SHE SAID. Estados Unidos, 2022. Un film de Maria Schrader. 135 minutos
Un film contundente y estupendamente efectuado es lo que aporta la directora alemana Maria Schrader en She Said. Perfectamente imbuida de lo que implica y persigue el calificado periodismo de investigación, la realizadora se centra en el doloroso affaire Weinstein que produjo el derrumbe de uno de los productores más poderosos de la industria del cine.
De ningún modo es necesario pertenecer al género femenino para poder empatizar con la suerte de multitud de mujeres que durante largo tiempo se vieron acalladas y sojuzgadas sin poder pronunciarse por el avasallamiento sexual del poderoso Harvey Weinstein. Pese a que en 2020 ha sido condenado a 23 años de prisión por el estado de Nueva York y aún hay otro juicio pendiente en Los Ángeles, ningún castigo podrá compensar el daño realizado a sus víctimas femeninas.
Ciertamente lo que expone el film ha sido difundido mundialmente, pero lo que otorga vlgor a este docuficción es la estupenda narración que realiza Schrader en base a la concienzuda tarea de investigación de Megan Twohey y Jody Kantor, dos encomiables mujeres de familia que siendo buenas madres y esposas no dudaron en invertir denodados esfuerzos de tiempo y energía para que saliera a la luz púbica el repudiable caso.

Carey Mulligan y Zoe Kazan
La historia basada en el libro homónimo publicado en 2019, se ubica a principios de 2017 cuando Kantor (Zoe Kazan) trabajando en el New York Times ha sido advertida sobre casos de abusos cometidos por Weinstein; es allí donde se une a su colega Twoney (Carey Mulligan) para iniciar la susodicha investigación a fin de esclarecer la verdad, bajo la supervisión de la adjunta editora gerente Rebecca Corbett (Patricia Clarkson) y del afroamericano editor ejecutivo Dean Baquet (Andre Braugher).
El sólido guión de Rebecca Lenkiewicz expone la complejísima tarea del equipo de investigación donde ambas periodistas a través de largas y extensas entrevistas incluyendo viajes efectuados a Londres enfrentan el temor de las víctimas de que públicamente aparezcan sus nombres al describir cómo fueron objeto de intimidación, coerción y opresión por parte de Weinstein; asimismo se conoce que hubo numerosas compensaciones y entre 8 y 12 acuerdos privados para tapar el asunto. A todo ello, en ese accionar las periodistas contaban con el obstáculo de abogados y ejecutivos del productor tratando de silenciar la investigación; sin embargo, el esfuerzo finalmente rendirá sus frutos cuando las evidencias se concretan, especialmente por parte de la valentía de la actriz Ashley Judd quien ofrece detalles del acoso sexual del que ha sido víctima.
Es así que se llega a la primera semana de octubre de 2017 en que todo está dispuesto para que desde el ordenador en una de las oficinas del New York Times, Kantor y Twhohey estén preparadas para apretar el botón “publish” y permitir que de inmediato todo el mundo se entere del resultado de la investigación efectuada. Cabe señalar que simultáneamente a la acción del célebre diario, al mismo tiempo la revista The New Yorker hace lo propio con la publicación de la columna de Ronan Farrow desenmascarando a Weinstein.
Además de las intensas interpretaciones brindadas por Mulligan, Kazan y Clarkson, asimismo se destacan en sus roles de víctimas Samantha Morton, Jennifer Ehle y Angela Yeoh.
Como bien es sabido este ignominioso affaire generó el surgimiento del movimiento #metoo que indudablemente aboga por el empoderamiento de la mujer. En retrospectiva queda la pregunta de cómo fue posible que el sistema judicial imperante hiciera la vista gorda de la violencia ejercida por depredadores sexuales; pero en fin, eso sería el tema para algún otro proyecto de cine. Jorge Gutman