Cos­ta-Gavras y la Cri­sis Griega

ADULTS IN THE ROOM. Gre­cia, 2019. Un film escri­to y diri­gi­do por Cos­ta-Gavras (Dis­po­ni­ble en la pla­ta­for­ma cinemaduparc.com)

Siem­pre com­pro­me­ti­do con un cine socio­po­lí­ti­co, el vete­rano rea­li­za­dor Cos­ta-Gavras retor­na a Gre­cia para repro­du­cir dra­má­ti­ca­men­te la cri­sis de 2015 que afec­tó al país como inte­gran­te de la Unión Euro­pea. Con Adults in the Room el rea­li­za­dor per­mi­te al espec­ta­dor acce­der a los entre­te­lo­nes de ese club comu­ni­ta­rio y obser­var lo que acon­te­ce duran­te las reunio­nes cele­bra­das por quie­nes se encar­gan de diri­gir y deci­dir los des­ti­nos de los paí­ses que for­man par­te del mismo.

Chris­tos Loulis

Como es bien sabi­do Gre­cia, uno de los paí­ses eco­nó­mi­ca­men­te menos sóli­dos de la Unión, en ese enton­ces había lle­ga­do a un esta­do crí­ti­co al no poder seguir acep­tan­do las res­tric­cio­nes eco­nó­mi­cas impues­tas a su pue­blo. Es así que con el nue­vo gobierno de izquier­da enca­be­za­do por el Pri­mer Minis­tro Ale­xis Tsi­pras (Ale­xan­dros Bour­dou­mis) se aguar­da­ba que vien­tos socia­les más favo­ra­bles sopla­rían en el esta­do heleno. Es así que Yanis Varou­fa­kis (Chris­tos Lou­lis)., el minis­tro de finan­zas desig­na­do, tuvo a su car­go la deli­ca­da y difí­cil misión de enca­rar la cri­sis grie­ga y recha­zar las pre­sio­nes de aus­te­ri­dad exi­gi­das por los buró­cra­tas de la Comunidad.

Basa­do en las memo­rias ver­ti­das por Varou­fa­kis en su libro auto­bio­grá­fi­co Adults in the Room: My Battle With Euro­pe’s Deep Esta­blish­ment de 2017, el rea­li­za­dor prác­ti­ca­men­te repro­du­ce su con­te­ni­do ilus­tran­do el enfren­ta­mien­to de su autor con los minis­tros de eco­no­mía de las nacio­nes de Euro­pa, miem­bros del Ban­co Cen­tral Euro­peo y fun­cio­na­rios del Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal para lograr la modi­fi­ca­ción de los tér­mi­nos de pago de la inmen­sa deu­da de su país sin tener que con­ti­nuar com­pri­mien­do los bol­si­llos de sus con­ciu­da­da­nos. Todo ello tie­ne lugar en las innu­me­ra­bles reunio­nes rea­li­za­das por el minis­tro con los jerar­cas de turno de la Unión Euro­pea a fin de evi­tar un colap­so mone­ta­rio que no solo per­ju­di­ca­ría a Gre­cia sino que even­tual­men­te podría afec­tar a otros miem­bros de la aso­cia­ción de menor enver­ga­du­ra eco­nó­mi­ca. Como en toda nego­cia­ción, se pro­du­ce el “tira y aflo­je” de los par­ti­ci­pan­tes invo­lu­cra­dos don­de Varou­fa­kis debe enfren­tar al “esta­blish­ment” que desea seguir apli­can­do recor­tes socia­les. La gran frus­tra­ción del minis­tro se pro­du­ce cuan­do a la pos­tre Tsi­pras ter­mi­na acep­tan­do las con­di­cio­nes impues­tas por la Comi­sión Euro­pea, el Ban­co Cen­tral y el Fon­do Mone­ta­rio, lo que con­du­jo a la renun­cia de Varou­fa­kis des­pués de 5 meses y medio al fren­te del ministerio.

En esen­cia, Cos­ta-Gavras ilus­tra cómo la mayo­ría de los par­ti­ci­pan­tes en la sala de sesio­nes, igno­ran­do todo ras­go de sen­si­bi­li­dad huma­na, se preo­cu­pa más de los fríos núme­ros arro­ja­dos por los esta­dos finan­cie­ros que de la mise­ria sufri­da por el pue­blo; en otras pala­bras que­da evi­den­cia­do el capi­ta­lis­mo ram­pan­te que impe­ra en el accio­nar de los buró­cra­tas de la Comunidad.

La obser­va­ción que mere­ce este docu­men­to es que su exhaus­ti­vo diá­lo­go uni­do a la repe­ti­ción de los con­ti­nua­dos deba­tes afec­tan en par­te su rit­mo; en todo caso aun­que se tra­te de una obra menor del rea­li­za­dor de Z y Esta­do de Sitio, su hones­to tra­ba­jo siem­pre intere­sa y eso es lo que real­men­te cuen­ta para el ciné­fi­lo. Jor­ge Gutman

TJFF en Línea

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Debi­do a la dra­má­ti­ca pan­de­mia el Toron­to Jewish Film Fes­ti­val (TJFF) resol­vió rea­li­zar su 28ª edi­ción en dos par­tes: la pri­me­ra de las mis­mas se difun­di­rá en línea des­de el 30 de mayo has­ta el 7 de junio; la segun­da mitad será ofre­ci­da en las salas de cine entre el 22 de octu­bre y el 1 de noviem­bre próximo

En esta pri­me­ra pre­sen­ta­ción se ofre­ce­rán 39 pelí­cu­las, inclu­yen­do fic­ción, docu­men­ta­les y cor­to­me­tra­jes, que abar­can una varie­dad de géne­ros ten­dien­tes a satis­fa­cer las expec­ta­ti­vas de la vas­ta audien­cia que des­de 1993 ha dis­fru­ta­do de esta muestra.

He aquí una bre­ve eva­lua­ción de algu­nos de los fil­mes que este crí­ti­co ha teni­do opor­tu­ni­dad de ver.

El TJFF se inau­gu­ra con The End of Love/A Coeur bat­tant (Fran­cia-Israel), segun­do film de la direc­to­ra Keren Bar Rafael, igual­men­te auto­ra del guión escri­to con Éli­se Ben­rou­bi. Su tra­ma gira en torno de la joven pare­ja israe­lí inte­gra­da por Yuval (Arieh Worthal­ter) y su espo­sa Julie (Judith Chem­la) vivien­do en París y recien­tes padres de un bebé. Como su visa de inmi­gran­te expi­ra Yuval debe retor­nar a Israel por un par de sema­nas a fin de reno­var­la. Dada esa situa­ción, Julie ade­más de tra­ba­jar debe ocu­par­se de la cria­tu­ra y la comu­ni­ca­ción con su mari­do se man­tie­ne recu­rrien­do a los medios ofre­ci­dos por la moder­na tec­no­lo­gía. Si en prin­ci­pio todo mar­cha sobre rie­les, en la medi­da que el trá­mi­te del visa­do se pro­lon­ga mucho más de lo aguar­da­do por razo­nes buro­crá­ti­cas, el amor de la pare­ja es pues­to a prue­ba; eso se debe a que Yuval, dis­fru­tan­do en Tel Aviv de la com­pa­ñía de sus fami­lia­res y ami­gos, se sien­te incli­na­do a que­rer per­ma­ne­cer en Israel en tan­to que Julie se nie­ga a vol­ver dado que en Fran­cia tie­ne un empleo esta­ble y ade­más no desea estar expues­ta a los con­flic­tos polí­ti­cos de su tie­rra natal. A pesar de que la mayor par­te de la acción trans­cu­rre en un espa­cio con­fi­na­do, la direc­to­ra ha insu­fla­do al rela­to un diná­mi­co rit­mo don­de con­vin­cen­te­men­te mues­tra cómo un sóli­do amor pue­de lle­gar a fragilizarse.

