Fil­mes Vis­tos en el TIFF 2023 (2)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Lim­bo (Aus­tra­lia)

Si aca­so hay una per­so­na cine­ma­to­grá­fi­ca­men­te com­ple­ta, ésa es Ivan Sen. El reco­no­ci­do y aplau­di­do rea­li­za­dor autóc­tono es ade­más el guio­nis­ta, fotó­gra­fo, músi­co y por aña­di­du­ra el edi­tor de este dra­ma. Como lo ha refle­ja­do en fil­mes pre­ce­den­tes, Sen logra expo­ner, la mane­ra en que la jus­ti­cia aus­tra­lia­na deja de actuar como tal cuan­do se tra­ta de la pobla­ción indígena.

Lim­bo

Ambien­ta­da en una zona desér­ti­ca del sur de Aus­tra­lia, el rela­to pre­sen­ta al detec­ti­ve Tra­vis Hur­ley (Simon Baker) quien ha sido comi­sio­na­do para que con­si­de­re si hay indi­cios que per­mi­tan reabrir el caso de Char­lot­te Hayes, una joven indí­ge­na que ha sido ase­si­na­da hace 20 años en el fic­ti­cio encla­ve mine­ro de Lim­bo; ese caso no resuel­to debi­do a la apa­tía poli­cial habría sido tra­ta­do con mayor inte­rés si una chi­ca blan­ca hubie­ra sido la víctima.

Allí lle­ga Tra­vis uti­li­zan­do como alo­ja­mien­to una pie­za del motel igual­men­te lla­ma­do Lim­bo y el lugar en don­de se alber­ga se ase­me­ja a una extra­ña caver­na, sin que se avis­te a otros pasa­je­ros ni tam­po­co a nadie encar­ga­do de la recep­ción. En su pri­me­ra noche y antes de comen­zar la tarea se inyec­ta una dosis de heroí­na aun­que su dro­ga­dic­ción no afec­ta­rá la rea­li­za­ción de su trabajo.

En su inves­ti­ga­ción el ins­pec­tor loca­li­za en pri­mer lugar a Char­lie (Rob Collins) y su dis­tan­cia­da her­ma­na Emma (Natasha Wan­ga­neen), ambos her­ma­nos de la difun­ta que en prin­ci­pio se mues­tran escép­ti­cos y poco dis­pues­tos a cola­bo­rar con nin­gún poli­cía blan­co. Asi­mis­mo en su tarea tam­bién entre­vis­ta a habi­tan­tes blan­cos del lugar don­de entre ellos se encuen­tra un dema­cra­do anciano (Nicho­las Hope) cuyo her­mano ya des­apa­re­ci­do cons­ti­tu­yó el prin­ci­pal sos­pe­cho­so del cri­men cometido.

En el tra­ta­mien­to del tema, que­da refle­ja­do el ais­la­mien­to exis­ten­te entre la comu­ni­dad abo­ri­gen y la pobla­ción blan­ca. Asi­mis­mo y fre­cuen­tan­do cada vez más a Emma y a sus hijas emer­ge un tierno víncu­lo a la vez que se refle­ja cómo la muer­te de Char­lot­te ha crea­do un pro­fun­do trau­ma tan­to en ella como en su her­mano. Al pro­pio tiem­po eso no exclu­ye impo­ner­se de los demo­nios inte­rio­res refle­ja­dos en Tra­vis, que de algún modo lo indu­je­ron a la drogadicción.

Aun­que el rit­mo del film no alcan­ce una com­ple­ta flui­dez la his­to­ria rela­ta­da por el direc­tor cala en el áni­mo del espec­ta­dor, per­mi­tién­do­le infe­rirr cómo las aris­tas racis­tas del pasa­do colo­nial del país aún per­sis­ten así como la exis­ten­cia de un sis­te­ma judi­cial des­igual para la comu­ni­dad indí­ge­na. Ade­más de la remar­ca­ble inter­pre­ta­ción brin­da­da por Baker y de Wan­ga­neen cabe des­ta­car la visual­men­te fas­ci­nan­te foto­gra­fía en blan­co y negro cap­tan­do en toda su dimen­sión el pano­ra­ma desértico.

Les Jours Heu­reux (Cana­dá)

Así como en el remar­ca­ble film Tar (2022) de Todd Field se asis­te a la his­to­ria de una con­sa­gra­da com­po­si­to­ra y direc­to­ra musi­cal, en este caso en su ter­cer lar­go­me­tra­je la direc­to­ra Chloé Robi­chaud abor­da un tema que en prin­ci­pio pare­ce ase­me­jar­se pero su enfo­que es sus­tan­cial­men­te diferente.

Les Jours Heureux

En un guión que le per­te­ne­ce la rea­li­za­do­ra cen­tra su aten­ción en Emma (Sophie Des­ma­rais) una apa­sio­na­da y ambi­cio­sa direc­to­ra musi­cal tra­tan­do de encon­trar un rum­bo defi­ni­ti­vo en su carre­ra en tan­to que hay fac­to­res que le impi­den lograr ple­na satis­fac­ción en su vida.

Uno de las difi­cul­ta­des que enfren­ta Emma es la rela­ción con su padre Patrick (Syl­vain Mar­cel). Sien­do su agen­te artís­ti­co, con­tro­la en dema­sía su actua­ción musi­cal has­ta el pun­to en que su exi­gen­cia adquie­re un tono abu­si­vo; así en los ensa­yos de sus con­cier­tos siem­pre tie­ne algo que obje­tar­le, ya sea por­que no brin­da dema­sia­da emo­ción a las pie­zas que diri­ge o bien por­que no impri­me la vita­li­dad nece­sa­ria reque­ri­da en las obras de cier­tos auto­res difí­ci­les como lo es la músi­ca de Arnold Shöenberg.

El otro ele­men­to que a ella le preo­cu­pa es su víncu­lo con Naë­lle (Nour Belkhi­ria), una mujer mono­pa­ren­tal de un niño de 5 años y que a la vez es vio­lon­che­lis­ta de la orques­ta.. Si bien, ambas están liga­das por un gran amor, Naë­lle no está del todo con­ven­ci­da de lle­var a cabo una vida jun­to a Emma.

Cuan­do se le pre­sen­ta la posi­bi­li­dad de lle­gar a ser direc­to­ra de una pres­ti­gio­sa orques­ta, es el momen­to en que Emma debe resol­ver si seguir tenien­do como agen­te a su padre y a la vez tomar una deci­sión con rela­ción a su vida sentimental.

El com­ple­jo dra­ma está muy bien abor­da­do por Robi­chaud y sin duda uno de los fac­to­res que gra­vi­tan exi­to­sa­men­te es la nota­ble com­pli­ci­dad que exis­te entre ella y Des­ma­rais, habien­do jun­tas tra­ba­ja­do ante­rior­men­te como rea­li­za­do­ra y actriz res­pec­ti­va­men­te (Sarah Pre­fers to Run, en 2013). Es así que la come­dian­te trans­mi­te mag­ní­fi­ca­men­te la varia­da gama emo­cio­nal que atra­vie­sa su per­so­na­je fren­te a los obs­tácu­los y desa­fíos enfrentados.

