Un Excep­cio­nal Espectáculo

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

CHICA­GO, LA COMÉ­DIE MUSI­CA­LE. Pro­duc­ción: : Jérô­me Trem­blay — Músi­ca: John Kan­der – Pala­bras: Fred Ebb – Libre­to:  Fred Ebb y Bob Fos­se — Pro­duc­ción y Coreo­gra­fía Ori­gi­nal: Bob Fos­se – Elen­co: Véro­nic DiCai­re, Terra Cic­co­tos­to MacLeod, Michaël Girard, Mélis­sa Bédard, Neev, David Noël, Katee Julien, Marian­ne Orlows­ki, Félix Laha­ya, Alex Beau­lieu, Astrid Dan­geard, Chan­tal Dauphi­nais, Tommy Durand, José Flo­res, Yoher­landy Tejei­ro Gar­cía, Yoan Gros­jean, Ali­ce Jack­son, Fré­dé­ri­que Mous­seau, Maud Saint-Ger­main, Mar­cio Vini­cius Pau­lino Sil­vei­ra, Sarah Johns­ton y Jonathan Voi­si­ne – Esce­no­gra­fía: John Lee Beatty – Ves­tua­rio: William Ivey Long – Ilu­mi­na­ción; Ken Billing­ton – Con­cep­ción Sono­ra: Scott Leh­rer – Tra­duc­ción: Manuel Tadros – Direc­ción Musi­cal: David Terriault – Direc­ción Escé­ni­ca: Benoit Landry – Coreo­gra­fía de la Pro­duc­ción Ori­gi­nal: Ann Rein­king – Super­vi­sión Coreo­grá­fi­ca: Maud Saint-Ger­main - Dura­ción: 2 horas y 30 minu­tos, inclui­do el entre­ac­to – Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 27 de Julio de 2025 en la sala del Théâ­tre St-Denis

Esta emble­má­ti­ca come­dia musi­cal que ha mara­vi­lla­do a millo­nes de espec­ta­do­res a tra­vés del mun­do y ha sido mere­ce­do­ra de nume­ro­sos pre­mios inclu­yen­do 6 Tony, 2 Oli­vier y un Grammy lle­ga a Mon­treal en una pro­duc­ción de alto nivel que sin duda enri­que­ce el pano­ra­ma tea­tral de esta ciudad.

Terra C. MacLeod. (Foto: Marie-Andrée Lemire)

El libre­to de Fred Ebb y Bob Fos­se ubi­ca la acción en el bulli­cio­so Chica­go de los años 20, don­de Roxie Hart, una ama de casa y aspi­ran­te artis­ta, espe­ra su sen­ten­cia en la cár­cel por haber mata­do a su aman­te por haber­la aban­do­na­do. Allí cono­ce a la famo­sa estre­lla del vau­de­vi­lle y can­tan­te de jazz Vel­ma Kelly, otra reclu­sa que ase­si­nó a su mari­do quien la enga­ño con su her­ma­na. Gra­cias a los ser­vi­cios de su abo­ga­do defen­sor Billy Flynn, él logra que Roxie cam­bie de ima­gen con­vir­tién­do­la fren­te a la opi­nión públi­co en una dul­ce mujer de hogar. Ade­más de apa­re­cer en las pri­me­ras pla­nas de los dia­rios, su popu­la­ri­dad comien­za a adqui­rir una dimen­sión inusi­ta­da, espe­cial­men­te cuan­do ella sos­tie­ne que fue el hechi­zo del jazz lo que la indu­jo a apre­tar el gati­llo del revól­ver mor­tal. Vel­ma por su par­te, comen­za­rá a ela­bo­rar una estra­te­gia que vin­cu­la­rá el des­tino de las dos muje­res. Así, una his­to­ria de cri­men se con­vier­te en un espec­tácu­lo cir­cen­se don­de el vere­dic­to de un jura­do está indu­da­ble­men­te influi­do por el háli­to de la fama y la noto­rie­dad de cri­mi­na­les corrien­tes con­ver­ti­das en agra­cia­das heroínas.

Véro­nic DiCai­re. (Foto: Marie-Andrée Lemire)

Esta mor­daz sáti­ra en don­de la bús­que­da de la cele­bri­dad en el mun­do del espec­tácu­lo está aquí vin­cu­la­da con la corrup­ción, la ambi­ción del poder y los veri­cue­tos de la jus­ti­cia, es expre­sa­da a tra­vés de la glo­rio­sa músi­ca de John Ken­der y obvia­men­te por el lega­do coreo­grá­fi­co del genial Bob Fosse.

