Risue­ña Obra de Oscar Wilde

THE IMPOR­TAN­CE OF BEING EARNEST

Repre­sen­ta­da has­ta el pasa­do 25 de enero en el Natio­nal Thea­tre de Lon­dres, esta pie­za de Oscar Wil­de que obtu­vo uná­ni­mes elo­gios de la crí­ti­ca espe­cia­li­za­da, será difun­di­da en los cines canadienses.

Hugh Skin­ner y Ron­ke Adé­ko­lue­jo. (Foto: Marc Brenner.jpg)

La come­dia que una vez más pone de mani­fies­to la chis­pa, iro­nía e inte­li­gen­cia del famo­so poe­ta, dra­ma­tur­go y escri­tor irlan­dés, no tie­ne des­per­di­cio alguno mos­tran­do de qué modo se pue­de pro­vo­car la risa hacien­do una crí­ti­ca social sin com­pla­cen­cia algu­na. Como es bien sabi­do la vida del autor (1856 – 1900) trans­cu­rrió en la Gran Bre­ta­ña vic­to­ria­na con su rígi­do códi­go de com­por­ta­mien­to social no exen­to de hipo­cre­sía y de dudo­sa mora­li­dad en cier­tos estra­tos de la socie­dad. Es eso lo que se per­ci­be en cada una de las obras de Wil­de, don­de la actual pie­za no cons­ti­tu­ye excep­ción a la regla.

Sha­ron D Clar­ke. (Foto: Marc Brenner.jpg)

¿Dé que tra­ta la obra? La acción que trans­cu­rre en Lon­dres hacia fines del siglo XIX pre­sen­ta a Jack y Alger­non, dos jóve­nes ami­gos seduc­to­res, que deci­den cam­biar sus nom­bres para con­quis­tar sepa­ra­da­men­te los cora­zo­nes de dos muje­res; la ele­gi­da por Jack es Gwen­do­len y la de Alger­non es Cecily. A par­tir de esa pre­mi­sa, Wil­de uti­li­za un tex­to cohe­ren­te y flui­do para pro­du­cir una come­dia ple­na de enre­dos y com­pli­ca­cio­nes don­de la men­ti­ra de las iden­ti­da­des de los ena­mo­ra­dos caba­lle­ros lle­ga a trans­for­mar­se en ver­dad median­te insos­pe­cha­dos lazos de paren­tes­cos que se des­cu­bren en su desenlace.

Una esce­na. (Foto: Mark Brenner.jpg)

A tra­vés de la sana son­ri­sa Wil­de cues­tio­na con gran fine­za las acti­tu­des y con­duc­ta de sus com­pa­trio­tas per­te­ne­cien­tes a la lla­ma­da “gen­te bien” de la socie­dad; en ella, cada per­so­na­je actúa con sutil dupli­ci­dad para res­guar­dar las nor­mas de un orden exis­ten­te don­de el esti­lo pre­va­le­ce sobre la sin­ce­ri­dad de los sen­ti­mien­tos median­te un jue­go de apa­rien­cias en el cual todos están táci­ta­men­te implicados.

En esta repo­si­ción adap­ta­da y diri­gi­da por Max Webs­ter el elen­co está inte­gra­do en los prin­ci­pa­les roles por la aplau­di­da y pre­mia­da actriz Sha­ron D Clar­ke ani­man­do a Lady Brack­nell, Ncu­ti Gat­wa es Alger­non, Hugh Skin­ner  es su ami­go Jack (o Ear­nest), Ron­ke Adé­ko­luẹ­jo inter­pre­ta la ani­ma­da hija de Lady Barack­nell Gwen­do­li­ne en tan­to que Eli­za Scan­len encar­na el rol de Cecily. En otros per­so­na­jes par­ti­ci­pan Aman­da Law­ren­ce, Richard Cant y Julian Bleach.  

La exhi­bi­ción ten­drá lugar en las salas de Cine­plex los días 20 y 23 de Febre­ro de 2025.

