Un Céle­bre Detective

MAI­GRET. Fran­cia-Bél­gi­ca, 2022. Un film de Patri­ce Lecon­te. 86 minutos

El céle­bre detec­ti­ve Jules Mai­gret, inmor­ta­li­za­do por el pro­lí­fi­co autor bel­ga Geor­ge Sime­non en nume­ro­sas de sus nove­las, revi­ve en la pan­ta­lla en la adap­ta­ción de una de ellas -Mai­gret et la jeu­ne mor­te (1954)- rea­li­za­da por el direc­tor Patri­ce Lecon­te con la cola­bo­ra­ción del guio­nis­ta Jérô­me Tonnerre.

Gérard Depar­dieu

La acción trans­cu­rre en París en la déca­da del 50 don­de el comi­sa­rio Mai­gret (Gérard Depar­dieu) está pró­xi­mo a jubi­lar­se; can­sa­do y sin mucho brío se encuen­tra afec­ta­do por pro­ble­mas de salud y ade­más alber­ga una pena enor­me debi­do a la muer­te de su que­ri­da hija. Es así que cuan­do apa­re­ce en la calle el cuer­po iner­te de una bella chi­ca acu­chi­lla­da (Cla­ra Antoons) y de edad simi­lar a la que habría teni­do su pri­mo­gé­ni­ta, eso lo indu­ce a dedi­car espe­cial aten­ción para escla­re­cer el homicidio.

A tra­vés de la pes­qui­sa rea­li­za­da el par­co Mai­gret se impo­ne que la víc­ti­ma man­te­nía cier­ta rela­ción con Lau­rent (Pie­rre Mou­re) y Jea­ni­ne (Méla­nie Ber­nier), una pare­ja de novios en don­de él per­te­ne­ce a una cla­se aris­to­crá­ti­ca y muy mima­do por su madre (Auro­re Clé­ment) en tan­to que su pro­me­ti­da es una joven actriz de una infe­rior cla­se social. Eso a su vez con­du­ce a que el ins­pec­tor se vin­cu­le con Betty (Jade Labes­te), una humil­de chi­ca de pro­vin­cia y que al igual que la víc­ti­ma lle­gó a la gran ciu­dad en pro­cu­ra de una vida mejor pero sus sue­ños se frus­tra­ron al tener que rea­li­zar gran­des esfuer­zos para poder sobrevivir.

La inves­ti­ga­ción poli­cial del comi­sa­rio entre­vis­tan­do a varios sos­pe­cho­sos no logra adqui­rir un rit­mo diná­mi­co; en con­se­cuen­cia el cli­ma de mis­te­rio de la nove­la ori­gi­nal no gene­ra el efec­ti­vo sus­pen­so que cabría espe­rar. Lo que en cam­bio Lecon­te trans­mi­te es la huma­ni­dad que des­te­lla en Mai­gret como el melan­có­li­co detec­ti­ve que en su eta­pa cre­pus­cu­lar tra­ta de resol­ver el caso que tie­ne en sus manos para con­cluir de este modo su bri­llan­te vida profesional.

Lo ante­rior con­lle­va a elo­giar la carac­te­ri­za­ción que Depar­dieu obtie­ne de su per­so­na­je. En la que posi­ble­men­te sea una de las más remar­ca­bles inter­pre­ta­cio­nes de su fruc­tí­fe­ra carre­ra el vete­rano actor se intro­du­ce por com­ple­to en la piel del cir­cuns­pec­to y lacó­ni­co comi­sa­rio. Uno de los momen­tos más logra­dos del film es la sen­si­bi­li­dad que Mai­gret demues­tra en la cáli­da rela­ción con Betty des­pués de haber­la res­ca­ta­do de un robo per­pe­tra­do; ese sin­gu­lar víncu­lo es lo que más resal­ta del relato.

Dicho lo que pre­ce­de, Mai­gret es un thri­ller poli­cial clá­si­ca­men­te rea­li­za­do por Lecon­te que sin alcan­zar la nece­sa­ria enver­ga­du­ra dra­má­ti­ca, la exce­len­te actua­ción de Depar­dieu cons­ti­tu­ye el gran pilar que man­tie­ne su inte­rés y ame­ri­ta su visión. Jor­ge Gutman

Des­ati­na­do Dra­ma de Horror

RESU­RREC­TION. Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Andrew Semans. 104 minutos

Si bien en cier­tos casos una gran inter­pre­ta­ción pue­de res­ca­tar a un film imbui­do de un flo­jo guión, eso no acon­te­ce con Resu­rrec­tion. Valién­do­se de su pro­pio libre­to, el rea­li­za­dor Andrew Semans plan­tea una his­to­ria de extre­ma inve­ro­si­mi­li­tud en don­de no obs­tan­te la tras­cen­den­tal actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Rebec­ca Hall resul­ta impo­si­ble creer en el per­so­na­je que compone.

