INTOTHELIGHT. Canadá, 2020. Un film de Gentille M. Assih. 79 minutos
En este documental la realizadora Gentille M. Assih enfoca el urticante tópico de la violencia ejercida contra la mujer. Si bien han habido numerosos filmes abordando este dramático tema, lo que distingue a Into the Light es que quienes han sufrido este maltrato físico y emocional son mujeres de origen africano que han inmigrado a Canadá radicándose en Montreal.
La directora ha logrado que su film trascienda vivamente en la medida que ha sabido captar genuinamente el sentimiento de mujeres que acondicionadas por el medio cultural del cual provienen han tenido que efectuar un gran esfuerzo en ajustarse con las costumbres y comportamientos imperantes en el país anfitrión.
En su narración Assih enfoca a Christiane, quien se desempeña como profesora de francés en un liceo y a su amiga Aïssata quien trabaja en finanzas. Ambas casadas y habiendo sufrido la violencia doméstica por parte de sus respectivos maridos africanos, tuvieron que vencer los prejuicios sociales y resquemores de sus familias al tomar la decisión de romper el aislamiento al denunciar el trato recibido de sus cónyuges y lograr el control de sus vidas. Simultáneamente la realizadora enfoca aspectos no muy conocidos de la comunidad africana de Montreal incluyendo entre otros a una joven pareja recién llegada a Canadá, un imam y a una conferencista motivacional. Especial relieve reviste el emotivo viaje que efectúa Christiane a Togo, su país de origen, para visitar a su padre viudo y al propio tiempo para reafirmar su convicción de que la actitud asumida en Montreal ha servido para forjar su nueva identidad de poder aceptarse a sí misma.
A través de este humanitario y bien realizado documento social, la directora enfoca con gran sensibilidad el empoderamiento de la mujer que trascendiendo las diferencias culturales no ceja en su lucha por defender los mismos derechos atribuidos a su contraparte masculina.
El documental que sido producido por el National Film Board puede ser visto gratuitamente acudiendo al sitio nfb.ca/film/into-the-light/ .Jorge Gutman
COLLECTIVERumania-Luxemburgo, 2019. Un film deAlexander Nanau 109 minutos. Disponible en las plataformas iTunes y Apple TV
Si bien la mayoría de las salas de cine en Canadá permanecen cerradas, afortunadamente mediante las variadas plataformas de streaming existentes es posible tener acceso a obras de gran valor artístico como es el caso de Collective. Palabras como “aberrante”, “repugnante”, “atroz” no alcanzan a expresar totalmente la desazón que produce el comportamiento de seres desprovistos de humanidad que cegados por la codicia del dinero pueden conscientemente causar daños fatales a sus conciudadanos. A la vez en esta triste época en que la expresión “fake news” está en boga, puede comprobarse cómo la historia oficial difiere de la verdadera en el marco de lo expuesto en este valioso documental.
Una escena de COLLECTIVE
El 30 de octubre de 2015, un incendió irrumpió en el club nocturno Colectiv de Bucarest durante un concierto de rock cobrando la vida de 27 personas e hiriendo gravemente a 100 más; consecuentemente el entonces Ministro de Salud Nicolae Bănicioiu garantizó a la población que el sistema hospitalario brindaría a todos los afectados el tratamiento adecuado para su recuperación; sin embargo en las semanas subsiguientes se produjo la muerte de 40 personas internadas como consecuencia de graves infecciones.
Si bien el desgraciado episodio pudo así haber concluido, ciertos indicios existentes indujeron a que el periodista Cătălin Tolontan del diario rumano Gazeta Sporturilor comenzara a indagar en el asunto y en ese accionar abrió una inimaginable Caja de Pandora. El audaz e inquisitivo periodista junto con su eficaz equipo logró descubrir que a pesar que Bănicioiu asegurara que los desinfectantes utilizados para el tratamiento de los pacientes tenían un 95% de efectividad, la investigación realizada determinó lo contrario; eso ha sido como consecuencia de haberse descubierto que Dan Condrea, el dueño de la compañía rumana Hexi Pharma que elaboraba desinfectantes diluía las soluciones antes de ser entregadas a los hospitales; para peor, los responsables sanitarios las disolvían aún más lo que contribuyó a que estos desinfectantes no pudiesen eliminar las bacterias.
El escándalo produjo el cierre de la compañía como asimismo un cambio de gobierno donde Vlad Voiculescu, el nuevo Ministro de Salud conocido por su denodado activismo por el bienestar de los pacientes, reveló hasta qué punto toda la industria de la medicina hospitalaria estaba corrupta; así, este devoto funcionario trató de que existiera una total transparencia durante su gestión. Otra figura destacable del film es Tedy Ursuleanu, una joven arquitecta sobreviviente del nefasto incendio, quien habiendo sufrido la quemazón en varias partes de su cuerpo y perdido una mano, posando para un fotógrafo se ha convertido en un símbolo de la tragedia.