Dos pelí­cu­las de un mis­mo rea­li­za­dor arro­jan dis­pa­res resul­ta­dos. En Strip­ped (Israel-Ale­ma­nia) el rea­li­za­dor y guio­nis­ta Yaron Sha­ni yux­ta­po­ne dos his­to­rias: en una de ellas mues­tra cómo Ali­ce (Lativ Sivan), una exi­to­sa escri­to­ra de apro­xi­ma­da­men­te 30 años, se encuen­tra ator­men­ta­da por una vio­la­ción que ella cree haber sufri­do mien­tras esta­ba dur­mien­do en su hogar; en la otra se halla Ziv (Bar Gott­fried), un ado­les­cen­te de 17 años obse­sio­na­do por la músi­ca que con­fron­ta su mas­cu­li­ni­dad en vís­pe­ras de ser reclu­ta­do por el ejér­ci­to; aun­que ambos rela­tos lle­gan a fusio­nar­se, el film fla­quea por­que el per­so­na­je de Ali­ce con su des­con­trol en sus ata­ques de páni­cos dis­ta de ser creí­ble y ade­más por­que su des­en­la­ce resul­ta poco menos que incon­gruen­te. Las muy bue­nas actua­cio­nes de Sivan y Gott­fried no lle­gan a ate­nuar las falen­cias del guión.

Total­men­te dife­ren­te es el caso de Chai­ned (Israel-Ale­ma­nia) don­de Sha­ni ana­li­za mag­ní­fi­ca­men­te el fenó­meno del machis­mo. El guión del rea­li­za­dor enfo­ca a Rashi (Eran Naim), un poli­cía bien inten­cio­na­do dis­pues­to a man­te­ner el orden a toda cos­ta al estar expues­to de mane­ra per­ma­nen­te con la vio­len­cia del mun­do que lo rodea.
Cuan­do en un par­que públi­co com­prue­ba que seis ado­les­cen­tes sen­ta­dos en el cés­ped están fuman­do marihua­na, él los tras­la­da al recin­to poli­cial y allí de mane­ra auto­ri­ta­ria les obli­ga a des­nu­dar­se por com­ple­to para com­pro­bar si en sus cuer­pos ocul­tan dro­gas; ese inci­den­te moti­va a que sus supe­rio­res lo sus­pen­dan de su tra­ba­jo dado que el padre de uno de los jóve­nes, un impor­tan­te fun­cio­na­rio polí­ti­co, lo denun­ció por abu­so sexual.
A la humi­lla­ción sufri­da se agre­ga los con­tra­tiem­pos de su vida fami­liar. Casa­do en segun­das nup­cias con Avi­gail (Stav Alma­gor) quien es madre de Yas­mi­ne (Stav Patay) de 13 años de edad, Rashi sufre una gran des­ilu­sión de no poder ser padre cuan­do se com­prue­ba que el feto de su mujer emba­ra­za­da está muer­to; a ello se agre­ga la difí­cil rela­ción man­te­ni­da con su rebel­de hijas­tra que ter­mi­na odián­do­lo debi­do a que con su acti­tud des­me­su­ra­da de sobre­pro­tec­ción ella se sien­te dis­mi­nui­da y mal­tra­ta­da fren­te a sus amis­ta­des. La cre­cien­te ten­sión crea­da entre Rashi y Yas­mi­ne gene­ran­do un cli­ma hoga­re­ño asfi­xian­te moti­va a que Avi­gail se sepa­re de su espo­so. Fren­te a esta situa­ción el poli­cía adop­ta una deci­sión que lo con­du­ce a un camino sin retorno. El film remar­ca­ble­men­te narra­do asom­bra por su genuino rea­lis­mo y por el nivel de inter­pre­ta­ción logra­do en su mayo­ría por acto­res no pro­fe­sio­na­les; en tal sen­ti­do se des­ta­ca la extra­or­di­na­ria carac­te­ri­za­ción de Naim, un ex poli­cía en la vida real trans­mi­tien­do la fuer­za bru­tal que emer­ge de su personaje.

En Van Goghs el direc­tor ruso Ser­gey Liv­nev enfo­ca la pro­ble­má­ti­ca rela­ción esta­ble­ci­da entre un padre y su hijo a tra­vés de un dra­ma que no alcan­za a impac­tar como debie­ra. Mark (Alek­sey Serebrya­kov) es un artis­ta tor­tu­ra­do de 52 años radi­ca­do en Israel que está a pun­to de sui­ci­dar­se en la medi­da que tan­to a nivel per­so­nal como pro­fe­sio­nal no logró rea­li­zar­se. Un hecho ines­pe­ra­do modi­fi­ca su situa­ción y lo impul­sa a retor­nar a su hogar nati­vo de Leto­nia don­de se reen­cuen­tra con Vic­tor (Daniel Olbrychs­ki), un renom­bra­do direc­tor musi­cal de Riga que expe­ri­men­ta los pri­me­ros esta­dios de demen­cia senil. Gra­dual­men­te se sabrá las razo­nes por las cua­les Mark deci­dió mudar­se a Israel así como tam­bién su resen­ti­mien­to a su padre que nun­ca se preo­cu­pó de pro­di­gar­le cari­ño. Como resul­ta pre­vi­si­ble este via­je per­mi­te que padre e hijo se redes­cu­bran y sal­den las dife­ren­cias exis­ten­tes. Sin que el film apor­te algo dis­tin­ti­vo sobre un tema ya tra­ta­do por el cine en nume­ro­sas opor­tu­ni­da­des con mejor suer­te, la fuer­za del mis­mo radi­ca en las actua­cio­nes de Serebrya­kov y del vete­rano actor pola­co Olbrychs­ki a pesar de la ende­ble des­crip­ción de sus personajes.

