Oscars Nomi­na­dos a Mejor Cor­to­me­tra­je de Documentales

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

He aquí los cin­co cor­to­me­tra­jes de docu­men­ta­les­no­mi­na­dos para el Oscar de 2023.

1. The Martha Mit­chell Effect (Esta­dos Uni­dos) 40 minutes

Una his­to­ria de intri­ga polí­ti­ca es la que las docu­men­ta­lis­tas Anne Alver­gue y Debra McClutchy Levi­son brin­dan en este fas­ci­nan­te cor­to­me­tra­je. A tra­vés de mate­rial de archi­vo, clips como asi­mis­mo entre­vis­tas rea­li­za­das a quie­nes estu­vie­ron direc­ta o indi­rec­ta­men­te vin­cu­la­dos con Martha Mit­chell, se lle­ga a saber cómo la actua­ción de esta mujer con­tri­bu­yó a la renun­cia de Nixon como pre­si­den­te de Esta­dos Uni­dos por el escán­da­lo Watergate.

¿Pero quién fue Martha Mit­chell? Ella ha sido la espo­sa de John Mit­chell quien ha sido el pro­cu­ra­dor gene­ral de Nixon duran­te su pri­mer man­da­to, así como acti­vo pro­mo­tor en la cam­pa­ña de reelec­ción para el segun­do perío­do, desem­pe­ñan­do nue­va­men­te el car­go ejer­ci­do ante­rior­men­te. En una épo­ca en que las espo­sas de altos fun­cio­na­rios polí­ti­cos ejer­cían un rol más bien deco­ra­ti­vo, Martha demos­tró ser una mujer que no tenía repa­ros en denun­ciar a la pren­sa hechos que podían afec­tar al par­ti­do republicano.

El docu­men­tal adquie­re relie­ve a par­tir del alla­na­mien­to de la sede del Comi­té del Par­ti­do Demó­cra­ta en el com­ple­jo Water­ga­te de Washing­ton D.C.efectuado el 17 de junio de 1972. Cuan­do tiem­po des­pués Martha se impo­ne que uno de los cin­co res­pon­sa­bles del asal­to era James McCord ‑ex guar­da­es­pal­das del matri­mo­nio- y que fue enco­men­da­do por su mari­do para efec­tuar la ope­ra­ción, ella se con­vier­te en una viru­len­ta opo­si­to­ra del gobierno; eso moti­va a que denun­cie a su mari­do y a Nixon así como lo hicie­ron los perio­dis­tas Bob Wood­ward y Carl Berns­tein en el Washing­ton Post. Ya sepa­ra­da de John, tan­to él como el pre­si­den­te cali­fi­ca­ron a esta mujer de alcohó­li­ca y men­tal­men­te enfer­ma, aun­que es bien sabi­do que ella esta­ba en lo cier­to expo­nien­do la alta corrup­ción polí­ti­ca. Resul­ta intere­san­te lo que en 1975 el ex pre­si­den­te expre­só en una entre­vis­ta perio­dís­ti­ca seña­lan­do que si Martha Mit­chell no hubie­se exis­ti­do, no habría habi­do el caso “Water­ga­te”.

Alta­men­te elo­gia­da por su cora­je y valen­tía en deve­lar la ver­dad de lo que había ocu­rri­do, cuan­do Martha Mit­chell falle­ce en 1976 a cau­sa de una gra­ve enfer­me­dad san­guí­nea, en su fune­ral hubo una coro­na de flo­res con las pala­bras “Martha tenía Razón”.

Exce­len­te­men­te rea­li­za­do y com­pa­gi­na­do, el docu­men­tal de Alver­gue y McClutchy tie­ne reso­nan­cia actual al dilu­ci­dar la res­pon­sa­bi­li­dad de los auto­res de la vio­len­ta inva­sión al Capi­to­lio de Esta­dos Uni­dos efec­tua­do el 6 de enero de 2021.

2. The Elephant Whis­pe­rers (India) 40 minutos

Este docu­men­tal de Kar­ti­ki Gon­sal­ves per­mi­te tener una visión más cla­ra del mun­do de los paqui­der­mos y cómo en espe­cia­les cir­cuns­tan­cias pue­den cons­ti­tuir ani­ma­les que al igual que los cani­nos son capa­ces de apre­ciar el cari­ño sus­ten­ta­do por sus amos.

La cáma­ra de Gon­sal­ves sigue los pasos de Bom­man y Bellie, un matri­mo­nio autóc­tono de media­na edad que vive en Tamil Nadu al sur de India ocu­pán­do­se de cui­dar a los ele­fan­tes que cir­cu­lan en los amplios espa­cios de la vida sil­ves­tre del San­tua­rio del Cam­pa­men­to de ele­fan­tes de Theppakadu.

