La Mani­pu­la­ción de la Justicia

THE TRIAL OF THE CHICA­GO 7. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Aaron Sor­kin. 130 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Net­flix 

Nue­va­men­te el gigan­te del mains­tream demues­tra que más allá de asu­mir pro­yec­tos de mero entre­te­ni­mien­to popu­lar tam­bién es capaz de brin­dar pelí­cu­las de ambi­ción supe­rior enca­ra­dos por equi­pos artís­ti­cos de inme­jo­ra­ble cali­dad. Ése es el caso de este exce­len­te film diri­gi­do por el guio­nis­ta Aaron Sor­kin. No obs­tan­te que ésta es su segun­da expe­rien­cia como rea­li­za­dor des­pués de Moll­y’s Game (2017) tie­ne en su haber inol­vi­da­bles libre­tos como los de The Social Net­work (2010) que fue pre­mia­do con un Oscar y Ste­ve Jobs (2015), entre otros títu­los; por lo tan­to no resul­ta extra­ño que en The Trial of the Chica­go 7 vuel­va a reafir­mar sus con­di­cio­nes de feno­me­nal dialoguista.

La his­to­ria que aquí se rela­ta está basa­da en el jui­cio de 1969 al que fue­ron some­ti­dos varios mani­fes­tan­tes acu­sa­dos de haber cons­pi­ra­do e inci­ta­do la vio­len­cia con­tra la poli­cía en la mar­cha orga­ni­za­da para opo­ner­se a la gue­rra de Viet­nam ante la con­ven­ción del par­ti­do demó­cra­ta desa­rro­lla­da del 26 al 29 de agos­to de 1968 rea­li­za­da en Chicago.

Frank Lan­ge­lla

Entre los acu­sa­dos se encuen­tran el idea­lis­ta estu­dian­te Tom Hay­den (Eddie Red­may­ne) y su ami­go acti­vis­ta Ren­nie Davis (Alex Sharp), los repre­sen­tan­tes de la con­tra­cul­tu­ra Abbie Hoff­man (Sacha Baron Cohen) y Jerry Rubin (Jeremy Strong), el paci­fis­ta David Dellin­ger (John Carroll Lynch), el co-fun­da­dor de Black Pan­ter Bobby Sea­le (Yah­ya Abdul Mateen II), John Froi­nes (Daniel Flaherty) y Lee Wei­ner (Noah Rob­bins). Por el lado de la defen­sa se hallan el abo­ga­do William Kunstler (Mark Rylan­ce) y Leo­nard Wein­glass (Ben She­rik­man) y por la fis­ca­lía par­ti­ci­pa el letra­do Richard Schultz (Joseph Gor­don-Levitt), sien­do el jui­cio pre­si­di­do por el ses­ga­do juez Julius Hoff­man (Frank Languella).

El cas­ting es inme­jo­ra­ble don­de cada uno de los acto­res está ple­na­men­te invo­lu­cra­do en el rol que le ha sido asig­na­do. Entre los mis­mos cabe des­ta­car el exce­len­te desem­pe­ño de Baron Cohen en el fogo­so inter­cam­bio que su per­so­na­je sos­tie­ne con el juez Hoff­man, asi­mis­mo Lan­gue­lla des­cue­lla como el pre­jui­cio­so e into­le­ran­te magis­tra­do, igual­men­te mpre­sio­na Gor­don-Levitt en un per­so­na­je que cla­ra­men­te alu­de a su con­cien­cia moral y en un peque­ño papel Michael Kea­ton se luce como el anti­guo pro­cu­ra­dor gene­ral Ram­sey Clark quien como tes­ti­go res­pon­sa­bi­li­za a la poli­cía en los tumul­tos pro­du­ci­dos duran­te la convención.

