Inex­pli­ca­ble Infanticidio

SAINT OMER. Fran­cia, 2022. Un film de Ali­ce Diop. 122 minutos

La expe­ri­men­ta­da docu­men­ta­lis­ta Ali­ce Diop abor­da por pri­me­ra vez un lar­go­me­tra­je de fic­ción y su debut no pudo haber sido más aus­pi­cio­so al haber logra­do una his­to­ria de con­si­de­ra­ble impac­to emo­cio­nal. La rea­li­za­do­ra se ha ins­pi­ra­do en el infan­ti­ci­dio come­ti­do por Fabienne Kanou en noviem­bre de 2013 al haber aban­do­na­do en horas noc­tur­nas a su hiji­ta de 15 meses en una pla­ya del nor­te de Fran­cia, aguar­dan­do a que la alta marea del mar la arras­tra­ra consigo.

Gus­la­gie Malanda

El guión de Diop com­par­ti­do con Amri­ta David y Marie Ndia­ye intro­du­ce a Rama (Kay­jie Kaga­me), una joven escri­to­ra fran­co-sene­ga­le­sa que para su pró­xi­mo libro tie­ne pro­yec­ta­do aden­trar­se en una ver­sión con­tem­po­rá­nea del mito de Medea. La oca­sión no pudo haber­le sido más pro­pi­cia cuan­do se pre­sen­ta el caso de un fili­ci­dio don­de Lau­ren­ce Coly (Gus­la­gie Malan­da), una inmi­gran­te de Sene­gal, es acu­sa­da de haber mata­do a su hiji­ta de 15 meses en Saint-Omer, por lo tan­to Rama está dis­pues­ta a asis­tir al juicio.

La gran atrac­ción del rela­to resi­de en la enig­má­ti­ca per­so­na­li­dad de Lau­ren­ce quien al ser inte­rro­ga­da por la jue­za (Valé­rie Dré­vi­lle) mani­fies­ta abier­ta­men­te que ella es la res­pon­sa­ble del cri­men come­ti­do; lo más sor­pren­den­te es que ade­más de con­si­de­rar­se ino­cen­te desea saber las razo­nes que la impul­sa­ron a come­ter el abo­mi­na­ble cri­men de la cria­tu­ra a la que ella fer­vien­te­men­te amó. Con todo, apa­ren­te­men­te no exis­te moti­vo alguno para supo­ner que Lau­ren­ce pade­ce de des­equi­li­brio mental.

Si bien la mayor par­te de esta his­to­ria se con­cen­tra en el jui­cio desa­rro­lla­do a lo lar­go de varias jor­na­das, el rela­to igual­men­te enca­ra la situa­ción per­so­nal y fami­liar de Rama; estan­do casa­da con Adrien (Tho­mas de Pour­query) ella se encuen­tra en los pri­me­ros esta­dios de emba­ra­zo, hecho que le ocul­ta a su madre con quien man­tie­ne una difí­cil rela­ción. A medi­da que la audien­cia pro­si­gue Rama se intere­sa con mayor inten­si­dad en el caso de la incul­pa­da y de qué mane­ra eso podrá influir en su futu­ra mater­ni­dad tenien­do en cuen­ta cier­tos trau­mas expe­ri­men­ta­dos en el pasa­do; por lo tan­to su esta­do aní­mi­co está vin­cu­la­do con lo que el des­tino le aguar­da­rá a Laurence.

Con una mag­ní­fi­ca pues­ta escé­ni­ca más pro­pia de un docu­men­tal que de una his­to­ria de fic­ción, la rea­li­za­do­ra per­mi­te que el rela­to con­cen­tre per­ma­nen­te­men­te la aten­ción del espec­ta­dor; ade­más de la direc­ción y del sóli­do guión, las remar­ca­bles actua­cio­nes de Kaga­me y de Malan­da resal­tan los valo­res de este exce­len­te film que obtu­vo el Gran Pre­mio del Jura­do en el fes­ti­val de Vene­cia de 2022. Jor­ge Gutman 

Un Enga­ño­so Thriller

L’ORIGINE DU MAL / THE ORI­GIN OF EVIL. Cana­dá-Fran­cia, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Sébas­tien Mar­nier. 122 minutos

Como en algu­nos fil­mes de Hitch­cock o más cer­ca­na­men­te de Cha­brol, este thri­ller tie­ne la par­ti­cu­la­ri­dad de que nada es como pare­ce ser; en con­se­cuen­cia, hay más de una sor­pre­sa que el rea­li­za­dor Sébas­tien Mar­nier depa­ra en su guión.

