Lige­ra Come­dia Costumbrista

BLON­DI. Argen­ti­na-Esta­dos Uni­dos-Espa­ña, 2023. Un film de Dolo­res Fon­zi. 87 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Ama­zon Pri­me Video

Aun­que el buen cine argen­tino en Cana­dá se sue­le apre­ciar mayor­men­te en los fes­ti­va­les inter­na­cio­na­les, de tan­to en tan­to tam­bién se lo pue­de juz­gar a tra­vés de las pla­ta­for­mas de strea­ming, como es el caso de Blon­di ofre­ci­do por Ama­zon Pri­me Video.

Dolo­res Fonzi

En su ópe­ra pri­ma la talen­to­sa actriz argen­ti­na Dolo­res Fon­zi a su vez inter­pre­ta el papel pro­ta­gó­ni­co de una come­dia cos­tum­bris­ta que abar­can­do varios temas simul­tá­neos, el más des­ta­ca­do es el de la espe­cial rela­ción materno filial gene­ra­da entre una madre y su hijo.

El guión de la rea­li­za­do­ra escri­to con Lau­ra Pare­des intro­du­ce a Blon­di (Fon­zi) una encues­ta­do­ra social que vive con su hijo Mir­ko (Toto Rovi­to) de apro­xi­ma­da­men­te 20 años quien es un afi­cio­na­do dibu­jan­te. El víncu­lo entre ambos no pue­de resul­tar más satis­fac­to­rio dado que lo que prin­ci­pal­men­te pri­ma es una entra­ña­ble amis­tad com­pa­ra­ble a la de dos ami­gos de lar­ga data; es así que en una de sus con­ver­sa­cio­nes ella le hace saber que a los 15 años que­dó emba­ra­za­da y cuan­do deci­dió abor­tar fue esta­fa­da por quien debía efec­tuar­le el pro­ce­di­mien­to, por lo que aquí bien podría apli­car­se el refrán de que “no hay mal que por bien no ven­ga”. Es así como se los obser­va gozar de la mutua com­pa­ñía enfren­tan­do situa­cio­nes coti­dia­nas que inclu­yen algu­nas visi­tas a dis­co­te­cas y has­ta inclu­so el de fumar un poco de marihua­na; en otras pala­bras a pesar de la dife­ren­cia de edad de déca­da y media ambos sin­tién­do­se jóve­nes dis­fru­tan ple­na­men­te de la vida como bue­nos compinches.

El entorno fami­liar se extien­de con la ado­ra­ble Pepa (Rita Cor­te­se), mamá de Blon­di, cuyo espí­ri­tu prag­má­ti­co a veces inter­fie­re con su hija. El núcleo fami­liar se amplía con Mar­ti­na (Car­la Peter­son), la her­ma­na un poco mayor de Blon­di quien casa­da con Eduar­do (Leo­nar­do Sba­ra­glia), está har­ta de su matri­mo­nio al pun­to de lle­gar a aban­do­nar su hogar dejan­do a su mari­do y sus dos hijos peque­ños a la deri­va. Ese aspec­to del rela­to no resul­ta muy con­vin­cen­te al pre­sen­tar a Mar­ti­na como una mujer irres­pon­sa­ble que se une tem­po­ral­men­te a una sec­ta new age en don­de se encuen­tra un ex aman­te suyo.

Dejan­do de lado la obser­va­ción pre­ce­den­te, el film se dis­tin­gue por resal­tar el libre espí­ri­tu que ani­ma a Blon­di y Mir­ko y la úni­ca nota dra­má­ti­ca se pro­du­ce cuan­do una soli­ci­tud de beca del joven para rea­li­zar sus estu­dios uni­ver­si­ta­rios en Bar­ce­lo­na le es acep­ta­da, habien­do ocul­ta­do a su madre tal situa­ción. Pero el gran cari­ño exis­ten­te supera los incon­ve­nien­tes dado que Blon­di res­pe­ta sobre todo la indi­vi­dua­li­dad y pro­se­cu­ción de la carre­ra de su primogénito.

