MOI QUI T’AIMAIS. Francia, 2025. Un film de Diane Kurys. 118 minutos
La vida sentimental de dos renombradas personalidades del cine francés es lo que considera la directora Diane Kurys en Moi qui t’aimais. Sin ser una biografía el film retrata a Yves Montand y Simone Signoret después de más de dos décadas de relación conyugal.

Marina Foïs y Roschdy Zem
Mediante un buen guión de la cineasta escrito con Martine Moriconi, el relato destila el alma de estos consagrados artistas caracterizados por Roschdy Zem y Marina Foïs.
El film transcurre a mediados de la década del 70 en donde Signoret está un poco distanciada de los sets de filmación mientras que la carrera de Montand continúa brillando.
Aunque en un reportaje que en la escena inicial les es realizado por una periodista (Judith Davis), cada uno se expresa con elogios hacia el otro acerca de la carrera profesional, la verdad es que prontamente se comprueba cómo entran a jugar los egos personales generando rivalidad y celos.
Lo más trascendente del film es la difícil relación de la pareja proveniente fundamentalmente del donjuanismo de Montand en donde Signoret tratando de mantener su dignidad tolera a su pesar las infidelidades de su esposo al punto en que a veces ella termina humillándose. Eso conlleva a que se produzcan fuertes discusiones que a la postre concluyen con la reconciliación expresando cada uno el gran amor que los une. En las frecuentes ausencias del popular actor, Simone que es atendida por su fiel ama de llaves Marcelle (Cécile Brune), destina su tiempo para escribir sus memorias; en las mismas hay una referencia a los incendiarios amores de Montand con Marilyn Monroe que tuvieron lugar en Hollywood en la filmación de Let’s Make Love.(1960), pero finalmente decide no mencionar ese hecho a petición de su marido.
Otros elementos del relato ilustran la relación que Signoret mantiene con su hija Catherine (Raphaëlle Rousseau) de su primer casamiento con Yves Allegret, así como los momentos en que en su residencia campestre Yves y Simonea comparten un almuerzo con sus amigos Serge Reggiani (Thierry de Peretti), Jean-Louis Trintignant (Timothée de Fombelle) y su esposa Nadine (Leonor Obeson), como así también en otras ocasiones alternan con Alain Corneau (Sébastien Pouderoux), François Périer (Vincent Colombe) y Claude Sautet (Nicolas Grandhome).
Una de los escenas emotivas del film transcurre cuando Signoret es convocada para protagonizar el bello film Madame Rose (1977) bajo la dirección de Moshe Mizrahi (Yuval Rozman) por la que es premiada con el Cesar a la mejor actriz del año.
Esta historia está narrada por Kurys con sorprendente sobriedad en la que magníficamente refleja el espíritu reinante de una época no exenta de melancolía. Para ello ha contado con dos estupendos intérpretes animando al dúo protagónico. Roschdy Zem refleja cabalmente al infiel seductor que no puede vencer sus impulsos sexuales extramatrimoniales aunque siente que su verdadero amor es Simone; por su parte Marina Foïs destella como la mujer frágil aunque determinada a cualquier sacrificio con tal de mantener incondicionalmente su relación conyugal con su bien amado esposo. Si bien los semblantes de ambos artistas no responden a los de Montand y Signoret poco importa la forma sino el fondo reflejando acertadamente sus sentimientos.
Trasuntando los altibajos amorosos de la mítica pareja Kurys ha conseguido que este nostálgico relato destile un notable humanismo. Jorge Gutman