TIFF 2021

PRI­ME­ROS ANUN­CIOS DEL FESTIVAL

Nue­va­men­te como el año pre­ce­den­te, la 46ª edi­ción del Toron­to Inter­na­tio­nal Film Fes­ti­val (TIFF) que ten­drá lugar des­de el 9 has­ta el 19 de Sep­tiem­bre se efec­tua­rá con pre­sen­cia físi­ca como tam­bién en línea a tra­vés de Cana­dá. El núme­ro de espec­ta­do­res que podrán asis­tir en sala depen­de­rá de cómo evo­lu­cio­ne la situa­ción sani­ta­ria debi­do a la pan­de­mia. Con­si­de­ra­do como uno de los fes­ti­va­les más impor­tan­tes del mun­do, el TIFF segui­rá man­te­nien­do su pres­ti­gio inclu­yen­do en su pro­gra­ma­ción lo más impor­tan­te de la pro­duc­ción cine­ma­to­grá­fi­ca nacio­nal e internacional.

Para este año, se anti­ci­pa que habrá más de 100 fil­mes en la selec­ción ofi­cial que serán exhi­bi­dos en el TIFF Bell Light­box, Roy Thom­son Hall, el tea­tro Prin­cess of Wales, el Visa Scree­ning Room y el Cinesphe­re Thea­tre de Onta­rio Pla­ce. A ello habrá que agre­gar las exhi­bi­cio­nes en sitios exte­rio­res que ten­drán lugar en el Onta­rio Pla­ce Fes­ti­val Villa­ge, RBC Lake­si­de Dri­ve-In, Visa Sky­li­ne Dri­ve-in y el West Island Open Air Cinema.

Por pri­me­ra vez el TIFF per­mi­ti­rá que algu­nos fil­mes del fes­ti­val ‑ade­más de Toron­to- pue­dan ser exhi­bi­dos con pre­sen­cia físi­ca en cier­tos luga­res de Cana­dá por espa­cio de una sola noche, como medio de esti­mu­lar al públi­co a retor­nar a las salas de cine.

Entre los pri­me­ros 12 títu­los anun­cia­dos, el que guar­da mayor expec­ta­ti­va es Duna, pro­duc­ción esta­dou­ni­den­se del direc­tor Denis Ville­nue­ve, que lue­go de su debut mun­dial en el Fes­ti­val de Vene­cia será pre­sen­ta­do en la gran pan­ta­lla IMAX del Cinesphe­re Thea­tre en Onta­rio Pla­ce. El film basa­do en la céle­bre nove­la de cien­cia fic­ción de Frank Her­bert reúne un elen­co mul­ti­es­te­lar; entre los acto­res se encuen­tran Timothée Cha­la­met, Rebec­ca Fer­gu­son, Oscar Isaac, Josh Bro­lin, Ste­llan Skars­gård, Dave Bau­tis­ta, Stephen McKin­ley Hen­der­son, Zen­da­ya, David Dast­mal­chian, Chang Chen, Sha­ron Dun­can-Brews­ter, Char­lot­te Ram­pling, Jason Momoa, y Javier Bardem.

Night Rai­ders

En la lis­ta hay dos pelí­cu­las de debu­tan­tes rea­li­za­do­res en el lar­go­metrra­je. Una de ellas es el film de ani­ma­ción Char­lot­te (Cana­dá-Bél­gi­ca-Fran­cia) de Eric Warin y Tahir Rana; la otra pelí­cu­la es Night Rai­ders (Cana­dá-Nue­va Zelan­dia), un futu­ris­ta dra­ma dis­tó­pi­co de Danis Goulet.

He aquí los otros títu­los; Bene­dic­tion (Gran Bre­ta­ña) del rea­li­za­dor Teren­ce Davies, Bel­fast (Gran Bre­ta­ña) de Ken­neth Bra­nagh, los docu­men­ta­les Dion­ne War­wick: Don’t Make Me Over (Esta­dos Uni­dos) de Dave Wooly y David Heil­bro­ner y Jag­ged (Esta­dos Uni­dos) de Ali­son Klay­man, el thri­ller Lake­wood de Phi­lip Noy­ce, Last Night in Soho (Gran Bre­ta­ña) de Edgar Wright, el dra­ma his­tó­ri­co Le Bal des Folles (Fran­cia) de Méla­nie Lau­rent, Peti­te Maman (Fran­cia) de Celi­ne Sciam­ma, The Guilty (Esta­dos Uni­dos) de Antoi­ne Fuqua. La lis­ta se com­ple­ta con The Star­ling de Thyeo­do­re Mel­fi con la actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Melis­sa McCarthy.

Peti­te Maman

Las pelí­cu­las serán difun­di­das en línea en todo Cana­dá a tra­vés de la pla­ta­for­ma digi­tal TIFF Bell Light­box. Ade­más para la serie In Con­ver­sa­tion With… en el que se efec­tuan entre­vis­tas inter­ac­ti­vas con artis­tas y gen­te de la indus­tria, la difu­sión a nivel mun­dial se efec­tua­rá en la pla­ta­for­ma digi­tal TIFF Bell Digi­tal Talks.

HOT DOCS 2021 (1)

En una nue­va edi­ción des­ti­na­da a refle­jar los aspec­tos cul­tu­ra­les, socia­les y polí­ti­cos vigen­tes en el mun­do, el renom­bra­do fes­ti­val de pelí­cu­las docu­men­ta­les Hot Docs ofre­ce­rá un pro­gra­ma que inclu­ye 219 fil­mes pro­ce­den­tes de 66 paí­ses en 12 pro­gra­mas con la mitad de los títu­los diri­gi­dos por mujeres.

Esta impor­tan­te mues­tra que comen­zó el 29 de abril y se exten­de­rá has­ta el 9 de mayo será exhi­bi­da exclu­si­va­men­te en línea y difun­di­da por pri­me­ra vez en todo Canadá.

Habien­do teni­do acce­so a algu­nas de las pelí­cu­las que se han de ver, he aquí el comen­ta­rio de cin­co de las mismas.

Love It Was Not (Israel-Aus­tria)

Remar­ca­ble­men­te escri­to y diri­gi­do por Maya Sar­fa­ti, este apa­sio­nan­te docu­men­tal se cen­tra en la sor­pren­den­te rela­ción man­te­ni­da entre una joven pri­sio­ne­ra judía duran­te la Segun­da Gue­rra y su cap­tor nazi.

