No solamente los amantes de la ópera sino el público en general quedarán encantados con este documental de Francia dirigido por François-René Martin en el que se resalta la figura de la célebre soprano Renée Fleming.
Renée Fleming
En este especial evento filmado en IMAX se tiene ocasión de presenciar a la gran diva actuando en el escenario del histórico Théâtre Du Chatelet de París en donde también participan el remarcable tenor polaco Piotr Beczala, así como el barítono francés Alexandre Duhamel y la soprano francesa Axelle Fanyo.
Alexandre Duhamel, ‚Renée Fleming, Piotr Beczala y Axelle Fanjo
Entre los números musicales incluidos se encuentran populares arias como el Brindisi de La Traviata, Barcarola de Los Cuentos de Hoffmann, el melodioso dúo En el Templo Sagrado de la ópera El Pescador de Perlas de Bizet, así como el famoso Can Can de Offenbach. Igualmente se verá a la diva acompañada del pianista Tanguy de Villiencourt entonando obras de música de cámara de Fauré, Delibes y del compositor francés de origen venezolano Reynaldo Hahn.
Con el buen libreto de James Inverne, el documental además de la música exhibe a Fleming recorriendo diferentes sitios de la ciudad donde se aprecia las diferentes manifestaciones culturales, ya sea en los centros de arte, moda, gastronomía y en otros aspectos que consagran a París como una de las urbes más importantes del mundo.
Renée Fleming’s Cities That Sing: París será exhibido en las salas de Cineplex el 26 de agosto de 2023.
LAMEMORIAINFINITA. Chile, 2023. Un documental escrito y dirigido por Maite Alberdi. 85 minutos
Después de que El Agente Topo (2020) fuese nominado para el Oscar y haber recibido numerosos premios la documentalista Maite Alberdi retorna con La Memoria Infinita. Habiendo obtenido en el festival de Sundance de este año el Gran Premio del Jurado en la competencia de cine documental, siendo posteriormente aclamado en el festival de Berlín y calurosamente recibido en Hot Docs de Toronto, la realizadora ratifica nuevamente su condición de remarcable cineasta.
Augusto Góngora y Paulina Urrutia
Sin causar intrusión y con suma delicadeza Alberdi permite que los protagonistas del documental sean sus efectivos narradores. Él es Augusto Góngora, quien ha sido un talentoso periodista político y notorio crítico de la dictadura de Pinochet, padece de Alzheimer desde que los primeros síntomas se hicieron evidentes en 2014. Ella es Paulina Urrutia, la actriz y ex ministra del Consejo Nacional de Cultura y las Artes durante el primer período de la presidenta Michelle Bachelet. Desde hace 20 años ambos están íntimamente unidos y formalmente casados dos años después del diagnóstico de Góngora.
En su documental considera el doloroso tema del Alzheimer y aunque abordado por el cine en varias oportunidades, el film se distingue por ilustrar con inmensa ternura la vida de un muy conocido matrimonio de Chile cuando uno de sus integrantes está afectado por este trastorno cerebral que lentamente destruye la memoria.
La película enfoca a la pareja en el momento actual (cuando tuvo lugar su filmación) y el pasado. En el presente se asiste a la entrañable manera en que Urrutia trata a su marido, desde que lo despierta por la mañana, afeitándolo, paseando por el parque, leyéndole libros, juntos observando representaciones de teatro, practicando terapia física, así como otras actividades cotidianas a fin de que no se sienta enclaustrado. Eso no evita que en ciertos momentos él pueda llegar a desconocerla para luego recobrar la lucidez, como suele ocurrir con esta cruel enfermedad donde hay días mejores que otros.
Alberdi se vale de las filmaciones caseras realizadas por Urrutia y Góngora, así como de importante material personal de la pareja y de archivo proveniente, entre otras fuentes, de la Televisión Nacional de Chile, en donde se documenta los trabajos de ambos en sus años jóvenes, como asimismo la escena del golpe de estado de 1973. Entre varios aspectos apreciados se encuentran extractos de las emisiones clandestinas de Góngora tratando de concientizar a su pueblo de los crímenes de la dictadura y la emoción que lo embarga con la caída de Pinochet; en otras de las escenas se ilustra las discusiones mantenidas con el emblemático director chileno Raúl Ruiz y asimismo se proyecta una escena de su película “La Recta Provincia”.
