Nota­ble Obra de Arthur Miller

ALL MY SONS

Den­tro del ciclo Natio­nal Thea­tre Live, Cine­plex pre­sen­ta­rá la obra All My Sons del emi­nen­te dra­ma­tur­go Arthur Miller. Esta obra se man­tu­vo en car­tel des­de noviem­bre de 2025 has­ta prin­ci­pios de mar­zo de 2026 en el Wyndham Thea­tre de Lon­dres y fue fil­ma­da en una de las repre­sen­ta­cio­nes a fin de que el públi­co aman­te del tea­tro pue­da apreciarla.

Bryan Crans­ton, Marian­ne Jean-Bap­tis­te, Hay­ley Squi­res y Paa­pa Essie­du. (Foto: Jan Versweyveld)

La pie­za escri­ta en 1947 y basa­da en una his­to­ria real des­cri­be un dra­ma fami­liar cen­tran­do su aten­ción en la fami­lia Keller inte­gra­da por Joe Keller, su mujer Kate y los dos hijos, Larry ‑el mayor- y Chris. El matri­mo­nio ha podi­do cons­truir un hogar don­de Joe es un prós­pe­ro empre­sa­rio y miem­bro res­pe­ta­do de la comu­ni­dad. En el momen­to que trans­cu­rre la obra Chris ha regre­sa­do del fren­te en tan­to que su madre vive afe­rra­da a la espe­ran­za de vol­ver a ver a su hijo Larry quien como pilo­to del ejér­ci­to de Esta­dos Uni­dos ha des­apa­re­ci­do en acción. Ese fac­tor que ensom­bre­ce a la fami­lia se ve agra­va­do con la lle­ga­da de los her­ma­nos Anne ‑quien fue la novia de Larry- y Geor­ge Dee­ver; la pre­sen­cia de este últi­mo deve­la­rá un secre­to lar­ga­men­te guar­da­do del pasa­do que habrá de cues­tio­nar la éti­ca del caris­má­ti­co patriar­ca familiar.

Paa­pa Essie­du y Bryan Crans­ton. (Foto: Jan Versweyveld)

Miller con­si­de­ra aquí la con­flic­ti­va situa­ción que se pro­du­ce cuan­do el inte­rés indi­vi­dual se ante­po­ne a la res­pon­sa­bi­li­dad social de asu­mir las con­se­cuen­cias de los actos come­ti­dos. En esen­cia, el autor cues­tio­na el alto pre­cio a pagar para lograr el anhe­la­do “sue­ño americano”.

La pie­za que ha sido tra­du­ci­da a varios idio­mas y pues­ta en esce­na en los más impor­tan­tes esce­na­rios del mun­do ha con­ta­do en esta oca­sión con la direc­ción de Ivo Van Hove y un elen­co de pres­ti­gio­sos acto­res de la esce­na bri­tá­ni­ca. El dis­tin­gui­do actor Bryan Crans­ton inter­pre­ta el rol de Joe Keller en tan­to que la vete­ra­na actriz Marian­ne Jean-Bap­tis­te ani­ma a su espo­sa Kate. Paa­pa Essie­du es Chris, Hay­ley Squi­res carac­te­ri­za a Ann y Tom Glynn-Car­ney a su her­mano Geor­ge. El elen­co se com­ple­ta con las actua­cio­nes de Ali­yah Odof­fin, Richard Han­sell y Zach Wyatt.

All My Sons será exhi­bi­da en su ver­sión ori­gi­nal ingle­sa a par­tir del 16 de abril de 2026 en las salas de Cine­plex

El Inge­nio­so Falsificador

L’AFFAIRE BOJARS­KI. Fran­cia, 2025. Un film de Jean-Paul Salo­mé. 128 minutos

Aun­que posi­ble­men­te el nom­bre de Ces­law Jan Bojars­ki no sea muy cono­ci­do fue­ra de Fran­cia, lo cier­to es que este nota­ble film de Jean-Paul Salo­mé con­si­de­ra su tra­yec­to­ria de haber sido uno de los más inge­nio­sos fal­si­fi­ca­do­res de la his­to­ria contemporánea.

Des­pués del fas­ci­nan­te thri­ller La Syn­di­ca­lis­te, Salo­mé rati­fi­ca sus con­di­cio­nes de sóli­do narra­dor brin­dan­do en L’Affaire Bojars­ki, un absor­ben­te rela­to que man­tie­ne la per­ma­nen­te aten­ción a lo lar­go de su desarrollo.

