THE GIRL WITH THE NEEDLE. Dinamarca-Polonia-Suecia, 2024. Un film de Magnus Von Horn
Sin haberse conocido en Canadá los filmes The Here After (2015) y Sweat (2020) del director sueco Magnus Von Horn, lo cierto es que su tercer largometraje The Girl with the Needle impresiona sensiblemente no solo por su temática sino asimismo por la forma depurada y fascinante adoptada en su tratamiento. Basado en tristes y denigrantes episodios ocurridos en Dinamarca poco después de haber finalizado la Primera Guerra, la película está ambientada en Copenhague durante esa misma época.

Vic Carmen Sonne
El realizador se vale del guión por él escrito junto con Line Langebek presentando a Karoline (Vic Carmen Sonne), una mujer que desde hace tiempo no tiene noticias de su marido Peter (Besir Zeciri), creyendo que murió en la guerra. En la medida que no dispone de suficiente dinero y careciendo de la pensión de su marido porque oficialmente no es declarado muerto, ella es desalojada del lugar en que habita. Trabajando en una fábrica textil, la suerte en principio parece sonreírle cuando mantiene con Jorgen (Joachim Fjelstrup), el dueño del establecimiento, una relación amorosa de quien queda embarazada ante la promesa de que se casará con ella. En tanto, inesperadamente Peter retorna con su rostro maltrecho, pero lejos de alegrarse con su presencia Karoline lo echa de la casa diciéndole que espera una criatura de su patrón con quien habrá de contraer enlace.
La historia comienza a adoptar un tono nebuloso para Karoline cuando la baronesa madre de Jorgen no aprueba el casamiento de su hijo, la expulsa de la fastuosa mansión en que estaba habitando y para peor es despedida de la fábrica. Sintiéndose desamparada, ella intenta abortar mediante el empleo de las agujas que solía utilizar en su trabajo aunque sin lograrlo; sin embargo, su situación cambia al conocer a Dagmar (Trine Dyrholm), una mujer aparentemente bondadosa que operando una agencia de adopción ilegal le ofrece ocuparse de ella así como de su futuro bebé.
Sin entrar a precisar detalles adicionales, se puede anticipar que gradualmente el relato va asemejándose a una película de terror al ir ilustrando un cuadro decididamente siniestro, cruel y de máxima perversidad, reflejando hasta qué punto puede llegar la maldad humana.
Así como uno puede sentirse apabullado contemplando un film que refleja las consecuencias de una cruel guerra, algo parecido sucede con la historia reseñada por Von Horn. Sin duda alguna, la película resulta dura de contemplar pero eso no obsta a resaltar sus méritos en donde se destaca la idónea puesta escénica del realizador cuidando que la tenebrosidad que destila la historia no devenga en un fácil miserabilismo de sus personajes.
Otro elemento que gravita a favor del film es su calificado elenco, con especial mención de la notable interpretación de Vic Carmen Sonne; mediante una sutil actuación ella es capaz de insuflar la variada gama de emociones que conviven en su personaje a través de su rostro y que son magníficamente captadas por la estupenda fotografía en blanco y negro de Michal Dymek. Cabe mencionar que este drama ha sido elegido por Dinamarca para participar en la contienda al Oscar por la mejor película internacional del año en curso. Jorge Gutman