Lau­re Calamy

El rela­to comien­za con Stépha­ne (Lau­re Calamy) quien tra­ba­jan­do en una manu­fac­tu­ra empa­que­ta­do­ra de pes­ca­dos vive humil­de­men­te en un lugar que arrien­da y que en bre­ve tiem­po será des­alo­ja­da del mis­mo; asi­mis­mo se la ve visi­tan­do la cár­cel don­de se encuen­tra su pare­ja les­bia­na (Suzan­ne Clé­ment) pur­gan­do un deli­to. Para mejo­rar su situa­ción eco­nó­mi­ca logra iden­ti­fi­car el telé­fono de su dis­tan­cia­do padre Ser­ge (Jac­ques Weber), un hom­bre madu­ro de exce­len­te situa­ción eco­nó­mi­ca quien des­de hace tiem­po for­mó una nue­va fami­lia a la que ella nun­ca lle­gó a cono­cer. Pron­ta­men­te Stépha­ne se diri­ge a la isla de Por­que­ro­lles ubi­ca­da al sur­es­te de Fran­cia, don­de su pro­ge­ni­tor la aguar­da y tras­la­da a su fas­tuo­sa man­sión; allí cono­ce a su espo­sa Ste­lla (Domi­ni­que Blanc), a su hija Geor­ge (Doria Tillier) y la emplea­da domés­ti­ca Agnês (Vero­ni­que Rug­gia), don­de cada uno de estos per­so­na­jes está muni­do de espe­cia­les carac­te­rís­ti­cas. Ser­ge que aco­ge ama­ble­men­te a Stépha­ne tie­ne algu­nos rap­tos de vio­len­cia hacia su mujer quien es una com­pul­si­va com­pra­do­ra, en tan­to que Geor­ge es una chi­ca de fir­me carác­ter deci­di­da en ocu­par­se de las finan­zas de su padre enfer­mo y que con­si­de­ra a Stépha­ne como intru­sa; final­men­te Agnês es la sus­pi­caz sir­vien­ta que mero­dea alre­de­dor de la fami­lia para estar al tan­to de lo que suce­de alre­de­dor suyo.

Como el rela­to es efec­tua­do des­de la ópti­ca de Stépha­ne, nada se sabe de su pro­pia fami­lia, pero lo que que­da cla­ro es que tan­to ella como Ste­lla y Agnès están intere­sa­das en la heren­cia del frá­gil Ser­ge y para ello com­plo­tan tra­tan­do de decla­rar­lo senil. Lo que sobre­vie­ne a con­ti­nua­ción no con­vie­ne reve­lar por­que eli­mi­na­ría el sus­pen­so del rela­to; pero no es indis­cre­ción seña­lar que la his­to­ria devie­ne más com­pli­ca­da en la medi­da que entra en jue­go la apro­pia­ción de iden­ti­dad de uno de los per­so­na­jes moti­van­do que al final emer­ja un impre­vi­si­ble villano.

No exis­te un men­sa­je pre­ci­so que se des­pren­da de esta his­to­ria, aun­que el ori­gen del mal ‑al que alu­de el títu­lo del film– radi­ca en la codi­cia de sus per­so­na­jes por el dine­ro sin que exis­ta un com­por­ta­mien­to moral como tam­po­co humano que los pue­da des­ta­car. Cier­tas incons­tan­cias del guión que resis­ten cre­di­bi­li­dad son ate­nua­das por la mesu­ra­da direc­ción de Mar­nier y el satis­fac­to­rio elen­co enca­be­za­do por la sol­ven­te actua­ción de Calamy per­mi­tien­do que sin ser excep­cio­nal L’Origine du Mal con­for­me un intri­gan­te thriller.
Jor­ge Gutman

Un Errá­ti­co Via­je Interior

SERRE MOI FORT / HOLD ME TIGHT. Fran­cia, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por Mathieu Amalric. 97 minutos