Mélis­sa Bédard. (Foto: Marie-Andrée Lemire)

El espec­tácu­lo de Mon­treal bri­lla por la cali­dad de su elen­co en don­de amplia­men­te se des­ta­can sus dos pro­ta­go­nis­tas. La con­sa­gra­da actriz y can­tan­te Véro­nic DiCai­re, que ya había actua­do en fran­cés en 2003, ani­man­do a la apa­ren­te­men­te inge­nua Roxie Hart, nue­va­men­te cau­ti­va como actriz así como en la inter­pre­ta­ción de las can­cio­nes apor­tan­do su diá­fa­na voz en Tap Dan­ce, y Mon Petit Mari. Por su par­te, no menos bri­llan­te es Terra C. MacLeod quien como Vel­ma Kelly desem­pe­ñó ese rol en múl­ti­ples opor­tu­ni­da­des; de allí que no resul­te extra­ño que su actua­ción resul­te mag­né­ti­ca trans­mi­tien­do el espí­ri­tu que ani­ma a su per­so­na­je ade­más de sub­yu­gar como bai­la­ri­na y can­tan­te con All That Jazz así como en Le Tan­go Carcéral. 

Ade­más de DiC­cai­re y MacLeod cabe des­ta­car a Michaël Girard quien se luce dan­do vida al astu­to, caris­má­ti­co y mani­pu­la­dor abo­ga­do Billy Flynn quien asi­mis­mo cap­ta la aten­ción can­tan­do y bai­lan­do. En roles de apo­yo se dis­tin­guen Mélis­sa Bédard carac­te­ri­zan­do a la car­ce­la­ria y matro­na Mama Mor­ton, Neev con­mue­ve al mis­mo tiem­po que des­plie­ga su humo­ris­mo encar­nan­do al mari­do de Roxie en tan­to que David Noël atrae como la vivaz perio­dis­ta Mary Sunshi­ne. Ade­más de los artis­tas men­cio­na­dos es jus­to reco­no­cer el esfuer­zo y vita­li­dad des­ple­ga­dos por los 16 res­tan­tes inte­gran­tes del repar­to quie­nes actuan­do, can­tan­do y bai­lan­do con­tri­bu­yen a real­zar los valo­res de este excep­cio­nal musi­cal subli­me­men­te coreo­gra­fia­do por Ann Reinking.

Men­ción espe­cial mere­ce la orques­ta de 13 exce­len­tes ins­tru­men­tis­tas bajo la direc­ción del maes­tro David Terriault que no solo está pre­sen­te en los núme­ros musi­ca­les sino que tam­bién reper­cu­te favo­ra­ble­men­te duran­te los diá­lo­gos no cantados.

La pro­duc­ción de este espec­tácu­lo demues­tra que Mon­treal no tie­ne nada que envi­diar a Broad­way por su sobre­sa­lien­te nivel musi­cal, su irre­pro­cha­ble coreo­gra­fía y su diná­mi­ca pues­ta escé­ni­ca que ha posi­bi­li­ta­do el des­plie­gue de su mara­vi­llo­so elenco.

Por lo que ante­ce­de, Chica­go cons­ti­tu­ye la gran atrac­ción de la tem­po­ra­da esti­val de Mon­treal pro­du­cien­do enor­me satis­fac­ción a la audien­cia asistente..

Meri­to­rio Dra­ma Chino

LE CHIEN NOI­RE / BLACK DOG. Chi­na, 2024. Un film de Guan Hu. 106 minutos

Pro­vis­to de exce­len­tes ante­ce­den­tes por haber obte­ni­do el pre­mio mayor en la sec­ción com­pe­ti­ti­va Un Cer­tain Regard del Fes­ti­val de Can­nes de 2024, Black Dog es a todas luces un dra­ma meri­to­rio que reafir­ma el talen­to del direc­tor chino Guan Hu des­pués de una fruc­tí­fe­ra carre­ra des­ple­ga­da en pre­vios largometrajes.

No obs­tan­te que la amis­tad entre el ser humano y su mas­co­ta ha sido tra­ta­da por el cine en varias opor­tu­ni­da­des, la his­to­ria adquie­re visos espe­cia­les al entron­car­se con los pro­fun­dos cam­bios atra­ve­sa­dos por China.

