Intras­cen­den­te Come­dia Musical

PAR­TIR UN JOUR / LEA­VE ONE DAY. Fran­cia, 2025. Un film de Amé­lie Bon­nin. 98 minutos

Siem­pre resul­ta intere­san­te saber cuál es el apor­te de un novel direc­tor; en este caso es la debu­tan­te Amé­lie Bon­nin quien con Par­tir un Jour ofre­ce una come­dia pseu­do musi­cal que en rigor de ver­dad no lle­ga a tras­cen­der a pesar de que se tra­ta de una adap­ta­ción de un cor­to por ella rea­li­za­do en 2021 que ha sido mere­ce­dor de un Cesar.

Juliet­te Armanet

Den­tro de un rela­to urdi­do por la rea­li­za­do­ra y Dimi­tri Lucas la tra­ma abar­ca varios aspec­tos dife­ren­tes sin que los mis­mos lle­guen a fusio­nar. La can­tan­te fran­ce­sa Juliet­te Arma­net en su pri­mer rol para el cine carac­te­ri­za a Céci­le, una mujer de 40 años, quien des­pués de haber gana­do un con­cur­so de coci­na tele­vi­si­vo aho­ra se pre­pa­ra para inau­gu­rar en pocos días un refi­na­do res­tau­ran­te en París. En su tarea cuen­ta con la par­ti­ci­pa­ción de su socio Sofia­ne (Tew­fik Jallab) quien es ade­más su pare­ja con quien con­vi­ve des­de hace varios años.

La ruti­na de Céci­le se ve alte­ra­da al des­cu­brir que está pre­ña­da sin estar dis­pues­ta a pro­se­guir su emba­ra­zo, aspec­to que ya había com­par­ti­do con Sofia­ne en el pasa­do pero que en este caso le ocul­ta su esta­do. Con todo, lo que más le preo­cu­pa es al haber reci­bi­do la noti­cia de que su padre Gérard (Fra­nçois Rollin) que resi­de jun­to con su madre Fan­fan (Domi­ni­que Blanc) en el pue­blo don­de ella cre­ció, ha sufri­do un ter­cer infar­to car­día­co. A ins­tan­cias de Sofia­ne ella deja los pre­pa­ra­ti­vos de la aper­tu­ra del res­tau­ran­te en sus manos y regre­sa a la zona rural para ayu­dar a sus padres quie­nes por su par­te están a car­go de un nego­cio de comi­das cuyo públi­co está inte­gra­do por gen­te trabajadora.

Uno de los pro­pó­si­tos de Céci­le es lograr que dado su esta­do de salud Gérard deje sus acti­vi­da­des culi­na­rias lo que tam­bién le rue­ga su espo­sa; no obs­tan­te su obs­ti­na­do pro­ge­ni­tor se resis­te a hacer­lo. Simul­tá­nea­men­te, Céci­le des­pués de haber esta­do ausen­te duran­te lar­go tiem­po se vuel­ve a vin­cu­lar con sus anti­guos com­pa­ñe­ros de cole­gio inclu­yen­do a Heddy (Mha­med Arez­ki), Richard (Pie­rre-Antoi­ne Billon) y espe­cial­men­te Raphaël (Bas­tien Boui­llon), con quien man­tu­vo una pla­tó­ni­ca rela­ción sen­ti­men­tal y que en la actua­li­dad está casa­do y padre de familia.

Hay varios ele­men­tos que cons­pi­ran para que el film no logre su pro­pó­si­to. En pri­mer lugar, su rit­mo se ate­núa con alar­ga­das esce­nas, como es el caso de la reu­nión de Céci­le con sus ami­gos que se extien­de más de diez minu­tos. Pero lo más impor­tan­te es que la novel rea­li­za­do­ra no tie­ne un foco pre­ci­so del rela­to; así se entre­mez­cla el pro­ble­ma de la ges­ta­ción de Céci­le, la dolen­cia de su padre que pasa a segun­do lugar, como asi­mis­mo el infal­ta­ble roman­ce con Raphaël a pesar de man­te­ner una sóli­da vida amo­ro­sa con Sofiane.

A los fac­to­res cita­dos se agre­ga la ambi­ción de Bon­nin de lograr un film musi­cal y para ello inser­ta can­cio­nes de músi­ca pop de hace varias déca­das con temas que en su momen­to popu­la­ri­za­ron Céli­ne Dion, Dali­da y Clau­de Nou­ga­ro, entre otros, pero que no se adhie­ren al cli­ma rea­lis­ta del rela­to; cla­ro está que algu­nos de sus temas como Paro­le Paro­le resul­tan agra­da­bles como asi­mis­mo la can­ción Par­tir un Jour muy bien ento­na­do por Arma­net con la que con­clu­ye esta historia.

En esen­cia, un correc­to elen­co y apre­cia­bles valo­res de pro­duc­ción no logran res­ca­tar a esta come­dia des­pro­vis­ta de enver­ga­du­ra dra­má­ti­ca y nutri­da de un for­za­do sen­ti­men­ta­lis­mo. Jor­ge Gutman