El renom­bra­do actor fran­cés Mathieu Amalric quien ade­más ha incur­sio­na­do en la direc­ción, aho­ra vuel­ve a ubi­car­se por sex­ta vez detrás de la cáma­ra y al hacer­lo se some­te a un inmen­so desa­fío en la medi­da que su tema, difí­cil de sin­te­ti­zar, está expues­to de mane­ra frag­men­ta­ria y no cro­no­ló­gi­ca ase­me­ján­do­se a un rom­pe­ca­be­zas en don­de es nece­sa­rio orde­nar sus dife­ren­tes pie­zas a fin de que ten­ga sen­ti­do. En todo caso el espec­ta­dor esta­rá con­fun­di­do al prin­ci­pio del rela­to pero a la pos­tre su pacien­cia y esfuer­zo serán recom­pen­sa­dos como asi­mis­mo apre­cia­rá el talen­to del rea­li­za­dor brin­dan­do una obra inno­va­do­ra y trascendente.

Vicky Krieps

Basa­do en la obra Je reviens de loin’ de Clau­di­ne Galea, Serre moi for­te ofre­ce un exhaus­ti­vo estu­dio de la per­tur­ba­ción de la men­te que afec­ta a su pro­ta­go­nis­ta. Ella es Cla­ris­se (Vicky Krieps), una mujer de trein­ta y tan­tos años, casa­da con Marc (Arieh Worthal­ter) y madre de dos pre ado­les­cen­tes, la mayor Lucie (Anne-Sophie Bowen-Cha­tet y el menor Paul (Sacha Ardilly). Una maña­na, antes que los suyos se des­pier­ten, deja pre­pa­ra­do el desa­yuno para sus hijos y asi­mis­mo una lis­ta para su mari­do a fin de que pue­da com­prar cier­tos comes­ti­bles para el hogar; de inme­dia­to toma uno de los dos coches del matri­mo­nio y se lan­za a la ruta aban­do­nan­do a los suyos sin saber el moti­vo. Obser­van­do a esta mujer se tie­ne la sos­pe­cha de que algo raro le acon­te­ce y a los 15 minu­tos de metra­je uno pue­de obser­var que ese via­je es pro­duc­to de su ima­gi­na­ción. De allí en más, Amalric obli­ga a que la audien­cia se sumer­ja en la his­to­ria median­te dos líneas narra­ti­vas inde­pen­dien­tes y atem­po­ra­les. Mien­tras que Cla­ris­se pro­si­gue su fan­ta­sio­so via­je, se apre­cia que el res­to de la fami­lia no se inmu­ta por su ausen­cia y que todo con­ti­núa nor­mal­men­te, aún cuan­do a un momen­to dado la ima­gi­na­ción se topa con la reali­dad en un encuen­tro que ella tie­ne con su espo­so. Nue­va­men­te la tra­ma se dis­gre­ga y se obser­va cómo en la men­te de Cla­ris­se el tiem­po se ade­lan­ta avi­zo­ran­do el futu­ro de sus hijos como ado­les­cen­tes (Juliet­te Ben­ve­nis­te y Aurè­le Grze­sik); así Lucie habien­do des­de peque­ña demos­tra­do su voca­ción hacia el piano es aho­ra una talen­to­sa pia­nis­ta y ade­más Cla­ris­se supo­ne que su hija es la extra­or­di­na­ria pia­nis­ta Mar­ta Arge­rich, des­pués de haber­la vis­to en clips eje­cu­tan­do músi­ca de Mozart y Chopin.

El rea­li­za­dor se ha vali­do del remar­ca­ble mon­ta­je de Fra­nçois Gedi­gier para crear este sin­gu­lar cru­ci­gra­ma don­de en su des­en­la­ce todos los hilos suel­tos del rela­to se encuen­tran ade­cua­da­men­te cohe­sio­na­dos. Al exce­len­te logro narra­ti­vo de Amalric debe asi­mis­mo des­ta­car­se la excep­cio­nal carac­te­ri­za­ción de Krieps com­po­nien­do un papel extre­ma­da­men­te difí­cil al haber feha­cien­te­men­te trans­mi­ti­do dra­má­ti­cas ins­tan­cias en que su per­so­na­je se enfren­ta a la reali­dad así como en los momen­tos en que su espe­jis­mo tra­ta de negarla.

