Un Camino Terapéutico

COM­POS­TE­LLE. Fran­cia, 2026. Un film escri­to y diri­gi­do por Yann Samuell. 113 minutos

Ins­pi­ra­do en acon­te­ci­mien­tos reales, el direc­tor y guio­nis­ta Yann Samuell ofre­ce una gra­ti­fi­can­te come­dia dramática.

Ale­xan­dra Lamy

El rela­to ambien­ta­do en Le Puy en Velay, al cen­tro sur­es­te de Fran­cia, intro­du­ce a Fred (Ale­xan­dra Lamy), una pro­fe­so­ra de ense­ñan­za media que pier­de su empleo por haber abo­fe­tea­do a una de sus alum­nas; a todo ello en su vida per­so­nal está sepa­ra­da de su espo­so y ade­más no guar­da una bue­na rela­ción con su hija ado­les­cen­te. Pero como dice el cono­ci­do refrán “a mal tiem­po bue­na cara”, ella adop­ta una acti­tud posi­ti­va deci­dien­do repa­rar el error come­ti­do a tra­vés de una acción huma­ni­ta­ria; la opor­tu­ni­dad se la brin­da una aso­cia­ción que tie­ne como pro­pó­si­to rein­te­grar a pro­ble­má­ti­cos ado­les­cen­tes a una vida nor­mal. Allí se le enco­mien­da acom­pa­ñar a Adam (Julien Le Berre), un mucha­cho de 17 años de difí­cil con­duc­ta aca­rrean­do un delic­ti­vo pasa­do, para efec­tuar un camino tera­péu­ti­co de 2000 kiló­me­tros tenien­do como des­tino final la míti­ca cate­dral de San­tia­go de Com­pos­te­la ubi­ca­da en Espa­ña. El mucha­cho muy a su pesar acep­ta efec­tuar el reco­rri­do men­cio­na­do por­que de lo con­tra­rio será dete­ni­do y des­ti­na­do a un cen­tro juvenil.

Si bien la pere­gri­na­ción a Com­pos­te­la abar­ca dimen­sio­nes reli­gio­sas como tam­bién espi­ri­tua­les, en este caso la ruta a empren­der por Fred y Adam tie­ne como obje­ti­vo lograr la reden­ción del mucha­cho para que pue­da ser rein­ser­ta­do a la sociedad.

De allí en más esa lar­ga cami­na­ta esta­rá nutri­da de la enor­me pacien­cia de Fred para tole­rar los exabrup­tos de Adam pero que gra­dual­men­te más allá de los des­en­cuen­tros y recon­ci­lia­cio­nes, a lo lar­go de dos meses se habrá logra­do que exis­ta entre ambos un lazo de pro­fun­do afecto.

Con gran sen­si­bi­li­dad el cineas­ta rela­ta esta his­to­ria a tra­vés de esce­nas que tra­sun­tan con­si­de­ra­ble huma­ni­dad. Entre las mis­mas, se encuen­tra el momen­to en que cada uno de los cami­nan­tes com­par­te sus emo­cio­nes per­so­na­les, espe­cial­men­te en el caso de Adam quien sin saber quién ha sido su padre, su madre al nacer lo entre­gó a un hogar de aco­gi­da sin haber reci­bi­do el cari­ño maternal.

Sin pre­ten­cio­si­dad algu­na el espec­ta­dor con­tem­pla un rela­to hones­to que imbui­do de gran sin­ce­ri­dad logra con­mo­ver, en gran medi­da por la mag­ní­fi­ca actua­ción de sus dos pro­ta­go­nis­tas. Así la res­pe­ta­da actriz Lamy tra­du­ce genui­na­men­te la for­ta­le­za de su per­so­na­je que logra su rea­li­za­ción al con­tri­buir en el pro­ce­so de sana­ción de Adam; por su par­te, Le Berre muy bien tra­sun­ta la reden­ción del mucha­cho que a tra­vés del via­je va expe­ri­men­tan­do un sig­ni­fi­ca­ti­vo cam­bio inte­rior que le per­mi­ti­rá rein­ser­tar­se a la socie­dad. Asi­mis­mo se des­ta­ca en un bre­ve rol Mae­lle Vidou ani­man­do a Este­lle, una opti­mis­ta joven ampu­tada que tam­bién rea­li­za ese tra­yec­to y de quien Adam se sien­te atraído.

