Bos­que­jos de Vida

ABOUT END­LESS­NESS / POUR L’É­TER­NI­TÉ. Sue­cia-Norue­ga-Ale­ma­nia, 2019. Un film escri­to y diri­gi­do por Roy Andersson.

Con el pre­ce­den­te de haber sido galar­do­na­do como el mejor direc­tor en el Fes­ti­val de Vene­cia de 2019, Roy Anders­son brin­da en About End­less­ness (Omdet oänd­li­ga) un film extra­ño, dife­ren­te, aun­que cier­ta­men­te ambicioso.

La pelí­cu­la de 75 minu­tos de dura­ción abar­ca 32 viñe­tas que trans­cu­rren en su mayor par­te en algu­nas de las ciu­da­des de Sue­cia. Sal­vo cier­tos epi­so­dios que man­tie­nen cier­ta vin­cu­la­ción entre sí, la mayo­ría de los mis­mos son inde­pen­dien­tes. En todos ellos, el pro­pó­si­to del rea­li­za­dor es el de abor­dar ras­gos del com­por­ta­mien­to humano a tra­vés de dife­ren­tes situaciones.

Una esce­na de ABOUT ENDLESSNESS

El tema de la reli­gión se ilus­tra enfo­can­do a un sacer­do­te que se lamen­ta de que Dios lo haya aban­do­na­do; por eso acu­de a un psi­quia­tra a fin de solu­cio­nar s angus­tia exis­ten­cial. La into­le­ran­cia que­da refle­ja­da en la repro­duc­ción del cal­va­rio de Cris­to, don­de en una calle de Esto­col­mo se ve a un pobre hom­bre car­gan­do una cruz mien­tras que una enfu­re­ci­da mul­ti­tud esta­lla a gri­tos pidien­do que lo cru­ci­fi­quen. El fana­tis­mo reli­gio­so se des­nu­da en la per­tur­ba­do­ra esce­na don­de un padre llo­ran­do a más no poder abra­za el iner­te cuer­po ensan­gren­tan­do de su hija a la que acu­chi­lló para pro­te­ger el honor de su fami­lia. La vio­len­cia machis­ta es con­si­de­ra­da enfo­can­do a un hom­bre que en un super­mer­ca­do delan­te de un públi­co que lo con­tem­pla cas­ti­ga furio­sa­men­te a su mujer dicién­do­le que la ama. La pena capi­tal se evi­den­cia con un indi­vi­duo que ata­do a un pos­te por varios sol­da­dos deses­pe­ra­da­men­te implo­ra pie­dad para que no lo ejecuten.

El pasa­do his­tó­ri­co se tras­lu­ce con Hitler que en los últi­mos días de la gue­rra arri­ba a su bún­ker don­de se encuen­tran tres jerar­cas nazis, en tan­to que resue­nan los bom­bar­deos de las fuer­zas alia­das en los últi­mos días de la Segun­da Gue­rra; en otro frag­men­to se apre­cia a un ejér­ci­to pri­sio­ne­ro derro­ta­do en el con­flic­to béli­co que en medio del rigor inver­nal se encuen­tra mar­chan­do en las este­pas de Siberia.

En una anéc­do­ta absur­da se obser­va a un cama­re­ro de un res­tau­ran­te que mien­tras le está sir­vien­do vino a un comen­sal des­bor­da su vaso ensu­cian­do el man­tel. El asor­di­na­do humor de Anders­son que­da ilus­tra­do con un pacien­te que en el con­sul­to­rio del den­tis­ta se nie­ga a reci­bir la anes­te­sia local para su tra­ta­mien­to; en con­se­cuen­cia, cuan­do el odon­tó­lo­go comien­za el pro­ce­di­mien­to, el pacien­te gri­ta por el dolor que le está cau­san­do lo que moti­va a que el doc­tor lo aban­do­ne sin que­rer saber más de él.

He aquí algu­nos esbo­zos bana­les que se pre­sen­tan a lo lar­go del rela­to. Des­de el piso en que tra­ba­ja, una eje­cu­ti­va obser­va a tra­vés de una ven­ta­na los ras­ca­cie­los de la ciu­dad. Un hom­bre guar­da su dine­ro bajo el col­chón de su cama por­que no con­fía en las ins­ti­tu­cio­nes ban­ca­rias. Un padre en medio de una llu­via torren­cial lle­va a su hiji­ta a una fies­ta de cum­plea­ños, dete­nién­do­se en el tra­yec­to para atar­le el cor­dón de su zapa­to. Una joven que arri­ba a la esta­ción de un tren no encuen­tra a la per­so­na que debía aguar­dar­la; pos­te­rior­men­te, un hom­bre que se supo­ne ser su pare­ja lle­ga corrien­do para reco­ger­la. Habién­do­se­le roto la sue­la de uno de sus zapa­tos una mujer opta por cami­nar des­cal­za. Al des­com­po­nér­se­le el coche que mane­ja­ba a lo lar­go de una ruta ais­la­da, su con­duc­tor inten­ta arre­glar el desperfecto.

Una viñe­ta con­mo­ve­do­ra es la que pre­sen­ta a un padre y una madre en un cemen­te­rio, don­de el hom­bre reco­ge el ramo de flo­res que por­ta su espo­sa para colo­car­lo en la tum­ba de su hijo muer­to en la gue­rra, al mis­mo tiem­po que ambos expre­san el gran amor que sien­ten por él.

Algu­nos de los epi­so­dios son narra­dos en off por una mujer (Jes­si­ca Louthan­der) sin que ello se jus­ti­fi­que por­que lo que se ve en pan­ta­lla es sufi­cien­te­men­te evi­den­te y no requie­re comen­ta­rio adicional.

