Dos Extra­ños Pasajeros

COM­PART­MENT N°6. Fin­lan­dia-Ale­ma­nia-Esto­nia-Rusia, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por Juho Kuosmanen.107 minutos

Des­pués de haber impre­sio­na­do gra­ta­men­te con su pri­mer lar­go­me­tra­je The Hap­piest Day in the Life of Olli Mäki (2016) el direc­tor y guio­nis­ta fin­lan­dés Juho Kuos­ma­nen ofre­ce en Com­part­ment N° 6 una lige­ra y muy agra­da­ble come­dia que fue pre­mia­da con el Gran Pre­mio del Jura­do (ex aequo) en Can­nes 2021.

Sei­di Haar­la and Yuri Borisov

La his­to­ria que trans­cu­rre en los últi­mos años de la déca­da del 90 está basa­da en una nove­la de Rosa Lik­son. En la mis­ma se enfo­ca a Lau­ra (Sei­di Haar­la), una fin­lan­de­sa estu­dian­te de arqueo­lo­gía, que se encuen­tra en Mos­cú para apren­der el idio­ma ruso y resi­de en el piso de su ama­da pare­ja Iri­na (Dina­ra Dru­ka­ro­va). Jun­tas tie­nen la inten­ción de via­jar a Mur­mansk, muy al nor­te de Rusia, don­de Lau­ra desea ver los céle­bres petro­gli­tos (rocas pin­ta­das) que allí se encuen­tran. Cuan­do a últi­mo momen­to Iri­na no pue­de acom­pa­ñar­la, ella deci­de efec­tuar el via­je por su cuen­ta uti­li­zan­do el tren como medio de trans­por­te. Al ubi­car su asien­to cons­ta­ta que debe com­par­tir su cabi­na con Ljoha (Yuri Bori­sov) un joven hom­bre ruso quien medio ebrio le cau­sa una des­agra­da­ble impre­sión; al no lograr que le cam­bien de com­par­ti­men­to no le cabe otra opción que per­ma­ne­cer en el mis­mo y tole­rar a su ines­pe­ra­do acom­pa­ñan­te de ruta.

Lo que comen­zó como un incó­mo­do via­je para Lau­ra, poco a poco las aspe­re­zas van des­apa­re­cien­do entre ella y el sin­gu­lar pasa­je­ro; así, no obs­tan­te sus dife­ren­tes per­so­na­li­da­des y cul­tu­ras, se esta­ble­ce una ines­pe­ra­da afi­ni­dad que se va inten­si­fi­can­do a tra­vés del lar­go tra­yec­to. Al lle­gar a Mur­mansk en pleno cora­zón del Árti­co don­de Ljoha tra­ba­ja como mine­ro, él le será de gran ayu­da para poder tras­la­dar­la al lugar don­de se hallan las anti­guas rocas, superan­do los incon­ve­nien­tes pro­du­ci­dos por la inmen­sa nie­ve que obs­ta­cu­li­za el camino.

A pesar de que casi todo el film se desa­rro­lla a bor­do de un ver­da­de­ro tren atra­ve­san­do Rusia, la claus­tro­fo­bia de nin­gún modo se hace sen­tir gra­cias a la ágil pues­ta escé­ni­ca de Kuos­ma­nen quien ade­más es un remar­ca­ble direc­tor de acto­res; eso se apre­cia en la muy con­vin­cen­te carac­te­ri­za­ción que Haar­la y Bori­sov logran de sus per­so­na­jes, real­za­dos por los intere­san­tes diá­lo­gos ema­na­dos del efi­cien­te guión. Estos fac­to­res con­tri­bu­yen a que esta his­to­ria de peque­ña dimen­sión den­tro de su sen­ci­llez des­ti­le una inusual fres­cu­ra con­ta­gio­sa que resul­ta más que bien­ve­ni­da. Jor­ge Gutman

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Cor­to­me­tra­jes de Docu­men­ta­les Nomi­na­dos al Oscar 2022

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

La dis­ca­pa­ci­ta­ción físi­ca, la inti­mi­da­ción esco­lar, la pasión depor­ti­va, la gen­te des­pla­za­da en Afga­nis­tán y el gra­ve pro­ble­ma social de la gen­te sin hogar son los temas enfo­ca­dos en los cor­to­me­tra­jes de los docu­men­ta­les nomi­na­dos al Oscar. A con­ti­nua­ción se ofre­ce una bre­ve rese­ña de los mismos.

