Una Noble Profesión

THE DELI­VERY LINE. Cana­dá, 2026. Un docu­men­tal de Nan­ce Acker­man. 85 minu­tos. Pre­sen­ta­do en el Fes­ti­val Hot Docs

Una de las acti­vi­da­des más huma­ni­ta­rias es la empren­di­da por las par­te­ras cuya pro­fe­sión no siem­pre es reco­no­ci­da como es debi­do; ese es el tema que brin­da la docu­men­ta­lis­ta Nan­ce Acker­man en The Deli­very LIne, un afec­ti­vo documental.

Una esce­na del film

Acker­man quien dio a luz a sus dos hijos en su hogar con una par­te­ra, habien­do entra­do en tra­ba­jo de par­to pre­ma­tu­ro en las barri­ca­das de Oka, asi­mis­mo tuvo la opor­tu­ni­dad de pre­sen­ciar el pro­ce­so del naci­mien­to ayu­dan­do a reci­bir bebés tan­to en hoga­res como en hos­pi­ta­les; eso la moti­vó a dedi­car su pasión por el par­to y el res­pe­to que le mere­cen las par­te­ras, ins­pi­rán­do­la a rea­li­zar este film; para tal pro­pó­si­to con­tó con la cola­bo­ra­ción del pro­duc­tor Ser­geo Kirby quien a su vez ha pro­du­ci­do varios fil­mes imbui­dos de com­pro­mi­so social.

A tra­vés de una fil­ma­ción rea­li­za­da a lo lar­go de 8 años, Acker­man ofre­ce varias his­to­rias resal­tan­do la labor de cin­co muje­res par­te­ras ubi­ca­das en dife­ren­tes paí­ses. Es así que se sigue los pasos de Xime­na Rojas Gar­cía en Méxi­co, María Reyes Cas­tro en Colom­bia, Gul­ba­dan en Afga­nis­tán, Ham­sa­tu Jan­nar en Nige­ria y Jay Mac­Gi­lli­way en Toron­to, quie­nes res­pal­da­das por su cono­ci­mien­to y sus inna­tos dones ejer­cen su pro­fe­sión pro­te­gien­do la vida de las madres como así tam­bién el comien­zo lumi­no­so de exis­ten­cia de los bebes de la mane­ra más segu­ra y confortable.

En esta enco­mia­ble ilus­tra­ción se obser­van los obs­tácu­los que estas valien­tes muje­res deben enfren­tar y supe­rar en el con­tex­to que les rodea dis­po­nien­do de esca­sos recur­sos y sin mucha ayu­da. Así se con­tem­pla el tra­ba­jo de Xime­na en la fron­te­ra entre Esta­dos Uni­dos y Méxi­co, Gul­ba­dan superan­do los esco­llos de los tali­ba­nes en mon­ta­ño­sas regio­nes de Afga­nis­tán, la peli­gro­si­dad afron­ta­da por María en los humil­des vecin­da­rios de Colom­bia no exen­tos de vio­len­cia, como asi­mis­mo la labor des­ple­ga­da por Ham­sa­tu dan­do a luz a bebés en el nor­te de Nige­ria que a tales efec­tos este país afri­cano es con­si­de­ra­do como el lugar más peli­gro­so del mundo.

En esen­cia, median­te con­mo­ve­do­res momen­tos que ofre­ce el docu­men­tal con el naci­mien­to de una cria­tu­ra, aquí se des­ta­ca la resi­lien­cia y for­ta­le­za de estas empren­de­do­ras muje­res arries­gan­do sus vidas en durí­si­mas cir­cuns­tan­cias para cum­plir con el noble pro­pó­si­to que las ani­ma. Jor­ge Gutman

Una ambi­cio­sa crí­ti­ca musical

MILE END KICKS. Cana­dá, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Chand­ler Levack. 105 minutos

Así como en I like movies (2022) la direc­to­ra Chand­ler Levack se ins­pi­ró en su expe­rien­cia de haber tra­ba­ja­do en un nego­cio de videos, en Mile End Kicks nue­va­men­te tuvo en cuen­ta su desem­pe­ño como crí­ti­ca de músi­ca duran­te su eta­pa juvenil.

