ILLUSIONSPERDUES / LOSTILLUSIONS. Francia-Bélgica, 2021. Un film de Xavier Giannoli. 149 minutos
En una relectura efectuada de Las Ilusiones Perdidas, la obra maestra de Balzac escrita entre 1837 y 1843, el director Xavier Giannoli brinda un film excelente abordando el ascenso, triunfo y caída en desgracia de un humilde y ambicioso poeta.
Benjamin Voisin
En la adaptación realizada por el cineasta y Jacques Fieschi, la acción se ubica en 1821 en la pequeña ciudad de Angoulème, al sudoeste de Francia. Allí vive Lucien Chardon (Benjamin Voisin), un joven e idealista poeta de humilde origen que para ganarse el sustento trabaja durante el día en un taller de imprenta. Sus poemas están dirigidos a su amada Louise (Cécile de France), una bella aristócrata que aprecia su talento y además retribuye su amor a pesar de estar casada. Cuando se destapa la noticia del adulterio, ambos huyen a París en donde él intentará con el apoyo de su amante abrirse camino como poeta y crítico literario.
Al poco tiempo Louise, fuertemente influida por su prima la Marquesa de Espard (Jeanne Balibar), decide separarse de Lucien al comprobar que la diferencia de clase constituye un serio obstáculo para continuar la relación. Sin la protección de su enamorada y con poco dinero en el bolsillo Lucien de manera circunstancial conoce a Louisteau (Vincent Lacoste), un articulista que apreciando cómo el poeta escribe lo introduce a un periódico liberal que se caracteriza por estar al servicio de una prensa libre e independiente. Gradualmente, las críticas sinceras y bien articuladas de Lucien permiten que obtenga el merecimiento que aspiraba por largo tiempo hasta el momento en que su desmedida ambición y codicia van desintegrando sus profundas y honestas convicciones.
Con gran maestría Giannoli transmite el pensamiento crítico de Balzac demostrando cómo la prensa tratando de estar al servicio de los accionistas que la mantienen, manipula el contenido de las noticias y artículos que se publican; por analogía esa actitud se traduce igualmente en diferentes manifestaciones del arte donde un periodista criticando a su antojo puede con sus comentarios elevar o sabotear a un artista. Lo que claramente ilustra el relato es que la libertad de expresión de la prensa escrita es una utopía en la medida que el poder del dinero puede llegar a acallar, mentir y tergiversar la verdad. Aunque escrito hace más de siglo y medio el mensaje de su autor reflejado en esta excelente película adquiere vigencia con las “fake news” de la hora actual.
Liderando el elenco integrado por consagrados actores, Voisin transmite magníficamente la evolución del idealista poeta que termina autodestruyéndose con la pérdida de sus ilusiones. A su lado igualmente se destacan Lacoste, De France, Balibar y Salomé Dewaels como la compañera de Lucien, en tanto que Gérard Depardieu con apreciable solidez da vida a un editor analfabeto. Finalmente mención especial merece el prodigioso director Xavier Dolan que aquí en su condición de actor remarcablemente caracteriza a Raoul Nathan, un respetado novelista rival de Lucien que en última instancia se convierte en su conciencia moral. Jorge Gutman
CYRANO. Gran Bretaña, 2021. Un film de Joe Wright. 124 minutos
La celebrada obra de teatro Cyrano de Bergerac (1897) de Edmond Rostand además de haber sido montada en los escenarios de varios países, ha sido trasladada a la gran pantalla en numerosas ocasiones; entre las más exitosas versiones se destacan la de Michael Gordon (1950) con José Ferrer y Mala Powers y la de Jean Paul Rappeneau (1990) con Gérard Depardieu y Anne Brochet. En este caso la versión del realizador Joe Wright se diferencia de las restantes en la medida que Cyrano es un film musical.
La película está basada en la pieza de Erica Schmidt que fue estrenada en Connecticut en 2018 con la partitura de los hermanos Aaron y Bryce Dessner ‑miembros de la banda musical neoyorkina The National- y con palabras de los letristas Matt Berninger y Carin Besser. La autora que a su vez realizó la adaptación cinematográfica respeta el texto de Rostand aunque aquí el complejo de Cyrano no radica en su alargada nariz puntiaguda sino en su baja estatura.