Para infor­ma­ción sobre las salas par­ti­ci­pan­tes de Cine­plex de ambas obras y sus res­pec­ti­vos hora­rios pre­sio­ne aquí 

La Ambi­ción del Poder

MAC­BETH

Esta céle­bre obra de Sha­kes­pea­re cono­ci­da como La Tra­ge­dia de Mac­beth que fue dada a cono­cer en 1606 ha sido repre­sen­ta­da mun­dial­men­te no solo en su ori­gi­nal ver­sión tea­tral, sino que ade­más fue tras­la­da­da en varia­das oca­sio­nes al cine como asi­mis­mo a la ópe­ra. Su gran popu­la­ri­dad radi­ca en la vir­tuo­si­dad con que el inmor­tal dra­ma­tur­go bri­tá­ni­co expre­só las nega­ti­vas con­se­cuen­cias que con­lle­van la des­me­su­ra­da ambi­ción polí­ti­ca en quie­nes cie­ga­men­te bus­can el poder como ins­tru­men­to de dominio.

David Ten­nant y Cush Jum­bo. (Foto: Marc Brenner)

Nue­va­men­te el públi­co cana­dien­se aman­te del buen tea­tro ten­drá la opor­tu­ni­dad de juz­gar esta obra tal como ha sido repre­sen­ta­da en el Don­mar Warehou­se de Lon­dres en Diciem­bre de 2023 espe­cial­men­te fil­ma­da para su exhi­bi­ción en las salas de cines.

Noof Ouse­llam y David Ten­nant. (Foto: Marc Brenner)

Este dra­ma psi­co­ló­gi­co ha sido diri­gi­do por Max Webs­ter quien trans­mi­te con gran inten­si­dad la trá­gi­ca his­to­ria de amor, cri­men y ansias de poder. Para ello esta pro­duc­ción emplea un inno­va­dor dise­ño de soni­do a fin de crear una expe­rien­cia de audio inmer­si­va en 5.1 para el cine, de mane­ra que la audien­cia se sumer­ja ple­na­men­te en la men­te de Mac­beth, su mujer y del elenco.

El emi­nen­te actor David Ten­nant  inter­pre­ta a Mac­beth y la des­ta­ca­da artis­ta Cush Jum­bo ani­ma a la ambi­cio­sa Lady Mac­beth. En otros roles de impor­tan­cia par­ti­ci­pan Moyo Akan­dé (Ross), Cal MacA­ninch (Ban­quo), Rona Mori­son (Lady Mac­duff), Noof Ouse­llam (Mac­duff), Raf­fi Phi­llips (el hijo de Mac­duff), Jatin­der Singh Randha­wa (The Por­ter), Ros Watt (Mal­colm) y Benny Young (Dun­can). El elen­co e com­ple­ta con Annie Gra­ce, Brian James O’Sullivan, Cas­per Knopf y Kath­leen MacInnes.

El equi­po crea­ti­vo de esta impo­nen­te pro­duc­ción inclu­ye la remar­ca­ble esce­no­gra­fía de Rosan­na Vize, el dise­ño de ilu­mi­na­ción de Bruno Poet,  el dise­ño de soni­do a car­go de Gareth Fry y el com­po­si­tor y direc­tor musi­cal Alas­dair Macrae.

Con una dura­ción de 110 minu­tos, la exhi­bi­ción de Mac­beth se rea­li­za­rá el 5 y 9 de febre­ro de 2025 en selec­tas salas de Cine­plex

La Com­pul­sión del Deseo Sexual

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

CON­TRE TOI – Autor: Patrick Mar­ber —  Tra­duc­ción: Fanny Britt — Direc­ción: Solè­ne Paré – Elen­co: Isa­be­lle Blais, David Bou­tin, Inès Defos­sé y Ali­ce Pas­cual — Esce­no­gra­fía: Gene­viè­ve Lizot­te — Ves­tua­rio: Olek­san­dra Lyko­va — Ilu­mi­na­ción: Julie Bas­se – Músi­ca: Chris­tophe St-Denis – Acce­so­rios: Cami­lle Walsh — Video: Julien Blais. Asis­ten­cia de Direc­ción: Félix-Antoi­ne Gauthier. Dura­ción: 2 horas sin inter­va­lo. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 15 de febre­ro de 2025 en el Théâ­tre Duceppe 

Isa­be­lle Blais y Ali­ce Pas­cual. (Foto: Danny Taillon)

Aun­que esta pie­za del dra­ma­tur­go bri­tá­ni­co Patrick Mar­ber ha sido estre­na­da en 1997 con el nom­bre de “Clo­ser” y pos­te­rior­men­te en 2004 tras­la­da­da al cine por el rea­li­za­dor Mike Nichols, recién aho­ra es cono­ci­da en Mon­treal en la adap­ta­ción rea­li­za­da por la direc­to­ra Solè­ne Paré.