1. Audi­ble (Esta­dos Uni­dos). 38 minutos

La dis­ca­pa­ci­ta­ción audi­ti­va es un pro­ble­ma que afec­ta con­si­de­ra­ble­men­te a quie­nes lo sufren. En este cor­to el rea­li­za­dor Matthew Ogens tes­ti­mo­nia el caso del ado­les­cen­te Ama­ree McKenstry-Hall quien per­dió el sen­ti­do de la audi­ción des­de peque­ño como con­se­cuen­cia de una menin­gi­tis con­traí­da. El rela­to ilus­tra cómo se des­en­vuel­ve en su hogar al ser el úni­co miem­bro de su fami­lia con difi­cul­tad audi­ti­va. Sin haber teni­do la pre­sen­cia de un padre que aban­do­nó su fami­lia cuan­do él tenía dos años, el regre­so al hogar de su pro­ge­ni­tor, suma­men­te arre­pen­ti­do y vol­cán­do­se en la fe de la reli­gión, hace todo lo posi­ble para que este hijo se recon­ci­lie con él al reci­bir su máxi­mo apo­yo para reme­diar el daño causado.

Lo que más tras­cien­de del docu­men­tal es la tra­yec­to­ria esco­lar del mucha­cho en el últi­mo semes­tre de edu­ca­ción secun­da­ria en la Escue­la para Sor­dos de Mary­land así como la comu­ni­ca­ción esta­ble­ci­da con sus com­pa­ñe­ros y ami­gos del cole­gio que pade­cen la mis­ma afec­ción. Dada su pasión por el fút­bol ame­ri­cano Ama­ree inte­gra el equi­po de sor­dos del esta­ble­ci­mien­to esco­lar, en don­de a pesar de la derro­ta expe­ri­men­ta­da en un tor­neo con­tra Texas, este gru­po depor­ti­vo triun­fa en 47 par­ti­dos consecutivos.

Un momen­to emo­ti­vo es el pro­fun­do sen­ti­mien­to de pena que Ama­ree sien­te por haber per­di­do a su gran ami­go Teddy de 16 años quien tam­bién sor­do se sui­ci­dó al haber sido dis­cri­mi­na­do por los alum­nos de la escue­la a la que asistía.

Glo­bal­men­te con­si­de­ra­do Audi­ble es un docu­men­tal ins­pi­ra­dor mos­tran­do el pro­ce­so de madu­rez del pro­ta­go­nis­ta y la mane­ra en que la comu­ni­dad de ado­les­cen­tes sor­dos tra­ta de supe­rar los obs­tácu­los inter­pues­tos para seguir ade­lan­te con fir­me determinación.

2. When We Were Bullies (Ale­ma­nia-Esta­dos Uni­dos). 35 minutos

Jay Rosen­blat es el cineas­ta y narra­dor de este cor­to don­de se refie­re a un lamen­ta­ble inci­den­te suce­di­do cuan­do en San Fran­cis­co era alumno de quin­to gra­do en el perío­do esco­lar 1965 – 66; duran­te los recreos él y sus com­pa­ñe­ros se com­pla­cían en inti­mi­dar a Richard, un soli­ta­rio estu­dian­te de clase.

Para rea­li­zar el docu­men­tal Rosen­blat con­tac­ta a algu­nos de los estu­dian­tes de ese enton­ces para saber qué es lo que hoy día pien­san y sien­ten del des­afor­tu­na­do epi­so­dio en el que actua­ron como cóm­pli­ces. Asi­mis­mo, el cineas­ta logra ubi­car a Ruth Brom­berg que ha sido la maes­tra del cur­so y que aho­ra con sus 92 años de edad no recuer­da mucho de lo acontecido.

Indu­da­ble­men­te el aco­so esco­lar ejer­ci­do de mane­ra ver­bal, físi­ca o psi­co­ló­gi­ca es un mal que fre­cuen­te­men­te acon­te­ce entre niños y ado­les­cen­tes duran­te la eta­pa esco­lar y que pue­de dejar un seve­ro trau­ma emo­cio­nal a la per­so­na afec­ta­da. Pero en el pre­sen­te caso, este cor­to sola­men­te pue­de com­pren­der­se como un acto catár­ti­co del docu­men­ta­lis­ta quien en una car­ta diri­gi­da a Richard le expre­sa su pena por lo acon­te­ci­do y las razo­nes que moti­va­ron su mali­cio­so com­por­ta­mien­to de victimario.