En más de una opor­tu­ni­dad la cáma­ra del direc­tor se man­tie­ne fija para trans­mi­tir con mayor inten­si­dad los foto­gra­mas de las viñe­tas expues­tas. En ese queha­cer cabe des­ta­car la proeza visual de la esce­na ini­cial don­de Anders­son enfo­ca a una pare­ja de aman­tes que va flo­tan­do en el aire sobre una ciu­dad en rui­nas a cau­sa de la gue­rra; esa ima­gen ofre­ce una des­lum­bran­te belle­za pic­tó­ri­ca que pro­ba­ble­men­te el genial Marc Cha­gall habría gus­ta­do plas­mar en la tela.

Anders­son con­fir­ma una vez más que es un remar­ca­ble rea­li­za­dor demos­trán­do­lo con su esme­ra­da direc­ción artís­ti­ca median­te una nota­ble pues­ta escé­ni­ca. Aun­que su tra­ba­jo es cier­ta­men­te esti­mu­lan­te, las nume­ro­sas mini­his­to­rias con­te­ni­das en el guón de bre­ve dura­ción no per­mi­ten alcan­zar el impac­to nece­sa­rio. De todos modos, este anti­con­ven­cio­nal calei­dos­co­pio se deja ver e indu­da­ble­men­te los ciné­fi­los segui­do­res del rea­li­za­dor no que­da­rán defrau­da­dos. Jor­ge Gutman

HOT DOCS 2021 (1)

En una nue­va edi­ción des­ti­na­da a refle­jar los aspec­tos cul­tu­ra­les, socia­les y polí­ti­cos vigen­tes en el mun­do, el renom­bra­do fes­ti­val de pelí­cu­las docu­men­ta­les Hot Docs ofre­ce­rá un pro­gra­ma que inclu­ye 219 fil­mes pro­ce­den­tes de 66 paí­ses en 12 pro­gra­mas con la mitad de los títu­los diri­gi­dos por mujeres.

Esta impor­tan­te mues­tra que comen­zó el 29 de abril y se exten­de­rá has­ta el 9 de mayo será exhi­bi­da exclu­si­va­men­te en línea y difun­di­da por pri­me­ra vez en todo Canadá.

Habien­do teni­do acce­so a algu­nas de las pelí­cu­las que se han de ver, he aquí el comen­ta­rio de cin­co de las mismas.

Love It Was Not (Israel-Aus­tria)

Remar­ca­ble­men­te escri­to y diri­gi­do por Maya Sar­fa­ti, este apa­sio­nan­te docu­men­tal se cen­tra en la sor­pren­den­te rela­ción man­te­ni­da entre una joven pri­sio­ne­ra judía duran­te la Segun­da Gue­rra y su cap­tor nazi.

A tra­vés de rac­con­tos, en su narra­ción la direc­to­ra se basa en las entre­vis­tas per­so­na­les y tele­vi­si­vas, mate­rial de archi­vo y foto­gra­fías que obtu­vo para cen­trar su aten­ción en Hele­na Citron, una sobre­vi­vien­te del Holo­caus­to. Habien­do resi­di­do en lo que actual­men­te es Eslo­va­quia en 1942 fue una de las pri­me­ras muje­res envia­das al cam­po de con­cen­tra­ción de Ausch­witz, lugar al que en 1944 lle­gó tam­bién su her­ma­na Roze acom­pa­ña­da de su mari­do y de sus peque­ños hijos. Cuan­do Hele­na ento­na la can­ción ale­ma­na “Love it was not”, logra atraer la aten­ción del jerar­ca nazi Franz Wunsh quien se sien­te delei­ta­do por su mag­né­ti­ca voz; no trans­cu­rre mucho tiem­po para que se encuen­tre apa­sio­na­da­men­te ena­mo­ra­do de ella. Ese amor, igual­men­te corres­pon­di­do por Hele­na moti­va que sea obje­to de un tra­ta­mien­to espe­cial, sobre todo el cui­da­do que de él reci­be cuan­do se enfer­ma de tifus. Lo con­cre­to es que debi­do a esa ínti­ma rela­ción Franz evi­tó que Hele­na fue­se envia­da a la cáma­ra de gases como tam­bién per­mi­tió sal­var la vida de Roze.

En 1972, trein­ta años des­pués de ese amor prohi­bi­do, Hele­na ya casa­da y con fami­lia vivien­do en Israel, reci­be una car­ta de la espo­sa de Wunsh soli­ci­tán­do­le que acu­da al jui­cio en el que su mari­do es some­ti­do en Vie­na para que actúe en su defen­sa a tra­vés de su tes­ti­mo­nio. Como ges­to de reco­no­ci­mien­to y gra­ti­tud hacia su ex aman­te, Hele­na no duda en via­jar y actuar con­se­cuen­te­men­te. Esa acti­tud moti­va que algu­nas de sus com­pa­ñe­ras sobre­vi­vien­tes del cam­po de con­cen­tra­ción la con­si­de­ren haber sido una cola­bo­ra­do­ra del nazismo.

Impe­ca­ble­men­te rela­ta­do, Sar­fa­ti ofre­ce un cau­ti­van­te docu­men­tal no exen­to de con­si­de­ra­ble ten­sión que deja abier­to el deba­te para que el espec­ta­dor juz­gue su com­por­ta­mien­to al defen­der a un cri­mi­nal nazi que la pro­te­gió sal­ván­do­le su vida.

Entre Fue­go y Agua (Colom­bia)

La dis­cri­mi­na­ción indí­ge­na, el racis­mo, la adop­ción y la bús­que­da de la iden­ti­dad son los tópi­cos con­si­de­ra­dos por Vivia­na Gómez Eche­verry y Anton Wen­zel en este documental.