Ade­más de la sóli­da actua­ción del elen­co, es impor­tan­te des­ta­car el gran apor­te brin­da­do por el extra­or­di­na­rio maes­tro Yan­nick Nézet-Séguin quien ha actua­do como con­se­je­ro artís­ti­co a la vez que con­sul­tor musi­cal de este pro­yec­to. Si bien en la fic­ción es el per­so­na­je de Des­ma­rais que diri­ge la orques­ta, en reali­dad ha sido Séguin el direc­tor musi­cal logran­do otro triun­fo nota­ble de la Orches­tre Métro­po­li­tain y a la vez favo­re­ci­do por la vivaz foto­gra­fía de Ariel Méthot cap­tan­do a los exce­len­te músi­cos que inte­gran la OM.

I Don’t Know Who You Are (Cana­dá)

Nada resul­ta más gra­to para un crí­ti­co de cine que des­cu­brir un sober­bio film como es el caso del aquí comen­ta­do, que inte­gra la sec­ción Dis­co­very del TIFF cuyo pro­pó­si­to es resal­tar tra­ba­jos de nue­vos rea­li­za­do­res. Es así que el novel direc­tor M.H. Murray demues­tra una nota­ble madu­rez expo­nien­do las vici­si­tu­des de un hom­bre común fren­te a un ate­rra­dor acontecimiento..

I Don’t Know Who You Are

El impe­ca­ble guión deL actor Mark Clen­non com­par­ti­do con Vic­to­ria Long y Murray cen­tra su aten­ción en Ben­ja­min (Clen­non), un can­tan­te y músi­co gay de Toron­to que actual­men­te está salien­do con Mal­colm (Anthony Diaz). Cuan­do el vier­nes des­pués de haber asis­ti­do a una fies­ta sale a la calle embria­ga­do y marea­do, un des­co­no­ci­do (Michael Hogan) lo abor­da en la oscu­ri­dad de la noche, sal­va­je­men­te lo gol­pea y ter­mi­na vio­lán­do­lo. Temien­do las con­se­cuen­cias de dicho asal­to, al día siguien­te su ami­ga Ariel (Nat Manuel) lo some­te a un rápi­do test san­guí­neo (un pin­cha­zo en uno de sus dedos) demos­tran­do que en prin­ci­pio el resul­ta­do es nega­ti­vo. Con todo y asis­ti­do por una doc­to­ra local para evi­tar que pudie­se even­tual­men­te con­traer HIV, ella le pres­cri­be unas pas­ti­llas que debe­rá inge­rir por un cier­to tiem­po pero advir­tién­do­le que las pri­me­ras dosis deben ser toma­das en un lap­so no mayor a las 48 horas del gra­ve incidente,

Cuan­do lle­ga a la far­ma­cia con la pres­crip­ción, el far­ma­céu­ti­co (Chris Wong) le hace saber que el cos­to de las cáp­su­las no está cubier­to por el segu­ro de salud pro­vin­cial. Ben­ja­min debe sufra­gar 950 dóla­res de su pro­pio bol­si­llo; eso impi­de a Ben­ja­min obte­ner el medi­ca­men­to por estar esca­so de dine­ro. Es así que fren­te a esa situa­ción la deses­pe­ra­ción hace pre­sa de él en la medi­da que debe luchar con­tra el tiem­po que trans­cu­rre para inge­rir el reme­dio antes que fina­li­ce el día domingo.

Si en prin­ci­pio el rela­to cla­ra­men­te demues­tra cuan difí­cil resul­ta supe­rar una situa­ción como la des­crip­ta para quien no dis­po­ne de los medios sufi­cien­tes para afron­tar un pro­ble­ma de salud, al pro­pio tiem­po aquí se exal­ta el gra­do de soli­da­ri­dad exis­ten­te entre los cono­ci­dos de Ben­ja­min, dis­pues­tos a pro­veer­le par­te del dine­ro que necesita.

Con una extra­or­di­na­ria inter­pre­ta­ción de Clen­non, quien en su debut acto­ral por­ta sobre sus hom­bros el exi­gen­te peso de un hom­bre deses­pe­ra­do, Murray logra con su ópe­ra pri­ma un film de hon­do con­te­ni­do humano y sin duda una una de las mejo­res pelí­cu­las cana­dien­ses del año en curso.

Nota: Las fotos han sido sumi­nis­tra­das por el TIFF

Sin­gu­lar Víncu­lo Paterno-Filial

SCRAP­PER. Gran Bre­ta­ña, 2022. Un film escri­to y diri­gi­do por Char­lot­te Regan

Con su pri­mer film como rea­li­za­do­ra Char­lot­te Regan cen­tra su aten­ción en la espe­cial rela­ción esta­ble­ci­da entre una niña huér­fa­na y su padre que aca­ba de conocer.

Harris Dic­kin­son y Lola Campbell

La acción se ubi­ca en la zona este de Lon­dres don­de se sale al encuen­tro de Geor­gie (Lola Camp­bell) una pre­coz joven­ci­ta de 12 años que recien­te­men­te ha per­di­do a su madre mono­pa­ren­tal víc­ti­ma de un cán­cer. Desean­do dis­fru­tar de su inde­pen­den­cia deci­de valer­se por sí mis­ma, dedi­cán­do­se a robar pie­zas de bici­cle­tas ess­ta­cio­na­das en la calle jun­to con su mejor ami­go Ali (Alin Uzun), un poco mayor que ella, para pos­te­rior­men­te ven­der­las a Zeph (Ambreen Razia), una veci­na del barrio.

Des­de el prin­ci­pio, el guión de la rea­li­za­do­ra resis­te cre­di­bi­li­dad en la medi­da que resul­ta prác­ti­ca­men­te impo­si­ble de supo­ner que el ser­vi­cio social de pro­tec­ción al menor acep­te el ardid que Geor­gie uti­li­za para tele­fó­ni­ca­men­te hacer saber que un supues­to tío lla­ma­do Wins­ton Chur­chill la tie­ne a su cui­da­do; por otra par­te el con­trol del ser­vi­cio edu­ca­cio­nal bri­lla por su ausen­cia. Más allá de mos­trar en una bre­ve esce­na don­de ella lim­pia la humil­de casa en que habi­ta, nada indi­ca cómo se las arre­gla para sub­sis­tir por sí sola.

La situa­ción se com­pli­ca para Geor­gie cuan­do ines­pe­ra­da­men­te reci­be la visi­ta de Jason (Harris Dic­kin­son), su padre que la había deja­do cuan­do ape­nas había naci­do par­tien­do para Ibi­za. Si bien ella resis­te su pre­sen­cia, final­men­te se ve obli­ga­da a acep­tar­lo. Lo difí­cil de admi­tir es que Jason de 30 años de edad, es una per­so­na irres­pon­sa­ble y de una increí­ble inma­du­rez y para peor cola­bo­ra con su hija en la acti­vi­dad delic­ti­va que ella realiza.

Como es pre­vi­si­ble a medi­da que los días trans­cu­rren sur­gi­rá un víncu­lo cáli­do entre ambos, en la medi­da que él se adap­ta a ella en sus jue­gos, bai­lan­do jun­tos e ima­gi­nan­do diá­lo­gos de per­so­nas que ven cuan­do se hallan en el andén de una esta­ción ferroviaria.

