Empá­ti­ca His­to­ria de Refugiados

TO A LAND UNK­NOWN. Gran Bre­ta­ña-Gre­cia-Dina­mar­ca-Paí­ses Bajos-Ale­ma­nia-Qatar-Terri­to­rios Pales­ti­nos. Un film de Mah­di Flei­fel 105 minutos

El rea­li­za­dor Mah­di Flei­fel naci­do en Dubai y resi­den­te de Dina­mar­ca que cre­ció en un cam­po del Líbano, se ha ins­pi­ra­do para con­si­de­rar uno de los gra­ves pro­ble­mas que afec­tan a la huma­ni­dad. Es así que en To a Land Unk­nown cen­tra su aten­ción en la odi­sea de los refu­gia­dos bus­can­do un lugar en el mun­do don­de poder sobrevivir.

Aram Sab­bah y Mah­mood Bakri

Basa­do en un guión com­par­ti­do con Fyzal Bou­li­fa y Jason McCol­gan, el rea­li­za­dor intro­du­ce a Cha­ti­la (Mah­mood Bakri) y Reda (Aram Sab­bah), dos pri­mos pales­ti­nos que han lle­ga­do a Ate­nas indo­cu­men­ta­dos pro­ce­den­tes del Líbano. Vivien­do en barrios mar­gi­na­les de la ciu­dad, tra­tan de emi­grar para poder lle­gar a Ale­ma­nia y allí ins­ta­lar una cafe­te­ría; sin embar­go, la tarea a empren­der no es nada fácil en la medi­da que para obte­ner fal­sos pasa­por­tes depen­den del tra­fi­can­te Mar­wan (Mon­zer Reyah­nah) que obvia­men­te les exi­ge dine­ro, ade­más del mon­to nece­sa­rio para poder via­jar al país ger­mano. A fin de reu­nir el finan­cia­mien­to nece­sa­rio recu­rren a cier­tas rate­rías como cuan­do en la esce­na ini­cial se los ve arre­ba­tan­do una car­te­ra a una mujer para final­men­te com­pro­bar que sólo había 5 euros.

La situa­ción per­so­nal entre los pri­mos es bien dife­ren­te. Cha­ti­la tie­ne a su mujer Nabi­la (Cha­sem Lena) y un hiji­to de dos años que se hallan en un cam­po de refu­gia­dos del Líbano, con quien se comu­ni­ca por telé­fono y aguar­dan­do que los pue­da traer a Ale­ma­nia con el dine­ro de su tra­ba­jo; muy dife­ren­te es la situa­ción de Reda que no tie­ne fami­lia pro­pia y tra­ta de rege­ne­rar­se de su adic­ción a las dro­gas apo­ya­do por Cha­ti­la, aun­que le resul­ta difí­cil lograr­lo; sien­do ése el úni­co pun­to con­flic­ti­vo que exis­te entre ambos pri­mos, el fuer­te lazo que los une impi­de que la amis­tad resul­te afec­ta­da. El pro­ble­ma se agu­di­za cuan­do Reda des­pil­fa­rra par­te del dine­ro reu­ni­do en la adqui­si­ción de heroí­na que la con­su­me en com­pa­ñía de Abu Love (Moua­laz Alshal­touh), otro per­ti­naz adic­to; para recu­pe­rar par­te de esa suma Reda no tie­ne repa­ros en prostituirse.

El rela­to adquie­re un dis­tin­ti­vo matiz cuan­do ambos salen al encuen­tro de Malik (Moham­mad Asu­ra­fa), un ado­les­cen­te de 13 años, oriun­do de Gaza y sin padres quien tra­ta de via­jar a Ita­lia don­de resi­de su tía (Manal Awad). Es así que Cha­ti­la en su inten­to de ayu­dar al mucha­cho urde un plan en el que par­ti­ci­pa­rá Tatia­na (Ange­li­ki Papou­lia), una afa­ble mujer grie­ga que Cha­ti­la lle­gó a cono­cer, para que ella se haga pasar por la madre de Malik a fin de que él pue­da efec­tuar el viaje.

Sin entrar a deta­llar la pro­se­cu­ción de esta his­to­ria bas­ta anti­ci­par que va adqui­rien­do el tono de un inten­so thri­ller a medi­da que los dos pri­mos para con­se­guir el dine­ro nece­sa­rio, recu­rren a una amo­ral estra­te­gia a expen­sas de terceros.

Imbui­do de un con­te­ni­do huma­nis­ta con una remar­ca­ble direc­ción de Flei­fel y un elen­co de pri­mer nivel enca­be­za­do por las exce­len­tes actua­cio­nes de Bakri y Sab­bah, el film lle­ga legí­ti­ma­men­te a emo­cio­nar, evi­tan­do sen­ti­men­ta­lis­mo alguno. Este dra­ma per­mi­te tes­ti­mo­niar cómo la pobre­za, la des­igual­dad social y las impla­ca­bles gue­rras des­ata­das en varias regio­nes del mundo,obligan a ino­cen­tes per­so­nas a des­pla­za­re en cali­dad de refu­gia­dos; al no tener nada que per­der, están dis­pues­tos a arries­gar­lo todo, como en el caso de los dos pro­ta­go­nis­tas de este som­brío rela­to que dejan­do un sabor amar­go se asi­mi­la a un autén­ti­co docu­men­tal. Jor­ge Gutman