Un Estu­pen­do Unipersonal

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

BOY FALLS FROM THE SKY. Tex­to y Actua­ción: Jake Eps­tein – Direc­ción: Robert McQueen – Direc­ción y Super­vi­sión Musi­cal, Orques­ta­ción y Arre­glos: Daniel Abraham­son – Músi­cos: Daniel Abraham­son, Sri­kanth Nara­ya­nan y Chris­ti­na Beaudry-Cár­de­nas — Esce­no­gra­fía: Bran­don Klei­man –Ilu­mi­na­ción: Chris Malkows­ki – Geren­cia de Pro­duc­ción y Dise­ño de Soni­do: Erik Richards. Asis­ten­te de Pro­duc­ción: Emma­nue­lle So. Dura­ción: 75 minu­tos sin entre­ac­to– Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 10 de Diciem­bre de 2023 en el Segal Cen­ter.(segalcentre.org)

En este sober­bio espec­tácu­lo del Segal Cen­tre, el públi­co tie­ne opor­tu­ni­dad de apre­ciar al mul­ti­fa­cé­ti­co actor, can­tan­te, gui­ta­rris­ta y ani­ma­dor cana­dien­se que es Jacob Lee Eps­tein, más cono­ci­do artís­ti­ca­men­te como Jake Epstein.

(Foto: Matthew MacQuarrie-Cottle)

En un diná­mi­co monó­lo­go que abar­ca poco más de una hora, el artis­ta pasa revis­ta a su vida acom­pa­ña­do por tres sóli­dos músi­cos que inclu­yen a Daniel Abraham­son (tecla­do elec­tró­ni­co), Sri­kamth Nara­ya­ma (bajo eléc­tri­co) y Chris­ti­na Beaudry-Cár­de­nas (bate­ría).

Des­pués de su pre­sen­ta­ción inter­pre­tan­do con su gui­ta­rra el cele­bra­do tema Razz­le Dazz­le de la exi­to­sa come­dia musi­cal Chica­go, Eps­tein comien­za su expo­si­ción seña­lan­do la gran pasión que des­de su infan­cia sin­tió por la actua­ción tea­tral cuan­do jun­to con su fami­lia solía via­jar a New York para ver los shows de Broad­way, imi­tan­do con su her­ma­na a los artis­tas actuantes.

Gran par­te del rela­to se aso­cia a los alti­ba­jos expe­ri­men­ta­dos en su carre­ra. Así cuan­do de ado­les­cen­te con­cur­só para par­ti­ci­par en uno de los roles de Spring Awa­ke­ning fue recha­za­do por­que era dema­sia­do alto para su edad. Eso moti­vó a escri­bir el tema Appa­rently I’m Too Tall en el que lamen­ta esa cir­cuns­tan­cia, hacien­do alu­sión a algu­nos acto­res cono­ci­dos cuya altu­ra no cons­ti­tu­yó un obs­tácu­lo para lograr el éxi­to. Final­men­te cuan­do tiem­po des­pués obtie­ne el papel pro­ta­gó­ni­co de ese musi­cal en el tea­tro Nether­land de Chica­go, su actua­ción mere­ció crí­ti­cas negativas.

(Foto: Matthew MacQuarrie-Cottle)

Con el ingre­so obte­ni­do par­ti­ci­pan­do en la serie tele­vi­si­va Degras­si the Next Gene­ra­tion él vive en New York tra­tan­do de que su sue­ño se con­vier­ta en reali­dad en una come­dia musi­cal de Broad­way; eso lo logra al ser ele­gi­do como pro­ta­go­nis­ta del musi­cal Spi­der-Man: Turn Off the Dark en don­de en una de sus repre­sen­ta­cio­nes uno de los asis­ten­tes es nada menos que Paul McCart­ney quien des­pués de la fun­ción lo salu­da en su cama­rín. Es en esa come­dia don­de una de las can­cio­nes es Boy Falls from the Sky, títu­lo de esta pro­duc­ción; asi­mis­mo resul­ta impre­sio­nan­te cómo Eps­tein rela­ta las lesio­nes que sufrió en uno de los peli­gro­sos sal­tos aéreos.

