Sutil Dra­ma Urbano

A THOU­SAND AND ONE. Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por A.V. Rock­well. 117 minutos

Con el buen ante­ce­den­te de haber logra­do el pre­mio al mejor film dra­má­ti­co de Esta­dos Uni­dos en el fes­ti­val de Sun­dan­ce de este año, aho­ra el ciné­fi­lo tie­ne opor­tu­ni­dad de juz­gar A Thou­sand and One, la ópe­ra pri­ma de la rea­li­za­do­ra afro­ame­ri­ca­na A.V. Rock­well. Con una admi­ra­ble madu­rez la novel direc­to­ra y guio­nis­ta entre­ga un emo­ti­vo dra­ma de super­vi­ven­cia ilus­tran­do un pro­fun­do amor materno-filial.

Teya­na Tay­lor y Aaron Kings­ley Adetola

El rela­to que se desa­rro­lla a lo lar­go de poco más de una déca­da, comien­za en 1994 y trans­cu­rre en Har­lem, un barrio de Manhat­tan. Allí vive Inez (Teya­na Tay­lor), una mujer de color recien­te­men­te libe­ra­da de la pri­sión, que inten­ta reha­bi­li­tar­se tra­tan­do de reanu­dar su vida como esti­lis­ta pelu­que­ra. Sumi­da en la pobre­za y resi­dien­do en un refu­gio para gen­te sin hogar, su pro­pó­sio es recu­pe­rar a su hiji­to Terry (Aaron Kings­ley Ade­to­la) de seis años que duran­te su ausen­cia ha sido pues­to en un hogar de aco­gi­da. Cuan­do al tran­si­tar por la calle con­si­gue ubi­car­lo tra­ta de con­gra­ciar­se con él y a pesar de su resis­ten­cia ini­cial ella logra con­quis­tar­lo cuan­do lo visi­ta en el hos­pi­tal como con­se­cuen­cia de haber sufri­do un acci­den­te. En una rápi­da manio­bra, Inez se las inge­nia para sacar­lo de la clí­ni­ca y com­pra ile­gal­men­te una fal­sa docu­men­ta­ción para el menor a fin de evi­tar que se des­cu­bra su ver­da­de­ra iden­ti­dad. De allí en más, a pesar de la pobre­za en que vive Inez se esfuer­za para que su hijo vis­lum­bre un futu­ro más auspicioso.

Cuan­do la his­to­ria se tras­la­da a 2001 se ve a al ado­les­cen­te Terry (Aven Court­ney) vivien­do con su madre en un depar­ta­men­to alqui­la­do veni­do a menos y des­ta­cán­do­se como un bri­llan­te alumno en la escue­la; en tan­to Inez reanu­da su rela­ción amo­ro­sa con Lucky (Will Catlett) que regre­sa des­pués de haber pasa­do un tiem­po en la cár­cel; el cari­ño que este hom­bre brin­da a Terry tra­tán­do­lo como si fue­ra su pro­pio hijo hace que el mucha­cho reci­ba el afec­to y calor del padre que nun­ca tuvo. Sin embar­go esta fami­lia recons­ti­tui­da está suje­ta a cier­tas des­ave­nen­cias que impi­den una per­fec­ta inte­gra­ción y esto se inten­si­fi­ca cuan­do Lucky se enfer­ma gra­ve­men­te, lo que reper­cu­te hon­da­men­te en Terry.

En 2005 Terry (Josiah Cross) de 17 años pla­nea sus estu­dios uni­ver­si­ta­rios mien­tras que su madre pro­si­gue con su fir­me pro­pó­si­to de brin­dar­le lo mejor de sí mis­ma; sin embar­go hay secre­tos bien guar­da­dos que salen a relu­cir para que las cosas no resul­ten de acuer­do a lo planeado.

Sin gran­di­lo­cuen­cia algu­na, Rock­well des­cri­be mag­ní­fi­ca­men­te la deno­da­da lucha de gen­te humil­de para poder ele­var su nivel de vida fren­te a obs­tácu­los que muchas veces resul­tan difí­ci­les de supe­rar. Ilus­tran­do la gen­tri­fi­ca­ción que a tra­vés de los años Har­lem va expe­ri­men­tan­do, la direc­to­ra enfo­ca la difí­cil situa­ción de Inez al estar pre­sio­na­da por el due­ño del edi­fi­cio don­de vive para que deje de habi­tar su depar­ta­men­to a fin de pro­ce­der a su com­ple­ta reno­va­ción; ese pro­ce­so de urba­ni­za­ción tam­bién afec­ta a gran par­te del vecin­da­rio afro­ame­ri­cano que resi­de en ese dis­tri­to. Asi­mis­mo, a gran­des ras­gos se obser­va cómo la poli­cía blan­ca aco­sa a quie­nes son de piel oscu­ra, revi­sán­do­los en la calle sin jus­ti­fi­ca­ción alguna.