Que­da como resul­ta­do un cru­cial y cau­ti­van­te dra­ma fami­liar refle­jan­do cómo la pér­di­da irre­pa­ra­ble que moti­va un pro­fun­do dolor sigue laten­te duran­te el pro­ce­so del due­lo alte­ran­do la salud men­tal de una per­so­na. Jor­ge Gutman

Un Pac­to Secreto

LE SIXIÈ­ME ENFANT. Fran­cia, 2022. Un film de Léo­pold Legrand. 92 minutos

El enor­me deseo de poder con­ce­bir un hijo es algo que se refle­ja en muchas pare­jas que no pue­den lograr­lo bio­ló­gi­ca­men­te. Ese es el tema cen­tral de la ópe­ra pri­ma de Léo­pold Legrand exa­mi­nan­do el caso de dos matri­mo­nios de opues­ta situa­ción eco­nó­mi­ca que habrán de vincularse.

Damien Bon­nard, Judith Chem­la, Sara Gira­deau y Ben­ja­min Lavernhe

Franck (Damien Bon­nard) es un indi­vi­duo de humil­de con­di­ción social, casa­do con Meriem (Judith Chem­la) y padre de cin­co hijos con un sex­to en camino. De modes­tí­si­mos recur­sos tra­ba­jan­do como ven­de­dor de cha­ta­rras, Franck vive con su fami­lia en un cam­pa­men­to de cara­va­nas apar­ca­do en los subur­bios de París. Un deli­to por él come­ti­do moti­va a que Julien (Ben­ja­min Lavernhe), un pres­ti­gio­so abo­ga­do, se ocu­pe de su defen­sa evi­tan­do que sea encarcelado.

La situa­ción eco­nó­mi­ca de Franck se agra­va debi­do a la acu­mu­la­ción de deu­das impa­gas y para col­mo de males un acci­den­te auto­mo­vi­lís­ti­co lo ha pri­va­do de su vehícu­lo para rea­li­zar su tra­ba­jo. Sabien­do que Julien y su espo­sa Anna (Sara Girau­deau) tam­bién abo­ga­da, desean fer­vien­te­men­te tener hijos sin haber­lo podi­do lograr, Franck pro­po­ne al pro­fe­sio­nal entre­gar­le a su hijo en ges­ta­ción, a cam­bio de una suma de dine­ro capaz de sal­dar los hono­ra­rios que le debe como así tam­bién can­ce­lar sus deu­das y poder com­prar una nue­va fur­go­ne­ta. De hecho, Julien recha­za la pro­pues­ta en la medi­da que con­si­de­ra que esa tran­sac­ción con­fi­gu­ra un trá­fi­co humano pena­do por la ley; en cam­bio, le pro­po­ne efec­tuar una adop­ción sim­ple con­sis­ten­te en criar a la cria­tu­ra por nacer, ofre­cién­do­le su ape­lli­do aun­que ella segui­rá per­te­ne­cien­do a sus padres bio­ló­gi­cos. Si bien Franck se opo­ne a dicho arre­glo, el encuen­tro de Meriem con Anna incre­men­ta en ella su ansia mater­nal; en con­se­cuen­cia, median­te una impor­tan­te suma de euros de por medio se con­cre­ta el com­pro­mi­so de la cesión com­ple­ta del bebé y asu­mien­do el ries­go que esa ile­gal manio­bra impli­ca­rá para los dos matrimonios.

El guión de Legrand y Cathe­ri­ne Pai­llé basa­do en la nove­la de Alain Jas­pard, está muy bien ela­bo­ra­do has­ta pro­me­diar el metra­je; sin embar­go su pre­ci­pi­ta­da reso­lu­ción con­tri­bu­ye a que el des­en­la­ce de este pac­to secre­to no lle­gue a con­ven­cer como debie­ra. No obs­tan­te, a tra­vés de su desa­rro­llo el novel cineas­ta per­mi­te que esta his­to­ria de con­no­ta­ción moral ceda espa­cio para refle­xio­nar acer­ca de si mere­ce obje­ción que los cua­tro per­so­na­jes hayan des­car­ta­do el mar­co legal; sin abrir jui­cio alguno el direc­tor expo­ne cla­ra­men­te las razo­nes que los han lle­va­do a infringirlo.

