SORRY, BABY. Estados Unidos-Francia, 2024. Un film escrito y dirigido por Eva Victor. 102 minutos.
Una agradable sorpresa depara Sorry, Baby, la ópera prima de la periodista Eva Victor quien obtuvo el premio al mejor guión en el Festival de Sundance. Más allá de la recompensa obtenida, lo cierto es que esta directora demuestra una inusual madurez enfocando la resonancia que adquiere un acontecimiento traumático ocasionado en el pasado.

Naomi Ackie y Eva Victor
Estructurado en cinco capítulos que no están expuestos cronológicamente, el primero de los mismos transcurre en la actualidad donde se observa a Agnes (Eva Victor), una remarcable profesional universitaria viviendo recluída en una zona rural de Massachusetts. Procedente de New York llega a visitarla por un fin de semana su gran amiga Lydie (Naomi Ackie), con quien había participado en los estudios de graduación de la universidad. Tras haber asistido a una comida ofrecida por Natasha (Kelly McCormack) una ex compañera universitaria que siempre rivalizó con Agnes, al regresar a la casa Lydie le hace saber que está grávida; además, estando preocupada por el estado anímico de Agnes, de manera tierna le suplica que no se deje morir.
En el siguiente capítulo, la acción retrocede a la etapa universitaria, donde Agnes, le somete su tesis de PHD en literatura a su admirado profesor y tutor Preston Decker (Louis Cancelmi); el docente elogia el trabajo realizado por ella además de considerarla una remarcable escritora. Sin embargo, esa buena conexión se agrieta en ocasión en que ella es invitada por Decker a concurrir a su casa. Aunque lo que allí acontece no se muestra en pantalla, es evidente que una azorada Agnes ha sido violada. Recibiendo el gran apoyo de Lydie, después de someterse a una revisación con un médico (Marc Carver), ella efectúa la denuncia en la universidad pero como Decker acaba de renunciar a su puesto ninguna medida puede ser adoptada. Si bien Agnes decide atentar contra él finalmente no toma acción alguna al saber que tiene familia.
En los siguientes episodios queda reflejada la manera en que el asalto sexual ha dejado marcadas huellas que gravitan en su existencia así como su deseo de ocultar ante terceros lo acontecido, lo que se evidencia en oportunidad de haber sido seleccionada para integrar un jurado, al que Agnes termina renunciando. Con todo, ella recibe el consuelo y confort de su queridísima amiga, como asimismo de su buen vecino Gavin (Lucas Hedges), con quien mantiene algunos íntimos encuentros. A modo de terapia, una amigable conversación con Pete (John Caroll Lynch), el dueño de un negocio de sándwich, le permite expresar por primera vez su sentimiento de culpa y la angustia que la envuelve.
Sin entrar a relatar su emotivo desenlace, es admirable la forma en que la novel cineasta ilustra las vicisitudes atravesadas por Agnes donde sin recurrir a gruesos trazos de artificial sentimentalismo, entremezcla el drama con la comedia mediante un humor asordinado a través de situaciones naturalmente hilarantes. Además de su guión impecablemente diseñado, la directora demuestra su talento actoral transmitiendo en el personaje protagónico, el temor, la ansiedad, vulnerabilidad y en general su estado emocional como consecuencia del desafortunado encuentro con Decker. En el resto del impecable elenco, mención especial merece la lúcida caracterización que Ackie logra como la abnegada amiga de Agnes, permitiendo empatizar con su cálido y cariñoso personaje.
Sin ser una obra maestra, Sorry, Baby es un film ampliamente satisfactorio a través de la humanidad que destila, lo que permite despertar expectativa en los futuros proyectos que Victor habrá de encarar. Jorge Gutman