Anun­cios del FIJM 2013

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman 

Con­si­de­ra­do como el even­to de jazz más impor­tan­te del con­ti­nen­te, el Fes­ti­val Inter­na­cio­nal de Jazz de Mon­treal (FIJM) pro­me­te nue­va­men­te cons­ti­tuir una gran fies­ta popu­lar en la tri­gé­si­ma cuar­ta edi­ción que habrá de comen­zar el 28 de junio y con­clui­rá el 7 de julio. En con­fe­ren­cia de pren­sa anun­cia­da el miér­co­les de esta sema­na los orga­ni­za­do­res del FIJM die­ron a cono­cer la lis­ta de los artis­tas invi­ta­dos que par­ti­ci­pa­rán este año. 

Cabe des­ta­car que esta edi­ción será dedi­ca­da al exi­mio pia­nis­ta y com­po­si­tor esta­dou­ni­den­se Dave Bru­beck, des­apa­re­ci­do en diciem­bre últi­mo un día antes de cum­plir 92 años y 6 meses des­pués de haber ofre­ci­do su últi­mo con­cier­to en el FIJM de 2012. Un tri­bu­to espe­cial le será ofre­ci­do en el con­cier­to que ten­drá lugar el 7 de julio en el tea­tro Jean Ducep­pe por par­te del Bru­beck Brothers Quar­tet que está pre­si­di­do por sus hijos Chris y Dan Bru­beck y que con­ta­rá con la par­ti­ci­pa­ción de Lorrai­ne Des­ma­rais, Adrian Vedady y Chet Doxas como artis­tas invitados. 

Grupo Musical PINK MARTINI

Gru­po Musi­cal PINK MARTINI

El con­cier­to de aper­tu­ra esta­rá a car­go del gru­po Pink Mar­ti­ni, una orques­ta mul­ti­cul­tu­ral y polí­glo­ta que mez­cla diver­sos géne­ros (jazz, clá­si­co, pop, swing);  fun­da­do en 1994 por el pia­nis­ta Tho­mas Lau­der­da­le, el con­jun­to retor­na a Mon­treal des­pués de haber obte­ni­do un cla­mo­ro­so éxi­to hace dos años. 

Entre algu­nos de los espec­tácu­los más des­ta­ca­dos se encuen­tra el Jazz at Lin­coln Cen­ter Orches­tra, una de las agru­pa­cio­nes más impor­tan­tes de la músi­ca de jazz fusio­nan­do lo tra­di­cio­nal con lo moderno y que cuen­ta con la par­ti­ci­pa­ción del gran trom­pe­tis­ta y com­po­si­tor ame­ri­cano Wyn­ton Mar­sa­lis. 

Las her­ma­nas pia­nis­tas Katia y Marie­lle Labè­que ofre­ce­rán dos pro­gra­mas dife­ren­tes; uno de ellos en la eje­cu­ción de la mag­ní­fi­ca sui­te de West Side Story basa­da en la obra musi­cal de Leo­nard Berns­tein, en un arre­glo espe­cial para dos pia­nos y per­cu­sión, ade­más de 3 pre­lu­dios para dos pia­nos de Gerswhin y una obra com­pues­ta expre­sa­men­te para ellas por el com­po­si­tor Phi­lip Glass; el otro pro­gra­ma es el con­cier­to inti­tu­la­do Mini­ma­lis­ta Dream Hou­se, una revi­sión his­tó­ri­ca de la músi­ca mini­ma­lis­ta a tra­vés de las obras de nume­ro­sos com­po­si­to­res. 