Gran par­te del logro de Blon­di radi­ca en la remar­ca­ble quí­mi­ca entre sus dos pro­ta­go­nis­tas, don­de Fon­zi reafir­ma sus dotes de actriz y Rovi­to se dis­tin­gue por el caris­ma, sim­pa­tía y expre­si­vi­dad impre­so a su per­so­na­je; el res­to del elen­co se mues­tra igual­men­te sol­ven­te. En los aspec­tos téc­ni­cos se des­ta­ca la ban­da sono­ra del film inclu­yen­do extrac­tos de 14 agra­da­bles temas musi­ca­les, entre otros All Tomorrow’s par­ties y The­re She Goes again de Lou Reed.

Sin gran­di­lo­cuen­cia algu­na, la novel direc­to­ra ofre­ce una lige­ra come­dia mati­za­da de buen humor y no exen­ta de genui­na emo­ti­vi­dad evi­den­cia­da espe­cial­men­te en su des­en­la­ce. Su sobria rea­li­za­ción cons­ti­tu­ye para Fon­zi una bue­na car­ta de pre­sen­ta­ción para pro­yec­tos futu­ros detrás de la cáma­ra. Jor­ge Gutman

Muy Gra­ti­fi­can­te Entretenimiento

MIS­SION IMPOS­SI­BLE: DEAD REC­KO­NING PART ONE. Esta­dos Uni­dos, 2023. Un film de Chrs­topher McQua­rrie. 163 minutos

Des­pués de 27 años en que Brian de Pal­ma reali­zó Mis­sion Impos­si­ble, aho­ra se cono­ce la pri­me­ra par­te de la sép­ti­ma incur­sión de esta saga diri­gi­da por Chris­topher McQua­rrie e inti­tu­la­da Dead Rec­ko­ning Part One con el retorno del céle­bre agen­te de IMF (Impos­si­ble Mis­sion For­ce) Ethan Hunt (Tom Cruise).

Tom Crui­se

En este rela­to Hunt es enco­men­da­do por el direc­tor de la agen­cia Euge­ne Kit­trid­ge (Henry Czerny) a rea­li­zar una misión que podría cali­fi­car­se de super impo­si­ble. Hay un arma letal deno­mi­na­do The Entity que es un pro­gra­ma de compu­tación dota­do de inte­li­gen­cia arti­fi­cial capaz de infil­trar­se y con­tro­lar cual­quier sis­te­ma elec­tró­ni­co del mun­do pudien­do cau­sar una apo­ca­líp­ti­ca tra­ge­dia. Para ello Hunt debe loca­li­zar una lla­ve divi­di­da en dos par­tes a fin de poder des­ac­ti­var el pro­gra­ma men­cio­na­do. Es así que nue­va­men­te el infa­ti­ga­ble héroe con­ta­rá con el apo­yo de Luther Stic­kell (Ving Rha­mes) y Ben­ji Dunn (Simon Pegg), sus efi­ca­ces y dies­tros exper­tos en infor­má­ti­ca, así como en esta opor­tu­ni­dad ten­drá inter­ven­ción espe­cial Gra­ce (Hay­ley Atwell), una exper­ta car­te­ris­ta. A todo ello, per­si­guien­do el mis­mo pro­pó­si­to está embar­ca­do Gabriel (Esai Mora­les), el villano enemi­go de Hunt quien pare­ce estar reci­bien­do órde­nes de The Entity y que ha con­tra­ta­do a Paris (Pom Kle­men­tieff), una sica­ria ase­si­na. Entre otros roles se encuen­tra Ilsa Faust (Rebec­ca Fer­gu­son), la anti­gua agen­te bri­tá­ni­ca del M16 y la inter­ven­ción de una suges­ti­va tra­fi­can­te de armas (Vanes­sa Kirby).