A tra­vés de rac­con­tos, en su narra­ción la direc­to­ra se basa en las entre­vis­tas per­so­na­les y tele­vi­si­vas, mate­rial de archi­vo y foto­gra­fías que obtu­vo para cen­trar su aten­ción en Hele­na Citron, una sobre­vi­vien­te del Holo­caus­to. Habien­do resi­di­do en lo que actual­men­te es Eslo­va­quia en 1942 fue una de las pri­me­ras muje­res envia­das al cam­po de con­cen­tra­ción de Ausch­witz, lugar al que en 1944 lle­gó tam­bién su her­ma­na Roze acom­pa­ña­da de su mari­do y de sus peque­ños hijos. Cuan­do Hele­na ento­na la can­ción ale­ma­na “Love it was not”, logra atraer la aten­ción del jerar­ca nazi Franz Wunsh quien se sien­te delei­ta­do por su mag­né­ti­ca voz; no trans­cu­rre mucho tiem­po para que se encuen­tre apa­sio­na­da­men­te ena­mo­ra­do de ella. Ese amor, igual­men­te corres­pon­di­do por Hele­na moti­va que sea obje­to de un tra­ta­mien­to espe­cial, sobre todo el cui­da­do que de él reci­be cuan­do se enfer­ma de tifus. Lo con­cre­to es que debi­do a esa ínti­ma rela­ción Franz evi­tó que Hele­na fue­se envia­da a la cáma­ra de gases como tam­bién per­mi­tió sal­var la vida de Roze.

En 1972, trein­ta años des­pués de ese amor prohi­bi­do, Hele­na ya casa­da y con fami­lia vivien­do en Israel, reci­be una car­ta de la espo­sa de Wunsh soli­ci­tán­do­le que acu­da al jui­cio en el que su mari­do es some­ti­do en Vie­na para que actúe en su defen­sa a tra­vés de su tes­ti­mo­nio. Como ges­to de reco­no­ci­mien­to y gra­ti­tud hacia su ex aman­te, Hele­na no duda en via­jar y actuar con­se­cuen­te­men­te. Esa acti­tud moti­va que algu­nas de sus com­pa­ñe­ras sobre­vi­vien­tes del cam­po de con­cen­tra­ción la con­si­de­ren haber sido una cola­bo­ra­do­ra del nazismo.

Impe­ca­ble­men­te rela­ta­do, Sar­fa­ti ofre­ce un cau­ti­van­te docu­men­tal no exen­to de con­si­de­ra­ble ten­sión que deja abier­to el deba­te para que el espec­ta­dor juz­gue su com­por­ta­mien­to al defen­der a un cri­mi­nal nazi que la pro­te­gió sal­ván­do­le su vida.

Entre Fue­go y Agua (Colom­bia)

La dis­cri­mi­na­ción indí­ge­na, el racis­mo, la adop­ción y la bús­que­da de la iden­ti­dad son los tópi­cos con­si­de­ra­dos por Vivia­na Gómez Eche­verry y Anton Wen­zel en este documental.

La acción se desa­rro­lla en la comu­ni­dad autóc­to­na Qui­lla­sin­ga de Lagu­na La Cocha ubi­ca­da en el sudoes­te de Colom­bia. El pro­ta­go­nis­ta es Cami­lo, un joven afro­des­cen­dien­te que ha sido adop­ta­do por sus padres indí­ge­nas Nor­ber­to y Mar­ce­la Jojoa. Sien­do el úni­co afro­co­lom­biano de la comu­ni­dad y habien­do sufri­do aco­sos de racis­mo que lo lle­va­ron a aban­do­nar la escue­la, no ha podi­do inte­grar­se ple­na­men­te al medio en que cre­ció, no obs­tan­te el cari­ño brin­da­do por sus pro­ge­ni­to­res. Es aho­ra que en la cele­bra­ción de su cum­plea­ños anun­cia a sus padres que desea ubi­car a su madre bio­ló­gi­ca y de esta mane­ra cono­cer su ver­da­de­ra heren­cia cul­tu­ral. Des­pués de supe­rar los trá­mi­tes buro­crá­ti­cos se lle­ga a deter­mi­nar quien fue la mujer que lo cedió en adop­ción y dón­de habi­ta. Eso ori­gi­na que él ini­cie un lar­go via­je físi­co a la vez que espi­ri­tual acom­pa­ña­do de su padre.

Simul­tá­nea­men­te al tema cen­tral, el docu­men­tal per­mi­te aden­trar­se en la cul­tu­ra de este pue­blo ori­gi­na­rio a tra­vés de sus valo­res, cos­tum­bres, músi­cas, dan­zas y ritos. Al pro­pio tiem­po que­da refle­ja­do el cons­tan­te enfren­ta­mien­to de su gen­te con el gobierno que se quie­re apro­piar de las tie­rras de sus ances­tros para cons­truir hote­les y puer­tos privados.

Retor­nan­do a Cami­lo, el momen­to más con­mo­ve­dor del film es cuan­do final­men­te lle­ga a cono­cer a María Ele­na Ber­mú­dez, la mujer que a par­tir de los pri­me­ros meses de vida lo ha teni­do a su car­go dado que su madre bio­ló­gi­ca lo aban­do­nó; al no poder seguir hacién­do­se car­go del niño, María Ele­na lo cede en adop­ción al matri­mo­nio Jojoa. Esa reve­la­ción hace que Cami­lo, habién­do­se encon­tra­do en la deri­va, encuen­tre el cau­ce defi­ni­ti­vo para final­men­te des­car­tar su pro­ble­ma iden­ti­ta­rio y con­si­de­rar a sus padres y her­ma­nos adop­ti­vos como su ver­da­de­ra familia.

La exce­len­te foto­gra­fía de la rea­li­za­do­ra y la mag­ní­fi­ca edi­ción de Wen­zel con­tri­bu­yen a real­zar los valo­res de este buen documental.

Dear Elnaz (Cana­dá)

Este con­mo­ve­dor film pro­du­ci­do por Javad Solei­ma­ni cons­ti­tu­ye una car­ta de amor a su ado­ra­da mujer des­apa­re­ci­da; para ello con­vo­có a la rea­li­za­do­ra Mania Akba­ri con el pro­pó­si­to de rela­tar su pro­fun­da aflicción.