Sor­kin logra un film mag­ní­fi­ca­men­te cons­trui­do en el que los mor­da­ces diá­lo­gos de su rela­to per­mi­ten cap­tar la ple­na aten­ción del espec­ta­dor. Pero lo más impor­tan­te es que asis­tien­do a la recons­truc­ción de este paró­di­co jui­cio mucho de lo obser­va­do adquie­re hoy día vigen­cia, en lo refe­ren­te a la vio­len­cia polí­ti­ca, la corrup­ción del poder tra­tan­do de aca­llar las voces de la opo­si­ción y sobre todo en lo que con­cier­ne a la dis­cri­mi­na­ción racial; en tal sen­ti­do, la estre­me­ce­do­ra esce­na en la que el juez orde­na amor­da­zar al desa­fian­te afro­ame­ri­cano Bobby Sea­le refle­ja un pro­fun­do sen­ti­mien­to de repug­nan­cia que en la actua­li­dad sigue latente.

El men­sa­je que pue­de extraer­se de esta lamen­ta­ble mani­pu­la­ción de la jus­ti­cia es lo que se enun­cia en un momen­to del rela­to: “aqué­llos que no pue­den recor­dar el pasa­do están con­de­na­dos a repetirlo”.

Por sus méri­tos no es difí­cil pre­de­cir que este apa­sio­nan­te dra­ma judi­cial será nomi­na­do por la Aca­de­mia de Holly­wood en varios rubros, inclu­yen­do el de mejor film, direc­ción y guión. Jor­ge Gutman

Una Nue­va Edi­ción del FNC

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

El Fes­ti­val du Nou­veau Ciné­ma (FNC) que todos los años se rea­li­za en Mon­treal, en esta cua­dra­gé­si­ma nove­na edi­ción, con­for­me a las nor­mas de salud públi­ca vigen­tes en Que­bec, se desa­rro­lla­rá exclu­si­va­men­te en línea des­de el 7 has­ta el 31 de octu­bre y será acce­si­ble en todo el terri­to­rio cana­dien­se. En la pre­sen­te edi­ción se inclu­yen poco más de 50 lar­go­me­tra­jes y 88 cor­tos, ade­más de varias acti­vi­da­des rela­cio­na­das con la muestra.

My Salin­ger Year

La pelí­cu­la que inau­gu­ra el fes­ti­val es Sou­te­rrain (Cana­dá) de Sophie Dupuis con Théo­do­re Pelle­rín, Joa­kim, Robi­llard, James Hynd­man, Gui­llau­me Cyr, Cathe­ri­ne Tru­deau, Bruno Mar­cil y Jean L’I­ta­lien. Excep­cio­nal­men­te, este film será pro­yec­ta­do gra­tui­ta­men­te en el par­que de esta­cio­na­mien­to P11 del Aero­puer­to Tru­deau de Mon­treal con­ver­ti­do para la oca­sión en Cine-par­que. El film de clau­su­ra es My Salin­ger Year (Cana­dá-Irlan­da), que excep­cio­nal­men­te será difun­di­do en línea por espa­cio de 24 horas; el film de Phi­lip­pe Falar­deau que inau­gu­ró el últi­mo fes­ti­val de Ber­lín reúne en su elen­co a Sigour­ney Wea­ver, Mar­ga­ret Qua­lley, Dou­glas Booth, Colm Feo­re y Thé­do­re Pellerin.