Reda Kateb

En 1943 el inge­nie­ro pola­co Jan Bojars­ki (Reda Kateb) huyen­do de Polo­nia se radi­ca en Lyon y se vale de su inge­nio para fabri­car fal­sos pasa­por­tes duran­te la ocu­pa­ción de Ale­ma­nia. No pudien­do paten­tar en Fran­cia nume­ro­sos inven­tos rea­li­za­dos dado que se encuen­tra indo­cu­men­ta­do a fin de ganar­se la vida comien­za fal­si­fi­can­do pasa­por­tes. Un gran cam­bio se pro­du­ce cuan­do su excep­cio­nal habi­li­dad es obje­to de aten­ción del lúgu­bre gángs­ter Lucien Sco­la (Oli­vier Lous­tau) y su ban­da, y acep­ta la pro­pues­ta de fabri­car fal­sos billetes.

En su vida per­so­nal lle­ga a cono­cer a su ama­da Suzan­ne (Sara Girau­deau) con quien con­trae enla­ce y for­ma una fami­lia, sin que ella sepa la natu­ra­le­za de su tra­ba­jo. Con impor­tan­tes ingre­sos que le pro­vee su ile­gal acti­vi­dad, cuan­do la ban­da de Sco­la resul­ta des­cu­bier­ta pro­si­gue reanu­dar su tarea de mane­ra soli­ta­ria en un cober­ti­zo que se halla al exte­rior de su casa.

A la mane­ra de un docu­men­tal, la pelí­cu­la des­cri­be la minu­cio­si­dad del per­fec­cio­nis­ta Jan en el tra­ba­jo que rea­li­za plas­man­do en los pape­les que logra obte­ner para pos­te­rior­men­te dise­ñar e impri­mir los bille­tes que lle­gan a ser tan per­fec­tos que resul­ta casi impo­si­ble dife­ren­ciar­los de los ver­da­de­ra­men­te emi­ti­dos por el Ban­co de Fran­cia; en con­se­cuen­cia, ese dine­ro “crea­do” cir­cu­la duran­te lar­go tiem­po sin que nadie lle­gue a obje­tar­lo. Lo más sor­pren­den­te es que su espo­sa tar­día­men­te des­cu­bre el secre­to bien guar­da­do de su espo­so lo que moti­va­rá una cri­sis conyugal.

Si bien duran­te lar­go tiem­po la poli­cía no logra arrin­co­nar a Jan, el ins­pec­tor Mat­tei (Bas­tien Boui­llon), uno de los comi­sa­rios más renom­bra­dos de la ins­ti­tu­ción y obse­sio­na­do con ubi­car al fal­si­fi­ca­dor, hará lo impo­si­ble por atra­par­lo; esa impla­ca­ble bús­que­da de Mat­tei que se pro­lon­ga a lo lar­go de 15 años gene­ra un autén­ti­co sus­pen­so que se pro­lon­ga has­ta que el fal­si­fi­ca­dor es arres­ta­do en enero de 1964.

Salo­mé logra un admi­ra­ble thri­ller resal­tan­do con agu­da pre­ci­sión la increí­ble téc­ni­ca emplea­da por Bojars­ki para gene­rar el dine­ro, con­vir­tién­do­lo así en el mayor fal­si­fi­ca­dor de pos­gue­rra fran­ce­sa. Ade­más de esa ilus­tra­ción, el direc­tor per­mi­te que el film resal­te por su pues­ta escé­ni­ca nutri­da de un diná­mi­co rit­mo; asi­mis­mo es des­ta­ca­ble el valio­so guión por él escri­to jun­to con Bas­tien Darel y Delphi­ne Glei­ze y no menos impor­tan­te es el haber obte­ni­do de Kateb una com­po­si­ción excep­cio­nal por haber­se com­pe­ne­tra­do por com­ple­to en la psi­co­lo­gía del per­so­na­je protagónico.

En los cré­di­tos fina­les se hace saber que en 14 años Bojars­ki logró pro­du­cir el equi­va­len­te de 5 millo­nes de euros. Des­pués de 13 años de pri­sión, él que­da libre por su bue­na con­duc­ta lle­gan­do a reen­con­trar a su espo­sa con quien vivi­rá has­ta la con­clu­sión de su vida en 2003. Asi­mis­mo se lee que el comi­sa­rio Mat­tei mani­fes­tó no haber teni­do jamás un adver­sa­rio tan bri­llan­te como lo fue Bojars­ki. Jor­ge Gutman

Un Sin­gu­lar Via­je Aduático

O ÚLTI­MO AZUL. Bra­sil-Méxi­co-Chi­le-Paí­ses Bajos, 2025. Un film de Gabriel Mas­ca­ro. 86 minutos

Aun­que copro­du­ci­da por 4 paí­ses, este bello film de Gabriel Mas­ca­ro es esen­cial­men­te bra­si­le­ño. A tra­vés de una fábu­la sen­ci­lla, con­ci­sa pero deci­di­da­men­te efec­ti­va, el espec­ta­dor se encuen­tra invo­lu­cra­do en una deli­cio­sa aven­tu­ra acuática.