Des­pués de 5 años de ausen­cia Aretha Fran­klin retor­na al fes­ti­val en un con­cier­to espe­cial don­de inter­pre­ta­rá algu­nos de sus títu­los más impor­tan­tes como Res­pect, Chain of Fools y A Natu­ral Woman. Otro espec­tácu­lo pro­me­te­dor es el que brin­da­rá el Cuar­te­to del exce­len­te saxo­fo­nis­ta Ravi Col­tra­ne con la par­ti­ci­pa­ción de Adam Rogers (gui­ta­rra), Dez­ron Dou­glas (con­tra­ba­jo) y Jonathan Bla­ke (bate­ría), con su nue­vo álbum Spi­rit Fic­tion.  Tam­bién esta­rá pre­sen­te el Cuar­te­to de Way­ne Shor­ter, otro cele­bra­do saxo­fo­nis­ta quien ven­drá a cele­brar con su con­jun­to su octo­gé­si­mo cum­plea­ños jun­to . De simi­lar impor­tan­cia es la visi­ta del míti­co con­jun­to Pre­ser­va­tion Hall Jazz Band que des­pués de su úni­co pasa­je por Mon­treal 25 años atrás vie­ne aho­ra para un ofre­cer un con­cier­to que cons­ti­tui­rá un via­je al cora­zón de los orí­ge­nes pro­fun­dos del jazz.

Chucho Valdés (foto de URL)

Chu­cho Val­dés (foto de URL)

El espí­ri­tu de Amé­ri­ca Lati­na se encuen­tra en el espec­tácu­lo Chu­cho Val­dés and the Afro-Cuban Mes­sen­gers, don­de el gran pia­nis­ta cubano y su quin­te­to afro­cu­bano pre­sen­ta­rá el nue­vo álbum Bor­der Free, ins­pi­ra­do en la tra­di­ción musi­cal de la pobla­ción autóc­to­na de Amé­ri­ca del Nor­te y la cul­tu­ra árabe-andaluza. 

El fes­ti­val cul­mi­na­rá con una nota de júbi­lo don­de el públi­co ten­drá opor­tu­ni­dad de juz­gar al Sowe­to Gos­pel Choir. Este acla­ma­do con­jun­to vocal fun­da­do en Sudá­fri­ca hace 11 años reúne a una trein­te­na de miem­bros que inter­pre­ta un reper­to­rio inte­gra­do por músi­ca gos­pel, reg­gae, soul, pop e him­nos religiosos. 

El sitio www.montrealjazzfest.com pro­vee una com­ple­ta infor­ma­ción de los artis­tas invi­ta­dos y la pro­gra­ma­ción hora­ria correspondiente.

Una Boda Detestable

THE BIG WED­DING. Esta­dos Uni­dos, 2013. Un film escri­to y diri­gi­do por Jus­tin Zackham. 

Robert De Niro y Diane Keaton

Robert De Niro y Dia­ne Keaton

Lo mejor de The Big Wed­ding es su elen­co de lujo al con­gre­gar a estu­pen­dos acto­res como Rober­to De Niro, Dia­ne Kea­ton, Susan Saran­don, Robin Williams y Kathe­ri­ne Heigl, entre otros; lo peor es ver­los actuar en una come­dia pobre­men­te ela­bo­ra­da ani­man­do a per­so­na­jes com­ple­ta­men­te arti­fi­cia­les en situa­cio­nes inve­ro­sí­mi­les, con el úni­co pro­pó­si­to de son­sa­car la son­ri­sa del públi­co a tra­vés de bur­das gra­cias. No hay razón algu­na que pue­da jus­ti­fi­car el estreno de pro­duc­tos tan pobre­men­te con­ce­bi­dos como el que se comen­ta don­de el rea­li­za­dor y guio­nis­ta Jus­tin Zackham, invo­lun­ta­ria­men­te o no, logró que nadie aquí invo­lu­cra­do se sin­tie­ra esti­mu­la­do para efec­tuar un tra­ba­jo aceptable. 

