Xavier Dolan

Nota de José Luis Ridoutt

Xavier Dolan, pre­si­den­te del jura­do de Una Cier­ta Mira­da del 77º Fes­ti­val de Cannes

El cineas­ta cana­dien­se Xavier Dolan pre­si­di­rá el jura­do de la sec­ción Una cier­ta mira­da en la 77° edi­ción del Fes­ti­val de Can­nes que se efe­tua­rá el pró­xi­mo mes de mayo.

“Es un gran honor que me otor­ga el Fes­ti­val poder vol­ver al mis­mo”, ase­gu­ró el direc­tor, un habi­tual del cer­ta­men de la Rivie­ra francesa.

XAVIER DOLAN

En esta sec­ción, el cana­dien­se ori­gi­na­rio de la región fran­có­fo­na de Que­bec, algo que que­da muy mar­ca­do en su obra, ten­drá la tarea de diri­gir un jura­do que bus­que obras ori­gi­na­les y auda­ces de cineas­tas menos conocidos.

“Des­cu­brir el talen­to de otros cineas­tas siem­pre ha sido capi­tal en mi carre­ra per­so­nal y pro­fe­sio­nal”, agre­gó Dolan, con­ven­ci­do de que bus­ca­rá pre­miar “pelí­cu­las que per­si­gan la autenticidad”.

El Fes­ti­val des­ta­có “la juven­tud y la auda­cia” de este direc­tor de 34 años que dio el sal­to a la gran pan­ta­lla tan solo con 19 adap­tan­do su pro­pia nove­la en ‘J’ai tué ma mère’, pelí­cu­la que escri­bió, diri­gió, pro­du­jo e interpretó.

Lle­gó lue­go en 2010 ‘Les amours ima­gi­nai­res’, que con 21 años le abrió las puer­tas de la mis­ma sec­ción que aho­ra le aco­ge como pre­si­den­te del jura­do y, dos años más tar­de, fir­mó ‘Lau­ren­ce Any­ways’, que de nue­vo fue selec­cio­na­da en Una cier­ta mira­da de la que Suzan­ne Clé­ment fue dis­tin­gi­da con el pre­mio de interpretación.

Y con tan solo 25 y gra­cias a su pelí­cu­la ‘Mommy’, subió al esce­na­rio del Pala­cio de Fes­ti­va­les para reci­bir el Pre­mio del Jra­do ‘ex aequo’ con el fran­cés Jean-Luc Godard, un gui­ño ya que, de una taca­da, pre­mia­ron al decano y al ben­ja­mín de los direc­to­res en competición.

En la 69 edi­ción del Fes­ti­val fue recom­pen­sa­do por ‘Jus­te la fin du mon­de’, que se lle­vó el Gran Pre­mio; Su últi­mo via­je a Can­nes data de 2019, cuan­do su ‘Matthias et Maxi­me’ fue selec­cio­na­da en la sec­ción oficial.

Su ros­tro es cono­ci­do no solo por su tra­ba­jo detrás de las cáma­ras, ya que Dolan tam­bién ha inter­pre­ta­do pape­les para otros direc­to­res, como en ‘Illu­sions per­dues’, de Xavier Gian­no­li, lo que le valió una nomi­na­ción al César del cine fran­cés al mejor actor secun­da­rio. En 2022, Xavier Dolan diri­gió su pri­me­ra serie de tele­vi­sión, The Night Logan Woke Up”

En suma, una bri­llan­te carre­ra del joven rea­li­za­dor canadiense..

Los Jar­di­nes en la Pin­tu­ra Impresionista

PAIN­TING THE MODERN GARDEN

Nue­va­men­te el públi­co cana­dien­se podrá con­tem­plar a tra­vés de la gran pan­ta­lla de los cines de Cine­plex una extra­or­di­na­ria expo­si­ción que mara­vi­lló a quie­nes tuvie­ron opor­tu­ni­dad de con­tem­plar­la. Se tra­ta de la mues­tra Pain­ting the Modern Gar­den: Monet to Matis­se que habien­do sido exhi­bi­da en el Museo de Arte de Cle­ve­land (de octu­bre 2014 a enero 2015) fue pre­sen­ta­da pos­te­rior­men­te en el Royal Aca­demy of Arts de Lon­dres (30 de enero al 20 de abril de 2016).