Com­pe­ten­cia Inter­na­cio­nal 

Atlan­tis

Los 10 títu­los que par­ti­ci­pan en la com­pe­ten­cia per­te­ne­cen a jóve­nes direc­to­res don­de algu­nos de ellos se han des­ta­ca­do en fes­ti­va­les inter­na­cio­na­les como es el caso de Lemohang Jere­miah Mose­se cuyo film This Is not a Burial, It’s a Resu­rrec­tion (Leso­to-Ita­lia-Sudá­fri­ca) fue pre­mia­do en el últi­mo fes­ti­val de Sun­dan­ce; ubi­can­do la acción en Leso­to, el rea­li­za­dor ofre­ce aquí un rela­to de con­te­ni­do espi­ri­tual y eco­ló­gi­co en el mar­co de un uni­ver­so en con­ti­nua trans­for­ma­ción don­de los valo­res ances­tra­les de la socie­dad tra­di­cio­nal se enfren­tan con el avan­ce de la moder­ni­dad. Otro títu­lo que des­pier­ta inte­rés es el docu­men­tal  Exta­se (Bra­sil-Esta­dos Uni­dos), pri­mer film de la direc­to­ra bra­si­le­ña Moa­ra Pas­so­ni ofre­cien­do un per­tur­ba­dor recuen­to de los tras­tor­nos de ali­men­ta­ción de una joven mujer. La lis­ta se com­ple­ta con Atlan­tis (Ucra­nia), un dra­ma post-apo­ca­líp­ti­co de Valentyn Vas­ya­novych; Bad Roads (Ucra­nia) de Natal­ya Vorozh­bit; The Cloud in her Room (Chi­na, Hong Kong) de Zheng Lu Xin­yuan; Des­te­rro (Bra­sil-Por­tu­gal-Argen­ti­na) de María Cla­ra Esco­bar; Kill it and Lea­ve this Town (Polo­nia) de Marius Wil­czyns­ki; Ser­vants (Eslo­va­quia-Ruma­nia-Repú­bli­ca Che­ca-Irlan­da); The Shepher­dess and the Seven Songs de Push­pen­dra Singh (India) y Top­si­de (Esta­dos Uni­dos) de Logan Geor­ge y Celi­ne Held.

Com­pe­ten­cia Nacio­nal 

Judy Ver­sus Capitalism

En esta sec­ción par­ti­ci­pan cua­tro fil­mes cana­dien­ses: Il n’ya pas de faux metier escri­to y diri­gi­do por Oli­vier Godin con la actua­ción de Les­lie Mavan­gui, Tatia­na Zin­ga Botao, Fra­nçois-Simon Poi­rier; Sin La Haba­na (copro­duc­ción cuba­na) de Kaveh Naba­tian, pro­ta­go­ni­za­do por Yonah Acos­ta, Evelyn O’Fa­rrill y Aki Yaghou­bi; Vio­la­tion de Dusty Man­ci­ne­lli y Made­lei­ne Sims-Fewer y Judy Ver­sus Capi­ta­lism de Mike Hoolboom.

Pano­ra­ma Internacional.

Sibe­ria

En su pro­gra­ma­ción el FNC ha inclui­do impor­tan­tes fil­mes ofre­cien­do una mues­tra de la pro­duc­ción inter­na­cio­nal de los últi­mos meses. Entre sus títu­los se des­ta­ca The­re Is No Evil (Irán-Ale­ma­nia-Repú­bli­ca Che­ca) de Moham­mad Rasou­lof que obtu­vo el Oso de Oro en el fes­ti­val de Ber­lín; el guión del direc­tor ira­ní con­si­de­ra cua­tro his­to­rias que cons­ti­tu­yen un deci­di­do ale­ga­to con­tra la pena de muer­te. Otro film que des­pier­ta expec­ta­ti­va es Sibe­ria (Ita­lia-Ale­ma­nia-Méxi­co), del direc­tor Abel Ferra­ra quien abor­da la com­ple­ji­dad del ser humano a tra­vés de los veri­cue­tos de la psi­quis de su per­so­na­je prin­ci­pal inter­pre­ta­do por Williem Dafoe. Igual­men­te aguar­da­do es Tout Sim­ple­ment Noir (Fran­cia), una come­dia anti­ra­cis­ta de Jean-Pas­cal Zadi y John Wax con un elen­co inte­gra­do por el rape­ro Joey Starr, Mathieu Kas­so­vitz y Éric Judor, entre otros. Su tema gira en torno de un actor sin mucho éxi­to que pla­nea orga­ni­zar en París una gran mar­cha de hom­bres negros para pro­tes­tar por la baja repre­sen­ta­ción de ellos en la socie­dad fran­ce­sa; sin duda, el film resul­ta muy opor­tuno tenien­do en cuen­ta la acción des­ple­ga­da mun­dial­men­te por el movi­mien­to Black Lives Mat­ter. Espe­cial inte­rés revis­te Wim Wen­ders Des­pe­ra­do (Ale­ma­nia) en don­de los docu­men­ta­lis­tas Cam­pino y Eric Frie­leer se han sumer­gi­do en el uni­ver­so del céle­bre rea­li­za­dor ale­mán siguien­do sus pasos a lo lar­go de un año.  Night Has Come (Bél­gi­ca) de Peter Van Goethem es un film nada con­ven­cio­nal que se refie­re a un mis­te­rio­so virus que cau­sa amne­sia a sus víc­ti­mas en una socie­dad distópica.