Resul­ta una pér­di­da de tiem­po rea­li­zar un esfuer­zo para refe­rir­se a su con­te­ni­do. Solo cabe men­cio­nar que por enési­ma vez se recu­rre aquí a la tri­lla­da fór­mu­la de una reu­nión fami­liar duran­te un fin de sema­na para la cele­bra­ción de la boda de uno de sus miem­bros. A par­tir de esa tra­ma cen­tral, la his­to­ria se relle­na con situa­cio­nes anec­dó­ti­cas absur­das y chis­tes deci­di­da­men­te ton­tos; en últi­ma ins­tan­cia, todo con­tri­bu­ye a que el espec­ta­dor incre­men­te su abu­rri­mien­to a medi­da que el metra­je pro­gre­sa. La úni­ca nota de gra­cia de este lamen­ta­ble film es que su dura­ción no exce­de los 90 minu­tos; con todo, es inaguan­ta­ble. Jor­ge Gutman

Visual­men­te Bello pero Caren­te de Emoción

TO THE WON­DER. Esta­dos Uni­dos, 2012. Un film de Terren­ce Malick 

Así como acon­te­ció con The Tree of Life (2011), Terren­ce Malick rati­fi­ca en To the Won­der, su nota­ble capa­ci­dad para ofre­cer imá­ge­nes de sor­pren­den­te belle­za visual. Sin embar­go, la dife­ren­cia con su film pre­ce­den­te radi­ca en que en este caso, el esti­lo poé­ti­co emplea­do está al ser­vi­cio de una narra­ti­va de enso­ña­ción de la vida a tra­vés de frag­men­tos y/o extrac­tos suel­tos que prác­ti­ca­men­te no con­du­cen a un puer­to de des­tino espe­cí­fi­co; en con­se­cuen­cia, la iner­cia se apo­de­ra del espec­ta­dor, sobre todo cuan­do con­si­de­ra­ble par­te del rela­to se rea­li­za a tra­vés de la voz en off y lo que se trans­mi­te o cuen­ta pare­ce­ría como si se estu­vie­ra escu­chan­do susu­rros de ultratumba. 

Olga Kurylenko y Ben Affleck

Olga Kury­len­ko y Ben Affleck

Uti­li­zan­do en par­te mate­rial de su film pre­ce­den­te, Malick cen­tra su rela­to en Neil (Ben Affleck) y su ama­da Mari­na (Olga Kury­len­ko) deam­bu­lan­do por las calles de París. Ella tie­ne una hija –Tatia­na (Tatia­na Chi­li­ne) de 10 años de una ante­rior rela­ción- y la niña pare­ce aco­mo­dar­se bien a la rela­ción de su madre con su pare­ja. Al poco tiem­po, el trío se tras­la­da a Oklaho­ma en los Esta­dos Uni­dos don­de Neil ha acep­ta­do un tra­ba­jo como inge­nie­ro ambien­tal en una com­pa­ñía mine­ra. Ines­pe­ra­da­men­te, el inter­lu­dio román­ti­co de la pare­ja pare­ce esfu­mar­se y cuan­do Mari­na encuen­tra que su visa expi­ra y Neil no se encuen­tra capa­ci­ta­do para asu­mir un com­pro­mi­so más serio, ella deci­de regre­sar jun­to con su hija a Fran­cia mien­tras que él bus­ca con­sue­lo en Jane (Rachel McA­dams) un anti­guo amor de infan­cia. Simul­tá­nea­men­te la narra­ción enfo­ca al Padre Quin­ta­na (Javier Bar­dem), un sacer­do­te que atra­vie­sa una cri­sis de fe al no estar con­ven­ci­do acer­ca de la misión que le guía en la vida. 

Lo dicho en pala­bras pare­ce­ría tras­cen­der más de lo que real­men­te se apre­cia en imá­ge­nes. Todo resul­ta vago, eté­reo, caren­te de dra­ma­tis­mo sin que exis­ta la míni­ma emo­ción que per­mi­ta lle­gar a con­cluir qué es lo que Malick ha que­ri­do brin­dar con este rela­to errá­ti­co; si aca­so fue su inten­ción en ofre­cer un cua­dro sobre los mis­te­rios del amor y las dife­ren­tes for­mas en que este sen­ti­mien­to con sus alti­ba­jos se va refle­jan­do en la vida de una pare­ja, el resul­ta­do cier­ta­men­te des­ilu­sio­na. En nin­gún momen­to el espec­ta­dor pue­de afe­rrar­se al dra­ma de sus pro­ta­go­nis­tas, ni siquie­ra cuan­do Mari­na al no encon­trar tra­ba­jo en París deci­de retor­nar a los Esta­dos Uni­dos para tra­tar de dar a la rela­ción con Neil una nue­va oportunidad. 