Demos­tran­do cómo el sue­ño ame­ri­cano dis­ta de con­cre­tar­se para muchos como en el caso de Inez, esta dra­má­ti­ca his­to­ria se dis­tin­gue por su remar­ca­ble rea­li­za­ción y por el excep­cio­nal nivel de inter­pre­ta­ción. Si bien su pro­ta­go­nis­ta no es dema­sia­do cono­ci­da, lo cier­to es que Tay­lor des­lum­bra carac­te­ri­zan­do elo­cuen­te­men­te a una madre cora­je que vol­can­do su inago­ta­ble ener­gía tra­ta de ofre­cer a su hijo todos los medios a su alcan­ce para que pue­da dis­fru­tar de la vida. Igual­men­te es loa­ble la carac­te­ri­za­ción que Kings­ley Ade­to­la, Court­ney y Cross logran del per­so­na­je de Terry, trans­mi­tien­do pau­la­ti­na­men­te el pro­ce­so de madu­rez atra­ve­sa­do fren­te a las con­di­cio­nes de vida de su familia.

En suma, este con­mo­ve­dor film cons­ti­tu­ye una mues­tra del mejor cine inde­pen­dien­te de este año per­mi­tien­do que el talen­to demos­tra­do por Rock­well gene­re favo­ra­bles expec­ta­ti­vas para sus futu­ros tra­ba­jos. Jor­ge Gutman

Un Remar­ca­ble Repostero

À LA BELLE ÉTOI­LE. Fran­cIa, 2022. Un film de Sébas­tien Tulard. 109 mins.

Esta ópe­ra pri­ma de Sébas­tien Tulard está basa­da en una his­to­ria ver­da­de­ra y tie­ne carac­te­rís­ti­cas que se ase­me­jan a un rela­to depor­ti­vo en don­de pri­ma el espí­ri­tu humano para triun­far a pesar de las adver­si­da­des pre­sen­ta­das a lo lar­go del camino. Pero en À la belle étoi­le no es el depor­te sino el arte culi­na­rio el que asu­me un papel central.

Ryad Belaï­che

El guión de Cédric Ido escri­to con la cola­bo­ra­ción de Tulard ha sido adap­ta­do del libro auto­bio­grá­fi­co Un rêve d’enfant étoi­le del remar­ca­ble pas­te­le­ro fran­cés Yazid Ichem­rahen, habien­do el rea­li­za­dor obte­ni­do un ade­cua­do equi­li­brio de la reali­dad con la ficción.

A tra­vés de dos déca­das de su vida, Yazid que nació en Éper­nay en 1991, tuvo una infan­cia y ado­les­cen­cia com­pli­ca­da moti­va­da fun­da­men­tal­men­te por la tóxi­ca rela­ción man­te­ni­da con su madre (Loub­na Abi­dar), quien des­cui­dó de él y de su infan­te her­mano; es así que fue sepa­ra­do de ella para vivir con una fami­lia de aco­gi­da entre los 2 y 10 años y pos­te­rior­men­te como ado­les­cen­te en un hogar colec­ti­vo com­par­ti­do con otros pro­ble­ma­ti­za­dos muchachos.

A pesar de las des­fa­vo­ra­bles con­di­cio­nes, imbui­do por su fuer­te voca­ción por la repos­te­ría Yazid entra a tra­ba­jar como apren­diz en la coci­na de un impor­tan­te res­tau­ran­te local; al poco tiem­po demos­tra­rá sus nota­bles apti­tu­des para la pre­pa­ra­ción de sabro­sos pos­tres cui­da­do­sa­men­te decorados.

Aun­que una par­te con­si­de­ra­ble del film se desa­rro­lla en el medio culi­na­rio, don­de no siem­pre todo trans­cu­rre armo­nio­sa­men­te debi­do a las riva­li­da­des exis­ten­tes, el rela­to está nutri­do de momen­tos emo­ti­vos; entre los mis­mos se encuen­tran la esce­na en que Yazid asis­te al velo­rio de su her­ma­ni­to, la de su madre pos­tra­da en un hos­pi­tal reci­bien­do un pos­tre pre­pa­ra­do por su hijo y la vic­to­ria de Yazid en el cam­peo­na­to mun­dial de pos­tres hela­dos de 2014.

