Crónica de Jorge Gutman
CINEMANIA 2025
El Festival de Films Cinemanía creado en 1995 con el propósito de destacar la importancia de la cinematografía francófona, iniciará su trigésima primera edición en Montreal desde el 4 al 16 de noviembre.

En esta edición se han programado 175 obras de corto y largometraje provenientes de los más destacados festivales internacionales como asimismo habrá numerosos filmes que serán presentados en carácter de primicia internacional, norteamericana y canadiense.
El film de apertura del 4 de noviembre es On Sera Heureux, una producción canadiense de Léa Pool que cuenta con un elenco protagonizado por Mehdi Meskar, Alexandre Landry y Céline Bonnier. Con un guión de Michel Marc Bouchard, la película gira en torno de un joven marroquí exiliado en Quebec que trata de salvar a un refugiado iraní amenazado de ser deportado a su país donde una certera muerte le aguarda.
La muestra será clausurada con la proyección de Les Enfants Vont Bien, film de Francia escrito y realizado por Nathan Ambrosioni con las actuaciones centrales de Camille Cottin, Juliette Armanet y Monia Chokri, que estarán presentes para su exhibición.
El festival considera varios programas competitivos cuyo propósito es el de destacar los nuevos talentos del cine francófono. La competición “Films de Quebec” incluye 10 largometrajes, “Visages de la Francophonie está integtrada con 12 largometrajes, “Documentales con 11 títulos francófonos y “Cortometrajes” con 28 cortos de los cuales 12 son producidos en Quebec.
Siguiendo la tradición anual de considerar la producción cinematográfica de un país de la francofonía, este año es Marruecos el país de honor presentando una selección de atractivos cortos y largometrajes.
La lista completa de la programación con todas las secciones comprendidas, las salas de cine de exhibición, los horarios pertinentes, las numerosas actividades alusivas al festival, así como los artistas invitados puede obtenerse en el sitio festivalcinemania.com
A continuación se comentan dos filmes que se verán en el Festival.
Calle Málaga (Marruecos-Francia-España-Alemania-Bélgica)
Después de su magnífico penúltimo opus The Blue Caftan (2022), la directora marroquí Maryam Touzani retorna en Calle Málaga, su primera película en lengua hispana que resulta altamente satisfactoria.

Calle Málaga
Colaborando nuevamente con su marido Nabil Ayouch, la historia relatada está imbuida de gran melancolía a la vez que cobran notable autenticidad las vicisitudes que atraviesa el personaje protagónico.
La gran actriz española Carmen Maura, anima a la septuagenaria viuda María Ángeles viviendo en su departamento de la calle Málaga, ubicado en el distrito hispano de Tánger. Como mujer independiente y valiéndose por sí misma con su alegría de vida ella se siente plenamente a gusto en ese lugar donde ha pasado la mayor parte de su existencia, desde que sus padres españoles se exiliaron durante el franquismo.
Su diaria rutina se ve alterada cuando recibe con alegría la visita de su hija Clara (Marta Etura), residiendo en Madrid que recientemente se divorció. Sin embargo la dicha de verla es de corto alcance cuando Clara le comunica su decisión de vender la casa donde ella reside, dado que su salario como enfermera no le es suficiente para para superar las dificultades financieras que está afrontando. Es así que le propone mudarse a Madrid y vivir con ella. Decididamente María Ángeles se opone a tal medida y no puede evitar la tremenda frustración que le causa la decisión adoptada por su hija que detenta el título de propiedad, simplemente porque su marido antes de morir la había puesto a su nombre por razones de precaución. En última instancia lo que esta mujer sí acepta es el de vivir en una residencia para gente mayor y por lo tanto ve con gran pena cómo su hija vende sus muebles en un negocio de antigüedades a cargo de Abslam (Ahmed Boulane), un hombre de edad mayor. Con todo, la diligente y astuta mujer después de pasar un par de días en el nuevo domicilio donde no está dispuesta a ser mandada por sus supervisores; teniendo en cuenta que Clara ya regresó a España, abandona el lugar y vuelve a su domicilio en tanto que su departamento aún no está vendido, a la vez que recupera sus pertenencias acudiendo a lo de Abslam.
La tensa relación de María Ángeles con Clara, el vínculo romántico otoñal que emerge entre ella con Abslam y las confidencias que realiza con su amiga monja Josefa (María Alfonsa Rosso), constituyen el eje sobre el que se nutre esta humana historia que aunque predecible, es ciertamente conmovedora y muy bien narrada por Touzani sin acudir a golpes bajos.
Maura transmite maravillosamente la resiliencia de una mujer completamente identificada con su querida Calle Málaga y la comunidad hispana que allí habita; su luminosa presencia y la calidez que otorga a su personaje hace de que la veterana actriz constituya la razón principal de contemplar esta íntima comedia dramática que resalta la importancia de tener en cuenta la opinión y deseos de la gente de la tercera edad. Con una apreciable fotografía de Virginie Surdaj, captando acertadamente los lugares en que transcurre la acción con especial referencia al departamento de María Ángeles, así como la música del hermoso bolero “Toda una Vida” del cubano Osvaldo Farrés, el espectador queda agradecido de haber contemplado esta notable comedia dramática.
L’Inconnue de la Grand Arche (Francia-Dinamarca)
Quien haya visitado París y paseado por el distrito de La Défense seguramente que habrá apreciado la majestuosidad de su gran arco. Precisamente, la génesis de su construcción y las vicisitudes atravesadas por su autor es lo que se vislumbra en este estimable film del cineasta Stéphane Demoustier quien es también el responsable del guión compartido con Laurence Cossé.

L’ Inconnue de la Grand Arche
La historia real que ha sido adaptada del libro de Cosse The Great Arch transporta al espectador hacia comienzos de 1983 cuando el entonces presidente François Mitterrand (Michel Fau) decidió embellecer la luminosa ciudad con una importante obra arquitectónica, el Arco de la Défense. Es así que en el llamado a concurso se presenta el docente y arquitecto danés de mediana edad Johan Otto von Spreckelsen (Claes Bang), cuyo antecedente es el de haber construido su casa y algunas iglesias en su tierra natal; es así que a través de su presentación en la que ilustra una concepción innovadora, resulta el ganador de la competición.
A medida que va diseñando el trabajo al principio cuenta con el apoyo de Miterrand como así también del talentoso arquitecto local Paul Andreu (Swann Arlaud) y del técnico Jean-Louis Subilon (Xavier Dolan). Volcando su pasión en esa tarea, su concepción de lo que él denomina El Cubo (otra denominación del Gran arco) es objeto de ciertos obstáculos; eso es debido a la la inevitable burocracia, como asimismo a ciertos intereses que entran en juego tendientes a alterar el proceso creativo del autor quien sintiendo desolación obtiene el incondicional soporte de su mujer (Sidse Babett Knudsen).
Los detalles de la construcción así como el ferviente deseo del arquitecto de que el diseño de producción no sea objeto de cambio alguno, permite que esta historia magníficamente relatada por Demoustier cobre un nivel de tensión capaz de concentrar por completo la atención del espectador, a partir del momento en que Von Spreckelsen comienza a perder el control de su obra.
Como corolario de este evento histórico, la ironía del destino hace que el excelente arquitecto fallezca en marzo de 1987 sin haber visto su cubo concluido. El trabajo fue completado por el arquitecto francés Paul Andreu siendo Mitterand quien inauguró el Arco de La Défense el 14 de julio de 1989, celebrando el bicentenario de la Revolución de Francia.