No hay nada remar­ca­ble en la inter­pre­ta­ción. Ni Affleck, ni Kury­len­ko y tam­po­co McA­dams pue­den com­pen­sar la fal­ta de car­na­du­ra de los per­so­na­jes que inter­pre­tan don­de nin­guno de los mis­mos adquie­re ener­gía vital. En cuan­to a Bar­dem tie­ne que vér­se­las tam­bién con un per­so­na­je poco desa­rro­lla­do don­de su pér­di­da de comu­ni­ca­ción con Dios no resul­ta convincente. 

Fren­te a lo que ante­ce­de, uno se pre­gun­ta si el poe­ma visual a que Malick tie­ne acos­tum­bra­do a su audien­cia pue­de com­pen­sar la exis­ten­cia de un rela­to sin rum­bo con­cre­to y de caren­cia emo­cio­nal. Los esca­sos e impre­ci­sos diá­lo­gos com­ple­men­ta­dos con sopo­rí­fe­ros monó­lo­gos inte­rio­res, así como la des­crip­ción de situa­cio­nes que sal­tan en el tiem­po sin mayor cohe­sión de las mis­mas, son obje­cio­nes impor­tan­tes para quien bus­que en un film algo más que la pura belle­za visual. En todo caso, como el refrán lo seña­la “sobre gus­tos no hay nada escri­to”, por lo tan­to la res­pues­ta corre por par­te de cada espec­ta­dor que con­tem­ple To The Won­derJor­ge Gutman

Una Bue­na Compañía

THE COM­PANY YOU KEEP. Esta­dos Uni­dos, 2012. Un film de Robert Redford

Robert Redford

Robert Red­ford

Robert Red­ford regre­sa en su doble con­di­ción de direc­tor y actor en un dra­ma polí­ti­co imbui­do de sus­pen­so que aun­que un poco len­to en su desa­rro­llo deja no obs­tan­te un sal­do positivo.

Las déca­das de los años 60 y 70 se carac­te­ri­za­ron por la exis­ten­cia de movi­mien­tos de izquier­da anti­bé­li­cos de vio­len­ta actua­ción don­de uno de los mis­mos era el deno­mi­na­do Weather Under­ground en los Esta­dos Uni­dos, que aun­que nun­ca exis­tió real­men­te sir­ve para impul­sar la his­to­ria aquí planteada.

Basa­do en la nove­la del mis­mo nom­bre de Neil Gor­don, el pró­lo­go de The Com­pany You Keep exhi­be mate­rial de archi­vo de noti­cias de la tele­vi­sión de esa épo­ca del men­cio­na­do movi­mien­to clan­des­tino que ame­na­za­ba volar edi­fi­cios en nume­ro­sas ciu­da­des ame­ri­ca­nas; tam­bién se lle­ga a saber que el gru­po había roba­do un ban­co en Michi­gan matan­do a un agen­te de segu­ri­dad. La acción inme­dia­ta­men­te se tras­la­da a la hora actual don­de des­pués de varias déca­das Sha­ron Solarz (Susan Saran­don), que estu­vo envuel­ta en el robo men­cio­na­do es arres­ta­da por la poli­cía. Asig­na­do para cubrir la nota sobre lo ocu­rri­do, el joven perio­dis­ta Ben She­pard (Shia LaBeouf) de un perió­di­co de Albany comien­za a con­si­de­rar el caso que lo lle­va a vin­cu­lar­se con Jim Grant (Robert Red­ford), un hono­ra­ble abo­ga­do viu­do de la mis­ma ciu­dad que vive con su hiji­ta Isa­bel (Jac­kie Evan­cho) de 11 años. Cuan­do Ben, inda­gan­do en el pasa­do de Jim lle­ga a des­cu­brir que su ver­da­de­ra iden­ti­dad es Nick Sloan y que apa­ren­te­men­te tam­bién par­ti­ci­pó en el asal­to ban­ca­rio, al reve­lar esa infor­ma­ción comien­za una des­pia­da­da cace­ría por par­te del FBI que obli­ga al abo­ga­do a tener que huir en for­ma pre­ci­pi­ta­da no sin antes dejar a Isa­bel en manos de su her­mano (Chris Cooper) que resi­de en Nue­va York.