Apples

Apples (Gre­cia-Polo­nia-Eslo­ve­nia) es la ópe­ra pri­ma de Chris­tos Nikou abor­dan­do una come­dia dra­má­ti­ca no exen­ta de nos­tal­gia como así tam­bién del absur­do carac­te­rís­ti­co de las pelí­cu­las de Yor­gos Lanthi­mos. La pelí­cu­la La Hija de un Ladrón (Espa­ña) de la direc­to­ra Belén Funes vie­ne pre­ce­di­da de bue­nos ante­ce­den­tes, al haber obte­ni­do el Goya a la mejor direc­ción novel de 2019 así como su pro­ta­go­nis­ta Gre­ta Fer­nán­dez fue pre­mia­da como la mejor actriz en el fes­ti­val de San Sebas­tián del año pasa­do. Moving On (Corea del Sur) de Yoon Dan-Bi es un dra­ma fami­liar vis­to a tra­vés de la ópti­ca de una ado­les­cen­te al pro­du­cir­se el divor­cio de sus padres.

Cor­to­me­tra­jes

Fili­pi­ña­na

Entre algu­nos de los títu­los se encuen­tran los siguien­tes: Fili­pi­ña­na (Fili­pi­nas) de Rafael Manuel que reci­bió el Oso de Pla­ta en el fes­ti­val de Berlln; Pla­ces (Litua­nia) de Vytau­tas Katlus pre­sen­ta­do en el fes­ti­val de Vene­cia; Sun Dog (Bél­gi­ca) de Dorian Jes­pers, pre­mia­do como el mejor cor­to­me­tra­je en el fes­ti­val de Rot­ter­dam; The Unseen River (Vie­nam) de Phạm Ngọc; The Return of Tra­gedy (Fran­cia) de Ber­trand Man­di­co y The End of Suf­fe­ring (A Pro­po­sal)  (Gre­cia) de Jac­que­li­ne Lentzou.

Acti­vi­da­des Vin­cu­la­das en Linea

Como ya es habi­tual, el FNC orga­ni­za acti­vi­da­des com­ple­men­ta­rias de los fil­mes pro­gra­ma­dos ofi­cial­men­te. Así para aten­der a los ciné­fi­los de la infan­cia habrá un pro­gra­ma des­ti­na­do a los niños de 3 y más años, así como otro adap­ta­do para los chi­cos de 10 a 12 años.

Des­de el 7 has­ta el 18 de octu­bre ten­drán lugar una serie de con­fe­ren­cias y semi­na­rios a car­go de dife­ren­tes espe­cia­lis­tas con el pro­pó­si­to de per­mi­tir los inter­cam­bios entre pro­fe­sio­na­les dedi­ca­dos a la crea­ción, finan­cia­mien­to y dis­tri­bu­ción cinematográfica.

El rea­li­za­dor y guio­nis­ta Phi­lip­pe Falar­deau ofre­ce­rá una cla­se maes­tra el 16 de octu­bre (11h) como igual­men­te lo harán los artis­tas del cine de ani­ma­ción  Miche­lle y Uri Kra­not el 17 de octu­bre (10h).

Una infor­ma­ción deta­lla­da de la pro­gra­ma­ción pue­de encon­trar­se en  nouveaucinema.ca en tan­to que para alqui­lar una pelí­cu­la en línea se requie­re acu­dir a online.nouveaucinema.ca

Los Mucha­chos de la Banda

THE BOYS IN THE BAND. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Joe Mon­te­llo. 121 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

Cele­bran­do en 2018 el quin­cua­gé­si­mo ani­ver­sa­rio de la pie­za tea­tral The Boys in the Band del dra­ma­tur­go Mart Crow­ley, el direc­tor Joe Mon­te­llo la readap­tó en una exce­len­te pro­duc­ción de Broad­way por la que en 2019 obtu­vo el Tony a la mejor repo­si­ción. Si bien el rea­li­za­dor William Fried­kin la tras­la­dó a la pan­ta­lla en 1970, por segun­da vez es lle­va­da al cine por Man­te­llo con el mis­mo elen­co de acto­res que hace dos años repre­sen­tó la obra.