Haley Bennett y Peter Dinklage
Peter Dinklage que fue el actor protagónico del musical, aquí vuelve a animar al espadachín y poeta Cyrano que secretamente está prendado de su adorada Roxanne (Haley Bennett) con quien guarda una amistad de larga data. Aunque ella es codiciada por el rico duque De Guiche (Ben Mendelsohn) su atracción gira en torno del apuesto soldado Christian (Kelvin Harrison Jr.) quien también está enamorado de la bella joven. Al estar convencido de que por su apariencia física jamás será merecido por Roxanne, Cyrano utiliza su gran habilidad de escritor para ayudar a Christian a conquistarla a través de cartas de amor que él le prepara empleando palabras poéticas que llegan hondamente al corazón de su amada.
En esta historia donde sus personajes ocultan sus verdaderos sentimientos, Dinklage ofrece una notable composición del torturado y romántico antihéroe; aunque como vocalista no trasciende mayormente en las canciones que entona, eso queda ampliamente subsanado por la pasión que el actor vuelca a su personaje. Por su parte Bennett, quien al igual que Dinklage representó el mismo rol en las tablas, aporta encanto y ternura como la joven que tardíamente se da cuenta del profundo afecto de Cyrano hacia ella; además de su convincente actuación, la actriz se luce cuando apela a sus cuerdas vocales. Correcta es la participación de Harrison Jr. como el enamorado galán que debe depender de las palabras poéticas escritas por Cyrano, en tanto que Mendelsohn sale airoso dando vida al villano duque.
Si bien la música además de no ser pegadiza tampoco se ajusta convenientemente a la trama, eso en parte es compensado por las satisfactorias escenas de danza. Aunque el film no sea completamente perfecto debido a menores desniveles, Wright ha logrado que este drama romántico adquiera carnadura, sobre todo por la presencia carismática de Dinklage brindando inusitada humanidad a su Cyrano. Jorge Gutman
COMPARTMENT N°6. Finlandia-Alemania-Estonia-Rusia, 2021. Un film escrito y dirigido por Juho Kuosmanen.107 minutos
Después de haber impresionado gratamente con su primer largometraje The Happiest Day in the Life of Olli Mäki (2016) el director y guionista finlandés Juho Kuosmanen ofrece en Compartment N° 6 una ligera y muy agradable comedia que fue premiada con el Gran Premio del Jurado (ex aequo) en Cannes 2021.
Seidi Haarla and Yuri Borisov
La historia que transcurre en los últimos años de la década del 90 está basada en una novela de Rosa Likson. En la misma se enfoca a Laura (Seidi Haarla), una finlandesa estudiante de arqueología, que se encuentra en Moscú para aprender el idioma ruso y reside en el piso de su amada pareja Irina (Dinara Drukarova). Juntas tienen la intención de viajar a Murmansk, muy al norte de Rusia, donde Laura desea ver los célebres petroglitos (rocas pintadas) que allí se encuentran. Cuando a último momento Irina no puede acompañarla, ella decide efectuar el viaje por su cuenta utilizando el tren como medio de transporte. Al ubicar su asiento constata que debe compartir su cabina con Ljoha (Yuri Borisov) un joven hombre ruso quien medio ebrio le causa una desagradable impresión; al no lograr que le cambien de compartimento no le cabe otra opción que permanecer en el mismo y tolerar a su inesperado acompañante de ruta.
Lo que comenzó como un incómodo viaje para Laura, poco a poco las asperezas van desapareciendo entre ella y el singular pasajero; así, no obstante sus diferentes personalidades y culturas, se establece una inesperada afinidad que se va intensificando a través del largo trayecto. Al llegar a Murmansk en pleno corazón del Ártico donde Ljoha trabaja como minero, él le será de gran ayuda para poder trasladarla al lugar donde se hallan las antiguas rocas, superando los inconvenientes producidos por la inmensa nieve que obstaculiza el camino.
A pesar de que casi todo el film se desarrolla a bordo de un verdadero tren atravesando Rusia, la claustrofobia de ningún modo se hace sentir gracias a la ágil puesta escénica de Kuosmanen quien además es un remarcable director de actores; eso se aprecia en la muy convincente caracterización que Haarla y Borisov logran de sus personajes, realzados por los interesantes diálogos emanados del eficiente guión. Estos factores contribuyen a que esta historia de pequeña dimensión dentro de su sencillez destile una inusual frescura contagiosa que resulta más que bienvenida. Jorge Gutman
La discapacitación física, la intimidación escolar, la pasión deportiva, la gente desplazada en Afganistán y el grave problema social de la gente sin hogar son los temas enfocados en los cortometrajes de los documentales nominados al Oscar. A continuación se ofrece una breve reseña de los mismos.