La acción se desa­rro­lla en la comu­ni­dad autóc­to­na Qui­lla­sin­ga de Lagu­na La Cocha ubi­ca­da en el sudoes­te de Colom­bia. El pro­ta­go­nis­ta es Cami­lo, un joven afro­des­cen­dien­te que ha sido adop­ta­do por sus padres indí­ge­nas Nor­ber­to y Mar­ce­la Jojoa. Sien­do el úni­co afro­co­lom­biano de la comu­ni­dad y habien­do sufri­do aco­sos de racis­mo que lo lle­va­ron a aban­do­nar la escue­la, no ha podi­do inte­grar­se ple­na­men­te al medio en que cre­ció, no obs­tan­te el cari­ño brin­da­do por sus pro­ge­ni­to­res. Es aho­ra que en la cele­bra­ción de su cum­plea­ños anun­cia a sus padres que desea ubi­car a su madre bio­ló­gi­ca y de esta mane­ra cono­cer su ver­da­de­ra heren­cia cul­tu­ral. Des­pués de supe­rar los trá­mi­tes buro­crá­ti­cos se lle­ga a deter­mi­nar quien fue la mujer que lo cedió en adop­ción y dón­de habi­ta. Eso ori­gi­na que él ini­cie un lar­go via­je físi­co a la vez que espi­ri­tual acom­pa­ña­do de su padre.

Simul­tá­nea­men­te al tema cen­tral, el docu­men­tal per­mi­te aden­trar­se en la cul­tu­ra de este pue­blo ori­gi­na­rio a tra­vés de sus valo­res, cos­tum­bres, músi­cas, dan­zas y ritos. Al pro­pio tiem­po que­da refle­ja­do el cons­tan­te enfren­ta­mien­to de su gen­te con el gobierno que se quie­re apro­piar de las tie­rras de sus ances­tros para cons­truir hote­les y puer­tos privados.

Retor­nan­do a Cami­lo, el momen­to más con­mo­ve­dor del film es cuan­do final­men­te lle­ga a cono­cer a María Ele­na Ber­mú­dez, la mujer que a par­tir de los pri­me­ros meses de vida lo ha teni­do a su car­go dado que su madre bio­ló­gi­ca lo aban­do­nó; al no poder seguir hacién­do­se car­go del niño, María Ele­na lo cede en adop­ción al matri­mo­nio Jojoa. Esa reve­la­ción hace que Cami­lo, habién­do­se encon­tra­do en la deri­va, encuen­tre el cau­ce defi­ni­ti­vo para final­men­te des­car­tar su pro­ble­ma iden­ti­ta­rio y con­si­de­rar a sus padres y her­ma­nos adop­ti­vos como su ver­da­de­ra familia.

La exce­len­te foto­gra­fía de la rea­li­za­do­ra y la mag­ní­fi­ca edi­ción de Wen­zel con­tri­bu­yen a real­zar los valo­res de este buen documental.

Dear Elnaz (Cana­dá)

Este con­mo­ve­dor film pro­du­ci­do por Javad Solei­ma­ni cons­ti­tu­ye una car­ta de amor a su ado­ra­da mujer des­apa­re­ci­da; para ello con­vo­có a la rea­li­za­do­ra Mania Akba­ri con el pro­pó­si­to de rela­tar su pro­fun­da aflicción.

El 8 de enero de 2020 se difun­dió la noti­cia del acci­den­te aéreo del vue­lo 752 de Ukrai­ne Inter­na­tio­nal Air­li­nes que fue derri­ba­do al ser ata­ca­do por los misi­les lan­za­dos por la defen­sa anti­aé­rea ira­ní. En ese vue­lo, que par­tió del aero­puer­to inter­na­cio­nal de Tehe­rán con des­tino a Kiev, murie­ron 176 pasa­je­ros y una de las víc­ti­mas ha sido Elnaz Nabi­yi, la que­ri­da espo­sa de Soleimani.

Dos años antes de la tra­ge­dia, el matri­mo­nio ira­ní había deja­do la tie­rra natal para afin­car­se en Edmon­ton en pro­cu­ra de una vida mejor de la que tenían allí y pron­ta­men­te comen­za­ron a com­ple­tar sus estu­dios de doc­to­ra­do en la Uni­ver­si­dad de Alber­ta. En noviem­bre de 2019 ella via­jó a Irán para visi­tar a su fami­lia y ya esta­ba en via­je de retorno a Cana­dá cuan­do se pro­du­jo el fatal acci­den­te; esta des­gra­cia que dejó trau­ma­ti­za­do a Javad lo impul­só a rea­li­zar el docu­men­tal en don­de va inter­ca­lan­do sus memo­rias, vol­vien­do a los luga­res que jun­tos habían visi­ta­do al mis­mo tiem­po que incor­po­ra los recuer­dos de los ami­gos de la pare­ja quie­nes en estas cir­cuns­tan­cias le ofre­cen todo el posi­ble apo­yo emocional.

A tra­vés de su desa­rro­llo Javad da rien­da suel­ta a sus sen­ti­mien­tos de rabia, indig­na­ción y dolor en tan­to que inten­ta bus­car jus­ti­cia ante las auto­ri­da­des de Irán. El film cons­ti­tu­ye para él un acto tera­péu­ti­co ten­dien­te a lograr la catar­sis nece­sa­ria para poder adap­tar­se a la nue­va vida sin su ama­da Elnaz; en tal sen­ti­do Akba­ri ha logra­do trans­mi­tir ple­na­men­te el vía cru­cis de su pro­ta­go­nis­ta en el home­na­je que tri­bu­ta a su que­ri­da e inol­vi­da­ble Elnaz.