Jim Par­sons y Matt Bomer

Es impor­tan­te des­ta­car que en opor­tu­ni­dad de su estreno esta pie­za logró impor­tan­te reper­cu­sión en el ámbi­to cul­tu­ral dada la osa­día de su autor en haber con­si­de­ra­do abier­ta­men­te un tema don­de todos sus per­so­na­jes son homo­se­xua­les; bas­ta recor­dar que en 1968 aún no se habían pro­du­ci­do las agi­ta­das mani­fes­ta­cio­nes de Sto­ne­wall ni tam­po­co había sur­gi­do el movi­mien­to social LGBTQ luchan­do con­tra la dis­cri­mi­na­ción por orien­ta­ción sexual. Afor­tu­na­da­men­te, des­de enton­ces has­ta el pre­sen­te mucho se ha avan­za­do en defen­sa de los dere­chos que asis­ten a las per­so­nas gays, les­bia­nas, bise­xua­les y transexuales.

La ver­sión del actual film está basa­da en el guión de su autor con la cola­bo­ra­ción de Ned Mar­tel don­de sal­vo algu­nos míni­mos cam­bios que­da refle­ja­do el espí­ri­tu de la obra ori­gi­nal. La acción se desa­rro­lla casi ínte­gra­men­te en el depar­ta­men­to neo­yor­kino de Green­wich Villa­ge don­de habi­ta Michael (Jim Par­sons), un cató­li­co cua­ren­tón homo­se­xual no muy con­ten­to con su iden­ti­dad. Él deci­dió orga­ni­zar con sus ami­gos gays una fies­ta para cele­brar el cum­plea­ños de Harold (Zachary Kin­to), uno de los inte­gran­tes del gru­po; es ahí don­de ade­más del fes­te­ja­do con­cu­rren Donald (Matt Bomer) ‑el ex amor de Michael‑, el afe­mi­na­do Emory (Robin de Jesús), el afro­ame­ri­cano inte­lec­tual Ber­nard (Michael Ben­ja­min Washing­ton), el insa­cia­ble sexual Larry (Andrew Ran­nells) y su pare­ja Hank (Tuc Wat­kins) que por él aban­do­nó a su fami­lia; a la reu­nión se agre­gan el joven taxi boy Cow­boy (Char­lie Car­ver) como ofren­da de cum­plea­ños para Harold y Alan (Brian Hut­chi­son) quien supues­ta­men­te hete­ro­se­xual es un ami­go y ex com­pa­ñe­ro de la uni­ver­si­dad don­de Michael estudio.

Des­pués de un comien­zo amis­to­so, el exce­so de alcohol comien­za a refle­jar­se en la con­duc­ta de los pre­sen­tes que gra­dual­men­te irán gene­ran­do un cli­ma de inquie­tud. La ten­sión lle­ga a su cli­max cuan­do el pro­vo­ca­ti­vo Michael pro­po­ne un jue­go a los invi­ta­dos en don­de cada uno debe­rá efec­tuar un lla­ma­do tele­fó­ni­co a la per­so­na que más ama, iden­ti­fi­car­se y con­fe­sar­le su amor. Es en ese enton­ces don­de se va reve­lan­do la varia­da gama de sin­sa­bo­res que afec­tan a los miem­bros del grupo.