Un emo­ti­vo dra­ma sobre los cole­ta­zos de la Segun­da Gue­rra se apre­cia en el dra­ma Tho­se Who Remai­ned (Hun­gría) del direc­tor Bar­na­bas Toth. Basa­do en la nove­la de Zsuz­sa F. Var­kon­yi publi­ca­da en 2004, el film que trans­cu­rre en Hun­gría en 1948 intro­du­ce a Ala­dar (Karoly Haj­duk), un médi­co judío de 42 años que logró sobre­vi­vir en el cam­po de con­cen­tra­ción aun­que per­dió a su mujer e hijos. La ruti­na de este hom­bre se alte­ra cuan­do en oca­sión de un examen gine­co­ló­gi­co prac­ti­ca­do cono­ce a Kla­ra (Abi­gel Szo­ke), una ado­les­cen­te de 16 años que vive con su tía abue­la (Mari Nagy) y sien­te gran frus­tra­ción al no poder reen­con­trar a sus padres des­apa­re­ci­dos en la gue­rra; pron­ta­men­te ella se sien­te atraí­da por el intro­ver­ti­do médi­co y deci­de mudar­se a su casa. La sole­dad de Ala­dar y la nece­si­dad de afec­to de la tris­te Kla­ra moti­va a que se esta­blez­ca una espe­cie de víncu­lo paterno-filial; en esa con­vi­ven­cia que per­mi­te que ambos pue­dan ali­viar en par­te las heri­das no cica­tri­za­das del pasa­do, el entu­sias­ma­do cari­ño de la joven hacia Ala­dar moti­va a que sabia­men­te él sepa guar­dar la nece­sa­ria dis­tan­cia para no tras­pa­sar los lími­tes del sen­ti­mien­to amis­to­so. El obs­tácu­lo a esa coexis­ten­cia pro­vie­ne del régi­men comu­nis­ta vigen­te en Hun­gría don­de la rela­ción man­te­ni­da entre los dos es mal inter­pre­ta­da por par­te de ter­ce­ros lle­gan­do al pun­to en que el médi­co es sos­pe­cha­do de corrom­per a una menor. Con suma deli­ca­de­za el direc­tor que escri­bió el guión con Kla­ra Muhi ofre­ce un film de emo­cio­nes repri­mi­das des­cri­bien­do satis­fac­to­ria­men­te a dos almas geme­las que bus­can apo­yar­se mutua­men­te en el con­tex­to de un asfi­xian­te esce­na­rio político.

No muchos han lle­ga­do a saber que Wins­ton Chur­chill con ante­la­ción a su actua­ción polí­ti­ca fue un efi­cien­te guio­nis­ta. Eso lo deve­la John Fleet en su docu­men­tal Chur­chill and the Movie Mogul (Gran Bre­ta­ña) en don­de refle­ja el alcan­ce del poder mani­pu­la­ti­vo ejer­ci­do por la cine­ma­to­gra­fía. Es en 1934 cuan­do Ale­xan­der Kor­da, el judío hún­ga­ro que emi­gró a Gran Bre­ta­ña con­vir­tién­do­se en el más impor­tan­te pro­duc­tor de cine, con­tra­ta a Chur­chill en cali­dad de guio­nis­ta y ase­sor his­tó­ri­co. Ése fue el ini­cio de una cola­bo­ra­ción artís­ti­ca que lle­ga­ría a tras­cen­der más allá de lo que en prin­ci­pio se podría espe­rar. Tenien­do en cuen­ta que en esos tur­bu­len­tos años pre­vios a la Segun­da Gue­rra, el infa­me geno­ci­da de Hitler se valió de la direc­to­ra ger­ma­na Leni Rie­fens­tahl para trans­mi­tir su men­sa­je median­te un cine de pro­pa­gan­da, Chur­chill con­si­de­ró igual­men­te el poten­cial que pue­de brin­dar el sép­ti­mo arte como ins­tru­men­to de gue­rra; ese aspec­to que­dó demos­tra­do en los guio­nes que pre­pa­ró para Kor­da en varios de sus films, como por ejem­plo lo han sido Fire Over England (1937) y Lady Hamil­ton (1941). Esta atrac­ti­va docu­men­ta­da his­to­ria de la gran amis­tad per­so­nal y pro­fe­sio­nal del renom­bra­do esta­dis­ta con el pode­ro­so mag­na­te per­mi­te al pro­pio tiem­po que el ciné­fi­lo eche un vis­ta­zo a extrac­tos de algu­nos de las remar­ca­bles pro­duc­cio­nes de Korda.

Eve Ash es la auto­ra del fas­ci­nan­te docu­men­tal Man On The Bus en don­de tam­bién asu­me el rol de pro­ta­go­nis­ta. Ella per­te­ne­ce a una fami­lia judía de Mel­bour­ne, cuyos padres Feliks y Martha ya falle­ci­dos han sido sobre­vi­vien­tes de los cam­pos de con­cen­tra­ción don­de per­die­ron a sus fami­lia­res más direc­tos inclu­yen­do a sus res­pec­ti­vos cón­yu­ges. Des­pués del casa­mien­to, en 1949 emi­gra­ron a Aus­tra­lia don­de nacie­ron Helen, la hija mayor, y pos­te­rior­men­te Eve.
La rea­li­za­do­ra mani­fies­ta haber sido inte­gran­te de una bella fami­lia con padres que se ama­ron entra­ña­ble­men­te, trans­mi­tien­do ese mis­mo afec­to a sus hijas que vivie­ron con­for­ta­ble­men­te en un hogar que podría ser cali­fi­ca­do de “mode­lo”. A pesar de todo, hubo algo cier­ta­men­te inex­pli­ca­ble por lo cual emo­cio­nal­men­te Eve se sin­tió un poco apar­ta­da de los suyos.
El motor que impul­sa la acción del rela­to se pro­du­ce cuan­do tiem­po des­pués de la muer­te de sus pro­ge­ni­to­res, revi­san­do pelí­cu­las case­ras Eve obser­va algo que le des­pier­ta sos­pe­chas; las dudas se inten­si­fi­can cuan­do en enero de 2008 reci­be un e‑mail de una per­so­na des­co­no­ci­da; eso la impul­sa a ini­ciar una bús­que­da vin­cu­la­da con su iden­ti­dad como así de algo más tras­cen­den­te que resul­ta impro­ce­den­te revelar.
Muchas veces se han asis­ti­do a rela­tos de fic­ción don­de emer­gen secre­tos de fami­lia; sin embar­go nada es com­pa­ra­ble con lo expues­to en este sor­pren­den­te docu­men­tal; lo cier­to es que la inves­ti­ga­ción de la rea­li­za­do­ra se ase­me­ja a un com­pli­ca­do rom­pe­ca­be­zas don­de ella debe reor­de­nar las dis­tin­tas pie­zas que lo inte­gran a fin de poder completarlo.
Dado que Ash es igual­men­te psi­có­lo­ga mucho de sus cono­ci­mien­tos en la mate­ria han sido vol­ca­dos en este docu­men­tal remar­ca­ble­men­te arti­cu­la­do e impe­ca­ble­men­te edi­ta­do que man­te­nien­do la intri­ga has­ta el final asi­mis­mo logra emocionar.

Otro docu­men­tal que sus­ci­ta inte­rés es Com­ra­de Dov (Israel) del direc­tor Barak Hey­mann quien ha con­ta­do con la cola­bo­ra­ción de Uri Levi para retra­tar al izquier­dis­ta polí­ti­co israe­lí Dov Khe­nin. De mane­ra afec­tuo­sa Hey­mann sigue los pasos de Khe­nin duran­te un perío­do de 13 años des­de que fue elec­to miem­bro del par­la­men­to israe­lí repre­sen­tan­do al par­ti­do mino­ri­ta­rio Hadash has­ta su reti­ro en abril de 2019. Duran­te ese lap­so el docu­men­tal ilus­tra la elo­cuen­cia de este acti­vis­ta en la Knes­set defen­dien­do los dere­chos socia­les de los pales­ti­nos israe­líes. La bata­lla del ex legis­la­dor ha sido dura en la medi­da que resul­ta difí­cil con­ci­liar los intere­ses de los ára­bes israe­líes que bre­gan por la nece­si­dad de la exis­ten­cia de dos Esta­dos simul­tá­neos y la posi­ción com­ple­ta­men­te opues­ta de los legis­la­do­res que sus­ten­tan la ideo­lo­gía del par­ti­do gober­nan­te sobre la ane­xión de los terri­to­rios ocu­pa­dos. En esen­cia, este film mues­tra los gran­des esfuer­zos de un polí­ti­co tra­tan­do de resal­tar los valo­res demo­crá­ti­cos de Israel y que a pesar de los obs­tácu­los exis­ten­tes tra­ta de no renun­ciar a sus ideales.