Monet pintando en su jardín

Monet pin­tan­do en su jar­dín, de PIE­RRE- AUGUS­TE RENOIR

Cuan­do al comien­zo el visi­tan­te lee una fra­se de Clau­de Monet mani­fes­tan­do de que “posi­ble­men­te deba a las flo­res para que yo fue­se pin­tor”, su lec­tu­ra le per­mi­te sumer­gir­se en la magia y mis­te­rio de los jar­di­nes. Sabi­do es que Monet fue un apa­sio­na­do de la hor­ti­cul­tu­ra y muchos exper­tos del géne­ro, inclu­yen­do a Ann Dumas –una de las dos per­so­nas res­pon­sa­bles de la muestra‑, con­si­de­ran que ha sido el más impor­tan­te pin­tor de jar­di­nes en la his­to­ria del arte, aun­que evi­den­te­men­te no ha sido el úni­co, ya que hubo otros impor­tan­tes artis­tas que tam­bién hicie­ron su con­tri­bu­ción en la materia.

Sieste au Jardin, de PIERRE BONARD

Sies­te au Jar­din, de PIE­RRE BONNARD

¿Cómo sur­gió la ins­pi­ra­ción de los artis­tas de esa épo­ca para com­bi­nar la pin­tu­ra con la jar­di­ne­ría? Según William H. Robin­son –el otro comi­sa­rio de la expo­si­ción- eso cons­ti­tu­yó para los mis­mos el poder vol­car la ener­gía crea­do­ra en la con­tem­pla­ción de la natu­ra­le­za a fin de ate­nuar los perío­dos crí­ti­cos de la revo­lu­ción indus­trial y la vio­len­cia de la pri­me­ra gue­rra mundial.

Les Nymphéas (Nenúfares), de Claude Monet

Les Nymphéas (Nenú­fa­res), de CLAU­DE MONET

La mues­tra abar­có 35 obras de Monet aun­que el museo lon­di­nen­se selec­cio­nó un total de 120 cua­dros rea­li­za­dos entre 1860 y 1920 con obras cedi­das por impor­tan­tes museos de Euro­pa y Esta­dos Uni­dos. En líneas gene­ra­les, el perío­do indi­ca­do fue de gran inno­va­ción que impli­ca­ba una nue­va visión de apre­ciar la pin­tu­ra a tra­vés del movi­mien­to impre­sio­nis­ta; esa crea­ti­vi­dad tam­bién sig­ni­fi­có en su evo­lu­ción la adop­ción de una varie­dad de estilos.

Cottage Garden, de GUSTAV KLIMT

Cot­ta­ge Gar­den, de GUS­TAV KLIMT

Para quie­nes no han teni­do la opor­tu­ni­dad de haber esta­do en Lon­dres visi­tan­do la expo­si­ción, este film roda­do para el cine por David Bic­kers­taff aho­ra podrán con­tem­plar­la con lujo de deta­lles. Entre las obras maes­tras es muy pro­ba­ble que nadie per­ma­ne­ce­rá indi­fe­ren­te con un lien­zo de Monet de impo­nen­tes dimen­sio­nes expues­to en for­ma de Tríp­ti­co cono­ci­do como “Aga­panthus” (1916 – 1919). No menos tras­cen­den­tes son los cua­dros exhi­bi­dos como el de Pie­rre-Augus­te Renoir “Monet Pin­tan­do en su Jar­dín” (1873) , “Sies­te au jar­din” de Pie­rre Bon­nard (1914), “Cot­ta­ge Gar­den” de Gus­tav Klimt (1905 – 1907). A ello habrá que agre­gar obras impor­tan­tí­si­mas de Was­sily Kan­dinsky ‑quien se sin­tió atraí­do por la for­ma geo­mé­tri­ca que adop­tan las flores‑, Edouard Manet, Berthe Mori­sot, Mary Cas­sat, Pie­rre Bonard, Cami­lle Piza­rro, Paul Cézan­ne, Vin­cent Van Gogh y Hen­ri Matisse.