El 8 de enero de 2020 se difun­dió la noti­cia del acci­den­te aéreo del vue­lo 752 de Ukrai­ne Inter­na­tio­nal Air­li­nes que fue derri­ba­do al ser ata­ca­do por los misi­les lan­za­dos por la defen­sa anti­aé­rea ira­ní. En ese vue­lo, que par­tió del aero­puer­to inter­na­cio­nal de Tehe­rán con des­tino a Kiev, murie­ron 176 pasa­je­ros y una de las víc­ti­mas ha sido Elnaz Nabi­yi, la que­ri­da espo­sa de Soleimani.

Dos años antes de la tra­ge­dia, el matri­mo­nio ira­ní había deja­do la tie­rra natal para afin­car­se en Edmon­ton en pro­cu­ra de una vida mejor de la que tenían allí y pron­ta­men­te comen­za­ron a com­ple­tar sus estu­dios de doc­to­ra­do en la Uni­ver­si­dad de Alber­ta. En noviem­bre de 2019 ella via­jó a Irán para visi­tar a su fami­lia y ya esta­ba en via­je de retorno a Cana­dá cuan­do se pro­du­jo el fatal acci­den­te; esta des­gra­cia que dejó trau­ma­ti­za­do a Javad lo impul­só a rea­li­zar el docu­men­tal en don­de va inter­ca­lan­do sus memo­rias, vol­vien­do a los luga­res que jun­tos habían visi­ta­do al mis­mo tiem­po que incor­po­ra los recuer­dos de los ami­gos de la pare­ja quie­nes en estas cir­cuns­tan­cias le ofre­cen todo el posi­ble apo­yo emocional.

A tra­vés de su desa­rro­llo Javad da rien­da suel­ta a sus sen­ti­mien­tos de rabia, indig­na­ción y dolor en tan­to que inten­ta bus­car jus­ti­cia ante las auto­ri­da­des de Irán. El film cons­ti­tu­ye para él un acto tera­péu­ti­co ten­dien­te a lograr la catar­sis nece­sa­ria para poder adap­tar­se a la nue­va vida sin su ama­da Elnaz; en tal sen­ti­do Akba­ri ha logra­do trans­mi­tir ple­na­men­te el vía cru­cis de su pro­ta­go­nis­ta en el home­na­je que tri­bu­ta a su que­ri­da e inol­vi­da­ble Elnaz.

Vicen­ta (Argen­ti­na)

Median­te muñe­cos arte­sa­na­les de plas­ti­li­na el rea­li­za­dor Darío Doria repro­du­ce en este docu­men­tal la odi­sea vivi­da por Vicen­ta Aven­da­ño. Ella es una humil­de mujer vivien­do en el conur­bano de Bue­nos Aires quien en 2006 des­cu­bre que su hija Lau­ra de 19 años afec­ta­da de un con­si­de­ra­ble retra­so men­tal y con una madu­rez pro­pia de una niña de 8 años ha que­da­do emba­ra­za­da al haber sido vio­la­da por su tío.

Median­te la narra­ción efec­tua­da en off por la can­tan­te Lilia­na Herre­ra trans­mi­tien­do los pen­sa­mien­tos y sen­ti­mien­tos de Vicen­ta, el docu­men­tal expo­ne el esta­do de ansie­dad y deses­pe­ra­ción de esta mujer que con pocos recur­sos a su alcan­ce y con la ayu­da de su hija mayor Vale­ria comien­za a rea­li­zar los trá­mi­tes per­ti­nen­tes para inte­rrum­pir la ges­ta­ción de Lau­ra. Des­pués de exten­di­das dila­cio­nes buro­crá­ti­cas, cuan­do todo hacía pre­su­mir que no había más obs­tácu­los en el camino, la inter­ven­ción de una jue­za en for­ma arbi­tra­ria obje­ta el abor­to. Este caso reper­cu­te en los medios de difu­sión, vía los noti­cie­ros de tele­vi­sión, don­de Vicen­ta encuen­tra la opor­tu­ni­dad de ven­ti­lar su angus­tia; en ese queha­cer ella reci­be el apo­yo de mucha gen­te pero tam­bién la des­apro­ba­ción de la igle­sia y de los medios con­ser­va­do­res defen­dien­do el movi­mien­to “pro vida”. Cuan­do final­men­te lle­ga la deci­sión favo­ra­ble de la Cor­te Supre­ma para rea­li­zar el pro­ce­di­mien­to, los médi­cos actuan­tes del Hos­pi­tal San Mar­tín de La Pla­ta rehú­san prac­ti­car­lo alu­dien­do al avan­za­do esta­do de gra­vi­dez de la joven. El resul­ta­do ha sido recu­rrir a un abor­to ile­gal con los ries­gos que eso implica.

Este dra­ma está muy bien refle­ja­do por Doria quien apar­tán­do­se de las con­ven­cio­nes del géne­ro docu­men­tal denun­cia a la buro­cra­cia sani­ta­ria, a las ins­ti­tu­cio­nes judi­cia­les y a un apa­ra­to esta­tal y pro­vin­cial incom­pe­ten­te para hacer cum­plir la ley. En ese con­tex­to, lo más enco­mia­ble de esta pelí­cu­la es el des­ta­car la lucha rea­li­za­da por una pobre mujer demos­tran­do su ente­re­za y valen­tía para supe­rar las adver­si­da­des a fin de que pre­va­lez­can los dere­chos huma­nos fren­te a un caso tan lamen­ta­ble como el abu­so sexual y el emba­ra­zo for­za­do de una chi­ca men­tal­men­te retardataria.

Su caso alcan­zó reso­nan­cia inter­na­cio­nal has­ta el pun­to que en 2011 el Comi­té de Dere­chos Huma­nos de las Nacio­nes Uni­das con­de­nó al esta­do argen­tino por el inefi­cien­te mane­jo del caso y por haber cau­sa­do un daño físi­co y moral a Lau­ra. Recién en diciem­bre de 2014, la Cáma­ra de Dipu­tados de la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires efec­túa un acto públi­co de repa­ra­ción; esa medi­da adop­ta­da ocho años des­pués tie­ne impor­tan­cia para que en el futu­ro se res­pe­te la dig­ni­dad y el dere­cho de las muje­res para que otras en simi­la­res con­di­cio­nes no ten­gan que atra­ve­sar la durí­si­ma expe­rien­cia de Vicen­ta y su hija.