Israel, Land of the Series es el docu­men­tal que clau­su­ra esta pri­me­ra par­te de TJFF que según se anti­ci­pa ver­sa sobre la gran popu­la­ri­dad de las series de tele­vi­sión rea­li­za­das en Israel.
Una Infor­ma­ción de la lis­ta com­ple­ta de fil­mes que serán difun­di­dos para las audien­cias de Toron­to se pue­de obte­ner pre­sio­nan­do aquí 

HOT DOCS 2020 (Segun­da Parte)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

He aquí el comen­ta­rio de otros cin­co docu­men­ta­les que serán difun­di­dos en la edi­ción vir­tual de Hot Docs a par­tir del pró­xi­mo jue­ves 28 de mayo.

Sof­tie (Kenia-Cana­dá)

Este docu­men­tal de Sam Soko con­cen­tra su aten­ción en Boni­fa­ce Mwan­gi, un exce­len­te fotó­gra­fo perio­dis­ta de Kenia quien duran­te varios años repor­tó los vio­len­tos suce­sos polí­ti­cos acae­ci­dos en su país, sobre todo median­te las dra­má­ti­cas imá­ge­nes que cap­tó des­pués de las elec­cio­nes de 2007 en don­de par­te de la pobla­ción había sido aba­ti­da por las fuer­zas del orden. Al alu­dir a esos lamen­ta­bles inci­den­tes el direc­tor ofre­ce una lec­ción de his­to­ria del país afri­cano demos­tran­do los resa­bios del colo­nia­lis­mo colo­nial bri­tá­ni­co al haber implan­ta­do el sis­te­ma social del tri­ba­lis­mo que divi­dió radi­cal­men­te a sus habi­tan­tes crean­do a su vez dinas­tías políticas.

Diez años des­pués, Mwan­gi con 30 años de edad, casa­do y padre de 3 niños, deci­de pre­sen­tar­se como can­di­da­to en las elec­cio­nes guber­na­men­ta­les de 2017 a fin de lograr un sitio en el par­la­men­to y de ese modo luchar por la injus­ti­cia impe­ran­te en Kenia. Como idea­lis­ta y apa­sio­na­do acti­vis­ta social reci­be con­ti­nuas ame­na­zas que ponen en serio ries­go a su fami­lia, por la que su devo­ta espo­sa y sus hijos se exi­lian por 8 meses en New Jer­sey. El film mues­tra cómo el fer­vor impues­to por Boni­fa­ce a su carre­ra polí­ti­ca pro­du­ce roces en la rela­ción con­yu­gal, aun­que que­dan supe­ra­dos por el sóli­do lazo que une a la pareja.

A tra­vés de un impor­tan­te mate­rial de archi­vo sobre suce­sos del pasa­do uni­do a la cáma­ra que per­ma­nen­te­men­te sigue las alter­na­ti­vas que vive el pro­ta­go­nis­ta de este rela­to el direc­tor refle­ja los vai­ve­nes emo­cio­na­les de un hom­bre ínte­gro y puro que imbui­do de pro­fun­dos valo­res mora­les con­ti­núa bata­llan­do para cam­biar el corrup­to sis­te­ma ins­ti­tu­cio­nal; en ese queha­cer debe man­te­ner el deli­ca­do equi­li­brio de su apa­sio­na­mien­to polí­ti­co y el amor que pro­di­ga y reci­be de su núcleo familiar.

En los cré­di­tos fina­les se seña­la que la pelí­cu­la está dedi­ca­da a todos los acti­vis­tas y sus fami­lias que ofren­da­ron sus vidas pelean­do por la demo­cra­cia en Kenia, en tan­to que la lucha con­ti­núa. Igual­men­te se infor­ma que duran­te el pro­ce­so de fil­ma­ción del docu­men­tal se ha repor­ta­do la muer­te o des­apa­ri­ción de 30 activistas.

Mein Viet­nam (Aus­tria-Ale­ma­nia)

Las difi­cul­ta­des que pue­den enfren­tar los inmi­gran­tes al no poder erra­di­car la cul­tu­ra y modo de vida del país de ori­gen son ana­li­za­das por los direc­to­res Tim Ell­rich y Hien Ma en el pre­sen­te documental.

El film enfo­ca al matri­mo­nio viet­na­mi­ta de edad madu­ra inte­gra­do por Tam y Bay quie­nes viven en Ale­ma­nia des­de hace 30 años. Tra­ba­jan­do jun­tos en tareas de lim­pie­za de ofi­ci­nas duran­te las horas noc­tur­nas, el ingre­so obte­ni­do les per­mi­te vivir dig­na­men­te sin apre­mios; así, apa­ren­te­men­te no hay obs­tácu­lo alguno que pue­da empa­ñar la vida de la pare­ja en el país que los ha reci­bi­do, sal­vo la cir­cuns­tan­cia de que ellos no han rea­li­za­do gran­des esfuer­zos para inte­grar­se a la socie­dad ger­ma­na. Fue­ra de las horas de tra­ba­jo el matri­mo­nio se comu­ni­ca a tra­vés de Sky­pe con sus fami­lia­res del país asiá­ti­co, para ente­rar­se de los por­me­no­res que tras­cien­den en la tie­rra natal.

El nudo dra­má­ti­co del rela­to se pro­du­ce cuan­do una fuer­te tor­men­ta des­tru­ye la casa que poseen en Viet­nam y Tam deses­pe­ra­da­men­te tra­ta de que su her­mano le ayu­de a repa­rar­la. Ese inci­den­te gene­ra la nota diver­gen­te del matri­mo­nio en la medi­da que el deseo de Tam es even­tual­men­te retor­nar a Viet­nam mien­tras que su mujer, que está recién apren­dien­do el ale­mán para inser­tar­se mejor en el medio social de Ale­ma­nia, no desea vol­ver por­que muy pron­to nace­rá aquí su nie­to que­rien­do por lo tan­to afin­car­se defi­ni­ti­va­men­te en el país.

Cier­ta­men­te la emi­gra­ción y des­arrai­go no cons­ti­tu­yen fenó­me­nos nove­do­sos pero lo impor­tan­te del docu­men­tal es la for­ma sen­ci­lla y diá­fa­na de trans­mi­tir las inquie­tu­des y sen­ti­mien­tos que emer­gen del exi­lio así como el de la repa­tria­ción en la medi­da que cada per­so­na pue­de expe­ri­men­tar­lo de mane­ra diferente.

The 8th. (Irlan­da)

Las direc­to­ras Aideen Kane, Lucy Ken­nedy y Mae­ve O’Boy­le con­si­de­ran en esta pelí­cu­la el urti­can­te tópi­co del abor­to en Irlan­da vin­cu­la­do con un acon­te­ci­mien­to que tuvo lugar en 1983. En ese enton­ces la mayo­ría del pue­blo irlan­dés votó por la octa­va enmien­da de la Cons­ti­tu­ción que per­mi­tió otor­gar el dere­cho a la vida de los nona­tos que se están ges­tan­do en el vien­tre materno. A tra­vés de las déca­das siguien­tes los par­ti­da­rios del abor­to legal estu­vie­ron luchan­do para la dero­ga­ción de esa enmien­da den­tro del mar­co de una socie­dad con­ser­va­do­ra y católica.