Vicen­ta (Argen­ti­na)

Median­te muñe­cos arte­sa­na­les de plas­ti­li­na el rea­li­za­dor Darío Doria repro­du­ce en este docu­men­tal la odi­sea vivi­da por Vicen­ta Aven­da­ño. Ella es una humil­de mujer vivien­do en el conur­bano de Bue­nos Aires quien en 2006 des­cu­bre que su hija Lau­ra de 19 años afec­ta­da de un con­si­de­ra­ble retra­so men­tal y con una madu­rez pro­pia de una niña de 8 años ha que­da­do emba­ra­za­da al haber sido vio­la­da por su tío.

Median­te la narra­ción efec­tua­da en off por la can­tan­te Lilia­na Herre­ra trans­mi­tien­do los pen­sa­mien­tos y sen­ti­mien­tos de Vicen­ta, el docu­men­tal expo­ne el esta­do de ansie­dad y deses­pe­ra­ción de esta mujer que con pocos recur­sos a su alcan­ce y con la ayu­da de su hija mayor Vale­ria comien­za a rea­li­zar los trá­mi­tes per­ti­nen­tes para inte­rrum­pir la ges­ta­ción de Lau­ra. Des­pués de exten­di­das dila­cio­nes buro­crá­ti­cas, cuan­do todo hacía pre­su­mir que no había más obs­tácu­los en el camino, la inter­ven­ción de una jue­za en for­ma arbi­tra­ria obje­ta el abor­to. Este caso reper­cu­te en los medios de difu­sión, vía los noti­cie­ros de tele­vi­sión, don­de Vicen­ta encuen­tra la opor­tu­ni­dad de ven­ti­lar su angus­tia; en ese queha­cer ella reci­be el apo­yo de mucha gen­te pero tam­bién la des­apro­ba­ción de la igle­sia y de los medios con­ser­va­do­res defen­dien­do el movi­mien­to “pro vida”. Cuan­do final­men­te lle­ga la deci­sión favo­ra­ble de la Cor­te Supre­ma para rea­li­zar el pro­ce­di­mien­to, los médi­cos actuan­tes del Hos­pi­tal San Mar­tín de La Pla­ta rehú­san prac­ti­car­lo alu­dien­do al avan­za­do esta­do de gra­vi­dez de la joven. El resul­ta­do ha sido recu­rrir a un abor­to ile­gal con los ries­gos que eso implica.

Este dra­ma está muy bien refle­ja­do por Doria quien apar­tán­do­se de las con­ven­cio­nes del géne­ro docu­men­tal denun­cia a la buro­cra­cia sani­ta­ria, a las ins­ti­tu­cio­nes judi­cia­les y a un apa­ra­to esta­tal y pro­vin­cial incom­pe­ten­te para hacer cum­plir la ley. En ese con­tex­to, lo más enco­mia­ble de esta pelí­cu­la es el des­ta­car la lucha rea­li­za­da por una pobre mujer demos­tran­do su ente­re­za y valen­tía para supe­rar las adver­si­da­des a fin de que pre­va­lez­can los dere­chos huma­nos fren­te a un caso tan lamen­ta­ble como el abu­so sexual y el emba­ra­zo for­za­do de una chi­ca men­tal­men­te retardataria.

Su caso alcan­zó reso­nan­cia inter­na­cio­nal has­ta el pun­to que en 2011 el Comi­té de Dere­chos Huma­nos de las Nacio­nes Uni­das con­de­nó al esta­do argen­tino por el inefi­cien­te mane­jo del caso y por haber cau­sa­do un daño físi­co y moral a Lau­ra. Recién en diciem­bre de 2014, la Cáma­ra de Dipu­tados de la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires efec­túa un acto públi­co de repa­ra­ción; esa medi­da adop­ta­da ocho años des­pués tie­ne impor­tan­cia para que en el futu­ro se res­pe­te la dig­ni­dad y el dere­cho de las muje­res para que otras en simi­la­res con­di­cio­nes no ten­gan que atra­ve­sar la durí­si­ma expe­rien­cia de Vicen­ta y su hija.

En este docu­men­tal que sus­ci­ta pro­fun­da emo­ción, ade­más de la exce­len­te direc­ción, foto­gra­fía y mon­ta­je de Doria es nece­sa­rio des­ta­car la exce­len­te tarea de la direc­to­ra de arte Maria­na Arda­naz en el dise­ño de los expre­si­vos muñe­cos que dan vida a los per­so­na­jes de esta huma­na historia.

Any Given Day (Esta­dos Unidos)

Este es otro de los docu­men­ta­les que sus­ci­ta inte­rés. En el mis­mo la cineas­ta Mar­ga­ret Byr­ne abor­da los pro­ble­mas vin­cu­la­dos con la enfer­me­dad men­tal. Cuan­do la Cor­te de Salud Men­tal de Cook County de Chica­go ins­tau­ra un pro­gra­ma espe­cia­li­za­do para sus dete­ni­dos ponién­do­los a prue­ba en su libe­ra­ción con­di­cio­nal, la rea­li­za­do­ra deci­de enfo­car a tres de ellos y obser­var su evo­lu­ción a tra­vés de un lap­so de cin­co años.

Uno de los par­ti­ci­pan­tes es Ange­la que ha esta­do ocho meses y medio en pri­sión y es madre de 4 hijos. Si bien tres de ellos ya son adul­tos, lo que más anhe­la es la cus­to­dia de Anthony de 4 años de edad que está a car­go de su ex mari­do; mien­tras tan­to en for­ma super­vi­sa­da se le per­mi­te tener acce­so al mis­mo y en una de sus visi­tas se la ve en la cele­bra­ción de su quin­to cum­plea­ños. Poco se sabe de la vida ante­rior de esta mujer, excep­to el de haber sido abu­sa­da en su infan­cia. En un momen­to dado, ella se reti­ra de la fil­ma­ción por haber caí­do en una fuer­te depre­sión; ya recu­pe­ra­da, Ange­la reanu­da la comu­ni­ca­ción con Anthony visi­tán­do­lo sin res­tric­ción alguna.

