JAY KELLY. Estados Unidos-Gran Bretaña-Italia, 2025. Un film de Noah Baumbach. 132 minutos. Disponible en Netflix
Aunque Noah Baumbach es un prestigioso realizador que alberga exitosos títulos en su filmografía, su reciente trabajo Jay Kelly no alcanza a impactar.

George Clooney
La historia guionizada por el cineasta y Emily Mortimer se centra en Jay Kelly (George Clooney), un sexagenario actor de cine que goza de gran popularidad. Al punto de concluir su reciente film cuenta con el apoyo de su gran amigo y representante Ron Sukenick (Adam Sandler) y de su publicista Liz (Laura Dern). No estando seguro si le convendrá seguir filmando debido a una crisis existencial que lo envuelve, siente la necesidad de entrar en contacto con su adolescente hija Daisy (Grace Edwards) antes de comenzar sus estudios universitarios; como ella decidió viajar con sus amigas a París para asistir a un festival de jazz, Jay decide hacer lo propio acompañado de Ron y Liz. Asimismo él aprovechará para que desde allí viajer a Toscana porque donde será objeto de un homenaje que le harán por su exitosa carrera profesional de actor.
Sin entrar en ulteriores detalles, el propósito del realizador es el de resaltar el alto precio que puede implicar el goce de la celebridad. Ese es el caso de Jay que habiendo estado permanentemente inmerso en su actuación no alcanza a distinguir su vida personal de la de los personajes que le ha correspondido animar; recién comienza a desenvolverse como un ser común cuando en su viaje a Europa entra en directo contacto con la gente que lo admira.
El problema del film es que se torna monótono en gran parte del mismo, además de introducir situaciones que el cine ha tratado en varias oportunidades, como los pormenores que asisten en el rodaje de un film. A su favor, el buen elenco mitiga dichas objeciones. En el rol protagónico Clooney quien en su vida personal es lo opuesto al personaje que interpreta, transmite acertadamente la postura de un individuo que inmerso en su profesión y satisfaciendo los requerimientos de la industria del cine de Hollywood, ha descuidado su responsabilidad paternal lo que ha motivado la indiferencia de Daisy hacia él como asimismo el distanciamiento de Jessica (Riley Keough), su hija mayor. Con todo, la interpretación que más sobresale es la de Sandler que remarcablemente compone el sentimiento de un hombre que habiendo dedicado intensamente su trabajo atendiendo a Kelly, lo ha hecho a expensas de haber dejado en un segundo plano sus propias necesidades. así como la debida atención a su esposa Lois (Greta Gerwig).
Aunque la película está bien realizada esta es una obra menor del cineasta en la medida que su desigual trama impide generar permanente atención. En suma, sin calificarlo de mediocre, el film no satisface las expectativas que se aguardan de un trabajo proveniente de Baumbach. Jorge Gutman