En este docu­men­tal que sus­ci­ta pro­fun­da emo­ción, ade­más de la exce­len­te direc­ción, foto­gra­fía y mon­ta­je de Doria es nece­sa­rio des­ta­car la exce­len­te tarea de la direc­to­ra de arte Maria­na Arda­naz en el dise­ño de los expre­si­vos muñe­cos que dan vida a los per­so­na­jes de esta huma­na historia.

Any Given Day (Esta­dos Unidos)

Este es otro de los docu­men­ta­les que sus­ci­ta inte­rés. En el mis­mo la cineas­ta Mar­ga­ret Byr­ne abor­da los pro­ble­mas vin­cu­la­dos con la enfer­me­dad men­tal. Cuan­do la Cor­te de Salud Men­tal de Cook County de Chica­go ins­tau­ra un pro­gra­ma espe­cia­li­za­do para sus dete­ni­dos ponién­do­los a prue­ba en su libe­ra­ción con­di­cio­nal, la rea­li­za­do­ra deci­de enfo­car a tres de ellos y obser­var su evo­lu­ción a tra­vés de un lap­so de cin­co años.

Uno de los par­ti­ci­pan­tes es Ange­la que ha esta­do ocho meses y medio en pri­sión y es madre de 4 hijos. Si bien tres de ellos ya son adul­tos, lo que más anhe­la es la cus­to­dia de Anthony de 4 años de edad que está a car­go de su ex mari­do; mien­tras tan­to en for­ma super­vi­sa­da se le per­mi­te tener acce­so al mis­mo y en una de sus visi­tas se la ve en la cele­bra­ción de su quin­to cum­plea­ños. Poco se sabe de la vida ante­rior de esta mujer, excep­to el de haber sido abu­sa­da en su infan­cia. En un momen­to dado, ella se reti­ra de la fil­ma­ción por haber caí­do en una fuer­te depre­sión; ya recu­pe­ra­da, Ange­la reanu­da la comu­ni­ca­ción con Anthony visi­tán­do­lo sin res­tric­ción alguna.

Daniel es otro de los entre­vis­ta­dos por Byr­ne; habien­do sufri­do de esqui­zo­fre­nia, ha sido su her­ma­na mayor quien se ocu­pó de él. Lo posi­ti­vo es que con su per­se­ve­ran­cia ha logra­do gra­duar­se en cien­cias y uno de los momen­tos emo­ti­vos del docu­men­tal es cuan­do reci­be su diplo­ma de manos de la afa­ble jue­za Lau­ra Edi­din, la super­vi­so­ra del programa.

El más con­flic­tua­do de los tres per­so­na­jes es Dimi­tar quien con su voca­ción de escri­tor ha logra­do publi­car su pri­mer libro. Sin embar­go, su esqui­zo­fre­nia así como su adic­ción a la cocaí­na no le per­mi­ten encon­trar un pues­to de tra­ba­jo ade­cua­do a sus cali­fi­ca­cio­nes. La rela­ción con su madre es impor­tan­te en la medi­da que ella está preo­cu­pa­da al obser­var sus ines­ta­bles reac­cio­nes debi­do a los alti­ba­jos de su enfer­me­dad; es así que por sus fre­cuen­tes recaí­das debe inter­nar­se en el hos­pi­tal en varias oca­sio­nes para ser tra­ta­do psi­co­ló­gi­ca­men­te; en ese inter­ín su vul­ne­ra­ble esta­do le impi­de repor­tar al pro­gra­ma y desem­pe­ñar su tra­ba­jo comu­ni­ta­rio. Final­men­te, con su par­cial recu­pe­ra­ción com­ple­ta su pres­ta­ción comu­ni­ta­ria y a su vez logra la publi­ca­ción de un segun­do libro.

Curio­sa­men­te, la direc­to­ra es en sí mis­ma otro de los per­so­na­jes de su pro­pio docu­men­tal en la medi­da que ella tam­bién ha sufri­do de ines­ta­bi­li­dad men­tal; al haber sido afec­ta­da por fuer­tes depre­sio­nes, tuvo que ser hos­pi­ta­li­za­da y por lo tan­to for­za­da a sus­pen­der el roda­je. Habién­do­se repues­to, la rea­li­za­ción de este film cons­ti­tu­ye para ella una catar­sis para su salud a la vez que le ha per­mi­ti­do empa­ti­zar mejor con sus tres entrevistados.

En últi­ma ins­tan­cia, el men­sa­je de este hones­to film es el de difun­dir la nece­si­dad de comu­ni­ca­ción y apo­yo por quie­nes requie­ren ayu­da por sufrir de des­equi­li­brio men­tal; así, la com­pren­sión y soli­da­ri­dad median­te el con­tac­to humano es un estí­mu­lo impor­tan­te para su recuperación.

Bien­ve­ni­dos a Espa­ña (Espa­ña)

El tema de los refu­gia­dos es uno de los más inquie­tan­tes que afli­gen al mun­do en don­de no siem­pre los paí­ses que pue­den admi­tir­los están dis­pues­tos a ello. En este docu­men­tal, el direc­tor Juan Anto­nio Moreno demues­tra la soli­da­ri­dad de Espa­ña con quie­nes lle­gan al país en pro­cu­ra de asi­lo y pro­tec­ción. Para ello tras­la­da su cáma­ra a Torre­blan­ca, un barrio de Sevi­lla en el que está loca­li­za­do el anti­guo puti­club Mara­vi­lla que en su opor­tu­ni­dad actuó como pros­tí­bu­lo y aho­ra recon­ver­ti­do en un amplio lugar de 330 habi­ta­cio­nes en don­de los recién lle­ga­dos son aco­gi­dos a tra­vés de la Comi­sión Espa­ño­la para Ayu­da al Refugiado.