Uno de los logros de Le sixiè­me enfant se debe a la bue­na carac­te­ri­za­ción logra­da por su elen­co. Girau­deau trans­mi­te muy bien el fer­vien­te anhe­lo de Anna de ser madre; Chem­la por su par­te per­mi­te iden­ti­fi­car­se con la mujer que con gran pena deci­de des­pren­der­se de su sex­to hijo por la pobre­za que ago­bia a su fami­lia; Bon­nard com­po­ne con­vin­cen­te­men­te a un ser frá­gil y vul­ne­ra­ble por la situa­ción que atra­vie­sa, en tan­to que Lavernhe da con el jus­to tono como el sen­si­ble letra­do que no obs­tan­te sus serias reser­vas de actuar fue­ra de la ley no pue­de con­tra­ve­nir los deseos de su esposa.

Glo­bal­men­te con­si­de­ra­do Legrand logra que este dra­ma ínti­mo sobre la filia­ción cun­da posi­ti­va­men­te en el áni­mo del espec­ta­dor. Jor­ge Gutman

Lo Mejor de 2022

LOS FILMS PRE­FE­RI­DOS DE JOR­GE GUTMAN

Como se ha veni­do rea­li­zan­do anual­men­te, he aquí las pelí­cu­las juz­ga­das en 2022 que mere­cen des­ta­car­se. La lis­ta inclu­ye úni­ca­men­te los fil­mes que se estre­na­ron en sala sin con­si­de­rar algu­nos meri­to­rios títu­los que fue­ron exhi­bi­dos en fes­ti­va­les cana­dien­ses pero que aún aguar­dan su estreno.  

Las pelí­cu­las esco­gi­das y lis­ta­das alfa­bé­ti­ca­men­te son las siguientes:

All the Beauty and the Bloodshed (Esta­dos Unidos)

Esta pelí­cu­la de la lau­rea­da docu­men­ta­lis­ta Lau­ra Poi­tras es un tri­bu­to a la figu­ra de la renom­bra­da fotó­gra­fa y asi­mis­mo docu­men­ta­lis­ta Nan Goldin.

La crea­ción artís­ti­ca de Gol­din es enfo­ca­da a tra­vés de sus fotos, dia­po­si­ti­vas y mate­rial de archi­vo vin­cu­la­dos con el cine cuyo prin­ci­pal expo­nen­te es su docu­men­tal The Ballad of Sexual Depen­dency (1986) refle­jan­do los devas­ta­do­res efec­tos del SIDA en la comu­ni­dad homo­se­xual. Para­le­la­men­te Poi­tras ilus­tra el acti­vis­mo polí­ti­co de la artis­ta en la cru­za­da que aco­me­te con­tra la com­pa­ñía far­ma­céu­ti­ca Pur­due Phar­ma per­te­ne­cien­te a la mul­ti­mi­llo­na­ria fami­lia Sac­kler; el moti­vo se debe a un opioi­de que gene­ra adic­ción y pro­du­jo la muer­te de innu­me­ra­bles per­so­nas. Poi­tras ha con­se­gui­do cap­tar el espí­ri­tu inno­va­dor de Gol­din, a tra­vés de sus varia­das face­tas per­mi­tien­do que esta explo­ra­ción de su vida per­so­nal y pro­fe­sio­nal alcan­ce amplia reso­nan­cia en este vívi­do y fas­ci­nan­te retra­to que obtu­vo el León de Oro en el fes­ti­val de Vene­cia. 

Argen­ti­na, 1985 (Argen­ti­na) 

Habien­do obte­ni­do el pre­mio de la crí­ti­ca en el fes­ti­val de Vene­cia así como una calu­ro­sa aco­gi­da en su exhi­bi­ción en salas de Nor­te­amé­ri­ca, este film de Argen­ti­na diri­gi­do por San­tia­go Mti­re es una obra artís­ti­ca de gran mag­ni­tud. El cineas­ta ha recons­trui­do magis­tral­men­te el jui­cio civil a car­go del magis­tra­do Julio César Stras­se­ra enta­bla­do a los miem­bros de las jun­tas mili­ta­res que gober­na­ron duran­te la dic­ta­du­ra mili­tar que enlu­tó al país entre 1976 y 1983. La sobria direc­ción, el crea­ti­vo guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Mariano Lli­nás y la anto­ló­gi­ca actua­ción de Ricar­do Darín con­jun­ta­men­te con la remar­ca­ble de Peter Lan­za­ni, con­flu­yen para revi­vir la memo­ria colec­ti­va en este exce­len­te dra­ma judi­cial. 