Si bien es cier­to que la ter­nu­ra gene­ra­da en el víncu­lo paterno-filial es lo que más se des­ta­ca del rela­to, el incon­ce­bi­ble guión de la rea­li­za­do­ra impi­de que pue­da exis­tir una cla­ra iden­ti­fi­ca­ción con los per­so­na­jes pro­ta­gó­ni­cos. Menos aún es la inten­ción de Regan de ofre­cer un docu­men­to de rea­lis­mo social ya que está lejos de lograr­lo. Con todo, el fac­tor posi­ti­vo de Scrap­per es la extra­or­di­na­ria per­for­man­ce de Camp­bell quien carac­te­ri­za a la per­fec­ción el des­par­pa­jo, cora­je, auda­cia e inge­nio­si­dad de Geor­gie, al pro­pio tiem­po que ínti­ma­men­te sien­te una pro­fun­da pena por la des­apa­ri­ción de su madre. Jor­ge Gutman

Fil­mes Vis­tos en el TIFF 2023 (1)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

The Tea­chers Loun­ge (Ale­ma­nia)

Una seve­ra crí­ti­ca al sis­te­ma edu­ca­cio­nal impe­ran­te en una escue­la de Ale­ma­nia es lo que ofre­ce el direc­tor Ilker Çatak en este mag­ní­fi­co film. En una satis­fac­to­ria com­bi­na­ción de la acer­ta­da direc­ción y del remar­ca­ble guión escri­to por el rea­li­za­dor y Johan­nes Dunc­ker se apre­cia un impac­tan­te dra­ma mati­za­do de sus­pen­so que ha sido muy bien aco­gi­do en opor­tu­ni­dad de su estreno mun­dial en el fes­ti­val de Ber­lín del año en curso.

The Tea­chers Lounge

La his­to­ria pre­sen­ta a Car­la Novak (Leo­nie Benesch) que en su pri­mer tra­ba­jo como docen­te impar­te mate­má­ti­cas y edu­ca­ción físi­ca a estu­dian­tes que cur­san el sép­ti­mo año de estu­dios. Con entu­sias­mo e idea­lis­mo la joven pro­fe­so­ra se esme­ra en brin­dar la mejor edu­ca­ción a sus alumnos.

El fac­tor que impul­sa la acción es una serie de robos que han teni­do lugar en la sala de pro­fe­so­res lo que moti­va a que la direc­to­ra del esta­ble­ci­mien­to esco­lar Bet­ti­na Bohm (Anne-Kath­rin Gum­mich) jun­to con otros docen­tes comien­cen a revi­sar los bol­sos de los estu­dian­tes; de inme­dia­to acu­san a Ali (Can Roden­bos­tel), un alumno de ros­tro moreno pro­ve­nien­te de una fami­lia de inmi­gran­tes de Tur­quía que a su vez sufre el bull­ying de sus com­pa­ñe­ros. Sor­pren­di­da y frus­tra­da por el pro­ce­di­mien­to rea­li­za­do Car­la defien­de a Ali y al pro­pio tiem­po tra­tan­do de inves­ti­gar por su cuen­ta el pro­ble­ma sos­pe­cha que la ladro­na es la seño­ra Kuhn (Eva Löbau), una de las secre­ta­rias de la escue­la; eso pro­du­ce un gran revue­lo, sobre todo en Oskar (Leo­nard Stett­nisch), el hijo de Kuhn, uno de los alum­nos más des­ta­ca­dos del curso.

Como una bola de nie­ve que se va agran­dan­do, la acti­tud de Car­la moti­va a que resul­te mar­gi­na­li­za­da por sus cole­gas, repren­di­da por la direc­to­ra Bohm sin­tien­do que su acu­sa­ción daña la ima­gen de la ins­ti­tu­ción, reci­ba la agre­si­vi­dad de algu­nos de sus alum­nos lide­ra­dos por Oskar, asi como el encono de cier­tos padres; inclu­so lo que acon­te­ce alcan­za difu­sión en el perió­di­co de la escue­la. A medi­da que el rela­to pro­gre­sa la ten­sión va incre­men­tán­do­se has­ta lle­gar a un des­en­la­ce con­vin­cen­te que resul­ta­ría indis­cre­to revelar.

En su cuar­ta pelí­cu­la, el direc­tor acer­ta­da­men­te ilus­tra el ámbi­to esco­lar como un micro­cos­mos de lo que acon­te­ce en el medio social don­de los rumo­res y las noti­cias fal­sas pue­den afec­tar la vida de per­so­nas ino­cen­tes que por empe­ñar­se en la bús­que­da de la ver­dad ter­mi­nan destruidas.

A los méri­tos de la rea­li­za­ción y de la rique­za del guión se aña­de el irre­pro­cha­ble elen­co en el que los acto­res ofre­cen com­ple­ta auten­ti­ci­dad a los per­so­na­jes que les ha toca­do com­po­ner; entre los mis­mos, se dis­tin­gue Benesch quien en el rol pro­ta­gó­ni­co man­tie­ne una pos­tu­ra tran­qui­la y nada impe­tuo­sa para no afec­tar a sus alum­nos, a pesar de la angus­tia que está vivien­do por den­tro. En los ren­glo­nes téc­ni­cos se des­ta­ca la bue­na ban­da sono­ra de Mar­vin Miller, deci­di­da­men­te fun­cio­nal al cli­ma de inquie­tud e incer­ti­dum­bre del relato.

La exce­len­cia de este pro­vo­ca­ti­vo film sin duda será apre­cia­da por los ciné­fi­los del TIFF.

Per­fect Days (Japón)

El remar­ca­ble rea­li­za­dor, escri­tor y autor ger­mano Wim Wen­ders efec­túa un triun­fal retorno des­pués de cier­to tiem­po de ausen­cia con esta pelí­cu­la mini­ma­lis­ta que cons­ti­tu­ye una bella car­ta de amor a Japón. Des­pués de su expe­rien­cia en ese país en la déca­da del 80 con bue­nos docu­men­ta­les como lo fue­ron Tok­yo-Ga (1985) y Note­book on Cities and Clothes (1989) aho­ra abor­da un rela­to de fic­ción que trans­cu­rre en la capi­tal de Japón.

Per­fect Days

En su guión com­par­ti­do con Taku­ma Taka­sa­ki, Wen­ders intro­du­ce a Hira­ya­ma (Koji Yakusho), un apo­sa­do hom­bre de media­na edad que vive solo en un peque­ño depar­ta­men­to de la ciu­dad. De mane­ra ruti­na­ria, por las maña­nas al des­per­tar­se se ocu­pa de poner su vivien­da en orden y des­pués de los aseos per­ti­nen­tes se diri­ge en su mini­ván hacia su lugar de tra­ba­jo que con­sis­te en la lim­pie­za los baños públi­cos de un sec­tor de Tokio en don­de cuen­ta con la cola­bo­ra­ción de su errá­ti­co ayu­dan­te Takashi (Tokio Emo­to). Todo hace pre­su­mir que él es un hom­bre feliz de la vida; así se lo ve dis­fru­tan­do de la bue­na lec­tu­ra, escu­chan­do en casets temas musi­ca­les de Lou Reed, Van Morri­son, entre otros, mien­tras con­du­ce su vehícu­lo, con­cu­rrien­do a bares loca­les, toman­do fotos en los par­ques y sola­zán­do­se con algu­nas vis­tas de la arqui­tec­tó­ni­ca urbe.

