En pocos días más el público canadiense tendrá ocasión de juzgar el documental Hans Zimmer & Friends: Diamond in the Desert.
HANSZIMMER
El renombrado músico alemán Hans Florian Zimmer es un compositor de bandas sonoras que se caracteriza por la integración de música electrónica y arreglos sinfónico-orquestales. Su trabajo fue objeto de reconocimientos cinematográficos incluyendo los Globos de Oro, BAFTA, además de dos Oscar de la Academia por su labor en The Lion King (1994) y Dune (2021).
El documental capta su actuación realizada con su banda y una orquesta de primer nivel en Dubai en el icónico escenario de Arena Coca-Cola. Como es de esperar el espectáculo incluye algunas de sus más relevantes composiciones incluyendo además de las de The Lion King y Dune, la música de Pirates of the Caribbean, Inception, The Dark Knight, Interstellary muchas otras melodías.
Asimismo el film incluye entrevistas exclusivas con relevantes personalidades del cine y la música incluyendo a Billie Eilish, Christopher Nolan, Denis Villeneuve, Finneas, Jerry Bruckheimer, Johnny Marr, Pharrell Williams, Tanya Lapointe, Timothée Chalamet y Zendaya quienes se refieren al proceso creativo de las innumerables composiciones de Zimmer.
En esencia, esta película que está dirigida por Paul Dugdale que ha sido el ganador de un Emmy y nominado a múltiples premios Grammy, permite que cinéfilos y melómanos disfruten de la magia de esta singular experiencia musical durante poco más de 2 horas y media.
Hans Zimmer & Friends: Diamond in the Desert se exhibirá en las salas de Cineplex el 19 y 23 de marzo
CLASSIQUE(S) – Texto: Fanny Britt y Mani Soleymanlou – Dirección: Many Soleymanlou — Asistencia de Dirección: Jean Goudreau — Elenco: Louise Cardinal, Martin Drainville, Kathleen Fortin, Julie Le Breton, Jean-Moïse Martin, Benoît McGinnis, Madeleine Sarr, Mani Soleymanlou — Escenografía: Martin Labrecque y Mani Soleymanhou — Vestuario: Cynthia St-Gelais – Iluminación: Martin Labrecque – Música: Philippe Brault – Músicos: Mélanie Bélair, Alexis Elina y Annie GadboisMaquillaje: Amélie Bruneau-Longpré – Accesorios: Marie-Jeanne Rizkallah. Duración: 2 horas sin entreacto — Representaciones: Hasta el 10 de Abril de 2025 en el Théâtre du Nouveau Monde
(Foto: Yves Renaud)
Sin exageración alguna podría afirmar que esta obra es en todo sentido cautivante dado que el desafío que se han impuesto sus autores al abordar el tema central de la manera más ingeniosa y sin duda inteligente permite que la audiencia quede maravillada al vivir una experiencia teatral inolvidable.
El título de la pieza alude a lo que es un clásico y en tal aspecto lo primero que viene a la mente es que el término se asocia a cualquier manifestación cultural y/o artística que adquiere relevancia y vigencia a través del tiempo como por ejemplo las películas de Chaplin así como la música de Vivaldi, Tchaikovsky o Beethoven.
El Elenco. (Foto: Yves Renaud)
En consecuencia, el remarcable dramaturgo y actor Many Soleymanlou con la complicidad de la destacable escritora Fanny Britt, quienes tuvieron su primera colaboración en 2015 con la pieza Cinq à sept, vuelven a reunirse con esta obra mediante un texto que recurre a clásicos teatrales. Es así que se pasa revista a extractos de Antígona, Andromaque, Medea, Hamlet, Tío Vania, Richard III, Electra donde Sófocles, Eurípides, Shakespeare, Racine y Chejov, entre otros, se inspiraron en el clima político de la época en que han vivido, dejando un valioso legado a la humanidad. Asimismo el texto de Soleymanlou y Britt alude a políticos contemporáneos como el caso de René Lévesque y en el momento actual al ministro de Defensa de Israel, Donald Trump y Vladimir Putin.
