Crónica de Jorge Gutman
He aquí la evaluación de 4 películas presentadas en el Festival Fantasia
La Città Proibita (Italia)
En un relato en el que predominan varios géneros muy bien cohesionados, el director italiano Gabriele Mainetti ofrece una de las mejores películas del festival.
La trama comienza en una zona rural de China durante el período en que el país adoptó la política de que un matrimonio no podía tener más que un solo hijo. En ese contexto un padre enseña a sus dos hijitas Yun, la mayor y Mei, la menor, el arte del kung-fu para que en el futuro puedan defenderse en la vida; cuando inesperadamente irrumpe la policía Mei es ocultada de inmediato por su progenitor para demostrar que Yun es su única hija.

De inmediato la acción se traslada unos quince años después en donde en el multiétnico sector de Roma llega la adulta Mei (Yaxi Liu) quien no habiendo tenido noticias de Yun desde que se trasladó a Italia, su propósito es el de reencontrarla. Para ello se dirige al restaurante de Alfredo (Luca Zingaretti) con quien ella había mantenido relaciones; al no ubicarlo se encuentra con su hijo Marcello (Enrico Borello) para que le haga conocer su paradero, aunque él también ignora dónde está su padre como tampoco lo sabe su madre Lorella (Sabrina Ferilli), así como Annibale (Marco Giallini), el maleante amigo del desaparecido Alfredo.
De allí en más y a pesar de que Mei desconoce por completo la lengua de Dante, mediante remarcables escenas de lucha, de manera drásticamente desafiante se las verá enfrentando a un tal Wang (Chunyu Shanshan), que es un explotador de inmigrantes y prostitutas, como así también a quienes se le van interponiendo en el camino. Cuando Mei descubre lo que aconteció con Yun, su sed de venganza es imparable.
Si bien las secuencias de artes marciales que están brillantemente coreografiadas ocupan considerable parte del metraje, las mismas están bien intercaladas en el marco de una tierna historia romántica que involucra a Mei y Marcello.
La excelencia del film se manifiesta en varios aspectos. En primer lugar, es admirable el desempeño de Liu tanto como actriz transmitiendo el profundo sentimiento de hermandad que la anima, como así también por su magnífico dominio de las artes marciales. Asimismo, el guión del realizador escrito con Stefano Bises y Davide Serino acertadamente refleja las dos culturas prevalecientes en el barrio chino de la ciudad eterna que están muy bien captadas por la fotografía de Paolo Carnera.
Con la dinámica dirección de Mainetti, este melodrama familiar nutrido de espectaculares luchas logra que la audiencia asista a un entretenimiento de notable calidad.
Maya donne moi un titre (Francia)
Aquí bien puede aplicarse el refrán de Baltazar Gracián de que “lo bueno si breve, dos veces bueno”. Abordando el género de la animación, en tan solo 62 minutos el veterano realizador Michel Gondry ofrece un cálido y emotivo relato que apela a los sentimientos de la gente adulta como asimismo al de los pequeños espectadores.

Con innegable idoneidad y apelando a una admirable imaginación Gondry vuelca su amor hacia su hijita Maya de 4 años mediante una original fantasía. En esta historia de ficción la niña y su papá no habitan geográficamente en el mismo lugar; en consecuencia a fin de mantener el lazo paternal, le sugiere a Maya que le dé un título para concebir una original historia animada en donde ella será su protagonista.
Es así que mediante cada dibujo animado que el padre elabora empleando papeles recortados y tijera en mano se asiste a varias historias narradas en off por Pierre Niney. El terremoto de Maya en París, la sirena Maya y el tesoro, Maya y los gatos, Maya y los pájaros, Maya policía, Maya y los animales mágicos, son algunos de los cuentos que tanto la niña como la audiencia disfrutan plenamente. A través de los mismos Maya entra en contacto con diversos animalitos como en el caso de unas traviesas ardillas posesionándose de hamacas, peces que hablan, un trío de felinos delincuentes además de entrar en contacto con gigantescos robots.
Mediante una animación artesanal sin apelar a sofisticadas técnicas, Gondry acierta con este encantador relato donde además de la verdadera hija del realizador en papeles secundarios asoman Miriam Matejovsky, la madre de Maya, como asimismo Steven y Anita Matejovsky, sus abuelos maternos.
En síntesis, este tierno, poético y candoroso film de animación imbuido de buen humor, es sin duda el más personal de Gondry ofreciendo un tributo a su adorada Maya.
Cielo (Bolivia-Gran Bretaña)
Aunque se trate de una coproducción, Cielo del realizador español Alberto Sciamma es auténticamente boliviana. Habiendo compenetrado de la cultura prevaleciente en dicho país sudamericano, el esmerado guión del cineasta adopta un clima de auténtica fantasía en donde es necesariamente dejarse llevar por la narrativa impresa por el cineasta a fin de apreciar el sentimiento que anima al relato.