El seg­men­to final del show está dedi­ca­do al musi­cal Beau­ti­ful: The Caro­le King Story en el que Eps­tein tie­ne oca­sión de rela­tar algu­nos de los por­me­no­res acae­ci­dos duran­te los ensa­yos en don­de Carol King indi­có a Eps­tein qué es lo que ella desea­ría que él tuvie­ra en cuen­ta al asu­mir el rol de Gerry Gof­fin, el ex mari­do de la céle­bre cantante.

Este espec­tácu­lo se dis­tin­gue por el extra­or­di­na­rio caris­ma des­ple­ga­do por Eps­tein como nota­ble actor y estu­pen­do narra­dor. Como tal viva­men­te trans­mi­te qué es lo que sien­te un artis­ta fren­te a un nume­ro­so públi­co y tener que supe­rar el ner­vio­sis­mo que lo envuel­ve, sobre todo cuan­do en la audien­cia se hallan sus padres y her­ma­na. Asi­mis­mo, su des­en­vol­tu­ra en el esce­na­rio del Segal es admi­ra­ble brin­dan­do pate­tis­mo, emo­ción, encan­to y ter­nu­ra en cada una de las anéc­do­tas rela­ta­das. Sin des­car­tar los méri­tos de la direc­ción escé­ni­ca de Robert McQueen, Eps­tein cons­ti­tu­ye el alma del espec­tácu­lo; él ha sabi­do rela­tar su his­to­ria inter­ca­lan­do armo­nio­sa­men­te los núme­ros musi­ca­les en don­de con su expre­si­va voz inter­pre­ta las can­cio­nes don­de ade­más de las ya men­cio­na­das se inclu­yen inol­vi­da­bles melo­días de remar­ca­bles musi­ca­les de Broad­way como es el caso de Caba­ret y en don­de se refie­re a su encuen­tro con Joey Grey a quien tan­to admira.

Como bro­che de oro, Eps­tein fina­li­za su show uni­per­so­nal con su mag­ní­fi­ca entre­ga de la her­mo­sa bala­da Gold del musi­cal Once. En suma, Boy Falls From the Sky es uno de esos raros espec­tácu­los que deja la agra­da­ble sen­sa­ción de seguir dis­fru­tán­do­lo una vez con­clui­da su repre­sen­ta­ción; de allí que esta pro­duc­ción del Segal Cen­tre mere­ce ser vis­ta sin reser­va alguna.

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Ana­li­zan­do la Moti­va­ción de una Tragedia

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

PRO­JET POLY­TECH­NI­QUE.  Idea y Tex­to: Marie-Joan­ne Bou­cher y Jean-Marc Dalphond –  Dra­ma­tur­gia: Docu­men­tal y Cola­bo­ra­ción del Tex­to: Alex Iva­no­vi­ci y Anna­bel Sou­tar – Direc­ción: Marie-Josée Bas­tien – Cola­bo­ra­ción del Tex­to: Stephan Allard — Elen­co: Stephan Allard, Mus­tapha Ara­mis, Lamia Benha­ci­ne, Marie-Joan­ne Bou­cher, Jean-Marc Dalphond, Este­lle Esse, Julie Mcin­nes, Jules Ron­fard y Cynthia Wu-Maheux – Esce­no­gra­fía: Marie-Renée Bour­get Har­vey — Ves­tua­rio: Cynthia St-Gelais – Ilu­mi­na­ción: Etien­ne Bou­cher – Video: Ame­lia Scott — Músi­ca: Ludo­vic Bon­nier – Sono­ri­sa­ción: Phi­lip­pe Robert -. Asis­ten­cia de Direc­ción: Stépha­nie Capis­tran-Lalon­de — Dura­ción: 2 horas y 50 minu­tos con entre­ac­to. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 13 de diciem­bre de 2023 en el Théâ­tre du Nou­veau Mon­de (www.tnm.qc.ca)

Innu­me­ra­bles veces se ha sos­te­ni­do que cono­cer la his­to­ria de lo que pasó per­mi­te avi­zo­rar un futu­ro más pro­mi­so­rio para que los even­tos nega­ti­vos del pasa­do no vuel­van a suce­der. Eso es lo que ha impul­sa­do a los auda­ces y empren­de­do­res auto­res de esta pie­za a efec­tuar una inves­ti­ga­ción ten­dien­te a com­pren­der la masa­cre his­tó­ri­ca del fatí­di­co 6 de diciem­bre de 1989 en don­de 14 muje­res ino­cen­tes que se encon­tra­ban en la Escue­la Poli­téc­ni­ca de la Uni­ver­si­dad de Mon­treal han sido fata­les víc­ti­mas de un abe­rran­te misó­gino lla­ma­do Marc Lépine.