Mani Soleymanlou. (Foto: Yves Renaud)
Además del resonante contenido de la pieza, la misma se valoriza por la excepcional puesta escénica de Soleymanou quien a su vez es uno de los ochos integrantes del magistral elenco. En tal sentido cada uno de los cuatro actores y las cuatro actrices asumiendo múltiples roles, con gran vitalidad y denodada energía van conformando un asombroso coro unificado tanto actuando como asimismo bailando y cantando, permitiendo de ese modo contagiar su entusiasmo a la audiencia que los contempla. Es difícil destacar a cada uno de los que componen el valioso reparto; con todo no puedo dejar de admirar la actuación de Kathleen Fortin quien deslumbra con la fogosidad y ferocidad que vuelca en algunos de los roles que le han sido atribuidos; no menos encomiable es la presencia carismática, lúcida y humana de Soleymanlou animando un famoso monólogo de Shylock ‑el, despreciable Mercader de Venecia‑, así como la dinámica intervención de Benoît McGinnis como invitado en la emisión de un televisivo programa músical.
(Kathleen Fortin. (Foto: Yves Renaud)
Precisamente, la música del compositor Philippe Brault se asocia funcionalmente a las diferentes escenas de la obra, donde participan el pianista Alexis Elina, la violinista Mélanie Bélair y la violonchelista Annie Gadbois. Asimismo, mención especial merece la escenografía de Soleymanlou y Martin Labrecque cuya concepción crea la precisa ambientación que requiere cada una de las múltiples escenas en que se desarrolla la acción.
Concluyendo con un broche de oro, la obra transmite profunda emoción en una magistral escena que por razones obvias me abstengo de describir.
Queda como resultado una pieza vital y decididamente humana que cala hondo en la conciencia colectiva. No sería extraño suponer que las futuras generaciones consideren a esta tragicomedia como un clásico teatral inspirado en los acontecimientos vividos por sus autores en el marco de un mundo confuso y revuelto.
En suma, una producción del TNM altamente recomendable.
BLACKBAG. Gran Bretaña, 2025. Un film de Steven Soderbergh. 94 minutos
Después de pocas semanas de haber juzgado Présence, la fantasmagórica fantasía de Steven Soderbergh que ha sido más bien un ejercicio experimental sin gran trascendencia, el remarcable realizador retorna en forma con Black Bag, un atractivo thriller de espionaje sazonado con un condimento romántico.
Utilizando ciertos recursos propios de Alfred Hitchcock, el realizador mantiene intrigada a su audiencia desde el principio hasta su inesperado final. Para ello se ha valido del ingenioso guión concebido por David Koepp y magníficamente actuado con un elenco encabezado por Michael Fassbender y Cate Blanchett.
Cate Blanchett y Michael Fassbender
La acción que transcurre en Londres introduce a George Woodhouse (Fassbender), un funcionario de alto rango que trabaja en el Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido (NCSC), organismo que tiene como misión reducir los riesgos de ciberseguridad que amenazan a la nación. Todo comienza cuando George, leal servidor de su patria recibe una lista con los nombres de cinco colegas que son sospechados de filtrar información reservada y de haberse adueñado de un estratégico dispositivo llamado “Severus” cuyo accionar resultaría en una catástrofe nuclear para el Reino Unido. Lo sorprendente es que en esa lista se encuentra su muy respetada esposa Kathryn (Blanchett) que también trabaja en la agencia y con quien mantiene una excelente relación conyugal; es así que creyendo que ella nunca llegaría a traicionar al país, George le comenta acerca del incidente y de quienes se sospecha sin mencionarle que su nombre está en esa lista.
Para tener una mejor idea de quien o quienes podrían ser los traidores, George y Kathryn los invitan a una cena en su hogar. Además de los dueños de casa, los invitados son la psiquiatra Zoe Vaughn (Naomie Harris) y su compañero James Stokes (Regé-Jean Page) que es un oficial de inteligencia recientemente promovido, el veterano espía Freddie Smalls (Tom Burke) y su pareja Clarissa Dubose (Marisa Abela) que es la nueva joven reclutada como analista del organismo.
