Una Pro­fun­da Gruta

IL BUCO. Ita­lia-Ale­ma­nia-Fran­cia, 2021. Un film de Miche­lan­ge­lo Fram­mar­tino. 93 minutos

Des­pués de haber rea­li­za­do el exce­len­te film Le Quat­tro Vol­te (2011), el direc­tor ita­liano Miche­lan­ge­lo Fram­mar­tino retor­na con Il Buco, un tra­ba­jo úni­co en don­de la fic­ción y la reali­dad se con­fun­den expo­nien­do un hecho real acon­te­ci­do en Italia.

Median­te el guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Gio­van­na Giu­lia­ni se asis­te a un pró­lo­go que con­tras­ta con lo que se verá des­pués. Así en pocos minu­tos se obser­va en 1960, duran­te el boom eco­nó­mi­co que expe­ri­men­ta Ita­lia, la cons­truc­ción en la ciu­dad de Milán de un edi­fi­cio de 132 metros con­si­de­ra­do el más alto de Ita­lia dan­do prue­bas de la moder­ni­dad que adquie­re el país.

De inme­dia­to Fram­mar­tino tras­la­da la acción al sur del país don­de en agos­to de 1961 un gru­po de jóve­nes espe­leó­lo­gos arri­ba a Villa­pia­na en Cala­bria y de inme­dia­to son trans­por­ta­dos a la mese­ta del Pollino; allí des­cu­bren el Abis­so del Bifur­to, la gru­ta de 673 metros deba­jo de la super­fi­cie terres­tre, que en ese enton­ces es con­si­de­ra­da la ter­ce­ra más pro­fun­da del mun­do; de ahí en más sus inte­gran­tes se dis­po­nen a ana­li­zar la natu­ra­le­za, el ori­gen y la for­ma­ción de las rocas que nutren a la cueva.

A todo ello mien­tras que los cien­tí­fi­cos efec­túan su tra­ba­jo, la aldea cala­bre­sa pare­ce igno­rar­los con excep­ción de un vie­jo pas­tor local que los obser­va así como al gana­do que cir­cu­la en el valle.

A dife­ren­cia de los fil­mes de este géne­ro, aquí no exis­te diá­lo­go ni tam­po­co un hilo narra­ti­vo que pue­da lle­gar a emo­cio­nar. Sin embar­go, esa ausen­cia está amplia­men­te com­pen­sa­da en la medi­da que el film des­ti­la un par­ti­cu­lar liris­mo median­te fas­ci­nan­tes imá­ge­nes logra­das a tra­vés de pla­nos fijos que cap­ta­das por la foto­gra­fía de Rena­to Ber­ta cau­san admi­ra­ción; eso se com­ple­men­ta con el soni­do de la natu­ra­le­za que es un ele­men­to fun­da­men­tal que acu­de al oído del espec­ta­dor ubi­cán­do­lo en una dimen­sión huma­na y mís­ti­ca a la vez.

Carac­te­ri­zan­do a los espe­leó­lo­gos par­ti­ci­pan en su elen­co Leo­nar­do Larro­ca, Clau­dia Can­dus­so, Mila Cos­ti, Car­los José Cres­po, Leo­nar­do Zac­ca­ro, Jaco­po Elia, Pao­lo Cos­si, Fede­ri­co Gre­go­ret­ti, Ange­lo Spa­da­ro, Enri­co Troi­si, Deni­se Trom­bin, Luca Vinai y Gio­van­ba­tis­ta Sauro.

En esen­cia, Fram­mar­tino brin­da un docu­men­to muy bien edi­ta­do por Ben­ni Atria cuya indes­crip­ti­ble belle­za recom­pen­sa a quien lo obser­va duran­te su hora y media de visión. Por sus inne­ga­bles méri­tos el film fue dis­tin­gui­do con el pre­mio espe­cial del jura­do en el Fes­ti­val de Vene­cia de 2021.

Il Buco podrá apre­ciar­se por úni­ca vez el 1 de noviem­bre (19h30) en el Ciné­ma du Musée de Mon­treal en su ver­sión ita­lia­na con sub­tí­tu­los en inglés. Jor­ge Gutman

Pre­de­ci­ble Come­dia Romántica

TIC­KET TO PARA­DI­SE. Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film de Ol Par­ker. 104 minutos.