Rebec­ca Hall

Hall ani­ma a Mar­ga­ret, una madre sol­te­ra de 40 años que se desem­pe­ña en un car­go eje­cu­ti­vo de alto ran­go en una empre­sa far­ma­céu­ti­ca de Esta­dos Uni­dos. Sere­na, lle­van­do una exis­ten­cia orde­na­da sin sobre­sal­to alguno y de buen con­fort, su vida fami­liar está cir­cuns­crip­ta a su hija Abbie (Gra­ce Kauf­man) de 17 años; asi­mis­mo dis­fru­ta de los favo­res sexua­les de Peter (Michael Esper) un cole­ga de tra­ba­jo casa­do sin que exis­ta un com­pro­mi­so sen­ti­men­tal. Dada la sobre­pro­tec­ción que ejer­ce en su hija, la úni­ca preo­cu­pa­ción de esta mujer es la inmi­nen­te par­ti­da de Abbie para estu­diar en la universidad.

El dra­ma comien­za cuan­do en una con­fe­ren­cia de nego­cios Mar­ga­ret des­cu­bre con estu­por la pre­sen­cia de un hom­bre, lo que la impul­sa a aban­do­nar la sala y como si la hubie­se ata­ca­do algún ani­mal sal­va­je corre deses­pe­ra­da­men­te por la calle has­ta lle­gar a su hogar, don­de su hija se asom­bra al com­pro­bar su esta­do extre­ma­da­men­te agi­ta­do. Su men­te comien­za a des­es­ta­bi­li­zar­se cuan­do al efec­tuar una com­pra en un nego­cio obser­va a lo lejos al mis­mo indi­vi­duo y pos­te­rior­men­te lo divi­sa en un par­que. Final­men­te en un lar­go monó­lo­go que Mar­ga­ret diri­ge a su hija le expli­ca que esa per­so­na que la per­si­gue (cuan­do en reali­dad, no exis­te pau­ta algu­na que así sea) es David (Tim Roth) de quien dos déca­das atrás estu­vo fuer­te­men­te ena­mo­ra­da sopor­tan­do sus tor­tu­ras y abu­so emo­cio­nal has­ta que un acon­te­ci­mien­to pre­ci­so ‑que no se habrá de deve­lar- la moti­vó a aban­do­nar­lo. En su para­noia actual y sin fun­da­men­to alguno ella está con­ven­ci­da de que él regre­só para ven­gar­se de ella y ade­más poner en peli­gro a Abbie.

No hay nin­gu­na pro­gre­sión dra­má­ti­ca entre la Mar­ga­ret ini­cial­men­te nor­mal y la aho­ra men­tal­men­te des­con­tro­la­da por la pre­sen­cia de David. ¿Cómo es posi­ble que si esta mujer no sufrió tras­torno alguno duran­te el lar­go tiem­po trans­cu­rri­do, repen­ti­na­men­te se enlo­que­ce con la apa­ri­ción de este hom­bre? Para peor, cuan­do final­men­te se pro­du­ce entre ambos un cru­cial encuen­tro, el rela­to cobra un vuel­co sig­ni­fi­ca­ti­vo pero sin sen­ti­do alguno sal­vo la inten­ción pro­vo­ca­ti­va de Semans para trans­for­mar­lo en un dra­ma de horror Aun­que en un comien­zo la pelí­cu­la pue­de intri­gar, a la hora de su des­ati­na­do des­en­la­ce lo úni­co que logra es frus­trar por com­ple­to al espectador.

Como se men­cio­nó al prin­ci­pio de esta cró­ni­ca la enco­mia­ble labor de Hall así como los valo­res téc­ni­cos de pro­duc­ción no pue­den res­ca­tar a este pro­vo­ca­dor rela­to que inten­ta impac­tar al espec­ta­dor con bajos gol­pes efec­tis­tas. Cier­ta­men­te, he aquí un film des­ti­na­do al olvi­do. Jor­ge Gutman

Con­fe­sio­nes de un Sicario

CON­FES­SIONS. Cana­dá, 2021. Un film de Luc Picard. 109 minutos

Des­pués de haber sido pos­ter­ga­do en varias opor­tu­ni­da­des a cau­sa de la pan­de­mia, tras su estreno mun­dial en el Fes­ti­val de Whistler en diciem­bre de 2021, en don­de el rea­li­za­dor Luc Picard obtu­vo el pre­mio a la mejor direc­ción, aho­ra se pue­de apre­ciar Con­fes­sions, un dra­ma cen­tra­do en la per­so­na­li­dad de uno de los homi­ci­das más infa­mes regis­tra­dos en la his­to­ria poli­cial de Canadá.