La aten­ción espe­cial se cen­tra en la aten­ción dis­pen­sa­da a Raghu, un ele­fan­ti­to aban­do­na­do que ha sido heri­do por perros erran­tes. Con mucha dedi­ca­ción el ani­mal es nutri­do con­ve­nien­te­men­te recu­pe­ran­do pron­ta­men­te su vita­li­dad; de allí en más, a tra­vés de la dia­ria ruti­na el lazo entre Raghu y la pare­ja se inten­si­fi­ca nota­ble­men­te, en don­de se evi­den­cia la inte­li­gen­cia y la rique­za emo­cio­nal de estos ani­ma­les. En tal sen­ti­do Bellie mani­fies­ta la mane­ra en que los ele­fan­tes han cam­bia­do gra­ta­men­te su vida, seña­lan­do que la comu­ni­ca­ción con Raghu es simi­lar a la que man­tie­ne con un humano con la sola excep­ción de que le fal­ta hablar; por su par­te Bom­man reve­la que para él el ani­mal cons­ti­tu­ye un rega­lo de Dios.

Al poco tiem­po se uni­rá al gru­po Ammu, otro ele­fan­te bebé libra­do al azar, en don­de Raghu apren­de a con­vi­vir con él. Con­se­cuen­te­men­te el matri­mo­nio ve col­ma­da su ale­gría con la pre­sen­cia de Raghu y Ammu que según se lee en los cré­di­tos fina­les en la actua­li­dad tie­nen 7 y 3 años respectivamente.

En esen­cia, la bue­na narra­ción uni­da al satis­fac­to­rio mon­ta­je con­tri­bu­yen a valo­ri­zar este satis­fac­to­rio y emo­ti­vo documental.

3. How do you Mea­su­re a Year?(Esta­dos Uni­dos) 29 minutes

El reco­no­ci­do docu­men­ta­lis­ta ame­ri­cano Jay Rosen­blatt deci­dió fil­mar a su hija Ella en cada cum­plea­ños, des­de los dos has­ta los 18 años, for­mu­lán­do­le pre­gun­tas con­di­cio­na­das a la madu­rez pro­pia de su edad. Evi­den­te­men­te el ritual prac­ti­ca­do en cada oca­sión hace que algu­nas de las pre­gun­tas que él le for­mu­la a Ella se repi­tan a tra­vés de los años, como por ejem­plo cuá­les son sus sue­ños, qué es lo que más le gus­ta o bien lo que más le asus­ta, qué es lo que desea ser cuan­do crez­ca, etc..

El docu­men­tal muy bien ensam­bla­do a lo lar­go del tiem­po ilus­tra el entra­ña­ble amor de un padre hacia su hija que cier­ta­men­te es corres­pon­di­do por su pri­mo­gé­ni­ta; así el momen­to más emo­ti­vo tie­ne lugar cuan­do Ella cum­ple 18 años y trans­mi­te sus sen­ti­mien­tos de pena por la con­clu­sión del ritual anual al tener que ale­jar­se de la fami­lia para seguir sus estu­dios universitarios.

Tan­to Jay como Ella son per­so­nas agra­da­bles de ver y apre­ciar en esta sen­ci­lla pelí­cu­la case­ra des­ti­na­da prin­ci­pal­men­te a la fami­lia Rosenblatt.

4. Hau­lout (Gran Bre­ta­ña-Rusia) 25 minutes

Este bre­ve pero efec­ti­vo docu­men­tal tie­ne el pro­pó­si­to de con­cien­ti­zar al espec­ta­dor sobre los efec­tos dra­má­ti­cos que pro­du­cen los cam­bios cli­má­ti­cos en el medio ambiente.

Con este pro­pó­si­to los her­ma­nos Maxim y Evge­nia Arbu­gae­va han fil­ma­do un impac­tan­te docu­men­tal enfo­can­do la expe­rien­cia vivi­da por el repu­tado cien­tí­fi­co ruso Maxim Cha­ki­lev quien obser­va la vida de las mor­sas mari­nas en un ais­la­do sitio de la cos­ta del Árti­co en Siberia.

Den­tro de un rela­to mini­ma­lis­ta vemos a este bió­lo­go marino vivien­do tres meses por año en una caba­ña azo­ta­da por el vien­to, en don­de se sien­te abru­ma­do por la situa­ción expe­ri­men­ta­da por cen­te­na­res de mor­sas; debi­do al calen­ta­mien­to de los mares; este fenó­meno pro­vo­ca que estos ani­ma­les encuen­tren obs­tácu­los en lograr ali­men­ta­ción, dejen de migrar y mue­ran debi­do al calor.