Den­tro del géne­ro de la come­dia román­ti­ca el rea­li­za­dor Ol Par­ker entre­ga un rela­to ultra­li­viano que se sos­tie­ne por el mag­ne­tis­mo de sus dos pro­ta­go­nis­tas. Geor­ge Cloo­ney y Julia Roberts demues­tran que jun­tos pue­den satis­fa­cer a un públi­co aman­te de las pelí­cu­las old fashio­ned de este géne­ro que reme­mo­ra al que solía brin­dar el cine de Holly­wood de antaño.

Geor­ge Cloo­ney y Julia Roberts

Par­ker no es pre­ci­sa­men­te un inno­va­dor rea­li­za­dor pero al menos sabe cómo mane­jar la fór­mu­la bási­ca que requie­re una his­to­ria sen­ti­men­tal y es así que con su guión escri­to con Daniel Pips­ki logra su propósito.

La sim­ple y ende­ble pre­mi­sa pre­sen­ta a David (Cloo­ney) y Geor­gia (Roberts) quie­nes se casa­ron hace 25 años atrás pero la unión con­yu­gal no duró más que cin­co y des­de enton­ces ter­mi­na­ron lan­zan­do­se dar­dos odio­sos en cada encuen­tro pro­du­ci­do, como cuan­do están obli­ga­dos de estar jun­tos en la cere­mo­nia de gra­dua­ción uni­ver­si­ta­ria de su hija Lily (Kaitlyn Dever). Pron­ta­men­te la mucha­cha jun­to con su ami­ga Wren (Billie Lourd) deci­den via­jar a Indo­ne­sia don­de en la pla­cen­te­ra pla­ya de Bali Lily cono­ce al joven Gede (Maxi­me Bout­tier) que allí resi­de y de inme­dia­to ambos deci­den casar­se. Cuan­do David y Geor­gia se impo­nen de la noti­cia apre­su­ra­da­men­te se diri­gen a la idí­li­ca isla a fin de impe­dir que su hija repi­ta el mis­mo error en que ellos incu­rrie­ron al con­traer enla­ce. En tan­to duran­te el via­je aéreo se com­prue­ba que Geor­gia tie­ne como pare­ja a un pilo­to de avión (Lucas Bra­vo), vein­te años más joven que ella, situa­ción que evi­den­te­men­te moles­ta a David.

Des­de el vamos todo resul­ta abso­lu­ta­men­te pre­de­ci­ble. Así nadie duda que los divor­cia­dos padres ter­mi­na­rán ben­di­cien­do el enla­ce de su hija con el futu­ro yerno así como que habrá una segun­da opor­tu­ni­dad para que el odio entre los ex espo­sos ceda paso a un reno­va­do amor.

En suma, el rela­to no alien­ta intri­ga algu­na que por otra par­te no es su inten­ción, sal­vo des­cri­bir los pin­to­res­cos ritua­les de una boda indo­ne­sia aun­que la des­crip­ción bas­tan­te epi­dér­mi­ca de los isle­ños resul­ta un tan­to inge­nua y trivial.

Dicho lo que ante­ce­de, en la medi­da que el espec­ta­dor no sea dema­sia­do exi­gen­te, pue­de con­tem­plar una pelí­cu­la que aun­que banal y fácil­men­te olvi­da­ble resul­ta entre­te­ni­da y lle­va­de­ra por la caris­má­ti­ca pre­sen­cia de Cloo­ney y Roberts. Jor­ge Gutman

Cruel Homi­ci­dio Racial

TILL. Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film de Chi­non­ye Chuk­wu. 130 minutos

Nume­ro­sas his­to­rias sobre la dis­cri­mi­na­ción racial en Esta­dos Uni­dos han sido abor­da­das por el cine; sin embar­go nun­ca será sufi­cien­te para vol­ver a tra­tar­la para que esa gran man­cha his­tó­ri­ca del país ame­ri­cano no sea olvi­da­da, sobre todo por­que hoy día esa situa­ción aun­que menos inten­sa aún sub­sis­te. De allí que resul­ta bien­ve­ni­do el pro­yec­to de la rea­li­za­do­ra Chi­non­ye Chuk­wu en tras­la­dar a la pan­ta­lla el caso real del cruel ase­si­na­to racial de un mucha­cho afro­ame­ri­cano come­ti­do en Mis­sis­sip­pi hace casi 7 déca­das y la deno­da­da lucha de su madre para que se haga justicia.