El guión de Lem Dobbs pre­sen­ta una his­to­ria que a medi­da que se va desa­rro­llan­do se vuel­ve más den­sa y com­pli­ca­da. Por un lado se pre­sen­cian los des­pla­za­mien­tos de Sloan a tra­vés de dife­ren­tes luga­res de Esta­dos Uni­dos, ansio­so en tra­tar de escla­re­cer su ino­cen­cia antes de ser aprehen­di­do por las auto­ri­da­des; así irán apa­re­cien­do varias figu­ras que en el pasa­do estu­vie­ron liga­das a él y que ade­más de Solarz inclu­ye a su ex mujer (Julie Chris­tie), un res­pe­ta­do pro­fe­sor de his­to­ria (Richard Jen­kins) y un ami­go leal (Nick Nol­te). Simul­tá­nea­men­te, se sigue la labor detec­ti­ves­ca de Ben quien se encuen­tra fir­me­men­te deci­di­do a con­ti­nuar su inves­ti­ga­ción, a pesar de la reluc­tan­cia de su jefe (Stan­ley Tuc­ci) y de algu­nos obs­tácu­los que encuen­tra en el camino por par­te del FBI; su pro­pó­si­to es tra­tar de unir varios hilos suel­tos que van sur­gien­do con rela­ción al ver­da­de­ro rol que le cupo a Sloan en sus años de acti­vis­ta, a fin de deter­mi­nar la ver­dad de lo que ha ocu­rri­do para lle­gar a pro­du­cir un infor­me esclarecedor.

Aun­que en esen­cia este dra­ma tra­ta de deter­mi­nar la ino­cen­cia de un indi­vi­duo per­se­gui­do, el mate­rial ilus­tra situa­cio­nes don­de los prin­ci­pios éti­cos y/o mora­les entran en jue­go. Así resul­ta de gran inte­rés com­pro­bar que muchos de los ex com­pa­ñe­ros de Sloan aún se man­tie­nen iden­ti­fi­ca­dos con los idea­les de anta­ño sin mani­fes­tar­se arre­pen­ti­dos; esa situa­ción que­da muy bien refle­ja­da cuan­do Sha­ron –en una de las ínti­mas y mejo­res esce­nas del film- al ser entre­vis­ta­da en el cen­tro de deten­ción por Ben mani­fies­ta que dada las cir­cuns­tan­cias ella vol­ve­ría a actuar como lo hizo trein­ta años atrás por­que “el gobierno esta­ba matan­do a millo­nes” (alu­sión a Viet­nam). De este modo, aun­que no se lo pro­pon­ga de mane­ra direc­ta, el rela­to deja amplio mar­gen para refle­xio­nar has­ta qué pun­to la vio­len­cia anár­qui­ca pue­de ser legí­ti­ma­men­te váli­da como expre­sión de disenso.

Sóli­da­men­te diri­gi­do por Red­ford, tam­bién se des­ta­ca como actor, aun­que exce­da en edad al per­so­na­je que le toca encar­nar; por su par­te, LaBeouf, como el co-pro­ta­go­nis­ta del film, cum­ple airo­sa­men­te con su come­ti­do ani­man­do al ambi­cio­so repor­te­ro. El res­to del elen­co inte­gra­do en su mayor par­te por nom­bres de la vie­ja ola, con­ven­ce amplia­men­te en la com­po­si­ción de sus res­pec­ti­vos roles.