En suma, las imá­ge­nes del film son sufi­cien­te­men­te expre­si­vas cons­ti­tu­yen­do un toque de alar­ma sobre los cala­mi­to­sos efec­tos que el des­hie­lo de las aguas pro­du­ce en la vida marina.

5. Stran­ger at the Gate (Esta­dos Unidos)

Cómo el odio pue­de trans­for­mar­se en un ver­da­de­ro sen­ti­mien­to huma­ni­ta­rio capaz de trans­for­mar por com­ple­to la vida y men­ta­li­dad de una per­so­na es lo que se apre­cia en el remar­ca­ble docu­men­tal de Joshua Seftel.

En lo que podría ase­me­jar­se a un film de fic­ción, el rea­li­za­dor tuvo la opor­tu­ni­dad de cen­trar la aten­ción en Richard (Mac) Mckin­ney un vete­rano mari­ne esta­dou­ni­den­se que luchó en Irak y Afga­nis­tán; este hom­bre había cose­cha­do un vis­ce­ral odio a los musul­ma­nes con­si­de­rán­do­los terro­ris­tas y ese sen­ti­mien­to se acen­tuó por los acon­te­ci­mien­tos del 11 de sep­tiem­bre de 2001. Es así que en su retorno a la vida civil en la peque­ña ciu­dad de Mun­cie de India­na, cons­tru­yó una bom­ba con el pro­pó­si­to de depo­si­tar­la en la mez­qui­ta del cen­tro islá­mi­co local con la inten­ción de matar a 200 fie­les de dicho credo.

Cuan­do Mac se impu­so que su hiji­ta tenía como com­pa­ñe­ro de escue­la a un chi­co musul­mán, deci­dió visi­tar la ins­ti­tu­ción islá­mi­ca y allí se sor­pren­dió por el afec­to reci­bi­do por algu­nos de sus inte­gran­tes, inclu­yen­do al doc­tor Saber Bah­ra­mi, Bibi Bah­ra­mi y Zaki Bah­ra­mi, inmi­gran­tes que habían lle­ga­do hace varias déca­das al país y que logra­ron encon­trar paz y con­fort en Esta­dos Uni­dos. Des­pués de ocho sema­nas de asis­tir a dicho cen­tro don­de siguió sien­do obje­to de sin­ce­ras mues­tras de amis­tad, logró remo­ver por com­ple­to su isla­mo­fo­bia al reco­no­cer el nivel de huma­ni­dad de esta gente.

En los cré­di­tos fina­les se lee que Mac ejer­ció la pre­si­den­cia del cen­tro islá­mi­co de Mun­cie por 2 años y anual­men­te empren­de un via­je a tra­vés del país rela­tan­do su sin­gu­lar expe­rien­cia de haber tran­si­ta­do un camino que lo tras­la­dó del odio hacia la comprensión.

Este cau­ti­van­te docu­men­tal de Sef­tel cons­ti­tu­ye un exce­len­te ejem­plo demos­tran­do que es posi­ble supe­rar los pre­jui­cios reli­gio­sos, al pro­pio tiem­po que ofre­ce una luz de espe­ran­za para lograr un mun­do mejor.

Una Céle­bre Escritora

EMILY. Gran Bre­ta­ña-Esta­dos Uni­dos, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Fran­ces O’Connor. 130 minutos.

Emily Bron­te ha sido la poe­ti­sa bri­tá­ni­ca que logró su fama gra­cias a la exce­len­te nove­la Wuthe­ring Heights (Cum­bres Borras­co­sas) escri­ta en 1847 un año antes de su tem­pra­na muer­te. Si bien tan­to su vida como la de sus her­ma­nas han sido con­si­de­ra­das por el cine, la actriz Fran­ces O’Connor en su debut como rea­li­za­do­ra y guio­nis­ta deci­dió enca­rar a la céle­bre escri­to­ra en un rela­to bio­grá­fi­co de fic­ción con­si­de­ra­ble­men­te ale­ja­do de la realidad.

Emma Mac­key

La his­to­ria comien­za cuan­do Emily (Emma Mac­key) se halla pró­xi­ma a morir de tubercu­losis; su her­ma­na Char­lot­te (Ale­xan­dra Dow­ling) que le hace com­pa­ñía le pre­gun­ta con cier­ta ani­mo­si­dad cómo escri­bió la famo­sa nove­la a lo que Emily le res­pon­de que tomó su plu­ma y vol­có su con­te­ni­do al papel. De allí en más a tra­vés de flash­backs se pasa revis­ta a la eta­pa juve­nil de su existencia.