1. Audible (Estados Unidos). 38 minutos
La discapacitación auditiva es un problema que afecta considerablemente a quienes lo sufren. En este corto el realizador Matthew Ogens testimonia el caso del adolescente Amaree McKenstry-Hall quien perdió el sentido de la audición desde pequeño como consecuencia de una meningitis contraída. El relato ilustra cómo se desenvuelve en su hogar al ser el único miembro de su familia con dificultad auditiva. Sin haber tenido la presencia de un padre que abandonó su familia cuando él tenía dos años, el regreso al hogar de su progenitor, sumamente arrepentido y volcándose en la fe de la religión, hace todo lo posible para que este hijo se reconcilie con él al recibir su máximo apoyo para remediar el daño causado.
Lo que más trasciende del documental es la trayectoria escolar del muchacho en el último semestre de educación secundaria en la Escuela para Sordos de Maryland así como la comunicación establecida con sus compañeros y amigos del colegio que padecen la misma afección. Dada su pasión por el fútbol americano Amaree integra el equipo de sordos del establecimiento escolar, en donde a pesar de la derrota experimentada en un torneo contra Texas, este grupo deportivo triunfa en 47 partidos consecutivos.
Un momento emotivo es el profundo sentimiento de pena que Amaree siente por haber perdido a su gran amigo Teddy de 16 años quien también sordo se suicidó al haber sido discriminado por los alumnos de la escuela a la que asistía.
Globalmente considerado Audible es un documental inspirador mostrando el proceso de madurez del protagonista y la manera en que la comunidad de adolescentes sordos trata de superar los obstáculos interpuestos para seguir adelante con firme determinación.
2. When We Were Bullies (Alemania-Estados Unidos). 35 minutos
Jay Rosenblat es el cineasta y narrador de este corto donde se refiere a un lamentable incidente sucedido cuando en San Francisco era alumno de quinto grado en el período escolar 1965 – 66; durante los recreos él y sus compañeros se complacían en intimidar a Richard, un solitario estudiante de clase.
Para realizar el documental Rosenblat contacta a algunos de los estudiantes de ese entonces para saber qué es lo que hoy día piensan y sienten del desafortunado episodio en el que actuaron como cómplices. Asimismo, el cineasta logra ubicar a Ruth Bromberg que ha sido la maestra del curso y que ahora con sus 92 años de edad no recuerda mucho de lo acontecido.
Indudablemente el acoso escolar ejercido de manera verbal, física o psicológica es un mal que frecuentemente acontece entre niños y adolescentes durante la etapa escolar y que puede dejar un severo trauma emocional a la persona afectada. Pero en el presente caso, este corto solamente puede comprenderse como un acto catártico del documentalista quien en una carta dirigida a Richard le expresa su pena por lo acontecido y las razones que motivaron su malicioso comportamiento de victimario.
3.The Queen of Basquetball (Estados Unidos), 22 minutos
Es posible que el nombre de Lusia Harris pueda no resultar familiar; es por eso que es bienvenido este corto de Ben Prodfoot resaltando la trayectoria de esta notable mujer afroamericana que ha llegado a ser una de las más importantes beisbolistas del mundo.
Nacida en una pequeña ciudad ubicada al sur del Estado de Mississippi, desde pequeña Lusia solía pasar sus noches viendo en la televisión a varios de sus ídolos del béisbol, tales como Bill Russel y Oscar Robertson, entre otros. Es así que su apasionamiento hacia ese deporte la condujo a practicarlo intensamente hasta llegar a convertirse en una super estrella femenina del mismo en la Universidad Estatal Delta donde cursaba sus estudios; gracias a su actuación esta universidad fue dos veces campeona en los torneos. A su vez su admirable desempeño en las Olimpíadas de Montreal de 1976, permitió que su equipo obtuviera la Medalla de Plata. Entre otro de sus logros cabe mencionar que ha sido la primera mujer americana en ser admitida tanto en el Draft de la National Basquetball Association (NBA), como también en haber sido incluida en el Salón de la Fama del Baloncesto de la ciudad de Springfield, Massachusetts.