Cabe des­ta­car que los comi­sa­rios de la expo­si­ción tam­bién con­si­de­ra­ron de inte­rés expo­ner los jar­di­nes con­ce­bi­dos por tres emi­nen­tes pin­to­res espa­ño­les como lo fue­ron el gran artis­ta valen­ciano Joa­quín Soro­lla, Joa­quin Mir Trin­xet con­si­de­ra­do el pin­tor de la luz y el color y San­tia­go Rusi­ñol que influ­yó nota­ble­men­te en las obras de Picasso.

Este film podrá ser vis­to en selec­tas salas cana­dien­ses de Cine­plex el 26 y 29 de febre­ro y el 10 de mar­zo de 2024. Para infor­ma­ción adi­cio­nal sobre los tea­tros par­ti­ci­pan­tes y hora­rios res­pec­ti­vos pre­sio­ne aquí

Un Espec­ta­cu­lar Dra­ma Histórico

BEN HUR

A 65 años de su estreno en 1959, el púbi­co ten­drá opor­tu­ni­dad de apre­ciar en la gran pan­ta­lla, Ben Hur, el espec­ta­cu­lar dra­ma his­tó­ri­co que ha mere­ci­do 11 pre­mios de la Aca­de­mia de Holly­wood, inclu­yen­do entre otros al del Mejor Film del Año, Mejor Direc­tor (William Wyler) y mejor actor (Charl­ton Heston).

Ben-hur, poster, 1959. (Pho­to by LMPC via Getty Images)

Adop­tan­do como refe­ren­cia la nove­la de Lew Walla­ce, el remar­ca­ble guión de Bess Meredyth, Carey Wil­son y June Mathis, ambien­ta la acción en tiem­pos del empe­ra­dor Tibe­rio. El pro­ta­go­nis­ta es Judah Ben-Hur (Hes­ton), un aris­tó­cra­ta judío cre­yen­te en la fe de su pue­blo quien lle­va una apa­ci­ble vida en Jeru­sa­lén a la vez que se opo­ne a la des­pó­ti­ca ocu­pa­ción de Judea por el Impe­rio Romano. Cuan­do Mes­sa­la (Stephen Boyd), su ami­go de infan­cia quien demues­tra una extre­ma­da leal­tad a Roma, lle­ga a la región como tri­buno romano, la amis­tad entre ambos se res­que­bra­ja por com­ple­to en la medi­da que fal­sa­men­te lo acu­sa a él, a su madre (Martha Scott) y su her­ma­na (Cathy O’Donnell) de aten­tar con­tra el régi­men. En con­se­cuen­cia Judah es arres­ta­do, aun­que sin saber cuál ha sido la suer­te de su fami­lia; de allí en más él es envia­do al puer­to de Tiro con­de­na­do a vivir el res­to de su vida como galeo­te en una gale­ra. Tres años des­pués, median­te una cir­cuns­tan­cia for­tui­ta él cono­ce a Quin­to Arrius (Jack Haw­kins), pri­mer cón­sul de Roma, a quien le sal­va la vida duran­te el hun­di­mien­to de la gale­ra en una bata­lla naval con­tra los mace­do­nios. Como recom­pen­sa Quin­to lo adop­ta como su hijo, libe­rán­do­lo de su escla­vi­tud, lle­nán­do­lo de rique­zas. No obs­tan­te, el prin­ci­pal pro­pó­si­to de Juda será ubi­car a su madre y her­ma­na y ven­gar­se de su irre­con­ci­lia­ble enemi­go Mes­sa­la, hecho que se con­cre­ta­rá en la carre­ra de cuá­dri­gas que ori­gi­na una de las esce­nas más fas­ci­nan­tes del film.

La Carre­ra de Cuádrigas

A pesar de 3 horas y 42 minu­tos de metra­je, la narra­ción de Wyler es de un asom­bro­so dina­mis­mo no per­mi­tien­do que en momen­to alguno decai­ga la aten­ción del espec­ta­dor. A la nota­ble actua­ción de Hes­ton, ade­más de los nom­bres, el exten­so repar­to está inte­gra­do entre otros por Haya Hara­reet, la ena­mo­ra­da de Ben Hur, Hugh Grif­fith (gana­dor del Oscar al mejor actor secun­da­rio), Fin­lay Currie, Frank Thring, Geor­ge Ralph, Ady Baber, Lau­ren­ce Pay­ne, Mari­na Ber­ti y Sam Jaffe.

