio de fac­to que cons­tru­yó par­ques, 627 millas de carre­te­ras así como puen­tes finan­cia­dos a tra­vés de pea­jes. Pero des­pués de casi cua­tro déca­das de acti­vi­dad per­ma­nen­te se pro­du­ce su caí­da en des­gra­cia en la medi­da que se gene­ran impor­tan­tes fenó­me­nos de cam­bios socia­les y cul­tu­ra­les en Esta­dos Uni­dos, debien­do enfren­tar a gru­pos de mani­fes­tan­tes que tie­nen una idea dife­ren­te sobre el deve­nir de la gran ciudad.

Ralph Fien­nes (Foto: Manuel Harlan)

Su carre­ra pro­fe­sio­nal y su con­tro­ver­ti­da per­so­na­li­dad mega­lo­ma­nía­ca y mani­pu­la­do­ra es revi­vi­da en esta pie­za  que fue repre­sen­ta­da en el esce­na­rio de The Brid­ge Thea­tre de Lon­dres des­de Mar­zo has­ta Junio de 2022 bajo la direc­ción de Nicho­las Hytner.

El céle­bre actor bri­tá­ni­co Ralph Fien­nes asu­me el rol pro­ta­gó­ni­co acom­pa­ña­do de un elen­co inte­gra­do por Samuel Bar­nett, Siobhán Cullen, Danny Webb, Alisha Bai­ley, David Brom­ley, Al Cop­po­la, Ian Kirkby, Ala­na Maria, Dani Mos­ley, Guy Paul, Helen Schle­sin­ger y Mary Still­wag­gon Stewart.

Straight Line Crazy será exhi­bi­da en las salas de Cine­plex a par­tir del 8 de sep­tiem­bre.

Una Remar­ca­ble Producción

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

ANNIE, LA COME­DIA MUSICAL

Des­pués de haber­se can­ce­la­do su pre­sen­ta­ción por espa­cio de una sema­na debi­do al Covid 19 que afec­tó a una vein­te­na del equi­po par­ti­ci­pan­te, final­men­te ha vis­to la luz Annie – La Comé­die Musi­ca­le, la pro­duc­ción que el Fes­ti­val Jus­te pour rire ofre­ce duran­te la pre­sen­te tem­po­ra­da esti­val en el Tea­tro Saint-Denis.

Una esce­na de la come­dia musi­cal (Foto: Lau­ren­ce Labat)

Des­de su estreno en Broad­way, en Abril de 1977, la pie­za con­ce­bi­da por Tho­mas Meehan con can­cio­nes com­pues­tas por Char­les Strou­se ade­más de haber sido galar­do­na­da con 7 pre­mios Tony, ha sido repre­sen­ta­da en 34 paí­ses con un éxi­to extra­or­di­na­rio. Sien­do la pri­me­ra vez por quien escri­be estas líneas de juz­gar­la en idio­ma fran­cés, des­de el vamos se pue­de anti­ci­par que la tra­duc­ción rea­li­za­da por el direc­tor Ser­ge Denon­co­urt y de la letra de las can­cio­nes, en este caso con la par­ti­ci­pa­ción de Manuel Tadros, es a todas luces mara­vi­llo­sa, en la medi­da que esta Annie repro­du­ce el espí­ri­tu de la ver­sión ori­gi­nal inglesa.

No es nece­sa­rio expli­ci­tar la his­to­ria que trans­cu­rre en Nue­va York, en los comien­zos de la déca­da del 30, épo­ca de la gran depre­sión. En ese entorno, la huér­fa­na Annie de 11 años acom­pa­ña­da de su perri­ta Sandy, anhe­la encon­trar algún día a sus padres, mien­tras per­ma­ne­ce en un orfa­na­to jun­to con otras com­pa­ñe­ri­tas, sufrien­do las humi­lla­cio­nes de la mal­va­da guar­dia­na; la niña está lejos de sos­pe­char que por un vai­vén favo­ra­ble del des­tino su vida habrá de cambiar.