Daniel es otro de los entre­vis­ta­dos por Byr­ne; habien­do sufri­do de esqui­zo­fre­nia, ha sido su her­ma­na mayor quien se ocu­pó de él. Lo posi­ti­vo es que con su per­se­ve­ran­cia ha logra­do gra­duar­se en cien­cias y uno de los momen­tos emo­ti­vos del docu­men­tal es cuan­do reci­be su diplo­ma de manos de la afa­ble jue­za Lau­ra Edi­din, la super­vi­so­ra del programa.

El más con­flic­tua­do de los tres per­so­na­jes es Dimi­tar quien con su voca­ción de escri­tor ha logra­do publi­car su pri­mer libro. Sin embar­go, su esqui­zo­fre­nia así como su adic­ción a la cocaí­na no le per­mi­ten encon­trar un pues­to de tra­ba­jo ade­cua­do a sus cali­fi­ca­cio­nes. La rela­ción con su madre es impor­tan­te en la medi­da que ella está preo­cu­pa­da al obser­var sus ines­ta­bles reac­cio­nes debi­do a los alti­ba­jos de su enfer­me­dad; es así que por sus fre­cuen­tes recaí­das debe inter­nar­se en el hos­pi­tal en varias oca­sio­nes para ser tra­ta­do psi­co­ló­gi­ca­men­te; en ese inter­ín su vul­ne­ra­ble esta­do le impi­de repor­tar al pro­gra­ma y desem­pe­ñar su tra­ba­jo comu­ni­ta­rio. Final­men­te, con su par­cial recu­pe­ra­ción com­ple­ta su pres­ta­ción comu­ni­ta­ria y a su vez logra la publi­ca­ción de un segun­do libro.

Curio­sa­men­te, la direc­to­ra es en sí mis­ma otro de los per­so­na­jes de su pro­pio docu­men­tal en la medi­da que ella tam­bién ha sufri­do de ines­ta­bi­li­dad men­tal; al haber sido afec­ta­da por fuer­tes depre­sio­nes, tuvo que ser hos­pi­ta­li­za­da y por lo tan­to for­za­da a sus­pen­der el roda­je. Habién­do­se repues­to, la rea­li­za­ción de este film cons­ti­tu­ye para ella una catar­sis para su salud a la vez que le ha per­mi­ti­do empa­ti­zar mejor con sus tres entrevistados.

En últi­ma ins­tan­cia, el men­sa­je de este hones­to film es el de difun­dir la nece­si­dad de comu­ni­ca­ción y apo­yo por quie­nes requie­ren ayu­da por sufrir de des­equi­li­brio men­tal; así, la com­pren­sión y soli­da­ri­dad median­te el con­tac­to humano es un estí­mu­lo impor­tan­te para su recuperación.

Bien­ve­ni­dos a Espa­ña (Espa­ña)

El tema de los refu­gia­dos es uno de los más inquie­tan­tes que afli­gen al mun­do en don­de no siem­pre los paí­ses que pue­den admi­tir­los están dis­pues­tos a ello. En este docu­men­tal, el direc­tor Juan Anto­nio Moreno demues­tra la soli­da­ri­dad de Espa­ña con quie­nes lle­gan al país en pro­cu­ra de asi­lo y pro­tec­ción. Para ello tras­la­da su cáma­ra a Torre­blan­ca, un barrio de Sevi­lla en el que está loca­li­za­do el anti­guo puti­club Mara­vi­lla que en su opor­tu­ni­dad actuó como pros­tí­bu­lo y aho­ra recon­ver­ti­do en un amplio lugar de 330 habi­ta­cio­nes en don­de los recién lle­ga­dos son aco­gi­dos a tra­vés de la Comi­sión Espa­ño­la para Ayu­da al Refugiado.

Duran­te dos años Moreno ubi­có sus cáma­ras para enfo­car a una varia­da gama de refu­gia­dos. Así se obser­va a Omi­nia, una ado­ra­ble y vivaz niñi­ta que lle­gó con sus padres y dos her­ma­ni­tos pro­ce­den­tes de Yemen huyen­do de la gue­rra civil que diez­ma a ese país. Ame­lia es una vene­zo­la­na jubi­la­da y abue­la de 9 nie­tos que sien­do pro­fe­so­ra en su país lle­gó sola a Espa­ña por su gran des­con­ten­to con el régi­men polí­ti­co impe­ran­te en su país. Maroua­ne es un joven marro­quí de 18 años que dejó su tie­rra natal por ser homo­se­xual y es esa la razón por la que soli­ci­ta asi­lo. De Libia lle­ga el matri­mo­nio Fares con sus 8 hijos y el noveno que aca­ba de nacer en terri­to­rio espa­ñol, en pro­cu­ra de un mejor hori­zon­te de vida. Jor­ge del Pre­te es un empre­sa­rio vene­zo­lano que dejó su país y ya con­si­guió su resi­den­cia legal en Espa­ña. Final­men­te se encuen­tran Alma y Mar­ta, dos les­bia­nas pro­ce­den­tes de El Sal­va­dor don­de habían ocul­ta­do su rela­ción para evi­tar el seve­ro cas­ti­go infli­gi­do por su dife­ren­te orien­ta­ción sexual.