Bar­bie Ferreira

El rela­to idea­do por Levack pre­sen­ta a Gra­ce Pine (Bar­bie Ferrei­ra) una joven de 24 años vivien­do en Toron­to quien en 2011 des­pués de una des­afor­tu­na­da expe­rien­cia de tra­ba­jo aban­do­na la ciu­dad para tras­la­dar­se a Montreal.

Como crí­ti­ca musi­cal su pro­pó­si­to es escri­bir un libro sobre el cele­bra­do álbum Jag­ged Little Pill de Ala­nis Mori­set­te, que lan­zó a la fama a la renom­bra­da can­tan­te, letris­ta y com­po­si­to­ra de músi­ca rock. Es así que alqui­la una habi­ta­ción en el vecin­da­rio de Mile End, que es con­si­de­ra­do como uno de los cen­tros crea­ti­vos más des­ta­ca­dos de Mon­treal al haber sido el pre­di­lec­to lugar para des­ta­ca­dos artis­tas y músicos.

Inmer­sa en el ambien­te vívi­do y colo­ri­do de la ciu­dad se rela­cio­na con una ban­da de músi­ca de rock local en la que se desem­pe­ña como publi­cis­ta, aspec­to que de algún modo inter­fie­re con su tra­ba­jo ini­cial que fue la razón de su traslado.

A par­tir de allí la his­to­ria adquie­re el carác­ter de una come­dia román­ti­ca en la que Gra­ce se rela­cio­na con Chevy (Stan­ley Simons), el can­tan­te del gru­po musi­cal, con quien man­ten­drá su pri­me­ra expe­rien­cia sexual, para pos­te­rior­men­te invo­lu­crar­se con el noble gui­ta­rris­ta Archie (Devon Bostick).

Si bien el trián­gu­lo amo­ro­so abun­da en cli­sés ade­más de no resul­tar sufi­cien­te­men­te atrac­ti­vo, lo que dis­tin­gue al film es el de refle­jar acer­ta­da­men­te el pro­ce­so de madu­rez que Gra­ce va adqu­rien­do; en tal sen­ti­do, a tra­vés de erro­res come­ti­dos y des­acer­ta­das deci­sio­nes, ella logra ven­cer su inse­gu­ri­dad tra­tan­do de supe­rar el obs­tácu­lo de poder demos­trar su talen­to en un ambien­te musi­cal don­de pre­do­mi­na la supe­rio­ri­dad masculina.

El repar­to cuen­ta con la des­ta­ca­da actua­ción de Ferrei­ra quien genui­na­men­te trans­mi­te la pasión de su per­so­na­je por la músi­ca en para­le­lo con la trans­for­ma­ción de su iden­ti­dad per­so­nal. Con una acep­ta­ble recrea­ción del esce­na­rio musi­cal de Mon­treal en don­de se inclu­ye una trein­te­na de núme­ros musi­ca­les, Levack ofre­ce una nos­tál­gi­ca come­dia que no obs­tan­te sus alti­ba­jos rebo­za ter­nu­ra a la vez que per­mi­te empa­ti­zar con las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por su pro­ta­go­nis­ta. Jor­ge Gutman

Una Leal Amistad

MÉTÉORS. Fran­cia, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Hubert Cha­rue­len y Clau­de Le Pape. 110 minutos.

Con el favo­ra­ble ante­ce­den­te de haber impre­sio­na­do con su ópe­ra pri­ma Petit Pay­san (2017) pre­mia­da con un César, en esta opor­tu­ni­dad el direc­tor Hubert Cha­ruel con­tó con la cola­bo­ra­ción del rea­li­za­dor Clau­de Le Pape ofre­cien­do en Météors una bue­na pelí­cu­la ambien­ta­da en el pue­blo rural de Hau­te Mar­ne ubi­ca­do al nores­te de Francia.

Paul Kir­cher e Idir Azougli

La his­to­ria guio­ni­za­da por ambos cineas­tas pre­sen­ta a Tony (Salif Cis­sé), Mika (Paul Kir­cher) y Daniel (Idir Azou­gli), tres ami­gos de lar­ga data, de los cua­les Tony es el úni­co que ha logra­do inde­pen­di­zar­se en su acti­vi­dad labo­ral crean­do una com­pa­ñía de cons­truc­ción. Es asi que a lo lar­go del rela­to fun­da­men­tal­men­te se asis­te al víncu­lo enta­bla­do entre los otros dos mucha­chos de los cua­les Mika se gana la vida con un tra­ba­jo de poca mon­ta y un sala­rio pre­ca­rio en un nego­cio de ham­bur­gue­sas en tan­to que el inma­du­ro e incon­tro­la­ble Daniel, estan­do des­em­plea­do se dedi­ca a con­su­mir alcohol y a cier­tas acti­vi­da­des delic­ti­vas. De todos modos ambos ami­gos que man­tie­nen una inusual depen­den­cia sue­ñan con dejar el medio en que viven y via­jar a la Isla Reunion para ins­ta­lar una perre­ra y vivir despreocupadamente.