La acción se desa­rro­lla en 2017 expo­nien­do la lucha lle­va­da a cabo en Irlan­da por quie­nes abo­gan por el abor­to en una épo­ca don­de va pre­do­mi­nan­do un medio social más libe­ral y secu­lar. Eso ha moti­va­do que bajo gran pre­sión el gobierno, des­pués de reci­bir las reco­men­da­cio­nes de un comi­té par­la­men­ta­rio, haya deci­do rea­li­zar un refe­rén­dum en mayo de 2018 a fin de que la ciu­da­da­nía se pro­nun­cie al respecto.

Duran­te los meses pre­vios a la cru­cial vota­ción, a tra­vés de entre­vis­tas efec­tua­das las rea­li­za­do­ras reco­gen las opi­nio­nes de quie­nes sus­ten­tan el cri­te­rio de la “pro vida” como así las de los par­ti­da­rios de la “pro elec­ción”; entre éstos últi­mos se des­ta­can los esfuer­zos rea­li­za­dos por la vete­ra­na aca­dé­mi­ca femi­nis­ta Ailbhe Smith y la acti­vis­ta Andrea Horan quie­nes ela­bo­ran una estra­te­gia a fin de que el resul­ta­do del refe­rén­dum per­mi­ta satis­fa­cer el recla­mo de la cau­sa feme­ni­na en poder dis­po­ner de su pro­pio cuerpo.

Con un rit­mo deci­di­da­men­te ágil, el espec­ta­dor acu­de a un deba­te apa­sio­na­do don­de final­men­te el 66 % de la ciu­da­da­nía irlan­de­sa se incli­nó por la supre­sión de la cues­tio­na­da enmien­da. El resul­ta­do obte­ni­do ade­más de rei­vin­di­car los dere­chos de la mujer sig­ni­fi­ca un hito de los nue­vos vien­tos que soplan en Irlan­da tra­tan­do de supe­rar el auto­ri­ta­ris­mo patriar­cal tan arrai­ga­do en dicho país.

Niña Mamá / Mother Child (Argen­ti­na)

Nue­va­men­te el abor­to es con­si­de­ra­do en la pro­gra­ma­ción de Hot Docs en el docu­men­tal diri­gi­do y escri­to por Andrea Tes­ta. La direc­to­ra lle­vó su cáma­ra a los con­sul­to­rios de hos­pi­ta­les públi­cos del conur­bano de la ciu­dad de Bue­nos Aires para con­si­de­rar algu­nos casos de jóve­nes muje­res que ya son madres o que están pró­xi­mas a serlo.

Median­te entre­vis­tas rea­li­za­das por visi­ta­do­ras socia­les y a veces por enfer­me­ras a quie­nes nun­ca se les ve el ros­tro se sabe de la suer­te corri­da por las entre­vis­ta­das que en gene­ral pro­vie­nen de sec­to­res humil­des. En este docu­men­tal fil­ma­do en blan­co y negro, pro­ba­ble­men­te para la lograr una expre­sión más natu­ral y rea­lis­ta de las muje­res, se lle­ga a saber de una varie­dad de casos vin­cu­la­dos con la mater­ni­dad así como la pro­vo­ca­ción del abor­to. Entre algu­nos de los mis­mos se encuen­tran el de una futu­ra mamá que a las 38 sema­nas de emba­ra­zo ha sido obje­to de crue­les ata­ques por su pare­ja; la situa­ción de una madre de 4 hijos que no pue­de afron­tar a tener otro más o bien quien ha que­da­do emba­ra­za­da por haber sido vio­la­da. En las mani­fes­ta­cio­nes de estas muje­res que­da refle­ja­do el des­cui­do de no uti­li­zar anti­con­cep­ti­vos o bien la ausen­cia de edu­ca­ción sexual como en el caso de una futu­ra mamá de tan solo 12 años de edad.

Es alec­cio­na­dor el pro­pó­si­to de Tes­ta en mos­trar cómo la vul­ne­ra­bi­li­dad, el aban­dono así como el ende­ble con­tex­to fami­liar pue­den ori­gi­nar emba­ra­zos no desea­dos. Sin embar­go, su enfo­que no resul­ta del todo satis­fac­to­rio por care­cer de la pro­fun­di­dad nece­sa­ria en la inter­ac­ción esta­ble­ci­da entre las visi­ta­do­ras socia­les y las entre­vis­ta­das; eso moti­va a que cada entre­vis­ta fina­li­ce de mane­ra incon­clu­sa. Con todo es loa­ble la con­duc­ta asu­mi­da por las entre­vis­ta­do­ras al tra­tar de ofre­cer a estas “niñas madres” el estí­mu­lo nece­sa­rio para que pue­dan avi­zo­rar un hala­güe­ño porvenir.

El Últi­mo Arque­ro / The Last Archer (Espa­ña)

Un film cáli­do y humano es el que la novel direc­to­ra Dácil Man­ri­que de Lara ofre­ce en este home­na­je tri­bu­ta­do a su que­ri­do abue­lo, el renom­bra­do pin­tor y acua­re­lis­ta espa­ñol Alber­to Manrique.

Des­pués de haber per­ma­ne­ci­do 23 años en Madrid la rea­li­za­do­ra retor­na a la Gran Cana­ria, el hogar de sus ante­ce­so­res, con el pro­pó­si­to de devol­ver­le al vie­jo artis­ta la memo­ria per­di­da en 1992 a cau­sa de un acci­den­te cerebrovascular.

En un via­je de explo­ra­ción de la memo­ria Dácil pasa revis­ta a la vida per­so­nal y pro­fe­sio­nal del pin­tor a tra­vés de las con­ver­sa­cio­nes man­te­ni­das con él y con su que­ri­da abue­la vio­li­nis­ta Yeya Milla­res, como asi­mis­mo repa­sa los dia­rios de ambos, acu­de a un álbum de vie­jas foto­gra­fías y ve cin­tas hoga­re­ñas fil­ma­das en Súper 8.

Lo que espe­cial­men­te des­ta­ca la direc­to­ra es que habien­do sido hija de madre sol­te­ra, cuyo padre bio­ló­gi­co se negó a ofre­cer­le el ape­lli­do por lar­go tiem­po ‑aun­que final­men­te ella lo rechazó‑, fue cria­da por sus abue­los quie­nes le ofre­cie­ron su entra­ña­ble amor en el mar­co de un fas­ci­nan­te uni­ver­so que ellos supie­ron for­jar. Median­te los recuer­dos que van sur­gien­do en Dácil hay algu­nas ins­tan­cias tris­tes vivi­das en su ado­les­cen­cia que le han deja­do ago­bian­tes pesa­di­llas, pero ha sido el arte de su abue­lo que la ha ayu­da­do a supe­rar­las. Si hay algo que la direc­to­ra lamen­ta pro­fun­da­men­te es que el artis­ta no haya podi­do con­tem­plar su docu­men­tal debi­do a su dece­so acae­ci­do en mar­zo de 2018. Con un final con­mo­ve­dor e impreg­na­do de poe­sía Dácil mani­fies­ta haber ele­gi­do un padre que fue su abue­lo como así tam­bién de haber ele­gi­do un lega­do que es el de su mun­do mági­co que tie­ne el poder de cam­biar la realidad.