El ori­gi­nal guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Tibé­rio Azul está ambien­ta­do en un Bra­sil dis­tó­pi­co. El tono futu­ris­ta de mane­ra algu­na impli­ca que la his­to­ria carez­ca de visos realís­ti­cos, abor­dan­do el tema de la dis­cri­mi­na­ción por par­te de quie­nes lle­gan al cre­púscu­lo de la vida.

Rodri­go San­to­ro y Deni­se Weinberg

La pro­ta­go­nis­ta es Tere­za (Deni­se Wein­berg), una madre sol­te­ra de 77 años de nota­ble vita­li­dad físi­ca tra­ba­jan­do en una plan­ta pro­ce­sa­do­ra de car­ne ubi­ca­da en una peque­ña zona del Ama­zo­nas. Acon­te­ce que un decre­to guber­na­men­tal ha deci­di­do dis­mi­nuír la edad del reti­ro obli­ga­to­rio de los 80 a los 75 años, para que la joven gene­ra­ción pue­da reem­pla­zar a quie­nes han lle­ga­do a la mayo­ría de edad; es así que no obs­tan­te que aún le habría que­da­do 3 años más de estar ocu­pa­da, su situa­ción cam­bia rotun­da­men­te al tener que dejar su empleo; a ello se agre­ga que estas per­so­nas son envia­das a una suer­te de Colo­nia que obra como resi­den­cia de ancia­nos de don­de has­ta el pre­sen­te poco se sabe de la mis­ma por­que nadie ha retor­na­do y por el momen­to es su hija Joa­na (Cla­ris­sa Pinhei­ro) quien debe­rá cuidarla.

El núcleo del rela­to se pre­sen­ta cuan­do esta deci­di­da dama desea cum­plir sus deseos de efec­tuar un via­je aéreo y al que­rer adqui­rir un pasa­je se impo­ne que debe con­tar con la auto­ri­za­ción de su hija quien rehú­sa a hacer­lo. En con­se­cuen­cia, ella no se ame­dren­ta y es así que con­si­gue con­tac­tar a Cadu (Rodri­go San­to­ro), un navie­ro flu­vial para que la tras­la­de ile­gal­men­te en su embar­ca­ción a tra­vés del Ama­zo­nas has­ta la loca­li­dad de Ita­coa­tia­ra, don­de pare­ce­ría indi­car que allí podría adqui­rir el ansia­do pasa­je aéreo sin pro­ble­ma alguno. A tra­vés de un via­je acci­den­ta­do en don­de el peri­plo se des­vía de su ruta ori­gi­nal, Cadu le trans­mi­te cier­tos pode­res mági­cos, como asi­mis­mo ella lle­ga a cono­cer a Rober­ta (Miriam Soca­rrás), una ani­ma­da mujer de su mis­ma edad que le ofre­ce una visión dife­ren­te de la vida.

El impe­ca­ble dise­ño de pro­duc­ción de Day­se Barre­to y la estu­pen­da foto­gra­fía de Gui­ller­mo Gar­za con­tri­bu­yen a valo­ri­zar esta impe­ca­ble come­dia futu­rís­ti­ca de Mas­ca­ro, nutri­da de un inme­jo­ra­ble elen­co enca­be­za­do por Wein­berg. La actriz mara­vi­llo­sa­men­te trans­mi­te la deter­mi­na­ción de una mujer que no está dis­pues­ta a que la des­po­jen de su auto­no­mía, a la vez que con gran fide­li­dad arti­cu­la su trans­for­ma­ción espi­ri­tual; su actua­ción no des­me­ri­ta la muy con­vin­cen­te par­ti­ci­pa­ción de San­to­ro, como asi­mis­mo la de Soca­rrás cuyo cáli­do y expre­si­vo per­so­na­je gene­ra una quí­mi­ca con­mo­ve­do­ra con el asu­mi­do por Weinberg.