La ágil cámara de Prodfoot capta muy bien el semblante de la recientemente fallecida atleta quien encontrándose en silla de ruedas, a través de importante material de archivo pasa revista a su estimulante vida deportiva. Este muy buen documental demuestra cómo el deporte es capaz de incentivar el espíritu humano.
4. Three Songs for Benazir (Aftganistán). 23 minutos
El presente corto de Gulistan Mirzaei y su esposa Elizabeth Mirzaei enfoca la situación conflictiva de la gente desplazada en Kabul centrando su atención en Shaista; este muchacho de 18 años que acaba de casarse con Benazir, de similar edad, anhela ser el primero de su tribu en alistarse en el Ejército Nacional de Afganistán. Sin embargo, eso lo conflictúa por tener que dejar a su esposa, además del peligro que puede incurrir frente a un ataque de los talibanes; por el contrario, el tener que seguir cultivando el opio como medio de vida no es la mejor opción que se le ofrece. No todo resulta para él como lo planeó y es así que cuatro años después Shaista permanece en un Centro de Tratamiento de Adicciones donde recibe la visita de su querida Benazir y sus dos hijitos.
Con gran fluidez el documental del matrimonio Mirzaei refleja los sinsabores de quienes deben seguir viviendo en la conflictiva región sin mayores alternativas en poder modificar su situación. En los créditos finales se lee que este cortometraje está “dedicado a Afganistán, nuestro país y al pueblo afgano”.
5. Lead Me Home (Estados Unidos) 39 minutos
Una vez más el cine ratifica que el sueño americano no existe para un importante sector poblacional de Estados Unidos. Filmado durante un lapso de tres años en Los Ángeles, San Francisco y Seattle, este corto de Pedro Kos y Jon Shenk expone la amarga realidad de personas desfavorecidas que ya sea por pérdida de empleo, evicción por no estar en condiciones de pagar el arriendo de la vivienda o por otras causas, se ven obligadas a llevar una existencia ambulante; en consecuencia y a fin de poder lograr un lugar donde dormir se acomodan en diferentes espacios tanto públicos como privados de la ciudad en que residen. Esta crítica situación es reflejada a través de las entrevistas que los realizadores efectúan a varios indigentes quienes transmiten sus tristes desventuras vividas cotidianamente.
Filmado con sobriedad y evitando sensacionalismo alguno, en este conmovedor documental los realizadores exponen la crisis social de importantes centros urbanos del oeste americano que contrasta con el esplendor de sus rascacielos captados por la excelente fotografía de Shenk.
Como en anteriores ediciones la selección de este año es remarcable. Cada una de los cinco filmes de ficción expresan una inquietud artística reflejando de diferente manera la época en que vivimos.
1. Ala Kachuu (Kirgistán-Suiza). 38 minutos
En su tercer corto la realizadora Maria Brendle ilustra lo que aún perdura en algunas áreas del mundo. La protagonista es Sezim (Alina Turdumamatova), una joven que vive con su familia en una aldea rural de Kirgistán donde aún subsisten ciertas arcaicas tradiciones con respecto al rol que debe desempeñar la mujer. Ella intenta escapar del estilo de vida que alberga a esa comunidad y por eso anhela conseguir una beca para estudiar en Bishkek, la capital de este país de Asia Central. Sin embargo sus padres, a fin de mantener la dignidad y el orgullo de la familia, se oponen a tal situación obligándola a contraer matrimonio con Dayrbek (Nurbek Esengazy Uulu), un joven de otra aldea al que conoce el día de la boda. La forzada situación en la que Sezim se halla la impulsa a adoptar una drástica medida a fin de poder vivir con completa independencia y ser capaz de elegir su propio camino en la vida.
La gran sensibilidad de la cineasta denunciando la ausencia de los derechos humanos de la mujer y la remarcable interpretación de Turdumamatova permiten lograr un emotivo corto que se asocia muy bien con las prédicas del movimiento #metoo.