Como al finalizar el ágape George no ha obtenido nada en concreto, él se dedica a buscar nuevas pistas. Lo que despierta interés es cómo Sodenbergh muy bien describe el vínculo amoroso del matrimonio Woodhouse donde además del amor profesado la confianza mutua parece ser absoluta. Con todo, llegado a un cierto punto, George comienza a dudar de su esposa y sin que ella lo sepa comienza a espiarla.
Como en muchas de las novelas de misterio de Agatha Christie en las que la autora incluye pistas falsas, el guión de Koepp trata de mantener el enigma a lo largo del relato mediante vueltas de giro que para satisfacción del espectador conducen a un desenlace imprevisible.
Además de la muy convincente interpretación de Blanchett y Fassbender como los veteranos agentes de inteligencia, el resto del elenco, que además incluye a Pierce Brosnan como el jefe del NCSC, se desempeña con completa autenticidad. Como en otros títulos de su filmografía, Soderbergh es responsable de la lograda fotografía utilizando como de costumbre el seudónimo “Peter Andrews” como asimismo tuvo a su cargo el conciso montaje con el sobrenombre “Mary Ann Bernard”.
En resumen, mediante una comedida narración Soderbergh brinda un intrigante relato de espías que reúne los ingredientes necesarios para conformar un muy agradable entretenimiento. Jorge Gutman
MICKEY 17. Estados Unidos-Corea del Sur, 2025. Un film escrito y dirigido por: Bong Joon Ho. 137 minutos
El realizador surcoreano Bong Joon Ho es internacionalmente conocido dado que Parásite, su anteúltimo opus, fue la primera película en la historia del Oscar en haber sido premiada en 2020 como mejor film internacional y a su vez como el mejor del año. Es así que creó gran expectativa Mickey 17, su reciente trabajo.
Robert Pattinson
El cineasta que se basó en la novela MIckey 7 de Edward Ashton publicada en 2020, ubica su relato de ciencia ficción en 2054. En el mismo se sigue las alternativas de Mickey Barnes (Robert Pattinson), un individuo poco ingenioso quien debido a una mala inversión realizada por consejo de su amigo Timo (Steven Yeun), se encuentra seriamente endeudado. Para escapar de su situación se anota como participante en un proyecto espacial que lo conduce a una misión de colonización en el helado planeta Nilfheim. Lo distintivo es que él se ha inscripto como descartable y es así que al ser destinado a realizar peligrosas misiones muere repetidas veces para ser inmediatamente reciclado donde conserva el mismo cuerpo y retiene intacta su memoria. Después de cuatro años y en su réplica número 17, este antihéroe está sujeto a obedecer al plutócrata dictador Kenneth Marshall (Mark Ruffalo) que gobierna la colonia con mano firme junto a su diabólica esposa Ylfa (Toni Collette); así es utilizado como conejillo de indias para la elaboración de una vacuna contra un virus infeccioso como asimismo al igual que sus otros moradores está obligados a exterminar a los mariópodos que habitan el lugar. El pobre Mickey encuentra solaz en la relación sentimental con Nasha (Naomi Ackie), la agente de seguridad del planeta, así como con su colega Kai (Anamaria Vartolomei). La historia se complica cuando creyendo erróneamente que Mickey 17 está muerto, arriba el avispado Mickey 18 (igualmente interpretado por Pattinson). De aquí en más es preferible abstenerse en detallar lo que prosigue.
El cineasta Bong Joon Ho resalta este film apelando al esplendor visual, ciertamente ponderable. Pero la forma en que relata su contenido es cuestionable: es así que se asiste a una historia entreverada y confusa que adquiere un carácter caótico a medida que progresa; asimismo, para nutrirla de un humor ciertamente discutible, el realizador sin mucha sutileza ilustra ciertas escenas asemejadas a un espectáculo circense. Aunque se puede inferir que la intención del director es efectuar una velada crítica al sistema capitalista y a la corrupción del poder por parte de gobernantes autoritarios, la exposición de esta sátira política dista de convencer.