Como ame­na pelí­cu­la de espio­na­je, la his­to­ria pro­pues­ta en el guión del rea­li­za­dor y Erik Jen­dres­sen cum­ple el obje­ti­vo de crear satis­fac­to­rias intri­gas, ten­sión y sus­pen­so. El film fun­da­men­tal­men­te se des­ta­ca por la pre­sen­cia de Crui­se y las secuen­cias de acción que real­men­te asom­bran. No obs­tan­te la inve­ro­si­mi­li­tud de cier­tas esce­nas lo que se apre­cia a la vis­ta no deja a nadie indi­fe­ren­te. En un reco­rri­do a tra­vés de varias ciu­da­des del pla­ne­ta, cabe men­cio­nar la corri­da per­se­cu­to­ria que tie­ne lugar en el aero­puer­to de Dubái a tra­vés de mag­ní­fi­cos pla­nos secuen­cia; no menos asom­bro­so es ver a Hunt con Gra­ce quie­nes enca­de­na­dos mane­jan a super velo­ci­dad un Fiat 500 eléc­tri­co dan­do brus­cos sal­tos en las estre­chas calles de Roma. Algo inol­vi­da­ble es la secuen­cia en que Hunt con­du­cien­do una moto­ci­cle­ta efec­túa un acro­bá­ti­co sal­to des­de un acan­ti­la­do mon­ta­ño­so ubi­ca­do a 1200 metros de altu­ra y que gra­cias a un para­caí­das des­cien­de en el valle infe­rior sano y sal­vo. No menos impre­sio­nan­tes son las últi­mas esce­nas que trans­cu­rren en la pla­ta­for­ma del tren Orient Express cir­cu­lan­do a máxi­ma velocidad.

Crui­se quien más de una vez ha evi­den­cia­do sen­tir pasión por increí­bles haza­ñas físi­cas rea­li­za­das por los per­so­na­jes que ani­ma y no demos­tran­do agra­do por el uso de imá­ge­nes gene­ra­dos por orde­na­dor, aquí des­plie­ga una increí­ble vita­li­dad con sus sal­tos acro­bá­ti­cos capa­ces de qui­tar el alien­to para quien lo está obser­van­do. Pero ade­más de la actua­ción enco­mia­ble del actor, es irre­pro­cha­ble el elen­co que lo acom­pa­ña des­ta­cán­do­se entre sus inte­gran­tes Atwell, Pegg, Rha­mes y Morales.

A la meri­to­ria direc­ción de McQua­rrie quien está imbui­do de lo que debe ser un gra­ti­fi­can­te y ani­ma­do rela­to de entre­te­ni­mien­to popu­lar se agre­ga el buen tra­ba­jo de edi­ción de Eddie Hamil­ton, la nota­ble foto­gra­fía de Fra­ser Tag­gar y la fun­cio­nal músi­ca de Lor­ne Balfe.

La con­clu­sión de esta pal­pi­tan­te pri­me­ra par­te des­pier­ta con­si­de­ra­ble expec­ta­ti­va para saber cómo con­ti­nua­rá su segun­da mitad cuyo estreno está pro­gra­ma­do para junio de 2024. Jor­ge Gutman

El Ame­na­zan­te Fuego

AFI­RE / LE CIEL ROU­GE. Ale­ma­nia, 2023. Un film escri­to y diri­gi­do por Chris­tian Petzold. 102 minutos

Habien­do obte­ni­do Afi­re el Gran Pre­mio del Jura­do en el fes­ti­val de Ber­lín de este año, el nota­ble rea­li­za­dor ger­mano Chris­tian Petzold se impo­ne nue­va­men­te como uno de los más crea­ti­vos de la cine­ma­to­gra­fía inter­na­cio­nal. Des­pués de haber brin­da­do títu­los de exce­len­cia como lo fue­ron entre otros Bar­ba­ra (2012), Phoe­nix (2014), Transit (2018) y Undi­ne (2020), aquí se apar­ta de su com­pro­mi­so habi­tual con un cine social y/o polí­ti­co para aden­trar­se en una come­dia cos­tum­bris­ta que desem­bo­ca en dra­ma. Lo intere­san­te es que sin haber sido su inten­ción, indi­rec­ta­men­te denun­cia lo que está acon­te­cien­do con el cam­bio cli­má­ti­co que afec­ta mun­dial­men­te pro­vo­can­do incen­dios fores­ta­les y que curio­sa­men­te en estos momen­tos están azo­tan­do a gran par­te del mun­do inclu­yen­do Cana­dá y Esta­dos Unidos.