A tra­vés de los per­so­na­jes men­cio­na­dos el docu­men­tal ilus­tra varios de los pro­ble­mass que ellos deben enfren­tar, como la supera­ción de los trau­mas que han afec­ta­do sus vidas, ajus­tar­se a una dife­ren­te cul­tu­ra, la nece­si­dad de lograr un empleo, dón­de habi­tar des­pués de los 6 meses de estar en el cen­tro de aco­gi­da y sobre todo cómo adap­tar la vida con la irrup­ción de la pan­de­mia. En esen­cia, el rea­li­za­dor ofre­ce una muy bue­na cró­ni­ca abor­dan­do la cri­sis de los migran­tes en un país que les ofre­ce su bien­ve­ni­da; es así como lo expre­sa su rea­li­za­dor antes de los cré­di­tos fina­les: “Espa­ña es un país cáli­do y aco­ge­dor”. Jor­ge Gutman

Nota: La adqui­si­ción de bille­tes pue­de efec­tuar­se en línea en www.hotdocs.ca

Un Epi­so­dio de la Gue­rra Fría

THE COURIER. Gran Bre­ta­ña-Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Domi­nic Cooke

He aquí un rela­to de dela­ción basa­do en hechos reales acon­te­ci­dos duran­te la Gue­rra Fría en el que el rea­li­za­dor Domi­nic Cooke, un aplau­di­do direc­tor tea­tral de la esce­na bri­tá­ni­ca, logra un film cautivante.

Bene­dict Cum­ber­batch y Merab Ninidze

El acer­ta­do guión de Tom O’Con­nor ubi­ca la his­to­ria en 1962 duran­te la cri­sis de los misi­les cuba­nos. Debi­do a infor­ma­cio­nes estra­té­gi­cas reci­bi­das por el gobierno bri­tá­ni­co acer­ca de la polí­ti­ca del Krem­lin en mate­ria nuclear, se rea­li­za una reu­nión de urgen­cia en Lon­dres don­de par­ti­ci­pan Dic­kie Franks, (Angus Wright), fun­cio­na­rio de alto ran­go del M16 — el ser­vi­cio de inte­li­gen­cia secre­to del Rei­no Uni­do- y Emily Dono­van (Rachel Bros­nahan), ope­ra­do­ra de la CIA. Como con­se­cuen­cia de la mis­ma se deci­de con­tra­tar los ser­vi­cios de Gre­vi­lle Wyn­ne (Bene­dict Cum­ber­batch), un hom­bre de fami­lia y modes­to ven­de­dor lon­di­nen­se que sue­le rea­li­zar via­jes de nego­cios al blo­que comu­nis­ta. Su misión con­sis­te en tras­la­dar­se a Mos­cú asu­mien­do el papel de repre­sen­tan­te comer­cial para que sigi­lo­sa­men­te con­tac­te al coro­nel ruso Oleg Pen­kovsky (Merab Ninid­ze) a fin de obte­ner la docu­men­ta­ción nece­sa­ria que refle­je las inten­cio­nes sovié­ti­cas dada la cri­sis de los misi­les en Cuba. En su ele­va­do ran­go, Pen­kovsky está has­tia­do con la polí­ti­ca sovié­ti­ca lide­ra­da por Niki­ta Khrush­chev (Vla­di­mir Chu­pri­kov); por lo tan­to no tie­ne repa­ro alguno en trai­cio­nar­lo por temor a que el pro­gra­ma nuclear de la URSS, pue­da reper­cu­tir trá­gi­ca­men­te en el mun­do y es por ello que actúa como espía infor­man­te de Occidente.

El rela­to fun­da­men­tal­men­te se basa en la rela­ción espe­cial que se esta­ble­ce entre Wyn­ne y el doble agen­te mos­co­vi­ta; a medi­da que van desa­rro­llán­do­se los escru­pu­lo­sos y arries­ga­dos encuen­tros, se va cimen­tan­do entre los dos una cáli­da amis­tad a pesar de pro­ve­nir de cul­tu­ras y acti­vi­da­des pro­fe­sio­na­les dife­ren­tes. Tan­gen­cial­men­te el guión pro­vee esce­nas de las fami­lias de ambos per­so­na­jes, en espe­cial la de Wyn­ne cuya espo­sa (Jes­sie Buc­kley) igno­ran­do por com­ple­to el moti­vo de los fre­cuen­tes via­jes de su espo­so a Mos­cú supo­ne que man­tie­ne un affai­re amoroso.

Esta verí­di­ca his­to­ria, aun­que con algu­nas licen­cias habi­tua­les pro­pias de los rela­tos de fic­ción, cap­ta per­ma­nen­te­men­te la aten­ción del espec­ta­dor quien se aden­tra en los dra­má­ti­cos entre­te­lo­nes que se pro­du­cen en su desa­rro­llo desem­bo­can­do en un som­brío y con­mo­ve­dor des­en­la­ce. Este thri­ller de espio­na­je, sin ser el mejor de lo vis­to en el géne­ro, con­for­ma ple­na­men­te por varias razo­nes; entre las mis­mas, se encuen­tra la efi­cien­te rea­li­za­ción de Cooke al haber sido capaz de gene­rar un rela­to flui­do con un muy buen sus­pen­so sin sucum­bir a efec­tos sen­sa­cio­na­lis­tas. No menos impor­tan­te es el nivel de inter­pre­ta­ción logra­do por Cum­ber­batch y Ninid­ze en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes per­mi­tien­do que entre los mis­mos guar­den una remar­ca­ble química.

El efec­ti­vo mon­ta­je de Tariq Anwar y Gareth C. Sca­les, así como la muy bue­na foto­gra­fía de Sean Bob­bitt acre­cien­tan los méri­tos de The Courier. Jor­ge Gutman

La Incons­tan­cia del Amor

LES CHO­SES QU’ON DIT, LES CHO­SES QU’ON FAIT. Fran­cia, 2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Emma­nuel Mou­ret. 120 minutos.