Aun­que sin diá­lo­gos duran­te la pri­me­ra de sus dos horas de metra­je, la acer­ta­da for­ma en que Wen­ders expo­ne a su per­so­na­je impi­de que el rela­to pue­da abu­rrir. Pos­te­rior­men­te se escu­cha­rá la voz de Hira­ya­ma en sus encuen­tros con un hom­bre divor­cia­do (Tomo­ka­zu Miu­ra) y con la visi­ta que reci­be de su sobri­na Niko (Ari­sa Nakano), en don­de aso­ma­rán algu­nos indi­cios de su pasa­do y las razo­nes para lle­var ese dis­tin­ti­vo esti­lo de vida.

Con una estu­pen­da pues­ta escé­ni­ca resul­ta sen­ci­llo empa­ti­zar con Hira­ya­ma quien com­ple­ta­men­te ale­ja­do del mun­do tec­no­ló­gi­co actual es un indi­vi­duo que dis­fru­ta con las cosas sim­ples de la vida. Con­tan­do con la extra­or­di­na­ria actua­ción de Yakusho que mere­ci­da­men­te le valió el pre­mio al mejor actor en el fes­ti­val de Can­nes, el direc­tor brin­da un lumi­no­so film silen­cio­so, medi­ta­ti­vo e impreg­na­do de poe­sía y que den­tro de su sen­ci­llez sedu­ce al espectador.

La Chi­me­ra (Ita­lia-Fran­cia-Sui­za)

La direc­to­ra y guio­nis­ta ita­lia­na Ali­ce Rohr­wa­cher, des­pués de haber rea­li­za­do cua­tro nota­bles fil­mes, Cor­po Celes­te (2011), Le Mera­vi­glie (2014), Laz­za­ro Feli­ce (2018) y Futu­ra (2021), vuel­ve a ofre­cer en La Chi­me­ra, otro tra­ba­jo que des­pier­ta inte­rés median­te el dis­tin­ti­vo esti­lo que sue­le emplear.

La acción trans­cu­rre en la déca­da del 80 en la región de Tos­ca­na; allí regre­sa Arthur (Josh O’Connor), un anti­guo arqueó­lo­go inglés pero bien inte­gra­do a la cul­tu­ra ita­lia­na quien recien­te­men­te ha sali­do de la cár­cel y que aho­ra habi­ta en un subur­bio de Tus­cia, en el mar Tirreno. Pron­ta­men­te se rela­cio­na con un gru­po de com­pin­ches dedi­ca­dos a pro­fa­nar tum­bas en bus­ca de reli­quias a fin de ser ven­di­das clan­des­ti­na­men­te en el mer­ca­do de arte. En tal sen­ti­do Arthur, valién­do­se de un palo bifur­ca­do apli­ca su don espe­cial que le per­mi­te detec­tar los sitios pre­ci­sos para exca­var las tum­bas don­de se hallan valio­sos teso­ros ente­rra­dos por la gen­te de la anti­gua civi­li­za­ción etrus­ca, antes de haber sido asi­mi­la­da por la socie­dad romana.

Alter­nan­do su acti­vi­dad arqueo­ló­gi­ca con su vida per­so­nal, Arthur visi­ta a Flo­ra (Isa­be­lla Ros­se­lli­ni) que vive en una aris­to­crá­ti­ca villa y es la madre de Ben­ja­mi­na (Yle Via­ne­llo) ya falle­ci­da por quien él sin­tió una gran pasión; con todo en la medi­da que él la ubi­ca en sus sue­ños, esa ilu­sión apa­ren­te­men­te irrea­li­za­ble aspi­ra con­cre­tar­la reu­nién­do­se con ella espi­ri­tual­men­te. Entre tan­to Arthur esta­ble­ce­rá un víncu­lo sen­ti­men­tal con Ita­lia (Carol Duar­te), la emplea­da domés­ti­ca de Flora.

Resul­ta atrac­ti­vo vis­lum­brar cómo Rohr­wa­cher logra ensam­blar las dos his­to­rias, don­de los ves­ti­gios del pasa­do reper­cu­ten en el pre­sen­te y lo terre­nal se con­ju­ga con lo sobre­na­tu­ral, infun­dien­do a su rela­to un tono surrea­lis­ta y oní­ri­co no exen­to de ternura.

La foto­gra­fía de Hélè­ne Lou­vart cap­tan­do las imá­ge­nes en 35 mm, Super 16 y 16 mm y con diver­sos encua­dres de pan­ta­lla se aso­cia muy bien a los dife­ren­tes cli­mas emo­cio­na­les que tra­sun­ta el rela­to. A los méri­tos de la bue­na pues­ta escé­ni­ca de Rohr­wa­cher, la pelí­cu­la se valo­ri­za por su mag­ní­fi­co elen­co en don­de ade­más del efi­caz desem­pe­ño de O’Connor, Ros­se­lli­ni y espe­cial­men­te de Duar­te, en roles de apo­yo salen airo­sos Vin­cen­zo Nemo­la­to, Gui­liano Man­to­va­ni, Lou Roy Leco­lli­net, así como la her­ma­na de la cineas­ta Alba Rohr­wa­cher carac­te­ri­zan­do un sin­gu­lar personaje.

Les Filles d’Olfa (Túnez-Fran­cia-Ara­bia Saudita-Alemania)

Con bue­nos ante­ce­den­tes en fil­mes docu­men­ta­les y de fic­ción, la cineas­ta tune­ci­na Kaouther Ben Hania adop­ta en esta opor­tu­ni­dad un sin­gu­lar híbri­do mez­clan­do ambos géne­ros. Su rela­to explo­ra a Olfa Ham­rou­ni, una mujer tune­ci­na y madre de cua­tro hijas, en don­de dos de ellas, Gho­fra­ne y Rah­ma, en ese enton­ces de 16 y 15 años res­pec­ti­va­men­te, desaparecieron.

Les Filles D’Olfa

La cáma­ra de Ben Hania pene­tra en 2023 en la inti­mi­dad del hogar de Olfa a fin de repro­du­cir la vida de esa fami­lia. Para ello acu­de a actri­ces pro­fe­sio­na­les para per­so­ni­fi­car a Gho­fra­ne (Ichraq Matar) y Rah­ma (Nour Karoui) y en cier­tas ins­tan­cias a Olfa (Hend Sabri) en tan­to que Eya y Tays­sir se repre­sen­tan a sí mismas.

A tra­vés de ese sin­gu­lar meca­nis­mo, Olfa cuen­ta su vida deta­llan­do el trau­ma reci­bi­do por par­te de su madre, su boda con un mari­do al que no qui­so y que lue­go lle­gó a dejar­lo para unir­se a otro hom­bre y cómo su acti­tud ambi­gua adop­ta­da para con sus hijas lle­gó a influir en sus vidas. Asi­mis­mo se repro­du­ce la diná­mi­ca exis­ten­te entre las cua­tro her­ma­nas don­de no fal­tan momen­to de humor y ale­gría. En la recons­truc­ción efec­tua­da pue­de con­tem­plar­se cómo en cier­tas oca­sio­nes las hijas son ata­ca­das por su madre como así tam­bién los abu­sos sufri­dos por el aman­te de Olfa (Majd Mastoura).