Vivien­do en una parro­quia de Yorkshi­re Emily, que sien­te enor­me­men­te la ausen­cia de su madre falle­ci­da, inte­gra el gru­po fami­liar con sus her­ma­nas Char­lot­te, Anne (Ame­lia Gething), su her­mano Bran­well (Fionn Whi­tehead) y su ecle­siás­ti­co padre Patrick (Adrian Dunbar).

Aun­que reser­va­da, repri­mi­da y soli­ta­ria, esta chi­ca carac­te­ri­za­da por su vívi­da ima­gi­na­ción man­tie­ne una ambi­gua rela­ción impreg­na­da de afec­to, riva­li­dad y celos con Char­lot­te, una muy bue­na con­vi­ven­cia con Anne y un ínti­mo lazo fra­ter­nal con su dile­tan­te her­mano. Es pre­ci­sa­men­te él quien en prin­ci­pio ayu­da­rá a reani­mar­la al exis­tir una evi­den­te afi­ni­dad inte­lec­tual; lamen­ta­ble­men­te Bran­well no pue­de desa­rro­llar su talen­to como debie­ra al no lograr sus­traer­se de su incli­na­ción hacia el alcohol y el opio.

Reac­cio­nan­do fren­te al medio machis­ta impe­ran­te con algu­nos actos de rebel­día, Emily comien­za a desa­rro­llar su apti­tud lite­ra­ria escri­bien­do en hojas de papel lo que en el futu­ro deven­drá su obra cumbre.

Ade­más de su her­mano, otra per­so­na que gra­vi­ta­rá en la vida de Emily es el apues­to cura William Weigh­man (Oli­ver Jack­son-Cohen) quien lle­ga a la parro­quia como asis­ten­te de su padre y a la vez es su ins­truc­tor de fran­cés. Si bien en un comien­zo la rela­ción entre ambos dis­ta de ser armo­nio­sa, pron­ta­men­te se des­ata­rá un tórri­do víncu­lo pasio­nal; el ilí­ci­to affai­re con el joven vica­rio abar­ca una impor­tan­te par­te del rela­to y si bien nada indi­ca que en la reali­dad Emily haya man­te­ni­do ese víncu­lo, la rea­li­za­do­ra lo incor­po­ra ins­pi­rán­do­se en Cathe­ri­ne Earnshaw y Heath­cliff, los per­so­na­jes pro­ta­gó­ni­cos de Cum­bres Borras­co­sas. El des­en­la­ce de la his­to­ria, cier­ta­men­te pre­vi­si­ble, hará que la heroí­na de esta his­to­ria sea encum­bra­da con la publi­ca­ción de su nove­la y que su padre lle­gue a reco­no­cer en ella su lite­ra­ria lucidez.

Si bien en un rela­to basa­do en un per­so­na­je real es admi­si­ble cier­ta licen­cia, el dis­cu­ti­ble guión de la rea­li­za­do­ra se ale­ja dema­sia­do de lo que la nove­lis­ta atra­ve­só en su vida, sin cap­tar cabal­men­te su pro­fun­da emo­ción huma­na; así a pesar de que Mac­key brin­da una muy expre­si­va com­po­si­ción de Emily, no resul­ta fácil empa­ti­zar con su per­so­na­li­dad y algo simi­lar acon­te­ce con los per­so­na­jes carac­te­ri­za­dos por el res­to del idó­neo elen­co. Aun­que la pues­ta escé­ni­ca de O’Connor resul­te ade­cua­da, el film ado­le­ce de un irre­gu­lar rit­mo gene­ra­do por cier­tas secuen­cias que se alar­gan innecesariamente.

Las obje­cio­nes apun­ta­das son ate­nua­das por sus logra­dos efec­tos visua­les. A la pon­de­ra­ble repro­duc­ción de épo­ca mer­ced al dise­ño de pro­duc­ción de Ste­ve Sum­mers­gill, es asi­mis­mo impor­tan­te des­ta­car la exce­len­te foto­gra­fía de Nanu Segal, refle­jan­do los deso­la­dos pára­mos de Yorkshi­re como así tam­bién los cam­bios cli­má­ti­cos de la zona con sus inten­sas llu­vias e inso­len­tes vien­tos que en cier­to modo se aso­cian con la melan­co­lía de Emily. Jor­ge Gutman