Eddie Peng y el Perro Negro

La acción se desa­rro­lla en 2008 en un pue­blo ubi­ca­do en el noroes­te del gigan­tes­co país, pró­xi­mo al desier­to de Gobi don­de Lang (Eddie Peng), un ex astro del rock y ave­za­do moto­ci­clis­ta aca­ba de salir de la pri­sión en esta­do de liber­tad con­di­cio­nal des­pués de haber pur­ga­do una pena de 28 años por haber come­ti­do un ase­si­na­to. Es así que regre­sa a su aldea natal que adquie­re un viso fan­tas­ma­gó­ri­co dado el esta­do de rui­nas y de demo­li­ción en que se halla; eso es debi­do ´por­que en nom­bre del pro­gre­so, las auto­ri­da­des tie­nen como pro­pó­si­to moder­ni­zar la región y con ese fin reubi­car a sus pobla­do­res hacia otras zonas del país.

Para este soli­ta­rio indi­vi­duo el retorno no es nada fácil en la medi­da que sus veci­nos lo miran con aprehen­sión, ade­más debe supe­rar con la mafia local vie­jos asun­tos pen­dien­tes y para aña­dir una mayor preo­cu­pa­ción tie­ne que lidiar con su padre adic­to al alcohol y gra­ve­men­te enfermo.

En ese mar­co don­de el rela­to adquie­re un tono de wes­tern, Lang es des­ti­na­do a tener que atra­par y enjau­lar a los perros calle­je­ros que bajan de las mon­ta­ñas y que obs­ta­cu­li­zan los pla­nes de recons­truc­ción. En ese con­tex­to se encuen­tra un agre­si­vo y rabio­so perro negro al que Lang debe enfren­tar; es así que vuel­ca sus esfuer­zos por domar­lo; si bien al prin­ci­pio el ani­mal ter­mi­na mor­dién­do­lo aun­que real­men­te no está afec­ta­do de rabia, gra­dual­men­te se esta­ble­ce un lazo de pro­fun­do afec­to entre ambas par­tes y cier­ta­men­te des­ti­lan ter­nu­ra las esce­nas en que el perro es trans­por­ta­do en un asien­to late­ral ado­sa­do a la moto­ci­cle­ta de su amo.

Atis­ba­do de cier­ta melan­co­lía, el rela­to se entre­mez­cla con la pre­sen­cia de un cir­co ambu­lan­te don­de el soli­ta­rio Lang resul­ta atraí­do por una de las inte­gran­tes del gru­po, como así tam­bién un zoo­ló­gi­co a pun­to de cerrar.

El guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Rui Ge y Bing Wu está con­fi­gu­ra­do poco tiem­po antes de las olim­pia­das a rea­li­zar­se en Bei­jing en don­de el pode­ro­so país tra­ta de ofre­cer una nue­va visión al mun­do que cier­ta­men­te invo­lu­cra su inser­ción a un nue­vo sis­te­ma económico.

Resul­ta remar­ca­ble cómo el direc­tor per­mi­te que en su mayor par­te las imá­ge­nes trans­mi­tan el con­te­ni­do del rela­to en tan­to que en su mayor par­te Lang per­ma­ne­ce calla­do. Con una impe­ca­ble narra­ción sazo­na­da con algu­nas esce­nas de sola­pa­do humor, Guan Hu con­vin­cen­te­men­te trans­mi­te la nece­si­dad y soli­da­ri­dad del pro­ta­go­nis­ta con su mas­co­ta así como a su vez ofre­ce una muy bue­na visión de los impor­tan­tes cam­bios socio­eco­nó­mi­cos que Chi­na comien­za a expe­ri­men­tar en los albo­res del pre­sen­te siglo.

Pro­vis­to de una sutil emo­ción y sin recu­rrir a la bara­ta cur­si­le­ría, el film se des­ta­ca por su nota­ble con­te­ni­do humano y sin duda que el ciné­fi­lo selec­ti­vo sabrá apreciarlo.
Jor­ge Gutman

Pro­cu­ran­do la Felicidad

MON GĀTEAU PRÉ­FÉ­RÉ Irán-Fran­cia-Sue­cia-Ale­ma­na, 2024. Un film diri­gi­do y escri­to por Mar­yam Moghad­dam y Beh­tash Sanaeeha. 97 minutos

En el oto­ño de la vida, la sole­dad es un sín­to­ma que pue­de mani­fes­tar­se cuan­do no exis­te un fami­liar que­ri­do alre­de­dor de uno. Este es uno de los temas que la direc­to­ra Mar­yam Moghad­dam y su mari­do Beh­tash Sanaeeha exi­to­sa­men­te abor­dan en Mon Gāteau Pré­fé­ré.

