GOOD TIME. Estados Unidos-Luxemburgo, 2017. Un film de Josh y Benny Safdie.
Los hermanos Benny y Josh Safdie que hace 3 años causaron grata impresión con Heaven Knows What vuelven a ubicarse detrás de la cámara ofreciendo con Good Time un drama criminal animado con personajes marginales inestables.

Robert Pattinson
El popular actor Robert Pattinson, que aquí aparece totalmente irreconocible, anima a Connie, un ladronzuelo de Queens que manifiesta un profundo sentimiento fraternal hacia su hermano menor Nick (Benny Safdie) afectado de cierta inestabilidad mental. Para tratar de ayudarlo lo induce a participar en un asalto bancario; si bien el operativo resulta exitoso, poco tiempo después surgen algunas complicaciones donde la policía arresta a Nick. Cuando Connie se entera que su hermano se encuentra en un hospital debido al tratamiento violento sufrido en la prisión, trata de recurrir a toda suerte de maniobras para rescatarlo. Para ello manipula a su amiga Corey (Jennifer Jason Leigh) para que por su intermedio pueda obtener los 10 mil dólares necesarios para que su hermano quede libre bajo fianza; prontamente esa esperanza se esfuma.
De allí en más el relato decididamente impredecible de Ronald Bronstein y Josh Safdie transporta al espectador en un alucinante viaje a través de la noche neoyorkina donde la precipitación de los acontecimientos va generando un desenfrenado caos y violencia que en gran parte tiene como escenario el mundo marginal del bajo fondo.
Además de una calibrada dirección, el film se valoriza por la estupenda interpretación de Pattinson quien una vez más confirma su excelencia como actor; la intensidad y exasperante ansiedad que imprime a su personaje a través de su mirada y movimientos de cuerpo hace del mismo un ser fácil de empatizar porque a pesar de su condición de delincuente su accionar está impulsado por un noble sentimiento fraternal. Entre otros integrantes del elenco se destaca la muy buena participación de Taliah Webster animando a una inocente adolescente afroamericana como así también es loable la caracterización que Buddy Duress logra de un ex presidiario que se encuentra en libertad condicional y que sabe cómo poder lograr el dinero que Connie necesita.
Ciertamente, para disfrutar este film deberán dejarse de lado algunas situaciones decididamente implausibles; pero el propósito de los hermanos Safdie no es ofrecer un relato de verismo psicológico sino más bien un thriller de muy buena textura, permanente acción con un clima de tensión eficazmente logrado. A todo ello la fotografía de Sean Price Williams ha contribuido para captar magníficas secuencias como las del asalto bancario inicial y la que tiene en un parque de atracciones. No menos importante es el aporte del compositor experimental Daniel Lopatin que otorga intensidad dramática al vivificante relato.
En esencia, esta película que cuenta con una esmerada dirección, muy buena actuación y una detonante historia, reúne los requisitos necesarios para satisfacer legítimamente al gran público. Jorge Gutman