Crónica de Jorge Gutman
Comentario de 3 películas programadas en Cinemania (festivalcinemania.com)
Meteors (Francia)
Con el favorable antecedente de haber impresionado con su ópera prima Petit Paysan (2017) premiada con un César, en esta oportunidad el director Hubert Charuel contó con la colaboración del realizador Claude Le Pape ofreciendo una buena película ambientada en el pueblo rural de Haute Marnee ubicado al noreste de Francia.

La historia guionizada por ambos cineastas presenta a Tony (Salif Cissé), Mika (Paul Kircher) y Daniel (Idir Azougli), tres amigos de larga data, de los cuales Tony es el único que ha logrado independizarse en su actividad laboral creando una compañía de construcción. Es asi que a lo largo del relato fundamentalmente se asiste al vínculo entablado entre los otros dos muchachos de los cuales Mika se gana la vida con un trabajo de poca monta y un salario precario en un negocio de hamburguesas en tanto que Daniel, inmaduro e incontrolable, estando desempleado se dedica a consumir alcohol y a ciertas actividades delictivas. De todos modos ambos amigos que mantienen una inusual codependencia sueñan con dejar el medio en que viven y viajar a la Isla Reunion para instalar una perrera y vivir despreocupadamente.
La situación se altera cuando los dos camaradas después de haberse apropiado de un gato que ha sido ganador de un concurso con el propósito de venderlo, producen un choque con el auto y al comprobar que estuvieron alcoholizados, son sometidos a juicio. Ante la posibilidad de pasar algún tiempo en prisión quedan liberados condicionalmente con la obligación de procurarse un trabajo estable y llevar un decente tren de vida. Con todo, los hechos se complican cuando Daniel debido a su adicción alcohólica padece de cirrosis de hígado y su diagnóstico de vida no es favorable a menos que se someta a un tratamiento de rehabilitación, lo que él rehúsa hacer. Asimismo, el empleo de una ocupación estable que le ofrece Tony, resulta contraproducente dado que el trabajo transcurre en un establecimiento de residuos nucleares es altamente nocivo para la salud.
La sustancial vitalidad del film se manifiesta en la absoluta naturalidad que el trío protagónico vuelca en sus respectivos personajes en donde se refleja el sólido vínculo fraterno de Mika hacia Daniel tratando de ayudarlo para impedir que su vida cobre un fatal desenlace.
Evitando caer en un meloso melodrama, los realizadores obtienen una sensible y emotiva historia exaltando el inestimable sentimiento que adquiere la amistad frente a situaciones difíciles de superar.
Nino (Francia)
He aquí una de las agradables sorpresas que nos depara Cinemania con el entrañable relato que la novel realizadora Pauline Loquès transmite con apreciable autenticidad.

En un guión que le pertenece Loquès centra su atención en un joven próximo a cumplir 29 años que inesperadamente se enfrenta a un hecho perturbador. El es Nino (Théodore Pellerin), un parisino quien en la mañana de un viernes en el hospital al que asiste para obtener unos estudios que le fueron realizados recibe la desagradable noticia que padece un cáncer de garganta provocado por el virus del papiloma; creyendo al principio que el diagnóstico es erróneo, tras su confirmación Nino debe comenzar el siguiente lunes un tratamiento de quimioterapia y radiación cuyo efecto secundario es el de anular la productividad de su semen; para evitar este inconveniente a fin de que en el futuro le pueda ser necesario, se le aconseja acumular una cantidad suficiente de su esperma y entregarlo al hospital para su congelación, antes de comenzar su tratamiento.
Con reminiscencias del notable film Cleo de 5 a 7 (1962) de Agnes Varda en donde la protagonista con gran incertidumbre aguarda un resultado que podría cambiar su vida, Loquès minuciosamente relata la trayectoria de Nino deambulando por París durante ese fin de semana, en el que ciertamente confundido no llega a ser capaz de compartir la noticia con familiares y amigos. Un encuentro tiene lugar con su entrañable madre viuda (Jeanne Balibar) quien conversando con ella acerca de su infancia quiere imponerse más de su fallecido padre. Encuentros adicionales incluyen a una antigua novia (Camille Rutherford), una compañera de universidad (Salomé Dewaels), las amistades que se hallan en la fiesta de cumpleaños sorpresa que le organizó su gran amigo Sofian (William Lebghail), quien es el único que conoce su situación, así como la relación circunstancial establecida con un hombre (Mathieu Amaric) que se halla en un refugio para gente sin hogar.
En el marco de una filmación fluida, la realizadora contó con la valiosa interpretación de Théodore Pellerín liderando el elenco. El notable actor canadiense que ya ha dado muestras de ser uno de los más destacados de su generación, magistralmente registra las diversas emociones que va experimentando su personaje captando la realidad que le rodea y tratando de asumir finalmente una actitud positiva, en la víspera de un tratamiento que posiblemente le permitirá salvar su vida.
En conclusión, la cineasta ha logrado una película humanista y hondamente sensible permitiendo que el espectador empatice con el devenir del personaje protagónico.
Jeunes Mères (Francia)
Una vez más los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne brindan un film de hondo contenido social. Su atención se centra en jóvenes madres solteras que permanecen en un albergue maternal ubicado en las cercanías de Liège, brindándoles apoyo y los recursos necesarios para reinsertarse a la sociedad.

En un muy bien descripto guión de los veteranos cineastas se asiste a la situación que atraviesan cinco chicas adolescentes enfrentando la maternidad. Jessica (Babette Verbeek) está muy próxima a dar a luz, pero antes quiere saber de su progenitora biológica (India Nair) porque ella fue dada en adopción al nacer, una situación que jamás repetirá con su propia bebita asumiendo la responsabilidad que le cabe como futura madre.
Diferente es el caso de Perla (Lucie Laruelle), reciente madre de Noe, trtando de convencer a Robin (Gunter Duret), el padre de la criatura, de constituir una familia aunque él no acepta la idea. Otra de las jóvenes madres es la ex adicta Julie (Elsa Houben) que aguarda retornar a la vida normal junto con su pareja Dylan (Jef Jacobs quien la apoya y desea casarse con ella. Ariane (Janaina Halloy) es una madre que quiere ceder en adopción a su bebé a fin de que pueda vislumbrar un futuro más promisorio, no obstante la actitud negativa de su alcohólica madre (Christelle Cornil). Finalmente se halla Naima (Samia Hilmi) quien está preparada a dejar la institución con su criatura y reincorporarse a la sociedad habiendo conseguido un empleo capaz de solventar las necesidades.
Los hermanos Dardenne ya han demostrado en su notable filmografía, la narración de historias humanas que llegan legítimamente a emocionar como nuevamente lo ratifican con esta notable y honesta crónica. Al propio tiempo es de apreciar el acierto en haber convocado un plantel de sólidos intérpretes, quienes transmiten absoluta veracidad en sus respectivos personajes. En esencia, el film deja traslucir un optimismo que se refleja en la última escena coronada musicalmente con la célebre Marcha Turca de Mozart.
Acostumbrados a ser premiados en Cannes donde se han presentado la mayoría de sus películas, este año los hermanos Dardenne fueron distinguidos con el premio al mejor guión, donde Jeunes Mères participó en la sección competitiva del prestigioso festival.