Ciertamente el documental resulta duro de apreciar si se tiene en cuenta cómo una persona que demostró inusitada vitalidad, energía y determinación en su vida profesional es ahora traicionada por la perdida de su memoria; es impactante la secuencia en que Góngora llega a llorar por temor a que puedan desaparecer los numerosos libros que su biblioteca alberga. Pero Alberdi asimismo refleja la visión positiva de una gran mujer que sintiendo un amor inconmensurable por su esposo trata de que su vida resulte lo más llevadera posible frente a su enfermedad irremisible y progresiva.
Agraciado por la excelente dirección de Alberdi el documental adquiera completa fluidez por la magnífica edición realizada por Carolina Siraqyan. Queda como resultado un dramático film enmarcado en una bella y conmovedora historia de amor. Jorge Gutman
PASSAGES. Francia-Alemania, 2023. Un film de Ira Sachs. 90 minutos
Las curiosas facetas que puede adquirir el amor adquieren resonancia en Passages, una película con indicios de melodrama dirigida por el cineasta americano Ira Sachs. Aunque la bisexualidad es un tema que el cine ya consideró en numerosas ocasiones, lo que aquí lo distingue es el vínculo especial que existe entre el protagonista de esta historia y los seres que le rodean.
This image released by Mubi shows Franz Rogowski in a scene from “Passages.” (Mubi via AP)
El principal personaje es Tomas (Franz Rogowski), un director de cine alemán que en París está rodando la película Passages y en un breve brochazo se aprecia su trato autoritario y nada gentil dando indicaciones a los extras del elenco. Celebrando la finalización del film él acude a una fiesta con su marido Martin (Ben Whishaw), un diseñador gráfico británico; cómo éste no tiene deseos de bailar, Tomas se las ingenia para hacerlo con Agathe (Adèle Exarchopoulos), una maestra de escuela elemental que acaba de conocer y con quien termina haciendo el amor. Al día siguiente y sin empacho alguno, en la vivienda que comparte con Martin él le comenta la especial excitación que le produjo intimar con Agathe. Aunque nada conforme con la noticia recibida, Martin estoicamente tolera la situación pero cuando esa relación adúltera prosigue él decide salir con Amad (Erwan Kepoa Falé), un novelista francés; eso le produce celos a Tomas tornándolo vulnerable.
Como el péndulo de un reloj, el cineasta transita entre el amor que según él genuinamente experimenta por Agathe y el que siente por el hombre con quien convive. Ese comportamiento tóxico motiva a que en este caso el afecto se entremezcle con el deseo y el placer que le produce el vínculo coital mantenido separadamente con sus dos amantes. Cuando Agathe queda embarazada, Tomas sugiere a Martin que podría ser buena idea compartir la paternidad de quien está por nacer junto a quien será su madre.
Uno de los varios aspectos que valorizan al film es la magnífica descripción de Tomas que emana del logrado guión del realizador escrito con su habitual libretista Mauricio Sacharias. En tal sentido Rogowski estupendamente transmite la complejidad de este personaje que conscientemente o no sabotea su romántica relación con Martin y Agathe; asimismo resalta su narcisismo, egocentrismo y su condición de notable manipulador creyendo que a través del sexo resulta sencillo satisfacer a sus parejas. La actuación de Rogowski no desmedra la buena caracterización lograda por Whishaw y Exarchopoulos dando vida a los otros dos personajes del triángulo romántico; está muy lograda la escena en que Martin se encuentra con Agathe, quienes cansados de la dependencia emocional ejercida por Tomas, mantienen una conversación que decidirá su suerte.
Asimismo la película se destaca por sus valiosos diálogos y entre los mismos cobra atención especial la charla entre Thomas y los padres de Agathe (Olivier Rabourdin y Caroline Chaniolleau) en la que ellos desean conocer aspectos personales de quien podrá ser su yerno.
Sachs no escatima dos escenas de explícito sexo en las que el posesivo Tomas busca la reconciliación con su pareja de turno mediante el amor carnal; sin embargo podrían ser más breves sin que eso llegara a afectar la sensualidad y el ardor perseguidos en las mismas.