En su tercer trabajo como documentalista, Alexander Nanau ha logrado un remarcable drama en el que sin efectuar reportaje alguno consiguió que su cámara testimoniara los acontecimientos descriptos por Vioculescu. El documento adquiere resonancia universal, teniendo en cuenta que la denuncia de la corrupción existente en el ejercicio de la función pública no es un mal endémico porque lamentablemente afecta a numerosos sitios del mundo; afortunadamente, la existencia de íntegros reporteros dispuestos a desenterrar la verdad permiten que la misma se imponga. Ciertamente, el realizador ofrece un merecido tributo a esta noble y digna profesión que muchas veces es atacada por difundir lo que realmente está aconteciendo. Jorge Gutman
ELCUADERNODETOMY. Argentina, 2020. Un film escrito y dirigido por Carlos Sorín. 84 minutos. Disponible en Netflix
Por primera vez en su apreciable filmografía el veterano realizador Carlos Sorín encara un tema que no le pertenece sino que está inspirado en un caso real.
El 21 de abril de 2015 murió en Buenos Aires María (Marie) Vázquez de 43 años después de haber batallado duramente contra el cáncer de ovario. Si bien el triste episodio podría haber sido un caso más de las innumerables víctimas de esta cruel enfermedad, la situación atravesada por esta arquitecta y dibujante se distingue por haber compartido su experiencia a través de las redes sociales a medida que su estado físico se iba deteriorando. Además, hay algo que para ella adquiere trascendental importancia: sabiendo que Tomy, su único hijo de 3 años, ya no la vería más a medida que seguiría creciendo, decidió escribirle en un cuaderno lo que ella estaba atravesando como asimismo expresarle el inmenso amor que sentía por él; después de su deceso, ese diario publicado en un libro denominado El Cuaderno de Nippur logró un enorme suceso editorial.
Valeria Bertuccelli y Julián Sorin
Filmado casi en su mayor parte en el ámbito de la habitación de la clínica donde Marie (Valeria Bertucelli) se halla internada la narración de Sorín se centra en las últimas semanas de su vida cuando su cáncer es terminal y las opciones de operación y/o de quimioterapia han quedado descartadas. Es así que sólo restan los cuidados paliativos a fin de reducir los dolores y evitar su agonía. Frente a ese cuadro, esta mujer dueña de una singular fortaleza no se desespera como tampoco se auto-compadece, sino que por el contrario trata de transmitir lo que está viviendo tuiteando como así también acudiendo al cuaderno mencionado para que ella permanezca presente en la memoria de Tomy (Julián Sorín). En tanto, a su lado casi permanentemente se halla su amado marido Federico (Esteban Lamothe) tratando de animarla y evitando que las lágrimas le puedan traicionar en ese encomiable esfuerzo.
En otras instancias del relato, se refleja el cuidado proporcionado por los médicos (Mauricio Dayub, Beatriz Spelzini) y enfermeras de la clínica (Elena Norte, Natalia Moschettoni) para permitir que Marie pueda sentirse lo más confortable atendiendo a las circunstancias existentes. También se encuentran las amigas de Marie (Ana Katz, Paola Barrientos, Anita Pauls, Mónica Antonópulos, Romina Ricchi, Catarina Spinetta, Malena Pichot, Carla Quevedo) y en especial su estimado amigo Charlie (Diego Gentile) que llegan a visitarla e incluso a festejar su cuadragésimo tercer cumpleaños, pocas semanas antes de fallecer.
Sorín ha logrado que esta historia tan densamente conmovedora no se convierta en un melodrama sensible; así, la emoción de su tema se refleja de manera natural sin que el espectador se sienta manipulado. Atenuando el clima dramático del relato, se asiste a momentos provistos de un humor cínico y socarrón frente a situaciones que la protagonista mantiene con la gente que la rodea.
El climax de este drama se produce cuando el dolor físico y el sobrepeso psicológico de Marie alcanzan una dimensión inaguantable. Es allí que frente al imperativo deseo de la enferma de poner fin a su situación el film aborda con suma delicadeza el dilema sobre cómo concluir su vida y hasta qué punto una intensificada sedación puede diferenciarse de la eutanasia como procedimiento médico.
Sorín ofrece un relato de ficción que más se asemeja al de un documental por la forma en que está concebido y en especial por haber logrado convocar a un elenco integrado por remarcables actores que viven con completa convicción los roles que les han sido asignado. Indudablemente quien se lleva las palmas es Bertucelli que deja de ser la actriz para convertirse en la rapada y desgastada Marie; quienes hayan tenido la desafortunada oportunidad de asistir a un ser querido en semejante situación apreciarán cómo la actriz logra una completa metamorfosis con su personaje. Elocuente y completamente convincente es el desempeño de Lamothe como el marido de Marie transmitiendo en su rostro la enorme congoja de asistir a su desintegración física. Por último mención especial merece Julián, el nieto de Sorín, como el niño a quien el libro le es dedicado; la escena que mantiene con su madre en el momento del adiós adquiere una indescriptible ternura.