Refle­jan­do la con­di­ción de la mujer ára­be den­tro del patriar­ca­do impe­ran­te, Gho­fra­ne y Rha­ma desean eman­ci­par­se y para ello esca­pan del hogar para pos­te­rior­men­te adop­tar una acti­tud radi­cal; sin deve­lar el des­en­la­ce se lle­ga a saber qué es lo que acon­te­ció con ellas, dón­de se encuen­tran y en qué con­di­cio­nes trans­cu­rren sus vidas.

Aun­que no es la pri­me­ra vez que el cine ape­la a un dra­ma­tis­mo fic­cio­nal en el mar­co de un docu­men­tal, en esta oca­sión la direc­to­ra no logra ple­na­men­te ensam­blar esta his­to­ria lle­gan­do a situa­cio­nes que en algu­nas ins­tan­cias des­con­cier­tan y resul­tan con­tra­dic­to­rias. No obs­tan­te lo apun­ta­do, hay esce­nas que legí­ti­ma­men­te con­mue­ven y glo­bal­men­te con­si­de­ra­do, el film intere­sa en la com­ple­ja rela­ción materno-filial ilus­tra­da por la rea­li­za­do­ra, como así tam­bién, por medio de extrac­tos de archi­vos, per­mi­te impo­ner­se de la recien­te his­to­ria de Túnez con sus aten­ta­dos terro­ris­tas y cómo eso ha afec­ta­do a la población.

Insi­de the Yellow Cocoon Shell (Viet­nam-Sin­ga­pur-Fran­cia-Espa­ña)

Pre­mia­da en Can­nes con la Cáma­ra de Oro, que se atri­bu­ye a la mejor ópe­ra pri­ma pre­sen­ta­da en cual­quie­ra de las sec­cio­nes del fes­ti­val, esta pelí­cu­la del novel direc­tor viet­na­mi­ta Pham Thien An cons­ti­tu­ye un jus­to reco­no­ci­mien­to por su nota­ble calidad.

Insi­de the Yellow Cocoon Shell

El rea­li­za­dor que es a su vez el guio­nis­ta y edi­tor del film pre­sen­ta a Thien (Le Phong Vu), un agnós­ti­co edi­tor de video que tra­ba­ja en Sai­gón sin que su vida resul­te dema­sia­do exci­tan­te. Un cam­bio ines­pe­ra­do se pro­du­ce cuan­do se impo­ne de la muer­te de su cuña­da Hanh en un acci­den­te de moto­ci­cle­ta en el cual Dao (Ngu­yen Thinh), su hiji­to de cin­co años, logró sal­var­se. En la medi­da que su her­mano mayor Tam y padre del niño ha des­apa­re­ci­do des­de lar­go tiem­po, es Thien quien se encar­ga tem­po­ral­men­te de cui­dar al peque­ño, así como tras­la­dar el cadá­ver de la occi­sa a la aldea don­de vivió y a su vez tra­tar de loca­li­zar a Tam.

A lo lar­go del via­je va pro­du­cién­do­se una meta­mor­fo­sis en Thien en la medi­da que su ambi­güe­dad con res­pec­to a la fe cede lugar a un pro­fun­do vuel­co espi­ri­tual; en tal sen­ti­do la con­ver­sa­ción que man­tie­ne con su sobrino refle­xio­nan­do sobre la vida y la muer­te adquie­re rele­van­cia. Duran­te el tra­yec­to man­tie­ne con­tac­to con un vete­rano de gue­rra de Viet­nam, aho­ra ocu­pa­do de los suda­rios fune­ra­rios, revi­vien­do el pasa­do del país así como se encuen­tra con Thao (Ngu­yen Thi Truc Quynh), una anti­gua novia que aho­ra es mon­ja y ense­ña en una escue­la católica.

Más allá de su tra­ma, lo des­ta­ca­ble es la mane­ra impe­ca­ble en que la pues­ta escé­ni­ca de Pham apo­ya­da por la exce­len­te foto­gra­fía de Dinh Duy Hung per­mi­te que a tra­vés de exten­sos pla­nos secuen­cia se obten­gan valio­sas imá­ge­nes que van sur­gien­do a lo lar­go del via­je des­de la ciu­dad hacia el cam­po y que están al ser­vi­cio de lo que se está narran­do; así la flo­ra y la fau­na que rodean a los via­je­ros, el gor­jeo de los pája­ros, el soni­do de las cas­ca­das y en gene­ral la sere­ni­dad que ofre­ce el pano­ra­ma, lle­gan a fascinar.

En esen­cia el joven cineas­ta ofre­ce un subli­me film mís­ti­co y pro­fun­da­men­te espi­ri­tual que no obs­tan­te su len­to rit­mo col­ma las expec­ta­ti­vas del ciné­fi­lo exigente.

Nota: Las fotos han sido sumi­nis­ta­das por el TIFF

Tra­ba­ja­do­res Temporarios

RICHE­LIEU. Cana­dá-Fran­cia, 2023. Un film escri­to y diri­gi­do por Pier-Phi­lip­pe Che­vigny. 89 minutos

La dra­má­ti­ca expe­rien­cia de per­so­nas de otros paí­ses que lle­gan a Cana­dá para tra­ba­jar tem­po­ral­men­te es tra­ta­da por Pier-Phi­lip­pe Che­vigny. En su pri­mer lar­go­me­tra­je, el novel cineas­ta sor­pren­de por la gran madu­rez demos­tra­da en su ofi­cio así como por la soli­dez de su guión.

Un pro­gra­ma del gobierno cana­dien­se per­mi­te que empre­sas del país pue­dan con­tra­tar a tra­ba­ja­do­res extran­je­ros tem­po­ra­rios. Es eso lo que ha ins­pi­ra­do al rea­li­za­dor a rela­tar sus con­di­cio­nes de vida duran­te el perío­do que se encuen­tran en Cana­dá; si en prin­ci­pio su pro­pó­si­to era el de rea­li­zar un docu­men­tal, se per­ca­tó que sería impro­ba­ble que los tra­ba­ja­do­res entre­vis­ta­dos se ani­ma­ran a enfren­tar una cáma­ra y es por ello que optó por efec­tuar un rela­to de ficción.

La acción se desa­rro­lla en el valle de Riche­lieu, pro­vin­cia de Que­bec, don­de fun­cio­na una plan­ta de pro­ce­sa­mien­to de maíz; dado que el cos­to de la mano de obra de paí­ses cen­tro­ame­ri­ca­nos es más bajo que la de Cana­dá, es así que un gru­po de labo­rio­sos pro­ve­nien­te de Gua­te­ma­la y de Méxi­co son con­tra­ta­dos tenien­do en cuen­ta que lo que ellos pue­den per­ci­bir siem­pre es supe­rior a lo de su país de ori­gen. En la medi­da que estos inmi­gran­tes lati­nos no domi­nan la len­gua fran­ce­sa, la fábri­ca ha con­tra­ta­do a Aria­ne (Aria­ne Cas­te­lla­nos), una cana­dien­se de ances­tros gua­te­mal­te­cos, para que actúe de traductora.

