El músico, compositor y letrista David Byrne quien fue el miembro fundador, principal cantante y guitarrista de la banda americana Talking Heads, realizó un espectáculo musical denominado American Utopia con canciones que integraron su álbum de igual nombre. Después de haber realizado en 2018 una gira por varrias ciudades de Estados Unidos el show culminó exitosamente en Broadway por espacio de cuatro meses entre Octubre de 1919 y Febrero de 2020 y ya se anuncia su reposición para el 17 de septiembre de 2021 en el teatro St. James de New York.
David Byrne
El suceso logrado motivó al aclamado realizador Spike Lee filmar este importante evento donde el carismático Byrne como guitarrista está acompañado por los percusionistas Gustavo Di Dalva, Jacqueline Acevedo, Daniel Fredman, y otros 8 músicos y bailarines. Esta jubilosa celebración de la música y la danza, en parte concierto y en parte teatro músical, ofrece la reflexión de Byrne sobre la condición humana tratando de encontrar su lugar en un mundo que a menudo pareciera no tener sentido. Ese lugar implica la necesidad de permanecer conectados unos con otros a fin de que la sociedad pueda acercarse a su visión de que esa utopía americana se convierta en realidad.
El documental incluye metraje que hasta ahora no había sido mostrado, una especial introducción de David Byrne como así también su conversación con el realizador.
La exhibición de David Byrne’s American Utopia se realizará en selectas salas de Cineplex el 16 de septiembre de 2021.
Aunque no es muy frecuente apreciar films sudafricanos, el presente drama psicológico escogido por el festival resulta más que bienvenido. No obstante tratarse de la primera película de ficción de Travis Taute, él ya ha demostrado ser un maduro director en el remarcable corto metraje Number 37 (2018) y en algunas series realizadas para la televisión.
Taute que asimismo es el autor del guión de Indemnity presenta a Theo Abrams (Jarrid Geduld), un ex bombero de la ciudad de Cape Town quien sufre de un severo trastorno de estrés post traumático por haber fracasado en una misión de rescate en uno de los incendios en que le cupo participar. La situación se complica cuando al despertar encuentra el cadáver de su esposa asesinada (Nicole Fortuin) sin poder recordar cómo se produjo el lamentable acontecimiento. La situación se vuelve más complicada cuando la policía lo considera como principal sospechoso del homicidio y en la huida desesperada que inicia es perseguido por la policía a cargo de un implacable subjefe (Andre Jacobs).
Sin entrar en mayores detalles, basta anticipar que Theo llegará a comprobar que existe un vínculo entre sus perseguidores que quieren silenciarlo y la razón por la que su mujer fue ejecutada al haber estado investigando un asunto muy turbio que pondría en peligro a la nación.
Con un muy buen reparto, además de Geduld, Fortuin y Jacobs, se destaca la actriz Gail Mabalane. Ofreciendo secuencias de lucha, explosiones, e incendios excelentemente filmadas, Taute combina la acción desplegada con un tenso suspenso. Con su estreno mundial en Fantasía, el cinéfilo sabrá valorar la calidad de este film que lmantiene permanente atención a lo largo de su desarrollo.
Baby, Don’t Cry (Estados Unidos)
La experiencia de inmigrantes asiáticos que llegan a Estados Unidos ha sido recientemente considerada por el cine en Minari del realizador Lee Isaac Chung mostrando a una familia sudcoreana que procura lograr el sueño americano. En este caso la directora Jesse Dvorak analiza el tema bajo una lupa diferente pero igualmente interesante tomando como referencia la historia de una adolescente inmigrante.
A través del guión de Zita Bai ‑igualmente protagonista del film-.se sale al cruce de Baby una sensible china de 17 años que llegó a Estados Unidos y que habita con su familia en los suburbios de Seattle. Producto de un hogar desavenido que le ha dejado huellas en su personalidad, su naturaleza apocada y tímida no le permite ser fácilmente aceptada por el medio social que la rodea. Todo cambia para ella cuando conoce a Fox (Vas Provatakis), un delincuente traficante de drogas de 20 años; atendiendo al hecho de que polos opuestos se atraen, rápidamente se forja un fuerte vínculo entre ambos donde Baby conocerá las peripecias del amor vividas con intensa y feroz pasión.