(Foto: Yves Renaud)

La géne­sis de esta obra se pro­du­ce en el encuen­tro que tie­ne lugar a fines de 2018 entre los come­dian­tes Marie-Jean­ne Bou­cher y Jean-Marc Dalphond don­de en torno de una mesa de café sur­ge la idea de ela­bo­rar el Pro­yec­to Poli­téc­ni­co, sobre todo tenien­do en cuen­ta que Dalphond que en 1989 tenía 16 años sufrió la pér­di­da de su pri­ma Anne-Marie Edward, una de las víc­ti­mas. Para ello este dúo con­ta­rá como cola­bo­ra­do­res del tra­ba­jo pro­pues­to a la dra­ma­tur­ga Anna­bel Sou­tar y al actor Alex Iva­no­vi­ci quie­nes han sido los cofun­da­do­res de la com­pa­ñía Por­te Paro­le dedi­ca­da al tea­tro docu­men­tal que tie­ne como misión enfo­car pro­ble­mas socio­po­lí­ti­cos nacionales.

(Foto: Yves Renaud)

De ahí en más Bou­cher y Dalphond, van imple­men­tan­do un tra­ba­jo minu­cio­so de inves­ti­ga­ción entre­vis­tan­do a dife­ren­tes per­so­nas espe­cial­men­te selec­cio­na­das para cono­cer sus opi­nio­nes sobre la nefas­ta tra­ge­dia. Para ello se han vali­do de una gra­ba­do­ra para trans­cri­bir sus comen­ta­rios duran­te los últi­mos cua­tro años, de los que van sur­gien­do situa­cio­nes con­fron­ta­do­ras. Entre algu­nos de los varios per­so­na­jes se irá sabien­do qué es lo que pien­san el ex jefe de poli­cía Jac­ques Duches­nau (Stephan Allard), el lobis­ta voce­ro de las armas Guy Morin (Stephan Allard), la perio­dis­ta Fran­ci­ne Pelle­tier (Cynthia Wu-Maheux), Natha­lie Pre­vost (Cynthia Wu-Maheux) que había sido heri­da y logra­do sobre­vi­vir de la masa­cre, el cri­mi­nal Ale­xan­dre Bis­son­net­te (Jules Ron­fard), sí como la mili­tan­te femi­nis­ta Léa Cler­mont Dion (Lamai Benha­ci­ne). Un momen­to de hon­da reper­cu­sión acon­te­ce en la entre­vis­ta con el des­pre­cia­ble sep­tua­ge­na­rio Jean-Clau­de Roche­fort (Stephan Allard) quien como viru­len­to anti­fe­mi­nis­ta en 2019, al cum­plir­se 30 años de la tra­ge­dia a tra­vés de su blog abier­ta­men­te glo­ri­fi­có a Marc Lépi­ne y por el cual ha sido sen­ten­cia­do a un año de prisión.

(Foto: Yves Renaud)

Hay varios fac­to­res que valo­ri­zan gran­de­men­te a esta pie­za. En su pri­me­ra pues­ta escé­ni­ca de tea­tro docu­men­tal Marie-Josée Bas­tien es excep­cio­nal tenien­do en cuen­ta el con­ti­nuo des­pla­za­mien­to de los per­so­na­jes en las nume­ro­sas esce­nas que la nutren; con una per­fec­ta coor­di­na­ción el resul­ta­do es ópti­mo. Algo seme­jan­te acon­te­ce con el elen­co. En su doble con­di­ción de auto­res e intér­pre­tes Bou­cher y Dalphond, no pue­den resul­tar más autén­ti­cos repre­sen­tán­do­se a sí mis­mos a la vez que con­fi­gu­ran el hilo con­duc­tor de la obra; eso no va en des­me­dro de los otros sie­te artis­tas que los secun­dan remar­ca­ble­men­te com­po­nien­do varios per­so­na­jes simul­tá­nea­men­te, sobre todo en el caso de Allard que lle­ga a con­mo­cio­nar en el rol de Roche­fort. La músi­ca de Ludo­vic Bon­nier inter­pre­ta­da por talen­to­sos ins­tru­men­tis­tas es otro ele­men­to que jue­ga a favor del espec­tácu­lo en la medi­da que a tra­vés del soni­do armo­nio­sa­men­te se ajus­ta a la varia­da gama emo­cio­nal que atra­vie­san los per­so­na­jes de este drama.