3.The Queen of Bas­quet­ball (Esta­dos Uni­dos), 22 minutos

Es posi­ble que el nom­bre de Lusia Harris pue­da no resul­tar fami­liar; es por eso que es bien­ve­ni­do este cor­to de Ben Prod­foot resal­tan­do la tra­yec­to­ria de esta nota­ble mujer afro­ame­ri­ca­na que ha lle­ga­do a ser una de las más impor­tan­tes beis­bo­lis­tas del mundo.

Naci­da en una peque­ña ciu­dad ubi­ca­da al sur del Esta­do de Mis­sis­sip­pi, des­de peque­ña Lusia solía pasar sus noches vien­do en la tele­vi­sión a varios de sus ído­los del béis­bol, tales como Bill Rus­sel y Oscar Rober­tson, entre otros. Es así que su apa­sio­na­mien­to hacia ese depor­te la con­du­jo a prac­ti­car­lo inten­sa­men­te has­ta lle­gar a con­ver­tir­se en una super estre­lla feme­ni­na del mis­mo en la Uni­ver­si­dad Esta­tal Del­ta don­de cur­sa­ba sus estu­dios; gra­cias a su actua­ción esta uni­ver­si­dad fue dos veces cam­peo­na en los tor­neos. A su vez su admi­ra­ble desem­pe­ño en las Olim­pía­das de Mon­treal de 1976, per­mi­tió que su equi­po obtu­vie­ra la Meda­lla de Pla­ta. Entre otro de sus logros cabe men­cio­nar que ha sido la pri­me­ra mujer ame­ri­ca­na en ser admi­ti­da tan­to en el Draft de la Natio­nal Bas­quet­ball Asso­cia­tion (NBA), como tam­bién en haber sido inclui­da en el Salón de la Fama del Balon­ces­to de la ciu­dad de Spring­field, Massachusetts.

La ágil cáma­ra de Prod­foot cap­ta muy bien el sem­blan­te de la recien­te­men­te falle­ci­da atle­ta quien encon­trán­do­se en silla de rue­das, a tra­vés de impor­tan­te mate­rial de archi­vo pasa revis­ta a su esti­mu­lan­te vida depor­ti­va. Este muy buen docu­men­tal demues­tra cómo el depor­te es capaz de incen­ti­var el espí­ri­tu humano.

4. Three Songs for Bena­zir (Aft­ga­nis­tán). 23 minutos

El pre­sen­te cor­to de Gulis­tan Mir­zaei y su espo­sa Eli­za­beth Mir­zaei enfo­ca la situa­ción con­flic­ti­va de la gen­te des­pla­za­da en Kabul cen­tran­do su aten­ción en Shais­ta; este mucha­cho de 18 años que aca­ba de casar­se con Bena­zir, de simi­lar edad, anhe­la ser el pri­me­ro de su tri­bu en alis­tar­se en el Ejér­ci­to Nacio­nal de Afga­nis­tán. Sin embar­go, eso lo con­flic­túa por tener que dejar a su espo­sa, ade­más del peli­gro que pue­de incu­rrir fren­te a un ata­que de los tali­ba­nes; por el con­tra­rio, el tener que seguir cul­ti­van­do el opio como medio de vida no es la mejor opción que se le ofre­ce. No todo resul­ta para él como lo pla­neó y es así que cua­tro años des­pués Shais­ta per­ma­ne­ce en un Cen­tro de Tra­ta­mien­to de Adic­cio­nes don­de reci­be la visi­ta de su que­ri­da Bena­zir y sus dos hijitos.

Con gran flui­dez el docu­men­tal del matri­mo­nio Mir­zaei refle­ja los sin­sa­bo­res de quie­nes deben seguir vivien­do en la con­flic­ti­va región sin mayo­res alter­na­ti­vas en poder modi­fi­car su situa­ción. En los cré­di­tos fina­les se lee que este cor­to­me­tra­je está “dedi­ca­do a Afga­nis­tán, nues­tro país y al pue­blo afgano”.