Charl­ton Heston

En la actua­li­dad, Ben Hur es con­si­de­ra­do como uno de los mejo­res fil­mes de la his­to­ria del cine y en 2004 el Natio­nal Film Pre­ser­va­tion Board lo eli­gió para ser con­ser­va­do en el Regis­tro Nacio­nal del Cine por su valor cul­tu­ral, his­tó­ri­co y estético.

La pelí­cu­la será exhi­bi­da en los cines de Cine­plex des­de el 23 has­ta el 29 de febre­ro de 2024.

Walt Dis­ney World en 5 Días

Cró­ni­ca de José Luis Ridoutt

De todos los des­ti­nos fami­lia­res popu­la­res de Flo­ri­da, Walt Dis­ney World pue­de ser el más cono­ci­do; Para aque­llos que visi­tan Kis­sim­mee con niños, mere­ce un lugar des­ta­ca­do en su itinerario.

(Foto: Sil­via Vale­ra Cárdenas)

Nos encan­ta Dis­ney con sin­ce­ri­dad. Es un mun­do de fan­ta­sía abso­lu­ta­men­te inmer­si­vo, pla­nea­do has­ta el más míni­mo deta­lle. Mirar los fue­gos arti­fi­cia­les sobre el Cas­ti­llo de Ceni­cien­ta de Magic King­dom, la Nave espa­cial Tie­rra de Epcot, El Árbol de la Vida de Ani­mal King­dom, El Tea­tro Chino de Holly­wood Stu­dios. Estos son los sím­bo­los de las tie­rras mági­cas que en con­jun­to con­for­man Walt Dis­ney World, el mun­do dise­ña­do por Walt Dis­ney e inau­gu­ra­do en 1971 para ser el ‘Lugar más feliz de la Tierra’.

Sim­ple­men­te obser­var a otros visi­tan­tes es una expe­rien­cia encan­ta­do­ra. En Magic King­dom no se tra­ta sólo del capi­ta­lis­mo esta­dou­ni­den­se, se tra­ta de una cul­tu­ra glo­bal com­par­ti­da. Se tra­ta de muje­res paquis­ta­níes que lle­van ore­jas de ratón enci­ma de sus hijabs, de ado­les­cen­tes mexi­ca­nos que rom­pen la cal­ma para abra­zar al Pato Donald, de fami­lias chi­nas hacien­do un pic­nic en la isla Tom Saw­yer. Así que deja tu sofis­ti­ca­ción, cóm­pra­te un hela­do de Mic­key y úne­te a ellos.

Con­cen­tré­mo­nos en un plan de Dis­ney World de 5 días para prio­ri­zar sus atrac­cio­nes impres­cin­di­bles, sus prin­ci­pa­les opor­tu­ni­da­des de memo­ria y algu­nas que otras comi­das épi­cas. Hay mucho que cubrir en cada uno de los cua­tro par­ques de Dis­ney World. Pero repa­se­mos cada par­que para dar una idea de las mejo­res atrac­cio­nes y even­tos que se pue­de con­si­de­rar visi­tar. Si bien es posi­ble que no lle­gue a todo en cada iti­ne­ra­rio, hay algu­nas deci­sio­nes que debe­rá tomar antes de sal­tar a Main Street, EE. UU.. Si tu obje­ti­vo es com­ple­tar todo lo que cada par­que tie­ne para ofre­cer, que­rrás apro­ve­char la entra­da tem­pra­na al par­que temá­ti­co y el hora­rio noc­turno exten­di­do si puedes.

MAGIC KING­DOM

Cuan­do la gen­te pien­sa en WDW, se ima­gi­na el Rei­no Mági­co, des­de el icó­ni­co Cas­ti­llo de Ceni­cien­ta has­ta Spa­ce Moun­tain, la Man­sión Encan­ta­da y Pira­tas del Cari­be. Aquí es don­de los fue­gos arti­fi­cia­les noc­tur­nos y la luz ‘espec­ta­cu­lar’ ilu­mi­nan el cas­ti­llo y Main Street, Esta­dos Uni­dos. Para la mito­lo­gía de Dis­ney, no hay nada mejor, y las atrac­cio­nes y espec­tácu­los apun­tan direc­ta­men­te a los niños peque­ños, sus padres y abuelos.