La directora permite que el relato adquiera notable envergadura psicológica describiendo el proceso de madurez que atraviesa su protagonista, como asimismo ofrece una buena pintura de dos jóvenes que viviendo marginados de la sociedad tratan de dejar atrás sus traumas para emprender un viaje emocional que les permita escapar de una vida sin aliciente.
En su realización Dvorak ofrece un film honesto y sincero, en buena parte gracias al convincente guión de Bai y la excelente caracterización que ella logra de su personaje, complementado con la acertada actuación de Provatakis.
Al Tercer Día (Argentina)
Daniel de la Vega es por excelencia el cineasta argentino especializado en el género de terror tal como se evidencia en su filmografía en donde Ataúd Blanco (2016), una de sus películas, fue exhibida en Fantasía. Ahora el realizador retorna al festival con un dramático relato centrado en una madre que procura ubicar el paradero de su hijito.
Basado en una novela de Gonzalo Ventura, quien a su vez es el guionista junto con Alberto Fasce, el director comienza su relato a través de dos escenas simultáneas; en una de ellas se ve a un hombre (Gerardo Romano) que recibe el encargo de transportar un misterioso cajón en su camión desde Buenos Aires hasta la Patagonia; en la otra se observa a Cecilia (Moro Anghileri) quien para liberarse de su ex marido (Diego Cremonesi) huye con su coche llevando consigo a su pequeño hijo. Circulando en la autopista Cecilia choca violentamente con el vehículo manejado por el camionero y como resultado de la colisión, la mujer permanece inconsciente durante tres días; cuando en el hospital recobra el conocimiento sin recordar nada de lo que ocurrió, se desespera por saber dónde está su niño. Atormentada por la angustia decide escapar de la clínica hospitalaria al haber sido acusada por su ex cónyuge de haber raptado al menor y en ese accionar es ayudada por el médico (Lautaro Delgado Tymruk) que la estaba atendiendo; por su intermedio ella entra en contacto con un hipnotista (Osmar Núñez) a fin de reconstruir lo sucedido y echar luces para ubicar al menor. A todo ello se hace presente un policía (Osvaldo Santoro) para investigar y esclarecer lo sucedido.
Aunque en principio la acción se centra en Cecilia, es pertinente no agregar más detalles y dejar al espectador que descubra cuál es el papel que le cabe al camionero a medida que la trama se va espesando. Con un buen dominio narrativo y una apreciable estética, el director logra que esta historia ciertamente imprevisible, sorprenda y satisfaga al espectador inclinado por los filmes de suspenso y horror.
PIECESOF A WOMAN. Canadá-Hungría, 2020. Un film de Kornél Mundruczó. 128 minutos. Disponible en Netflix.
El director húngaro Kornél Mundruczó, bien conocido en el ámbito festivalero al haber obtenido su film White God (2014) el premio mayor en la sección Un Certain Regard del festival de Cannes retorna ahora con su primer trabajo efectuado en inglés. Aquí confirma su talento de cineasta a pesar de que Pieces of a Woman no llega a colmar la expectativa aguardada.
El pecado de este film, si así se le puede denominar, es que además de abordar dos temas ‑uno como consecuencia del otro‑, añade otra historia subyacente que desvía la atención al no lograr integrarse en un todo global.
Shia LaBeouf y Vanessa Kirby
Martha (Vanessa Kirby) y Sean (Shia LaBeouf) conforman un joven matrimonio radicado en Boston que aguardan con ansiedad la inminente llegada del primer hijo. En las primeras escenas se puede apreciar el gran amor de esta pareja y todo hace suponer que será aún más reforzado al agrandarse la familia.
Después de mostrar que Sean se desempeña como capataz de una obra en construcción, el desarrollo del relato se traslada al hogar de la pareja cuando ella comienza a sentir sucesivas contracciones y se produce la ruptura de la bolsa de agua. En la medida que el matrimonio decidió que el parto se efectúe en el hogar en lugar de una clínica hospitalaria, la operación es realizada con la intervención de Eva (Molly Parker), una profesional sanitaria especializada en atender partos. Es aquí donde Mundruczó ofrece un extraordinario plano secuencia de poco más de 20 minutos transmitiendo la intensa tensión generada por los fuertes dolores experimentados por la parturienta antes del alumbramiento, en tanto que Sean trata de brindarle el máximo apoyo emocional. Finalmente se produce el momento de júbilo cuando la hijita asoma a la vida, pero esa dicha se desvanece en escasos segundos cuando inesperadamente perece en los brazos de su madre.