5. Lead Me Home (Esta­dos Uni­dos) 39 minutos

Una vez más el cine rati­fi­ca que el sue­ño ame­ri­cano no exis­te para un impor­tan­te sec­tor pobla­cio­nal de Esta­dos Uni­dos. Fil­ma­do duran­te un lap­so de tres años en Los Ánge­les, San Fran­cis­co y Seattle, este cor­to de Pedro Kos y Jon Shenk expo­ne la amar­ga reali­dad de per­so­nas des­fa­vo­re­ci­das que ya sea por pér­di­da de empleo, evic­ción por no estar en con­di­cio­nes de pagar el arrien­do de la vivien­da o por otras cau­sas, se ven obli­ga­das a lle­var una exis­ten­cia ambu­lan­te; en con­se­cuen­cia y a fin de poder lograr un lugar don­de dor­mir se aco­mo­dan en dife­ren­tes espa­cios tan­to públi­cos como pri­va­dos de la ciu­dad en que resi­den. Esta crí­ti­ca situa­ción es refle­ja­da a tra­vés de las entre­vis­tas que los rea­li­za­do­res efec­túan a varios indi­gen­tes quie­nes trans­mi­ten sus tris­tes des­ven­tu­ras vivi­das cotidianamente.

Fil­ma­do con sobrie­dad y evi­tan­do sen­sa­cio­na­lis­mo alguno, en este con­mo­ve­dor docu­men­tal los rea­li­za­do­res expo­nen la cri­sis social de impor­tan­tes cen­tros urba­nos del oes­te ame­ri­cano que con­tras­ta con el esplen­dor de sus ras­ca­cie­los cap­ta­dos por la exce­len­te foto­gra­fía de Shenk.

Cor­to­me­tra­jes de Fic­ción Nomi­na­dos al Oscar 2022

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Como en ante­rio­res edi­cio­nes la selec­ción de este año es remar­ca­ble. Cada una de los cin­co fil­mes de fic­ción expre­san una inquie­tud artís­ti­ca refle­jan­do de dife­ren­te mane­ra la épo­ca en que vivimos.

1. Ala Kachuu (Kir­gis­tán-Sui­za). 38 minutos

En su ter­cer cor­to la rea­li­za­do­ra Maria Brend­le ilus­tra lo que aún per­du­ra en algu­nas áreas del mun­do. La pro­ta­go­nis­ta es Sezim (Ali­na Tur­du­ma­ma­to­va), una joven que vive con su fami­lia en una aldea rural de Kir­gis­tán don­de aún sub­sis­ten cier­tas arcai­cas tra­di­cio­nes con res­pec­to al rol que debe desem­pe­ñar la mujer. Ella inten­ta esca­par del esti­lo de vida que alber­ga a esa comu­ni­dad y por eso anhe­la con­se­guir una beca para estu­diar en Bish­kek, la capi­tal de este país de Asia Cen­tral. Sin embar­go sus padres, a fin de man­te­ner la dig­ni­dad y el orgu­llo de la fami­lia, se opo­nen a tal situa­ción obli­gán­do­la a con­traer matri­mo­nio con Dayr­bek (Nur­bek Esen­gazy Uulu), un joven de otra aldea al que cono­ce el día de la boda. La for­za­da situa­ción en la que Sezim se halla la impul­sa a adop­tar una drás­ti­ca medi­da a fin de poder vivir con com­ple­ta inde­pen­den­cia y ser capaz de ele­gir su pro­pio camino en la vida.

La gran sen­si­bi­li­dad de la cineas­ta denun­cian­do la ausen­cia de los dere­chos huma­nos de la mujer y la remar­ca­ble inter­pre­ta­ción de Tur­du­ma­ma­to­va per­mi­ten lograr un emo­ti­vo cor­to que se aso­cia muy bien con las pré­di­cas del movi­mien­to #metoo.

