Un Con­tro­ver­ti­do Político

LOUIS RIEL OU LE CIEL TOU­CHE LA TERRE Cana­dá 2024. Un film escri­to, diri­gi­do e inter­pre­ta­do por Matías Meyer. 84 minutos.

Cen­tra­li­zan­do su aten­ción en Louis Riel, uno de los per­so­na­jes polí­ti­cos más com­ple­jos y con­tro­ver­ti­dos de la his­to­ria cana­dien­se, el direc­tor mexi­cano Matías Meyer ana­li­za los últi­mos días de su vida cuan­do fue con­de­na­do a muer­te por el gobierno de Canadá.

Matías Meyer

Louis Riel (1844 – 1885) ha sido un polí­ti­co cana­dien­se y líder del pue­blo metis, una etnia de ascen­den­cia indí­ge­na y euro­pea. A tra­vés de su actua­ción enca­be­zó dos movi­mien­tos de resis­ten­cia con­tra el gobierno de Cana­dá con el obje­ti­vo de pre­ser­var los dere­chos y la cul­tu­ra de la comu­ni­dad metis. La pri­me­ra insu­rrec­ción acon­te­ció en 1869 exten­dién­do­se has­ta 1870; es en la segun­da de ellas ocu­rri­da en 1885, cono­ci­da como la “Rebe­lión de Sas­kat­che­wan”, que moti­va su deten­ción y que des­pués de ser juz­ga­do por haber come­ti­do alta trai­ción es con­de­na­do a la pena capital.

Esta infor­ma­ción his­tó­ri­ca, que el film ape­nas se refie­re en los tex­tos intro­duc­to­rios que pre­ce­den al rela­to, per­mi­te que el espec­ta­dor pue­da com­pren­der mejor el gra­ve pro­ble­ma emer­gen­te de Riel con el gobierno cana­dien­se. A tra­vés de un esti­lo mini­ma­lis­ta, el claus­tro­fó­bi­co rela­to trans­cu­rre en una oscu­ra cel­da, don­de a lo lar­go de sus tres meses de cau­ti­ve­rio el con­de­na­do dedi­ca su tiem­po a la escri­tu­ra de car­tas y poe­mas como así tam­bién a refle­xio­nes que pasan por su men­te en mate­ria polí­ti­ca, sin dese­char el aspec­to oní­ri­co como asi­mis­mo su con­te­ni­do espi­ri­tual. Asi­mis­mo la narra­ción se ani­ma a tra­vés del inter­cam­bio man­te­ni­do, entre otros, con un sacer­do­te, el car­ce­le­ro y las poco fre­cuen­tes visi­tas de su espo­sa e hijo. Fil­ma­do en blan­co y negro median­te la estu­pen­da foto­gra­fía de Fra­nçois Her­quel, la inten­ción del rea­li­za­dor es que el espec­ta­dor se invo­lu­cre mejor en el derro­te­ro de Riel y empa­ti­ce con su suer­te, sobre todo cuan­do la fecha de su ajus­ti­cia­mien­to se ve varias veces postergada.

El títu­lo de la pelí­cu­la refi­rien­do “al cie­lo tocan­do la tie­rra”, vie­ne al caso cuan­do Riel alu­de a estar comu­ni­ca­do con Dios y que lo que reci­be del mis­mo le per­mi­te trans­cri­bir­lo en su dia­rio; es posi­ble que esas alu­ci­na­cio­nes resul­ten como con­se­cuen­cia del lúgu­bre y minúscu­lo espa­cio de encie­rro que pudo haber afec­ta­do su con­di­ción mental.

Para rea­li­zar el film, Meyer se valió de los dia­rios de pri­sión de Riel y en tal sen­ti­do a tra­vés de su nota­ble inter­pre­ta­ción logra trans­mi­tir muy bien el vía cru­cis del con­de­na­do que tran­qui­la­men­te y sin temor aguar­da lo que el des­tino habrá de depa­rar­le. Aun­que sobria­men­te diri­gi­do, resul­ta inne­ce­sa­ria la esce­na del pre­pa­ra­ti­vo pre­vio a su ahor­ca­mien­to acon­te­ci­do el 16 de noviem­bre de 1885 en la pro­vin­cia de Saskatchewan.

Al fina­li­zar su pro­yec­ción, el film per­mi­te refle­xio­nar sobre el revi­sio­nis­mo his­tó­ri­co del que en los últi­mos años ha sido obje­to Cana­dá. Es así que explo­ran­do la deba­ti­da per­so­na­li­dad de Riel como trai­dor y como héroe, en la era actual no cabe duda que él ha sido víc­ti­ma de la polí­ti­ca colo­ni­za­do­ra empren­di­da por Cana­dá hacia las comu­ni­da­des autóc­to­nas. Jor­ge Gutman