En suma, Sachs brinda una muy buena película de audaz concepción reflejando las consecuencias de un amor dañino con las contradicciones y crudeza que la pasión humana genera en personas vulnerables. Jorge Gutman
LESCHAMBRESROUGES / REDROOMS. Canadá, 2023. Un film escrito y dirigido por Pascal Plante. 118 minutos
Bien conocido por haber filmado dos películas de largo metraje de diferente género como han sido Les Faux Tatouages (2017) y Nadia Butterfly (2020), el director canadiense Pascal Plante impresiona una vez más en un relato que adopta la forma de un drama judicial y a la vez de escalofriante horror. Pero el cineasta no conduce a la audiencia a algo gratuito imbuido de efectos sensacionalistas, sino que la sumerge en el mundo de la realidad actual cuya avanzada tecnología puede producir perniciosos efectos.
Juliette Gariépy
En el comienzo del relato se observa a Kelly-Anne (Juliette Gariépy) dirigiéndose al Palacio de Justicia de Montreal para asistir a un juicio que se le somete a Ludovic Chevalier (Maxwell McCabe-Lokos) por haber torturado y violado a tres adolescentes femeninas para posteriormente asesinarlas y desmembrar sus cadáveres; para peor, su abominable acto ha sido transmitido en vivo en salas rojas y a la vez filmado a través de una oscura red que obviamente es ilegal en la que sadistas espectadores pagaron con criptomonedas para contemplar dichos crímenes. Con una magnífica larga toma filmada en la primera sesión de audiencia, la cámara enfoca el efectivo testimonio expuesto por la procuradora fiscal (Natalie Tannous); ella dirigiéndose al jurado señala la aberraciones del criminal en dos de los videos encontrados en su domicilio, dado que el tercer video filmado permanece inédito; a todo ello el abogado defensor alega que no existe completa evidencia de que Chevalier haya sido el criminal porque no se le puede ver claramente su rostro en la ejecución de sus crímenes. Más aún de que en su primera mitad el relato deja abierta la pregunta si realmente el inculpado es o no el bestial criminal, la historia centra su atención en Kelly-Anne.
Viviendo en un lujoso piso de Montreal, ella trabaja parcialmente como modelo y además es adepta al juego de póker en línea, llevando una vida aparentemente bien organizada. No obstante, a medida que se desarrolla el juicio mantiene una marcada obsesión en seguir su desarrollo en la sala del tribunal. Es allí que traba relación con Clémentine (Laurie Babin), una chica sin domicilio fijo que no cree que Ludovic sea el asesino sino que considera que él se halla injustamente arrinconado; Kelly-Anne la lleva a vivir a su departamento entablándose entre ambas una curiosa relación hasta un momento dado en que la huésped descubre facetas ignoradas de su anfitriona.
La segunda mitad del relato ilustra la vívida transformación de Kelly-Anne en donde su comportamiento va adquiriendo actitudes surrealistas reflejando un estado psicológico de enajenación mental. Es así que en principio el espectador ignora la razón por la que ella está al corriente de los videos filmados por Chevalier, su férrea voluntad de no querer perder ninguna de las sesiones del juicio, como también su especial interés en Francine Beaullieu (Elizabeth Locas), la dolorida madre de una de las víctimas. Sin embargo el realizador nada deja librado al azar para ofrecer un desenlace en el que los enigmas planteados quedan resueltos.
En líneas generales este drama de horror social genera una experiencia inconfortable pero al mismo tiempo cautivante; afortunadamente el juicioso tino de Plante que en lugar de exponer en pantalla los crímenes mencionados, los sugiere a través de una acertada banda sonora de Dominique Plante. Además de la buena narración del realizador, el film se valoriza por la magnífica actuación de la debutante Gariépy quien con gran solvencia expresa la metamorfosis del personaje central; a su lado igualmente satisfacen Babin, Locas y especialmente Tannous. Jorge Gutman
A COMPASSIONATESPY. Estados Unidos-Gran Bretaña, 2022. Un documental escrito y dirigido de Steve James. 102 minutos
Presentado en el Festival de Venecia de 2022, este valioso documental aborda al científico americano Theodore (Ted) Alvin Hall quien ha provisto de valiosa información a Rusia durante la Segunda Guerra.
Theodore Alvin Hall en A COMPASSIONATESPY
Aunque diferente del importante film de ficción Oppenheimer que actualmente acapara la atención del público, ambos tienen en común en que los dos físicos participaron en la elaboración de la bomba atómica de Estados Unidos. En todo caso, lo que conviene resaltar en A Compassionate Spy es que el documentalista Steve James ha realizado un excelente trabajo gracias a la hábil narración y al fluido ritmo impreso en la que ha proporcionado algunos aspectos no muy difundidos que merecen ser tenidos en consideración.
