ONE BATTLE AFTER ANOTHER. Estados Unidos, 2025. Un film escrito y dirigido por Paul Thomas Anderson. 162 minutos
Después de su gran éxito obtenido con Licoricce Pizza (2021), el notable director Paul Anderson brinda en su décimo film One Battle After Another, un efervescente drama político donde su contenido adquiere resonancia actual.

Leonardo DiCaprio
Lejanamente basado en la novela Vineland (1990) de Thomas Pynchon, el cineasta reformula el texto original permitiendo que su visión resulte más sincronizada con la situación que actualmente atraviesa la política de Estados Unidos. Ambientada en ese país en una época indefinida, las primeras escenas muestran a una agrupación de guerrilleros denominada “French 75” que toma por asalto un centro de detención de inmigrantes ubicado en la frontera americana con México para su liberación. Al frente de este comando se halla Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor), una mujer de color revolucionaria, indómita y sensual quien está acompañada por su leal compañero y pareja Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), un especialista en explosivos, y de su hermana Deandra (Regina Hall). De este modo queda ridiculizado y humillado el coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), el director del centro que es un típico representante supremacista de la derecha estadounidense. Es así que en estos primeros minutos de metraje queda claro que la intención de French 75 es el derrocar a un régimen de gobierno autócrata nutrido de policía militar.
Cuando la agrupación prosigue su accionar asaltando un local bancario para lograr su financiamiento, como así también recurriendo a explosiones provocadas para destituir las estructuras de gobierno, la célula se ve amenazada; es así que ha llegado el momento de huir por parte de Bob junto con su pequeña hijita recién nacida, en tanto que su madre Perfidia opta por continuar su senda revolucionaria.
A través de una elipsis, la acción se traslada 16 años después donde Bob, completamente desengañado y adicto a la marihuana y al alcohol vive exilado en Baktan Cross, un pequeño pueblo californiano, junto con Willa (Chase Infinity), la hija de 16 años que tuvo con Perfidia. Esta adolescente atravesando los años propios de su edad es apadrinada por Sergio St. Carlos (Benicio del Toro), un militante de izquierda quien además de ser su entrenador de carate es el buen amigo de Bob. Sin embargo esa aparente tranquilidad se ve seriamente alterada cuando el paranoico Lockjaw, eterno enemigo de Bob, logra dar con su escondite y Willa termina siendo secuestrada. De allí en más el relato adopta el carácter de un thriller dramático donde un aferrado padre realiza lo imposible para localizar y rescatar a su hija apelando a sus camaradas de antaño para que le ayuden en esta misión cuasi imposible, así como Deandra igualmente tratará de reencontrar a su sobrina para protegerla.
La impecable dirección escénica de Anderson constituye el factor más trascendente de este film logrando equilibrar varios géneros, donde el drama se entremezcla con un áspero humor y con el género de acción; en consecuencia, la audiencia contempla una escena decididamente antológica generada por una persecución automovilística en una carretera muy sinuosa.
En el plano actoral, DiCaprio una vez más confirma que es uno de los intérpretes más remarcables del cine actual, reflejando en su personaje los traumas dejados por un pasado que no puede rehuir; en un papel menor pero vital e inolvidable Taylor transmite el propósito de una mujer dispuesta a arriesgar su vida a expensas de dejar a un lado a su familia; la gran sorpresa la brinda la joven Infinity quien en su destacable debut cinematográfico da vida a la chica que no conoció a su madre pero que todo parece indicar que seguirá su mismo camino; aunque un poco excedido, resulta satisfactorio el desempeño del veterano Penn como el implacable racista y narcisista, así como es convincente el noble rol desempeñado por Del Toro. En otros aspectos, el film adquiere relieve con la excepcional banda sonora del músico Johnny Greenwood con la incorporación de varias canciones que se ajustan a las diferentes situaciones que atraviesan sus personajes, destacándose entre las mismas el célebre bolero Perfidia interpretado por Los Panchos, el legendario trío musical mexicano.
Concluyendo, la cautivante y audaz película de Anderson permite reflexionar si acaso los movimientos radicales de izquierda son capaces de solucionar el malestar subyacente de la sociedad americana de la era actual para construir un mundo mejor, dejando abierta la ventana del optimismo. Jorge Gutman