Duran­te el perío­do en que este pro­yec­to se desa­rro­lló mun­dial­men­te se han regis­tra­do más de 900 femi­ni­ci­dios, la por­ta­ción de armas de fue­go no ha dis­mi­nui­do, como así mis­mo la seve­ra vio­len­cia se mani­fies­ta en el lar­go con­flic­to de Rusia con Ucra­nia, así como en el recien­te dra­ma de Israel y Gaza. Por lo tan­to es más que bien­ve­ni­da esta valien­te obra docu­men­tal en la que que­da resal­ta­do el noble men­sa­je de sus auto­res en con­tri­buir a des­per­tar la con­cien­cia colec­ti­va para poder vivir con dig­ni­dad y repu­diar el inten­so odio sem­bra­do por el femi­ni­ci­dio, la miso­gi­nia, la isla­mo­fo­bia y el anti­se­mi­tis­mo. Sin duda algu­na Pro­jet Poly­tech­ni­que impac­ta hon­da­men­te en el áni­mo del espec­ta­dor, como es el caso de quien escri­be este comentario.

Fas­ci­nan­te Via­je Musical

Cró­ni­ca de Jor­ge Gut­man 

BEAU­TI­FUL: THE CARO­LE KING MUSI­CAL. Tex­to: Dou­glas McGrath – Músi­ca y Letra: Gerry Gof­fin, Caro­le King, Barry Mann y Cynthia Weil . – Direc­ción: Kelly Thorn­ton – Direc­ción Musi­cal: Floydd Ric­ketts Coreo­gra­fía: Jaz Sea­ley – Elen­co: Tess Ben­ger, Darren Mar­tens, Lau­ra Olaf­son, Mike Melino, Cory Woj­cik, Ellen David, Rhea Rodych Rasi­des­cu, Ruth Acheam­pong, Ala­na Ran­dall, Lisa Bell, Loui­se Cami­lle­ri, Andre Anthony, Davis Okey-Azun­nah, Dako­ta Jamal Well­man, Jeremy Car­ver-James, Cha­se Win­nicky, Matthew Flet­cher, Jonathan Pat­ter­son y Quinn Doo­ley — Esce­no­gra­fía: Gillian Gallow — Ves­tua­rio: Loui­se Bou­rret – Ilu­mi­na­ción: Hugh Cona­cher – Dise­ño de Soni­do: Syl­vin Sévigny. Asis­ten­te de Direc­ción: Jus­tin Stadnyk. Dura­ción: 2 h 30 inclu­yen­do un entre­ac­to– Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 12 de Noviem­bre de 2023 en el Segal Cen­ter.

La tem­po­ra­da 2023 – 2024 del Segal Cen­tre que­dó inau­gu­ra­da con Bea­ti­ful: The Carol King Musi­cal, una muy bue­na pro­duc­ción cen­tra­da en la carre­ra pro­fe­sio­nal de la pres­ti­gio­sa com­po­si­to­ra, pia­nis­ta, letris­ta y can­tan­te Carol King.

Tess Ben­ge (Foto: Eme­lia Hellman)

El tex­to de Dou­glas McGrath pre­sen­ta en la pri­me­ra esce­na a Caro­le (Tess Ben­ger) en el esce­na­rio de Car­ne­gie Hall tocan­do el piano y can­tan­do So Far Away. Es así que a par­tir de allí, ella pasa revis­ta de su vida. Habien­do naci­do en Brooklyn en 1942, a los 16 años de edad la per­se­ve­ran­te joven con­ven­ce a su madre (Ellen David) de que le per­mi­ta seguir su voca­ción musi­cal. De inme­dia­to ella se diri­ge a Manhat­tan don­de encuen­tra al pro­duc­tor musi­cal Donny Kirsh­ner (Cory Woj­cik) en el céle­bre edi­fi­cio Brill (Brill Buil­ding) a quien logra con­ven­cer de su talen­to como escri­to­ra de letras de can­cio­nes. Es en ese sitio don­de cono­ce e ini­cia un víncu­lo román­ti­co con Gerry Gof­fin (Darren Mar­tens) que al igual que ella es com­po­si­tor y letris­ta de can­cio­nes. Pron­ta­men­te al que­dar emba­ra­za­da, Caro­le con­trae­rá enla­ce, así como en la esfe­ra pro­fe­sio­nal jun­tos van crean­do muchas de las melo­días popu­la­res que hicie­ron furor en esa época.