(Foto: Sil­via Vale­ra Cárdenas)

Fan­tasy­land, la quin­tae­sen­cia de Dis­ney, es el pun­to cul­mi­nan­te de cual­quier via­je a Dis­ney, tan­to para los meno­res de ocho años como para los adul­tos que bus­can un sabor nos­tál­gi­co del Dis­ney clá­si­co. A los peque­ños, espe­cial­men­te, les encan­tan las expe­rien­cias y atrac­cio­nes cen­tra­das en los per­so­na­jes, mien­tras que los pre­ado­les­cen­tes dema­sia­do genia­les para los cuen­tos de hadas y los ado­les­cen­tes que bus­can emo­cio­nes fuer­tes pue­den vol­ver­se locos.

El cas­ti­llo de la Bes­tia alber­ga Dis­ne­y’s Be Our Guest, el res­tau­ran­te temá­ti­co más popu­lar de Dis­ney y Cin­de­re­lla’s Royal Table, don­de pue­des cenar den­tro del cas­ti­llo con un elen­co rota­ti­vo de las clá­si­cas prin­ce­sas de Disney.

Sin duda, el mejor pro­gra­ma en 3D de Dis­ney, Mic­ke­y’s Philhar­Ma­gic lle­va al Pato Donald a una aven­tu­ra capri­cho­sa a tra­vés de pelí­cu­las clá­si­cas de Dis­ney. Via­ja con él por las calles de Marrue­cos sobre la alfom­bra de Ala­dino y sien­te el cham­pán en tu cara cuan­do se abre duran­te ‘Be Our Guest’ de La Bella y la Bes­tia. Diver­ti­da, ton­ta y ale­gre, esto es Dis­ney en su máxi­ma expresión.

It’s A Small World, un dul­ce via­je en bar­co alre­de­dor del mun­do, ha cau­ti­va­do a los niños des­de que la can­ción y el paseo debu­ta­ron en la Feria Mun­dial de Nue­va York de 1964. Peque­ñas embar­ca­cio­nes se des­li­zan sua­ve­men­te de un país a otro, cada una ador­na­da des­de el sue­lo has­ta el techo con deco­ra­dos ela­bo­ra­dos y encan­ta­do­ra­men­te anti­cua­dos, habi­ta­dos por cien­tos de ani­ma­les y niños automatizados.

Ábre­te camino a tra­vés de una mina de dia­man­tes en Seven Dwarfs Mine Train, una mon­ta­ña rusa fami­liar. Sube a bor­do de un bar­co pira­ta y vue­la a tra­vés de la nie­bla y las estre­llas sobre Lon­dres has­ta el País de Nun­ca Jamás en El Vue­lo de Peter Pan; empren­da un dul­ce via­je a tra­vés del bos­que de los cien acres en Muchas aven­tu­ras de Win­nie the Pooh y reco­rra la Sire­ni­ta en Bajo el mar: El via­je de la Sire­ni­ta. En Dum­bo, el Ele­fan­te Vola­dor, a los niños peque­ños les encan­ta sal­tar sobre un Dum­bo y dar vuel­tas y vuel­tas len­ta­men­te, arri­ba y aba­jo, y se emo­cio­nan ante la opor­tu­ni­dad de con­tro­lar qué tan alto lle­gan. Mad Tea Party es una atrac­ción gira­to­ria bási­ca, y tú y los demás en la taza de té deci­den cuán­to girarán.

EPCOT

¿Quién nece­si­ta la moles­tia de un pasa­por­te y el des­fa­se hora­rio cuan­do se pue­de via­jar por el mun­do aquí, en Walt Dis­ney World? World Show­ca­se, una de las dos sec­cio­nes temá­ti­cas de Epcot, com­pren­de 11 paí­ses orga­ni­za­dos alre­de­dor de una lagu­na. Vea dan­za del vien­tre en Marrue­cos, coma piz­za en Ita­lia y com­pre fras­cos de per­fu­me gra­ba­dos per­so­nal­men­te en Fran­cia, antes de sen­tar­se a ver fue­gos arti­fi­cia­les sobre la paz y la armo­nía mun­dia­les. Dis­ney tenía razón: des­pués de todo, real­men­te es un mun­do pequeño.