La situa­ción se alte­ra cuan­do los dos cama­ra­das des­pués de haber­se apro­pia­do de un gato gana­dor de un con­cur­so con el pro­pó­si­to de ven­der­lo, pro­du­cen un cho­que con el auto y al com­pro­bar que estu­vie­ron alcoho­li­za­dos, son some­ti­dos a jui­cio. Ante la posi­bi­li­dad de pasar algún tiem­po en pri­sión que­dan libe­ra­dos con­di­cio­nal­men­te con la obli­ga­ción de pro­cu­rar un tra­ba­jo esta­ble y lle­var un decen­te tren de vida. Con todo, los hechos se com­pli­can cuan­do Daniel debi­do a su adic­ción alcohó­li­ca pade­ce de cirro­sis de híga­do y su diag­nós­ti­co de vida no es favo­ra­ble a menos que se some­ta a un tra­ta­mien­to de reha­bi­li­ta­ción, lo que él rehú­sa hacer. Asi­mis­mo, el empleo de una ocu­pa­ción fija que le ofre­ce Tony, resul­ta con­tra­pro­du­cen­te dado que el tra­ba­jo resul­ta ries­go­so por­que trans­cu­rre en un esta­ble­ci­mien­to de resi­duos nuclea­res que es alta­men­te noci­vo para la salud.

La sus­tan­cial vita­li­dad del film se mani­fies­ta en la abso­lu­ta natu­ra­li­dad que el trío pro­ta­gó­ni­co vuel­ca en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes en don­de se refle­ja el sóli­do víncu­lo fra­terno de Mika hacia Daniel tra­tan­do de ayu­dar­lo para impe­dir que su vida cobre un fatal desenlace.

Median­te una efec­ti­va narra­ción que evi­ta caer en un melo­so melo­dra­ma, los rea­li­za­do­res obtie­nen una sen­si­ble y emo­ti­va his­to­ria exal­tan­do el ines­ti­ma­ble sen­ti­mien­to que adquie­re la amis­tad fren­te a situa­cio­nes difí­ci­les de supe­rar. Jor­ge Gutman

El Inge­nio­so Falsificador

L’AFFAIRE BOJARS­KI. Fran­cia, 2025. Un film de Jean-Paul Salo­mé. 128 minutos

Aun­que posi­ble­men­te el nom­bre de Ces­law Jan Bojars­ki no sea muy cono­ci­do fue­ra de Fran­cia, lo cier­to es que este nota­ble film de Jean-Paul Salo­mé con­si­de­ra su tra­yec­to­ria de haber sido uno de los más inge­nio­sos fal­si­fi­ca­do­res de la his­to­ria contemporánea.

Des­pués del fas­ci­nan­te thri­ller La Syn­di­ca­lis­te, Salo­mé rati­fi­ca sus con­di­cio­nes de sóli­do narra­dor brin­dan­do en L’Affaire Bojars­ki, un absor­ben­te rela­to que man­tie­ne la per­ma­nen­te aten­ción a lo lar­go de su desarrollo.

Reda Kateb

En 1943 el inge­nie­ro pola­co Jan Bojars­ki (Reda Kateb) huyen­do de Polo­nia se radi­ca en Lyon y se vale de su inge­nio para fabri­car fal­sos pasa­por­tes duran­te la ocu­pa­ción de Ale­ma­nia. No pudien­do paten­tar en Fran­cia nume­ro­sos inven­tos rea­li­za­dos dado que se encuen­tra indo­cu­men­ta­do a fin de ganar­se la vida comien­za fal­si­fi­can­do pasa­por­tes. Un gran cam­bio se pro­du­ce cuan­do su excep­cio­nal habi­li­dad es obje­to de aten­ción del lúgu­bre gángs­ter Lucien Sco­la (Oli­vier Lous­tau) y su ban­da, y acep­ta la pro­pues­ta de fabri­car fal­sos billetes.