Jalyn Hall y Danie­lle Deadwyler

El guión de la rea­li­za­do­ra com­par­ti­do con Michael Reilly y Keith Beau­champ trans­cu­rre en 1955 e intro­du­ce a Mamie Till Mogley (Danie­lle Deadwy­ler), una viu­da afro­ame­ri­ca­na cuyo mari­do murió diez años atrás duran­te la Segun­da Gue­rra. Vivien­do en Chica­go vuel­ca su inmen­so amor hacia su úni­co hijo Emmett Till (Jalyn Hall) de 14 años, siem­pre vivaz, son­rien­te y ale­gre. Tam­bién resi­den en Chica­go, su madre Alma (Whoo­pi Gold­berg), su padre John (Fran­kie Fai­son) y su novio Gene (Sean Patrick Tho­mas). Cuan­do Emmett se dis­po­ne a via­jar a Mis­sis­sip­pi para visi­tar a sus pri­mos Mamie lo alec­cio­na sobre cómo una per­so­na de color debe com­por­tar­se con la gen­te blan­ca ya que la inten­si­dad de la dis­cri­mi­na­ción racial allí vigen­te no tie­ne visos de com­pa­ra­ción con la de Chicago.

Des­pués del via­je en tren acom­pa­ña­do por su tío Moses (John Dou­glas Thom­pson) el mucha­cho se aco­mo­da con sus fami­lia­res en el lugar de des­tino y todo mar­cha sobre rie­les has­ta el fatí­di­co 24 de agos­to de 1955; ese día Emmett des­pués de haber entra­do en un peque­ño nego­cio de comes­ti­bles de la ciu­dad de Money y ser aten­di­do por su due­ña blan­ca Carolyn Bryant (Haley Ben­nett), al salir a la calle le diri­ge un ino­cen­te sil­bi­do que a ella le cau­sa gran indig­na­ción; ese atre­vi­mien­to moti­va a que días des­pués en mitad de la noche su mari­do Roy Bryant (Sean Michael Weber) y su her­ma­nas­tro JW. Milam (Eric Whit­ten) se diri­jan con vio­len­cia a la casa de los tíos de Emmett, lle­ván­do­se vio­len­ta­men­te al ado­les­cen­te; des­pués de haber sido bru­tal­men­te lin­cha­do el mucha­cho es ase­si­na­do y a los tres días se des­cu­bre su cadá­ver flo­tan­do en el río con su ros­tro com­ple­ta­men­te desfigurado.

Afor­tu­na­da­men­te la rea­li­za­do­ra no mues­tra deta­lles del cri­men para en cam­bio refle­jar el extre­ma­do dolor de Mamie al reci­bir la tris­te noti­cia y pos­te­rior­men­te al ser tras­la­da­do su cuer­po a Chica­go. Pero esta mujer no obs­tan­te su terri­ble gol­pe emo­cio­nal per­mi­ti­rá a los repor­te­ros grá­fi­cos foto­gra­fiar el cuer­po muti­la­do y la cabe­za des­fi­gu­ra­da de su hijo ubi­ca­do en el ataúd, a fin de que el vil homi­ci­dio reper­cu­ta públi­ca­men­te a tra­vés de la prensa.

La segun­da mitad del rela­to mues­tra el via­je de Mamie a Mis­sis­sip­pi acom­pa­ña­do de su padre para asis­tir al jui­cio al que serán some­ti­dos los acu­sa­dos del cri­men. Para ello la mujer reci­be la ayu­da del acti­vis­ta esta­dou­ni­den­se Med­gar Evers (Tosin Cole), una per­so­na que luchó deno­da­da­men­te con­tra la dis­cri­mi­na­ción racial; es él quien tra­ta­rá de pro­veer­le los tes­ti­gos nece­sa­rios que obser­va­ron el lin­cha­mien­to sufri­do por Emmett.