Lily Farhad­pour y Esmail Mehrabi

La acción que trans­cu­rre en Tehe­rán en la épo­ca actual pre­sen­ta a Mahin (Lily Farhad­pour), una ani­ma­da mujer sep­tua­ge­na­ria que ha per­ma­ne­ci­do viu­da duran­te 30 años, cuan­do su mari­do falle­ció en un acci­den­te. Vivien­do en una con­for­ta­ble casa que da a un patio exte­rior con jar­dín, ella sien­te la nece­si­dad de com­ba­tir la sole­dad que la ani­ma. Es así que en su dia­rio accio­nar, sue­le com­par­tir almuer­zos con ami­gas pen­sio­na­das (Sora­ya Orang, Homa Mot­tahe­din, Sima Esmaei­li)„ rie­ga su jar­dín, pasea por el par­que, ve tele­no­ve­las, y median­te Face­ti­me se comu­ni­ca con su úni­ca hija que vive en Euro­pa, aun­que a veces ella no tie­ne el tiem­po sufi­cien­te para man­te­ner una con­ver­sa­ción flui­da y abrup­ta­men­te cor­ta la llamada.

Desa­fian­do las con­ven­cio­nes socia­les con­ser­va­do­ras vigen­tes en Irán para una mujer, ella está dis­pues­ta a hacer valer sus dere­chos cuan­do en una oca­sión se enfren­ta al poli­cía de mora­li­dad (Meh­di Pile­va­ri) que inten­ta arres­tar a una joven por no haber cubier­to total­men­te su cabello.

La exis­ten­cia coti­dia­na de Mahin adquie­re ines­pe­ra­do impul­so cuan­do asis­tien­do a un café cap­ta su aten­ción al obser­var a Fara­marz (Esmail Meh­ra­bi), un taxis­ta de su mis­ma edad de quien ella supo­ne que la sole­dad igual­men­te le embar­ga. Es así que pron­ta­men­te con­si­gue que al día siguien­te él le trans­por­te en su vehícu­lo has­ta su hogar. Duran­te el via­je, una con­ver­sa­ción tie­ne lugar entre ambos gene­ran­do de este modo que Mahin per­sua­da a su con­duc­tor para que visi­te su casa. Des­pués de tomar las pre­cau­cio­nes para no des­per­tar sos­pe­cha en su veci­na (Efat Raso­li­nezhad), ella lo hace pasar a su resi­den­cia. De allí en más gra­dual­me­ne se pro­du­ce una pro­fun­da cone­xión don­de ambos dan a cono­cer deta­lles de su inti­mi­dad, sabien­do así que él ha esta­do casa­do y pron­ta­men­te divor­cia­do sin que haya exis­ti­do la posi­bi­li­dad de reanu­dar su vida sentimental.

Con encan­to, ter­nu­ra y extre­ma sen­si­bi­li­dad, los cineas­tas van ilus­tran­do los aspec­tos que emer­gen en esa vela­da; es así que median­te copas de vino, sabo­rean­do un rico pos­tre, efec­tuan­do unos pasos de bai­le y ento­nan­do can­cio­nes ira­níes, el resul­ta­do es que para Fara­marz ése ha sido el día más feliz de su vida, en tan­to que para ella nue­va­men­te alum­bra el amor con el mis­mo brío que aso­mó en su juven­tud. ¿Per­mi­ti­rá el des­tino que la feli­ci­dad de estas dos almas geme­las pue­da perdurar?

Con una pues­ta escé­ni­ca inta­cha­ble y un exce­len­te guión des­cri­bien­do a sus dos pro­ta­go­nis­tas, el film está impreg­na­do de autén­ti­ca emo­ción; cla­ro está que el remar­ca­ble resul­ta­do obte­ni­do es debi­do a la exce­len­te inter­pre­ta­ción de Farhad­pour y Meh­ra­bi quien ani­ma­dos de un can­dor inigua­la­ble otor­gan a sus per­so­na­jes abso­lu­ta auten­ti­ci­dad don­de uno se olvi­da que están actuan­do al brin­dar la idea que se tra­ta de dos reales personajes.