Kay­la Tuc­ker y Chloée (Foto: Lau­ren­ce Labatt)

Más allá de su emo­ti­va tra­ma, intere­sa des­ta­car aquí los estu­pen­dos valo­res del espec­tácu­lo, comen­zan­do por la inter­pre­ta­ción. Ha sido un gran hallaz­go el haber selec­cio­na­do a Kay­la Tuc­ker quien con increí­ble des­en­vol­tu­ra y con­ta­gio­so entu­sias­mo se intro­du­ce en la piel de la peli­rro­ja e inte­li­gen­te Annie; ver­la actuar, can­tar y bai­lar, pare­cie­ra que se está fren­te a la autén­ti­ca heroí­na. Igual­men­te impre­sio­nan­te es la carac­te­ri­za­ción que rea­li­za Gene­viè­ve Ala­rie dan­do vida a Mada­me Han­ni­gan, la des­pó­ti­ca, gru­ño­na y alcohó­li­ca direc­to­ra del orfa­na­to dedi­ca­da a explo­tar sal­va­je­men­te a las niñas. Por su par­te es amplia­men­te con­vin­cen­te la par­ti­ci­pa­ción de David Savard como el mul­ti­mi­llo­na­rio War­bucks quien con su frial­dad de empre­sa­rio ter­mi­na­rá derri­tien­do su cora­zón al salir al encuen­tro de la cau­ti­van­te Annie. Véro­ni­que Cla­veau sale airo­sa ani­man­do a la secre­ta­ria de War­bucks, en tan­to que Kevin Hou­le y Émily Bégin satis­fac­to­ria­men­te carac­te­ri­zan al dúo de truha­nes que dis­fra­za­dos apro­pia­da­men­te pre­ten­den asu­mir la pater­ni­dad de Annie. Párra­fo apar­te mere­ce la actua­cion de las 12 meno­res intérpretes„entre las mis­mas la ben­ja­mi­na del gru­po Juliet­te Aubin„ ani­man­do a las huér­fa­nas del orfa­na­to a tra­vés del can­to y bai­le en con­jun­to. Por últi­mo la cani­na Chloée, admi­ra­ble­men­te amaes­tra­da, se com­por­ta como una artis­ta pro­fe­sio­nal en las esce­nas en que apa­re­ce al lado de Annie.

La coreo­gra­fía es otro de los sóli­dos valo­res de esta pro­duc­ción en la que la coreó­gra­fa Wynn Hol­mes de mane­ra estu­pen­da con­ju­gó el tea­tro, la músi­ca y las dan­zas a fin de per­mi­tir el efi­cien­te avan­ce de la narración.

David Savard, Kay­la Tuc­ker y Véro­ni­que Cla­veau (Foto: Lau­ren­ce Labat)

En esta épo­ca en que la esce­no­gra­fía sue­le ser mini­ma­lis­ta, no deja de sor­pren­der la extra­or­di­na­ria con­cep­ción obte­ni­da por Gui­llau­me Lord; es así que se asis­te sin notar­lo a varios cam­bios de deco­ra­dos rea­li­za­dos con inusi­ta­da rapi­dez y efi­cien­cia; son dig­nos de des­ta­car el dor­mi­to­rio de las niñas, el inte­rior del orfa­na­to, las calles de un sec­tor des­fa­vo­re­ci­do de Nue­va York por la depre­sión eco­nó­mi­ca; la lujo­sa man­sión del poten­ta­do War­bucks; el estu­dio de una emi­so­ra radial, así como el des­pa­cho del Pre­si­den­te Roo­se­velt (Joseph Belle­ro­se) en oca­sión de la visi­ta que efec­túa Annie a la Casa Blanca.