No es sor­pren­den­te que en un Esta­do arrai­ga­da­men­te racis­ta, la fal­sa decla­ra­ción de Carolyn Bryant mani­fes­tan­do de que Emmett tra­tó de apro­ve­char­se de ella, con­du­je­ra a que el vere­dic­to del juez blan­co haya exi­mi­do de cul­pa­bi­li­dad a los mal­he­cho­res. La des­na­tu­ra­li­za­ción de la jus­ti­cia que­da reafir­ma­da al leer en los cré­di­tos fina­les que en 1956 los homi­ci­das con­fe­sa­ron a una revis­ta el cri­men come­ti­do a pesar de que nun­ca han sido penalizados..

Rela­tan­do impe­ca­ble­men­te esta tra­ge­dia Chuk­wu ha rea­li­za­do un pon­de­ra­ble tra­ba­jo evi­tan­do todo tipo de gran­di­lo­cuen­cia. Su nota­ble expo­si­ción efec­tua­da con máxi­ma cla­ri­dad en una exce­len­te pues­ta escé­ni­ca que­da mag­ni­fi­ca­da por un remar­ca­ble elen­co en don­de se des­ta­ca la anto­ló­gi­ca actua­ción de Deadwy­ler. Esta gran actriz se ha pose­sio­na­do por com­ple­to de Mamie trans­mi­tien­do el dolor irre­pa­ra­ble de una madre cora­je con la for­ta­le­za y fir­me deter­mi­na­ción de denun­ciar a la nación lo acon­te­ci­do. No hay duda de que con su inter­pre­ta­ción, ella es una seria can­di­da­ta a la mejor inter­pre­ta­ción feme­ni­na en la com­pe­ten­cia del Oscar.

En con­clu­sión, este tris­te y con­mo­ve­dor dra­ma reúne todos los ele­men­tos nece­sa­rios para que reper­cu­ta hon­da­men­te en la audien­cia, sin haber recu­rri­do a gol­pes sen­sa­cio­na­lis­tas. Jor­ge Gutman

Una Afa­ma­da Direc­to­ra Musical

TÁR. Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Todd Field. 158 minutos

Tras 16 años de ausen­cia lue­go de estre­nar su segun­do film Little Chil­dren, el direc­tor Todd Field retor­na con Tár narran­do la his­to­ria de una afa­ma­da com­po­si­to­ra y direc­to­ra musi­cal. El estu­dio que efec­túa Todd es tan com­ple­to que en más de una oca­sión se tie­ne la impre­sión de con­tem­plar un docu­men­tal antes que un rela­to de fic­ción; en gran par­te eso es debi­do a la extra­or­di­na­ria actua­ción de Cate Blan­chett en el rol pro­ta­gó­ni­co en el que uno cree estar obser­van­do a una per­so­na real y no a un per­so­na­je ficticio.

Cate Blan­chett

Blan­chett per­so­ni­fi­ca a Lydia Tár, cuyos innu­me­ra­bles logros artís­ti­cos, entre ellos la de haber sido la pri­me­ra mujer en desem­pe­ñar el car­go de direc­to­ra invi­ta­da de la Orques­ta Filar­mó­ni­ca de Ber­lín, son resal­ta­dos en una entre­vis­ta que le efec­túa el perio­dis­ta y escri­tor Adam Gop­nik (inter­pre­tán­do­se a sí mis­mo). Duran­te el trans­cur­so de la mis­ma, des­pués de men­cio­nar a Leo­nard Berns­tein como el men­tor de su carre­ra, ella se refie­re a los ensa­yos que está rea­li­zan­do para un pró­xi­mo regis­tro de la Quin­ta Sin­fo­nía de Mah­ler y cómo la espe­cial vin­cu­la­ción del com­po­si­tor con su espo­sa Alma influ­yó para lograr esta nota­ble obra sin­fó­ni­ca. En esa entre­vis­ta asi­mis­mo remar­ca que un buen direc­tor de orques­ta debe saber mane­jar el tiem­po y la mane­ra de enfo­car su pro­pia visión al enfren­tar la par­ti­tu­ra del compositor.