Un Home­na­je a la Vida Agrícola

ALCA­RRÀS. Espa­ña-Ita­lia, 2022. Un film de Car­la Simón. 120 minutos

La exce­len­te direc­to­ra espa­ño­la Car­la Simón quien se con­sa­gró inter­na­cio­nal­men­te en 2017 con su pri­mer remar­ca­ble lar­go­me­tra­je Verano 1993 aho­ra repi­te su éxi­to en este film que fue dis­tin­gui­do con el Oso de Oro en el fes­ti­val de Ber­lín de 2022. En esta semi auto­bio­gra­fía la cineas­ta abor­da aspec­tos de su pro­pia fami­lia a tra­vés de un rela­to de fic­ción escri­to por ella con la cola­bo­ra­ción de la guio­nis­ta Arnau Vilaró.

El elen­co de ALCARRÀS

El esce­na­rio es Alca­rràs, un peque­ño pue­blo de 9000 habi­tan­tes quie­nes viven de la acti­vi­dad agrí­co­la cul­ti­van­do fru­tas de mane­ra arte­sa­nal. Es allí don­de se sale al cru­ce de tres gene­ra­cio­nes de la fami­lia Sole en un fun­do cuya tie­rra tra­ba­ja­da duran­te 80 años ha sido cedi­da por los inte­gran­tes de la acau­da­la­da fami­lia Pin­yol al bisa­bue­lo por haber­los pro­te­gi­do duran­te la cruen­ta gue­rra civil; es aho­ra que el anciano abue­lo admi­te que no ha habi­do nin­gún docu­men­to o con­tra­to escri­to. Ese hecho aca­rrea con­se­cuen­cias nega­ti­vas cuan­do los here­de­ros del clan Pin­yol deci­den implan­tar pla­cas sola­res que si bien cons­ti­tu­yen una impor­tan­te fuen­te de ener­gía pue­de en cam­bio impli­car la des­apa­ri­ción del mun­do rural.

Con gran sen­si­bi­li­dad la rea­li­za­do­ra median­te su pro­pia expe­rien­cia refle­ja qué es lo que impli­ca vivir en el cam­po y cómo los inte­gran­tes de esa gran fami­lia inte­gra­da por el abue­lo, la tía abue­la, los padres, hijos mayo­res y los más peque­ños com­par­ten con amor y ter­nu­ra su exis­ten­cia en momen­tos de ale­gría como así tam­bién las penas que emer­gen al afron­tar sus dificultades.

Para narrar esta emo­ti­va his­to­ria Simón se ha vali­do de un con­jun­to de acto­res no pro­fe­sio­na­les de la zona, entre otros, Jor­di Pujol Dol­cet, Anna Otín, Xenia Roset, Albert Bosch, Ainet Jou­nou, Josep Abad, Mon­tse Oró, Car­les Cabós y Ber­ta Pipó; todos ellos trans­mi­ten com­ple­ta auten­ti­ci­dad a los roles asig­na­dos per­mi­tien­do que el espec­ta­dor se iden­ti­fi­que con sus per­so­na­jes. Desem­bo­can­do en un cli­max deci­di­da­men­te emo­cio­nal, la direc­to­ra ha logra­do un mag­ní­fi­co retra­to de un pue­blo como así tam­bién resal­tan­do el sóli­do lazo de la fami­lia a tra­vés de esta bella pelí­cu­la que sin recu­rrir a gol­pes bajos lle­ga a con­mo­ver.  Jor­ge Gutman

Oscars Nomi­na­dos a Mejor Cor­to­me­tra­je de Ficción

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

He aquí los cin­co cor­to­me­tra­jes de fic­ción nomi­na­dos para el Oscar de 2023

1. Le Pupi­lle (Ita­lia). 37 minutos

Con el ante­ce­den­te de haber sido acla­ma­do en Can­nes y pos­te­rior­men­te en el TIFF 2022, la direc­to­ra ita­lia­na Ali­ce Rohr­wa­cher ofre­ce una tier­na fábu­la navideña.