No menos impor­tan­te es la exce­len­te foto­gra­fía de Vin­cent Gallot que real­za los valo­res del film cap­tan­do los pai­sa­jes natu­ra­les con sus ríos, valles y mon­ta­ñas reco­rri­dos por sus personajes.

En los cré­di­tos fina­les se lee que cada año 300 meno­res están dete­ni­dos y 70 por cien­to rein­ci­de en sus deli­tos den­tro de los 2 años de haber sido libe­ra­dos. Des­de 2000, 500 meno­res han efec­tua­do una mar­cha de rup­tu­ra y el 60 por cien­to de ellos ha sido rein­te­gra­do a la socie­dad como con­se­cuen­cia de ese camino terapéutico.

En con­clu­sión, ame­ri­ta visio­nar este emo­ti­vo film de con­te­ni­do social. Jor­ge Gutman

Una Asom­bro­sa His­to­ria Real

UN HIJO PRO­PIO. Méxi­co, 2026. Un film de Mai­te Alber­di. 96 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

La exce­len­te direc­to­ra chi­le­na Mai­te Alber­di que ofre­ció entre otros valio­sos tra­ba­jos El Agen­te Topo (2020) y La Memo­ria Infi­ni­ta (2023) que logra­ron un gran éxi­to a nivel inter­na­cio­nal, abor­da con Un Hijo Pro­pio un cau­ti­van­te híbri­do en don­de la fic­ción y la reali­dad se con­fun­den rela­tan­do una his­to­ria que con­mo­vió a Méxi­co en 2009.

Ana Celes­te

En su comien­zo, Alber­di deci­de fil­mar la recrea­ción de lo que ha vivi­do un matri­mo­nio mexi­cano ansio­sos de ser padres; los artis­tas ele­gi­dos son Ana Celes­te ani­man­do a Ale­jan­dra ‑apo­da­da Ale- y Arman­do Espi­tia encar­nan­do a su mari­do Arturo.

Esta pare­ja casa­da en 2000 ansía com­ple­tar su feli­ci­dad con la lle­ga­da de hijos. A tra­vés de la voz en off de Ale que tra­ba­ja en un hos­pi­tal de la ciu­dad de Méxi­co se sabe que su sue­ño es el de lle­gar a ser madre, sin embar­go la suer­te no la acom­pa­ña pues­to que en dos opor­tu­ni­da­des ha teni­do un abor­to espon­tá­neo. Des­pués de un ter­cer inten­to con simi­lar resul­ta­do ella encuen­tra en el hos­pi­tal a May­ra (May­ra Bata­lla), una joven madre sol­te­ra quien infe­liz­men­te pre­ña­da lle­gó allí en pro­cu­ra de un abor­to; en con­se­cuen­cia, Ale­jan­dra la con­ven­ce de no efec­tuar el pro­ce­di­mien­to com­pro­me­tién­do­se a hacer­se car­go de la cria­tu­ra en ges­ta­ción a par­tir de su naci­mien­to, con lo que May­ra acep­ta ceder­la; asi­mis­mo ambas par­tes con­vie­nen en man­te­ner ese com­pro­mi­so en estric­to silen­cio para evi­tar cual­quier inter­ven­ción de carác­ter legal.