2.The Dress (Polo­nia) 29 minutos

Resul­ta de gran inte­rés este cor­to crea­do por estu­dian­tes de la Escue­la de Cine de Var­so­via y diri­gi­do por Tadeusz Lysiak. El guión del rea­li­za­dor cen­tra su aten­ción en Jul­ka (Anna Dzie­duszyc­ka), una joven cuyo enanis­mo la hace sen­tir dife­ren­te de los demás. Sin que haya matiz alguno en su vida, ella se gana el sus­ten­to tra­ba­jan­do en las tareas de lim­pie­za den un motel ubi­ca­do en un lugar no espe­ci­fi­ca­do de Polo­nía; su úni­co víncu­lo social es Rena­ta (Doro­ta Pomy­ka­la), una entra­ña­ble com­pa­ñe­ra de tra­ba­jo quien tra­ta de ani­mar­la dán­do­le alien­to para que pue­da esbo­zar una sonrisa.

Ansio­sa de com­par­tir su vida sen­ti­men­tal con un com­pa­ñe­ro, ella cree hallar­lo en Bog­dan (Szy­mon Piotr Wars­zaws­ki), un camio­ne­ro que demues­tra cier­to inte­rés en ella. Mien­tras aguar­da que él regre­se de un via­je de 4 días a Kiev, Jul­kaa inten­ta reci­bir­lo con un lin­do ves­ti­do y ade­más ade­cua­da­men­te maqui­lla­da para cam­biar su som­brío ros­tro. El reen­cuen­tro resul­ta a todas luces exci­tan­te y con él ella expe­ri­men­ta­rá por pri­me­ra vez el goce sexual. ¿Podrá Bog­dan cam­biar la soli­ta­ria vida de Jul­ka? En esen­cia, he aquí un bello cor­to­me­tra­je agra­cia­do con la nota­ble rea­li­za­ción de Lysiak y la mara­vi­llo­sa actua­ción de Dzieduszycka.

3. Plea­se Hold (Esta­dos Uni­dos) 19 minutos

Podría tra­tar­se de cien­cia fic­ción, pero no lo es. Este cor­to que trans­cu­rre en un futu­ro no tan lejano retra­ta a Mateo (Erick López) quien erró­nea­men­te es arres­ta­do median­te un dron poli­cial auto­ma­ti­za­do. Encon­trán­do­se con­fi­na­do en una cár­cel que igual­men­te fun­cio­na con inte­li­gen­cia arti­fi­cial, se asis­te a las des­ven­tu­ras de este ino­cen­te hom­bre que para tra­tar de lograr su libe­ra­ción, en su deses­pe­ra­ción inten­ta comu­ni­car­se con una voz huma­na que tra­te de com­pren­der lo que le está acon­te­cien­do. Muy bien cons­trui­do y mag­ní­fi­ca­men­te narra­do el direc­tor K.D. Davi­la disec­cio­na impe­ca­ble­men­te las grie­tas de un sis­te­ma judi­cial meca­ni­za­do que afec­ta la vida de hones­tos ciudadanos.

4.On My Mind (Dina­mar­ca). 18 minutos

Si hubie­se que pre­miar un guión por su sor­pren­den­te ori­gi­na­li­dad, sin duda que este cor­to de Mar­tin Stran­ge-Han­sen mere­ce­ría ser galardonado.

Nada es lo que pare­ce en los pri­me­ros 15 minu­tos del rela­to. En el trans­cur­so de la maña­na de un día labo­ra­ble Hen­rik (Ras­mus Ham­me­rich) que pare­ce­ría ser un hom­bre sin hogar, ingre­sa a un bar de Dina­mar­ca don­de él es el úni­co clien­te; sien­do aten­di­do por la ama­ble can­ti­ne­ra Loui­se (Cami­lla Ben­dix), le soli­ci­ta un tra­go de whisky que lo repi­te tres veces más. Cuan­do obser­va una máqui­na de karao­ke allí ins­ta­la­da, pide que se le pon­ga el dis­co “Always on My Mind” con el pro­pó­si­to de que­rer­lo can­tar. Pre­ben (Ole Boi­sen), el poco agra­da­ble due­ño del local, se nie­ga a com­pla­cer­lo dicién­do­le que la máqui­na sola­men­te la echa a andar los fines de sema­na; debi­do a su insis­ten­cia y con el pago de 500 coro­nas, Hen­rik con­si­gue su pro­pó­si­to. Tras haber pedi­do a la cama­re­ra que lo fil­me al com­pás de la músi­ca comien­za a ento­nar la men­cio­na­da can­ción que la dedi­ca a su que­ri­da espo­sa. ¿Por qué su insis­ten­cia y su urgen­cia para hacerlo?