En esen­cia, el públi­co asis­te a un her­mo­so docu­men­tal don­de ade­más de haber­lo diri­gi­do su auto­ra igual­men­te par­ti­ci­pó en el guión, la foto­gra­fía y en el montaje.

Una lis­ta com­ple­ta de los docu­men­ta­les se obtie­ne en www.hotdocs.ca

.

HOT DOCS 2020 (Pri­me­ra Parte)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Tal como se anti­ci­pó sema­nas atrás la 27ª edi­ción de Hot Docs, el más impor­tan­te Fes­ti­val de Cine Docu­men­tal de Cana­dá, no pudo rea­li­zar­se como ori­gi­nal­men­te esta­ba pro­gra­ma­do entre el 30 de abril y 10 de mayo por la pan­de­mia exis­ten­te. En con­se­cuen­cia, la mues­tra ofre­ce­rá más de 140 títu­los que serán difun­di­dos en línea para la pro­vin­cia de Onta­rio des­de el 28 de mayo has­ta el 6 de junio en la pla­ta­for­ma Home TVOD de www.hotdocs.ca don­de igual­men­te se inclu­ye la lis­ta de los fil­mes par­ti­ci­pan­tes. Según su dis­po­ni­bi­li­dad, bue­na par­te de los títu­los podrán ser vis­tos has­ta el 24 de junio.

He aquí la eva­lua­ción de cin­co de los docu­men­ta­les que serán presentados.

The Pain­ter and the Thief (Norue­ga)

Con este sor­pren­den­te film el direc­tor Ben­ja­min Ree prue­ba que a veces la reali­dad pue­de supe­rar a la más increí­ble fic­ción. Como si se tra­ta­ra del sín­dro­me de Esto­col­mo en don­de la víc­ti­ma de un secues­tro man­tie­ne un víncu­lo afec­ti­vo con su cap­tor, algo pare­ci­do acon­te­ce en la rela­ción man­te­ni­da de una pin­to­ra con el ladrón que le sus­tra­jo uno de sus tra­ba­jos realizados.

En este caso la artis­ta che­co­es­lo­va­ca Bar­bo­ra Kysil­ko­va vivien­do en Norue­ga se impo­ne que dos telas suyas expues­tas en una gale­ría de arte de Oslo fue­ron sus­traí­das audaz­men­te por dos ladro­nes quie­nes al poco tiem­po fue­ron aprehen­di­dos. Uno de ellos es Karl-Ber­til Nord­land, de 30 años de edad con su cuer­po total­men­te tatua­do, quien con­fe­só su deli­to decla­ran­do que igno­ra­ba lo que pasó con el cua­dro que sus­tra­jo. Del otro ladrón poco se sabe aun­que eso no ami­no­ra el inte­rés de la his­to­ria relatada

Curio­sa­men­te Karl-Ber­til, que cuen­ta con un pron­tua­rio de haber esta­do 8 años en pri­sión ade­más de ser adic­to a las dro­gas, atrae la aten­ción de Bar­bo­ra quien desea pin­tar­lo. A par­tir del momen­to en que élo se con­vier­te en su mode­lo comien­za a sur­gir un extra­ño víncu­lo con la pin­to­ra. Así ella lle­ga a saber que este suje­to tuvo una tris­te infan­cia al haber sido aban­do­na­do por su madre, con un padre ausen­te y su pos­te­rior invo­lu­cra­ción con una pan­di­lla criminal.

Fil­ma­do a tra­vés de un perío­do de 3 años, el direc­tor mues­tra cómo esa anó­ma­la rela­ción se vuel­ve más inten­sa al pun­to tal que la pare­ja de Bar­bo­ra comien­za a refle­jar su inco­mo­di­dad fren­te a la acti­tud asu­mi­da por ella. Si bien intri­ga cono­cer cuál es el moti­vo que pudo impul­sar a esta mujer a seguir fomen­tan­do estaa rela­ción, la res­pues­ta esta­ría en la satis­fac­ción per­so­nal de haber logra­do la reha­bi­li­ta­ción de un ser com­ple­ta­men­te mar­gi­na­do de la socie­dad; así por pri­me­ra vez Karl-Ber­til encuen­tra en ella un sus­tan­cial apo­yo y genuino afec­to humano que había des­co­no­ci­do en su vida has­ta el momen­to de haber­la cono­ci­do. Esen­cial­men­te, Ree ofre­ce un admi­ra­ble rela­to psi­co­ló­gi­co acer­ca de la com­ple­ja con­di­ción huma­na que muchos guio­nis­tas habrían desea­do lograr para un film de ficción.

Ade­más de su pre­sen­ta­ción vir­tual en este Fes­ti­val, el docu­men­tal pue­de ver­se en las más impor­tan­tes pla­ta­for­mas VOD que ope­ran en Canadá.

El Agen­te Topo / The Mole Agent (Chi­le-Esta­dos Unidos-Alemania-Holanda-España)

Nue­va­men­te el espec­ta­dor se enfren­ta con otro nota­ble docu­men­tal que adquie­re las carac­te­rís­ti­cas de una inge­nio­sa pelí­cu­la de fic­ción. La rea­li­za­do­ra y guio­nis­ta Mai­te Alber­di, pre­sen­ta a Rómu­lo Ait­ken, un pro­fe­sio­nal detec­ti­ve chi­leno quien se apres­ta a satis­fa­cer los reque­ri­mien­tos de una de sus clien­tes cuya madre de edad mayor resi­de en un asi­lo de ancia­nos de Chi­le. Ella desee que se inves­ti­gue las con­di­cio­nes en que su pro­ge­ni­to­ra se encuen­tra por­que teme que no esté bien tra­ta­da. En con­se­cuen­cia, Rómu­lo publi­ci­ta una ofer­ta de empleo diri­gi­da a per­so­nas entre 80 y 90 años a fin de con­tra­tar a una de ellas para que se ocu­pe del asun­to. El ele­gi­do es Ser­gio Chamy, un recien­te viu­do de 83 años, quien para eje­cu­tar su misión debe apa­ren­tar que desea vivir en dicha resi­den­cia. Una vez ingre­sa­do a la mis­ma, de mane­ra encu­bier­ta tra­ta de ubi­car a la ancia­na en cues­tión lla­ma­da Sonia Pérez y deter­mi­nar si hay algo que allí no mar­cha ade­cua­da­men­te. Esa tarea que requie­re la per­ma­nen­cia de Ser­gio en ese hogar de reti­ro por un perío­do de 3 meses impli­ca que él median­te el uso del whatsapp de su celu­lar envíe un repor­te dia­rio a Rómu­lo sobre la mar­cha de la investigación.

¿Por qué la hija de Sonia no visi­ta a su madre perió­di­ca­men­te en lugar de recu­rrir a ter­ce­ros para que inves­ti­guen su esta­do? Si el film fue­se de fic­ción, la pre­gun­ta sería racio­nal­men­te legí­ti­ma pero como se tra­ta de un docu­men­tal es nece­sa­rio ren­dir­se a la evi­den­cia y no cues­tio­nar. En todo caso, de la mane­ra más disi­mu­la­da posi­ble Ser­gio loca­li­za la habi­ta­ción de la seño­ra Pérez y des­cu­bre que se tra­ta de una mujer de esca­sa socia­bi­li­dad y no dis­pues­ta a alter­nar con él; eso no lo disua­de de veri­fi­car dia­ria­men­te si efec­ti­va­men­te expe­ri­men­ta algún tipo de aco­so físi­co o moral por par­te de quie­nes están a car­go del establecimiento.