Este román­ti­co film de Emma­nuel Mou­ret pro­po­ne una visión dife­ren­te sobre el amor expo­nien­do la invo­lun­ta­ria incons­tan­cia de los sentimientos.

En una cam­pi­ña fran­ce­sa situa­da al nor­te de la Pro­ven­za, lle­ga Maxi­me (Niels Sch­nei­der) pro­ce­den­te de París para visi­tar a su pri­mo Fra­nçois (Vin­cent Magaig­ne) quien al estar ausen­te por razo­nes de tra­ba­jo es reci­bi­do por su com­pa­ñe­ra Daph­né (Camé­lia Jor­da­na), emba­ra­za­da de 3 meses.

Con remi­nis­cen­cia de los bellos rela­tos de Eric Roh­mer, el rea­li­za­dor uti­li­za como fac­tor movi­li­za­dor de su his­to­ria la for­ma en que Daph­né y Maxi­me pasean­do por la región van cono­cién­do­se median­te mutuas con­fi­den­cias vin­cu­la­das con los aven­tu­ras y des­ven­tu­ras sen­ti­men­ta­les que ambos man­tu­vie­ron en el pasa­do. De este modo ella le rela­ta sobre la atrac­ción amo­ro­sa que sin­tió hacia un rea­li­za­dor docu­men­ta­lis­ta (Louis-Do de Lenc­que­saing) cuan­do tra­ba­ja­ba como su mon­ta­jis­ta sin que haya sido capaz de expre­sar­le sus sen­ti­mien­tos; pos­te­rior­men­te lle­ga a con­vi­vir con Fra­nçois (Vin­cent Macaig­ne) quien a su vez por ella él aban­do­nó a su mujer Loui­se (Émi­lie Dequen­ne). Por su par­te Maxi­me le cuen­ta a su anfi­trio­na cómo que­dó des­co­ra­zo­na­do cuan­do su bien ama­da San­dra (Jen­na Thiam) lo dejó para rela­cio­nar­se con su mejor ami­go Gas­pard (Gui­llau­me Gouix). Suce­si­va­men­te la made­ja sigue des­en­re­dán­do­se has­ta el momen­to en que las ínti­mas reve­la­cio­nes efec­tua­das moti­van a que Daph­ne y Maxi­me ter­mi­nen vin­cu­la­dos románticamente.

Son varios los ele­men­tos con­cu­rren­tes para que este fres­co sen­ti­men­tal tras­cien­da. En pri­mer lugar a tra­vés de un mag­ní­fi­co guión nutri­do de esti­li­za­dos diá­lo­gos Mou­ret ha entre­la­za­do las dife­ren­tes his­to­rias logran­do una mag­ní­fi­ca cohe­sión. Adop­tan­do un tono que tran­si­ta entre la livian­dad y la gra­ve­dad, el rea­li­za­dor ade­más de ubi­car­se como obser­va­dor igual­men­te pene­tra en el mun­do inte­rior de sus per­so­na­jes cap­tan­do sus con­tra­dic­cio­nes, capri­chos, con­fu­sio­nes así como la vul­ne­ra­bi­li­dad e incons­tan­cia refle­ja­da en el len­gua­je del amor; es en ese terreno que demues­tra la com­ple­ji­dad del com­por­ta­mien­to humano para poder dis­tin­guir como asi­mis­mo con­ci­liar el amor con el deseo gene­ra­do por una fuer­te atrac­ción sexual. La inter­pre­ta­ción es otro de los fac­to­res posi­ti­vos tenien­do en cuen­ta que Mou­ret se ha vali­do de un homo­gé­neo elen­co, con men­ción espe­cial de Jor­da­na, Sch­nei­der, Macaig­ne y Duquen­ne quie­nes en sus res­pec­ti­vos roles per­mi­ten que se esta­blez­ca una inme­dia­ta empa­tía con el espectador.

Si bien la ban­da sono­ra de un film no siem­pre se ajus­ta ade­cua­da­men­te a la narra­ción, en este caso se con­vier­te en un pro­ta­go­nis­ta más de esta his­to­ria; así, los extrac­tos musi­ca­les de Haydn, Mozart, Cho­pin, Schu­bert, Tchai­kovsky, Debussy, Pur­cell, Puc­ci­ni y Enri­que Gra­na­dos, entre otros gran­des com­po­si­to­res, con­tri­bu­yen a expre­sar cabal­men­te la varie­dad de emo­cio­nes que alber­gan los per­so­na­jes de esta historia.

El melan­có­li­co epí­lo­go del film, que en cier­to modo recuer­da al de Les para­pluies de Cher­bourg (1964) de Jac­ques Demy, coro­na mag­ní­fi­ca­men­te este impe­ca­ble tra­ba­jo de Mou­ret, indu­da­ble­men­te el mejor de su fil­mo­gra­fía. Jor­ge Gutman

La Tie­rra de los Migrantes

NOMAD­LAND. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Chloe Zhao. 108 minutos.

Gana­dor del León de Oro en el Fes­ti­val de Vene­cia de 2020, este film de Chloe Zhao es nada menos que excep­cio­nal. Basa­do en el libro Nomad­land: Sur­vi­ving Ame­ri­ca in The Twenty-First Cen­tury de la perio­dis­ta Jes­si­ca Bru­der, la rea­li­za­do­ra ha logra­do una mag­ní­fi­ca adap­ta­ción del mis­mo en la trans­mi­sión del dra­ma de los migran­tes de Esta­dos Uni­dos en pro­cu­ra de empleo.