Los núme­ros musi­ca­les cons­ti­tu­yen otro de los pila­res del espec­tácu­lo, con la direc­ción musi­cal y arre­glos del pia­nis­ta Loren­zo Som­ma. La melo­día más popu­lar es Demain voca­li­za­da por Annie; que a tra­vés de su letra, elle le hace saber al Pri­mer Man­da­ta­rio que no obs­tan­te la gran cri­sis eco­nó­mi­ca que vive el país, hay un “Maña­na” en que la dra­má­ti­ca situa­ción de la pobla­ción habrá de rever­tir­se con el sol comen­zan­do nue­va­men­te a brillar.

Ser­ge Denoun­court reafir­ma una vez más que es uno de los más gran­des direc­to­res de la esce­na cana­dien­se; en esta opor­tu­ni­dad ha logra­do una des­lum­bran­te pues­ta escé­ni­ca que per­mi­te resal­tar esta gran producción..En con­clu­sión, Annie, la comé­die musi­ca­le es un espec­tácu­lo a todas luces bri­llan­te, capaz de satis­fa­cer tan­to al púbi­co adul­to como a la pobla­ción menu­da, per­mi­tien­do que se sal­ga feliz del tea­tro tara­rean­do Tomo­rrow.

La pie­za segui­rá repre­sen­tán­do­se en el Tea­tro Saint-Denis has­ta el 31 de julio para pos­te­rior­men­te ser ofre­ci­da en el audi­to­rio Albert Rous­seau de Que­bec, a par­tir del 12 de agosto.

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Encan­tan­do­res Sabios Tontos

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Encan­tan­do­res Sabios Tontos

THE SAGES OF CHELM – Autor: Abraham Schul­man —  Músi­ca: Ely Rubins­tein —  Direc­ción y Coreo­gra­fía: Tre­vor Barret­te –- Elen­co: Jake Cohen, Nata­lie Dem­mon, Kin­ne­ret Fine­gold, Rachel Kohl Fine­gold, Bram Lack­man-Min­coff, Jodi Lack­man, Bru­ce Lam­bie, Stephen Maclean Rogers, Jean­ne Motulsky, David Peter­man, Daisy Dalit Sigal, Sam Stein, Stan Unger y Theo­do­re Vla­chos – Direc­ción Musi­cal: Nick Bur­gess – Inte­gran­tes del Con­jun­to Musi­cal: Nick Bur­gess, Vanes­sa Mar­coux, Mike De Masi y Par­ker Bert – Esce­no­gra­fía: Eli­za­beth de Medei­ros – Ves­tua­rio: Sabri­na Miller – Ilu­mi­na­ción: Tim Rodri­gues – Entre­na­mien­to del Idio­ma Idish: Riv­ka Augen­feld, Rai­zel Can­dib, Stepha­nie Fin­kels­tein, Aron Gonshor, Bron­na Levy, y Sam Stein. – Dura­ción: 2 horas con entre­ac­to inclui­do – Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 26 de Junio de 2022 en la sala prin­ci­pal del Segal Cen­tre (www.segalcentre.org)

Des­de que la Com­pa­ñía de Tea­tro Judío de Dora Was­ser­man estre­na­ra The Sages of Chelm en 1970, la pie­za escri­ta por el humo­ris­ta Abraham Schul­man con músi­ca de Ely Rubins­tein fue repre­sen­ta­da en nume­ro­sas opor­tu­ni­da­des inclu­yen­do la pro­duc­ción de 2008 del Cen­tro Segal. En la actual repo­si­ción la obra demues­tra que con su con­ta­gia­ble humor sigue man­te­nien­do su radian­te fres­cu­ra a pesar del trans­cur­so del tiem­po. Aun­que habla­da en Idish, la pie­za es repre­sen­ta­da con sobre­tí­tu­los en fran­cés e inglés que muy bien tra­du­cen el con­te­ni­do de la len­gua original.