Es fácil de conmiserarse con la profunda pena vivida por los cónyuges en donde el guión de Kata Weber considera el diferente modo en que cada uno de ellos la transmite y las diferencias que se producen. Martha vive su trauma queriendo eliminar cualquier vestigio vinculado con su hijita desaparecida; adoptando una actitud autodestructiva rechaza los estímulos que su marido con profundo sentimiento trata de ofrecerle para levantar su deplorable estado anímico. En cuanto a Sean, él vuelca su pesadumbre queriendo aferrarse por completo al recuerdo del ser perdido y oponiéndose a que su mujer deshaga la habitación especialmente preparada para quien habría de ocuparla. Así, en un proceso que se prolonga por espacio de 7 meses, el film ilustra la forma en que el estrecho lazo de amor se va desintegrando frente al desinterés que Martha va sintiendo hacia su esposo, a pesar de los denodados esfuerzos que él realiza para que el vínculo no se disuelva.
Lo que podría constituir un interesante estudio de caracteres demostrando cómo un desdichado acontecimiento puede conducir a la conclusión de una relación conyugal, el guón adopta una variante que dispersa la atención del foco central de esta historia. Eso acontece cuando Elizabeth (Ellen Burstyn) la entrometida anciana madre de Martha, insta a su hija a demandar judicialmente a la partera por presunta negligencia y pueda obtener una compensación monetaria; en consecuencia, el consiguiente juicio que tiene lugar podría haber sido prescindido por completo. En todo caso la presencia de Elizabeth en el marco del relato es la excusa para demostrar la tirante relación existente entre la hija y su madre así como el menosprecio de esta mujer hacia su yerno.
Por razones de discreción se evitará el comentario de ciertas escenas completamente entreveradas que desmerecen lo que humanamente el film prometía en su inicio. Lo más relevante reside en su elenco en donde netamente se destaca la descollante actuación de Kirby que ya había demostrado sus dotes artísticas en la personificación de la princesa Margaret en las primeras dos temporadas de la exitosa serie británica The Crown; su vibrante interpretación durante el proceso del parto y la consiguiente furia contenida por su fracaso maternal le ha valido el premio a la mejor actriz en el festival de Venecia del año pasado. Por su parte resulta encomiable la composición que LaBeouf realiza de su personaje con el que existe mayor empatía que con el de Kirby; eso se debe a la remarcable convicción que transmite en el doble dolor que experimenta por la muerte de la criatura y por constatar cómo su vínculo conyugal se deshace a pesar del profundo cariño que siente por su esposa. En un papel secundario la veterana Burstyn sigue demostrando sus quilates a pesar de componer un personaje poco agraciado. En otros rubros es importante destacar la valiosa colaboración del fotógrafo de Benjamin Loeb, sobre todo en la minuciosa filmación de la prolongada escena del nacimiento.
Con un desdibujado desenlace, el film se deja ver pero de ningún modo trasciende como retrato de la descomposición de un matrimonio por la pérdida de un ser querido. Jorge Gutman
A la hora de efectuar el acostumbrado balance anual sobre lo más destacado de lo visto en cine resulta en este caso imposible dejar de mencionar la tragedia ocasionada por la pandemia. Así como aconteció en casi todos los sectores de la actividad productiva, el cine como arte y también como industria ha sufrido considerablemente los efectos del peligroso virus. Consecuentemente el público se ha visto privado de disfrutar la magia del séptimo arte en una sala de cine durante la mayor parte de 2020; en su lugar ha tenido que conformarse con lo que las diferentes plataformas de streaming han venido ofreciendo.
En oportunidad de escribir esta columna nada ha cambiado por el momento en Canadá donde la mayoría de los cines aún permanecen cerrados. Sin embargo es necesario ser optimista aguardando que muy pronto se vuelva a gozar de las imágenes de un film en la pantalla grande y en condiciones saludables.