En su con­cep­ción Mar­ber resal­ta las rela­cio­nes amo­ro­sas pro­vis­tas de sent­mien­tos vacíos don­de lo úni­co que pre­do­mi­na es la atrac­ción sexual ani­mal y que fácil­men­te es con­fun­di­da con “amor”.

David Bou­tin e Inès Defos­sé. (Foto: Danny Taillon)

El cora­zón de la pie­za ori­gi­nal es el víncu­lo sexual de dos jóve­nes pare­jas que tra­tan o bus­can de ser feli­ces pero no lo logran por­que son inca­pa­ces de cre­cer ya que la atrac­ción sexual sin nin­gún otro sen­ti­mien­to adhe­ri­do les impi­de man­te­ner la esta­bi­li­dad deseada.

En la pre­sen­te ver­sión, uno de los dos per­so­na­jes mas­cu­li­nos ha sido femi­ni­za­do a fin de dar­le, según pare­ce, un pre­ten­di­do toque moder­nis­ta, que en últi­ma ins­tan­cia no alte­ra el sen­ti­do de la obra. En la tra­duc­ción al fran­cés efec­tua­da por Fanny Britt, la pie­za reúne a cua­tro extra­ños que aun­que no se espe­ci­fi­que el lugar se supo­ne que viven en Mon­treal. Dan (Isa­be­lle Blais), una nove­lis­ta que se desem­pe­ña como redac­to­ra de obi­tua­rios de un dia­rio local, cono­ce cir­cuns­tan­cial­men­te a Ali­ce (Inès Defos­sé), una bai­la­ri­na que rea­li­za strip tea­se en clu­bes noc­tur­nos, a quien le ayu­da a reco­brar de un acci­den­te sufri­do con heri­das de menor con­si­de­ra­ción. Inme­dia­ta­men­te una fuer­te atrac­ción las une con­du­cién­do­las a con­vi­vir en pareja.

La acción sal­ta en el tiem­po don­de años des­pués Anna (Ali­ce Pas­cal), una fotó­gra­fa pro­fe­sio­nal, está toman­do en su estu­dio fotos a Dan que ser­vi­rán para ilus­trar la por­ta­da de su pri­me­ra nove­la, basa­da fun­da­men­tal­men­te en su rela­ción con Ali­ce. Repen­ti­na­men­te, comien­za entre ambas una pasión amo­ro­sa, sin que Dan se preo­cu­pe con su adul­te­rio al enga­ñar a Ali­ce. Pos­te­rior­men­te el der­ma­tó­lo­go Larry (David Bou­tin) cono­ce a Anna con quien habrá de inti­mar lo que no impi­de al médi­co ser pos­te­rior­men­te sedu­ci­do por Ali­ce con su pole dance.

La pues­ta escé­ni­ca de Paré logra trans­mi­tir las com­po­si­cio­nes y recom­po­si­cio­nes de pare­ja que tie­nen lugar en for­ma per­ma­nen­te, el ero­tis­mo sen­sual expre­sa­do median­te el impul­so sexual no con­tro­la­ble expues­to con máxi­ma cru­de­za así como el gra­do de alie­na­ción y sole­dad de estos cua­tro per­so­na­jes. En con­se­cuen­cia, la com­pe­ti­ti­vi­dad gené­ri­ca, los celos exa­cer­ba­dos, las trai­cio­nes y des­leal­ta­des, el des­pre­cio por el afec­to humano y el mie­do a adop­tar algún tipo de com­pro­mi­so emo­cio­nal, son algu­nas de las face­tas que se apre­cian en esta polé­mi­ca obra. La úni­ca obje­ción a la direc­to­ra es el no haber sua­vi­za­do algu­nos de los diá­lo­gos extre­ma­da­men­te groseros.

La esce­no­gra­fía de Gene­viè­ve Lizot­te basa­da en módu­los que van rotan­do para cada una de las esce­nas de la obra resul­ta muy apro­pia­da. Las pro­yec­cio­nes visua­les de Julien Blais son com­ple­ta­men­te pres­cin­di­bles, en tan­to que la per­cu­tan­te músi­ca de Chris­tophe St-Denis es alta­men­te molesta.

Final­men­te cabe resal­tar la soli­dez del elen­co don­de el cuar­te­to inte­gra­do por Blais, Pas­cual, Defos­sé y Bou­tin cum­ple con cre­ces los roles asig­na­dos a sus res­pec­ti­vos personajes.