Darren Mar­tens y Tess Ben­ger (Foto: Eme­lia Hellman

A par­tir de allí, el matri­mo­nio se uni­rá con Cynthia Weil (Lau­ra Olaf­son) y Barry Mann (Mike Melino) quie­nes al igual que Caro­le y Gerry se dedi­can a escri­bir las letras de can­cio­nes; en todo caso la riva­li­dad exis­ten­te al prin­ci­pio cede­rá paso a una genui­na amis­tad entre las dos pare­jas. Casi al pro­me­diar el pri­mer acto se verá cómo el matri­mo­nio de Caro­le se disuel­ve por la infi­de­li­dad de su mari­do. En con­se­cuen­cia, duran­te el segun­do acto ella actúa por sí sola lle­gan­do a con­ver­tir­se en una super­es­tre­lla en la com­po­si­ción, letris­ta de sus can­cio­nes y ade­más como pia­nis­ta fre­ne a un públi­co que la aplau­de a rabiar.

Más allá del argu­men­to, la músi­ca es el ele­men­to vital que valo­ri­za al espec­tácu­lo. En tal sen­ti­do, Ben­ger ade­más de demos­trar su dina­mis­mo y sim­pa­tía como actriz mara­vi­lla con su voz sen­si­ble y vibran­te inter­pre­tan­do entre otros temas, One Fine Day, It might as Well Rain Until Sep­tem­ber, Will You Love Me Tomo­rrow; Igual­men­te cabe resal­tar la sóli­da voz de Mar­tens can­tan­do con Ben­ger Some Kind of Won­der­ful y Take Good Care of My Baby Asi­mis­mo Olaf­son y Melino se des­ta­can actuan­do como los mejo­res ami­gos de Carol y Gerry a la vez que atraen can­tan­do He’s Sure the Boy I Love y Wal­king in the Rain.

El elen­co (Foto: Eme­lia Hellman)

La logra­da esce­no­gra­fía de Gillian Gallow a tra­vés de pane­les des­li­zan­tes per­mi­te que se apre­cien las dife­ren­tes esce­nas en don­de trans­cu­rre la acción. Igual­men­te se dis­tin­gue la coreo­gra­fía de Jaz Sea­ley y el con­jun­to musi­cal de ocho ins­tru­men­tis­tas lide­ra­dos por Floydd Ricketts.

Ade­más de la logra­da inter­pre­ta­ción del vas­to elen­co de 19 artis­tas, cabe pon­de­rar la mag­ní­fi­ca pues­ta en esce­na de la direc­to­ra Kelly Thorn­ton per­mi­tien­do que el desa­rro­llo de la pie­za adquie­ra un rit­mo flui­do y dinámico.

Glo­bal­men­te con­si­de­ra­do el públi­co tie­ne la opor­tu­ni­dad de asis­tir a un fas­ci­nan­te via­je musi­cal rese­ñan­do la tra­yec­to­ria de una memo­ra­ble artis­ta que supo con­quis­tar a una gran audien­cia a tra­vés de sus lúci­das com­po­si­cio­nes musicales.