Duran­te dos años Moreno ubi­có sus cáma­ras para enfo­car a una varia­da gama de refu­gia­dos. Así se obser­va a Omi­nia, una ado­ra­ble y vivaz niñi­ta que lle­gó con sus padres y dos her­ma­ni­tos pro­ce­den­tes de Yemen huyen­do de la gue­rra civil que diez­ma a ese país. Ame­lia es una vene­zo­la­na jubi­la­da y abue­la de 9 nie­tos que sien­do pro­fe­so­ra en su país lle­gó sola a Espa­ña por su gran des­con­ten­to con el régi­men polí­ti­co impe­ran­te en su país. Maroua­ne es un joven marro­quí de 18 años que dejó su tie­rra natal por ser homo­se­xual y es esa la razón por la que soli­ci­ta asi­lo. De Libia lle­ga el matri­mo­nio Fares con sus 8 hijos y el noveno que aca­ba de nacer en terri­to­rio espa­ñol, en pro­cu­ra de un mejor hori­zon­te de vida. Jor­ge del Pre­te es un empre­sa­rio vene­zo­lano que dejó su país y ya con­si­guió su resi­den­cia legal en Espa­ña. Final­men­te se encuen­tran Alma y Mar­ta, dos les­bia­nas pro­ce­den­tes de El Sal­va­dor don­de habían ocul­ta­do su rela­ción para evi­tar el seve­ro cas­ti­go infli­gi­do por su dife­ren­te orien­ta­ción sexual.

A tra­vés de los per­so­na­jes men­cio­na­dos el docu­men­tal ilus­tra varios de los pro­ble­mass que ellos deben enfren­tar, como la supera­ción de los trau­mas que han afec­ta­do sus vidas, ajus­tar­se a una dife­ren­te cul­tu­ra, la nece­si­dad de lograr un empleo, dón­de habi­tar des­pués de los 6 meses de estar en el cen­tro de aco­gi­da y sobre todo cómo adap­tar la vida con la irrup­ción de la pan­de­mia. En esen­cia, el rea­li­za­dor ofre­ce una muy bue­na cró­ni­ca abor­dan­do la cri­sis de los migran­tes en un país que les ofre­ce su bien­ve­ni­da; es así como lo expre­sa su rea­li­za­dor antes de los cré­di­tos fina­les: “Espa­ña es un país cáli­do y aco­ge­dor”. Jor­ge Gutman

Nota: La adqui­si­ción de bille­tes pue­de efec­tuar­se en línea en www.hotdocs.ca

Un Fes­ti­val dedi­ca­do al Arte

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

FIFA 2021

Una vez más los ciné­fi­los ten­drán opor­tu­ni­dad de dis­fru­tar con Le Fes­ti­val Inter­na­tio­nal du Film sur l’Art (FIFA) que en su tri­gé­si­ma nove­na edi­ción ten­drá lugar des­de el 16 has­ta el 28 de mar­zo y por segun­do año con­se­cu­ti­vo será difun­di­do en línea.

Des­pués de casi cua­tro déca­das esta excep­cio­nal mues­tra crea­da por René Rozon, como su títu­lo lo indi­ca, está con­sa­gra­da a difun­dir el arte en sus diver­sas mani­fes­ta­cio­nes median­te valio­sos docu­men­ta­les. Con su diver­si­fi­ca­da pro­gra­ma­ción ha con­tri­bui­do a enri­que­cer la cul­tu­ra cana­dien­se así como a pro­mo­ver el tra­ba­jo de los artis­tas en el cam­po del cine, video y de las artes visuales.

Este año el fes­ti­val exhi­bi­rá 249 títu­los en com­pe­ti­ción y en la selec­ción ofi­cial pro­ve­nien­tes de 41 paí­ses que podrán ser vis­tos a tra­vés de todo el Cana­dá en la pla­ta­for­ma digi­tal arts.film a par­tir del 29 de marzo. 

Al igual que en ante­rio­res edi­cio­nes FIFA per­mi­ti­rá que los fes­ti­va­le­ros ten­gan acce­so a nume­ro­sos artis­tas de todos los hori­zon­tes como así tam­bién a sus obras. Así por ejem­plo, los aman­tes del cine ten­drán oca­sión de apre­ciar fil­mes sobre Char­les Cha­plin, Fede­ri­co Felli­ni y Héc­tor Baben­co, entre otros; el arte pic­tó­ri­co podrá apre­ciar­se en Modi­glia­ni y sus secre­tos, como tam­bién en Cha­gall, entre dos mun­dos; los orí­ge­nes de la ópe­ra están expues­tos en un docu­men­tal sobre Clau­dio Mon­te­ver­di; entre los docu­men­ta­les dedi­ca­dos al tea­tro se encuen­tra la pro­duc­ción Queen Lear; la músi­ca clá­si­ca es cen­tro de aten­ción en las Varia­cio­nes Gold­berg con la inter­pre­ta­ción del famo­so pia­nis­ta Lang Lang como así tam­bién en Beetho­ven Reloa­ded; los balle­tó­ma­nos podrán juz­gar a la gran estre­lla de la dan­za Nata­lia Osi­po­va en For­ce of Natu­re Nata­lia así como al coreó­gra­fo bri­tá­ni­co Lind­say Kemp en Lind­say Dan­ces;  los aman­tes de la ópe­ra ten­drán opor­tu­ni­dad de acu­dir a sus orí­ge­nes a tra­vés del com­po­si­tor Clau­dio Mon­te­ver­di; la arqui­tec­tu­ra está pre­sen­te en Frank Lloyd Wright – The Phoe­nix From the Ashes así como en los tra­ba­jos de arqui­tec­tos japo­ne­ses mos­tra­dos en Tok­yo Ride; en mate­ria de escul­tu­ra se podrá apre­ciar la obra de los escul­to­res Marie-Annick Via­tour y Gaé­tan Berthiau­me en el cor­to­me­tra­je Créer à qua­tre mains; para fina­li­zar esta rápi­da enu­me­ra­ción cabe men­cio­nar la labor de la fotó­gra­fa Luce­ro Mora­les y su trau­má­ti­ca expe­rien­cia en Irak refle­ja­da en Sol­diers’ Sto­ries from Iraq and Afghanistan.