Lo que real­men­te tras­cien­de de este film es el dejo opti­mis­ta que tras­lu­ce al ilus­trar la resi­lien­cia huma­na que demues­tra la no exis­ten­cia de edad lími­te para su des­agre­ga­ción social. Por sus inne­ga­bles méri­tos los miem­bros del jura­do del fes­ti­val de Ber­lín de 2025 pre­mia­ron con el Oso de Pla­ta a esta bri­llan­te pelí­cu­la. Jor­ge Gutman

Una Difí­cil Reconciliación

EL ÚLTI­MO GIGAN­TE. Argen­ti­na, 2026. Un film escri­to y diri­gi­do por Mar­cos Car­ne­va­le. 101 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

El vete­rano rea­li­za­dor Mar­cos Car­ne­va­le se carac­te­ri­za por impri­mir en sus tra­ba­jos un con­te­ni­do huma­nís­ti­co capaz de emo­cio­nar. Con todo, El Últi­mo Gigan­te cum­ple en par­te su obje­ti­vo pero en últi­ma ins­tan­cia las bue­nas inten­cio­nes que lo ani­man no lle­gan a pro­du­cir un resul­ta­do ópti­mo, aun­que eso no alcan­za a des­me­re­cer la his­to­ria pro­pues­ta sobre la pro­ble­má­ti­ca rela­ción de un hijo con su padre.

Oscar Mar­tí­nez y Matías Mayer

El rela­to con­ce­bi­do por Car­ne­va­le está ambien­ta­da en las Cata­ra­tas de Igua­zú don­de Boris (Matías Mayer), de 35 años de edad, se desem­pe­ña como guía turís­ti­co para quie­nes visi­tan el lugar. Su metó­di­ca vida que trans­cu­rre sin sobre­sal­tos la com­par­te con su novia Mich (Yoyi Fran­ce­lla), en tan­to que su sepa­ra­da madre Leti­cia (Inés Esté­vez) vive en las cer­ca­nías del pueblo.

El nudo dra­má­ti­co del rela­to se pro­du­ce cuan­do lle­ga a Puer­to Igua­zú Julián (Oscar Mar­tí­nez), un ex pilo­to aero­náu­ti­co de edad madu­ra que aban­do­nó a su espo­sa Leti­cia y al peque­ño Boris de 8 años vivien­do en Sal­ta, dado que lle­vó una doble vida al haber­se casa­do en Bue­nos Aires con Andrea (Sil­via Kuti­ka) y haber for­ma­do otra fami­lia. Es así que aho­ra, 28 años des­pués, Julián desea pedir­le per­dón a su hijo por haber­lo deja­do y recon­ci­liar­se con él; la razón por la cual este hom­bre ha deci­di­do hacer ese via­je para sal­dar una pen­dien­te deu­da fami­liar que­da acla­ra­da des­pués y no es pru­den­te comentarla.

Dicho lo que pre­ce­de, Boris sin­tien­do un pro­fun­do repu­dio hacia su pro­ge­ni­tor no quie­re saber nada de él debi­do a la pena expe­ri­men­ta­da a lo lar­go de su exis­ten­cia de no haber teni­do un padre a quien que­rer y ser que­ri­do por él. No obs­tan­te, tan­to su madre como su novia lo impul­san para que le dé a su padre una segun­da oportunidad

Median­te una tra­ma deci­di­da­men­te con­ven­cio­nal, todo trans­cu­rre a tra­vés de las idas y veni­das que se pro­du­cen entre Boris y Julián, en don­de el dra­ma ínti­mo pro­pues­to por el rea­li­za­dor y que cier­ta­men­te resul­ta pre­vi­si­ble, es logra­do media­ne un sen­ti­men­ta­lis­mo dema­sia­do forzado.

Cier­ta­men­te a lo lar­go de esta his­to­ria hay temas tras­cen­den­tes inclu­yen­do el del aban­dono, la cul­pa, el arre­pen­ti­mien­to, la fra­gi­li­dad de la salud, así como el de afron­tar la muer­te con dig­ni­dad; sin embar­go, lo que ado­le­ce en la narra­ción de Car­ne­va­le es una mayor pro­fun­di­dad en su tra­ta­mien­to y sobre todo el haber recu­rri­do a un des­en­la­ce deci­di­da­men­te discutible.

Las obser­va­cio­nes pre­ce­den­tes son ate­nua­das en par­te por la sóli­da actua­ción del talen­to­so Mar­tí­nez quien acer­ta­da­men­te refle­ja e a un per­so­na­je que habien­do sido irres­pon­sa­ble y fran­ca­men­te repu­dia­ble quie­re sanear el víncu­lo pater­nal en los últi­mos esta­dios de su vida sanear; su inter­pre­ta­ción no opa­ca a la de Mayer expre­san­do en su per­so­na­je el sen­ti­mien­to con­te­ni­do de un hijo que a pesar de todo lle­ga­rá a apia­dar­se de su progenitor.