Fran­ces McDormand

En los cré­di­tos ini­cia­les se lee que en enero de 2011 la fábri­ca de yeso Gypsum des­pués de 88 años de exis­ten­cia cie­rra su plan­ta en Empi­re, Neva­da, debi­do a una reduc­ción de deman­da; ese peque­ño pue­blo se ve así des­pro­vis­to de la prin­ci­pal fuen­te de empleo. En base a esta infor­ma­ción, la his­to­ria de fic­ción comien­za pre­sen­tan­do a Fern (Fran­ces McDor­mand), una viu­da mujer sexa­ge­na­ria que había sido pro­fe­so­ra de escue­la; sin espe­ran­za de con­se­guir tra­ba­jo en Empi­re, deja su casa y valién­do­se de su fur­go­ne­ta se lan­za a la ruta con la espe­ran­za de lograr algu­na ocu­pa­ción tem­po­ral que le per­mi­ta sobre­vi­vir. El pri­mer pues­to que logra es en una plan­ta empa­que­ta­do­ra de Ama­zon que auto­ri­za a sus tra­ba­ja­do­res el libre esta­cio­na­mien­to de sus casas rodan­tes; pro­si­guien­do su noma­dis­mo es reclu­ta­da en un res­tau­ran­te de comi­da al paso, para pos­te­rior­men­te lim­piar los baños en otro alto del recorrido.

A lo lar­go del tra­yec­to Fern se vin­cu­la con otras per­so­nas que en su mis­ma con­di­ción tra­tan de abrir­se paso a lo lar­go de la Amé­ri­ca pro­fun­da; en tal sen­ti­do el rela­to resal­ta la cama­ra­de­ría y soli­da­ri­dad que se esta­ble­ce entre esa gen­te de edad madu­ra, que es tan o más efec­ti­va que la que pue­de exis­tir en orga­nis­mos comu­ni­ta­rios. Entre las dife­ren­tes per­so­nas que ella lle­ga a cono­cer se encuen­tra Lin­da May, una cole­ga del res­tau­ran­te que se con­vier­te en su gran ami­ga, el filó­so­fo gurú Bob Wells, Swan­kie ‑una mujer de 75 años enfer­ma de cán­cer a quien no le res­ta mucho tiem­po de vida- y el erran­te Dave (David Strathairn) que guar­dan­do una espe­cial sim­pa­tía hacia Fern insi­núa que­rer man­te­ner una rela­ción sen­ti­men­tal que ella por su par­te elu­de por­que desea con­ser­var su inde­pen­den­cia; esa mis­ma acti­tud adop­ta cuan­do visi­ta a su her­ma­na Dolly (Melis­sa Smith) que ofre­cién­do­le su hogar para que allí per­ma­nez­ca, ella pre­fie­re seguir su rumbo.

La his­to­ria ofre­ce varias esce­nas emo­ti­vas pero si hay una para des­ta­car espe­cial­men­te es la que tie­ne lugar en el nue­vo encuen­tro entre Fern y Bob; en la mis­ma él le expre­sa su pena de haber per­di­do a su hijo de 33 años por haber­se sui­ci­da­do; con todo, cree fir­me­men­te que no hay un adiós por­que se habrá de pro­du­cir un reen­cuen­tro en la ruta.

En todo ese tra­yec­to que abar­ca los esta­dos de South Dako­ta, Nebras­ka y Ari­zo­na, los temas de la mor­ta­li­dad, la sole­dad, el dolor y la nece­si­dad de afe­rrar­se a la vida van apa­re­cien­do den­tro de un rela­to ins­pi­ra­do que refle­ja la reali­dad de par­te de un esta­men­to social desfavorecido.

La inter­pre­ta­ción de McDor­mand es excep­cio­nal demos­tran­do una vez más su indis­cu­ti­ble talen­to; con Fern ella se mime­ti­za por com­ple­to, expre­san­do a tra­vés de su cur­ti­do ros­tro la varia­da gama de sen­ti­mien­tos que la ani­man don­de a pesar de los obs­tácu­los que pue­da encon­trar en su camino tra­ta de man­te­ner una acti­tud posi­ti­va para sobre­vi­vir en la Amé­ri­ca del siglo 21.

Como casi todos los per­so­na­jes del elen­co se repre­sen­tan a sí mis­mos, lo que dicen, sien­ten y hacen adquie­re com­ple­ta natu­ra­li­dad; quien más, quien menos, estas reales per­so­nas que resul­tan invi­si­bles para el mun­do exte­rior ofre­cen sufi­cien­tes moti­vos para que uno se com­pe­ne­tre ple­na­men­te con ellas en su lucha por la supervivencia.

En su ter­cer lar­go­me­tra­je, des­pués de haber impre­sio­na­do en Songs My Brothers Taught Me (2015) y The Rider (2017), esta direc­to­ra, guio­nis­ta y edi­to­ra reve­la su fina sen­si­bi­li­dad ilus­tran­do los pro­ble­mas socia­les que afli­gen a Esta­dos Uni­dos. Este sóli­do dra­ma impreg­na­do de un tono poé­ti­co actúa como un espe­jo refle­jan­do la noble­za del espí­ri­tu humano.

Entre los valo­res de pro­duc­ción se des­ta­ca la remar­ca­ble foto­gra­fía de Joshua James Richards cap­tan­do la belle­za pano­rá­mi­ca del oes­te ame­ri­cano en que trans­cu­rre la acción.

Sien­do una de los ocho pelí­cu­las nomi­na­das al Oscar 2021, la estu­pen­da cali­dad de Nomad­land per­mi­te supo­ner que obten­drá la codi­cia­da esta­tui­lla en la cere­mo­nia del pró­xi­mo 25 de abril. Jor­ge Gutman