En su vida per­so­nal lle­ga a cono­cer a su ama­da Suzan­ne (Sara Girau­deau) con quien con­trae enla­ce y for­ma una fami­lia, sin que ella sepa la natu­ra­le­za de su tra­ba­jo. Con impor­tan­tes ingre­sos que le pro­vee su ile­gal acti­vi­dad, cuan­do la ban­da de Sco­la resul­ta des­cu­bier­ta pro­si­gue reanu­dar su tarea de mane­ra soli­ta­ria en un cober­ti­zo que se halla al exte­rior de su casa.

A la mane­ra de un docu­men­tal, la pelí­cu­la des­cri­be la minu­cio­si­dad del per­fec­cio­nis­ta Jan en el tra­ba­jo que rea­li­za plas­man­do en los pape­les que logra obte­ner para pos­te­rior­men­te dise­ñar e impri­mir los bille­tes que lle­gan a ser tan per­fec­tos que resul­ta casi impo­si­ble dife­ren­ciar­los de los ver­da­de­ra­men­te emi­ti­dos por el Ban­co de Fran­cia; en con­se­cuen­cia, ese dine­ro “crea­do” cir­cu­la duran­te lar­go tiem­po sin que nadie lle­gue a obje­tar­lo. Lo más sor­pren­den­te es que su espo­sa tar­día­men­te des­cu­bre el secre­to bien guar­da­do de su espo­so lo que moti­va­rá una cri­sis conyugal.

Si bien duran­te lar­go tiem­po la poli­cía no logra arrin­co­nar a Jan, el ins­pec­tor Mat­tei (Bas­tien Boui­llon), uno de los comi­sa­rios más renom­bra­dos de la ins­ti­tu­ción y obse­sio­na­do con ubi­car al fal­si­fi­ca­dor, hará lo impo­si­ble por atra­par­lo; esa impla­ca­ble bús­que­da de Mat­tei que se pro­lon­ga a lo lar­go de 15 años gene­ra un autén­ti­co sus­pen­so que se pro­lon­ga has­ta que el fal­si­fi­ca­dor es arres­ta­do en enero de 1964.

Salo­mé logra un admi­ra­ble thri­ller resal­tan­do con agu­da pre­ci­sión la increí­ble téc­ni­ca emplea­da por Bojars­ki para gene­rar el dine­ro, con­vir­tién­do­lo así en el mayor fal­si­fi­ca­dor de pos­gue­rra fran­ce­sa. Ade­más de esa ilus­tra­ción, el direc­tor per­mi­te que el film resal­te por su pues­ta escé­ni­ca nutri­da de un diná­mi­co rit­mo; asi­mis­mo es des­ta­ca­ble el valio­so guión por él escri­to jun­to con Bas­tien Darel y Delphi­ne Glei­ze y no menos impor­tan­te es el haber obte­ni­do de Kateb una com­po­si­ción excep­cio­nal por haber­se com­pe­ne­tra­do por com­ple­to en la psi­co­lo­gía del per­so­na­je protagónico.

En los cré­di­tos fina­les se hace saber que en 14 años Bojars­ki logró pro­du­cir el equi­va­len­te de 5 millo­nes de euros. Des­pués de 13 años de pri­sión, él que­da libre por su bue­na con­duc­ta lle­gan­do a reen­con­trar a su espo­sa con quien vivi­rá has­ta la con­clu­sión de su vida en 2003. Asi­mis­mo se lee que el comi­sa­rio Mat­tei mani­fes­tó no haber teni­do jamás un adver­sa­rio tan bri­llan­te como lo fue Bojars­ki. Jor­ge Gutman

Un Sin­gu­lar Via­je Aduático

O ÚLTI­MO AZUL. Bra­sil-Méxi­co-Chi­le-Paí­ses Bajos, 2025. Un film de Gabriel Mas­ca­ro. 86 minutos

Aun­que copro­du­ci­da por 4 paí­ses, este bello film de Gabriel Mas­ca­ro es esen­cial­men­te bra­si­le­ño. A tra­vés de una fábu­la sen­ci­lla, con­ci­sa pero deci­di­da­men­te efec­ti­va, el espec­ta­dor se encuen­tra invo­lu­cra­do en una deli­cio­sa aven­tu­ra acuática.