Ocul­tan­do a su mari­do lo ocu­rri­do y sobre todo a tra­vés de la pre­sión ejer­ci­da por su sue­gra quien con­si­de­ra que una mujer casa­da sin hijos no vale mucho, Ale mani­fies­ta su ale­gría de haber que­da­do grá­vi­da con el bene­plá­ci­to de Artu­ro y de sus fami­lia­res. Es así que el guión de la direc­to­ra escri­to con Este­ban Stu­dent retra­ta muy bien la ansie­dad de Ale por ser madre don­de se la mues­tra duran­te los meses veni­de­ros engu­llen­do a más no poder para engor­dar y disi­mu­lar su fal­sa gestación.

La pri­me­ra par­te de esta his­to­ria cul­mi­na cuan­do en junio de 2009 se pro­du­ce el naci­mien­to en don­de Ale ya no pue­de ocul­tar a su mari­do lo suce­di­do y ambos se apro­pian de la bebi­ta. Cuan­do ese hecho lle­ga a cono­ci­mien­to de las auto­ri­da­des el matri­mo­nio es acu­sa­do por el deli­to de rap­to por el que ella es con­de­na­da con la pena de 13 años y 4 meses de reclu­sión car­ce­la­ria, en tan­to que su mari­do que­da absuel­to de cul­pa y car­go des­pués de dos años de prisión.

Ya en la segun­da mitad del rela­to el film adquie­re el ver­da­de­ro carác­ter docu­men­tal don­de se ve a la ver­da­de­ra Eleo­no­ra Ale­jan­dra Marín Men­do­za libe­ra­da en 2022 a los 39 años de edad, a su ver­da­de­ro mari­do Artu­ro así como a May­ra Auro­ra Nava­rro Vega que es la madre real de la bebi­ta sus­traí­da, quien rotun­da­men­te nie­ga de haber con­traí­do un acuer­do con Alejandra.

Curio­sa­men­te la par­te docu­men­tal des­mo­ro­na en algu­na medi­da el rela­to de fic­ción. Es así que uno se pre­gun­ta si real­men­te exis­tió una rela­ción entre Ale y Mai­ra; por otra par­te si así no fue­ra cómo se expli­ca que Ale haya esta­do pre­sen­te en el pre­ci­so momen­to del naci­mien­to de la cria­tu­ra si no hubie­se con­tac­ta­do a Mayra.

Lo que tras­cien­de de esta his­to­ria es el com­por­ta­mien­to de esta mujer duran­te el fic­ti­cio emba­ra­zo en que psi­co­ló­gi­ca­men­te estu­vo con­ven­ci­da de que real­men­te esta­ba engen­dran­do una cria­tu­ra por su apa­sio­na­da voca­ción mater­nal como asi­mis­mo por satis­fa­cer a su espo­so deseo­so de tener un hijo bio­ló­gi­co y apa­ci­guar el apre­mio de su familia.

Median­te una logra­da pues­ta escé­ni­ca Alber­di rati­fi­ca su indis­cu­ti­ble talen­to detrás de la cáma­ra, habien­do ven­ci­do el desa­fío que se impu­so de recons­truir lo acon­te­ci­do como asi­mis­mo docu­men­tar a los pro­ta­go­nis­tas de esta his­to­ria que aun­que increí­ble per­mi­te con­cluir cómo en este caso la reali­dad supera a la fic­ción. Jor­ge Gutman

El Arte Culinario

TONY. Cana­dá, 2026. Un film de Matt John­son. 106 minutos

Anthony Bour­dain, el céle­bre maes­tro del arte culi­na­rio, es con­si­de­ra­do en Tony por el direc­tor cana­dien­se Matt John­son enfo­can­do su per­so­na­li­dad en su perío­do juvenil.

En su comien­zo hay una leyen­da en don­de Bour­dain des­cri­be a Tony como un joven mal­cria­do, mise­ra­ble, nar­ci­sis­ta, auto­des­truc­ti­vo e irre­fle­xi­vo. ¿Es real­men­te así? Ni tan­to, ni tam­po­co, se refle­ja en esta his­to­ria guio­ni­za­da por el rea­li­za­dor con la par­ti­ci­pa­ción de Todd Bar­tels, Lou Howe y Matthew Miller.