El guión de la rea­li­za­do­ra escri­to con Car­me­la Covino rela­ta las peri­pe­cias de un gru­po de pupi­las huér­fa­nas a lo lar­go de la vís­pe­ra de Navi­dad y la jor­na­da siguien­te en un inter­na­do cató­li­co de niñas, duran­te un ima­gi­na­rio perío­do de gue­rra. En ese lugar la seve­ra Madre Supe­rio­ra (Alba Rohr­wa­cher, her­ma­na de la cineas­ta) tra­ta de impo­ner la dis­ci­pli­na a estas ado­ra­bles y un tan­to tra­vie­sas chi­qui­llas. Mien­tras tan­to se rea­li­zan los pre­pa­ra­ti­vos de un sim­bó­li­co pese­bre navi­de­ño que per­mi­ti­rá recau­dar fon­dos para la ins­ti­tu­ción en don­de una de las donan­tes es una aris­tó­cra­ta (Vale­ria Bru­ni-Tedes­chi) de sin­gu­lar per­so­na­li­dad. A fin de satis­fa­cer al obis­po local, el con­ven­to le tie­ne pre­pa­ra­do un gigan­tes­co pos­tre (zup­pe ingle­se) que trae­rá apa­re­ja­do algu­nas de las hila­ran­tes esce­nas que ani­man al relato.

Com­bi­nan­do humor, fan­ta­sía, reli­gio­si­dad y poder, el resul­ta­do es un ópti­mo cor­to pleno de emo­cio­nes que per­mi­te el luci­mien­to de las niñas par­ti­ci­pan­tes, espe­cial­men­te la exce­len­te Melis­sa Falas­co­ni, cuyos per­so­na­jes can­tan y bai­lan animadamente.

2. An Irish Goodb­ye (Irlan­da-Gran Bre­ta­ña) 23 minutos

Los direc­to­res Tom Ber­ke­ley y Ross Whi­te, asi­mis­mo auto­res del guión, ubi­can el rela­to en la zona rural del nor­te de Irlan­da enfo­can­do a dos her­ma­nos dis­tan­cia­dos que se reúnen como con­se­cuen­cia de la muer­te de la madre.

Uno de ellos es Lor­can (James Mar­tín), el her­mano menor que pade­ce del sín­dro­me Down, en tan­to que el otro es Tur­lough (Sea­mus O’Hara) que no con­ge­nia en abso­lu­to con él. En ese encuen­tro, Tur­lough desea ven­der la fin­ca de su madre pro­po­nien­do a su her­mano que vaya a vivir a la casa de un fami­liar; esa idea es dia­me­tral­men­te recha­za­da por Lor­can. A todo ello Lor­can posee una lis­ta deja­da por su madre (en la voz de Miche­lle Fair­ley) de 100 cosas que ella habría que­ri­do rea­li­zar antes de su muer­te; es así que sus hijos, dejan­do de lado la ani­mo­si­dad que los sepa­ra, tra­ta­rán de satis­fa­cer el deseo mater­nal. A tra­vés de esa expe­rien­cia cada uno de ellos ter­mi­na­rá cono­cien­do mejor al otro, abrien­do el camino para que se gene­re un sin­ce­ro afec­to fraternal.

Aun­que bien rea­li­za­do e irre­pro­cha­ble­men­te inter­pre­ta­do por Mar­tin y O’Hara, la his­to­ria no encuen­tra el foco pre­ci­so para gene­rar una autén­ti­ca emo­ción; de todos modos, aten­dien­do a su bre­ve­da, la pelí­cu­la se deja ver aun­que sin conmover.

3. The Red Suit­ca­se (Luxem­bur­go) 18 minutos

Con gran suti­le­za el rea­li­za­dor ira­ní Cyrus Nesh­vad rela­ta una his­to­ria que gene­ra ten­sión a lo lar­go de su bre­ve desa­rro­llo. La pro­ta­go­nis­ta es Aria­ne (Nawe­lle Edad), una joven de 16 años que arri­ba al aero­puer­to de Luxem­bur­go pro­ce­den­te de Irán.

Sin­tién­do­se frá­gil y des­am­pa­ra­da tra­ta de no sepa­rar­se de su male­ta roja ponien­do obs­tácu­los a los res­pon­sa­bles de la adua­na (Jero­me Funk y Anne Klein) para que revi­sen su con­te­ni­do. Des­pués del con­trol efec­tua­do, ella se des­pren­de del velo que por­ta­ba y asi­mis­mo obser­va que en el ves­tí­bu­lo del aero­puer­to hay un hom­bre (Sar­kaw Gorany) que la espe­ra con un ramo de flo­res a quien ella tra­ta de evi­tar. En una comu­ni­ca­ción que ese indi­vi­duo man­tie­ne tele­fó­ni­ca­men­te con el padre de Aria­ne se deja enten­der que él la aguar­da para casar­se con ella. Pero Aria­ne rea­li­za­rá lo impo­si­ble para elu­dir­lo, así como tam­bién no res­pon­de a las comu­ni­ca­cio­nes que por tex­to su padre le envía para tra­tar de ubicarla.

