RESURRECTION. China-Francia, 2025. Un film escrito y dirigido por Bi Gan. 155 minutos
Según como se lo mire Resurrection no solo es un film dificultoso de categorizar sino que deja un tanto descolocado para el que lo presencia como es el caso de quien efectúa esta evaluación crítica. A pesar de su larga duración, una segunda visión deja la impresión de que el director chino Bi Gan, después de haber participado en el festival de Cannes de 2018 con Viaje de un largo día hacia la noche, en este su tercer largometraje intenta homenajear el cine; es así que recurre a reseñar 6 episodios, completamente independientes que transcurren en China durante el siglo XX en el que el talentoso actor chino Jackson Yee es el protagonista de los mismos asumiendo diferentes apariencias físicas.

Una escena del film
En el comienzo del relato se aclara que hay seres que no sueñan y viven eternamente, mientras que hay otros que no renuncian a soñar aunque tengan que morir y que Bi denomina a estos rebeldes con el nombre de “Fantasmer”. Así en el primer episodio (1920) el realizador recurre a una filmación que se asemeja a la del cine mudo donde vemos a Fantasmer (Yee) quien con su rostro monstruoso es perseguido por una mujer (voz en off Shu Gi) con la intención de resucitarlo de su mundo soñador.
En la viñeta siguiente (1940), Fantasmer es un asesino que habiendo perforado el tímpano del oído de sus víctimas es arrestado y torturado por la policía. El tercer segmento (1960) transcurre en un monasterio abandonado donde Fantasmer, es un antiguo monje budista recibiendo la visita de un espíritu. Prosiguiendo a través del tiempo, en la cuarta anécdota (1980) el conocido personaje se vincula con una niña huérfana enseñándole trucos de magia que permitirán quedarse con el dinero de los clientes dispuestos a presenciar el espectáculo. El quinto episodio el de mayor duración y soberbiamente filmado en un único plano secuencia, acontece en la noche del 31 de diciembre de 1999 que es la víspera del año 2000 y asimismo del nuevo siglo; en esa velada que transcurre en un ambiente de mafiosos Fantasmer es un muchacho enamorado de una joven vampiresa (Li Gengxi) que ha resucitado y con quien atravesará momentos de diversión en un karaoke como así también situaciones de brusca violencia. En el breve epílogo, el cineasta retorna al capítulo inicial reafirmando su propósito de rendir tributo al cine.
Ciertamente este film no se distingue por lo narrativo; a través de una estructura completamente fragmentada sus episodios resultan confusos y a veces incomprensibles, por lo tanto se supone que cada espectador tendrá su propia interpretación sobre lo que ha visto. Sus méritos residen en la variedad de estilos empleados por el director apelando a una diversidad de géneros en donde lo que más trasciende es el despliegue visual a través de las imágenes obtenidas por la remarcable fotografía de Dong Jngsong imbuidas de un tono fantástico y por el impecable diseño de producción de Liu Quiang. Si en el marco de la potencial audiencia hay quienes se sientan fascinados por sus indiscutibles recursos técnicos, éste film habrá de complacerles con plenitud.
Finalmente cabe mencionar que la experiencia sensorial de esta película que compitió en el festival de Cannes de este año tuvo que haber cautivado a los miembros del jurado al haberla distinguido con el Premio del Jurado. Jorge Gutman