Anto­nio Ban­de­ras y Domi­nic Sessa

En 1975, a los 19 años de edad Tony (Domi­nic Ses­sa) ‑ape­la­ti­vo de Anthony- resi­de con su fami­lia en New Jer­sey, sien­do su aspi­ra­ción de con­ver­tir­se en escri­tor; sin embar­go su pro­pó­si­to se frus­tra cuan­do no obtie­ne la beca de estu­dios que había soli­ci­ta­do para ingre­sar a la uni­ver­si­dad; min­tien­do a sus padres les hace saber que reci­bió ese finan­cia­mien­to que le ser­vi­rá para desa­rro­llar una carre­ra lite­ra­ria y poder escri­bir una nove­la; es así que se des­pla­za a Pro­vin­ce­town en Mas­sa­chu­setts, don­de su ver­da­de­ra inten­ción es poder man­te­ner un acer­ca­mien­to con la joven Nancy (Emily Jones) que allí se encuen­tra de vaca­cio­nes y de quien él se sien­te atraído.

Una vez lle­ga­do a des­tino pron­ta­men­te es reclu­ta­do por Chef (Anto­nio Ban­de­ras) el pro­pie­ta­rio de un res­tau­ran­te a quien le ase­gu­ra haber tra­ba­ja­do y gana­do expe­rien­cia en la coci­na; es así que comien­za a desem­pe­ñar­se como lava­pla­tos. Gran par­te del rela­to trans­cu­rre en ese entorno don­de el joven inter­ac­túa con los tra­ba­ja­do­res de la coci­na, enta­blan­do un espe­cial víncu­lo con el muje­rie­go Sal (Leo Woo­dall), quien lo esti­mu­la a aspi­rar cocaí­na a fin de maxi­mi­zar su ener­gía. A todo ello, al abor­dar a Nancy, el com­pul­si­vo men­ti­ro­so le hace saber que ade­más de tra­ba­jar, dedi­ca su tiem­po dis­po­ni­ble escri­bien­do una nove­la, con el pro­pó­si­to de que ella tam­bién se sien­ta atraí­da hacia él.

Lo que más tras­cien­de del rela­to es el pro­ce­so de apren­di­za­je que expe­ri­men­ta Tony, en gran par­te debi­do a la influen­cia que ejer­ce Chef como su men­tor quien obser­van­do cómo el joven se des­en­vuel­ve en la coci­na va esti­mu­lán­do­lo al pun­to tal que a la pos­tre lle­ga­rá a con­ver­tir­se en un chef visio­na­rio y figu­ra renom­bra­da de la gas­tro­no­mía mun­dial, aun­que esa eta­pa no es con­si­de­ra­da en el film.

Si bien el rea­li­za­dor se ins­pi­ró en los pri­me­ros capí­tu­los del libro Kit­chen Con­fi­den­tial de Bour­dain, pue­de que lo que aquí se rela­ta no obe­dez­ca al pie de la letra a su expe­rien­cia juve­nil, pero des­de una visión estric­ta­men­te cine­ma­to­grá­fi­ca, el film se deja ver aun­que sin lle­gar a entu­sias­mar; eso es debi­do a que el guión epi­dér­mi­ca­men­te esbo­za la trans­for­ma­ción de Tony ade­más de des­cri­bir­lo como una per­so­na tem­pe­ra­men­tal y poco agra­da­ble con la cual resul­ta difí­cil empa­ti­zar e impi­dien­do que exis­ta un impac­to emo­cio­nal, ade­más el víncu­lo román­ti­co con Nancy no logra tras­cen­der. A su favor el film se bene­fi­cia con la bue­na direc­ción de John­son y las con­vin­cen­tes actua­cio­nes del joven actor Ses­sa y del vete­rano Ban­de­ras, a pesar de las limi­ta­cio­nes del guión. Jorge Gut­man

Un Épi­co Dra­ma Histórico

LA BATAI­LLE DE GAU­LLE: LA RESIS­TAN­CEFran­cia, 2026. Un film de Anto­nin Baudry. 160 minutos

Aun­que los lla­ma­dos block­bus­ters son un atri­bu­to de la cine­ma­to­gra­fía esta­dou­ni­den­se, lo cier­to es que el rea­li­za­dor Anto­nin Beaudry ofre­ce uno de pro­ce­den­cia fran­ce­sa en una obra épi­ca resal­tan­do al Gene­ral Char­les de Gau­lle, sin duda la figu­ra polí­ti­ca de Fran­cia más impor­tan­te del siglo pasado.