Luc Picard

En la adap­ta­ción rea­li­za­da por Syl­vain Guy basa­da en el libro Gallant: Con­fe­sio­nes de un Ase­sino a Suel­do de los perio­dis­tas Éric Thi­bault y Félix Séguin, el rea­li­za­dor inter­pre­ta a Gérald Gallant. Este tar­ta­mu­do indi­vi­duo de ino­fen­si­va apa­rien­cia podría ser con­si­de­ra­do como el buen vecino inca­paz de matar una mos­ca; no obs­tan­te regis­tra en su haber 27 homi­ci­dios más 12 aten­ta­dos, come­ti­dos entre 1978 y 2003. Tra­ba­jan­do al ser­vi­cio de la mafia y del cri­men orga­ni­za­do de Que­bec, el peque­ño hom­bre­ci­llo de modes­ta inte­li­gen­cia y frá­gil salud, lle­van­do una vida de cla­se media en un tran­qui­lo barrio de Don­na­co­na ‑no muy lejos de la ciu­dad de Que­bec, ha sido capaz de des­pis­tar tan­to a los cri­mi­na­les como asi­mis­mo a la poli­cía de la cual ha sido igual­men­te informante.

El guión no elu­de algu­nas licen­cias vin­cu­la­das con la vida ínti­ma de Gallant en rela­ción con su espo­sa Pau­li­ne (Éve­li­ne Géli­nas) y su aman­te Jocely­ne (San­dri­ne Bis­son) que de nin­gún modo des­me­re­ce la esen­cia del rela­to basa­do en los crí­me­nes per­pe­tra­dos por Gallant.

Habien­do teni­do opor­tu­ni­dad de con­tac­tar a varios cri­mi­na­les que estu­vie­ron rela­cio­na­dos con el homi­ci­da, Picard ha sabi­do embe­ber­se en la per­so­na­li­dad de bajo per­fil del sica­rio; ofre­cien­do una bri­llan­te inter­pre­ta­ción a lo lar­go del rela­to, el vete­rano intér­pre­te demues­tra una vez más su ver­sa­ti­li­dad de gran actor. A todo ello su absor­ben­te actua­ción no des­me­re­ce a la del res­to del cali­fi­ca­do elen­co en el que ade­más de Géli­nas y Bis­son cabe resal­tar la exce­len­te com­po­si­ción de David La Haye como el excén­tri­co cóm­pli­ce de Gérald; en roles meno­res par­ti­ci­pan Maxim Gau­det­te, Jean-Fra­nçois Bou­dreau, Loui­se Por­tal, Dany Bou­dreault, Emma­nuel Cha­rest, Ray­mond Clou­tier y Bobby Besh­ro, entre otros des­ta­ca­dos intérpretes.

Como rea­li­za­dor Picard igual­men­te se dis­tin­gue con el movi­mien­to de su cáma­ra que se des­pla­za estu­pen­da­men­te a tra­vés de las dife­ren­tes secuen­cias cri­mi­na­les que nutren al rela­to, per­mi­tien­do de este modo que el film adquie­ra un rit­mo diná­mi­co. Final­men­te, la bue­na músi­ca de Daniel Bélan­ger ade­cua­da­men­te ate­núa las ins­tan­cias dra­má­ti­cas de esta historia.

Cabe seña­lar que en mar­zo de 2009, a tra­vés de un acuer­do con las auto­ri­da­des cana­dien­ses, el incul­pa­do ase­sino se decla­ró cul­pa­ble al con­fe­sar los crí­me­nes come­ti­dos. Habien­do reci­bi­do 48 sen­ten­cias de vida en pri­sión, recién en 2033 será ele­gi­ble para soli­ci­tar la liber­tad condicional.

En esen­cia, Con­fes­sions es un remar­ca­ble film expo­nien­do la bana­li­dad del mal en su cabal expre­sión. Jor­ge Gutman

Un Emble­má­ti­co Himno

HALLE­LU­JAH: LEO­NARD COHEN, A JOUR­NEY, A SONG. Esta­dos Uni­dos, 2021. Un film de Dan Geller y Day­na Gold­fi­ne. 115 minutos.