En los tres minu­tos fina­les, el direc­tor deve­la la incóg­ni­ta que sería inapro­pia­do reve­lar; lo cier­to es que el des­en­la­ce de esta inge­nio­sa y con­vin­cen­te lec­ción de amor es suma­men­te conmovedora.

5.The Long Goodb­ye (Gran Bre­ta­ña-Holan­da) 12 minutos.

Este cor­to­me­tra­je diri­gi­do por Aneil Karia y coes­cri­to con Riz Ahmed demues­tra cómo en esca­sos minu­tos se pue­de obte­ner un sóli­do rela­to expo­nien­do una tris­te situa­ción que no es aje­na a lo que acon­te­ce en la actualidad.

En un subur­bio lon­di­nen­se una fami­lia bri­tá­ni­ca de ori­gen paquis­ta­ní se halla en los últi­mos pre­pa­ra­ti­vos para la cele­bra­ción de una boda fami­liar don­de en un cli­ma de ale­gría y feli­ci­dad todo está dis­pues­to para que la fies­ta resul­te exi­to­sa. Sin embar­go la paz se alte­ra cuan­do una mili­cia de enmas­ca­ra­dos blan­cos con ayu­da de la poli­cía arre­me­ten vio­len­ta­men­te en ese hogar y a pun­ta de pis­to­la ame­na­zan y gol­pean a los horro­ri­za­dos miem­bros de la familia.

Con un enfo­que semi impro­vi­sa­do, el muy bien ela­bo­ra­do rela­to demues­tra su inten­cio­na­li­dad en el exce­len­te monó­lo­go final reci­ta­do por el remar­ca­ble actor Ahmed quien mag­ní­fi­ca­men­te carac­te­ri­za al jefe de la fami­lia. Si bien este es un film de fic­ción, la vio­len­cia expues­ta no es aje­na a la can­den­te reali­dad que acon­te­ce en Gran Bre­ta­ña en don­de gru­pos de extre­ma ideo­lo­gía de dere­cha con la retó­ri­ca de la anti­in­mi­gra­ción dis­cri­mi­nan al inmi­gran­te por el color de la piel y el lugar de don­de proviene.

Una Espe­cie en Peli­gro de Extinción

LAST OF THE RIGHT WHA­LES. Cana­dá, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por Nadi­ne Peque­ne­za. 91 minutos

Este docu­men­tal tie­ne como pro­pó­si­to refle­jar los esfuer­zos que se están rea­li­zan­do para sal­var a las balle­nas negras del Atlán­ti­co Nor­te tenien­do en cuen­ta que en la últi­ma déca­da han esta­do murien­do a una tasa anual del 24 por cien­to y des­de 2017 ha pere­ci­do la déci­ma par­te de su población.

A tra­vés de un atrac­ti­vo rela­to se pue­de obser­var el tra­ba­jo rea­li­za­do por espe­cia­lis­tas en la mate­ria en cada lugar del habi­tat geo­igrá­fi­co de esta espe­cie, inclu­yen­do el Gol­fo de Saint-Lau­rent, la Bahía de Cape Cod, la cos­ta de Flo­ri­da y el Gol­fo de México.

Una esce­na del documental

Dado que en el Atlán­ti­co Nor­te las balle­nas negras pue­den ser daña­das, es ile­gal apro­xi­mar­se muy cer­ca de las mis­mas, a menos que se obten­ga un per­mi­so fede­ral. El emi­nen­te fotó­gra­fo perio­dis­ta cana­dien­se Nick Haw­kins, ha sido el pri­me­ro en lograr dicha auto­ri­za­ción y es así que uti­li­za un vehícu­lo sub­ma­rino tele­guia­do en el gol­fo de Saint-Lau­rent para obser­var a una visi­bi­li­dad de 12 metros el com­por­ta­mien­to social de estos gigan­tes­cos animales.