Igual­men­te la pro­gra­ma­ción inclu­ye una impor­tan­te selec­ción de pelí­cu­las des­ta­can­do a los artis­tas cana­dien­ses, inclu­yen­do entre otros a Peggy Baker, Edgar Bori, Luc Bour­don, Raphaë­lle de Groot, Eve Ego­yan, Michel Gar­neau, Cathe­ri­ne Major, Rafael Lozano-Hem­mer y Patrick Watson

Este año la mues­tra con­ta­rá con la valio­sa cola­bo­ra­ción del Museum of Modern Art (MOMA) . a tra­vés de la par­ti­ci­pa­ción de Sophia Cavou­la­cos ‑una de sus cura­do­ras- y Brit­tany Shaw ‑asis­ten­te del depar­ta­men­to de cine- quie­nes han dia­gra­ma­do tres pro­gra­mas temá­ti­cos pro­ve­nien­tes de fil­mes per­te­ne­cien­tes a la colec­ción de dicha ins­ti­tu­ción cul­tu­ral y que rara­men­te hav sido vis­tos en Cana­dá; entre las mis­mas se encuen­tran las obras de Cindy Sher­man, Joseph Szkod­zins­ki, Frank and Joan Gard­ner, Howard Gut­ten­plan, Vic­tor Gins­burg, Maria Lass­nig, Mary Beams, Rose Low­der, Lyn­ne Sachs, Nancy Holt, Robert Smith­son, Joseph Cor­nell, Henry Hills, Debo­rah Strat­man, Bea­triz San­tia­go Muñoz y Kari­mah Ashadu.

El fes­ti­val asi­mis­mo inclu­ye con­fe­ren­cias gra­tui­tas en Face­book y You­Tu­be; una de las mis­mas se refe­ri­rá a la gra­tui­dad de la cul­tu­ra en línea en la que habrán de par­ti­ci­par el Museo de Bellas Artes de Mon­treal, la Ópe­ra de Que­bec, la Orques­ta Sin­fó­ni­ca de Mon­treal y el Tea­tro du Nou­veau Monde.

Para infor­ma­ción adi­cio­nal sobre el even­to pre­sio­ne aquí.

Rena­ci­mien­to Espiritual

LAND. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Robin Wright. 89 minutos

La des­ta­ca­da actriz Robin Wright debu­ta como direc­to­ra en un film rea­li­za­do con suma deli­ca­de­za, don­de ella asi­mis­mo asu­me el rol protagónico.

Robin Wright

Eddie (Wright), es una mujer de media­na edad cuyo ros­tro tra­sun­ta con­si­de­ra­ble angus­tia; habien­do deci­di­do apar­tar­se del mun­da­nal rui­do, ha opta­do por com­prar una par­ce­la de tie­rra ubi­ca­da en las Mon­ta­ñas Roco­sas del nores­te del esta­do de Wyo­ming, tenien­do como vivien­da una pre­ca­ria cabi­na. En ese ais­la­do lugar sin veci­nos que la rodeen y enfren­tan­do una vas­ta zona bos­co­sa, ella ha deci­di­do man­te­ner­se reclui­da e inclu­so des­pren­dién­do­se de su celular.

La pri­me­ra media hora del metra­je se limi­ta a seguir los pasos de Eddie en don­de la gran pena que la envuel­ve al con­tem­plar foto­gra­fías del pasa­do, hace pre­su­mir que ha per­di­do a su mari­do e hiji­to; median­te flash­backs sola­men­te se sabe que tie­ne una her­ma­na (Kim Dic­kens) quien con bue­na volun­tad inten­ta ayu­dar­la. En ese soli­ta­rio pano­ra­ma, ella no está exen­ta de cier­tos ries­gos cuan­do un ham­brien­to oso aso­ma a su puer­ta; en todo caso, a tra­vés de su con­duc­ta por el sufri­mien­to que la ago­bia no se sabe a cien­cia cier­ta si desea seguir vivien­do o si aca­so la idea del sui­ci­dio ron­da en su mente.

Fren­te a este pano­ra­ma des­es­pe­ran­za­dor, estan­do en su hogar des­fa­lle­cien­te ella es res­ca­ta­da de una posi­ble muer­te por Miguel (Demian Bichir), un caza­dor local que cir­cuns­tan­cial­men­te cir­cu­la la zona. Con su pre­sen­cia, este visi­tan­te de edad simi­lar a la de Eddie, logra reani­mar­la brin­dán­do­le el apo­yo nece­sa­rio para que vuel­va a esbo­zar una son­ri­sa. De allí en más, el afa­ble indi­vi­duo en las fre­cuen­tes visi­tas que rea­li­za le ense­ña a cazar y pes­car para nutrir­se de ali­men­tos, pasea jun­to con ella por el bos­que y lle­ga­do un momen­to de ínti­ma con­ver­sa­ción él le trans­mi­te sus pro­pias penas de haber que­da­do sin fami­lia por un dra­má­ti­co gol­pe ases­ta­do por el des­tino; es así que la recon­for­ta­da Eddie pare­ce haber halla­do en Miguel su alma geme­la. Al ir cimen­tán­do­se una genui­na y cáli­da amis­tad pla­tó­ni­ca, ella encuen­tra el solaz nece­sa­rio para el rena­ci­mien­to físi­co y espi­ri­tual de su persona.

El guión de Jes­se Chatham y Erin Dig­nam es escue­to en don­de está ausen­te el desa­rro­llo de una his­to­ria con­ven­cio­nal; en cam­bio, la novel direc­to­ra efec­túa una muy bue­na des­crip­ción de carac­te­res ilus­tran­do a tra­vés de los mis­mos la vital nece­si­dad huma­na de poder comu­ni­car­se y poder tener a alguien en quien con­fiar. El espec­ta­dor con­tem­pla un con­vin­cen­te film mini­ma­lis­ta en el que las con­tun­den­tes expre­sio­nes de sus dos per­so­na­jes com­pen­san su esca­so diá­lo­go. A la exce­len­te inter­pre­ta­ción de la direc­to­ra se agre­ga la de Bichir quien nue­va­men­te con­fir­ma sus dotes de gran actor brin­dan­do la gran dosis de huma­ni­dad que ema­na de su personaje.

Un agre­ga­do final mere­ce la exce­len­te foto­gra­fía de Bobby Bukows­ki que cap­tan­do la varia­da belle­za que adquie­re el pai­sa­je en las dife­ren­tes esta­cio­nes del año, cons­ti­tu­ye un inme­jo­ra­ble esce­na­rio fun­cio­nal al dra­má­ti­co relato.

