Crónica de Jorge Gutman
CORPS FANTŌMES. Texto: François Édouard Bernier, Dany Boudreault, Maxime Carbonneau, Sébastien David, Christian Fortin, Célia Gouin-Arsenault, Joephillip Lafortune y Matéo Pineault – Edición del Texto: Dany Boudreault. Dirección Escénica: Maxime Carbonneau – Elenco: Quincy Armorer, Paolo Askia, François Édouard Bernier, Dany Boudreault, Sophie Cadieux, Philippe Cousineau, Gabriel Cloutier Tremblay, Sébastien David, Élie Dorval, Francis Ducharme, Christian Fortin, Célia Gouin-Arsenault, Joephillip Lafortune, Charlie Monty y Renaud Soublière – Escenografía: Max-Otto Fauteux – Vestuario: Marie-Chantale Vaillancourt – Iluminación: Julie Basse – Música: Antoine Bédard – Accesorios: Julie Measroch – Coreografía: Jean-Benoit Labrecque — Maquillaje y Peinado: Justine Denoncourt-Bélanger – Duración : 3 horas y 30 minutos. Representación: Hasta el 22 de noviembre de 2025 en el Teatro Duceppe (duceppe.com)
Como segunda producción de la actual temporada la compañía del Teatro Duceppe ofrece una audaz y trascendente obra documentando los avatares de la comunidad LGBTQ de Montréal.

(Foto: Danny Taillon)
En un texto preparado por ocho escritores y con la actuación de 15 intérpretes, se dramatiza lo que aconteció a principios de la década del 90, una época decididamente triste para dicha comunidad donde sus integrantes han sufrido el escarnio de la homofobia imperante; a ello se agrega la lucha emprendida por la igualdad de sus derechos, la represión de la policía aludiendo actuar en nombre de la ley, como asimismo el tremendo impacto provocado por la nefasta epidemia del SIDA.
La historia comienza en 2025 cuando la joven Marion (Célia Gouin-Arsenault) sin haber conocido a su biológico padre Silvain (Francis Ducharme), después de su fallecimiento al recibir sus efectos personales encuentra una caja nutrida de fotos como asimismo una pieza teatral denominada Corps fantômes escrita por Francis Côté (Gabriel Cloutier Tremblay), un reciente graduado de la Escuela Nacional de Teatro; así se impone que su autor es un hombre gay que mantuvo relaciones amorosas con su progenitor. De allí en más tiene lugar la lectura de esa obra en la cual el escritor trata de mantener vivo el recuerdo de los desaparecidos, a través de lo que han vivido en esa época turbulenta donde 17 homosexuales fueron asesinados en Montreal.

Gabriel Cloutier-Tremblay y Francis Ducharme. (Foto: Danny Taillon)
En un ponderable trabajo de edición realizado por Dany Boudreault en el cual fue uno de los autores, es interesante destacar que los integrantes del octeto responsables del guión han efectuado una minuciosa labor de investigación a través de archivos de la época citada complementada con entrevistas a miembros de la colectividad gay y lesbiana, a fin de que la narración adquiera máxima verosimilitud. En consecuencia, esta pieza entremezcla personajes ficcionales con algunos reales donde entre otros se hallan los fundadores de la clínica L’Actuel Michel Marchand (Dany Boudreault) y Réjean Thomas (François Édouard Bernier), la periodista Claudine Metcalfe (Charlie Monty) y el activista Michael Hendricks (Quincy Armorer).

(Foto: Danny Taillon)
En el plano actoral los miembros del elenco despliegan un envidiable entusiasmo mediante una composición irreprochable de sus respectivos personajes; es así que introduciéndose en la piel de los mismos adquieren un óptimo nivel de veracidad a tal punto que el público asistente olvida que están actuando para creer que está viendo a los reales componentes de la comunidad.
Similares elogios merece Maxime Carbonneau quien inmerso en este ambicioso proyecto con su ponderable puesta escénica logra que los movimientos y desplazamientos del elenco sean efectuados cronométricamente contando para ello con la acertada coreografía de Jean-Benoit Labrecque.
El título de esta obra es totalmente pertinente al revivir fantasmagóricamente cuerpos del pasado que hoy día adquieren resonancia actual cuando se contempla que aunque sin el nivel de violencia de antaño, lamentablemente el sentimiento homofóbico aún se mantiene latente. De allí que sea más que bienvenida y oportuna esta remarcable creación colectiva