BAD SHABBOS. Estados Unidos, 2024. Un film de Daniel Robbins. 84 minutos
Una liviana comedia étnica en donde gravita la religión es lo que se aprecia en Bad Shabbos del director Daniel Robbins.
La historia concebida por el realizador y el coguionista Zack Weiner ambienta la acción en un confortable departamento ubicado en uno de los sectores más elegantes de Manhattan.

Una escena del film
David (Jon Bass), el hijo judio de Richard (David Paymer) y Ellen Gelfand (Kyra Sedgwick), está comprometido con Meg (Meghan Leathers), una chica católica que se halla en el proceso de conversión al judaísmo. En ocasión de la tradicional cena del viernes por la noche celebrando el advenimiento del sábado, la familia se prepara para recibir a John (John Bedford Lloyd) y Beth (Catherine Curtin), los padres de Meg, procedentes de Wisconsin. Esa será la ocasión en que habrán de conocerse los futuros consuegros.
Entretanto David se encuentra un tanto ansioso por saber cuál será la reacción de sus suegros cuando sus padres procedan a efectuar los ritos tradicionales que preceden a la cena. A todo ello se agrega también que su madre no mira con buenos ojos que su futura nuera no sea judía de origen. Asimismo persiste el temor en que en el ágape se manifieste la animosidad que su excéntrico hermano menor Adam (Theo Taplitz) siente por Benjamin (Ashley Zukerman), el donjuanesco novio de su hermana Abby (Milana Vayntrub).
El nudo central del relato se produce cuando inesperadamente una persona de las allí presentes sufre un accidente fatal y a todo ello pocos instantes después arriban los padres de Meg a quienes se les debe ocultar lo acontecido; afortunadamente Jordan (Clifford Smith Jr.), el portero del edificio que simpatiza con los Gelfand, aporta una solución a fin de que la tradicional cena transcurra normalmente. ¿Pero eso realmente habrá de acontecer?
El director ha logrado que esta película sazonada con situaciones de franco humor llegue a gratificar. Tanto las diferencias de credo y la observancia de religiosas tradiciones están dinámicamente expuestas y aunque algunas escenas puedan resultar excesivamente alocadas, eso no mella la eficacia del relato. Con un competente elenco en donde sus integrantes convincentemente caracterizan a sus muy bien descriptos personajes, el público fácilmente se congracía con los mismos; así, no resulta extraño que el film haya obtenido el Premio de la Audiencia en ocasión de su estreno en el Festival de Tribeca de 2024. Jorge Gutman