Con esta his­to­ria en la que se aúna el due­lo, dolor, la super­vi­ven­cia y el for­ta­le­ci­mien­to del espí­ri­tu humano, la direc­to­ra ofre­ce una bue­na car­ta de pre­sen­ta­ción para enca­rar futu­ros pro­yec­tos. Jor­ge Gutman

Bue­nos Docu­men­ta­les en RIDM

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Ade­más del exce­len­te docu­men­tal City Hall comen­ta­do días atrás, he aquí otros títu­los inclui­dos en la pro­gra­ma­ción de Ren­con­tres Inter­na­tio­na­les du docu­men­tai­re de Mon­tréal (RIDMque mere­cen ser considerados.

Peti­te Fille (Fran­cia-Dina­mar­ca), 2020.

Un tema deli­ca­do como la dis­fo­ria de géne­ro es ana­li­za­do con minu­cio­so deta­lle por Sebas­tien Lifshitz en este con­mo­ve­dor documental.

La dis­cor­dan­cia exis­ten­te entre la iden­ti­dad de géne­ro y el sexo físi­co al momen­to de nacer es lo que acon­te­ce con Sasha de 8 años de edad vivien­do con sus padres y her­ma­nos en una peque­ña ciu­dad pro­vin­cial del nor­des­te de Fran­cia. Habien­do naci­do con el cuer­po de un ser mas­cu­lino, a los 3 años mani­fies­ta a su madre Kari­ne Novak que cuan­do crez­ca él será una chi­ca; si bien al prin­ci­pio sus padres lo atri­bu­ye­ron como una gra­cia del peque­ño al año siguien­te Kari­ne evi­den­cia que no se tra­ta de un mero capri­cho sino de algo real en la medi­da que Sacha se iden­ti­fi­ca por com­ple­to como mujercita.

Esta mujer no pue­de ocul­tar la angus­tia que la afli­ge al recor­dar que duran­te su emba­ra­zo fer­vien­te­men­te aspi­ra­ba a tener una niña y que a lo mejor eso pudo haber influi­do en la iden­ti­fi­ca­ción sexual de su hijo. Pero lo que más preo­cu­pa a estos padres es la situa­ción que Sasha atra­vie­sa en la escue­la al ser mar­gi­na­do por sus com­pa­ñe­ros de cla­se. La ten­sión se inten­si­fi­ca aún más cuan­do la ins­ti­tu­ción esco­lar acu­sa a Kari­ne de pre­sio­nar a Sacha para ser una niña.

Des­pués de una visi­ta al doc­tor local que no es enten­di­do en la mate­ria, con todo el ímpe­tu y deter­mi­na­ción de una madre cora­je, Kari­ne jun­to con Sacha via­jan a París; allí se diri­gen a un cen­tro hos­pi­ta­la­rio don­de reci­ben la aten­ción de una abne­ga­da doc­to­ra espe­cia­li­za­da en psi­co­pa­to­lo­gía infan­til y ado­les­cen­te. Con­la gran ayu­da reci­bi­da de dicha facul­ta­ti­va, Kari­ne obtie­ne una car­ta ofi­cial del hos­pi­tal don­de se cer­ti­fi­ca el sexo feme­nino de Sacha para que la escue­la la regis­tre como tal.

Ade­más del inte­rés didác­ti­co que ofre­ce este film, mere­ce des­ta­car la saga­ci­dad del rea­li­za­dor en retra­tar a esta uni­da fami­lia y sobre todo el pro­fun­do amor y com­pren­sión de los padres hacia su que­ri­da hiji­ta. La muy bue­na narra­ción de Lifshitz se com­ple­men­ta con la mag­ní­fi­ca labor del direc­tor de foto­gra­fía Paul Ghilhau­me cap­tan­do en pri­me­ros pla­nos el sen­ti­mien­to tra­sun­ta­do por la niña y su pro­ge­ni­to­ra atra­ve­san­do esta difi­cul­to­sa odisea.

Pleno de emo­ción y ter­nu­ra este impe­ca­ble docu­men­tal adquie­re espe­cial reso­nan­cia al abo­gar por la tole­ran­cia y la no dis­cri­mi­na­ción, alber­gan­do la espe­ran­za de que casos simi­la­res sean tra­ta­dos con la defe­ren­cia, con­si­de­ra­ción y huma­ni­dad debida.

Priè­re pour une mitai­ne per­due (Cana­dá)

Este docu­men­tal del direc­tor cana­dien­se Jean Fra­nçois Lesa­ge se cen­tra en los obje­tos que un ser humano posee y los recuer­dos que los mis­mos generan.

La acción se desa­rro­lla en Mon­treal don­de se ve a dife­ren­tes per­so­nas acu­dien­do a la ven­ta­ni­lla de obje­tos per­di­dos de una esta­ción de metro a fin de inda­gar sobre cier­tas per­te­nen­cias que extra­via­ron tran­si­tan­do fue­ra de sus hoga­res, como pasa­por­tes, lla­ves, car­pe­tas, etc. En algu­nos casos la recu­pe­ra­ción de lo extra­via­do pro­du­ce ali­vio en sus pro­pie­ta­rios, mien­tras que otros no tie­nen la mis­ma suer­te al no haber sido loca­li­za­da la pérdida.

Como com­ple­men­to del tema cen­tral el rela­to se nutre de una serie de viñe­tas don­de se ve a algu­nas de estas per­so­nas en la inti­mi­dad de sus hoga­res comen­tan­do lo que sig­ni­fi­ca para ellas haber reco­bra­do lo per­di­do; así, una mujer se refie­re al valor sen­ti­men­tal de su gorro por ella teji­do, en tan­to que otra reve­la la impor­tan­cia que tie­ne la foto de un ser muy que­ri­do guar­da­da en el inte­rior de su tar­je­ta de transporte.

A todo ello el direc­tor expan­de su narra­ción hacien­do refe­ren­cia a otro tipo de pér­di­das, como la de un hom­bre de media­na edad que mucho sien­te la muer­te de su pare­ja a cau­sa del SIDA, así como otro indi­vi­duo lamen­ta haber sido aban­do­na­do por su mujer debi­do a su des­leal conducta.

Como esce­na­rio de fon­do, la foto­gra­fía de Marian­ne Plos­ka ofre­ce la visión de una ciu­dad cubier­ta de nie­ve en pleno perío­do inver­nal, lo que otor­ga un aire nos­tál­gi­co aso­cia­do a la natu­ra­le­za del relato.