La his­to­ria que adop­ta el pun­to de vis­ta de Aria­ne, al mis­mo tiem­po que va tra­du­cien­do no se sien­te muy con­for­ta­ble al tener que trans­mi­tir las órde­nes del direc­tor Stépha­ne (Marc-André Gron­din) dis­pen­san­do a estos inmi­gran­tes un tra­to poco agra­da­ble. Así, se les exi­ge que paguen una cuo­ta sin­di­cal a pesar de que ellos no pue­den estar afi­lia­dos y a eso se agre­ga las duras con­di­cio­nes a que se ven some­ti­dos duran­te las lar­gas jor­na­das de tra­ba­jo. Eso se debe a que la cor­po­ra­ción mul­ti­na­cio­nal fran­ce­sa que con­tro­la a la usi­na cana­dien­se exi­ge a Stépha­ne que incre­men­te la pro­duc­ti­vi­dad de los obre­ros, corrien­do el ries­go de que si no lo logra podrá ser des­pe­di­do. Con todo y sin que nece­sa­ria­men­te el direc­tor sea exclu­si­va­men­te el villano del rela­to, su inhu­mano com­por­ta­mien­to se refle­ja cuan­do uno de los tra­ba­ja­do­res pier­de a su padre y se le nie­ga el per­mi­so de poder regre­sar a su país para asis­tir al fune­ral y pos­te­rior­men­te volver.

La situa­ción de los inmi­gran­tes, fren­te a la humi­lla­ción que con­ti­nua­men­te sufren, resul­ta peno­sa para Aria­ne y eso con­du­ce a un pun­to lími­te al ser tes­ti­go de lo que acon­te­ció a Manuel (Nel­son Coro­na­do), un obre­ro de Gua­te­ma­la; debi­do a que este tra­ba­ja­dor sufrió un fuer­te dolor en su colum­na, a fin de que siguie­ra tra­ba­jan­do se lo for­zó a que toma­ra una can­ti­dad de pas­ti­llas anti­in­fla­ma­to­rias lo que le oca­sio­nó una úlce­ra esto­ma­cal que puso en ries­go su vida.

La nota­ble maes­tría de Che­vigny se evi­den­cia en la con­vin­cen­te mane­ra de expo­ner el dra­ma labo­ral de gen­te de baja for­ma­ción cul­tu­ral y extre­ma­da­men­te vul­ne­ra­ble que se incli­nan a tra­ba­jar en el extran­je­ro para que sus fami­lias pue­dan vivir más decen­te­men­te, aun­que eso impli­que tra­ba­jar en cala­mi­to­sas con­di­cio­nes. No obs­tan­te tra­tar­se de una fic­ción, el cineas­ta impreg­na a su rela­to de inme­jo­ra­ble auten­ti­ci­dad en don­de el espec­ta­dor pare­ce con­tem­plar un impe­ca­ble docu­men­tal. Para ello ha con­ta­do con un mag­ní­fi­co equi­po acto­ral don­de Cas­te­lla­nos hon­da­men­te trans­mi­te la resi­lien­cia de una mujer for­za­da a actuar de media­do­ra en el mar­co de un esce­na­rio incon­for­ta­ble, en tan­to que Gron­din infun­de con fir­me­za la pre­sen­cia ame­na­za­do­ra de su per­so­na­je; asi­mis­mo resul­ta impo­si­ble exi­gir mayor natu­ra­li­dad a los acto­res que per­so­ni­fi­can a los reven­ta­dos laburantes.

Den­tro de un exce­len­te cine rea­lis­ta el film de Che­vigny ilus­tra sin mani­pu­leos ni gol­pes bajos la fali­bi­li­dad de un sis­te­ma eco­nó­mi­co que explo­ta y escla­vi­za a los inmi­gran­tes tra­ba­ja­do­res, aun­que lamen­ta­ble­men­te esta gra­ve situa­ción no alcan­za a tras­cen­der públi­ca­men­te como debie­ra. Jor­ge Gutman

A Pocos Días del TIFF 2023

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

LA GRAN FIES­TA DEL CINE EN TORONTO

Nue­va­men­te el cli­ma de fies­ta se hace sen­tir en la ciu­dad de Toron­to que duran­te 10 días alber­ga­rá la 48ª edi­ción del Fes­ti­val Inter­na­cio­nal a par­tir del 7 has­ta el 16 de sep­tiem­bre. Con­si­de­ra­do como el más impor­tan­te even­to cine­ma­to­grá­fi­co de Amé­ri­ca del Nor­te, el TIFF ofre­ce una varia­da pro­gra­ma­ción que abar­ca 211 lar­go­me­tra­jes y 42 cor­tos pro­ve­nien­tes de dife­ren­tes rin­co­nes del mundo.

THE BOY AND THE HERON

Por pri­me­ra vez es un film de ani­ma­ción que inau­gu­ra­rá el TIFF el 7 de sep­tiem­bre con la pre­sen­ta­ción en pri­mi­cia inter­na­cio­nal de The Boy and the Heron (Kimi­ta­chi wa Do Iki­ru­ka)

del gran direc­tor japo­nés Hayao Miya­za­ki quien es igual­men­te el autor del guión. Recien­te­men­te acla­ma­da esta pelí­cu­la en Japón como una obra maes­tra, según se anti­ci­pa el film comien­za como una sen­ci­lla his­to­ria de pér­di­da y amor para con­ver­tir­se en un des­lum­bran­te tra­ba­jo de ima­gi­na­ción. De acuer­do a mani­fes­ta­cio­nes del octo­ge­na­rio cineas­ta, esta pelí­cu­la será la últi­ma de su remar­ca­ble carre­ra que inclu­ye entre otros magis­tra­les títu­los My Neigh­bor Toto­ro (1998) y Spi­ri­ted Away( 2001).

El docu­men­tal Sly cerra­rá ofi­cial­men­te la mues­tra el 16 de sep­tiem­bre; en esta pelí­cu­la que se exhi­bi­rá como pri­mi­cia mun­dial el direc­tor Thom Zimny cen­tra su aten­ción en Syl­ves­ter Sta­llo­ne, des­de su pro­ble­má­ti­ca infan­cia has­ta haber logra­do una inusi­ta­da popu­la­ri­dad como actor, escri­tor, direc­tor y pro­duc­tor de cine en casi 50 años de su pro­lí­fi­ca carrera.

Ade­más de The Boy and the Heron y Sly  que se verán en la sec­ción Gala Pre­sen­ta­tions, en la vein­te­na de títu­los que la inte­gran se encuen­tra A Nor­mal Family (Corea del Sur) de Hur Jin-Ho rela­tan­do una tra­ge­dia en la que dos her­ma­nos que no com­par­ten las mis­mas creen­cias de mane­ra acci­den­tal des­cu­bren un acia­go secre­to que lle­ga­rá a afec­tar­los. Tam­bién en esta sec­ción se verá Thank You for Coming (India) de Karan Boo­la­ni que se anun­cia como una moder­na come­dia sexual en la que una chi­ca de 32 años que nun­ca tuvo un orgas­mo final­men­te lo logra pero que desea saber quién fue el que lo ha generado.