Duran­te los ensa­yos que se rea­li­zan se obser­va a Fran­ces­ca (Noé­mie Mer­lant), la leal asis­ten­te per­so­nal de Tár quien even­tual­men­te aspi­ra a obte­ner el car­go de direc­to­ra adjun­ta. En su vida pri­va­da, Lydia com­par­te su vivien­da con su aman­te Sha­ron (Nina Hoss) que es la con­cer­ti­na de la orques­ta y madre de la niña Petra (Mila Bogo­je­vic) por quien la direc­to­ra guar­da un cari­ño maternal.

En una de las cla­ses maes­tras que ofre­ce en la pres­ti­gio­sa escue­la musi­cal Jui­llard de New York se pro­du­ce un roce par­ti­cu­lar con Max (Zeth­pan Smith-Gneist), uno de los alum­nos, quien de plano recha­za a Bach. Ella tra­ta de demos­trar la maes­tría del inmor­tal com­po­si­tor tocan­do bre­ve­men­te en el piano uno de sus bellos pre­lu­dios, pero Max no lo admi­te alu­dien­do que el com­po­si­tor había sido un misó­gino. De este enfren­ta­mien­to sur­ge el tema sobre la impor­tan­cia de sepa­rar la rique­za crea­ti­va de un artis­ta de su vida privada.

Lo que real­men­te intri­ga a la vez que fas­ci­na es la enig­má­ti­ca per­so­na­li­dad de Lydia en la que su pasión por la músi­ca cons­ti­tu­ye la razón de su vida. Den­tro de la varie­dad de gamas que adop­ta su com­por­ta­mien­to, por una par­te se la con­tem­pla como una mujer segu­ra de sí mis­ma, que man­tie­ne un tra­to cor­dial con los miem­bros de la orques­ta y con todos aqué­llos que la rodean; asi­mis­mo deja entre­ver su auto­ri­ta­ris­mo y ocul­to mani­pu­leo has­ta lle­gar a pro­vo­car situa­cio­nes de inne­ce­sa­rio con­fron­ta­mien­to cuan­do capri­cho­sa­men­te y abu­san­do de su poder se des­pren­de de Sebas­tian (Allan Cor­du­ner), el vie­jo direc­tor adjun­to de la orquesta.

Todd no deja de lado la acción de las redes socia­les y la difu­sión de rumo­res que pue­den empa­ñar la vida de una artis­ta, como es el caso de Tár cuan­do ines­pe­ra­da­men­te se la acu­sa de haber sido la cau­san­te del sui­ci­dio de una chi­ca que ella había pro­te­gi­do. Aun­que ese aspec­to no que­da bien cla­ri­fi­ca­do, la caí­da en des­gra­cia de la céle­bre direc­to­ra se aso­cia a los nume­ro­sos casos que han habi­do a raíz del movi­mien­to #metoo.

Como que­dó men­cio­na­do al comien­zo de esta nota, la carac­te­ri­za­ción que logra Blan­chett es excep­cio­nal deno­tan­do a tra­vés de sus ges­tos, movi­mien­tos, infle­xión de voz, face­tas de la com­ple­ja per­so­na­li­dad de Tár; ade­más es enco­mia­ble el mane­jo del idio­ma ale­mán de la actriz en las esce­nas en que su per­so­na­je ensa­ya con los miem­bros de la Orques­ta Sin­fó­ni­ca de Ber­lín. Habien­do gana­do el pre­mio a la mejor actriz en el Fes­ti­val de Vene­cia, no resul­ta difí­cil apos­tar que será nomi­na­da en la carre­ra del Oscar. Los méri­tos de Blan­chett no ensom­bre­cen las genui­nas carac­te­ri­za­cio­nes logra­das por otros miem­bros del elen­co, inclu­yen­do a Mer­lant, Hoss, Cor­du­ner y Sophie Krauer ani­man­do a una vio­lon­che­lis­ta rusa por la que Tár se sien­te atraída.