Aun­que el film no ocul­ta su ori­gen tea­tral, de nin­gu­na mane­ra resul­ta está­ti­co pues­to que Mon­te­llo ha logra­do dina­mi­zar­lo a tra­vés de una pues­ta escé­ni­ca flui­da, refor­za­da por el exce­len­te guión cuyos diá­lo­gos pun­zan­tes y de pas­mo­sa pene­tra­ción no dejan indi­fe­ren­te al espec­ta­dor. En con­se­cuen­cia, a tra­vés de sus per­so­na­jes que­dan expues­tas en mayor o menor dimen­sión, la sole­dad, el temor al enve­je­ci­mien­to, la baja auto­es­ti­ma, la no acep­ta­ción, la doble vida, la vul­ne­ra­bi­li­dad, las frus­tra­cio­nes, los sue­ños no rea­li­za­dos, el sen­ti­mien­to de cul­pa y sobre todo la homo­fo­bia que estos hom­bres pade­cen en un medio social que los margina.

Con la exce­len­te direc­ción de Mon­te­llo y el insu­pe­ra­ble elen­co que par­ti­ci­pó tea­tral­men­te en 2018, se obtie­ne un film de supe­rior cali­dad que a su vez pue­de con­si­de­rar­se como un buen lega­do de Crow­ley, falle­ci­do en mar­zo de este año, para la actual gene­ra­ción de jóve­nes cuyo esti­lo de vida pue­de dife­rir de los patro­nes nor­mal­men­te aceptados.
Jor­ge Gutman

Una Remar­ca­ble Feminista

THE GLO­RIAS. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Julie Tay­mor. 144 minutos.

Glo­ria Stei­nem es una des­ta­ca­da perio­dis­ta y escri­to­ra ame­ri­ca­na de 86 años de edad, ade­más de haber sido una infa­ti­ga­ble acti­vis­ta defen­so­ra de los dere­chos de la mujer. Para refle­jar su vida la rea­li­za­do­ra Julie Tay­mor deci­dió abor­dar­la basán­do­se en su libro My Life on the Road. Timor refle­ja la per­so­na­li­dad de esta remar­ca­ble figu­ra en dife­ren­tes eta­pas de su exis­ten­cia valién­do­se de 4 actrices.

La infan­cia de Glo­ria (Ryan Kie­ra Arms­trong) trans­cu­rre en el seno de una fami­lia un tan­to des­es­ta­bi­li­za­da con un padre (Timothy Hut­ton) via­jan­te y deseo­so de cono­cer el mun­do y una madre (Enid Graham) que sufre de una con­si­de­ra­ble depre­sión, sien­do cui­da­da por ella y su her­ma­na. Pasan­do rápi­da revis­ta a su ado­les­cen­cia (Lulu Wil­son) se lle­ga a la eta­pa de la Glo­ria adul­ta (Ali­cia Vikan­der) don­de que­da cla­ra su voca­ción de perio­dis­ta; sin embar­go ella encuen­tra obs­tácu­los en su camino cuan­do tra­ba­jan­do como free lan­ce los tra­ba­jos que le son asig­na­dos se refie­ren a colum­nas de moda, en tan­to que las publi­ca­cio­nes de con­te­ni­do más rele­van­te son con­fia­das a sus cole­gas mas­cu­li­nos. Esa dis­cri­mi­na­ción sexual la impul­sa a crear en 1971 la revis­ta Ms don­de en ese queha­cer sus artícu­los adquie­ren amplia reso­nan­cia; es así que Stei­nem va adqui­rien­do pro­mi­nen­cia en el movi­mien­to femi­nis­ta dis­pues­to a resis­tir la auto­ri­dad patriarcal.

Julian­ne Moore

Con el paso del tiem­po se per­ci­be a Glo­ria (Julian­ne Moo­re) en una eta­pa más avan­za­da de su vida en la que ya es con­si­de­ra­da un ícono nacio­nal que con­de­nan­do la miso­gi­nia impe­ran­te abo­ga por la defen­sa del legí­ti­mo dere­cho que asis­te a la mujer al igual que su con­tra­par­te mas­cu­li­na. En su ilus­tra­ción de los momen­tos deci­si­vos de su vida, el guión de la rea­li­za­do­ra escri­to con la dra­ma­tur­ga Sarah Ruhl des­ta­ca los encuen­tros de Glo­ria con otras figu­ras tras­cen­den­tes de esta corrien­te como Dorothy Pit­man Hughes (Jane­lla Monáe) que le ense­ña cómo diri­gir­se al públi­co sin titu­bear como así absor­be las sabias lec­cio­nes de la afro­ame­ri­ca­na abo­ga­da Floryn­ce Ken­nedy (Lorrai­ne Tous­saint) y de Bella Abzug (Bet­te Mid­ler), la pri­me­ra con­gre­sis­ta judía de Esta­dos Uni­dos com­ple­ta­men­te emban­de­ra­da con la cru­za­da lle­va­da a cabo por Steinem.