Cla­ro, esta es una visión este­reo­ti­pa­da del mun­do bas­tan­te desin­fec­ta­da, pero ¿y qué? Des­pués de todo, este es un par­que temá­ti­co. Y quién sabe, una tar­de aquí podría ins­pi­rar­te a subir­te a un avión y ver la reali­dad, y cier­ta­men­te es una for­ma diver­ti­da de mos­trar­les a los niños algo sobre el mundo.

(Foto: Sil­via Vale­ra Cárdenas)

La mejor mane­ra de expe­ri­men­tar el World Show­ca­se es sim­ple­men­te pasear según le ape­tez­ca, hur­gan­do en tien­das y res­tau­ran­tes, y vien­do lo que equi­va­le a pelí­cu­las pro­mo­cio­na­les de la Ofi­ci­na de Turis­mo y paseos tran­qui­los por algu­nos de los paí­ses. El Pato Donald y sus cama­ra­das te lle­van por Méxi­co en Gran Fies­ta Tour Pro­ta­go­ni­za­da por los Tres Caba­lle­ros; El paseo en bar­co bas­tan­te extra­ño de Norue­ga, Maels­trom, ser­pen­tea entre vikin­gos, trolls y cas­ca­das; y el espec­tácu­lo Ame­ri­can Adven­tu­re pre­sen­ta figu­ras audio­ani­ma­tó­ni­cas que pre­sen­tan una inter­pre­ta­ción sim­pli­fi­ca­da de la his­to­ria de Esta­dos Uni­dos. Los paí­ses des­ta­ca­dos de izquier­da a dere­cha alre­de­dor del agua son Méxi­co, Norue­ga, Chi­na, Ale­ma­nia, Ita­lia, Esta­dos Uni­dos (‘The Ame­ri­can Adven­tu­re’), Japón, Marrue­cos, Fran­cia, Rei­no Uni­do y Canadá.

Epcot, acró­ni­mo de “Comu­ni­dad Pro­to­ti­po Expe­ri­men­tal del Maña­na”, fue la visión de Dis­ney de una ciu­dad de alta tec­no­lo­gía cuan­do abrió sus puer­tas en 1982. Está divi­di­da en dos mita­des: Futu­re World, con atrac­cio­nes y exhi­bi­cio­nes inter­ac­ti­vas patro­ci­na­das por cor­po­ra­cio­nes, y World Show­ca­se, que ofre­ce un intere­san­te vis­ta­zo a las cul­tu­ras de 11 paí­ses. Epcot es mucho más tran­qui­lo y dis­cre­to que otros par­ques y tie­ne algu­nas de las mejo­res comi­das y tiendas.

ANI­MAL KINGDOM

A dife­ren­cia del res­to de Dis­ney tan­to en kiló­me­tros como en tono, Ani­mal King­dom inten­ta com­bi­nar un par­que temá­ti­co y un zoo­ló­gi­co, un car­na­val y un safa­ri afri­cano, todo mez­cla­do con una salu­da­ble dosis de per­so­na­jes, narra­cio­nes y magia de Dis­ney. Es la más ver­de y tran­qui­la de las expe­rien­cias de Dis­ney. No te pier­das Bus­can­do a Nemo – El musi­cal, Kili­man­ja­ro Safa­ris y Expe­di­tion Eve­rest. Pan­do­ra: El mun­do de Ava­tar y (den­tro de él) el via­je por el río Na’­vi son nue­vas y fan­tás­ti­cas incorporaciones.

Su ícono cen­tral es el árbol boa­bab increí­ble­men­te “talla­do”, El Árbol de la Vida. Reser­va con ante­la­ción para la actua­ción noc­tur­na, Rivers of Light, basa­da en el fol­clo­re ani­mal, con luces y efec­tos, por supuesto.

Sube a un jeep y reco­rre la saba­na afri­ca­na en Kili­man­ja­ro Safa­ris, dete­nién­do­te para obser­var cebras, leo­nes, jira­fas y más, todos apa­ren­te­men­te vagan­do libres. Esta es una de las atrac­cio­nes más popu­la­res de Ani­mal Kingdom.