Sin ser nece­sa­ria­men­te una bio­gra­fía, Baudry con­ci­bió una obra mag­na con­tem­plan­do el deve­nir del pro­ta­go­nis­ta duran­te la Segun­da Gue­rra.. Debi­do a que su metra­je se desa­rro­lla en poco más 5 horas, para su exhi­bi­ción comer­cial el film es ofre­ci­do en dos par­tes de lo cual su pri­me­ra mitad que se desa­rro­lla entre 1940 y 1942 es lo que aquí se con­si­de­ra, en tan­to que su con­clu­sión será cono­ci­da en pocas sema­nas más.

Simon Rus­sell Bea­le y Simon Abkarian

El guión del rea­li­za­dor escri­to con Béré­ni­ce Vila y basa­do en A Cer­tain Idea of Fran­ce, la bio­gra­fía del his­to­ria­dor bri­tá­ni­co Julian Jack­son de 2018, comien­za el 18 de junio de 1940 cua­tro días antes de que el maris­cal Peta­in fir­ma­ra un armis­ti­cio con Ale­ma­nia per­mi­tien­do que el ejér­ci­to nazi entra­ra a París. La acti­tud cola­bo­ra­cio­nis­ta de Fran­cia con el régi­men nazi moti­va que de Gau­lle (Simon Abka­rian) aban­do­ne el país para diri­gir­se a Lon­dres y des­de las ondas de la BBC, con­vo­ca a sus com­pa­trio­tas para unir­se a él con el pro­pó­si­to de resis­tir la ocu­pa­ción nazi en pro­cu­ra de la “Fran­cia Libre”. En tal sen­ti­do en un prin­ci­pio de Gau­lle se ase­me­ja a la figu­ra qui­jo­tes­ca de Cer­van­tes don­de con su férrea deter­mi­na­ción está empe­ña­do en sal­var el honor de su patria con­tra todos los obs­tácu­los que se le opongan.

Gra­dual­men­te la situa­ción favo­re­ce la situa­ción del gene­ral. Así con una visión escla­re­ce­do­ra y fiel a su per­sis­ten­cia de opo­si­ción a la capi­tu­la­ción de su país de Gau­lle con­si­gue for­mar una espe­cie de ejér­ci­to con los par­ti­da­rios de la resis­ten­cia fran­ce­sa en Fran­cia, así como quie­nes luchan en Áfri­ca don­de en el desier­to de Libia se libra la bata­lla de Bir Hakeim en 1942 con la acti­va par­ti­ci­pa­ción del gene­ral fran­cés Pie­rre Koe­nig (Benoît Magimel).

Lo más tras­cen­den­te del film es la amis­to­sa rela­ción que de Gau­lle cimen­ta en Lon­dres con el pri­mer minis­tro del Rei­no Uni­do Wins­ton Chur­chill (Simon Rus­sell Bea­le) quie­nes uni­dos por la mis­ma cau­sa lucha­rán con­tra el enemi­go común en don­de a su vez está inclui­do el pre­si­den­te de Esta­dos Uni­dos Fran­klin D. Roo­se­velt (Camp­bell Scott)..