A nivel inter­pre­ta­ti­vo Mar­wann Arnes­ker com­po­ne muy bien el rol del des­pro­te­gi­do niño Yazid en tan­to que Riadh Belai­che en su pri­mer tra­ba­jo de actor ani­man­do al adul­to pas­te­le­ro trans­mi­te la varia­da gama de sen­ti­mien­tos de un hom­bre que supera todos los obs­tácu­los para triun­far como el gran maes­tro de la repos­te­ría. Asi­mis­mo en el homo­gé­neo repar­to se des­ta­can Patrick d’Assunçao, Chris­ti­ne Cit­ti, Pas­cal Légi­ti­mus y Lika Minamoto.

Esen­cial­men­te, el novel rea­li­za­dor logró cap­tar la esen­cia del libro de Ichem­rahen median­te un sobrio rela­to alta­men­te ins­pi­ra­cio­nal. En los cré­di­tos fina­les del film se lee que Yazid reci­bió pro­pues­tas para tra­ba­jar en los más gran­des hote­les del mun­do, aun­que él pre­fi­rió abrir una pas­te­le­ría en el sur de Fran­cia. A los 31 años es hoy día el con­sul­tor de los más pres­ti­gio­sos esta­ble­ci­mien­tos de su país, Móna­co, Sui­za, Qatar y Esta­dos Uni­dos. Jor­ge Gutman

Dos Seres Marginados

QUEENS OF THE QING DINASTY. Cana­dá, 2023. Un film escri­to y diri­gi­do por Ash­ley McKen­zie. 122 minutos

En éste su segun­do tra­ba­jo como rea­li­za­do­ra y guio­nis­ta Ash­ley McKen­zie adop­ta un enfo­que radi­cal refle­jan­do el víncu­lo cir­cuns­tan­cial gene­ra­do en un cen­tro hos­pi­ta­la­rio entre una enfer­ma ado­les­cen­te y un joven que la cuida.

Ziyin Zheng y Sarah Walker

La acción se desa­rro­lla en Cape Bre­ton, Nova Sco­tia, don­de en su pri­me­ra ima­gen se con­tem­pla a Star (Sarah Wal­ker) de 18 años de edad inter­na­da en un hos­pi­tal debi­do a un inten­to de sui­ci­dio por haber inge­ri­do veneno; en todo caso, su adic­ción por las anfe­ta­mi­nas, inclu­yen­do la meta­do­na, ha moti­va­do que en repe­ti­das oca­sio­nes haya sido hos­pi­ta­li­za­da. Su par­ti­cu­lar aspec­to deno­ta como si estu­vie­se ale­ja­da de la reali­dad con carac­te­rís­ti­cas pro­pias de un ser neu­ro­di­ver­gen­te. De inme­dia­to lle­ga a su habi­ta­ción An (Ziyin Zheng), un joven estu­dian­te pro­ce­den­te de Chi­na que inten­ta obte­ner la resi­den­cia legal cana­dien­se; como tra­ba­jo volun­ta­rio tra­ta de ayu­dar a Star en su recu­pe­ra­ción y a la vez la entre­tie­ne ento­nán­do­le can­cio­nes chi­nas así como otras román­ti­cas que inte­gran el reper­to­rio de Céli­ne Dion.

Las con­ver­sa­cio­nes man­te­ni­das entre ambos que a su vez inclu­yen fre­cuen­tes men­sa­jes de tex­to deno­ta que se pre­sen­cia a dos per­so­nas frá­gi­les, aun­que por dife­ren­tes cau­sas. Sin saber si es estric­ta­men­te cier­to, ella le cuen­ta que man­tu­vo una rela­ción inces­tuo­sa con su her­mano con el resul­ta­do de haber teni­do un hiji­to, en tan­to que él le reve­la su dis­fo­ria de géne­ro al sen­tir­se mujer en un cuer­po de hom­bre. Sepa­ra­da­men­te se obser­va los encuen­tros de Star con los pro­fe­sio­na­les de la clí­ni­ca y con un fami­liar que la visi­ta, en tan­to que An dedi­ca par­te de su tiem­po con su amante.

