JOUER AVEC LE FEU / THE QUIET SON. Francia, 2024. Un film escrito y dirigido por Delphine Coulin y Muriel Coulin. 110 minutos.
Un film ardiente y profundamente humano es el que las hermanas Delphine y Muriel Coulin consideran en Jouer avec la feu poniendo de relieve hasta qué punto la ideología política puede devastar a una familia.
Las cineastas se han basado en la novela de Laurent Petitmangin Ce qu’il faut de nuit cuya adaptación acertadamente transmite la compleja dinámica familiar de un padre y sus dos hijos. Aunque se trata de una ficción, su contenido es absolutamente realista.

Vincent Lindon
La acción transcurre en la pequeña ciudad francesa de Villerupt ubicada en la región de Lorena donde Pierre (Vincent Lindon) es un honorable ferroviario encargado de examinar las vías férreas. Desde que ha enviudado se ocupa de sus dos hijos que viven con él. El mayor es, Fus (Benjamin Voisin) de 22 años que está desempleado y persigue lograr un título como técnico en metalurgia; por su parte Louis (Stefan Crepon), de 20 años, sobresale por su inteligencia y excelente aplicación y estando próximo a terminar sus estudios secundarios aspira seguir su carrera universitaria de literatura en París.
Es notable cómo en su comienzo, el relato fielmente refleja la notable comunicación, cariño y afecto entre los tres integrantes de la familia en donde además de compartir la pasión que sienten por el fútbol, cada uno de ellos se apoya en los otros. En suma, hasta aquí se asiste al retrato de una familia feliz.
El núcleo dramático del relato se presenta cuando Pierre nota que Fus está vinculado con skinheads de similar edad quienes imbuidos en las doctrinas de la extrema derecha no desechan el empleo de la violencia. A pesar del consejo paternal de evitar ese tipo de amistades, Louis rehúsa a ello y es así que se produce una fuerte tensión entre ambos, aunque sin afectar la relación entre los hermanos. Cuando una noche Louis retorna herido por haber sido golpeado por un grupo de antifascistas, se ve obligado a hospitalizarse; tras su recuperación Pierre cree que su hijo sentará cabeza y renunciará a seguir vinculado con sus amigos; sin embargo Louis vuelve a involucrarse con sus compañeros, hasta que la situación adquiere un irreversible punto de no retorno impregnado de un dramático desenlace.
Con minuciosa precisión las hermanas Coulins transmiten la psicología de sus personajes y especialmente el cisma que se produce en la relación de Pierre con Louis así como el via crucis emocional que atraviesa el desolado padre. A la elogiable dirección de las cineastas se agrega la extraordinaria interpretación de Lindon que merecidamente obtuvo el premio al mejor actor cuando este film fue exhibido en el festival de Venecia de 2024; a través de la cinematografía de Frederic Noirhomme en primeros planos se observa el rostro de Pierre como diciendo “en qué me he equivocado como padre en la educación de mis hijos”.
Esta conmovedora película permite reflexionar que aunque los hijos son criados y educados en un inmejorable ambiente familiar, los padres no pueden controlar lo que puede suceder con ellos cuando se encuentran fuera del hogar y estén sujetos a ser influidos por extremas doctrinas. Asimismo la película refleja cómo actualmente en Francia así como en otros países europeos va emergiendo una ideología radicalizada en la ultraderecha en el contexto de un mundo cada vez más confuso y revuelto. Jorge Gutman