DIS­NEY HOLLY­WOOD STUDIOS

El menos encan­ta­dor de los par­ques de Dis­ney alber­ga dos de las atrac­cio­nes más emo­cio­nan­tes de WDW: el ascen­sor de la Torre del Terror de Twi­light Zone y la mon­ta­ña rusa Rock ‘n’ Roller con temá­ti­ca de Aeros­mith. Los niños pue­den unir­se a la Aca­de­mia de Entre­na­mien­to Jedi y varios pro­gra­mas pre­sen­tan al pro­pio Walt Dis­ney y cómo se hacen las pelí­cu­las de Dis­ney. El espec­tácu­lo noc­turno es un espec­tácu­lo de luces y fue­gos arti­fi­cia­les con temá­ti­ca de Star Wars. Se agre­ga­ron recien­te­men­te Toy Story Mania y Slinky Dog Dash.

Las visi­tas a los par­ques fue­ron cor­te­sía de Walt Dis­ney World (Cana­da).

Un clá­si­co de Elia Kazán

ON THE WATERFRONT

Una tras­cen­den­tal pelí­cu­la de la cine­ma­to­gra­fía esta­dou­ni­den­se es On the Water­front de Elia Kazán, uno de los más gran­des rea­li­za­do­res del siglo pasa­do. Este remar­ca­ble dra­ma será repues­to por Cine­plex, en el mar­co de su serie Clas­sic Films..

Eva Marie Saint y Mar­lon Brando

El film que cuen­ta con un libre­to pre­pa­ra­do por Bull Schu­berg se estre­nó en 1954 logran­do un gran éxi­to de públi­co y de crí­ti­ca por su vis­ce­ral des­crip­ción de las mafias sin­di­ca­les y la vio­len­cia gene­ra­da. En una bre­ve sinop­sis se pue­de ade­lan­tar que Mar­lon Bran­do en el papel pro­ta­gó­ni­co encar­na a Terry, un joven ame­ri­cano que al no poder con­cre­tar sus sue­ños en el cam­po del boxeo se ve obli­ga­do a desem­pe­ñar­se como esti­ba­dor en un puer­to de Nue­va York en los comien­zos de los años 50. En un cli­ma de tra­ba­jo sór­di­do en el que debe sobre­vi­vir Terry se pres­ta a actuar como un dela­tor al ser­vi­cio de sin­di­ca­lis­tas ham­po­nes y corrup­tos al pro­pio tiem­po que pos­te­rior­men­te lo hará como infor­man­te de la justicia.

Rod Stei­ger y Mar­lon Brando

La pelí­cu­la fil­ma­da en blan­co y negro cap­ta mag­ní­fi­ca­men­te el ambien­te de los bajos fon­dos del lugar don­de trans­cu­rre la acción a tra­vés de la impe­ca­ble foto­gra­fía de Boris Kauf­ma. Para otor­gar­le mayor auten­ti­ci­dad al rela­to, Kazán con­tó con la par­ti­ci­pa­ción de tra­ba­ja­do­res ver­da­de­ros que se desem­pe­ñan en los muelles.

Bran­do que ya había mos­tra­do su extra­or­di­na­ria ver­sa­ti­li­dad en A Street­car named Desire (1951) bajo las órde­nes de Kazán, vuel­ve a ofre­cer una anto­ló­gi­ca carac­te­ri­za­ción como el des­car­ga­dor de bar­cos que a tra­vés del amor pro­cu­ra redi­mir­se moral­men­te de las fecho­rías come­ti­das tra­ba­jan­do para un impla­ca­ble mafio­so. En otros pape­les par­ti­ci­pan Rod Stei­ger, como el her­mano de Terry, Eva Marie Saint ‑hacien­do su debut cine­ma­to­grá­fi­co- como el inte­rés román­ti­co de Terry, Lee J. Cobb inter­pre­tan­do al des­pre­cia­ble jefe del sin­di­ca­to por­tua­rio y Karl Mal­den carac­te­ri­zan­do a un capellán.

Elmer Berns­tein, es el autor de la ban­da sono­ra de la pelí­cu­la que se inter­ca­la ade­cua­da­men­te en la his­to­ria del film, en tan­to que Gene Mil­ford se ocu­pó de rea­li­zar un remar­ca­ble montaje.

Por sus indis­cu­ti­bles méri­tos On the Water­front obtu­vo 8 Oscar de la Aca­de­mia de Holly­wood inclu­yen­do entre otros al del mejor film, mejor rea­li­za­dor, mejor actor, mejor actriz de repar­to y mejor guión original.

El film podrá ver­se a par­tir del 16 de febre­ro de 2024 en las salas de Cine­plex