Si bien la inten­ción de la direc­to­ra es refle­jar a dos seres mar­gi­na­dos que tra­tan de ate­nuar su sole­dad a tra­vés de un lazo amis­to­so, ese obje­ti­vo no alcan­za a imple­men­tar­se como debiea. Eso se debe a que el mono­te­má­ti­co rela­to nutri­do de esce­nas suel­tas y poco cohe­sio­na­das impi­de desa­rro­llar en tér­mi­nos dra­má­ti­cos lo que se pro­po­ne. A ello se une el hecho de que resul­ta pro­ble­má­ti­co com­pe­ne­trar­se con el per­so­na­je de Star no muy bien defi­ni­do en su ines­ta­bi­li­dad físi­ca y men­tal, por lo que en con­se­cuen­cia resul­ta difí­cil de empa­ti­zar con la situa­ción por la que atraviesa.

Esta fría his­to­ria encua­dra­da den­tro de un mar­co de rea­lis­mo social está acom­pa­ña­da por un meri­to­rio tra­ta­mien­to visual de ani­ma­ción, aun­que no lle­ga a com­pen­sar las obje­cio­nes apun­ta­das. En todo caso, cada espec­ta­dor pue­de tener la oca­sión de juz­gar por sí mis­mo la arries­ga­da pro­pues­ta de McKen­zie ofre­ci­da en QUEENS OF THE QING DINASTYJor­ge Gutman

La Sem­blan­za del San­to Padre

IN VIAG­GIO. Ita­lia, 2022. Un docu­men­tal de Gian­fran­co Rosi. 80 minutos

Pre­mia­do en Vene­cia con Sacro Gra (2013) y en Ber­lín con Fuo­coam­ma­re (2016), el des­ta­ca­do docu­men­ta­lis­ta ita­liano Gian­fran­co Rosi retor­na con In Viag­gio brin­dan­do una sem­blan­za del Papa Fran­cis­co des­de su ascen­sión en 2013 como Sumo Pon­tí­fi­ce has­ta 2022. Basa­do fun­da­men­tal­men­te en mate­rial de archi­vo con­ser­va­do, aun­que com­ple­men­ta­do con imá­ge­nes del rea­li­za­dor, el film pasa revis­ta a algu­nos de los 37 via­jes que efec­tuó el San­to Padre visi­tan­do 53 paí­ses y pro­nun­cián­do­se sobre tras­cen­den­tes tópi­cos que afec­tan a la humanidad.

El San­to Pontífice

A los pocos meses de asu­mir como Sumo Pon­tí­fi­ce, encon­trán­do­se en la isla ita­lia­na de Lam­pe­du­sa se sien­te pro­fun­da­men­te afec­ta­do por las miles de per­so­nas que pro­ce­den­tes de Áfri­ca arries­gan sus vidas atra­ve­san­do los mares para arri­bar a Euro­pa; como es bien sabi­do 368 migran­tes murie­ron cuan­do el bar­co que los con­du­jo nau­fra­gó fren­te a dicha isla en octu­bre de 2013.

Uno de los pri­me­ros via­jes del Papa es a Bra­sil (2013) sien­do viva­men­te reci­bi­do en una de las fave­las de Río de Janei­ro en don­de en una de sus alo­cu­cio­nes abo­ga por la cul­tu­ra de la soli­da­ri­dad. En Chi­le (2018) se refie­re a la nece­si­dad de man­te­ner la dig­ni­dad dado que nadie pue­de ser pri­va­do de ella; no obs­tan­te allí debe enfren­tar vehe­men­tes pro­tes­tas de per­so­nas que ale­gan la acti­tud pasi­va de la Igle­sia al no haber con­de­na­do al obis­po de Osorno Juan Barros por haber encu­bier­to los deli­tos de sacer­do­tes que en el pasa­do habían abu­sa­do de niños.

Visi­tan­do Israel (2014) rin­de tri­bu­to a las víc­ti­mas de la Shoá, ade­más de rezar en el Muro de los Lamen­tos y en el San­to Sepul­cro de la ciu­dad vie­ja de Jeru­sa­lén, antes de visi­tar Pales­ti­na. En la Repú­bli­ca Cen­troa­fri­ca­na (2015) patro­ci­na la unión de cris­tia­nos, musul­ma­nes y de todas las otras reli­gio­nes exis­ten­tes a fin de eli­mi­nar cual­quier ger­men de odio y vio­len­cia. En su tra­ve­sía por Méxi­co (2016) cele­bran­do el Jubi­leo de la Mise­ri­cor­dia abor­da el pro­ble­ma de la inse­gu­ri­dad que afec­ta a todo el entra­ma­do social del país; al visi­tar Ciu­dad Juá­rez, lugar en don­de se con­cen­tran lati­no­ame­ri­ca­nos para pasar al otro lado de la fron­te­ra, se refie­re al omi­no­so trá­fi­co de per­so­nas y la cri­sis huma­ni­ta­ria que impli­ca la migra­ción forzada.