La historia se centra en Santa (Fernanda Gutiérrez Aranda). una niña de 8 años que viviendo en una aldea del desolado altiplano de Bolivia después de haberse tragado un pescado y matado a su malvado padre, celebra esa victoria con su madre a quien inmediatamente mata, poniendo su cuerpo en un barril con salta e iniciando un surrealista viaje; el mismo tiene por objeto revivir a su progenitora que a través de las estrellas del cielo ambas serán conducidas al paraíso permitiendo así que su madre abandone su vida de pobreza. En ese viaje saldrá al encuentro de un cura, un grupo de mujeres indígenas luchadoras lideradas por La Reina (Mariela Salaverry) y muy en especial con un abatido policía (Fernando Arze Echalar), que ve en la niña una suerte de alma gemela.
Si bien en palabras lo descripto pueda resultar extraño, lo cierto es que la trayectoria de dicho periplo impreso de simbolismos e imbuidos de ciertos aspectos teológicos concentran la atención del espectador siempre alerta en lo que sobrevendrá.
La riqueza del film descansa en varios aspectos. Visualmente, es esplendorosa la fotografía de Alex Metcalfe permitiendo que con sus majestuosas imágenes de inusitada belleza, la audiencia se involucre en lo que está presenciando mediante una singular experiencia sensorial. El otro sustancial valor de esta historia radica en la actuación de Gutiérrez Aranda; esta pequeña y extraordinaria actriz consigue transmitir el impacto emocional de una niña tratando de sobrevivir en un ambiente hostil y creyendo que en ese imaginativo paraíso celestial encontrará el lugar más adecuado para ella y su querida madre.
En suma, con la perceptiva dirección de Sciamma en una historia decididamente personal, un irreprochable elenco encabezado por la inigualable Fernanda y un calificado equipo técnico se asiste a una sensible y poética fábula, cuya favorable impresión persiste mucho después de concluida su visión.
Old Guys in Bed (Estados Unidos)
La errónea percepción de que en el crepúsculo de la vida desaparece el amor y la sexualidad, queda desmentida en la realidad tal como lo considera en esta comedia sentimental el multifacético y veterano actor Jean-Pierre Bergeron quien a los 73 años de edad por primera vez se ubica detrás de la cámara en calidad de director.

Basada en su experiencia personal, el guión del novel cineasta enfoca a Paul (Duff MacDonald), un sexagenario historiador de cine gay que para mitigar su soledad intenta conectarse con alguna persona de su misma orientación sexual a fin de estar acompañado y asimismo poder disfrutar del placer dispensado por el sexo. Para lograr su propósito, al no ser ducho de cómo trabar conocimiento en línea, logra el apoyo de su joven sobrina Caitlin (Joan Hart) para asesorarlo.
Consecuentemente consigue conectarse con Bill (Paul James Saunders), un inmigrante húngaro de 70 años con quien después de varios contactos en línea un romance comienza a florecer y en donde el encuentro físico plenamente lo confirma. Sin embargo surgirán inesperados obstáculos para que la esperanza y dicha de Paul se obstaculice.
Confrontando la dura experiencia del rechazo, Bergeron destila en su relato un sabor agridulce a través de un relato sobriamente realizado. Aventurándose en un terreno poco frecuentado por el cine como el de la atracción ejercida en gente de edad madura, se asiste a un tierno relato reflejando que en cualquier etapa de nuestra existencia, la conexión humana de amar y ser amado es un elemento esencial para apreciarr la vida con optimismo.