Si bien el retra­to que Tay­mor ofre­ce de esta mujer es alta­men­te ins­pi­ra­dor, la for­ma en que ella lo estruc­tu­ra no resul­ta muy dis­ci­pli­na­da; así, ape­lan­do a los flash­backs se asis­te a diver­sos inci­den­tes que sal­tan­do con­ti­nua­da­men­te a tra­vés del tiem­po no per­mi­ten que los mis­mos estén ade­cua­da­men­te entron­ca­dos; a ello se aña­de el esti­lo psi­co­dé­li­co emplea­do para cier­tas esce­nas que son inne­ce­sa­rias, dis­tra­yén­do­las del foco cen­tral del rela­to. De todos modos las obser­va­cio­nes apun­ta­das no des­me­re­cen este ambi­cio­so pro­yec­to des­ta­can­do el sóli­do men­sa­je de Stei­nem y rati­fi­ca­do emo­cio­nal­men­te con la céle­bre Mar­cha de las Muje­res de 2017 que tuvo lugar en Washing­ton. El film igual­men­te es valo­ri­za­do por las remar­ca­bles carac­te­ri­za­cio­nes de Vikan­der y Moo­re refle­jan­do la gra­vi­ta­ción que ha teni­do esta icó­ni­ca lucha­do­ra por la libe­ra­ción femenina.

Nota: El film se encuen­tra dis­po­ni­ble en las pla­ta­for­mas de strea­ming Amazon Pri­me, Apple TV/iTunes, Rogers On Demand, Shaw on Demand, Bell On Demand y Telus On Demand.  Jor­ge Gutman

Una Livia­na Comedia

ON THE ROCKS. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Sofia Cop­po­la. 96 minutos

Así como es pla­cen­te­ro sabo­rear una bur­bu­jean­te copa de cham­pán, del mis­mo modo resul­ta gra­to apre­ciar esta livia­ní­si­ma come­dia de Sofia Cop­po­la quien es tam­bién res­pon­sa­ble del guión. Aun­que lejos de sus mejo­res tra­ba­jos como lo son el dra­má­ti­co film The Vir­gin Sui­ci­des (1999) y la melan­có­li­ca come­dia Lost in Trans­la­tion (2003), a pesar de cier­tos des­ni­ve­les en su guión On The Rocks arro­ja un sal­do positivo.

Bill Murray y Rashi­da Jones

Reme­mo­ran­do a algu­nos de los pri­me­ros fil­mes de Woody Allen, la tra­ma se desa­rro­lla en la ciu­dad de New York en un medio social de alta cla­se media. En un ele­gan­te piso del Soho de Manhat­tan habi­tan Lau­ra (Rashi­da Jones), con su mari­do Dean (Mar­lon Wayans) y sus dos ado­ra­bles hiji­tas. La vida con­yu­gal pare­ce­ría trans­cu­rrir armo­nio­sa­men­te don­de Lau­ra es una exi­to­sa escri­to­ra y su espo­so está al fren­te de una com­pa­ñía de red social que recien­te­men­te ha crea­do, obli­gán­do­lo a efec­tuar fre­cuen­tes via­jes que lo ale­jan tran­si­to­ria­men­te del hogar. La ruti­na se inte­rrum­pe cuan­do ella comien­za a sos­pe­char que Dean podría enga­ñar­la con su joven asis­ten­te Fio­na (Jes­si­ca Hen­wick). Su preo­cu­pa­ción la trans­mi­te a Félix (Bill Murray), su padre, quien aca­ba de regre­sar de Fran­cia y está dis­pues­to a ayu­dar­la a con­fir­mar o disi­par sus dudas.