Recuer­dos de Adolescencia

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

COUR­VI­LLE.  Tex­to, Con­cep­ción y Direc­ción: Robert Lepa­ge – Inter­pre­ta­ción: Oli­vier Nor­mand – Mani­pu­la­ción de Mario­ne­tas: Welles­ley Rober­tson III, Caro­li­ne Tan­guay y Mar­tin Vai­llan­court — Rea­li­za­ción de Mario­ne­tas: Jean-Guy Whi­te y Céli­ne Whi­te – Con­cep­ción y Direc­ción de Crea­ción: Ste­ve Blan­chet — Esce­no­gra­fía: Aria­ne Sau­vé — Ves­tua­rio: Vir­gi­nie Leclerc – Ilu­mi­na­ción: Nico­las Des­co­teaux – Músi­ca Ori­gi­nal y Dise­ño de Soni­do: Mathieu Doyon – Imá­ge­nes: Felix Fra­det-Faguy — Acce­so­rios: Jean­ne Lapie­rre — Asis­ten­te de Direc­ción: Fran­cis Beau­lieu Dura­ción: 1 hora y 55 minu­tos, sin inter­va­lo. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 15 de octu­bre de 2023 en el Théâ­tre du Nou­veau Mon­de (www.tnm.qc.ca)

Habien­do obte­ni­do un acla­ma­do suce­so en opor­tu­ni­dad de su estreno mun­dial en Dia­mant (Quebec)t en 2021 con la inter­pre­ta­ción de su autor Robert Lepa­ge, este espec­tácu­lo lle­ga aho­ra al esce­na­rio del Théâ­tre du Nou­veau Mon­de. En esta opor­tu­ni­dad el gran dra­ma­tur­go ha deci­di­do ceder el rol pro­ta­gó­ni­co al renom­bra­do actor Oli­vier Normand.

Alu­ci­nan­te esce­na. (Foto: Yves Renaud)

Para ana­li­zar esta obra es nece­sa­rio refe­rir­se a su con­te­ni­do así como a la for­ma en que está expre­sa­do. Pasan­do a la his­to­ria en sí mis­ma el autor cen­tra su aten­ción en Simon quien en 1975 es un escul­tor de 17 años.

Como es bien sabi­do la ado­les­cen­cia es una eta­pa cru­cial en la vida de una per­so­na en don­de dejan­do atrás la ino­cen­te infan­cia para intro­du­cir­se a la edad adul­ta, debe expe­ri­men­tar cam­bios y cre­ci­mien­tos cons­tan­tes para la madu­ra­ción físi­ca, sexual y psi­co­ló­gi­ca. Es eso lo que le va suce­dien­do a Simon ‑alter ego de Lepa­ge., vivien­do en el sótano de un bun­ga­low de Cour­vi­lle, dis­tri­to cer­cano de la ciu­dad de Que­bec y pró­xi­mo a las cata­ra­tas de Mont­mo­rency. Habien­do per­di­do recien­te­men­te a su que­ri­do padre debe con­vi­vir con su madre y un tío deci­di­da­men­te vul­gar. Su sexua­li­dad tras­cien­de a tra­vés de la atrac­ción ejer­ci­da por su ami­ga Sophie como así lla­ma su aten­ción el físi­co del pre­su­mi­do y super­fi­cial guar­dián de la pis­ci­na muni­ci­pal. Como todo mucha­cho de su edad se sola­za con la músi­ca de la épo­ca en don­de no están ausen­tes las ban­das de King Crim­son o Pink Floyd, entre otros, o bien con­tem­plan­do los par­ti­dos de hoc­key. Median­te las andan­zas de Simon refle­jan­do sus dudas, penas y momen­tos agra­da­bles, tra­ta­rá de desa­rro­llar su iden­ti­dad a fin de lograr la madu­rez enca­mi­na­da hacia su cer­ca­na vida de adul­to. A su vez, como esce­na­rio de fon­do el autor enfo­ca el con­tex­to socio- polí­ti­co que vive la pro­vin­cia con las ten­sio­nes lin­güís­ti­cas y las dis­cre­pan­cias eis­ten­tes entre angló­fo­nos y fran­có­fo­nos, como asi­mis­mo la lle­ga­da al poder del Par­ti­do Que­be­co­is en noviem­bre de 1976.

Oli­vier Nor­mand con las mario­ne­tas. (Foto: Yves Renaud)

Dado el fer­vor que Lepa­ge sien­te por el tea­tro pro­fe­sio­nal de mario­ne­tas de Japón deno­mi­na­do bun­ra­ku,  deci­dió refle­jar el con­te­ni­do de la pie­za emplean­do las mis­mas. Así ade­más del per­so­na­je en vivo de Simon como el adul­to narra­dor, el del ado­les­cen­te rodea­do de las per­so­nas con quie­nes inter­ac­túa está repre­sen­ta­do por mario­ne­tas. El dra­ma­tur­go cree que el cuer­po poé­ti­co de una mario­ne­ta pue­de tra­du­cir más cosas que la del cuer­po humano de los per­so­na­jes mas­cu­li­nos y feme­ni­nos que alter­nan en la pieza.

