Cine­ma­nia 2025 (2)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Comen­ta­rio de 3 pelí­cu­las pro­gra­ma­das en Cine­ma­nia (festivalcinemania.com)

Meteors (Fran­cia)

Con el favo­ra­ble ante­ce­den­te de haber impre­sio­na­do con su ópe­ra pri­ma Petit Pay­san (2017) pre­mia­da con un César, en esta opor­tu­ni­dad el direc­tor Hubert Cha­ruel con­tó con la cola­bo­ra­ción del rea­li­za­dor Clau­de Le Pape ofre­cien­do una bue­na pelí­cu­la ambien­ta­da en el pue­blo rural de Hau­te Mar­nee ubi­ca­do al nores­te de Francia.

La his­to­ria guio­ni­za­da por ambos cineas­tas pre­sen­ta a Tony (Salif Cis­sé), Mika (Paul Kir­cher) y Daniel (Idir Azou­gli), tres ami­gos de lar­ga data, de los cua­les Tony es el úni­co que ha logra­do inde­pen­di­zar­se en su acti­vi­dad labo­ral crean­do una com­pa­ñía de cons­truc­ción. Es asi que a lo lar­go del rela­to fun­da­men­tal­men­te se asis­te al víncu­lo enta­bla­do entre los otros dos mucha­chos de los cua­les Mika se gana la vida con un tra­ba­jo de poca mon­ta y un sala­rio pre­ca­rio en un nego­cio de ham­bur­gue­sas en tan­to que Daniel, inma­du­ro e incon­tro­la­ble, estan­do des­em­plea­do se dedi­ca a con­su­mir alcohol y a cier­tas acti­vi­da­des delic­ti­vas. De todos modos ambos ami­gos que man­tie­nen una inusual code­pen­den­cia sue­ñan con dejar el medio en que viven y via­jar a la Isla Reunion para ins­ta­lar una perre­ra y vivir despreocupadamente.

La situa­ción se alte­ra cuan­do los dos cama­ra­das des­pués de haber­se apro­pia­do de un gato que ha sido gana­dor de un con­cur­so con el pro­pó­si­to de ven­der­lo, pro­du­cen un cho­que con el auto y al com­pro­bar que estu­vie­ron alcoho­li­za­dos, son some­ti­dos a jui­cio. Ante la posi­bi­li­dad de pasar algún tiem­po en pri­sión que­dan libe­ra­dos con­di­cio­nal­men­te con la obli­ga­ción de pro­cu­rar­se un tra­ba­jo esta­ble y lle­var un decen­te tren de vida. Con todo, los hechos se com­pli­can cuan­do Daniel debi­do a su adic­ción alcohó­li­ca pade­ce de cirro­sis de híga­do y su diag­nós­ti­co de vida no es favo­ra­ble a menos que se some­ta a un tra­ta­mien­to de reha­bi­li­ta­ción, lo que él rehú­sa hacer. Asi­mis­mo, el empleo de una ocu­pa­ción esta­ble que le ofre­ce Tony, resul­ta con­tra­pro­du­cen­te dado que el tra­ba­jo trans­cu­rre en un esta­ble­ci­mien­to de resi­duos nuclea­res es alta­men­te noci­vo para la salud.

La sus­tan­cial vita­li­dad del film se mani­fies­ta en la abso­lu­ta natu­ra­li­dad que el trío pro­ta­gó­ni­co vuel­ca en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes en don­de se refle­ja el sóli­do víncu­lo fra­terno de Mika hacia Daniel tra­tan­do de ayu­dar­lo para impe­dir que su vida cobre un fatal desenlace.

Evi­tan­do caer en un melo­so melo­dra­ma, los rea­li­za­do­res obtie­nen una sen­si­ble y emo­ti­va his­to­ria exal­tan­do el ines­ti­ma­ble sen­ti­mien­to que adquie­re la amis­tad fren­te a situa­cio­nes difí­ci­les de superar.

Nino (Fran­cia)

He aquí una de las agra­da­bles sor­pre­sas que nos depa­ra Cine­ma­nia con el entra­ña­ble rela­to que la novel rea­li­za­do­ra Pau­li­ne Loquès trans­mi­te con apre­cia­ble autenticidad.

En un guión que le per­te­ne­ce Loquès cen­tra su aten­ción en un joven pró­xi­mo a cum­plir 29 años que ines­pe­ra­da­men­te se enfren­ta a un hecho per­tur­ba­dor. El es Nino (Théo­do­re Pelle­rin), un pari­sino quien en la maña­na de un vier­nes en el hos­pi­tal al que asis­te para obte­ner unos estu­dios que le fue­ron rea­li­za­dos reci­be la des­agra­da­ble noti­cia que pade­ce un cán­cer de gar­gan­ta pro­vo­ca­do por el virus del papi­lo­ma; cre­yen­do al prin­ci­pio que el diag­nós­ti­co es erró­neo, tras su con­fir­ma­ción Nino debe comen­zar el siguien­te lunes un tra­ta­mien­to de qui­mio­te­ra­pia y radia­ción cuyo efec­to secun­da­rio es el de anu­lar la pro­duc­ti­vi­dad de su semen; para evi­tar este incon­ve­nien­te a fin de que en el futu­ro le pue­da ser nece­sa­rio, se le acon­se­ja acu­mu­lar una can­ti­dad sufi­cien­te de su esper­ma y entre­gar­lo al hos­pi­tal para su con­ge­la­ción, antes de comen­zar su tratamiento.

