SENTIMENTAL VALUE. Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania, 2025. Un film de Joachim Trier. 135 minutos
Una obra de excepcional riqueza es lo que se contempla en Sentimental Value que merecidamente fue distinguida con el Gran Premio en el festival de Cannes de este año. Sin duda alguna, es el film más complejo y acabado del renombrado director noruego Joachim Trier quien en su sexto trabajo llega incluso a superarse, después de que fuera aplaudido en The Worst Person in the World (2021); precisamente esa película que también participó en Cannes obtuvo el premio a la mejor actriz que fue otorgado a Renate Reinsve quien aquí nuevamente actúa en uno de los roles protagónicos..

Renate Reinsve
Lo que distingue a esta comedia dramática es que considera varias temáticas simultáneamente, no obstante que una de las que más sobresale es la dificultosa relación paterno-filial. El guión del realizador escrito con su habitual colaborador Eskil Vogt, introduce en su comienzo a Nora Borg (Reinsve), una exitosa actriz teatral que a veces suele tener pánico antes de salir a escena. Ella es hija de Gustav (Stellan Skarsgård), un septuagenario y prestigioso cineasta que no filmó en los últimos 15 años; este individuo que se alejó de la familia, debido al fallecimiento de su ex esposa Sissel, se rencuentra con Nora, su hija menor Agnes (Inga Ibsdotter Lilieaas) y su hijito Erik (Oyvind Hesjedal Loven). Claramente se evidencia la animosidad de Nora hacia su progenitor por haber dejado el hogar sin tener en cuenta el daño causado, en tanto que Agnes resulta ser más receptiva.
El núcleo central del relato se produce cuando Gustav decide realizar un documental acerca de su madre que se había suicidado cuando él era niño, deseando que Nora la interprete. Al negar de manera rotunda la propuesta de su padre, él procede a reemplazarla con Rachel (Elle Fanning), una popular actriz americana que mucho apreció una película suya que tuvo la oportunidad de ver en una retrospectiva efectuada en un festival de cine de Deauville.
La película que transcurre en gran parte en la vieja casona familiar, a través de flashbacks va constatando la experiencia de varias generaciones de la familia de Nora, mediante una composición que ella realizó durante su infancia como tarea escolar. Así va emergiendo algunas secuelas experimentadas por Nora en su infancia que han motivado a que actualmente persistan efectos traumáticos que la tornan vulnerable. De manera diferente ha sido lo experimentado por Agnes en su infancia y que además de haber constituido su propia familia, como experta historiadora revisando registros de archivo descubre que su abuela fue torturada durante la ocupación alemana en la segunda guerra lo que motivaría su gran depresión y las razones que la indujeron al suicidio.
Con todo, lo más importante de esta historia es que a través de la etapa preparatoria del documental de Gustav, en un encuentro importante con Nora, Rachel llega a determinar la razón por la qué el director había querido que su hija fuese la protagonista.
Ciertamente influenciado por el genial Ingmar Bergman con especial referencia a Persona (1966), Trier con esta fascinante historia imprime un notable realismo psicológico con la creación de climas de gran intensidad y emotividad en su clínica observación de la condición humana emanada del comportamiento de sus principales personajes.
Además de haber logrado una superlativa puesta escénica, el realizador reunió un excepcional elenco. Una vez más Reinsve convertida en la musa de Trier ofrece una maravillosa interpretación como la frágil mujer cuyo suceso teatral no la evita de caer en la depresión; no menos cautivante es la caracterización de Ibsdotter Lilleaas como la mujer capaz de ofrecer un gran apoyo a su angustiada hermana. Por su parte Skaargard con completa ternura compone al padre que intenta dejar con su documental un legado que permita cicatrizar los resentimientos de Nora. Además del trío protagónico, cabe apreciar la remarcable actuación de Fanning, dando vida a la actriz que a medida que va posesionándose del papel asignado por Gustav, termina dudando si le corresponde a ella componerlo.
Como uno de los mejores filmes de cine de autor de 2025 Sentimental Value es decididamente recomendable sin reserva alguna. Jorge Gutman