Con un espí­ri­tu entre serio y joco­so la direc­to­ra enfo­ca a este ave­za­do agen­te topo quien al poco tiem­po logra gran­jear­se la sim­pa­tía y cari­ño de los resi­den­tes inte­gra­dos en su vas­ta mayo­ría por muje­res en don­de algu­nas de ellas desea­rían enta­blar con él una rela­ción sentimental.

A tra­vés de esta verí­di­ca his­to­ria, Alber­di trans­mi­te la vul­ne­ra­bi­li­dad y sole­dad que atra­vie­san los ancia­nos en el cre­púscu­lo de sus vidas al ser igno­ra­dos u olvi­da­dos por sus fami­lia­res más cer­ca­nos a medi­da que sus cuer­pos van fra­gi­li­zán­do­se y las memo­rias se vuel­ven pau­la­ti­na­men­te más borro­sas. De este modo este film de espio­na­je capaz de intri­gar y pro­du­cir momen­tos de fran­co humor se con­vier­te a la pos­tre en un docu­men­to emo­ti­vo capaz de sen­si­bi­li­zar sin gol­pes bajos la fibra ínti­ma del espec­ta­dor tal como suce­dió con el públi­co que la aplau­dió calu­ro­sa­men­te en oca­sión de su estreno mun­dial en el Fes­ti­val de Sundance.

Bullet­proof (Esta­dos Unidos)

El docu­men­ta­lis­ta ame­ri­cano Todd Chand­ler ana­li­za una tris­te reali­dad como lo es la vio­len­cia que se vie­ne regis­tran­do en su país y la posi­bi­li­dad de man­te­ner­se a sal­vo cuan­do la mis­ma esta­lla en el ámbi­to escolar.

Ade­más de cineas­ta el direc­tor es tam­bién un pro­fe­sor de Brooklyn Colle­ge y en tal sen­ti­do para rea­li­zar este film se ins­pi­ró en las con­ver­sa­cio­nes man­te­ni­das por un gru­po de estu­dian­tes que se refe­rían al des­co­mu­nal tiro­teo masi­vo que tuvo lugar en 2015 en el Cen­tro de Estu­dios Supe­rio­res Ump­qua del esta­do de Ore­gón. Eso lo impul­só a visi­tar varias escue­las, gim­na­sios de entre­na­mien­to y a asis­tir a con­fe­ren­cias sobre el tema a lo lar­go de Esta­dos Uni­dos. La expe­rien­cia obte­ni­da es trans­mi­ti­da por Chand­ler en este docu­men­tal mos­tran­do algu­nos de los ritua­les que tie­nen lugar den­tro y alre­de­dor de los esta­ble­ci­mien­tos esco­la­res. Ade­más de las ansie­da­des y temo­res de los jóve­nes estu­dian­tes y sus padres, el film mues­tra los simu­la­cros de ais­la­mien­tos, prác­ti­cas de base­ball, entre­na­mien­to de los maes­tros en el mane­jo de armas, detec­to­res de meta­les, etc.

Que­da por com­pro­bar has­ta qué pun­to las moda­li­da­des adop­ta­das podrán ser pues­tas “a prue­ba de balas”, tal como lo anti­ci­pa el títu­lo del film; de todos modos que­da como balan­ce un pro­vo­ca­ti­vo docu­men­tal muy bien tra­ta­do y edi­ta­do que per­mi­te medi­tar sobre la mane­ra en que el temor gene­ra­do en las escue­las por la vio­len­cia de las armas de fue­go va modi­fi­can­do el com­por­ta­mien­to cul­tu­ral del país en mate­ria de segu­ri­dad y con­trol de la misma.

Les­sons of Love (Polo­nia)

Con deli­ca­da sen­si­bi­li­dad feme­ni­na las rea­li­za­do­ras Mal­gor­za­ta Golis­zews­ka y Kasia Mate­ja retra­tan mag­ní­fi­ca­men­te a una mujer pola­ca quien en el oto­ño de su vida adop­ta la deci­sión de rein­ven­tar­se a sí misma.

La pro­ta­go­nis­ta es Jola de 69 años de edad quien des­pués de 45 años de matri­mo­nio con un mari­do abu­si­vo y alcohó­li­co de quien nun­ca reci­bió el míni­mo afec­to deci­de aban­do­nar­lo en la casa de Ita­lia don­de habi­ta­ba para retor­nar a Polo­nia, su tie­rra natal. De carác­ter vivaz y radian­te, cui­dan­do de man­te­ner su ros­tro de mane­ra impe­ca­ble y estar en toda oca­sión estu­pen­da­men­te ves­ti­da, vuel­ve a fre­cuen­tar a sus ami­gas de lar­ga data quie­nes en mayor o menor medi­da tam­bién han debi­do supe­rar pro­ble­mas de vio­len­cia domés­ti­ca. Para­le­la­men­te, dada su afi­ción al can­to reci­be de una ins­truc­to­ra lec­cio­nes per­ti­nen­tes para afi­nar su voz, al mis­mo tiem­po que se dedi­ca a escri­bir poe­mas y can­cio­nes. En las cla­ses de bai­le a las que asis­te para gen­te de la ter­ce­ra edad cono­ce a Woj­tek, un hom­bre de unos años mayor que ella con quien ini­cia una rela­ción sen­ti­men­tal. A tra­vés de ese víncu­lo Jola se sien­te feliz al expe­ri­men­tar por pri­me­ra vez la dicha del amor como tam­bién por ser tra­ta­da con máxi­ma con­si­de­ra­ción, res­pe­to y cariño.

Golis­zews­ka y Mate­ja logran cap­tar, en varias opor­tu­ni­da­des a tra­vés de pri­me­ros pla­nos, los sen­ti­mien­tos de esta mujer quien devo­ta­men­te cató­li­ca y ade­más por temor a las reac­cio­nes vio­len­tas de su mari­do no está deci­di­da a pedir­le el divor­cio para casar­se con Woj­tek. De todos modos, ella no duda en unir­se a él y apro­ve­char todo lo que la vida aún pue­de ofre­cer­le a pesar de la gra­ve enfer­me­dad que la amenaza.

Valo­ran­do el espí­ri­tu de eman­ci­pa­ción feme­ni­na y el deseo de dis­fru­tar la feli­ci­dad lle­ga­da tar­día­men­te, el docu­men­tal ofre­ce el emo­ti­vo retra­to de una mujer vale­ro­sa dis­pues­ta a seguir luchan­do has­ta el últi­mo suspiro.

A Colom­bian Family (Dina­mar­ca)

La rea­li­za­do­ra y antro­pó­lo­ga dane­sa Tan­ja Wol Søren­sen cono­ci­da en Cana­dá por haber pre­sen­ta­do en 2016 el cor­to­me­tra­je docu­men­tal Tar­get en Hot Docs, aho­ra retor­na con su pri­mer lar­go­me­tra­je en don­de con­si­de­ra la com­pli­ca­da rela­ción entre una madre y su hija en el con­tex­to del esce­na­rio polí­ti­co que vive actual­men­te Colombia.