Aunque esta reflexión de la muerte como parte final de la vida pueda resultar algo incómoda teniendo en cuenta la cruel pandemia que se está viviendo, de todos modos la excelencia de este íntimo y cálido film logrará el amplio apoyo del público. Jorge Gutman
ÉTÉ 85. Francia-Bélgica, 2020. Un film escrito y dirigido por François Ozon. 100 minutos. Disponible en cinemaduparc.com
Después de haber ofrecido con Grâce à Dieu 2019) uno de sus más logrados trabajos, el realizador François Ozon retorna con Été 85, un film luminoso que describe un romance homosexual de dos jóvenes en una ciudad costera de Normandia en el verano de 1985, como lo anticipa su título. En una libre adaptación de la novela La danse du coucou de Aidan Chambers escrita en 1982, Ozon introduce aspectos de su experiencia personal de adolescente de esa época.
Félix Lefebvre y Benjamin Voisin
La primera escena del film presenta a Alexis Robin (Félix Lefebvre) un adolescente de 16 años que está a punto de ser juzgado por haber estado vinculado con su amante David Gorman (Benjamin Voisin) de 18 años que acaba de morir. De allí en más, la acción retrocede al pasado a partir del momento en que David habiendo zozobrado con su velero en pleno mar es rescatado por Alexis un desconocido para él hasta ese entonces. De allí en más surge entre ambos una apasionada relación que no durará más que 6 semanas donde para Alexis su pareja constituye su primer gran amor y la mayor felicidad que ha gozado en su vida; sin embargo esa relación peligra cuando él es invadido por los celos al ver que David flirtea con Kate (Philippine Velge), una atractiva joven de Inglaterra que visita el lugar. Sin entrar a develar lo que sucede posteriormente y la razón por la que Alexis es sometido a juicio, puede adelantarse que éste es uno de los mejores filmes del realizador quien lo dota de una exquisita sensualidad narrando una bella historia de amor no exenta de suspenso.
Además de su excelente puesta escénica, el director ha realzado su trabajo al haber convocado a un calificado elenco, sobre todo en sus dos protagonistas. .Lefebvre conmueve profundamente como el cándido y leal joven que siente las primeras emociones del amor; por su parte, Voisin es muy persuasivo animando a un muchacho manipulador e incapaz de mantener una relación estable que no obstante demostrar seguridad en lo que hace no puede ocultar su faceta vulnerable. En un rol de apoyo se destaca Valeria Bruni-Tedeschi como la absorbente y un tanto excéntrica madre de David.
Finalmente tanto los diseños de producción de Benoît Barouh así como las atractivas canciones como la música de Jean-Benoît Dunckel transmitiendo el clima romántico y nostálgico de la época refuerzan los valores de este vibrante drama de amor. Jorge Gutman
VACARME. Canadá, 2020. Un film de Neegan Trudel 77 minutos. Disponible en Crave
En su primer film como realizador Neegan Trudel enfoca la adolescencia en un drama social que transcurre en Montreal. Si bien el tema dista de ser novedoso, lo que distingue a Vacarme es utilizar a la música como medio eficaz de sobrellevar los problemas que acarrea su protagonista.
Rosalie Pépin y Kelly Depeault
El guión del realizador y Jonathan Lemire presenta a Émilie (Rosalie Pépin), una joven de 13 años que sin haber gozado de una infancia feliz tampoco lo logra en esta etapa de su vida. Eso se debe a que su irresponsable madre Karine (Sophie Desmarais), una mujer disoluta, de reacciones imprevisibles y no exenta de manifestaciones violentas, la ha expulsado del hogar. Mediante la asistencia de los servicios sociales, ella es albergada en un hogar grupal a cargo de la Dirección de la Protección Juvenil; no obstante la buena disposición de la educadora de la residencia (Rosalie Julien) y de Ariel (Kelly Depeault), su compañera de cuarto, el máximo deseo de Émilie es retornar a su hogar en procura de afecto y amor maternal aunque en su intento fracasa. Frente a este desconsolador panorama, su único solaz lo encuentra en la música a través del vínculo establecido con Renaud (Rudi Loup Duperre), uno de los ex amantes de su madre, quien le suministra lecciones de guitarra.
El novel director mediante un enfoque realista que adopta un tono cuasi documental ofrece una adecuada pintura del proceso de transición que atraviesa Émilie quien contra viento y marea desea recuperar a su progenitora. Aunque el panorama resulte deprimente, el relato deja cierta apertura de luminosidad para que eventualmente esta adolescente pueda encauzar su vida.de manera positiva.
La naturalidad con que Pépin dota al personaje protagónico así como la satisfactoria prestación del resto del elenco contribuyen a realzar los valores de este pequeño pero efectivo relato humano. Esta ópera prima del novel cineasta constituye una buena carta de presentación para futuros proyectos. Jorge Gutman