Tras haber logra­do una exi­to­sa ópe­ra pri­ma con Le Chant du Loup (2019), en su segun­da incur­sión detrás de la cáma­ra Baudry rati­fi­ca sus con­di­cio­nes de buen rea­li­za­dor. Aquí no hay refe­ren­cias acer­ca de la vida pri­va­da de quien sería el fun­da­dor de la Quin­ta Repú­bli­ca de Fran­cia; sin embar­go eso no afec­ta al con­te­ni­do de este dra­ma his­tó­ri­co en la medi­da que el cineas­ta refle­ja con auten­ti­ci­dad los acia­gos momen­tos del devas­ta­dor con­flic­to béli­co vivi­dos por el insig­ne gene­ral duran­te su exi­lio londinense.

El cineas­ta con­vo­có un sóli­do elen­co enca­be­za­do por Abka­rian, quien impe­ca­ble­men­te ofre­ce la vívi­da sen­sa­ción de la for­ta­le­za moral del futu­ro pre­si­den­te de Fran­cia que fiel a sus con­vic­cio­nes no acep­ta la posi­bi­li­dad de que su país se rin­da a la Ale­ma­nia nazi. No menos rele­van­te es la carac­te­ri­za­ción de Rus­sell Bea­le, sumer­gién­do­se con com­ple­ta con­vic­ción en la piel de Chur­chill: cons­cien­te del apo­yo que debe brin­dar a de Gau­lle„ el actor trans­mi­te huma­ni­dad en el víncu­lo polí­ti­co y a la vez fra­ter­nal que lo une. En otros roles secun­da­rios se des­ta­can Magi­mel, así como Flo­rien Lesieur ani­man­do a Fer­nand, uno de los jóve­nes que se alis­ta como miem­bro de la resis­ten­cia francesa.

En los rubros téc­ni­cos, esta pri­me­ra par­te del díp­ti­co de Baudry se ve real­za­da por el logra­do dise­ño de pro­duc­ción de Benoît Barouh median­te la apro­pia­da ambien­ta­ción reque­ri­da en la ilus­tra­ción de esta his­to­ria. Jor­ge Gutman

Bello Film Libanés

A SAD AND BEAU­TI­FUL WORLD. Un film de Cyril Aris. Líbano-Esta­dos Uni­dos-Ale­ma­nia-Ara­bia Sau­di­ta-Qatar, 2025. Un film de Cyril Aris. 109 minutos

No obs­tan­te ser una copro­duc­ción entre varios paí­ses, lo cier­to es que A Sad and Beau­ti­ful World es una pelí­cu­la emi­nen­te­men­te liba­ne­sa en la que en su pri­mer lar­go­me­tra­je de fic­ción Cyril Aris demues­tra un inusi­ta­do talen­to ilus­tran­do el genuino amor que une y a la vez pue­de sepa­rar a una pareja.

La acción se desa­rro­lla en Bei­rut, la anti­gua­men­te con­si­de­ra­da per­la del Medio Orien­te y que ya ha deja­do de ser­lo. En su comien­zo se obser­va a dos madres par­tu­rien­tas dan­do a luz con un minu­to de dife­ren­cia a sus res­pec­ti­vos bebés en un hos­pi­tal de la ciu­dad. El naci­mien­to de Nino y Jas­mi­ne se pro­du­ce en medio de los rui­dos gene­ra­dos por un bom­bar­deo que azo­ta a la ciudad.

Mou­nia Aki y Hasan Akil

Unas tres déca­das des­pués con­tem­pla­mos a Nino (Hasan Akit) que habien­do per­di­do a sus padres, here­dó un res­tau­ran­te ita­liano con sabor liba­nés que es por él aten­di­do con­tan­do cn la cola­bo­ra­ción del chef Cha­fic (Tino Karam), un coci­ne­ro vehe­men­te aun­que cier­ta­men­te eficiente.