Dicho lo que precede, he aquí una docena de títulos listados alfabéticamente que más han impresionado a quien escribe estas líneas, sin considerar los que han sido vistos en línea en varios festivales y que aguardan su estreno durante el transcurso de este nuevo año.
Collective (Rumania-Luxemburgo)
Este vibrante documental de Alexander Nanau reproduce las consecuencias de un incendio que irrumpió el 30 de octubre de 2015 en el club nocturno Colectiv de Bucarest cobrando la vida de 27 personas e hiriendo gravemente a más de 100. El lamentable tratamiento de los sobrevivientes que causó la muerte de muchos de ellos motivó a un denodado periodista a efectuar una exhaustiva investigación sobre el tema; esa pesquisa terminó revelando la corrupción existente por parte de altos funcionarios del ministerio de salud así como destapó turbios manejos de la industria hospitalaria de Rumania. El realizador ha logrado un remarcable documento en el que sin efectuar reportaje alguno consiguió que su cámara testimoniara la realidad de lo acontecido contrariando la información oficial suministrada. El film constituye un noble tributo a la digna profesión del periodismo por esclarecer la verdad y que muchas veces es atacada por difundir “fake news”.
Crímenes de Familia (Argentina)
El realizador Sebastián Schindel ofrece un notable relato de suspenso centralizado en los conflictos producidos en el seno de una familia burguesa de Argentina. El film se valoriza por la esmerada puesta escénica, por la excelente trama capaz de sustentar una convincente intriga desde su comienzo hasta su imprevisible desenlace, como asimismo por su excelente elenco integrado por Cecilia Roth, Miguel Ángel Solá, Yanina Ávila, Benjamín Amadeo y Sofía Gala Castiglione en los roles principales.
El Cuaderno de Tomy (Argentina)
El veterano cineasta Carlos Sorín aborda en un relato de ficción un episodio acaecido en Buenos Aires con una mujer de 43 años sufriendo de un cáncer terminal de útero. Semanas antes de su deceso acaecido en abril de 2015, en la clínica en que se encuentra internada escribe en un cuaderno dedicado a su hijito de 3 años lo que ella atraviesa y el inmenso amor que siente por él. Esta conmovedora historia sobre la muerte como parte final de la vida es tratada por el realizador de manera sutil y con suma delicadeza evitando que por su naturaleza el espectador sea manipulado sentimentalmente.
Été 85 (Francia)
Después de haber ofrecido con Grâce à Dieu 2019) uno de sus más logrados trabajos, el realizador François Ozon retorna con Été 85, narrando las primeras emociones amorosas de dos muchachos en una ciudad costera de Normandía en el verano de 1985, como lo anticipa su título. En una libre adaptación de la novela La danse du coucou de Aidan Chambers escrita en 1982 Ozon introduce aspectos de su experiencia personal de adolescente de esa época y lo efectúa con una esmerada puesta escénica que le permite obtener una obra luminosa, tierna y nostálgica.
Father Soldier Son (Estados Unidos)
La saga del veterano de guerra americano Brian Eisch y su relación con sus dos hijos durante un lapso de 9 años es analizado en este excepcional documental. El conflicto dramático del relato se produce cuando el militar retorna mal herido de una de sus misiones en Afganistán, debiendo serle amputado una de sus piernas; de allí en más comienza a experimentar una inmensa frustración por estar mutilado y no poder continuar demostrando su lealtad, honor, sacrificio y hombría a su amada patria. El doloroso retrato de las heridas no cicatrizadas de la guerra es captado magníficamente por las directoras Catrin Einhorn y Leslye Davis ilustrando de manera íntima y sensible cómo la depresión del ex combatiente así como su pérdida de identidad altera emocional y psicológicamente la dinámica del núcleo familiar.
First Cow (Estados Unidos)
Basado en la novela de Jonathan Raymond, la realizadora Kelly Reichard ofrece un interesante western ubicado en una zona rural de Oregón a principios del siglo 19. El relato gira en torno de dos aventureros que tratan de sobrevivir aprovechando las oportunidades que el salvaje oeste americano puede ofrecerles a medida que se va produciendo la expansión de la frontera. El público asiste a una historia humanamente sensible, bien dirigida e irreprochablemente actuada por John Magaro y Orion Lee. Muy buena es la fotografía de Christopher Blauvelt captando los paisajes en que transcurre la acción.