Des­pués de apro­xi­ma­da­men­te medio siglo de con­flic­to entre el gobierno colom­biano y la gue­rri­lla de las Fuer­zas Arma­das Revo­lu­cio­na­rias de Colom­bia (FARC) final­men­te las nego­cia­cio­nes man­te­ni­das entre ambas par­tes con­du­je­ron a un acuer­do de paz fir­ma­do en noviem­bre de 2016. Duran­te los agi­ta­dos años que ensom­bre­ció al país, Ruby, una abne­ga­da acti­vis­ta polí­ti­ca, dejó en segun­do plano la aten­ción de su hija Yira quien duran­te su infan­cia se sin­tió afec­ta­da por ese moti­vo ade­más del hecho de haber per­di­do a su padre envuel­to igual­men­te en esa lucha.

Habien­do emi­gra­do a Cuba don­de se gra­duó de médi­ca ade­más de haber­se casa­do y ser madre de una niña, des­pués de 10 años de exi­lio Yira retor­na a Colom­bia para tra­tar de recon­ci­liar­se con su madre. A pesar del acuer­do de paz, duran­te el pre­sen­te gobierno del pre­si­den­te Yvan Duque aún sub­sis­te la acción de gru­pos para­mi­li­ta­res que come­ten ase­si­na­tos polí­ti­cos a líde­res socia­les; por esa razón esta hija tra­ta de con­ven­cer a Ruby de que se una a ella en el exi­lio sobre todo tenien­do en cuen­ta que ha reci­bi­do ame­na­zas de muer­te en la medi­da que ella es una ardien­te defen­so­ra de los dere­chos humanos.

Søren­sen trans­mi­te mag­ní­fi­ca­men­te el víncu­lo entre dos seres que se quie­ren entra­ña­ble­men­te a pesar de las dife­ren­cias exis­ten­tes. Cla­ra­men­te que­da esta­ble­ci­do que para Yuri la pro­tec­ción de la fami­lia y el amor que como madre pue­de dar­le a su hija adquie­ren prio­ri­dad; por su par­te, reco­no­cien­do los argu­men­tos sus­ten­ta­dos por su hija, Ruby no pue­de dejar de lado su fuer­te con­vic­ción polí­ti­ca enten­dien­do que debe seguir mili­tan­do y no clau­di­car en su pro­pó­si­to de defen­der a los sub­yu­ga­dos campesinos.

Con un final deci­di­da­men­te abier­to, este sóli­do docu­men­tal deja sin res­pues­ta a la pre­gun­ta sobre cómo con­ci­liar el amor mater­nal con los idea­les polí­ti­cos sustentados.

Remar­ca­ble Reportero

THIS IS NOT A MOVIE. Cana­dá-Ale­ma­nia, 2019. Un film de Yung Chang. Dis­po­ni­ble en VOD en las pla­ta­for­mas de cinemaduparc.ca y/o cinemamoderne.com

Con el aus­pi­cio­so ante­ce­den­te de haber sido pre­mia­do en varios de sus pre­vios docu­men­ta­les, el direc­tor cana­dien­se Yung Chang retor­na con otro tra­ba­jo remar­ca­ble que adquie­re rele­van­cia en los tiem­pos que corren. Aquí enfo­ca su aten­ción en el perio­dis­ta y corres­pon­sal bri­tá­ni­co Robert Fisk quien a lo lar­go de medio siglo de carre­ra pro­fe­sio­nal ha repor­ta­do los más dra­má­ti­cos y vio­len­tos con­flic­tos que han y siguen afec­tan­do al mundo.

Robert Fisk

Aun­que ya han habi­do varios y muy bue­nos docu­men­ta­les refe­ri­dos a la acción de los repor­te­ros de gue­rra, lo que dis­tin­gue a This Is Not a Movie es el énfa­sis pues­to en la infor­ma­ción trans­mi­ti­da en for­ma direc­ta por quie­nes, como en el caso de Fisk, arries­gan su vida en las regio­nes con­flic­ti­vas a fin de dar a cono­cer lo que están presenciando.

Con­si­de­ra­do como uno de los más impor­tan­tes corres­pon­sa­les del mun­do, habien­do gana­do más de 20 tro­feos impor­tan­tes en su carre­ra, Robert Fisk comen­zó a des­ta­car­se en la déca­da del 70 don­de tra­ba­jan­do para el dia­rio The Times of Lon­don repor­tó des­de Bel­fast los suce­sos acae­ci­dos en ese enton­ces en esa tur­bu­len­ta región; cuan­do el perió­di­co fue adqui­ri­do por Rupert Mur­doch, su nue­vo pro­pie­ta­rio cues­tio­nó el rela­to de sus his­to­rias limi­tan­do la liber­tad de expre­sión en divul­gar los hechos tal como suce­dían; por esa razón Fisk deci­dió dejar su pues­to y en 1989 comen­zó a tra­ba­jar para The Inde­pen­dent. Entre varios de los hitos de su carre­ra se encuen­tran los repor­tes de la masa­cre de Sabra y Sha­ti­la de 1982 en El Líbano, la inva­sión sovié­ti­ca de Afga­nis­tán de 1979, los san­grien­tos acon­te­ci­mien­tos de la gue­rra civil de Siria así como la cri­sis de los refugiados.

La cáma­ra de Yung Chang sigue en 2018 al repor­te­ro en el cam­po de acción reco­rrien­do los deso­la­dos pano­ra­mas cau­sa­dos por la gue­rra y es en ese pro­ce­so don­de el docu­men­ta­lis­ta des­ta­ca la labor de Fisk en su come­ti­do de ver y trans­mi­tir de pri­me­ra mano lo que obser­va evi­tan­do cual­quier dis­tor­sión de la noti­cia. Es en tal sen­ti­do que su labor ha resul­ta­do con­tro­ver­ti­da por­que la esen­cia de la ver­dad lle­ga a enfu­re­cer a cier­tos polí­ti­cos que con­si­de­ran a los perio­dis­tas como enemi­gos del pueblo.

Tra­tan­do de man­te­ner la pru­den­cial dis­tan­cia para que su tes­ti­mo­nio resul­te lo más obje­ti­vo posi­ble, el repor­te­ro pro­si­gue su inva­lua­ble labor vol­can­do su pasión en lo que efec­túa tal como anhe­ló rea­li­zar­lo des­pués de haber vis­to la pelí­cu­la Foreign Corres­pon­dent (1940) de Alfred Hitch­cock que le sir­vió de ins­pi­ra­ción. Al revés de los films aquí no hay gana­dor alguno y es posi­ble que Fisk con su tra­ba­jo no lle­gue a cam­biar la rei­nan­te reali­dad; pero como él bien aco­ta “aun­que no se gane la par­ti­da es posi­ble per­der­la si uno no con­ti­núa luchan­do”. Es por ello que en la era de “fake news”, lo que Fisk rea­li­za adquie­re capi­tal tras­cen­den­cia dado que la noti­cia trans­mi­ti­da lle­ga a ser autén­ti­ca cuan­do su autor la obtie­ne en el esce­na­rio don­de trans­cu­rre y no recu­rre a You­Tu­be o a fuen­tes secun­da­rias de infor­ma­ción. Jor­ge Gutman