La icó­ni­ca can­ción Halle­lu­jah del inol­vi­da­ble poe­ta, com­po­si­tor y can­tan­te Leo­nard Cohen es el tema cen­tral que enfo­can Dan Geller y Day­na Gol­fi­ne en este emo­ti­vo documental.

Leo­nard Cohen

Para efec­tuar su tra­ba­jo, los rea­li­za­do­res se ins­pi­ra­ron en el libro The Holy and the Bro­ken de Alan Light, como asi­mis­mo se valie­ron de iné­di­tos archi­vos que Cohen les sumi­nis­tró poco antes de su muer­te e igual­men­te de extrac­tos de videos, fotos, gra­ba­cio­nes en audio y entre­vis­tas rea­li­za­das; de este modo el públi­co adquie­re una apre­cia­ble visión tan­to de la géne­sis de la céle­bre can­ción, cómo fue com­pues­ta, el inmen­so esfuer­zo rea­li­za­do duran­te 7 años por su autor para con­cre­tar la ver­sión final de su letra, como así tam­bién el camino reco­rri­do por este fenó­meno cul­tu­ral a tra­vés del tiempo.

Todo comen­zó cuan­do Halle­lu­jah, que vio la luz en 1984, era una de las can­cio­nes que inte­gra­ba el álbum Various Posi­tions edi­ta­do por una empre­sa gra­ba­do­ra de New Jer­sey pero que fue recha­za­do por la gran com­pa­ñía ame­ri­ca­na Colum­bia Records al no haber apre­cia­do su con­te­ni­do; sin embar­go el éxi­to logra­do por la difu­sión del álbum moti­vó a que Colum­bia cam­bia­ra de opi­nión para final­men­te publicarlo.

Entre las varias per­so­na­li­da­des entre­vis­ta­das se encuen­tran, entre otras, el pro­duc­tor y arre­gla­dor John Lis­sauer, el músi­co escri­tor neo­yor­kino Larry Slo­man quien fue­ra un con­fi­den­te de Cohen, la ex Gober­na­do­ra Gene­ra de Cana­dá Adrien­ne Clarkson.y el rabino del com­po­si­tor Mor­de­cai Fin­ley. Asi­mis­mo el espec­ta­dor tie­ne opor­tu­ni­dad de escu­char Halle­lu­jah en extrac­tos de con­cier­tos inter­pre­ta­dos por Cohen, Jeff Buc­kley Bob Dylan y Judy Collins; men­ción espe­cial mere­ce la par­ti­ci­pa­ción de John Cale que logró con­quis­tar a una gran audien­cia en la pelí­cu­la ani­ma­da Shrek (2001), la de Ste­ven Page en oca­sión del fune­ral de Jack Lay­ton en 2011 así como la cáli­da ento­na­ción de Rufus Wainw­right en el con­cier­to de 2017 con moti­vo del ani­ver­sa­rio del dece­so de Cohen.

La razón que pue­de expli­car la extra­or­di­na­ria reper­cu­sión de Halle­lu­jah, que inclu­so ha sido uti­li­za­da en la cele­bra­ción de bodas, estri­ba en la belle­za de su melo­día y fun­da­men­tal­men­te en el con­te­ni­do espi­ri­tual que ema­na de su letra en la que el com­po­si­tor ha sabi­do expre­sar su sen­ti­mien­to huma­ni­ta­rio que con­si­guió gene­rar empa­tía en la vas­ta audien­cia del mundo.

Con un exce­len­te mon­ta­je, los rea­li­za­do­res han logra­do un sóli­do docu­men­tal que cons­ti­tu­ye un bello home­na­je a Cohen y a su emble­má­ti­co himno. Jor­ge Gutman

La Pasión por la Danza

EN CORPS. Fran­cia-Bél­gi­ca, 2022. Un film de Cédric Kla­pisch. 117 minutos

A tra­vés de una sen­ci­lla y cau­ti­van­te his­to­ria, el renom­bra­do direc­tor Cédric Kla­pisch, res­pon­sa­ble de bue­nas pelí­cu­las como L’Auberge Espag­no­le (2002) y Les Pou­pées Rus­ses (2005), entre otras, con En Corps abor­da el mun­do del ballet, demos­tran­do la gran dure­za a la que deben some­ter­se quie­nes encuen­tran en la dan­za su voca­ción artística.