Deci­sion To Lea­ve (Corea del Sur)

El renom­bra­do rea­li­za­dor sur­co­reano Park Chan-wook abor­da un mis­te­rio poli­cial que a tra­vés de su desa­rro­llo devie­ne en uno de los mejo­res fil­mes del año. El pun­to de infle­xión del sin­gu­lar rela­to se pro­du­ce cuan­do se des­cu­bre el cadá­ver de un alpi­nis­ta coreano que murió al caer de la cima de una mon­ta­ña. La auto­ri­dad poli­cial debe deter­mi­nar si eso se debió a un lamen­ta­ble acci­den­te, un sui­ci­dio o bien un aten­ta­do cri­mi­nal. Quien se ocu­pa del caso es un joven poli­cía de la comi­sa­ría de Busán quien al inte­rro­gar a la atrac­ti­va viu­da del acci­den­ta­do no demues­tra seña­les de pena o des­con­sue­lo; sos­pe­chan­do que pue­de haber algo ocul­to, el detec­ti­ve sigue inves­ti­gan­do a esta mujer mien­tras va sur­gien­do una mutua atrac­ción que con­du­ce a un víncu­lo sentimental.

Median­te un tra­ta­mien­to sobrio y con­te­ni­do el rea­li­za­dor sor­pren­de con su ele­gan­te pues­ta escé­ni­ca que gene­ra una muy con­vin­cen­te intri­ga en el mar­co de un román­ti­co melo­dra­ma. Por sus inne­ga­bles méri­tos, Park Chan-wook fue dis­tin­gui­do con el pre­mio al mejor direc­tor en el fes­ti­val de Can­nes de este año. 

El Buen Patrón (Espa­ña) 

El direc­tor Fer­nan­do León de Ara­noa ofre­ce una des­car­na­da come­dia dra­má­ti­ca con­si­de­ran­do un tema de gran enver­ga­du­ra social en el víncu­lo esta­ble­ci­do entre un caris­má­ti­co empre­sa­rio y su per­so­nal. Ade­más de su ágil rea­li­za­ción e impe­ca­ble guión, la his­to­ria plan­tea­da impac­ta por la nota­ble des­crip­ción del per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co inter­pre­ta­do exce­len­te­men­te por Javier Bar­dem; guar­dan­do la apa­rien­cia de un “buen patrón” revis­te la cata­du­ra de un hom­bre amo­ral, cíni­co y mani­pu­la­dor que poco le impor­tan las inquie­tu­des que su per­so­nal pue­de expe­ri­men­tar en su dia­ria labor. En esen­cia, Ara­noa logra una rea­lis­ta visión crí­ti­ca del mun­do empre­sa­rial en el con­tex­to de la socie­dad contemporánea.

Eo. (Polo­nia-Ita­lia)

Des­pués de haber ofre­ci­do nota­bles tra­ba­jos duran­te varias déca­das, el octo­ge­na­rio rea­li­za­dor Jer­zi Sko­li­mows­ki demues­tra no haber per­di­do la ener­gía, auda­cia e inte­li­gen­cia que lo carac­te­ri­za brin­dan­do un melan­có­li­co rela­to pro­ta­go­ni­za­do por un burro lla­ma­do Eo.

Con gran ter­nu­ra y ape­lan­do a un suges­ti­vo len­gua­je audio­vi­sual el muy buen guión del cineas­ta enfo­ca el aza­ro­so reco­rri­do que el asno efec­túa a tra­vés de Polo­nia obser­van­do el com­por­ta­mien­to de los huma­nos; es allí que tra­du­ce su sen­ti­mien­to de pena por la explo­ta­ción del que es obje­to al enfren­tar situa­cio­nes crue­les y vio­len­tas en un aza­ro­so mun­do de incier­to futu­ro. Esta pelí­cu­la obtu­vo el Pre­mio del Jura­do en el fes­ti­val de Can­nes y aca­ba de ser dis­tin­gui­da como la mejor del año por la Aso­cia­ción de Crí­ti­cos de Cine de Quebec.

Gui­ller­mo del Toro’s Pinoc­chio (Esta­dos Unidos)

La popu­la­rí­si­ma his­to­ria de Pinoc­chio, inmor­ta­li­za­da por Car­lo Collo­di en 1883, adquie­re nue­va vida en el radi­cal enfo­que del remar­ca­ble direc­tor Gui­ller­mo del Toro en su pri­mer film de ani­ma­ción; efec­tua­do en stop-motion, el cineas­ta con­tó con la valio­sa con­tri­bu­ción del direc­tor aso­cia­do Mark Gus­taf­son quien es el indis­cu­ti­ble exper­to de este género.