Resul­ta sig­ni­fi­ca­ti­va su visi­ta a Arme­nia (2016) en don­de con­si­de­ra la tra­ge­dia del geno­ci­dio ocu­rri­do un siglo atrás, cri­ti­can­do la indi­fe­ren­cia asu­mi­da por las gran­des poten­cias inter­na­cio­na­les fren­te a este dra­ma. La diplo­ma­cia requie­re que asi­mis­mo reali­ce una bre­ve esta­día en Tur­quía don­de acom­pa­ña­do del pre­si­den­te Erdo­gan se ve obli­ga­do a pasar revis­ta al ejér­ci­to. Intere­san­te es la con­ver­sa­ción que en octu­bre de 2017 el Papa man­tie­ne des­de el Aula Pablo VI del Vati­cano con los tri­pu­lan­tes de la Esta­ción Espa­cial Inter­na­cio­nal orbi­tan­do a 400 kiló­me­tros de la tie­rra, en don­de el tema refe­ri­do es el de la impor­tan­cia de la astro­no­mía y el rol que desem­pe­ña el hom­bre en el universo.

Uno de los nume­ro­sos aspec­tos con­si­de­ra­dos por el Pon­tí­fi­ce es el los abu­sos sexua­les cau­sa­dos por miem­bros de la Igle­sia a meno­res inde­fen­sos y la ver­güen­za que lo abru­ma al res­pec­to seña­lan­do que este gra­ve daño infe­ri­do no pue­de ser man­te­ni­do en secre­to y pro­me­te que todos los res­pon­sa­bles ren­di­rán cuen­ta. Con­mo­ve­dor es su pasa­je por Cana­dá (2022) visi­tan­do los pue­blos de las Pri­me­ras Nacio­nes; allí expre­sa la indig­na­ción y tris­te­za que le ha pro­du­ci­do impo­ner­se de la polí­ti­ca de asi­mi­la­ción cul­tu­ral con la crea­ción de las escue­las resi­den­cia­les cató­li­cas que sepa­ra­ron por la fuer­za a chi­cos indí­ge­nas de sus fami­lias, diez­man­do de ese modo la cul­tu­ra autóc­to­na; es así que pidió per­dón por la par­ti­ci­pa­ción que cupo a nume­ro­sos inte­gran­tes de la igle­sia católica.

Entre otros via­jes exhi­bi­dos en el docu­men­tal se encuen­tran los rea­li­za­dos a Cuba (2015) Fili­pi­nas (2015), Kenia (2015), Emi­ra­tos Ára­bes Uni­dos (2019), Mada­gas­car (2019), Japón (2019) y Mal­ta (2022), en don­de el pen­sa­mien­to del Papa que­da refle­ja­do en los tópi­cos pre­via­men­te considerados.

De espe­cial obser­va­ción es cómo el Pon­tí­fi­ce sos­la­yó en dar una res­pues­ta a la pre­gun­ta sobre lo que opi­na­ba del pre­si­den­te de Rusia, tenien­do en cuen­ta que el film se reali­zó cuan­do el con­flic­to con Ucra­nia ya había comen­za­do; cla­ro está que eso no obs­ta a que con­de­ne fir­me­men­te todas las gue­rras que azo­tan al mun­do. Asi­mis­mo el docu­men­tal no hace refe­ren­cia a la nega­ción del abor­to como tam­po­co al tópi­co de la dife­ren­te orien­ta­ción sexual.