Si bien es res­pe­ta­ble y ambi­cio­sa la téc­ni­ca adop­ta­da por Lepa­ge, a pesar de la per­fec­ción de las mario­ne­tas que asu­men la for­ma de ver­da­de­ros seres huma­nos trans­mi­tien­do un aura de magia, para quien escri­be estas líneas la his­to­ria no tra­sun­ta la emo­ción nece­sa­ria de su con­te­ni­do. Eso se debe a que uno no pue­de dejar de obser­var las manos de los remar­ca­bles mario­ne­tis­tas mani­pu­lan­do los movi­mien­tos de estos títeres.

Expre­si­vas mario­ne­tas. (Foto: Yves Renaud)

Ade­más del rol vital de las mario­ne­tas, el espec­tácu­lo que­da resal­ta­do por varios ele­men­tos. Uno de los mis­mos es la pues­ta escé­ni­ca de Lepa­ge, sin duda algu­na asom­bro­sa y audaz, demos­tran­do una vez más su excep­cio­nal talen­to como rea­li­za­dor; a ello se agre­ga el haber con­fia­do a Oli­vier Ormand él úni­co per­so­na­je humano de la pie­za quien ade­más de impo­ner su pre­sen­cia, la mis­ma es acom­pa­ña­da de la pre­ci­sa y ajus­ta­da infle­xión de su voz. Igual­men­te elo­gia­ble es la mag­ní­fi­ca esce­no­gra­fía de Aria­ne Sau­vé que ha sido capaz de ajus­tar con máxi­ma pre­ci­sión los con­ti­nuos y flui­dos cam­bios escé­ni­cos Las absor­ben­tes imá­ge­nes brin­da­das en las pro­jec­cio­nes de Félix Fra­det-Faguy cons­ti­tu­yen otro inne­ga­ble logro, con­tem­plan­do entre otras esce­nas las cata­ra­tas de Mont­mo­rency, las de la pis­ci­na así como los videos refle­jan­do el momen­to his­tó­ri­co de Quebec.

En suma, sin ser su mejor obra y dejan­do de lado la obje­ción seña­la­da ante­rior­men­te, Lepa­ge ofre­ce una remar­ca­ble pro­duc­ción visual­men­te esplendorosa.

Un Exi­to­so Monólogo

FLEA­BAG

Habien­do sido exhi­bi­da en sep­tiem­bre de 2019, nue­va­men­te será difun­di­da la pro­duc­ción de Natio­nal Thea­tre Flea­bag

Escri­ta e inter­pre­ta­da por la dra­ma­tur­ga bri­tá­ni­ca Phoe­be Wal­ter-Brid­ge, esta pie­za estre­na­da en 2013 fue la ins­pi­ra­ción de una serie de tele­vi­sión que en Euro­pa logró un éxi­to colosal.

Phoe­be Waller-Brid­ge (Foto: Joan Marcus)

Sen­ta­da en una silla y diri­gién­do­se al públi­co, en un monó­lo­go de 65 minu­tos, de mane­ra con­fe­sio­nal Wal­ter-Brid­ge se intro­du­ce en la piel de Flea­bag, una mujer trein­ta­ñe­ra de cla­se media due­ña de un café que va rela­tan­do su deses­pe­ra­da exis­ten­cia y cómo tra­ta de supe­rar los esco­llos que atra­vie­sa para adap­tar­se a nue­vas situa­cio­nes que debe enfrentar.

Bajo la más­ca­ra de la risa, la auto­ra ha crea­do un per­so­na­je atra­yen­te y con­mo­ve­dor que ha logra­do sedu­cir tan­to al públi­co tele­vi­den­te como al que ha teni­do la opor­tu­ni­dad de pre­sen­ciar la repre­sen­ta­ción teatral.

Este monó­lo­go diri­gi­do por Vicky Jones será repues­to a par­tir del 8 de Julio de 2023 en selec­tas salas de Cine­plex