La Trinchera Infinita (España)
Un episodio de la Guerra Civil de España basado en el caso del topo Manuel Cortes Quero, último alcalde republicano de la ciudad malagueña de Mijas, es considerado por el trío de directores vascos integrado por Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga. Cuando el conflicto comienza en 1936 un activista republicano (Antonio de la Torre) para salvar su vida huye del régimen franquista; ocultándose en el sótano de su casa y contando con el apoyo incondicional de su esposa (Belén Cuesta) logra despistar a la guardia civil que patrulla la zona.
Este forzado auto-secuestro que perdura hasta 1969 está ponderablemente narrado teniendo en cuenta que su desarrollo transcurre en un reducido ambiente sin que la sensación de encierro llegue a mitigar el interés de lo que acontece. En esta notable exposición donde la paranoia, la frustración, el desaliento y la ansiedad corroen el alma de sus protagonistas que muchas veces deben comunicarse en estricto silencio a fin de sobrevivir, se agrega la concepción de un hijo al que se deberá salvaguardar en el marco de ese tétrico escenario. El luminoso desenlace expone brillantemente lo que experimenta un topo cuando finalmente sale de su escondite para adquirir la personalidad de un ser humano.
Nadia Butterfly (Canadá)
Este sólido drama de Pascal Plante considera de manera íntima los vaivenes emocionales de una joven atleta de natación que ha decidido retirarse de su carrera profesional. Con minuciosidad el director efectúa una auténtica ilustración sobre el mundo del deporte apoyado en gran parte por la muy buena composición lograda por Katerine Savard animando a la prodigiosa nadadora Nadia en vísperas de su tránsito hacia un nuevo rumbo de su existencia.
Never Rarely Sometimes Always (Estados Unidos)
Este cautivante drama se centra en una adolescente de 17 años soltera quien estando grávida desde hace 10 semanas, al no tener consentimiento parental desde su pequeña ciudad de Pensilvania se traslada a Nueva York para tener acceso a un aborto. Con gran delicadeza y sensibilidad la directora y guionista Eliza Hittman logra un film que impacta emocionalmente en el ánimo del espectador. El relato ofrece más de una lectura porque resaltando un embarazo no deseado y el derecho que asiste a una mujer de disponer de su cuerpo, igualmente deja traslucir la violencia masculina aunque la misma no esté gráficamente expuesta. Merecidamente el film ha obtenido el Gran Premio del Jurado en el Festival de Berlín.
Ordinary Love (Gran Bretaña)
En un conmovedor relato los cineastas Lisa Barros D’Sa y Glenn Leyburn consideran las vicisitudes de un matrimonio sexagenario unido por un profundo amor cuando un cáncer comienza a irrumpir a uno de sus integrantes. Este tema confrontando la mortalidad que por su naturaleza podría desbordar en un artificial melodrama es tratado con singular sagacidad y ternura. La excelente dirección, el magnífico guión de Owen McCafferty y la admirable actuación de Liam Neeson y Lesley Manville generan un remarcable drama.
The Assistant (Estados Unidos)
A través de una narración minimalista la directora y guionista Kitty Green enfoca con gran sensibilidad femenina las experiencias vividas por una joven asistente a través de su desempeño en una importante empresa. Este cautivante drama adquiere amplia resonancia denunciando el acoso sexual que vulnerables mujeres sufren en un deshumanizado ambiente laboral por parte de inescrupulosos malhechores que se encuentran amparados por el poder que disponen.
The Trial of the Chicago 7 (Estados Unidos)
Este apasionante drama se centra en el juicio de 1969 al que fueron sometidos varios manifestantes acusados de haber conspirado e incitado la violencia contra la policía en la marcha organizada en Chicago para oponerse a la guerra de Vietnam. El director Aaron Sorkin logra un film magníficamente construido y maravillosamente dialogado en donde la reconstrucción de este proceso judicial alcanza hoy día plena vigencia en lo referente a la violencia política, la corrupción del poder y sobre todo en lo que concierne a la discriminación racial. Por sus méritos, este valioso trabajo de Sorkin es un serio candidato a ser nominado por la Academia de Hollywood en varias categorías, incluyendo el de mejor film, dirección y guión.