Un Lamen­ta­ble Incidente

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

UNE FÊTE D’ENFANTS. Autor : Michel Marc Bou­chard -. Direc­ción: Flo­rent Siaud — Elen­co: Fra­nçois Arnaud (David), Syl­vie Dra­peau (Clai­re) y Ian­nic­ko N’Doua (Nico­las) – Deco­ra­dos: : Romain Fabre – Ves­tua­rio: Julie Char­land – Ilu­mi­na­ción: Nico­las Des­có­teaux —  Músi­ca Ori­gi­nal: Vin­cent Legault —  Dise­ño de Video: Félix Fra­det Faguy - Acce­so­rios: Marie-Eve For­tier — Maqui­lla­je y Pei­na­do: Flo­ren­ce Cor­net — Asis­ten­cia de Direc­ción: Adè­le Saint-Amand — Dura­ción: 80 minu­tos (sin entre­ac­to). Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 8 de febre­ro de 2025 en el Théâ­tre du Nou­veau Mon­de 

Fra­nçois Arnaud (Foto: Yves Renaud)

El nota­ble dra­ma­tur­go Michel Marc Bou­chard, autor de 25 tex­tos don­de uno de ellos ha sido Chris­ti­ne, La Reine-Garçon repre­sen­ta­da exi­to­sa­men­te en 2012 en el TNM, retor­na al mis­mo esce­na­rio con esta obra que ha crea­do con­si­de­ra­ble expec­ta­ti­va. Con­si­de­ra­da como una tra­ge­dia con­tem­po­rá­nea su inte­rés radi­ca en la ilus­tra­ción que efec­túa acer­ca de cómo un inci­den­te ines­pe­ra­do pue­de dra­má­ti­ca­men­te alte­rar la vida de una persona.

Syl­vie Dra­peau. (Foto: Yves Renaud)

Con­si­de­ra­do en un prin­ci­pio como un monó­lo­go, la pie­za actual cons­ta de tres per­so­na­jes quie­nes mono­lo­gan y dia­lo­gan entre ellos a tra­vés de las dife­ren­tes esce­nas. La his­to­ria comien­za con la apa­ri­ción de Clai­re, una mujer de media­na edad, quien de mane­ra en prin­ci­pio son­rien­te y pos­te­rior­men­te dra­má­ti­ca es la rela­to­ra recons­ti­tu­yen­do los hechos que con­du­je­ron a un trá­gi­co desenlace.

Como a veces sue­le suce­der las apa­rien­cias pue­den resul­tar enga­ño­sas como es el caso de lo que acon­te­ce con el matri­mo­nio gay inte­gra­do por David y Nico­las. Se supo­ne que ambos son feli­ces como pare­ja ade­más de dis­fru­tar de sus dos que­ri­das hijas de 9 y 7 años de edad. Todo mar­cha sobre rue­das cuan­do reci­ben una invi­ta­ción de Clai­re, ami­ga de ambos, quien cele­bra­rá el cum­plea­ños de su nie­ti­ta con una fies­ta infan­til en su resi­den­cia. Al asis­tir a la mis­ma con sus dos niñas, un acon­te­ci­mien­to ines­pe­ra­do para David gene­ra­rá una cala­mi­to­sa con­se­cuen­cia. Para­dó­ji­ca­men­te la fies­ta pro­gra­ma­da de modo alguno será festiva.

Ian­nic­ko N’Doua, Syl­vie Dra­peau y Fra­nçois Arnaud. (Foto: Yves Renaud)

La pie­za se dis­tin­gue en par­te por la bue­na des­crip­ción de sus per­so­na­jes que a su vez están muy bien carac­te­ri­za­dos por su bre­ve elen­co y por la remar­ca­ble con­cep­ción escé­ni­ca del direc­tor Flo­rent Siaud. Fra­nçois Arnaud, quien des­pués de una lar­ga ausen­cia retor­na al tea­tro, ani­man­do a David ofre­ce una des­co­llan­te com­po­si­ción del monó­ga­mo jui­cio­so indi­vi­duo en pro­cu­ra de la exce­len­cia, un tan­to nar­ci­sis­ta y vani­do­so, que todo lo con­tro­la; a la pos­tre, su irre­pa­ra­ble com­por­ta­mien­to echa­rá por la bor­da su ima­gen, su com­pa­ñe­ro, su hogar y su carre­ra pro­fe­sio­nal de oro­to­don­cis­ta, sumién­do­lo en una pro­fun­da depre­sión que lo con­du­ce a un tris­te des­en­la­ce. Asi­mis­mo Syl­vie Dra­peau vibra con su cáli­da carac­te­ri­za­ción de la reti­ra­da den­tis­ta con­ver­ti­da en dise­ña­do­ra visual aman­te del colla­ge; sien­do la tes­ti­go de lo que ha veni­do ocu­rrien­do, cla­ri­fi­ca algu­nas de las situa­cio­nes que en prin­ci­pio per­ma­ne­cen ambi­guas. Igual­men­te Ian­nic­ko N’Doua se sumer­ge con­vin­cen­te­men­te en la piel de Nico­las, el noble y fiel espo­so así como buen padre tra­tan­do de pre­ser­var la uni­dad familiar.

