TROIS AMIES. Francia, 2024. Un film de Emmanuel Mouret. 118 minutos
El conocido realizador que ya consideró los vínculos sentimentales en varios trabajos de su filmografía lo trata nuevamente en Trois Amies analizando las distintas facetas que puede revestir el amor de una pareja.

India Hair, Sara Forestier y Camille Cottin
Ambientada en la ciudad de Lyon la historia presenta a un trío de amigas. Joan (India Hair), que se desempeña como profesora de una escuela de enseñanza media, después de varios años de matrimonio con Victor (Vincent Macaigne) con quien tiene una pequeña hija, siente que ya no está enamorada de él y no se atreve a confesarlo. Cuando se lo manifiesta a su colega y amiga Alice (Camille Cottin), ella le señala que tampoco ama a su marido Eric (Gregoire Ludig) pero a los efectos de mantener la relación conyugal finge quererlo. Llegado el momento en que Joan le manifiesta a su esposo de querer disolver el vínculo conyugal y mantener una amistad, él queda desconcertado ya que la sigue amando e intenta en vano retenerla. La tercera amiga es Rebecca (Sara Forestier), quien es soltera y es la amante de Eric sin que Alice esté al corriente de su infidelidad. Para complicar un poco más la situación, entra en el escenario Thomas (Damien Bonnard), un recién llegado a Lyon que está interesado por Joan aunque sin ser correspondido por ella.
Lo que prosigue se manifiesta a través de varias vueltas de giro en donde los personajes evolucionan de manera imprevisible otorgando la dosis de intriga por saber cómo será resuelto el intríngulis propuesto en el ingenioso guión de Mouret y Carmen Leroi.
Así como lo había reflejado en Les choses qu’on dit, les choses qu’on fait (2020) y Chronique d’une liaison passagère (2022) el cineasta consigue transmitir genuinos sentimientos como asimismo reflexiones sobre lo que es y en qué reside la esencia del verdadero amor; ¿debe prevalecer el apasionamiento como factor capital en la relación amorosa, o bien la existencia de un cálido afecto amistoso puede reemplazar al fuego acallado?
Dejando abierta la respuesta, lo concreto es que mediante una óptica femenina Mouret ha logrado una atractiva historia que a través de las distintas naturalezas que el amor puede asumir, permite que la audiencia empatice con sus personajes; eso en gran parte es debido a la excelente narración del realizador y a su buen elenco en donde se destaca la magnífica química existente entre el trío protagónico.
Dicho lo que antecede queda como balance una comedia agridulce y sin estridencia alguna que si bien simple en apariencia consigue combinar la liviandad de los afectos transmitiendo legítima emoción. En suma, todo ello concurre a que Trois Amies sea ampliamente disfrutable. Jorge Gutman