Bien fil­ma­do y carac­te­ri­za­do por su sen­ci­llez, Lesa­ge ofre­ce en este film una visión huma­na y a la vez ori­gi­nal sobre cómo valo­rar lo que uno posee o deja de tener.

The Ame­ri­can Sec­tor (Esta­dos Unidos)

Duran­te 28 años el muro de Ber­lín con­tro­la­do por la Unión Sovié­ti­ca sepa­ró el este del oes­te de la actual capi­tal de Ale­ma­nia; su demo­ra­do des­man­te­la­mien­to en 1989 sig­ni­fi­có para los habi­tan­tes de Ber­lín Orien­tal haber logra­do la ansia­da liber­tad que les había sido nega­da para acce­der al sec­tor occi­den­tal de la divi­di­da ciu­dad como así tam­bién a los res­tan­tes paí­ses de Euro­pa. Ins­pi­ra­do por ese impor­tan­te acon­te­ci­mien­to los docu­men­ta­lis­tas Court­ney Stephens y Pacho Vélez siguie­ron duran­te tres años las hue­llas de 60 inmen­sos seg­men­tos de esa pared que han sido des­ple­ga­dos en Esta­dos Unidos.

Cier­tos peda­zos en esta­do natu­ral y otros ador­na­dos con pin­tu­ras de artis­tas se encuen­tran ubi­ca­dos en sitios tan disí­mi­les como museos, biblio­te­cas pre­si­den­cia­les, cam­pus uni­ver­si­ta­rios, esta­cio­nes de metros, una cade­na de hote­les en Dallas, así como en la sede de gran­des corporaciones.

Aun­que en algu­nos casos Stephens y Vélez han cap­ta­do sola­men­te las imá­ge­nes, en otros ofre­cen la pala­bra a mora­do­res cer­ca­nos, tran­seún­tes, turis­tas y artis­tas para que expre­sen sus opi­nio­nes al res­pec­to: en ese sen­ti­do el docu­men­tal adquie­re rele­van­cia al refle­jar de qué mane­ra estos inter­lo­cu­to­res vin­cu­lan los frag­men­tos del muro con expe­rien­cias his­tó­ri­cas vivi­das, como en el caso de un hom­bre que com­pa­ra la infa­me pared con la polí­ti­ca sus­ten­ta­da por el gobierno de Trump en lo con­cer­nien­te a la sepa­ra­ción de fami­lias de inmi­gran­tes. Como excep­ción a la regla, dos estu­dian­tes de la Uni­ver­si­dad de Vir­gi­nia obje­tan el cri­te­rio moral de la ins­ta­la­ción de esa pie­za argu­men­tan­do que en su lugar debe­ría exis­tir otro sím­bo­lo que expre­sa­se la dis­cri­mi­na­ción racial que per­ma­nen­te­men­te carac­te­ri­zó al país.

Con un buen mon­ta­je de Stephens y Dou­nia Sichov, este atrac­ti­vo docu­men­tal en sus esca­sos 70 minu­tos per­mi­te vis­lum­brar la reso­nan­cia per­sis­ten­te del des­apa­re­ci­do muro en la his­to­ria polí­ti­ca de la nación americana.

Pie­dra Sola (Argen­ti­na-Méxi­co-Qatar-Gran Bretaña)

Des­pués de haber rea­li­za­do varios cor­to­me­tra­jes, el direc­tor Ale­jan­dro Telé­ma­co Tarraf ofre­ce un docu­men­tal antro­po­ló­gi­co don­de esta­ble­ce la rela­ción del hom­bre con la natu­ra­le­za a tra­vés de un sub­yu­gan­te via­je de enso­ña­ción en una Argen­ti­na no muy conocida.

La acción se desa­rro­lla en la Puna del nor­te argen­tino, pró­xi­ma a la fron­te­ra boli­via­na, don­de a 4000 metros de altu­ra resi­de una peque­ña pobla­ción rural. Valién­do­se de acto­res no pro­fe­sio­na­les, el argu­men­to recrea la vida de una fami­lia humil­de lide­ra­da por su patriar­ca Fidel (Ricar­do Fidel Tola­ba). Él es uno de los pas­to­res que habi­ta en la zona quien se ocu­pa de ven­der en el mer­ca­do car­nes y pie­les pro­ve­nien­tes de su gana­do de lla­mas. Pare­ce ser que un puma al que no se le pue­de ver hace pre­sa de los ani­ma­les, a pesar de que no se lle­ga a saber si ese ani­qui­la­dor real­men­te exis­te; esa es la excu­sa para que el guión del rea­li­za­dor y Lucas Dis­té­fano ilus­tre las cos­tum­bres de una comu­ni­dad aten­dien­do al ritual de cier­tas cere­mo­nias en las que se obe­de­ce los man­da­tos de la pacha­ma­ma (madre-tie­rra); en este caso con­sis­te en ofren­dar un par de lla­mas al felino depre­da­dor para saciar su vora­ci­dad. Una nota adi­cio­nal tie­ne lugar casi al final del metra­je don­de se obser­va a un gru­po de extra­ños por­tan­do una pesa­da pla­ta­for­ma de made­ra con la efi­gie de un jine­te y Fidel ayu­dan­do a ubi­car dicha car­ga al tope de una mon­ta­ña en don­de será quemada.

Tenien­do en cuen­ta que esta explo­ra­ción mís­ti­ca no ofre­ce res­pues­tas a lo que su tra­ma plan­tea, que­da cla­ro que el rea­li­za­dor no se preo­cu­pa por ofre­cer una narra­ti­va con­ven­cio­nal sino que su pro­pó­si­to es ofre­cer un esplen­dor visual del medio natu­ral logran­do un fas­ci­nan­te resul­ta­do. Con una exce­len­te foto­gra­fía de Alber­to Balazs refle­jan­do los dife­ren­tes aspec­tos que adop­ta la natu­ra­le­za, des­de una noc­tur­na tor­men­ta eléc­tri­ca has­ta un cla­ro ama­ne­cer nubla­do, com­ple­men­ta­do con los efec­tos sono­ros de Leo­nar­do Cau­te­ruc­cio, el rea­li­za­dor ‑quien tam­bién tuvo a su car­go la edi­ción- obtie­ne un váli­do docu­men­to etno­grá­fi­co resal­tan­do el sóli­do lazo exis­ten­te entre la cul­tu­ra y el medio ambiente.

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