Entre los cien­tí­fi­cos invo­lu­cra­dos en esta ope­ra­ción de sal­va­ta­je se encuen­tra Barb Zoods­ma quien super­vi­sa el pro­gra­ma de recu­pe­ra­ción del Ser­vi­cio Nacio­nal de Pes­ca Mari­na en el sudes­te de EE. UU. Impor­tan­tes son las obser­va­cio­nes de Char­les “Stormy” Mayo, direc­tor del Pro­gra­ma de Eco­lo­gía del Cen­tro de Estu­dios Cos­te­ros de Pro­vin­ce­town, Mas­sa­chu­seets, afir­man­do que la balle­na negra vive en un eco sis­te­ma que cam­bia per­ma­nen­te­men­te. En esta tarea de inves­ti­ga­ción igual­men­te par­ti­ci­pan Moi­ra Brown que es la cien­tí­fi­ca prin­ci­pal del Ins­ti­tu­to Cana­dien­se de la Balle­na así como la bió­lo­ga Ton­ya Wim­mer que como fun­da­do­ra y direc­to­ra eje­cu­ti­va de Mari­ne Ani­mal Res­pon­se Society de Nova Sco­tia tra­ta de deter­mi­nar la cau­sa de la muer­te masi­va de esta espe­cie. Por su par­te Kim­ber­ley Davies, la doc­to­ra­da ocea­nó­gra­fa de la Uni­ver­si­dad de New Bruns­wick, seña­la que uno de los gran­des pro­ble­mas que atra­vie­san estos ani­ma­les es el de las heri­das sufri­das al que­dar atra­pa­dos en los apa­re­jos de pes­ca de los pes­ca­do­res. De inte­rés es lo que mani­fies­ta el pes­ca­dor de can­gre­jos Mar­tin Noél acer­ca de la difi­cul­tad de poder con­ci­liar los intere­ses de la indus­tria pes­que­ra con las zonas cerra­das para la mis­ma a fin de crear el espa­cio nece­sa­rio para la migra­ción de la ballena.

Ade­más de evi­tar la extin­ción de las balle­nas negras, el docu­men­tal enfa­ti­za la impor­tan­cia de crear las con­di­cio­nes nece­sa­rias que per­mi­tan su repro­duc­ción y que pue­dan criar a los más peque­ños que requie­ren mejor alimentación.

No obs­tan­te las inves­ti­ga­cio­nes rea­li­za­das, Peque­ne­za seña­la que aún hay muchos aspec­tos que se des­co­no­cen de esta colo­sal espe­cie mari­na. Pero lo impor­tan­te es con­ti­nuar con estos estu­dios para lograr una mejor con­vi­ven­cia con la misma.

Para con­cluir con una nota posi­ti­va se infor­ma que en 2021 han naci­do 18 balle­nas negras, la mayor cifra regis­tra­da des­de 2013.

Este valio­so docu­men­tal muy bien narra­do y valo­ri­za­do por la exce­len­te foto­gra­fía sub­ma­ri­na de Nick Haw­kins como asi­mis­mo por la foto­gra­fía aérea de Fre­de­rik Jones, Chris Zadra, Mike Reid, Jami­son Smith y Haw­kins per­mi­te brin­dar al espec­ta­dor una vívi­da expe­rien­cia de estos gigan­tes­cos cetáceos.

En los cré­di­tos fina­les se lee “en memo­ria de 34 balle­nas negras del Atlán­ti­co Nor­te que se sabe han pere­ci­do mien­tras se hizo este film entre 2017 y 2021″. Jor­ge Gutman

El Dra­ma del Aborto

L’É­VE­NÉ­MENT / HAP­PE­NING.  Fran­cia, 2021. Un film de Audrey Diwan. 99 minutos

Con­sa­gra­do con el León de Oro en el últi­mo Fes­ti­val de Vene­cia del año pasa­do, el galar­dón de este pene­tran­te dra­ma es bien mere­ci­do tenien­do en cuen­ta la meticu­losi­dad adop­ta­da por la direc­to­ra Audrey Diwan para tras­la­dar a la pan­ta­lla la nove­la homó­ni­ma de Annie Ernaux publi­ca­da en 2000. La par­ti­cu­la­ri­dad del film resi­de en que la his­to­ria rela­ta­da se basa en la expe­rien­cia vivi­da por la auto­ra del libro cuan­do en 1963 a los 23 años era una estu­dian­te uni­ver­si­ta­ria de lite­ra­tu­ra en Angou­lè­me, al sudoes­te de Francia.