En líneas gene­ra­les, Field ha obte­ni­do un muy buen dra­ma musi­cal y un fas­ci­nan­te retra­to humano de su pro­ta­go­nis­ta; al hacer­lo des­ta­ca el pro­ce­so de crea­ti­vi­dad de una mújer de ambi­va­len­te per­so­na­li­dad, el lugar que ocu­pa como direc­to­ra en un uni­ver­so domi­na­do fun­da­men­tal­men­te por hom­bres y sobre todo dejan­do abier­ta la pre­gun­ta de si la cul­tu­ra debe o no ser teni­da en cuen­ta cuan­do sur­gen aris­tas ocul­tas de la vida pri­va­da de un artis­ta. Jor­ge Gutman

Un Román­ti­co Thriller

DECI­SION TO LEA­VE. Corea del Sur, 2022. Un film de Park Chan-wook. 138 minutos

Habien­do obte­ni­do un mere­ci­do pres­ti­gio por nota­bles tra­ba­jos rea­li­za­dos como lo fue­ron entre otros Sym­pathy for Mr. Ven­gean­ce (2002), Old­boy (2004), Lady Ven­gean­ce (2005),Thrist (2009) y espe­cial­men­te The Hand­mai­den (2016), el rea­li­za­dor sur­co­reano Park Chan-wook abor­da un mis­te­rio poli­cial que a tra­vés de su desa­rro­llo devie­ne en un román­ti­co melodrama.

A tra­vés de un tra­ta­mien­to sobrio y con­te­ni­do el rea­li­za­dor sor­pren­de con su ele­gan­te pues­ta escé­ni­ca, habien­do sido reco­no­ci­do por el jura­do del últi­mo Fes­ti­val de Can­nes don­de obtu­vo el pre­mio a la mejor direc­ción. Con gran habi­li­dad Park crea un espe­cial cli­ma atmos­fé­ri­co que per­mi­te aden­trar­se de inme­dia­to en el relato.

Tang Wei y Park Hae-il

El guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Chung Seo-kyung pre­sen­ta a Hae-joon (Park Hae-il) el más joven detec­ti­ve poli­cial de Busan quien se carac­te­ri­za por ser un metó­di­co inves­ti­ga­dor fren­te a los casos que se le pre­sen­tan. El ele­men­to que impul­sa la acción se pro­du­ce cuan­do se des­cu­bre el cadá­ver de un alpi­nis­ta coreano que murió al caer de la cima de una mon­ta­ña. La auto­ri­dad poli­cial debe deter­mi­nar si eso se debió a un lamen­ta­ble acci­den­te, un sui­ci­dio o bien un aten­ta­do criminal.

Cuan­do Hae-joon se enfren­ta con Seo-rae (Tang Wei), la viu­da chi­na del occi­so, ella no demues­tra pesar alguno por haber per­di­do a su mari­do; ese hecho intri­ga al poli­cía quien comien­za a sos­pe­char de esta atrac­ti­va mujer. A par­tir de enton­ces, el minu­cio­so detec­ti­ve comien­za a man­te­ner un tra­to con Seo-rae a fin de escla­re­cer el dece­so de su mari­do. A medi­da que los encuen­tros pro­si­guen la inves­ti­ga­ción del poli­cía se va len­ta­men­te disi­pan­do dada la atrac­ción que ella ejer­ce en él; todo con­du­ce a una rela­ción eró­ti­ca en don­de res­ta saber si ese víncu­lo res­pon­de a un sin­ce­ro amor o no.

Median­te unos giros sor­pre­si­vos del guión, en la medi­da que la his­to­ria se com­pli­ca va emer­gien­do una con­vin­cen­te intri­ga acer­ca del com­por­ta­mien­to adop­ta­do por Seo-rae. ¿Es ella real­men­te ino­cen­te o aca­so sabe cómo mani­pu­lar el obse­si­vo amor del poli­cía hacia ella?

Remi­tien­do en algu­nos aspec­tos a Vér­ti­go, la obra maes­tra de Hitch­cock, Deci­sión to Lea­ve es un román­ti­co thri­ller que fas­ci­na gra­cias al exce­len­te tra­ta­mien­to del rea­li­za­dor quien ha logra­do de sus dos pro­ta­go­nis­tas una estu­pen­da com­po­si­ción de sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes. Jor­ge Gutman