Tho­mas Schubert

Pero reto­man­do el tema, el guión del cineas­ta comien­za con un via­je en auto­mó­vil pro­ce­den­te de Ber­lín que rea­li­za el escri­tor Leon (Tho­mas Schu­bert) con su ami­go Felix (Langs­ton Uibel) para pasar sus vaca­cio­nes en una casa vera­nie­ga cuya pro­pie­ta­ria es la madre de Felix y que está ubi­ca­da en una zona bos­co­sa pró­xi­ma al Mar Bál­ti­co. Como el vehícu­lo que los con­du­ce se des­com­po­ne a pocos kiló­me­tros del lugar, uti­li­zan­do un ata­jo del camino ellos lle­gan pron­ta­men­te a des­tino; allí reci­ben la sor­pre­sa de que en la casa está alo­ja­da una chi­ca cono­ci­da por la due­ña quien olvi­dó hacér­se­lo saber a Felix; eso moti­va a que los recién lle­ga­dos ten­gan que com­par­tir la úni­ca habi­ta­ción libre.

Para comen­zar es nece­sa­rio resal­tar el con­tras­te de per­so­na­li­dad entre Leon, resis­ten­te a tole­rar la impre­de­ci­ble situa­ción, y Felix tra­tan­do de adap­tar­se a los hechos tal como se pre­sen­tan. Al pro­pio tiem­po que­da cla­ro que este via­je de vaca­cio­nes es tam­bién uno de tra­ba­jo para Leon quien habien­do publi­ca­do su pri­mer libro tra­ta aho­ra de con­cluir su segun­da nove­la; por su par­te Felix está embar­ca­do en com­ple­tar su por­ta­fo­lio de foto­gra­fías a fin de que pue­da ser­vir de buen ante­ce­den­te para su soli­ci­tud en una escue­la de arte.

Al prin­ci­pio la con­vi­ven­cia resul­ta for­za­da para Leon en la medi­da que no pue­de dor­mir tran­qui­la­men­te al oír los gemi­dos de pla­cer resul­tan­tes de la inti­mi­dad que man­tie­ne la joven con su aman­te en la habi­ta­ción con­ti­gua lo que lo obli­ga a per­noc­tar en la pér­go­la que se halla en el exte­rior de la casa. A los dos días se sabrá que la mucha­cha se lla­ma Nad­ja (Pau­la Beer) y que su pare­ja es Devid (Enno Trebs), el sal­va­guar­da de la playa.

En una pri­me­ra reu­nión de almuer­zo de estos cua­tro per­so­na­jes la ten­sión se hace sen­tir debi­do al com­por­ta­mien­to hura­ño de Leon quien se irri­ta oyen­do la narra­ción de un rela­to efec­tua­do por Devid. A todo ello el neu­ró­ti­co escri­tor evi­ta com­par­tir las acti­vi­da­des del gru­po, afe­rrán­do­se a con­cluir el borra­dor de su nove­la. Como esce­na­rio de fon­do se oye pro­pa­lar la voz de la auto­ri­dad ofi­cial anun­cian­do los incen­dios fores­ta­les que se avecinan.

Leon, que secre­ta­men­te se sien­te atraí­do por Nad­ja, le ofre­ce leer el borra­dor de su nove­la ya com­ple­ta­da y es gran­de su des­ilu­sión cuan­do la chi­ca des­aprue­ba su con­te­ni­do, lo que gene­ra un duro enfren­ta­mien­to entre ambos. Para peor, la situa­ción se com­pli­ca cuan­do Hel­mut (Matthias Brandt), el edi­tor de Leon, lle­ga al lugar y afa­ble­men­te le hace saber que él es un buen escri­tor pero que su recien­te tra­ba­jo dis­ta de satis­fa­cer­le, ins­tán­do­le a que renue­ve sus esfuer­zos y ener­gía para sus futu­ros pro­yec­tos de novelista.

Lo que en prin­ci­pio apa­ren­ta­ba ser un rela­to sobre un hom­bre de per­so­na­li­dad anti­so­cial con el gru­po que le rodea, la his­to­ria cobra un tono trá­gi­co cuan­do el cie­lo se enro­je­ce y la ame­na­za de los arra­sa­do­res incen­dios adquie­re cru­da reali­dad. La últi­ma par­te de Afi­re está magis­tral­men­te cons­trui­da brin­dan­do una esce­na alta­men­te con­mo­ve­do­ra que es pre­fe­ri­ble no comen­tar­la para que logre sor­pren­der al espec­ta­dor como lo ha sido para quien efec­túa el pre­sen­te comentario.