Apar­tán­do­se del libro ori­gi­nal, la audaz pro­po­si­ción del rea­li­za­dor que trans­cu­rre en la épo­ca de la Ita­lia fas­cis­ta per­mi­te aplau­dir una obra en la que se entre­mez­cla dra­ma, horror, humor y has­ta inclu­so algu­nos núme­ros musi­ca­les con la bue­na par­ti­tu­ra de Ale­xan­dre Des­plat. El resul­ta­do es un film que no obs­tan­te la tris­te­za que des­ti­la en su dra­má­ti­co des­en­la­ce, tra­sun­ta ter­nu­ra y humanidad.

Holy Spi­der (Dina­mar­ca-Ale­ma­nia-Sue­cia-Fran­cia)

El direc­tor ira­ní Ali Abba­si radi­ca­do en Dina­mar­ca brin­da un mag­ní­fi­co dra­ma de fic­ción en el que recons­tru­ye los femi­ci­dios come­ti­dos por un ase­sino serial entre 2000 y 2001 en Mashaad, la ciu­dad san­ta de Irán, con el pro­pó­si­to de puri­fi­car­la de las pros­ti­tu­tas que ven­den sus cuer­pos para sobrevivir.

A tra­vés del rela­to basa­do en un guión que le per­te­ne­ce, Abba­si demues­tra cómo la miso­gi­nia del patriar­ca­do rei­nan­te en las altas esfe­ras de la polí­ti­ca y la reli­gión en Irán pue­de menos­pre­ciar la vida de humil­des muje­res. Aun­que per­tur­ba­dor este fas­ci­nan­te thri­ller estu­pen­da­men­te narra­do cons­ti­tu­ye un veraz docu­men­to de denun­cia social.

L’ Évé­ne­ment (Fran­cia)

La direc­to­ra Audrey Diwan ha tras­la­da­do exi­to­sa­men­te a la pan­ta­lla la nove­la L’événement de Annie Ernaux, renom­bra­da escri­to­ra fran­ce­sa que este año fue dis­tin­gui­da con el Pre­mio Nóbel de Lite­ra­tu­ra. La par­ti­cu­la­ri­dad de este film recom­pen­sa­do con el pre­mio mayor en el fes­ti­val de Vene­cia de 2021 resi­de en que la his­to­ria rela­ta­da se basa en la expe­rien­cia vivi­da por Ernaux cuan­do en 1963 a los 23 años era una estu­dian­te uni­ver­si­ta­ria de lite­ra­tu­ra en Angou­lè­me, al sudoes­te de Fran­cia. Ade­más de la sutil direc­ción de la cineas­ta enca­ran­do este urti­can­te tópi­co, gran par­te de la soli­dez del dra­má­ti­co docu­men­to des­can­sa en la nota­ble inter­pre­ta­ción de Ana­ma­ria Var­to­lo­mei quien se sumer­ge de lleno en la piel del per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co ‑alter ego de Ernaux- refle­jan­do la sole­dad de una joven inde­fen­sa que desea abortar.

Aun­que en Fran­cia el abor­to que­dó lega­li­za­do en 1975, este film es una autén­ti­ca demos­tra­ción acer­ca de la mane­ra en que la mujer que­da rele­ga­da a un total des­me­re­ci­mien­to en aque­llos rin­co­nes del mun­do don­de aún sub­sis­te su prohibición.

Tár (Esta­dos Unidos)

Des­pués de varios años de ausen­cia el rea­li­za­dor Todd Field retor­na narran­do la his­to­ria de una afa­ma­da com­po­si­to­ra y direc­to­ra musi­cal. El estu­dio que efec­túa el direc­tor es tan com­ple­to que en más de una oca­sión se tie­ne la impre­sión de con­tem­plar un docu­men­tal antes que un rela­to de fic­ción; en gran par­te eso es debi­do a la extra­or­di­na­ria actua­ción de Cate Blan­chett en el rol pro­ta­gó­ni­co en el que uno cree estar obser­van­do a una per­so­na real y no a un per­so­na­je ficticio.