Por sus inne­ga­bles méri­tos, el film que tuvo su estreno mun­dial en el Fes­ti­val de Ber­lín de 2024, obtu­vo el pre­mio de la crí­ti­ca como asi­mis­mo el del jura­do ecuménico.
Jor­ge Gutman

Intras­cen­den­te Come­dia Musical

PAR­TIR UN JOUR / LEA­VE ONE DAY. Fran­cia, 2025. Un film de Amé­lie Bon­nin. 98 minutos

Siem­pre resul­ta intere­san­te saber cuál es el apor­te de un novel direc­tor; en este caso es la debu­tan­te Amé­lie Bon­nin quien con Par­tir un Jour ofre­ce una come­dia pseu­do musi­cal que en rigor de ver­dad no lle­ga a tras­cen­der a pesar de que se tra­ta de una adap­ta­ción de un cor­to por ella rea­li­za­do en 2021 que ha sido mere­ce­dor de un Cesar.

Juliet­te Armanet

Den­tro de un rela­to urdi­do por la rea­li­za­do­ra y Dimi­tri Lucas la tra­ma abar­ca varios aspec­tos dife­ren­tes sin que los mis­mos lle­guen a fusio­nar. La can­tan­te fran­ce­sa Juliet­te Arma­net en su pri­mer rol para el cine carac­te­ri­za a Céci­le, una mujer de 40 años, quien des­pués de haber gana­do un con­cur­so de coci­na tele­vi­si­vo aho­ra se pre­pa­ra para inau­gu­rar en pocos días un refi­na­do res­tau­ran­te en París. En su tarea cuen­ta con la par­ti­ci­pa­ción de su socio Sofia­ne (Tew­fik Jallab) quien es ade­más su pare­ja con quien con­vi­ve des­de hace varios años.

La ruti­na de Céci­le se ve alte­ra­da al des­cu­brir que está pre­ña­da sin estar dis­pues­ta a pro­se­guir su emba­ra­zo, aspec­to que ya había com­par­ti­do con Sofia­ne en el pasa­do pero que en este caso le ocul­ta su esta­do. Con todo, lo que más le preo­cu­pa es al haber reci­bi­do la noti­cia de que su padre Gérard (Fra­nçois Rollin) que resi­de jun­to con su madre Fan­fan (Domi­ni­que Blanc) en el pue­blo don­de ella cre­ció, ha sufri­do un ter­cer infar­to car­día­co. A ins­tan­cias de Sofia­ne ella deja los pre­pa­ra­ti­vos de la aper­tu­ra del res­tau­ran­te en sus manos y regre­sa a la zona rural para ayu­dar a sus padres quie­nes por su par­te están a car­go de un nego­cio de comi­das cuyo públi­co está inte­gra­do por gen­te trabajadora.

Uno de los pro­pó­si­tos de Céci­le es lograr que dado su esta­do de salud Gérard deje sus acti­vi­da­des culi­na­rias lo que tam­bién le rue­ga su espo­sa; no obs­tan­te su obs­ti­na­do pro­ge­ni­tor se resis­te a hacer­lo. Simul­tá­nea­men­te, Céci­le des­pués de haber esta­do ausen­te duran­te lar­go tiem­po se vuel­ve a vin­cu­lar con sus anti­guos com­pa­ñe­ros de cole­gio inclu­yen­do a Heddy (Mha­med Arez­ki), Richard (Pie­rre-Antoi­ne Billon) y espe­cial­men­te Raphaël (Bas­tien Boui­llon), con quien man­tu­vo una pla­tó­ni­ca rela­ción sen­ti­men­tal y que en la actua­li­dad está casa­do y padre de familia.

Hay varios ele­men­tos que cons­pi­ran para que el film no logre su pro­pó­si­to. En pri­mer lugar, su rit­mo se ate­núa con alar­ga­das esce­nas, como es el caso de la reu­nión de Céci­le con sus ami­gos que se extien­de más de diez minu­tos. Pero lo más impor­tan­te es que la novel rea­li­za­do­ra no tie­ne un foco pre­ci­so del rela­to; así se entre­mez­cla el pro­ble­ma de la ges­ta­ción de Céci­le, la dolen­cia de su padre que pasa a segun­do lugar, como asi­mis­mo el infal­ta­ble roman­ce con Raphaël a pesar de man­te­ner una sóli­da vida amo­ro­sa con Sofiane.

A los fac­to­res cita­dos se agre­ga la ambi­ción de Bon­nin de lograr un film musi­cal y para ello inser­ta can­cio­nes de músi­ca pop de hace varias déca­das con temas que en su momen­to popu­la­ri­za­ron Céli­ne Dion, Dali­da y Clau­de Nou­ga­ro, entre otros, pero que no se adhie­ren al cli­ma rea­lis­ta del rela­to; cla­ro está que algu­nos de sus temas como Paro­le Paro­le resul­tan agra­da­bles como asi­mis­mo la can­ción Par­tir un Jour muy bien ento­na­do por Arma­net con la que con­clu­ye esta historia.