THEHATER. Polonia, 2020. Un film de Jan Komasa. 135 minutos. Disponible en Netflix
Después de haber impresionado gratamente en Corpus Christi (2019) abordando el delicado problema de la fe, el director Jan Komasa retorna con The Hater, un notable segundo film que aunque temáticamente diferente tiene amplia resonancia en los tiempos actuales. Nuevamente ha contado con la valiosa participación del guionista Mateusz Pacewicz quien concibió una historia que aterra por sus connotaciones realistas demostrando hasta dónde el empleo de la moderna tecnología digital puede ocasionar incomensurables daños. Por sus innegables méritos la película fue premiada como la mejor en el Festival Internacional de Tribeca de este año, a pesar de haber sido cancelado por la pandemia.
Maciej Musialowski
El protagonista del relato es Tomasz (Maciej Musialowski), un joven estudiante polaco de abogacía cuyo rostro de ningún modo refleja su personalidad malsana y maquiavélica. En la primera escena se lo ve frente a las autoridades de la universidad donde es recriminado por la grave falta ética cometida al haber plagiado un trabajo que tenía a su cargo; sintiéndose arrinconado y al serle denegado una segunda oportunidad no puede impedir el ser despedido del establecimiento.
Habiendo sido sus estudios financiados por Robert y Zofia (Jacek Koman y Danuta Stenka), un matrimonio amigo de la familia, en la cena que comparte ese día con ellos y con su hija Gabi (Vanessa Aleksander), él les oculta lo sucedido actuando como si nada hubiese pasado. Mediante un ingenioso ardid consistente en ocultar su teléfono celular, Thomasz llega a enterarse de que sus benefactores lo desprecian y que Gaby, de quien está enamorado desde su temprana edad, no está interesada en su persona. El despecho producido así como su expulsión universitaria constituyen los factores que incentivarán el profundo sentimiento de resentimiento y odio generado en este joven.
Para implementar su venganza, Tomasz se vincula con una turbia agencia de relaciones públicas cuya empleadora (Agata Kulesza) lo contrata gracias a sus conocimientos de informática y a su sagaz manejo de las redes sociales. Su primera tarea es denigrar a una figura de la televisión mostrando cómo promociona una bebida que deja rastros en las manos de los consumidores, sin que eso sea cierto. El paso siguiente es el lanzamiento de una campaña de desinformación tendiente a desprestigiar y sabotear a Pawel Rudnicki (Maciej Stuhr), un político liberal que en su campaña electoral aspira a ocupar el puesto de alcalde de Varsovia y que además es el candidato al que Robert y Zofia apoyan.
Si bien la trama de Pacewicz alcanza momentos de firme tensión lo que más gravita en la misma es la forma en que ilustra cómo puede resultar sencillo manosear las informaciones transmitidas. Eso es realmente alarmante en la medida que una noticia falsa puede adquirir visos reales según cómo se difunda y la manera en que llega a propagarse a través de los medios de comunicación que hoy día se emplean. Hilando fino, lo que precede podría perfectamente aplicarse a las estadísticas referidas al número de infecciones y víctimas ocasionadas por la actual pandemia donde ciertos gobernantes parecieran no estar de acuerdo con la información suministrada por los agentes de salud pública.
A pesar de que algunos personajes secundarios no están suficientemente descriptos, los valores de este perturbador film están sustentados por la acertada puesta escénica de Komasa quien imprime un ritmo febril a su narración como así también al excelente guión de Pacewicz por haber concebido una intriga que estimula permanentemente la ansiedad del espectador. A todo ello cabe remarcar la excepcional interpretación de Musialowski introduciéndose en la personalidad de un individuo moralmente repudiable quien con su infame odio no tiene recelo alguno en difamar y destruir la vida de terceros con tal de satisfacer sus mezquinos intereses.
En esencia, a pesar de no basarse en una historia real, este inquietante drama adquiere hoy más que nunca plena vigencia. Jorge Gutman