Elen­co. (Foto: Les­lie Schachter)

Tal como se anun­cia en el pró­lo­go, cuan­do la tie­rra fue crea­da un ángel fue envia­do para repar­tir por par­tes igua­les las almas de sabios y ton­tos por todo el mun­do, pero debi­do a un per­can­ce todas las almas necias caye­ron en Chelm; si bien ésta es una peque­ña ciu­dad ubi­ca­da en el sudes­te de Polo­nia; en la ima­gi­na­ción del autor se tra­ta de un pue­blo cuya gen­te se cree ser la más sabia del pla­ne­ta, aun­que su mane­ra iló­gi­ca de pro­ce­der con­duz­ca a adop­tar deci­sio­nes risueñas.

En ese mar­co, la vida nor­mal de Chelm se ve alte­ra­da con la lle­ga­da de Menakhem (Jake Cohen), un foras­te­ro aman­te de la músi­ca que por­ta con­si­go su mochi­la y su inse­pa­ra­ble flau­ta. La comu­ni­dad no está dis­pues­ta a reci­bir extra­ños que pue­dan infec­tar a la sabi­du­ría de sus inte­gran­tes; eso se inten­si­fi­ca aún más, cuan­do de inme­dia­to sur­ge un amor a pri­ma­ve­ra vis­ta entre el recién lle­ga­do y la joven Shosha­ne (Jean­ne Motulsky) quien está com­pro­me­ti­da con Shmerl (David Peter­man) a quien ella detes­ta. Entre­tan­to, dado que Menakhem deci­de que­dar­se en Chelm, el rabino Yoy­sef Loksh (Stan Unger) con­vo­ca un Con­ce­jo de Sabios para deci­dir si lo van a admi­tir o no como resi­den­te; para ello el escri­bien­te Mendl (Bru­ce Lam­bie) deci­de for­mu­lar­le 3 pre­gun­tas y si las res­pues­tas son posi­ti­vas Menakhem demos­tra­rá que él es tam­bién un sabio y podrá for­mar par­te de la com­lu­ni­dad. Como él solo acier­ta dos pre­gun­tas, la deci­sión del Con­ce­jo es que Menakhem per­ma­nez­ca en Chelm pero con la con­di­ción de no casar­se con nin­gu­na de las chi­cas del pue­blo. En la medi­da que la gen­te obser­va los encuen­tros sen­ti­men­ta­les del joven con Shosha­ne, sus padres Shakh­ne Getsl (Sam Stein) y Shoshe Dobe (Rachel Kohl Fine­gold) deci­den que ella se case al día siguen­te con Shmerl.

Jake Cohen, Jean­ne Motutsky (Foto: Les­lie Schachter)

Dicho lo que ante­ce­de, el trans­cur­so de los acon­te­ci­mien­tos con­du­ci­rá a un feliz des­en­la­ce pre­vi­si­ble sin que eso ate­núe la efi­ca­cia de esta román­ti­ca come­dia musi­cal dota­da de inge­nio­sos diá­lo­gos en los que los necios sabios de Chelm per­mi­ten que sus ton­te­ras gene­ren con­si­de­ra­ble hila­ri­dad. Con todo, la efi­ca­cia de la obra que­da resal­ta­da aún más con la soli­dez de una doce­na de come­dian­tes vete­ra­nos y jóve­nes quie­nes per­so­ni­fi­can­do a los encan­ta­do­res sabios ton­tos con su brío y entu­sias­mo con­ta­gian al públi­co asis­ten­te, actuan­do, bai­lan­do y can­tan­do un buen núme­ro de can­cio­nes com­pues­tas por Rubins­tein; a todo ello, cabe des­ta­car al peque­ño gru­po orques­tal bajo la direc­ción de Nick Bur­gess que acom­pa­ña armo­nio­sa­men­te al elenco.

Final­men­te enco­mia­ble elo­gio mere­ce la direc­ción escé­ni­ca y coreo­gra­fía de Tre­vor Barret­te per­mi­tien­do que den­tro de su sim­pli­ci­dad, esta pro­duc­ción musi­cal trans­mi­ta la remar­ca­ble la cali­dez y huma­ni­dad que pre­va­le­ció en la rique­za fol­cló­ri­ca judía de Euro­pa Oriental.