El ori­gi­nal guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Tibé­rio Azul está ambien­ta­do en un Bra­sil dis­tó­pi­co. El tono futu­ris­ta de mane­ra algu­na impli­ca que la his­to­ria carez­ca de visos realís­ti­cos, abor­dan­do el tema de la dis­cri­mi­na­ción por par­te de quie­nes lle­gan al cre­púscu­lo de la vida.

Rodri­go San­to­ro y Deni­se Weinberg

La pro­ta­go­nis­ta es Tere­za (Deni­se Wein­berg), una madre sol­te­ra de 77 años de nota­ble vita­li­dad físi­ca tra­ba­jan­do en una plan­ta pro­ce­sa­do­ra de car­ne ubi­ca­da en una peque­ña zona del Ama­zo­nas. Acon­te­ce que un decre­to guber­na­men­tal ha deci­di­do dis­mi­nuír la edad del reti­ro obli­ga­to­rio de los 80 a los 75 años, para que la joven gene­ra­ción pue­da reem­pla­zar a quie­nes han lle­ga­do a la mayo­ría de edad; es así que no obs­tan­te que aún le habría que­da­do 3 años más de estar ocu­pa­da, su situa­ción cam­bia rotun­da­men­te al tener que dejar su empleo; a ello se agre­ga que estas per­so­nas son envia­das a una suer­te de Colo­nia que obra como resi­den­cia de ancia­nos de don­de has­ta el pre­sen­te poco se sabe de la mis­ma por­que nadie ha retor­na­do y por el momen­to es su hija Joa­na (Cla­ris­sa Pinhei­ro) quien debe­rá cuidarla.

El núcleo del rela­to se pre­sen­ta cuan­do esta deci­di­da dama desea cum­plir sus deseos de efec­tuar un via­je aéreo y al que­rer adqui­rir un pasa­je se impo­ne que debe con­tar con la auto­ri­za­ción de su hija quien rehú­sa a hacer­lo. En con­se­cuen­cia, ella no se ame­dren­ta y es así que con­si­gue con­tac­tar a Cadu (Rodri­go San­to­ro), un navie­ro flu­vial para que la tras­la­de ile­gal­men­te en su embar­ca­ción a tra­vés del Ama­zo­nas has­ta la loca­li­dad de Ita­coa­tia­ra, don­de pare­ce­ría indi­car que allí podría adqui­rir el ansia­do pasa­je aéreo sin pro­ble­ma alguno. A tra­vés de un via­je acci­den­ta­do en don­de el peri­plo se des­vía de su ruta ori­gi­nal, Cadu le trans­mi­te cier­tos pode­res mági­cos, como asi­mis­mo ella lle­ga a cono­cer a Rober­ta (Miriam Soca­rrás), una ani­ma­da mujer de su mis­ma edad que le ofre­ce una visión dife­ren­te de la vida.

El impe­ca­ble dise­ño de pro­duc­ción de Day­se Barre­to y la estu­pen­da foto­gra­fía de Gui­ller­mo Gar­za con­tri­bu­yen a valo­ri­zar esta impe­ca­ble come­dia futu­rís­ti­ca de Mas­ca­ro, nutri­da de un inme­jo­ra­ble elen­co enca­be­za­do por Wein­berg. La actriz mara­vi­llo­sa­men­te trans­mi­te la deter­mi­na­ción de una mujer que no está dis­pues­ta a que la des­po­jen de su auto­no­mía, a la vez que con gran fide­li­dad arti­cu­la su trans­for­ma­ción espi­ri­tual; su actua­ción no des­me­ri­ta la muy con­vin­cen­te par­ti­ci­pa­ción de San­to­ro, como asi­mis­mo la de Soca­rrás cuyo cáli­do y expre­si­vo per­so­na­je gene­ra una quí­mi­ca con­mo­ve­do­ra con el asu­mi­do por Weinberg.

Lo que real­men­te tras­cien­de de este film es el dejo opti­mis­ta que tras­lu­ce al ilus­trar la resi­lien­cia huma­na que demues­tra la no exis­ten­cia de edad lími­te para su des­agre­ga­ción social. Por sus inne­ga­bles méri­tos los miem­bros del jura­do del fes­ti­val de Ber­lín de 2025 pre­mia­ron con el Oso de Pla­ta a esta bri­llan­te pelí­cu­la. Jor­ge Gutman