Con­clu­sión: Un buen thri­ller que sin lle­gar a un nivel de alta ten­sión satis­fa­ce amplia­men­te como lega­do de los idea­les del radi­ca­lis­mo acti­vis­ta de la segun­da mitad del siglo pasa­do. Jor­ge Gutman

Un Artis­ta y Acti­vis­ta Social

AI WEI­WEI: NEVER SORRY. Esta­dos Uni­dos, 2012. Un film de Ali­son Klayman UN ARTISTA Y ACTIVISTA SOCIAL

¿Quién es Ai Wei­wei? Aun­que se tra­te de uno de los más impor­tan­tes artis­tas chi­nos des­ta­ca­do en los dise­ños arqui­tec­tó­ni­cos y en la foto­gra­fía, es posi­ble que su nom­bre no sea muy cono­ci­do en Occi­den­te. Con todo, cabe acla­rar que él ha sido el ase­sor artís­ti­co del Esta­dio Nacio­nal de Bei­jing, deno­mi­na­do Nido de Pája­ro, don­de tuvie­ron lugar los Jue­gos Olím­pi­cos de la capi­tal chi­na de 2008. Pero ade­más de artis­ta mul­ti­dis­ci­pli­na­rio, Wei­wei es tam­bién un mor­daz comen­ta­ris­ta crí­ti­co sobre la situa­ción anti­de­mo­crá­ti­ca de Chi­na así como un acti­vis­ta social. Entre algu­nas de sus denun­cias figu­ra sus crí­ti­cas sobre la pobre cali­dad de la cons­truc­ción de escue­las que fue­ron des­trui­das en el terre­mo­to de Sichuan en 2008 y que cau­só la muer­te de miles de estudiantes. 

Este es el per­so­na­je que la direc­to­ra Ali­son Klay­man abor­da en Ai Wei­wei: Nun­ca Arre­pen­ti­do don­de en un perío­do de dos años (2008 a 2010) ubi­có su cáma­ra para enfo­car la lucha de este hom­bre diná­mi­co y caris­má­ti­co por lograr una mayor aper­tu­ra demo­crá­ti­ca de su país. 

El docu­men­tal enfo­ca tan­to el apor­te cul­tu­ral de Wei­wei a tra­vés de sus tra­ba­jos artís­ti­cos como sus esfuer­zos en denun­ciar las irre­gu­la­ri­da­des socia­les impe­ran­tes en Chi­na valién­do­se de las redes socia­les (Twit­ter) como medio de comu­ni­ca­ción con el público. 

En la par­te artís­ti­ca se des­ta­ca su exi­to­so tra­ba­jo “Semi­llas de Gira­sol 2010” que fue ins­ta­la­do en la Tate Gallery de Lon­dres y que con­sis­te en 100 millo­nes de semi­llas de por­ce­la­na en for­ma de cerá­mi­ca rea­li­za­das por impor­tan­tes arte­sa­nos. En su carác­ter de acti­vis­ta que­da refle­ja­do los gol­pes reci­bi­dos por un ofi­cial de poli­cía en Cheng­du por el que debió ser obje­to de una ope­ra­ción de cere­bro, la demo­li­ción de su estu­dio en Shan­gai por par­te de las auto­ri­da­des chi­nas, su arres­to domi­ci­lia­rio en noviem­bre de 2010 cuan­do se apres­ta­ba denun­ciar ese hecho, su “des­apa­ri­ción” en abril de 2011 en el aero­puer­to de Bei­jing cuan­do esta­ba par­tien­do para Hong Kong y su pos­te­rior libe­ra­ción des­pués de 81 días de cautiverio. 

De una rea­li­za­ción téc­ni­ca impe­ca­ble y de fácil acce­so a todo tipo de públi­co, el docu­men­tal per­mi­te refle­xio­nar sobre el difí­cil equi­li­brio exis­ten­te entre arte y polí­ti­ca y cuán volá­til es la posi­ción de un artis­ta cuan­do se atre­ve a denun­ciar los males de la socie­dad en que vive. 

Este valio­so docu­men­tal logró el Pre­mio Espe­cial del Jura­do en el Fes­ti­val de Sun­dan­ce de este año. Jor­ge Gutman