Den­tro de un cli­ma de inusi­ta­do sus­pen­so, este cor­to mini­ma­lis­ta resal­ta la volun­tad de la joven de encon­trar la inde­pen­den­cia que no ha podi­do lograr en Irán como tam­po­co desea some­ter­se a un matri­mo­nio arre­gla­do que como espo­sa pue­da coar­tar su libertad.

Como un home­na­je a la mujer y los dere­chos que la asis­ten, este cor­to pon­de­ra­ble­men­te rea­li­za­do adquie­re ple­na vigen­cia tenien­do en cuen­ta la difí­cul­to­sa situa­ción feme­ni­na que impe­ra en el régi­men teo­crá­ti­co de Irán.

4. Iva­lu (Dina­mar­ca). 17 minutos

Pre­ce­di­do por el buen ante­ce­den­te de haber obte­ni­do en 2014 el Oscar al mejor cor­to­me­tra­je por “Helium”, el cineas­ta Anders Wal­ter retor­na con este film rea­li­za­do con la cola­bo­ra­ción de Pipa­luk Jorgensen.

La acción se desa­rro­lla en una ale­ja­da aldea de Groen­lan­dia en don­de la joven Pipa­luk (Mila Heil­mann Kreutz­mann) des­pier­ta una maña­na para impo­ner­se que su muy que­ri­da her­ma­na Iva­lu (Nivi Lar­sen) ha hui­do del hogar, en tan­to que su padre mono­pa­ren­tal (Angunn­guaq Lar­sen) pare­cie­ra no atri­buir mayor impor­tan­cia a su des­apa­ri­ción. En con­se­cuen­cia, Pipa­luk deses­pe­ra­da­men­te tra­ta de ubi­car su paradero.

Median­te flash­backs se apre­cia los agra­da­bles momen­tos vivi­dos por estas her­ma­nas has­ta lle­gar al des­en­la­ce del rela­to don­de se deve­la el moti­vo que impul­só a Iva­lu para haber deja­do a los suyos.

El tema del abu­so fami­liar es sin duda impor­tan­te aun­que la bre­ve dura­ción de la pelí­cu­la impi­de que se logre la enver­ga­du­ra dra­má­ti­ca capaz de impac­tar. No obs­tan­te, la enco­mia­ble rea­li­za­ción de Wal­ter y Jor­gen­sen así como la mag­ní­fi­ca foto­gra­fía de Ras­mus Hei­se cap­tan­do la atmós­fe­ra y la belle­za pano­rá­mi­ca de la región ame­ri­tan su visión.

5. Night Ride / Nat­trik­ken (Norue­ga). 16 minutos

A todas luces ima­gi­na­ti­va es la his­to­ria pro­pues­ta por el rea­li­za­dor norue­go Eirik Tvei­ten en este cor­to en don­de el rela­to humo­rís­ti­co esbo­za­do al prin­ci­pio pos­te­rior­men­te cede paso a un even­to dramático.

El inge­nio­so guión del direc­tor se desa­rro­lla en Norue­ga en una neva­da noche inver­nal don­de Ebba (Sigrid Kan­dal Hus­jord) está espe­ran­do un tran­vía; cuan­do el vehícu­lo lle­ga a la para­da el con­duc­tor no la deja entrar y ale­ján­do­se del lugar le dice que debe­rá aguar­dar media hora para que reanu­de su reco­rri­do. En ausen­cia del cho­fer, tra­tan­do de pro­te­ger­se del frío Ebba logra abrir la puer­ta del tran­vía y al no poder cerrar­la, sin sen­ti­do lógi­co pone en mar­cha el vehícu­lo; así, en carác­ter de con­duc­to­ra efec­túa varias para­das para que la gen­te que aguar­da el vehícu­lo pue­da subir. Duran­te el reco­rri­do una joven (Ola Hoems­nes San­dum)  es abor­da­da por un hom­bre que se sien­ta a su lado y comien­za a flir­tear. Cuan­do al poco tiem­po Ebba fre­na repen­ti­na­men­te el tran­vía, el brus­co movi­mien­to moti­va que la pelu­ca de la pasa­je­ra se des­pren­da de su cabe­za; al des­cu­brir su iden­ti­dad gené­ri­ca, este indi­vi­duo vio­len­ta­men­te la aco­sa. Como con­se­cuen­cia de la situa­ción caó­ti­ca gene­ra­da en el inte­rior del tran­vía, la cons­ter­na­da Ebba se ve obli­ga­da a actuar de inme­dia­to para pro­te­ger a la inde­fen­sa muchacha.

