ELEANOR THE GREAT. Estados Unidos, 2025. Un film de Scarlett Johansson. 95 minutos
En un promisorio debut detrás de la cámara la talentosa actriz Scarlett Johansson ofrece una emotiva comedia dramática donde el tema del Holocausto gravita en el seno de la comunidad judía de New York. Sin duda alguna, uno de los principales valores reside en la actuación protagónica de la remarcable veterana intérprete June Squibb quien con sus 94 años de edad deslumbra ratificando una inusual energía que ya había demostrado en Nebraska (2013) y más recientemente en Thelma (2024).

June Squibb y Erin Kellyman
Valiéndose del guión preparado por Tory Kamen, la novel cineasta presenta a Eleanor Morgenstein (Squibb), una nonagenaria mujer estadounidense quien habitando en Florida comparte su vivienda con su gran amiga Bessie (Rita Zohar), una judía viuda de similar edad que sobrevivió la devastadora Segunda Guerra. Eleanor que se convirtió al judaísmo al casarse con su marido judío fallecido, ha demostrado un especial interés en imponerse sobre los detalles del Holocausto vivido por su amiga. La gran amistad se ve interrumpida cuando Bessie fallece y para no quedar sola Eleanor resuelve viajar a New York donde vive su divorciada hija Lisa (Jessica Hecht) con Max (Will Price), su hijo adolescente. La actitud socarrona y un tanto gruñona de la anciana no condice con su hija que mucho la critica y piensa que su mejor vivienda sería en una residencia de ancianos, a la que obviamente Eleanor se opone ya que considera que es dueña de disponer de su propia vida.
La historia cobra impulso cuando la viejita visita un centro de la comunidad judía y circunstancialmente se introduce a integrar un grupo de sobrevivientes del Holocausto. Es allí, donde Eleanor se apropia de la identidad de su fallecida amiga, señalando que es polaca y que como otra de las sobrevivientes de la tragedia nazi comienza a relatar la historia que Bessie le había contado. La forma como transmite ese relato atrae la atención de Nina (Erin Kellyman), una joven estudiante de periodismo, quien experimenta el dolor por la muerte de su querida madre y vive a la sombra de su padre (Chiwetel Ejiofor), un famoso presentador de televisión. Deseando escribir un articulo para el diario de la facultad acerca de lo que le aconteció a Eleanor, le pide a que ella amablemente le cuente detalles más precisos de su triste experiencia sobre el genocidio nazi a la vez que existe la posibilidad para que la anciana relate su vida en el programa televisivo de su progenitor. La relación entre esas dos mujeres se vuelve más estrecha a la vez que queriendo celebrar su tardío batmitzva, gracias al vínculo establecido con el afable rabino local (Stephen Singer), Nina la ayuda para comprar la vestimenta apropiada que deberá lucir para tan importante ocasión. Queda en el espectador la intriga de saber hasta dónde puede perdurar la mentira urdida por Eleanor.
Sin grandilocuencia alguna, en su ópera prima Johansson imprime una narrativa sencilla a la vez que elocuente fusionando la temática de la identidad apropiada con el Holocausto, mediante una muy buena ilustración de la colectividad judía del Bronx neoyorkino.
La directora igualmente demuestra su talento en la conducción de un elenco de nivel superior. A la consagrada composición que la magnética Squibb logra de su personaje se une la notable intervención de Kellyman quien con gran autenticidad transmite la emoción de su personaje en el tierno vínculo mantenido con Eleanor, existiendo entre ambas actrices una inusual química. En otros roles se destaca Ejiofor, en el auspicioso monólogo que su personaje realiza en una de las últimas secuencias.
En suma, la audiencia asiste a un film hondamente conmovedor a la vez que uno siente una gran admiración por Squibb quien con su gran pasión por el cine demuestra que la vejez de modo alguno es un obstáculo para seguir actuando. Jorge Gutman