Debi­do a un cho­que acci­den­tal pro­du­ci­do por Nino con su coche en la entra­da de la tien­da de la seño­ra Ouma­ya (Julia Kas­sar), Nino tra­ta de com­pen­sar lo ocu­rri­do invi­tan­do a ella y toda su fami­lia a cenar en su res­tau­ran­te don­de entre los asis­ten­tes está su hija Jas­mi­ne (Mou­na Aki); en ese ága­pe ella obser­va una foto ado­sa­da en la pared don­de se encuen­tra jun­to a Nino. Es así que a tra­vés de flash­backs se obser­va cómo en la eta­pa infan­til Nino (Moha­mad Farhat) y Jas­mi­ne (Alex Choueiry), asis­tien­do a la mis­ma escue­la y sien­do com­pa­ñe­ros de cla­se lle­ga­ron a ser muy bue­nos ami­gos; pero el des­tino qui­so que pos­te­rior­men­te no hayan teni­do con­tac­to cuan­do Jas­mi­ne aban­do­nó el país debi­do a la sepa­ra­ción de sus padres.

El for­tui­to reen­cuen­tro de ambos moti­va que la amis­tad de anta­ño fruc­ti­fi­que en un bello roman­ce y es así que Nino y Jas­mi­ne viven un perío­do de ple­na dicha. La situa­ción adquie­re un matiz ines­pe­ra­do cuan­do des­pués de 6 meses de feliz con­vi­ven­cia él le pro­po­ne casar­se y fun­dar una familia.

El muy buen guion del rea­li­za­dor escri­to con Bane Fakih des­cri­be las dife­ren­tes per­so­na­li­da­des de esta pare­ja; así, mien­tras que Nino es un entu­sias­ta opti­mis­ta, Jas­mi­ne es más cons­cien­te de la reali­dad que atra­vie­sa el país y cree que la ines­ta­bi­li­dad polí­ti­ca debi­do al per­ma­nen­te con­flic­to béli­co no cons­ti­tu­ye el mejor esce­na­rio para traer hijos al mun­do. No obs­tan­te esa diver­gen­cia ellos siguen uni­dos lle­gan­do a ser padres de la peque­ña Amil (Valen­ti­na Hachem); con todo el núcleo dra­má­ti­co del film se pro­du­ce cuan­do la situa­ción polí­ti­ca y finan­cie­ra de Líbano se agra­va moti­van­do a que Jas­mi­ne esté deci­di­da a dejar el país con su hiji­ta habien­do obte­ni­do un tras­la­do de su tra­ba­jo de con­sul­to­ra en la ciu­dad de Dubai.

En el aspec­to cine­ma­to­grá­fi­co, con gran suti­le­za Aris ilus­tra el modo en que la situa­ción de un con­tex­to polí­ti­co de gran ines­ta­bi­li­dad pue­de afec­tar la rela­ción de un matri­mo­nio bien cons­ti­tui­do. Es allí que sur­ge la duda de si es posi­ble seguir dis­fru­tan­do del amor cuan­do cun­de la des­es­pe­ran­za de no vis­lum­brar un futu­ro mejor. Si bien el exi­lio cons­ti­tu­ye la res­pues­ta para Jas­mi­ne, en cam­bio la visión de Nino fren­te al temor al des­arrai­go le impi­de seguir los pasos de su mujer.

La logra­da pues­ta escé­ni­ca del cineas­ta dota­da de pre­ci­sos pri­me­ros pla­nos cap­ta los ges­tos y mira­das de la pare­ja trans­mi­tien­do con abso­lu­ta natu­ra­li­dad las varia­das emo­cio­nes que les embar­gan; en tal sen­ti­do la mag­ni­fi­ca carac­te­ri­za­ción logra­da por Mou­nia Aki y Hasan Akil es en gran par­te uno de los cimien­tos resal­tan­tes del film gene­ran­do la ple­na empa­tía del espectador.

En esen­cia, aquí se apre­cia una remar­ca­ble y sen­si­ble ópe­ra pri­ma nutri­da de melan­co­lía y a su vez de un tono poé­ti­co ilus­tran­do una meta­fó­ri­ca isla don­de poder con­vi­vir y dis­fru­tar de un mun­do mara­vi­llo­so. Jor­ge Gutman