2.The Dress (Polonia) 29 minutos
Resulta de gran interés este corto creado por estudiantes de la Escuela de Cine de Varsovia y dirigido por Tadeusz Lysiak. El guión del realizador centra su atención en Julka (Anna Dzieduszycka), una joven cuyo enanismo la hace sentir diferente de los demás. Sin que haya matiz alguno en su vida, ella se gana el sustento trabajando en las tareas de limpieza den un motel ubicado en un lugar no especificado de Polonía; su único vínculo social es Renata (Dorota Pomykala), una entrañable compañera de trabajo quien trata de animarla dándole aliento para que pueda esbozar una sonrisa.
Ansiosa de compartir su vida sentimental con un compañero, ella cree hallarlo en Bogdan (Szymon Piotr Warszawski), un camionero que demuestra cierto interés en ella. Mientras aguarda que él regrese de un viaje de 4 días a Kiev, Julkaa intenta recibirlo con un lindo vestido y además adecuadamente maquillada para cambiar su sombrío rostro. El reencuentro resulta a todas luces excitante y con él ella experimentará por primera vez el goce sexual. ¿Podrá Bogdan cambiar la solitaria vida de Julka? En esencia, he aquí un bello cortometraje agraciado con la notable realización de Lysiak y la maravillosa actuación de Dzieduszycka.
3. Please Hold (Estados Unidos) 19 minutos
Podría tratarse de ciencia ficción, pero no lo es. Este corto que transcurre en un futuro no tan lejano retrata a Mateo (Erick López) quien erróneamente es arrestado mediante un dron policial automatizado. Encontrándose confinado en una cárcel que igualmente funciona con inteligencia artificial, se asiste a las desventuras de este inocente hombre que para tratar de lograr su liberación, en su desesperación intenta comunicarse con una voz humana que trate de comprender lo que le está aconteciendo. Muy bien construido y magníficamente narrado el director K.D. Davila disecciona impecablemente las grietas de un sistema judicial mecanizado que afecta la vida de honestos ciudadanos.
4.On My Mind (Dinamarca). 18 minutos
Si hubiese que premiar un guión por su sorprendente originalidad, sin duda que este corto de Martin Strange-Hansen merecería ser galardonado.
Nada es lo que parece en los primeros 15 minutos del relato. En el transcurso de la mañana de un día laborable Henrik (Rasmus Hammerich) que parecería ser un hombre sin hogar, ingresa a un bar de Dinamarca donde él es el único cliente; siendo atendido por la amable cantinera Louise (Camilla Bendix), le solicita un trago de whisky que lo repite tres veces más. Cuando observa una máquina de karaoke allí instalada, pide que se le ponga el disco “Always on My Mind” con el propósito de quererlo cantar. Preben (Ole Boisen), el poco agradable dueño del local, se niega a complacerlo diciéndole que la máquina solamente la echa a andar los fines de semana; debido a su insistencia y con el pago de 500 coronas, Henrik consigue su propósito. Tras haber pedido a la camarera que lo filme al compás de la música comienza a entonar la mencionada canción que la dedica a su querida esposa. ¿Por qué su insistencia y su urgencia para hacerlo?
En los tres minutos finales, el director devela la incógnita que sería inapropiado revelar; lo cierto es que el desenlace de esta ingeniosa y convincente lección de amor es sumamente conmovedora.
5.The Long Goodbye (Gran Bretaña-Holanda) 12 minutos.
Este cortometraje dirigido por Aneil Karia y coescrito con Riz Ahmed demuestra cómo en escasos minutos se puede obtener un sólido relato exponiendo una triste situación que no es ajena a lo que acontece en la actualidad.
En un suburbio londinense una familia británica de origen paquistaní se halla en los últimos preparativos para la celebración de una boda familiar donde en un clima de alegría y felicidad todo está dispuesto para que la fiesta resulte exitosa. Sin embargo la paz se altera cuando una milicia de enmascarados blancos con ayuda de la policía arremeten violentamente en ese hogar y a punta de pistola amenazan y golpean a los horrorizados miembros de la familia.
Con un enfoque semi improvisado, el muy bien elaborado relato demuestra su intencionalidad en el excelente monólogo final recitado por el remarcable actor Ahmed quien magníficamente caracteriza al jefe de la familia. Si bien este es un film de ficción, la violencia expuesta no es ajena a la candente realidad que acontece en Gran Bretaña en donde grupos de extrema ideología de derecha con la retórica de la antiinmigración discriminan al inmigrante por el color de la piel y el lugar de donde proviene.