A través del reportaje que James realiza en 2019 a Joan Hall de 90 años de edad, la historia retrocede a 1998 donde ella se encuentra al lado de su anciano marido Ted Hall. Así se sabe que en 1944 el entonces remarcable estudiante de Harvard de 18 años es el más joven físico reclutado para colaborar con Robert Oppenheimer y su equipo en el Proyecto Manhattan para la creación de la primera bomba atómica. Convencido de que el monopolio estadounidense de esta poderosa arma puede conducir a una catástrofe nuclear, Ted con la colaboración de Saville “Savy” Sax, su gran amigo de Harvard, sigilosamente suministra a espías de la Unión Soviética detalles sobre la construcción de la bomba.
Cuando después de la guerra conoce en la Universidad de Chicago a Joan, con quien contrae enlace en 1947, Ted le hace saber acerca de la información divulgada a los soviéticos y pidiéndole que guarde absoluto secreto. El documental destaca que durante un breve período previo al inicio de la guerra fría, Estados Unidos mantuvo una buena relación con Rusia al haber enfrentado conjuntamente a Hitler.
Al comenzar la década del 50, ya en plena guerra fría entre las dos potencias mundiales, el FBI comienza a investigar a quienes creía sospechosos de haber mantenido vínculos con el comunismo; sin embargo tanto Ted como Joan, siempre guardando estricto secreto sobre el espionaje realizado en el pasado, no resultaron afectados. La situación es diametralmente diferente para el matrimonio integrado por Julius y Ethel Rosemberg quienes al ser convictos por haber colaborado como espías de los rusos son condenados a la pena de muerte y ejecutados en junio de 1953.
Aunque es Joan quien actúa a manera de guía sobre los acontecimientos narrados, James se vale en parte de las entrevistas realizadas a las hijas de Hall como asimismo a Sarah y Boria Sax, los hijos de Savy Saxa; ellos comentan cómo la actitud de sus padres impactó sus años de infancia, así como cuando el secreto bien mantenido adquirió estado público. Asimismo es relevante lo que manifiestan Joseph Albright y Marcia Kunstel, los autores del libro Bomshell en el que describen los acontecimientos vinculados con el espionaje atómico. No menos importante es el video grabado en 1998 en donde se tiene la oportunidad de escuchar al protagonista de esta historia. El documental se encuentra enriquecido con el valioso material de archivo proveniente de las bibliotecas presidenciales de Dwight Eisenhower, Harry Truman y John F. Kennedy, la biblioteca del Congreso, el laboratorio nacional de Los Álamos, la Universidad de Chicago como también de publicaciones del New York Times y Life Magazine.
En aspectos más íntimos, la película resalta el gran amor de la pareja durante 55 años de matrimonio hasta la muerte de Ted en 1999. Mediante una recreación dramática se ilustra la romántica relación mantenida en su juventud en el campus de la Universidad de Chicago, así como el placer de disfrutar conjuntamente de la música clásica en donde la banda de sonido ofrece hermosos extractos de Mahler, Mozart, Schumann y Bruckner, entre otros grandes compositores.
El documental permite reflexionar sobre la conducta de Hall. ¿Ha sido un traidor como muchos lo han considerado cuando en la década del 90 el FBI reveló su espionaje a través de los legajos clasificados, o un individuo que mediante su conciencia creyó firmemente de que su actitud salvaría a la humanidad de un desastre nuclear? La respuesta se encuentra en la última escena del film en oportunidad que se le pregunta al anciano físico sobre lo que le diría a la próxima generación; titubeando un poco él responde que la misma tiene que darse cuenta de que el mundo está extremadamente cerca de un total desastre.
En los créditos finales se lee que Estados Unidos es la única nación que ha utilizado armas nucleares en guerras. Además se indica que el 22 de enero de 2021 el organismo de las Naciones Unidas declaró ilegal el empleo de dichas armas, aunque ninguna de las nueve naciones que las poseen han firmado el tratado.
Al igual que el muy buen film Oppenheimer de Nolan, este fascinante documental de James dedicado a quienes han arriesgado sus vidas por la paz, constituye un llamado de alerta sobre los peligros que acarrearía una guerra nuclear. Jorge Gutman