LE LYCÉEN / WINTER BOY. Francia, 2022. Un film escrito y dirigido por Christophe Honoré. 122 minutos
En Le Lycéen, un relato parcialmente autobiográfico, el director francés Christophe Honoré centraliza su atención en un adolescente que trata de superar una tragedia.

Paul Kircher
La muerte de un familiar deja un impacto emocional muy fuerte, sobre todo si se trata de un ser querido como es el caso del protagonista de esta historia. Lucas (Paul Kircher) es un joven de 17 años quien está cursando en un internado el último año de estudios secundarios; asumido como gay se observa su relación con uno de sus compañeros, aunque ese vínculo no alcanza a gravitar en el relato.
Durante los fines de semana Lucas lo pasa en su hogar de Chambéry con su madre Isabelle (Juliette Binoche), y su padre (Christophe Honoré), en tanto que su hermano mayor Quentin (Vincent Lacoste) es un exitoso artista plástico que está afincado en París.
El factor que genera el drama es un accidente automovilístico en el que su progenitor fallece; esa tragedia afecta profundamente al muchacho quien a partir de ese momento comienza a experimentar un trauma emocional. Su madre, no menos sufrida por la pérdida de su marido, trata de ayudar a su hijo y para ello acepta que él viaje por un breve período a París para estar junto a su hermano y al mismo tiempo cambiar de escenario a fin de que encuentre el ambiente adecuado para superar su dolor.
Si al principio de su permanencia con Quentin la convivencia transcurre normalmente, la situación se altera cuando Lucas se encandila con Lillio (Erwan Kepoa Falé), un compañero de piso de su hermano, quien es también gay y varios años mayor que él; asimismo durante este período lejos de su hogar, el joven trata de atenuar su pena adoptando decisiones inoportunas que siempre están vinculadas con su imperioso deseo de satisfacción sexual al punto tal de recurrir a la prostitución.
Habida cuenta de ciertos desajustes del guión no siempre convincente, lo que llega a menoscabar la narración es la recurrente voz en off que adquiere un carácter pretencioso; eso resalta aún más cuando Lucas se enfrenta a la cámara relatando sus reflexiones y emociones como si estuviese siendo entrevistado; es allí, donde resultaría preferible que las imágenes expresaran por sí mismas las emociones que lo embargan.
Más allá de las observaciones señaladas, cabe apreciar que Honoré ha evitado que su tema bordee el sentimentalismo barato o desemboque en un engañoso melodrama; en cambio el relato no está exento de momentos de genuina ternura y emoción transmitida en un buen número de escenas. Lo más destacado del film se manifiesta en la actuación donde Kircher, que fue laureado como mejor actor en el último festival de San Sebastián, expresa convincentemente el dolor, la angustia, la inseguridad y vulnerabilidad de Lucas; asimismo, tanto Lacoste como la veterana Binoche satisfacen con holgura sus respectivos personajes
Aunque desigual, el realizador logra con su trabajo que se llegue a empatizar con los sentimientos de un adolescente que mediante una tragedia personal va recorriendo el camino que lo conducirá a la etapa adulta de su vida. Jorge Gutman