Un Vir­tuo­so Cuarteto

LES MUSI­CIENS. Fran­cia, 2024. Un film de Gré­gory Mag­ne. 102 minutos

Con gran sen­si­bi­li­dad el rea­li­za­dor Gré­gory Mag­ne ofre­ce con su ter­cer lar­go­me­tra­je Les Musi­ciens, una fina come­dia dra­má­ti­ca que home­na­jea a la músi­ca. No obs­tan­te que el cine haya dado pro­ba­das mues­tras sobre el tema, el cineas­ta logra dis­tin­guir­lo a tra­vés de cier­tos aspec­tos didác­ti­cos que des­pier­tan interés.

Valé­rie Don­ze­lli y Fré­dé­ric Pierrot

En su comien­zo pue­de obser­var­se cómo un lutier (Fra­nçois Etton) cons­ta­ta la vero­si­mi­li­tud de un ins­tru­men­to músi­cal, auten­ti­can­do que se tra­ta de un legí­ti­mo Stra­di­va­rius. Eso vie­ne al caso por­que de inme­dia­to la acción gira en torno a Astrid Carl­son (Valé­rie Don­ze­lli) quien jun­to a su her­mano Arthur (Nico­las Bri­det) desea cum­plir con la volun­tad de su difun­to padre y empre­sa­rio millo­na­rio adic­to a la músi­ca. Su deseo es que sus here­de­ros a tra­vés de la fun­da­ción cons­ti­tui­da orga­ni­cen un úni­co con­cier­to basa­do en un cuar­te­to musi­cal para difun­dir la obra del com­po­si­tor con­tem­po­rá­neo Char­lie Beau­mont (Fré­dé­ric Pie­rrot). Para ello es pre­ci­so que los inte­gran­tes del con­jun­to se val­gan de cua­tro ins­tru­men­tos Stra­di­va­rius del siglo 18 y en don­de uno de los mis­mos fue uti­li­za­do por el céle­bre vio­li­nis­ta y com­po­si­tor ita­liano Nic­co­lo Paganini.

Cum­plien­do la volun­tad pater­nal la deter­mi­na­da y empren­de­do­ra Astrid se encar­ga de selec­cio­nar a los ins­tru­men­tis­tas que resul­tan ser el talen­to­so Geor­ges Mas­sa­ro (Mathieu Spi­no­si) en el pri­mer vio­lín, Peter Nico­les­cu (Daniel Gar­litsky) como segun­do vio­lín, la vio­lon­che­lis­ta Lise Car­valho (Maria Via­lle) y Apo­lli­ne Des­sar­tre (Emma Ravier), que en cali­dad de vio­lis­ta es la más joven del con­jun­to. Para Astrid lo más impor­tan­te es tra­tar de con­ven­cer al com­po­si­tor Beau­mont para que coor­di­ne el con­cier­to y si bien él es en prin­ci­pio renuen­te a hacer­lo final­men­te ter­mi­na acep­tán­do­lo, tenien­do en cuen­ta todos los deta­lles inclu­yen­do la acús­ti­ca de la sala para que el con­cier­to resul­te exitoso.

Es bien sabi­do que para que un cuar­te­to de cáma­ra pue­da elo­cuen­te­men­te trans­mi­tir la par­ti­tu­ra musi­cal es vital que exis­ta una com­ple­ta armo­nía en los roles que cum­ple cada ins­tru­men­to. Para lograr ese pro­pó­si­to se requie­re que los cua­tro músi­cos con­tri­bu­yan a aunar sus esfuer­zos y man­te­ner un buen enten­di­mien­to entre ellos. Es así que el guión del cineas­ta y Haroun des­cri­be lo que acon­te­ce cuan­do en los ensa­yos que tie­nen lugar se mani­fies­ta la dis­cre­pan­cia exis­ten­te entre los cua­tro ins­tru­men­tis­tas; así Geor­ges no disi­mu­lan­do su ego­la­tría mani­fies­ta su des­dén a la joven vio­lis­ta Apo­lli­ne; no menos agra­vian­te resul­tan las que­re­llas entre Peter y Lise. En con­se­cuen­cia a medi­da que se acer­ca la fecha del con­cier­to el com­po­si­tor Beau­mont tra­ta de que la san­gre no lle­gue al río, logran­do final­men­te que estos vir­tuo­sos músi­cos dejen de lado sus dife­ren­cias y con­flic­tos, unién­do­se huma­na­men­te para el impor­tan­te evento.

Hay varios fac­to­res que se aúnan para que Les Musi­ciens resal­te. Uno de ellos es la remar­ca­ble des­crip­ción de los per­so­na­jes del cuar­te­to que están carac­te­ri­za­dos por ver­da­de­ros músi­cos, logran­do la com­ple­ta auten­ti­ci­dad de lo que se está exhi­bien­do; a ello se agre­ga la elo­cuen­te actua­ción de Don­ze­lli y la soli­dez de Pie­rrot como el ave­za­do com­po­si­tor. No menos impor­tan­te es la habi­li­dad de Mag­ne para trans­mi­tir las vici­si­tu­des que pue­den sus­ci­tar­se den­tro de un gru­po musi­cal per­mi­tien­do que el espec­ta­dor se invo­lu­cre en una sin­gu­lar inmer­si­va expe­rien­cia. Final­men­te cabe des­ta­car la músi­ca ori­gi­nal com­pues­ta por Gré­goi­re Hetzel y para el pla­cer del meló­mano como para quie­nes no lo son resul­ta más que agra­da­ble escu­char los extrac­tos musi­ca­les de obras de emble­má­ti­cos com­po­si­to­res, inclu­yen­do entre otros a Bach, Mozart, Dvo­rak, Strauss, Men­dels­sohn, Mas­se­net y Fau­ré. Jor­ge Gutman