Glo­bal­men­te con­si­de­ra­do que­da refle­ja­do el gran afec­to que Gian­fran­co Rosi sien­te por el Papa a tra­vés del mate­rial de archi­vo emplea­do y que ha sido bien edi­ta­do por Fabri­zio Fede­ri­co. A la pos­tre la impre­sión que que­da del San­to Padre es la de un ser pro­fun­da­men­te humano y social­men­te moti­va­do que con­de­na sin con­ce­sión algu­na los aspec­tos nega­ti­vos que afec­tan a la huma­ni­dad en el mar­co de las cruen­tas vio­len­cias impe­ran­tes. Jor­ge Gutman

Con­mo­ve­dor Relato

LE COYO­TE. Cana­dá, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Kathe­ri­ne Jer­ko­vic. 89 minlutos

En su segun­do lar­go­me­tra­je la rea­li­za­do­ra cana­dien­se Kathe­ri­ne Jer­ko­vic con­fir­ma su talen­to demos­tra­do en su debut Roads in February, que habien­do sido pre­sen­ta­do en el Fes­ti­val de Toron­to de 2018 obtu­vo el pre­mio otor­ga­do al mejor pri­mer film cana­dien­se. En este caso nue­va­men­te la cineas­ta demues­tra su fine­za en el tra­ta­mien­to de una emo­ti­va his­to­ria por ella escri­ta enfo­can­do los lazos de familia.

El guión de la rea­li­za­do­ra ubi­ca la acción de Le Coyo­te en Mon­treal pre­sen­tan­do a Cami­lo (Jor­ge Mar­tí­nez Colo­ra­do), un inmi­gran­te mexi­cano viu­do de media­na edad que tiem­po atrás había teni­do a su car­go un res­tau­ran­te (Le Coyo­te) y que lo ven­dió aun­que no se lle­ga a saber el moti­vo. Aho­ra se desem­pe­ña como emplea­do de una com­pa­ñía de lim­pie­za, pero no sin­tién­do­se satis­fe­cho con lo que hace aspi­ra a con­se­guir un pues­to como coci­ne­ro dada su pasión por el arte culi­na­rio; con la ayu­da de Edgar (Chris­tian de la Cor­ti­na), su cole­ga de tra­ba­jo y a la vez gran ami­go, logra enviar en línea su currí­cu­lum, con­si­guien­do final­men­te un empleo de coci­ne­ro en un res­tau­ran­te ubi­ca­do a unos 400 kiló­me­tros de Mon­treal para comen­zar a tra­ba­jar en el pró­xi­mo mes.

Enzo Des­meu­les Saint-Hilaire

El rela­to cobra impul­so cuan­do impre­vis­ta­men­te apa­re­ce Tania (Eva Avi­la), la hija de Cami­lo con quien estu­vo dis­tan­cia­do por varios años, hacién­do­le saber que es abue­lo de su hiji­to Zachary (Enzo Des­meu­les Saint-Hilai­re) de cin­co años; más aún, su hija le pide que se haga car­go del niño por tres sema­nas por­que debi­do a su dro­ga­dic­ción ella ingre­sa­rá a un cen­tro de reha­bi­li­ta­ción en las afue­ras de Mon­treal. Dado que Cami­lo resien­te fuer­te­men­te a Tania por haber­le roba­do y adu­cien­do de que por su cul­pa per­dió el res­tau­ran­te, se mues­tra reluc­tan­te de com­pla­cer­la; a la pos­tre ter­mi­na acce­dien­do por­que en caso con­tra­rio ella podría dejar de tener la cus­to­dia del menor si no lle­ga a regenerarse.

Con suma deli­ca­de­za Jer­ko­vic expo­ne los esfuer­zos de Cami­lo para tra­tar de agra­dar a su nie­to tenien­do en cuen­ta que el peque­ño muy ape­ga­do a su madre sien­te su ausen­cia a la vez que mani­fies­ta su inco­mo­di­dad de tener que estar con su abue­lo al que no había cono­ci­do has­ta ese enton­ces. Pero Cami­lo no ceja en su inten­to, lle­ván­do­lo al jar­dín de infan­tes, paseán­do­lo en el par­que así como toman­do las pre­cau­cio­nes de que duran­te sus horas noc­tur­nas de tra­ba­jo el chi­co esté bien cui­da­do por Ana (Cata­li­na Pop), la bon­da­do­sa guar­dia­na que vive en el mis­mo edificio.

Sin ape­lar al melo­dra­ma la direc­to­ra refle­ja el con­flic­to emo­cio­nal tan­to de Cami­lo como de Zachary al visi­tar a Tania en el lugar de reha­bi­li­ta­ción. Con un sen­ci­llo y emo­ti­vo final abier­to mos­tran­do que la vida sigue inde­fec­ti­ble­men­te su cur­so, Jer­ko­vic apor­ta un con­mo­ve­dor rela­to res­pal­da­do por las nota­bles actua­cio­nes de Mar­tí­nez Colo­ra­do y del niño Des­meu­les Saint-Hilai­re. Jor­ge Gutman