En los fac­to­res téc­ni­cos de pro­duc­ción se des­ta­can la esce­no­gra­fía de Romain Fabre, la ilu­mi­na­ción de Nico­las Des­cõ­teaux y en espe­cial la pro­yec­ción de video de Félix Fra­det Faguy quien uti­li­zan­do varias pan­ta­llas que de mane­ra ascen­den­te y des­cen­den­te se van suce­dien­do de acuer­do a las dife­ren­tes esce­nas, va pre­ser­van­do la atmós­fe­ra impe­ran­te en el espí­ri­tu de la pieza.

En esen­cia, Une Fête d’Enfants es un per­tur­ba­dor dra­ma en don­de la infi­de­li­dad, la cul­pa, el remor­di­mien­to y la con­sa­bi­da tra­ge­dia impe­ran a tra­vés de un cru­ci­gra­ma dejan­do al espec­ta­dor recons­ti­tuir sus dife­ren­tes engra­na­jes. Sin que este expe­ri­men­to tea­tral de Bou­chard lle­gue a un nivel de gran entu­sias­mo, lo más rele­van­te de esta pro­duc­ción resi­de en la mag­ní­fi­ca actua­ción de su elen­co, por lo que ame­ri­ta su visión..

Con­mo­ve­do­ra His­to­ria de Amor

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

KUKUM. Tex­to: Michel Jean — Adap­ta­ción Tea­tral: Lau­re Mora­li con la cola­bo­ra­ción de Joséphi­ne Bacon -. Direc­ción: Émi­lie Mon­net – Elen­co: Sha­ron-Fon­tai­ne Ish­pa­tao, Jean-Luc Kana­pé, Léa­ne Labrè­che-Dor, Marie-Ève Pelle­tier, Emma Ran­kin y Êtien­ne Thi­beault– Esce­no­gra­fía: Simon Guil­bault — Acce­so­rios: Mayu­mi Ide-Ber­ge­ron — Ves­tua­rio: Sophie El-Assaad y Kim Picard – Ilu­mi­na­ción: Mar­tin Sirois – Maqui­lla­je: Flo­ren­ce Cor­net — Con­cep­ción Sono­ra: Marie-Fré­dé­ri­que Gra­vel — Músi­ca Tra­di­cio­nal: Mathieu McKen­zie, Kim Fon­tai­ne y Hugo Perreault — Con­cep­ción del Video: Caro­li­ne Mon­net — Asis­ten­cia de Direc­ción: Clau­die Gag­non. Dura­ción: 105 minu­tos. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 15 de diciem­bre de 2024 en el Théâ­tre du Nou­veau Mon­de 

Una excep­cio­nal expe­rien­cia es la que el aman­te tea­tral podrá dis­fru­tar con esta obra pre­sen­ta­da en el TNM. Basa­da en el elo­gio­so libro homó­ni­mo de Michel Jean publi­ca­do en 2019, la renom­bra­da escri­to­ra y poe­ti­sa Lau­re Mora­li con el apor­te de la exi­mia poe­ti­sa innu Joséphi­ne Bacon han logra­do una estu­pen­da adaptación.

Léa­ne Labrè­che-Dor y Étien­ne Thi­beault. (Foto: Yves Renaud)

Sin duda algu­na la pie­za es un bello home­na­je rea­li­za­do a la comu­ni­dad autóc­to­na de Cana­dá con el loa­ble pro­pó­si­to de recon­ci­lia­ción y unión con la pobla­ción blanca.