Las objeciones mencionadas no desmerecen a su elenco en el que Pattinson ofrece una convincente caracterización del atribulado protagonista del relato; igualmente destacable es la composición lograda por Ruffalo de su personaje, transmitiendo la personalidad del ególatra, mesiánico y fascista dirigente del planeta cuyo accionar lamentablemente se asemeja al de varios políticos que a la hora actual imperan en este planeta.
En suma, aunque de apreciables valores formales, ésta absurda comedia de Bong Joon Ho no enriquece su filmografía. Jorge Gutman
LES FANTŌMES / GHOSTTRAIL. Francia, 2024. Un fim de Jonathan Millet.
Basado.en acontecimientos reales, el novel director Jonathan Millet encara en Les Fantômes un ficcional relato de espionaje que tuvo su estreno mundial en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2024.
Adam Bessa
No es noticia alguna lo que Siria desde 2011 ha experimentado por el atroz y sangriento régimen de Bashar al-Assad, quien fue derrocado en diciembre de 2024 y exiliado en Moscú. Entre los muchos que han sido atormentados y sujetos a inadmisibles tratos se encuentra Hamid (Adam Bessa) quien en 2015 es liberado y dejado en el desierto sirio junto con otros prisioneros que estuvieron encarcelados en la siniestra cárcel de Sednaya.
De inmediato el guión del realizador compartido con Florence Rochal traslada la acción a Estrasburgo donde se observa a Hamid (Adam Bessa), un joven ex profesor de literatura, que habiendo perdido en Siria a su esposa e hijita trata de ubicar a Harfaz (Tawfeek Barhom); este criminal fue su torturador que lo dejó con varias cicatrices en su espalda. Lo curioso es que Hamid nunca llegó a ver su rostro porque durante los castigos infligidos a su cuerpo él tenía vendado sus ojos; sin embargo recuerda su inconfundible voz y el singular olor de su cuerpo.
A su debido tiempo, en un sigiloso encuentro de Hamid con Nina (Julia Franz Richeter), se llega a saber que ambos pertenecen a una célula de refugiados sirios cuyos sufrimientos son percibidos a través de grabaciones efectuadas y cuyo propósito es perseguir a los crueles déspotas de al-Assad que se encuentran en Europa. Con todo, los miembros de la organización que se comunican entre ellos en línea mediante un sistema de video juegos, no aparecen en escena puesto que el director enfoca principalmente a Hamid quien está obsesionado en dar con Harfaz; todo parece indicar que se trata de “Hassan” asumiendo la personalidad de un estudiante universitario. Es así que con inusitada tensión, el relato adquiere el carácter de un espía en búsqueda de su presa y una escena que realmente gravita es cuando ambos se hallan uno frente al otro durante una comida en un restaurante.
Subyacente al tema central se aprecia las afectuosas conversaciones que mediante whatsapp Hamid regularmente mantiene con su madre (Shafiqa El Till) quien se encuentra en un campo de refugiados de Beirut, creyendo que él se halla en Berlín e ignorando el propósito que persigue en Estrasburgo. Asimismo algunos momentos de solaz Hamid lo logra en la cálida relación mantenida con Yara (Hala Rajab), una joven siria expatriada viviendo desde hace tiempo en Francia.
El pausado ritmo del film de manera alguna aminora su interés en la medida que Millet consigue que el suspenso se mantenga a lo largo del metraje entre la víctima y quien fuera su verdugo, sin saber cómo habrá de concluir.
En el elenco sobresale la interpretación de Bessa, que ya impresionó gratamente en Cannes recibiendo en 2022 el premio al mejor actor por su actuación en Harka, aquí reafirma su talento actoral en la remarcable caracterización de Hamid en procura de justicia.
Esta emotiva ópera prima no está exenta de connotación ética; en la medida que los criminales de la guerra siria no son castigados e impunemente quedan deambulando libremente; es así que el film permite elucubrar si es posible, como en el caso de Hamid, el logro de justicia sin recurrir a la venganza impregnada de violencia.Esta reflexión agrega un elemento adicional de interés a este fascinante drama. Jorge Gutman