LA CON­TA­DO­RA DE PELÍCULAS

En Spe­cial Pre­sen­ta­tions con­for­ma­do por 53 pro­duc­cio­nes se verá en pri­mi­cia mun­dial El Sabor de la Navi­dad (Méxi­co) de Ale­jan­dro Lozano, una come­dia inte­gra­da por tres his­to­rias para­le­las que con­ver­gen duran­te la cele­bra­ción de la Navi­dad en Ciu­dad de Méxi­co. En La Con­ta­do­ra de Pelí­cu­las (Espa­ña-Fran­cia-Chi­le) de la direc­to­ra dane­sa Lone Scher­fig, la actriz Béré­ni­ce Bejo ani­ma a una joven mujer que uti­li­za su espe­cial habi­li­dad de narrar his­to­rias para com­par­tir la magia de las pelí­cu­las que ha vis­to en el cine con los humil­des habi­tan­tes de una comu­ni­dad mine­ra del Desier­to de Ata­ca­ma. Las popu­la­res actri­ces Awk­wa­fi­na y San­dra Oh lide­ran el repar­to de Quiz Lady (Esta­dos Uni­dos); en esta ani­ma­da come­dia de Jes­si­ca Yu, dos dife­ren­tes her­ma­nas de una fami­lia dis­fun­cio­nal se encuen­tran obli­ga­das a can­ce­lar las deu­das de jue­go de su madre y para poder reu­nir el dine­ro nece­sa­rio, una de las her­ma­nas se trans­for­ma­rá en una ver­da­de­ra cam­peo­na de jue­gos tele­vi­si­vos. La vete­ra­na actriz Kris­tin Scott Tho­mas se ubi­ca por pri­me­ra vez detrás de la cáma­ra en North Star (Gran Bre­ta­ña) con la actua­ción de Scar­lett Johans­son y Sien­na Miller; la his­to­ria enfo­ca a tres her­ma­nas que retor­nan a su hogar con moti­vo de la ter­ce­ra boda de su madre y en ese encuen­tro madre e hijas están for­za­das a revis­tar el pasa­do y avi­zo­rar el futuro.

SHA­ME ON DRY LAND

La sec­ción Plat­form, la úni­ca com­pe­ti­ti­va del fes­ti­val y en la que se pre­sen­tan fil­mes de direc­to­res con pers­pec­ti­vas espe­cia­les de crea­ti­vi­dad, pre­sen­ta­rá 10 pelí­cu­las de estreno mun­dial pro­ve­nien­tes de 12 paí­ses de tres con­ti­nen­tes. El film de aper­tu­ra es Dream Sce­na­rio (Esta­dos Uni­dos) del direc­tor y escri­tor norue­go Kris­tof­fer Bor­gli con la actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Nico­las Cage. Den­tro del mar­co de una come­dia satí­ri­ca, el actor ani­ma a un hom­bre de fami­lia y cate­drá­ti­co que desea man­te­ner su ano­ni­mi­dad pero su exis­ten­cia cobra un ines­pe­ra­do vuel­co cuan­do des­cu­bre que él ha comen­za­do a apa­re­cer en los sue­ños de otras per­so­nas con­vir­tién­do­se en des­ta­ca­da cele­bri­dad. El Cuerno del Cen­teno (Espa­ña-Bél­gi­ca-Por­tu­gal) de Jaio­ne Cam­bor­da rela­ta la con­mo­ve­do­ra his­to­ria de una mujer for­za­da a huir de Por­tu­gal a tra­vés de una anti­gua ruta de con­tra­ban­dis­tas en la Gali­cia rural de la déca­da del 70. Dear Jassy (India) de Tar­sem Singh Dhand­war se anun­cia como una dra­má­ti­ca y román­ti­ca his­to­ria real ubi­ca­da en India don­de una joven pare­ja deses­pe­ra­da­men­te desea unir­se pero se encuen­tra sepa­ra­da por el tiem­po, la dis­tan­cia y las expec­ta­ti­vas fami­lia­res. En Sha­me on Dry Land (Sue­cia), el cineas­ta sue­co Axel Peter­sén brin­da un thri­ller en el que un ex esta­fa­dor lle­ga a Mal­ta don­de encuen­tra pro­ble­mas en una hedo­nís­ti­ca comu­ni­dad de sue­cos expa­tria­dos. I Told You So (Ita­lia) es una come­dia dra­má­ti­ca del direc­tor Gine­vra Elkann que trans­cu­rre en Roma duran­te un fin de sema­na en el que azo­ta una ola de calor y cuan­do la tem­pe­ra­tu­ra alcan­za un nivel inso­por­ta­ble, la gen­te y los ani­ma­les pier­den por su con­trol; en su elen­co par­ti­ci­pan impor­tan­tes acto­res del cine ita­liano inclu­yen­do entre otros a Vale­ria Golino, Alba Rohr­wa­cher, Vale­ria Bru­ni Tedes­chi y Ric­car­do Scarmacio.

SIM­PLE COM­ME SYLVAIN

La sec­ción Cen­tre­pie­ce cuyo nom­bre reem­pla­za a lo que se deno­mi­na­ba Con­tem­po­rary World Cine­ma, inclu­ye 47 pelí­cu­las de 45 paí­ses del actual pano­ra­ma cine­ma­to­grá­fi­co mun­dial, inclu­yen­do pelí­cu­las galar­do­na­das en otros fes­ti­va­les. El direc­tor tur­co Cemil Aĝa­ci­koĝ­lu ubi­ca la acción de The Reeds (Tur­quía-Bul­ga­ria) en una aldea de Ana­to­lia don­de un hom­bre se encuen­tra invo­lu­cra­do en una lucha entre el bien y el mal cuan­do su exis­ten­cia está ame­na­za­da por ham­po­nes loca­les. Loui­se Archam­bault es la rea­li­za­do­ra de Irena’s Vow (Cana­dá-Polo­nia); la tra­ma enfo­ca a una ex enfer­me­ra que brin­da pro­tec­ción a una doce­na de muje­res y hom­bres judíos duran­te la ocu­pa­ción de Polo­nia en la Segun­da Gue­rra. En About Dry Gras­ses (Tur­quía-Fran­cia-Ale­ma­nia-Sue­cia) el cineas­ta Nuri Bil­ge Cey­lan, con la pre­ci­sión narra­ti­va que lo carac­te­ri­za en su pues­ta escé­ni­ca, expo­ne a un joven maes­tro tra­tan­do de encon­trar un sen­ti­do a su vida en el medio rural que lo cir­cun­da. La vete­ra­na cineas­ta Agniesz­ka Holland con­si­de­ra en Green Bor­der (Polo­nia-Repú­bli­ca Che­ca-Fran­cia-Bél­gi­ca) un tema de impac­tan­te actua­li­dad como lo es la cri­sis de los refu­gia­dos en la fron­te­ra pola­ca. El cine de Áfri­ca está repre­sen­ta­do por I Do Not Come To You By Chan­ce (Nige­ria) de Isha­ya Bako; la his­to­ria basa­da en la pre­mia­da nove­la de 2009 de Adao­bi Tri­cia Nwau­ba­ni se cen­tra en un joven nige­riano gra­dua­do de uni­ver­si­dad quien sin empleo y para poder sufra­gar los gas­tos médi­cos de su padre recu­rre a su esta­fa­dor tío que le ofre­ce tra­ba­jo a tra­vés de frau­du­len­tas manio­bras median­te el uso del correo elec­tró­ni­co. En Sim­ple Com­me Syl­vain (Cana­dá-Fran­cia) la direc­to­ra Monia Cho­kri narra una román­ti­ca come­dia en don­de que­dan invo­lu­cra­das las dife­ren­cias de cla­se y la infi­de­li­dad. La ópe­ra pri­ma A Cie­lo Abier­to (Méxi­co-Espa­ña) de los her­ma­nos Maria­na y San­tia­go Arria­ga rela­ta la his­to­ria de dos her­ma­nos ado­les­cen­tes quie­nes jun­to a su her­ma­nas­tra efec­túan un via­je de carre­te­ra has­ta la fron­te­ra de Méxi­co con Esta­dos Uni­dos para ubi­car a la per­so­na res­pon­sa­ble del acci­den­te que cau­só la muer­te de su padre.