Aunan­do la come­dia con el dra­ma Twei­ten efec­túa una con­tun­den­te crí­ti­ca de los pre­jui­cios, la trans­fo­bia rei­nan­te y la indi­fe­ren­cia social. Por sus inne­ga­bles méri­tos, el film obtu­vo el pre­mio al mejor cor­to­me­tra­je en el fes­ti­val de Tri­be­ca 2022.

Una Chi­ca Radiante

UNE JEU­NE FILLE QUI VA BIEN / A RADIANT GIRL. Fran­cia, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por San­dri­ne Kiber­lain. 98 minutos

La muy bue­na actriz San­dri­ne Kiber­lain efec­túa su debut como guio­nis­ta y rea­li­za­do­ra en esta come­dia dra­má­ti­ca enfo­can­do las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por una chi­ca judía fran­ce­sa duran­te la ocu­pa­ción ale­ma­na en la segun­da guerra..

Rebec­ca Marder

Rebec­ca Mar­der ani­ma a Irè­ne, una joven de 19 años de edad que vive en París en 1942 y que des­plie­ga una gran ale­gría de vivir. Dada su pasión hacia el tea­tro y aspi­ran­do a ser actriz, con un gru­po de jóve­nes ami­gos ensa­ya la pie­za “La Mepri­se” de Mari­vaux a fin de estar pre­pa­ra­da para una audi­ción con miras a ser acep­ta­da en el Con­ser­va­to­rio de Arte Dramático.

En la vida fami­liar se la ve com­par­tien­do con su secu­lar fami­lia judía inte­gra­da por su padre André (André Mar­con), su her­mano flau­tis­ta Igor (Anthony Baon) y su entra­ña­ble y con­fi­den­te abue­la Mar­ce­li­ne (Fra­nçoi­se Widhoff); la fami­lia está muy uni­da y eso se mani­fies­ta en una muy emo­ti­va esce­na, cuan­do en el cum­plea­ños de André, Irè­ne jun­to con Igor y Mar­ce­li­ne le can­tan la emo­ti­va can­ción de “mi madre judía” don­de en este caso la letra es cam­bia­da por “mi padre judío”.

En mate­ria sen­ti­men­tal la ani­ma­da joven recha­za ama­ble­men­te las inten­cio­nes román­ti­cas de Gil­bert (Jean Che­va­lier), al sen­tir­se atraí­da por Jo (Ben Atal) que es su pare­ja en los ensa­yos de tea­tro, para final­men­te amar a Jac­ques (Cyril Metz­ger), un agra­da­ble asis­ten­te oftalmólogo.

Si bien en su pri­me­ra par­te el rela­to se ve par­cial­men­te ami­no­ra­do con la repe­ti­ción de las esce­nas de ensa­yo, la pelí­cu­la cobra mayor alien­to cuan­do en un momen­to dado el des­bor­dan­te opti­mis­mo de Irè­ne no pue­de sos­la­yar la tris­te reali­dad impe­ran­te que que­da refle­ja­da con la imple­men­ta­ción de las medi­das de dis­cri­mi­na­ción racial implan­ta­das por el impla­ca­ble anti­se­mi­tis­mo; así, la fami­lia está obli­ga­da a entre­gar su telé­fono, radio, bici­cle­ta, ver regis­tra­da en la cédu­la de iden­ti­dad la pala­bra “judío” y en el atuen­do emplea­do tener bor­da­da la estre­lla ama­ri­lla que per­mi­ta iden­ti­fi­car su raza. En tal sen­ti­do, Kiber­lain evi­ta enfa­ti­zar dema­sia­do en el dolo­ro­so sufri­mien­to expe­ri­men­ta­do por los judíos, dado que a lo lar­go del rela­to no se evi­den­cia la pre­sen­cia de los nazis ni tam­po­co la cruel­dad por ellos ejer­ci­da hacia la comu­ni­dad, sal­vo lo que se apre­cia en la pon­de­ra­ble esce­na final.

Den­tro del mar­co de un hones­to rela­to que en prin­ci­pio se carac­te­ri­za por su livian­dad para ceder paso a la ten­sión crea­da por el impac­to del nazis­mo, lo que más tras­cien­de es la muy bue­na des­crip­ción de sus per­so­na­jes logra­da por Kiber­lain e inter­pre­ta­dos por un sol­ven­te elen­co; en tal sen­ti­do se dis­tin­gue la mag­ní­fi­ca actua­ción de Mar­der trans­mi­tien­do la viva­ci­dad y sim­pa­tía de la radian­te Irè­ne.  Jor­ge Gutman