Uno de los aspec­tos más impor­tan­tes del film es la des­crip­ción que Cop­po­la ha efec­tua­do de Félix. Este madu­ro bon vivant es un rico jubi­la­do mar­chan­te de arte que tiem­po atrás, como empe­der­ni­do don­jua­nes­co aban­do­nó a su espo­sa por otra mujer; hoy día con su inna­ta sim­pa­tía aún logra atraer a quien encuen­tra en su camino. Aho­ra la oca­sión está dada para que con su vas­ta expe­rien­cia muje­rie­ga uti­li­ce algu­nas de sus tác­ti­cas para tra­tar de des­en­mas­ca­rar a Dean, si aca­so real­men­te trai­cio­na a su hija.

De allí en más la comu­ni­ca­ción entre Félix y Lau­ra va gene­ran­do per­ma­nen­tes encuen­tros tan­to en lujo­sos res­tau­ran­tes como a tra­vés de los des­pla­za­mien­tos auto­mo­vi­lís­ti­cos por la ciu­dad a fin de seguir las hue­llas del sos­pe­cho­so. En ese deve­nir, un momen­to hila­ran­te se pro­du­ce cuan­do el madu­ro play­boy acom­pa­ña­do de su hija mane­jan­do su con­ver­ti­ble depor­ti­vo es dete­ni­do en la ruta por un agen­te poli­cial (Mike Keller) por exce­so de velo­ci­dad; es allí que Félix con su envi­dia­ble gra­cia logra con­quis­tar­lo evi­tan­do ser pasi­ble de una multa.

Cuan­do en su tra­mo final esta come­dia rea­lis­ta se entre­mez­cla con la far­sa el film se resien­te leve­men­te por su arti­fi­cio­si­dad; sin embar­go este repa­ro es com­pen­sa­do por su cali­fi­ca­do elen­co que que­da resal­ta­do por la irre­pro­cha­ble pres­ta­ción de sus dos pro­ta­go­nis­tas. Jones, ade­más de su agra­da­ble pre­sen­cia per­sua­de mag­ní­fi­ca­men­te como la hija que a pesar de haber man­te­ni­do en el pasa­do una difi­cul­to­sa rela­ción con su pro­ge­ni­tor encuen­tra aquí la opor­tu­ni­dad de res­ta­ble­cer ese víncu­lo. Por su par­te Murray está impa­ga­ble dan­do vida a su per­so­na­je quien con cara de póker sedu­ce con su idio­sin­crá­ti­co encan­to, a pesar de su visión machis­ta en las rela­cio­nes que se enta­blan entre un hom­bre y una mujer; él con Jones con­fi­gu­ran un exce­len­te dúo gra­cias a la mag­ní­fi­ca com­pli­ci­dad exis­ten­te. En un rol menor Wayans igual­men­te con­ven­ce como el afa­ble cón­yu­ge obje­to de sospecha.

En gene­ral Cop­po­la obtie­ne una vis­to­sa come­dia que sin tras­cen­der dema­sia­do de todos modos resul­ta atra­yen­te mos­tran­do la tier­na rela­ción cimen­ta­da entre un padre y su hija; a todo ello, a la mane­ra de Woody Allen, la direc­to­ra trans­mi­te un afec­tuo­so salu­do a la bella Manhat­tan expues­ta en la muy bue­na foto­gra­fía cap­ta­da por Phi­li­pe Le Sourd.

A cau­sa de la pan­de­mia rei­nan­te el film se ha dado cono­cer en aque­llas salas de cine don­de no exis­ten res­tric­cio­nes de exhi­bi­ción, como es el caso en las ciu­da­des de Gati­neau y de Sher­broo­ke de la pro­vin­cia de Que­bec. De todos modos, a par­tir del 23 de octu­bre esta­rá dis­po­ni­ble en la pla­ta­for­ma Apple TV+.  Jor­ge Gutman