ACHI­LLES

El pro­gra­ma Dis­co­very des­ti­na­do a resal­tar los pri­me­ros y segun­dos tra­ba­jos de la nue­va gene­ra­ción de rea­li­za­do­res inclu­ye 26 títu­los de 25 paí­ses. En pri­mi­cia mun­dial se verá La Mujer Sal­va­je (Cuba) del debu­tan­te rea­li­za­dor cubano Alán Gon­zá­lez; esta pro­duc­ción pro­ta­go­ni­za­da por la actriz cuba­na Lola Amo­res se cen­tra en los obs­tácu­los que afron­ta una madre tra­tan­do de lograr el amor y la acep­ta­ción de su hijo. Soli­tu­de .(Islan­dia-Eslo­va­quia-Fran­cia) es el pri­mer film de Nin­na Pál­ma­dót­tir rela­tan­do las vici­si­tu­des de un hom­bre que reluc­tan­te­men­te se muda a la ciu­dad des­pués de que el gobierno se apro­pia de su tie­rra con fines de desa­rro­llo indus­trial; en la ciu­dad encuen­tra a un niño de 10 años y su amis­tad trans­for­ma­rá la vida de ambos. Des­pier­ta curio­si­dad Andra­gogy (Indo­ne­sia-Sin­ga­pur), segun­do film de Wre­gas Bha­nu­te­ja, don­de efec­túa un estu­dio carac­te­ro­ló­gi­co a la vez que exa­mi­na el nega­ti­vo impac­to de la media social en la vida de la gen­te. La Supre­ma (Colom­bia) de Feli­pe Hol­guín Caro se anti­ci­pa como una mez­cla de dra­ma y humor en don­de una ado­les­cen­te afro­co­lom­bia­na de 16 años aspi­ra a ser boxea­do­ra en su pue­blo natal de La Supre­ma. Al pro­pio tiem­po, según lo expre­sa el rea­li­za­dor, el film ilus­tra el cora­je y la per­sis­ten­cia de una comu­ni­dad que bre­ga por lograr mejo­res con­di­cio­nes de vida y por apa­re­cer en el mapa social. En Achi­lles (Irán-Ale­ma­nia-Fran­cia), el debu­tan­te rea­li­za­dor Farhad Dela­ram exhi­be en el Irán con­tem­po­rá­neo a dos fugi­ti­vos que encuen­tran ciu­da­da­nos a tra­vés del país, todos malo­gra­dos por el sis­te­ma corrup­to del gobierno y a la vez uni­dos en su volun­tad de ayu­dar­les a sobrevivir.

BYE BYE TIBERIAS

La sec­ción de Docu­men­ta­les englo­ba 23 pelí­cu­las de 12 paí­ses, expo­nien­do una gran varie­dad de temas polí­ti­cos, his­tó­ri­cos, bio­grá­fi­cos y per­so­na­les, entre otros. Sorry/Not Sorry (Esta­dos Uni­dos) de Caro­li­ne Suh y Cara Mones se refie­re a las muje­res que acu­sa­ron de aco­so sexual a Louis Alfred Szé­kely ‑cono­ci­do bajo el seu­dó­ni­mo de Louis C.K – ., el actor, escri­tor y cineas­ta esta­dou­ni­den­se. Mr. Dres­sup: The Magic of Make-Belie­ve (Cana­dá) del docu­men­ta­lis­ta Robert McCa­llum con­si­de­ra al muy que­ri­do ani­ma­dor de la tele­vi­sión cana­dien­se que ha sabi­do con­quis­tar el cora­zón de la pobla­ción menu­da a tra­vés del país. En The Mother of All Lies (Marrue­cos-Egip­to-Ara­bia Sau­di­ta-Qatar) de Asmae El Mou­dir, un joven direc­tor de Marrue­cos con­vo­ca a su fami­lia y ami­gos para que le ayu­den a resol­ver algu­nos mis­te­rios impor­tan­tes de su infan­cia. El direc­tor Pie­rre-Hen­ri Gibert ofre­ce en Viva Var­da! (Fran­cia) nue­vas face­tas de la inol­vi­da­ble rea­li­za­do­ra Agnes Var­da. Stam­ped From the Begin­ning (Esta­dos Uni­dos) de Roger Ross Williams, exa­mi­na la his­to­ria del anti negro racis­mo en Esta­dos Uni­dos. In The Rear­view (Polo­nia-Fran­cia-Ucra­nia) de Maciek Hame­la, el direc­tor fil­ma un vehícu­lo pola­co mien­tras atra­vie­sa los cami­nos de Ucra­nia para ayu­dar a sus pasa­je­ros a esca­par de la inva­sión de Rusia. En el docu­men­tal Bye Bye Tibe­rias (Fran­cia-Bél­gi­ca-Qatar-Pales­ti­na) la direc­to­ra Lina Soua­lem retra­ta a su madre Hiam Abbass quien trein­ta años atrás deci­dió dejar su nati­va aldea pales­ti­na de Deir Han­na para con­cre­tar su sue­ño de actriz en Francia.

La sec­ción Mid­night Mad­ness dedi­ca­da espe­cial­men­te al cine de géne­ro inclu­ye 10 títu­los; el film de aper­tu­ra es Dicks: The Musi­cal (Esta­dos Uni­dos) de Larry Char­les y el de clau­su­ra Ridd­le of Fire (Esta­dos Uni­dos) de Wes­ton Razzoli.

La sec­ción Wave­lengths Fea­tu­res que pro­gra­ma pelí­cu­las expe­ri­men­ta­les, radi­ca­les y de van­guar­dia está con­for­ma­da en la pre­sen­te edi­ción por 12 fil­mes; entre los mis­mos se encuen­tran Do Not Expect Too Much from the End of the World (Ruma­nia-Luxem­bur­go-Fran­cia-Croa­cia) del direc­tor rumano Radu Jude, Pic­tu­res of Ghosts (Bra­sil) de Kie­ber Men­do­nça y Made­moi­se­lle Kenop­sia (Cana­dá) de Denis Côté.

La sec­ción Pri­me­ti­me tie­ne como pro­pó­si­to pre­sen­tar las mejo­res nue­vas series de video en la pan­ta­lla gran­de de los cines. Para esta edi­ción el TIFF ofre­ce­rá 9 series y entre ellas se des­ta­ca Expats (Esta­dos Uni­dos) de la direc­to­ra Lulu Wang pro­ta­go­ni­za­da por Nico­le Kid­man y Ji-young Yoo en la que con­si­de­ra la vida per­so­nal y pro­fe­sio­nal de un gru­po de expa­tria­dos vivien­do en Hong Kong.

Una com­ple­ta infor­ma­ción de todos los fil­mes, inclu­yen­do los cor­to­me­tra­jes, los hora­rios y salas de exhi­bi­ción se pue­den encon­trar en el sitio tiff.net/Schedule

Nota: Las fotos son cor­te­sía del TIFF