Marion Bar­beau

El rela­to del rea­li­za­dor com­par­ti­do con San­tia­go Ami­go­re­na pre­sen­ta a Éli­se (Marion Bar­beau), una devo­ta bai­la­ri­na fran­ce­sa de 26 años quien a pun­to de salir al esce­na­rio como prin­ci­pal intér­pre­te del ballet La Baya­dè­re de Marius Peti­pa se encuen­tra per­tur­ba­da al haber com­pro­ba­do que su novio la enga­ña. La situa­ción se com­pli­ca cuan­do en medio de la repre­sen­ta­ción enfren­tan­do al públi­co asis­ten­te, ella cae al sue­lo y debi­do a la des­afor­tu­na­da rup­tu­ra de su tobi­llo, pro­vo­ca la inte­rrup­ción de la función.

Para la cor­ta vida pro­fe­sio­nal de quien actúa en ballet, el diag­nós­ti­co que reci­be Éli­se es devas­ta­dor en la medi­da que su médi­co le mani­fies­ta que es muy pro­ba­ble que ten­drá que sus­pen­der sus actua­cio­nes como pri­ma balle­ri­na y que posi­ble­men­te nun­ca vol­ve­rá a actuar. Cuan­do su fisio­te­ra­peu­ta Yann (Fra­nçois Civil) via­ja tem­po­ra­ria­men­te a India, la joven acep­ta la pro­po­si­ción de su ami­ga Sabri­na (Souhe­lla Yacoub), una anti­gua bai­la­ri­na que tam­bién había atra­ve­sa­do por una situa­ción simi­lar, de diri­gir­se jun­to con su novio Loïc (Pio Mar­mai) a Bre­ta­ña, a fin de a ins­ta­lar­se tem­po­ra­ria­men­te en la gran pro­pie­dad de Josia­ne (Muriel Robin); esta sexa­ge­na­ria mujer de noble espí­ri­tu ofre­ce su resi­den­cia para que jóve­nes artis­tas bai­la­ri­nes pue­dan entre­nar­se. Es allí don­de Éli­se cono­ce al emi­nen­te coreó­gra­fo israe­lí Hofesh Shech­ter (inter­pre­tán­do­se a sí mis­mo) quien con­ven­ci­do del talen­to de la joven la incen­ti­va a ensa­yar con su com­pa­ñía de dan­za moder­na y con­tem­po­rá­nea; ese estí­mu­lo reci­bi­do per­mi­ti­rá que la joven pue­da vis­lum­brar su futu­ro con evi­den­te optimismo.

El rela­to fun­da­men­tal­men­te des­can­sa en la recu­pe­ra­ción físi­ca y emo­cio­nal que atra­vie­sa Éloi­se en don­de a tra­vés del ballet con­tem­po­rá­neo ini­cia un nue­vo camino que le per­mi­ti­rá demos­trar su talen­to artís­ti­co, En aspec­tos secun­da­rios de la tra­ma, el film ilus­tra la reco­ne­xión de Éli­se con su padre (Denis Podaly­dès) quien sin mala volun­tad se man­tu­vo apar­ta­do de ella debi­do a la pena sen­ti­da por la muer­te de su que­ri­da mujer.

Con una efi­cien­te narra­ción Kla­pisch ha logra­do una huma­na y con­mo­ve­do­ra come­dia dra­má­ti­ca resal­tan­do la pasión por el arte como asi­mis­mo ilus­tran­do cómo pue­de armo­nio­sa­men­te com­bi­nar­se el ballet clá­si­co con el contemporáneo.

En el mar­co de un homo­gé­neo elen­co se dis­tin­gue la exce­len­te inter­pre­ta­ción de Bar­beau quien con total con­vic­ción trans­mi­te la deter­mi­na­ción y resi­lien­cia de su per­so­na­je para ven­cer los obs­tácu­los inter­pues­tos a su carre­ra; ade­más como bai­la­ri­na des­lum­bra al espec­ta­dor, hecho que no resul­ta sor­pren­den­te pues­to que en la vida real es la con­sa­gra­da pri­me­ra bai­la­ri­na del céle­bre Ballet de la Ópe­ra de Paris. La bue­na músi­ca de Tho­mas Ban­gal­ter y de Hofesh Shech­ter y la apre­cia­ble foto­gra­fía de Ale­xis Kavyr­chi­ne son otros de los fac­to­res que con­tri­bu­yen a resal­tar la cali­dad de este buen film. Jor­ge Gutman