El autor deseó home­na­jear a sus ances­tros a tra­vés de su que­ri­da bisa­bue­la Alman­da For­tier-Car­mi­chael (1882 – 1977). El rela­to trans­cu­rre a prin­ci­pios del siglo pasa­do y en la pri­me­ra esce­na se obser­va la huér­fa­na blan­ca Alman­da de 15 años (Léa­ne Labrè­che-Dor) que vivien­do en la región de Lac Saint-Jean en una de sus sali­das cono­ce cir­cuns­tan­cial­men­te al joven innu Tho­mas Simeon (Étien­ne Thi­beaut); el fle­cha­zo de amor que se pro­du­ce entre ambos moti­va­rá a que Alman­da deci­da casar­se con Tho­mas tenien­do en cuen­ta la bue­na aco­gi­da que ella reci­be de su sue­gro Malek (Jean-Luc Kana­pé) y de su her­ma­na Chris­ti­ne (Sha­ron Fon­tai­ne-Ish­pa­tao). Una de las emo­cio­nan­tes esce­nas de la pie­za acon­te­ce en la cere­mo­nia de enla­ce don­de pos­te­rior­men­te Alman­da se des­pi­de de su tía (Marie-Ève Pelle­tier) quien la había cui­da­do duran­te su orfandad.

L. Labre­che-Dor, É. Thi­beault, J‑Luc Kana­pé y S. Fon­tai­ne-Ish­pa­tao. (Foto: Yves Renaud)

De allí en más la his­to­ria gra­vi­ta en torno al amor indes­truc­ti­ble de la pare­ja y la for­ma en que Alman­da a tra­vés de las cua­tro esta­cio­nes se adap­ta a las cos­tum­bres y tra­di­cio­nes de la nóma­de fami­lia innu, como una inte­gran­te más de esa comunidad.

La pues­ta escé­ni­ca de la mul­ti­fa­cé­ti­ca artis­ta Émi­lie Mon­net cui­dó esme­ra­da­men­te todos los deta­lles nece­sa­rios a fin de lograr la máxi­ma auten­ti­ci­dad de la cul­tu­ra innu, en don­de se des­ta­ca el valio­so apor­te de Joséphi­ne Bacon para que par­te de los diá­lo­gos de la pie­za se expre­sen en len­gua­je innu; asi­mis­mo Mon­net inter­ca­la mag­ní­fi­ca­men­te can­tos tra­di­cio­na­les con­ce­bi­dos por Mathieu McKen­zie, Kim Fon­tai­ne y Hugo Perreault. No menos impor­tan­te es la con­tri­bu­ción de Caro­li­ne Mon­net (her­ma­na de la direc­to­ra) de las imá­ge­nes de video que ha dise­ña­do y el empleo de mate­rial de archi­vo para refle­jar la reali­dad del pue­blo indí­ge­na. La esce­no­gra­fía de Simon Guil­bault refle­ja el paso del tiem­po, en don­de en el cre­púscu­lo de su exis­ten­cia la abue­la Alman­da trans­mi­te a su nie­ta Clau­de (Emma Ran­kin) las viven­cias atra­ve­sa­das, sin dejar de omi­tir los obs­tácu­los oca­sio­na­dos por la colo­ni­za­ción de los Blancos.

Ade­más de la rique­za del ves­tua­rio autóc­tono dise­ña­do por Sophie El-Assaad y Kim Picard, el valio­so efec­to de ilu­mi­na­ción de Mar­tin Sirois y la con­cep­ción sono­ra de Marie-Fré­dé­ri­que Gra­vel, la pie­za se valo­ri­za por el estu­pen­do elen­co con­vo­ca­do por Émi­lie Mon­net. En tal sen­ti­do cabe men­cio­nar que con la excep­ción de Léa­ne Labrè­che-Dor en su exce­len­te com­po­si­ción pro­ta­gó­ni­ca y Marie-Ève Pelle­tier (carac­te­ri­zan­do a la tía de Alman­da), por pri­me­ra vez en una repre­sen­ta­ción tea­tral los res­tan­tes cua­tro artis­tas son autóc­to­nos que brin­dan una inme­jo­ra­ble carac­te­ri­za­ción en los roles asignados.

Dicho lo que ante­ce­de, Kukum.(pala­bra que sig­ni­fi­ca “abue­la”) es una obra poé­ti­ca e inten­sa­men­te pal­pi­tan­te que per­mi­te al espec­ta­dor que­dar pro­fun­da­men­te con­mo­vi­do al haber­se sumer­gi­do en la valio­sa cul­tu­ra innu. Esta exce­len­te pie­za es a todas luces imperdible.

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