Como en toda la fil­mo­gra­fía de Petzhold, su elen­co siem­pre es impe­ca­ble e inte­gra­do en esta opor­tu­ni­dad por per­so­na­jes que aun­que no del todo que­ri­bles logran crear una empa­tía con la audien­cia por la bue­na com­po­si­ción de sus intér­pre­tes. En pri­mer lugar por la impor­tan­cia del rol pro­ta­gó­ni­co se des­ta­ca Schu­bert quien trans­mi­te en Leon la debi­li­dad y vul­ne­ra­bi­li­dad que lo envuel­ve sin tener ple­na con­cien­cia de lo que ocu­rre en su entorno. Igual­men­te adquie­re relie­ve la actua­ción de Beer, ya con­sa­gra­da en Undi­ne al haber logra­do el pre­mio a la mejor actriz en el fes­ti­val de Ber­lín de 2020, quien se luce como la ave­za­da y cul­ta lite­ra­ria capaz de brin­dar­le una bue­na lec­ción a Leon; el res­to del bre­ve repar­to se desem­pe­ña inobjetablemente.

En esen­cia, he aquí otro film cau­ti­van­te de Petzold capaz de seguir sedu­cien­do al ciné­fi­lo selec­ti­vo. Jor­ge Gutman

Un Apa­sio­na­do Alpinista

LA MON­TAG­NE. Fran­cia, 2022. Un film de Tho­mas Sal­va­dor. 115 minutos

Tenien­do como esce­na­rio las mon­ta­ñas de Mont Blanc que se ele­van en Cha­mo­nix al sur­es­te de Fran­cia, este segun­do lar­go­me­tra­je de Tho­mas Sal­va­dor, en don­de tam­bién asu­me el rol cen­tral, es a todas luces desconcertante.

Tho­mas Salvador

No es la pri­me­ra vez que el cine con­si­de­ra el depor­te del alpi­nis­mo pero en este caso lo que deja per­ple­jo es que su per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co es com­ple­ta­men­te enig­má­ti­co sin que se pue­da cono­cer cuál es su per­so­na­li­dad. El guión del direc­tor com­par­ti­do con Nai­la Gui­guet pre­sen­ta a Pie­rre (Sal­va­dor), un inge­nie­ro pari­sino que se encuen­tra en Cha­mo­nix para ofre­cer una con­fe­ren­cia sobre un apa­ra­to robó­ti­co idea­do por la com­pa­ñía don­de tra­ba­ja; eso no impi­de a que en cier­tos momen­tos de su char­la diri­ja su mira­da a los Alpes. Des­pués de una elip­sis se ve a Pie­rre, quien habien­do aban­do­na­do su empleo apa­re­ce con los atuen­dos de alpi­nis­ta y pre­pa­ra­do para ini­ciar su excur­sión a las roco­sas mon­ta­ñas don­de al prin­ci­pio es diri­gi­do y trans­por­ta­do por un guía (Syl­vain Frends) para pos­te­rior­men­te pro­se­guir el pere­gri­na­je por su cuenta.

El rela­to alter­na con el encuen­tro que man­tie­ne con Léa (Loui­se Bour­goin), la encar­ga­da de un res­tau­ran­te en la esta­ción de cable carril y poco des­pués en la reu­nión con su madre (Mar­ti­ne Che­va­llier) y sus dos her­ma­nos (Lau­rent Poi­tré­naux, Andra­nic Manet), quie­nes le ins­tan a que regre­se a París, sin que él acep­te dicha proposición.