Ana­ma­ria Vartolomei

El guión pre­pa­ra­do por la rea­li­za­do­ra con la cola­bo­ra­ción de Mar­cia Romano pre­sen­ta a la joven Anne (Ana­ma­ria Var­to­lo­mei) cuan­do visi­tan­do a su médi­co (Fabri­zio Ron­gio­ne) él le hace saber que está emba­ra­za­da de tres sema­nas; tras que­dar ano­na­da­da por la noti­cia ella le pide al facul­ta­ti­vo que inte­rrum­pa el pro­ce­so de ges­ta­ción, pero reci­be una rotun­da res­pues­ta nega­ti­va en la medi­da que el abor­to cons­ti­tu­ye un seve­ro deli­to pena­do por la ley. Al acu­dir una sema­na des­pués a otra con­sul­ta con un pro­fe­sio­nal dife­ren­te (Fra­nçois Lon­quet) obtie­ne una res­pues­ta simi­lar, aun­que debi­do a su insis­ten­cia lle­ga a pres­cri­bir­le unas dro­gas que no resuel­ven el pro­ble­ma. Sus mejo­res ami­gas y com­pa­ñe­ras de la uni­ver­si­dad (Luà­na Baj­ra­mi y Loui­se Orri-Diqué­ro) al ente­rar­se de lo que le pasa a Anne, tam­po­co desean invo­lu­crar­se en el pro­ble­ma por temor; mien­tras tan­to la laten­te angus­tia inte­rior sufri­da por esta joven sol­te­ra hace que a pesar de ser una bri­llan­te alum­na su desem­pe­ño comien­za a decaer, aspec­to que le hace notar su pro­fe­sor de lite­ra­tu­ra (Pio Mar­mai). A medi­da que las sema­nas van trans­cu­rrien­do ella resuel­ve via­jar a Bor­deaux para soli­ci­tar ayu­da a Max (Julien Fri­son) quien ha sido el hom­bre con quien man­tu­vo la rela­ción casual que pro­du­jo su gra­vi­dez; sin embar­go, él se des­en­tien­de por com­ple­to del pro­ble­ma; a todo ello, Anne disi­mu­la su preo­cu­pa­ción fren­te a su madre (San­dri­ne Bon­nai­re), quien igno­ra lo que le está sucediendo.

Es recién a las 12 sema­nas de ges­ta­ción cuan­do valién­do­se de un dato sumi­nis­tra­do por un com­pa­ñe­ro de la uni­ver­si­dad ella ubi­ca a una mujer de seve­ra auto­ri­dad (Anna Mou­gla­lis) dis­pues­ta a rea­li­zar el clan­des­tino abor­to a cam­bio de una suma de dine­ro, quien ade­más le advier­te que no debe­rá gri­tar ni llo­rar a fin de que nadie se ente­re del pro­ce­di­mien­to. Eso ori­gi­na dos secuen­cias de extre­ma­da cru­de­za en las que el espec­ta­dor se sien­te atra­pa­do y estre­me­ci­do por lo que acon­te­ce con Anne.

Ade­más de la sutil direc­ción de Diwan enca­ran­do este urti­can­te tópi­co, gran par­te de la soli­dez de este enco­mia­ble docu­men­to des­can­sa en la excep­cio­nal inter­pre­ta­ción de Var­to­lo­mei quien se sumer­ge de lleno en la piel de Anne, el alter ego de Ernaux, refle­jan­do la sole­dad de una joven indefensa.

Den­tro de las varias esce­nas des­ta­ca­bles de L’Événement hay una que defi­ne por com­ple­to el rol de la mujer en la Fran­cia de los años 60; así, cuan­do el pro­fe­sor de Anne le pre­gun­ta sobre lo que la esta­ba aque­jan­do, ella res­pon­de que es la enfer­me­dad que con­vier­te al ser feme­nino en ama de casa.

Aun­que en Fran­cia el abor­to que­dó lega­li­za­do en 1975, esta pelí­cu­la es una autén­ti­ca demos­tra­ción acer­ca de la mane­ra en que la mujer, en aque­llos rin­co­nes del mun­do don­de aún sub­sis­te su prohi­bi­ción, que­da rele­ga­da a un total des­me­re­ci­mien­to como si el pro­ce­so de ges­ta­ción fue­se de su exclu­si­va res­pon­sa­bi­li­dad. Jor­ge Gutman