En líneas gene­ra­les, Field ha obte­ni­do un cau­ti­van­te dra­ma musi­cal ilus­tran­do el pro­ce­so de crea­ti­vi­dad de una mujer de ambi­va­len­te per­so­na­li­dad que sue­le abu­sar de su poder como direc­to­ra en un uni­ver­so domi­na­do fun­da­men­tal­men­te por hom­bres. El film deja abier­ta la pre­gun­ta de si el arte debe o no ser con­si­de­ra­do como un fac­tor prio­ri­ta­rio cuan­do sur­gen aris­tas ocul­tas de la vida pri­va­da de un artista.

The Fabel­mans (Esta­dos Unidos).

En el mar­co de un rela­to semi­au­to­bio­grá­fi­co Ste­ven Spiel­berg refle­ja sus recuer­dos de infan­cia y ado­les­cen­cia enfo­can­do su víncu­lo fami­liar y su comien­zo como rea­li­za­dor a tra­vés de un perío­do de apro­xi­ma­da­men­te 13 años que se ini­cia en la déca­da del 50.

Con gran afec­to y empa­tía Spiel­berg brin­da una huma­na his­to­ria don­de el dra­ma y la come­dia están armo­nio­sa­men­te cohe­sio­na­dos sin que exis­ta ele­men­to alguno libra­do al azar. Sin ape­lar nece­sa­ria­men­te a la clá­si­ca nos­tal­gia, su guión escri­to con Tony Kush­ner, se nutre de per­so­na­jes exce­len­te­men­te desa­rro­lla­dos, sobre todo el de Sammy, su alter ego, mag­ní­fi­ca­men­te carac­te­ri­za­do por el joven actor Gabriel LaBe­lle. Esen­cial­men­te, este con­mo­ve­dor film cons­ti­tu­ye un noble y logra­do tri­bu­to que el rea­li­za­dor ofre­ce al cine al que ama con fer­vien­te pasión.

Till (Esta­dos Unidos).

La rea­li­za­do­ra Chi­non­ye Chuk­wu ofre­ce una lace­ran­te dra­ma­ti­za­ción del abo­mi­na­ble ase­si­na­to racial de un mucha­cho afro­ame­ri­cano come­ti­do en Mis­sis­sip­pi en 1955 y la deno­da­da lucha de su viu­da madre para que se haga justicia.

Rela­tan­do impe­ca­ble­men­te esta tra­ge­dia de dis­cri­mi­na­ción racial, Chuk­wu ha rea­li­za­do un pon­de­ra­ble tra­ba­jo evi­tan­do todo tipo de gran­di­lo­cuen­cia. Su nota­ble expo­si­ción efec­tua­da con máxi­ma cla­ri­dad en una exce­len­te pues­ta escé­ni­ca que­da real­za­da por un irre­pro­cha­ble elen­co en don­de se des­ta­ca la anto­ló­gi­ca actua­ción de Danie­lle Deadwy­ler. Esta actriz trans­mi­te con gran inten­si­dad el dolor irre­pa­ra­ble de una madre nutri­da de gran for­ta­le­za y deter­mi­na­ción para denun­ciar a la nación lo acon­te­ci­do. Con su inter­pre­ta­ción, ella es una seria can­di­da­ta a la mejor inter­pre­ta­ción feme­ni­na en la com­pe­ten­cia del Oscar. 

Vor­tex (Fran­cia-Bél­gi­ca-Móna­co).

Los ciné­fi­los que aguar­da­ron otro film radi­cal de Gas­par Noé, l’en­fant terri­ble del cine fran­cés, se encon­tra­ron con la sor­pre­sa de aplau­dir una obra total­men­te dife­ren­te aun­que por cier­to la más direc­ta y emo­ti­va que haya rea­li­za­do has­ta la fecha. Aquí enca­ra un tema cier­ta­men­te tabú como lo es el de la demen­cia senil y si bien el cine lo ha con­si­de­ra­do en ante­rio­res opor­tu­ni­da­des lo cier­to es que Noé impri­me en este dra­ma un dis­tin­ti­vo esti­lo pero cier­ta­men­te trascendente.

Con una impe­ca­ble pues­ta escé­ni­ca el rea­li­za­dor ofre­ce una pelí­cu­la des­ga­rra­do­ra y peno­sa de con­tem­plar pero abso­lu­ta­men­te rea­lis­ta expo­nien­do con com­pa­sión y ter­nu­ra el dete­rio­ro físi­co y men­tal de quie­nes están aco­sa­dos por esta cruel dolencia.