Con exa­cer­ban­te len­ti­tud, el film pone a prue­ba la pacien­cia del espec­ta­dor duran­te casi dos horas, don­de lo que acon­te­ce prác­ti­ca­men­te se cir­cun­da a los con­ti­nua­dos via­jes de explo­ra­ción que Pie­rre rea­li­za tra­tan­do de des­cu­brir el alma de las mon­ta­ñas. Entre­tan­to un acci­den­te que sufre en el tra­yec­to moti­va a que esté hos­pi­ta­li­za­do bre­ve­men­te y aten­di­do por una ama­ble enfer­me­ra (Cathe­ri­ne Lefroid), pidién­do­le que repo­se antes de dar­le de alta; pero este obs­ti­na­do alpi­nis­ta esca­pa de la clí­ni­ca para seguir sumi­do en su pasión por las montañas.

Lo que comen­zó como un rela­to rea­lis­ta el mis­mo cobra un giro deci­di­da­men­te surrea­lis­ta en don­de al ano­che­cer sumer­gi­do en la mon­ta­ña Pie­rre obser­va mis­te­rio­sos res­plan­do­res que bri­llan en la pro­fun­di­dad de las rocas y a su vez some­te sus manos para tocarlos.

Sin tener refe­ren­cia algu­na sobre su vida ante­rior en París, poco o nada se pue­de extraer de este via­je apa­ren­te­men­te exis­ten­cial que rea­li­za este indi­vi­duo. Hilan­do dema­sia­do fino podría qui­zás infe­rir que de algún modo el rea­li­za­dor deja entre­ver cómo el calen­ta­mien­to cli­má­ti­co pue­de des­pren­der las rocas que con­for­man las montañas.

Con un muy ende­ble guión agra­va­do por el desa­rro­llo moro­so impre­so por Sal­va­dor, esta his­to­ria resul­ta frus­tran­te y final­men­te abu­rri­da. Sin que nada espe­cí­fi­co resal­te la actua­ción correc­ta del elen­co, el méri­to a des­ta­car es la des­lum­bran­te foto­gra­fía de Ale­xis Kavyr­chi­ne cap­tan­do la majes­tuo­si­dad de los Alpes de Fran­cia; aun­que, eso no alcan­za a com­pen­sar las falen­cias de La Mon­tag­ne. Jor­ge Gutman

Dos Matri­mo­nios Sosías

LES OMBRES PER­SA­NES / SUB­TRAC­TION. Irán-Fran­cia, 2022. Un film de Mani Haghighi. 107 minutos

Engro­san­do la lis­ta de muy bue­nos direc­to­res ira­níes, Mani Haghighi abor­da un thri­ller psi­co­ló­gi­co efi­caz­men­te logra­do. Con remi­nis­cen­cias del exce­len­te cine de Hitch­cock vis­to en Stran­gers on a Train (1951) y Ver­ti­go (1958) el rea­li­za­dor enfo­ca su aten­ción en un matri­mo­nio enfren­tan­do a otro cuyos inte­gran­tes son increí­bles sosías.

Navid Moham­mad­za­deh y Tara­neh Alidoosti

El guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Amir Reza Koohes­ta­ni en su ini­cio intro­du­ce a Far­za­neh (Tara­neh Ali­doos­ti) quien es una ins­truc­to­ra de mane­jo en Tehe­rán y que a su vez se encuen­tra en su ter­cer mes de emba­ra­zo. En una de sus cla­ses repen­ti­na­men­te des­cu­bre a lo lejos que su mari­do Jalal (Navid Moham­mad­za­deh) se diri­ge a un edi­fi­cio de depar­ta­men­tos; siguién­do­lo sin que él sos­pe­che veri­fi­ca que se encuen­tra con una mujer. Cuan­do a su regre­so al hogar ella con­fron­ta a Jalal sobre lo que ha vis­to, él nie­ga por com­ple­to haber esta­do allí ya que sos­tie­ne haber­se encon­tra­do a mil kiló­me­tros de dis­tan­cia en fun­ción de su tra­ba­jo; inclu­so, sigue insis­tien­do su ino­cen­cia ante su padre (Ali Baghe­ri) juran­do que no ha sido él; más aún, él cree que el esta­do de fra­gi­li­dad de Far­za­neh y su emba­ra­zo pue­den haber­le cau­sa­do alucinaciones.