Con remi­nis­cen­cias del nota­ble film Cleo de 5 a 7 (1962) de Agnes Var­da en don­de la pro­ta­go­nis­ta con gran incer­ti­dum­bre aguar­da un resul­ta­do que podría cam­biar su vida, Loquès minu­cio­sa­men­te rela­ta la tra­yec­to­ria de Nino deam­bu­lan­do por París duran­te ese fin de sema­na, en el que cier­ta­men­te con­fun­di­do no lle­ga a ser capaz de com­par­tir la noti­cia con fami­lia­res y ami­gos. Un encuen­tro tie­ne lugar con su entra­ña­ble madre viu­da (Jean­ne Bali­bar) quien con­ver­san­do con ella acer­ca de su infan­cia quie­re impo­ner­se más de su falle­ci­do padre. Encuen­tros adi­cio­na­les inclu­yen a una anti­gua novia (Cami­lle Ruther­ford), una com­pa­ñe­ra de uni­ver­si­dad (Salo­mé Dewaels), las amis­ta­des que se hallan en la fies­ta de cum­plea­ños sor­pre­sa que le orga­ni­zó su gran ami­go Sofian (William Lebghail), quien es el úni­co que cono­ce su situa­ción, así como la rela­ción cir­cuns­tan­cial esta­ble­ci­da con un hom­bre (Mathieu Ama­ric) que se halla en un refu­gio para gen­te sin hogar.

En el mar­co de una fil­ma­ción flui­da, la rea­li­za­do­ra con­tó con la valio­sa inter­pre­ta­ción de Théo­do­re Pelle­rín lide­ran­do el elen­co. El nota­ble actor cana­dien­se que ya ha dado mues­tras de ser uno de los más des­ta­ca­dos de su gene­ra­ción, magis­tral­men­te regis­tra las diver­sas emo­cio­nes que va expe­ri­men­tan­do su per­so­na­je cap­tan­do la reali­dad que le rodea y tra­tan­do de asu­mir final­men­te una acti­tud posi­ti­va, en la vís­pe­ra de un tra­ta­mien­to que posi­ble­men­te le per­mi­ti­rá sal­var su vida.

En con­clu­sión, la cineas­ta ha logra­do una pelí­cu­la huma­nis­ta y hon­da­men­te sen­si­ble per­mi­tien­do que el espec­ta­dor empa­ti­ce con el deve­nir del per­so­na­je protagónico.

Jeu­nes Mères (Fran­cia)

Una vez más los her­ma­nos Jean-Pie­rre y Luc Dar­den­ne brin­dan un film de hon­do con­te­ni­do social. Su aten­ción se cen­tra en jóve­nes madres sol­te­ras que per­ma­ne­cen en un alber­gue mater­nal ubi­ca­do en las cer­ca­nías de Liè­ge, brin­dán­do­les apo­yo y los recur­sos nece­sa­rios para rein­ser­tar­se a la sociedad.

En un muy bien des­crip­to guión de los vete­ra­nos cineas­tas se asis­te a la situa­ción que atra­vie­san cin­co chi­cas ado­les­cen­tes enfren­tan­do la mater­ni­dad. Jes­si­ca (Babet­te Ver­beek) está muy pró­xi­ma a dar a luz, pero antes quie­re saber de su pro­ge­ni­to­ra bio­ló­gi­ca (India Nair) por­que ella fue dada en adop­ción al nacer, una situa­ción que jamás repe­ti­rá con su pro­pia bebi­ta asu­mien­do la res­pon­sa­bi­li­dad que le cabe como futu­ra madre.

Dife­ren­te es el caso de Per­la (Lucie Larue­lle), recien­te madre de Noe, trtan­do de con­ven­cer a Robin (Gun­ter Duret), el padre de la cria­tu­ra, de cons­ti­tuir una fami­lia aun­que él no acep­ta la idea. Otra de las jóve­nes madres es la ex adic­ta Julie (Elsa Hou­ben) que aguar­da retor­nar a la vida nor­mal jun­to con su pare­ja Dylan (Jef Jacobs quien la apo­ya y desea casar­se con ella. Aria­ne (Janai­na Halloy) es una madre que quie­re ceder en adop­ción a su bebé a fin de que pue­da vis­lum­brar un futu­ro más pro­mi­so­rio, no obs­tan­te la acti­tud nega­ti­va de su alcohó­li­ca madre (Chris­te­lle Cor­nil). Final­men­te se halla Nai­ma (Samia Hil­mi) quien está pre­pa­ra­da a dejar la ins­ti­tu­ción con su cria­tu­ra y rein­cor­po­rar­se a la socie­dad habien­do con­se­gui­do un empleo capaz de sol­ven­tar las necesidades.

Los her­ma­nos Dar­den­ne ya han demos­tra­do en su nota­ble fil­mo­gra­fía, la narra­ción de his­to­rias huma­nas que lle­gan legí­ti­ma­men­te a emo­cio­nar como nue­va­men­te lo rati­fi­can con esta nota­ble y hones­ta cró­ni­ca. Al pro­pio tiem­po es de apre­ciar el acier­to en haber con­vo­ca­do un plan­tel de sóli­dos intér­pre­tes, quie­nes trans­mi­ten abso­lu­ta vera­ci­dad en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes. En esen­cia, el film deja tras­lu­cir un opti­mis­mo que se refle­ja en la últi­ma esce­na coro­na­da musi­cal­men­te con la céle­bre Mar­cha Tur­ca de Mozart.

Acos­tum­bra­dos a ser pre­mia­dos en Can­nes don­de se han pre­sen­ta­do la mayo­ría de sus pelí­cu­las, este año los her­ma­nos Dar­den­ne fue­ron dis­tin­gui­dos con el pre­mio al mejor guión, don­de Jeu­nes Mères par­ti­ci­pó en la sec­ción com­pe­ti­ti­va del pres­ti­gio­so festival.