En esen­cia, un correc­to elen­co y apre­cia­bles valo­res de pro­duc­ción no logran res­ca­tar a esta come­dia des­pro­vis­ta de enver­ga­du­ra dra­má­ti­ca y nutri­da de un for­za­do sen­ti­men­ta­lis­mo. Jor­ge Gutman

Una Fami­lia de Refugiados

LES BAR­BA­RES. Fran­cia, 2024. Un film escri­to y diri­gi­do por Julie Delpy. 101 minutos

La exce­len­te actriz y remar­ca­ble direc­to­ra Julie Delpy, vuel­ve a delei­tar con una come­dia escri­ta, diri­gi­da y pro­ta­go­ni­za­da por ella abor­dan­do las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por una fami­lia de refugiados.

Julie Delpy

El film trans­cu­rre en Paim­pont, un peque­ño pue­blo rural encla­va­do en la región de la Bre­ta­ña fran­ce­sa. Orga­ni­za­do por Joë­lle (Delpy) la pro­gre­sis­ta maes­tra de la región, se aguar­da la lle­ga­da de un con­tin­gen­te de refu­gia­dos pro­ce­den­tes de Ucra­nia. Sin embar­go debi­do a que otras comu­ni­da­des cer­ca­nas ya han reci­bi­do a ucra­nia­nos, el alcal­de del pue­blo (Jean-Char­les Cli­chet) comu­ni­ca a sus veci­nos que los refu­gia­dos son sirios, a quie­nes se les dará la bien­ve­ni­da. Se tra­ta de la fami­lia Fayad que esca­pó de la cruel gue­rra que por lar­gos años azo­ta a Siria. En con­se­cuen­cia la apa­ci­ble y tran­qui­la vida de los aldea­nos de Paim­pont se ve alte­ra­da fren­te a esta sor­pre­sa, pro­vo­can­do la nega­ti­va reac­ción de algu­nos fer­vien­tes racistas.

La recién lle­ga­da fami­lia está inte­gra­da por el arqui­tec­to Mar­wan (Ziad Bakri), su dise­ña­do­ra grá­fi­ca espo­sa Lou­na (Dalia Naous), su her­ma­na doc­to­ra Alma (Rita Hayek), su padre Has­san (Helou Fares) y los dos niños del matri­mo­nio, Dina (Ninar) y Wael (Adam). Todos ellos vuel­can sus esfuer­zos para inte­grar­se al nue­vo medio, apren­dien­do el idio­ma, acep­tan­do tra­ba­jos de baja remu­ne­ra­ción y tra­tan­do de ser pacien­tes con los into­le­ran­tes del pue­blo. Enre ellos se halla Her­vé (Lau­rent Lafit­te) que es el plo­me­ro de la zona y desea evi­tar que los sirios per­ma­nez­can inde­fi­ni­da­men­te; la mis­ma idea pre­do­mi­na en Phi­lip­pe (Mathieu Demy), el alcohó­li­co mari­do de Julie (San­dri­ne Kiber­lain), la gran ami­ga de Joë­lle, quien sos­pe­cha de quien­quie­ra pue­da ser ára­be o musul­mán; simul­tá­nea­men­te hay quie­nes adop­tan una acti­tud con­tem­po­ri­za­do­ra demos­tran­do en últi­ma ins­tan­cia un sen­ti­mien­to soli­da­rio, como es el caso del gran­je­ro Yves (Albert Dellpy).

Dicho lo que pre­ce­de, la direc­to­ra logra una come­dia de situa­cio­nes risue­ñas com­bi­na­da con la serie­dad del tema sub­ya­cen­te, efec­tuan­do una vela­da crí­ti­ca de los pre­jui­cios, racis­mo y xeno­fo­bia impe­ran­tes en la ima­gi­na­ria pobla­ción des­crip­ta pero que cons­ti­tu­ye un espe­jo de lo que acon­te­ce en Fran­cia con refu­gia­dos musul­ma­nes. Con un inta­cha­ble elen­co, sagaz guión nutri­do de efec­ti­vos diá­lo­gos y una impe­ca­ble pues­ta escé­ni­ca, el ciné­fi­lo dis­fru­ta de un muy buen film. Jor­ge Gutman