Cuan­do al día siguien­te Jalal por su cuen­ta deci­de veri­fi­car el depar­ta­men­to al que su espo­sa se refi­rió, él se encuen­tra con Moh­sen (Navid Moham­mad­za­deh) y que­da sor­pren­di­do al com­pro­bar que es su doble per­fec­to; su estu­pe­fac­ción es aún mayor al obser­var que su seño­ra Bita (Tara­neh Ali­doos­ti) es igual­men­te la répli­ca exac­ta de Far­za­neh; asi­mis­mo se impo­ne que ambos son padres de. Bar­dia (Farham Azi­zi), un niño de 6 años.

Si bien en prin­ci­pio cues­ta iden­ti­fi­car quién es quién en las dos pare­jas, hay fac­to­res que el direc­tor tuvo en cuen­ta para poder dis­tin­guir­los a tra­vés del esme­ra­do cui­da­do del maqui­lla­je como asi­mis­mo al dife­ren­ciar sus per­so­na­li­da­des. Así Jalal es un hom­bre apo­ca­do y agra­da­ble preo­cu­pa­do por la salud de su mujer, clí­ni­ca­men­te depre­si­va quien en su ros­tro deno­ta preo­cu­pa­ción. Por su par­te Bita emer­ge como una mujer más ani­ma­da aun­que tie­ne que tole­rar a su mari­do auto­ri­ta­rio y pro­pen­so a crear dis­cor­dia; pre­ci­sa­men­te Moh­sen se encuen­tra en un gra­ve pro­ble­ma por haber gol­pea­do y heri­do al geren­te de su tra­ba­jo por lo que tuvo que ser hospitalizado.

El guión hábil­men­te entre­la­za la vida de estas cua­tro per­so­nas en don­de la his­to­ria cobra una par­ti­cu­lar inten­si­dad en la rela­ción espe­cial que se esta­ble­ce entre Jalal y Bita; es así que él a pedi­do de esta mujer acce­de a adop­tar la iden­ti­dad de Moh­sen para diri­gir­se al hos­pi­tal don­de se encuen­tra el acci­den­ta­do geren­te y lograr que le per­do­ne su agre­sión. Los hechos se com­pli­can aún más cuan­do Jalal lle­va a Bar­dia a pre­sen­ciar un par­ti­do de fút­bol asu­mien­do nue­va­men­te la per­so­na­li­dad de Moh­sen, sin que el niño se aper­ca­te del hecho.

De allí en ade­lan­te los acon­te­ci­mien­tos deri­van en una serie de suce­sos de alta dra­ma­ti­ci­dad con con­se­cuen­cias que de nin­gún modo la audien­cia pue­de pre­de­cir. Si bien en su tra­mo final hay situa­cio­nes que resis­ten un poco la cre­di­bi­li­dad, al estar muy bien cons­trui­das moti­van a dejar de lado esa objeción.

Rara vez se ha vis­to en un film que la llu­via prác­ti­ca­men­te per­sis­ta a lo lar­go de su desa­rro­llo; pero en este caso la inten­ción del rea­li­za­dor ha sido de que la mis­ma con­tri­bu­ya a resal­tar la omi­no­sa atmós­fe­ra nutri­da por esta his­to­ria. A ello se une la vital foto­gra­fía de Mor­te­za Naja­fi que jue­ga un rol sig­ni­fi­ca­ti­vo en los con­tras­tes de luz y som­bra así como la por momen­tos per­cu­tan­te ban­da sono­ra de Ramin Kousha que per­mi­te man­te­ner en vilo al espectador.

Ade­más de la remar­ca­ble direc­ción de Haghighi y del mag­ní­fi­co guión, cabe asi­mis­mo remar­car el exce­len­te tour de for­ce de Ali­doos­ti y Moham­mad­za­deh; tan­to la actriz como el actor, adop­tan­do dua­les roles han sabi­do expre­sar los dife­ren­tes mati­ces, expre­sio­nes y sen­ti­mien­tos que ani­man a sus per­so­na­jes sosías.

En suma, este fas­ci­nan­te dra­ma humano que man­tie­ne la intri­ga has­ta la esce­na final cons­ti­tu­ye otra mues­tra de la vita­li­dad de la cine­ma­to­gra­fía ira­ní. Jor­ge Gutman