Asi­mis­mo, el film téc­ni­ca­men­te se valo­ri­za con la estu­pen­da foto­gra­fía de Hora­cio Mai­ra cap­tan­do la belle­za de la región y en espe­cial los impre­sio­nan­tes sal­tos de agua gene­ra­dos por las esplen­do­ro­sas cata­ra­tas del río Igua­zú, cata­lo­ga­da como una de las sie­te mara­vi­llas del mun­do. Jor­ge Gutman

Un Céle­bre Ballet

GISE­LLE

Esta pro­duc­ción de Gise­lle que el Royal Ballet de Lon­dres repre­sen­tó el pasa­do 3 de mar­zo ha sido fil­ma­da en esa opor­tu­ni­dad, per­mi­tien­do que los aman­tes del ballet pue­dan pre­sen­ciar­la en la exhi­bi­ción que ten­drá lugar en los cines de dife­ren­tes rin­co­nes del mun­do, inclu­yen­do Canadá.

Aka­na Taka­da y Matthew Ball. (Foto: Andrej Uspenski)

Gise­lle es uno de los espec­tácu­los de dan­za más repre­sen­ta­dos y goza de inmen­sa popu­la­ri­dad debi­do a la her­mo­sa músi­ca ori­gi­nal de Adolphe Adam, el intere­san­te libre­to de Théophi­le Gau­tier ‑ins­pi­ra­do en un cuen­to de Hein­rich Hei­ne basa­do en una popu­lar leyen­da ale­ma­na- y por los afa­ma­dos artis­tas del Royal Ballet en la remar­ca­ble pro­duc­ción de Sir Peter Wright crea­da en 1985 para esta pres­ti­gio­sa compañía.

Royal Ballet. (Foto: Andrej Uspenski)

Esta céle­bre crea­ción con coreo­gra­fía de Marius Peti­pa (basa­da en la de Jean Cora­lli y Jules Perrot) que tuvo su estreno mun­dial en París, en junio de 1841 cons­ti­tu­ye la quin­tae­sen­cia del ballet clá­si­co román­ti­co. La tra­ma se cen­tra en la humil­de cam­pe­si­na Gise­lle quien absor­bi­da en su amor por el Con­de Albrecht, al ente­rar­se que él ha sido pro­me­ti­do a otra mujer, mue­re des­co­ra­zo­na­da en sus bra­zos. Pron­ta­men­te Gise­lle retor­na­rá del más allá adop­tan­do la natu­ra­le­za de un espí­ri­tu ven­ga­ti­vo con­du­cien­do a que la his­to­ria des­em­bo­que en un des­en­la­ce inesperado.

Para todo artis­ta que asu­me el rol pro­ta­gó­ni­co, el mis­mo pre­sen­ta gran­des desa­fíos en la trans­for­ma­ción que deman­da el per­so­na­je en la medi­da que en el pri­mer acto debe bai­lar­lo con viva efer­ves­cen­cia y entu­sias­mo terre­nal, en tan­to que en el segun­do su dan­za se vuel­ve eté­rea e ingrá­vi­da. En tal sen­ti­do, esta dua­li­dad se ve per­fec­ta­men­te refle­ja­da en la per­for­man­ce efec­tua­da por la pres­ti­gio­sa bai­la­ri­na Aka­ne Taka­da, trans­mi­tien­do la inten­si­dad y com­pro­mi­so emo­cio­nal de Gise­lle. A su lado igual­men­te se dis­tin­gue como copro­ta­go­nis­ta el renom­bra­do pri­mer bai­la­rín del Royal Ballet Matthew Ball asu­mien­do el rol del Con­de Albrecht. En el elen­co tam­bién par­ti­ci­pan Valen­tino Zuc­chet­ti como Hila­rion, Annet­te Buvo­li como Myrtha, Leti­cia Dias como Moy­na, Mica Brad­bury como Zul­me, acom­pa­ña­dos de Sae Mae­da, Joonh­yuk Jun, Vio­la Pan­tu­so, Liam Bos­well, Ella New­ton Sever­gni­ni y Dai­chi Ika­rashi ani­man­do a los aldea­nos que ofre­cen un espec­tácu­lo de bai­le folclórico.

La exhi­bi­ción de Gise­lle ten­drá lugar en Cana­dá en selec­cio­na­dos cines de Cine­plex el 12, 13 y 19 de abril de 2026.