La Homo­pa­ren­ta­li­dad

DES PRE­UVES D’AMOUR / LOVE LET­TERS. Fran­cia, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Ali­ce Douard. 97 minutos

Basa­do en su cor­to L’Attent (2022), la escri­to­ra y direc­to­ra Ali­ce Douard lo expan­de en su segun­do lar­go­me­tra­je de fic­ción Des pre­uves d’amour, abor­dan­do el tema de la homoparentalidad.

Elia Rumpf

La acción que trans­cu­rre en Fran­cia en 2014, a poco tiem­po de haber­se lega­li­za­do el matri­mo­nio entre dos per­so­nas de igual orien­ta­ción sexual, aun­que en dicha épo­ca esa moda­li­dad no se encuen­tra aún lo sufi­cien­te­men­te arrai­ga­da. En ese con­tex­to el rela­to de la rea­li­za­do­ra, pre­sen­ta a Nadia (Monia Cho­kri) y Céli­ne (Elia Rumpf), dos muje­res de apro­xi­ma­da­men­te 30 años que vivien­do en pare­ja les une un entra­ña­ble amor. Para coro­nar esa unión ambas han deci­di­do ser madres y es así que Nadia se encuen­tra emba­ra­za­da median­te la dona­ción de un esperma.

No obs­tan­te la ale­gría que embar­ga a ambas duran­te la dul­ce espe­ra, hay un obs­tácu­lo que Céli­ne debe supe­rar. Para actuar como madre aso­cia­da de la cria­tu­ra ges­ta­da por su espo­sa, ella tie­ne que ges­tio­nar su adop­ción y para ello una abo­ga­da (Jean­ne Henry) le indi­ca los pro­ce­di­mien­tos que debe­rá seguir; el trá­mi­te per­ti­nen­te con­sis­te en la pre­sen­ta­ción de fotos que demues­tren el víncu­lo que la une a Nadia así como la pre­sen­ta­ción de una quin­ce­na de tes­ti­mo­nios escri­tos en los que cons­te que ella desea ser madre del bebé pró­xi­mo a nacer.

Gran par­te del rela­to está cen­tra­do en los esfuer­zos de Céli­ne por reu­nir esas car­tas en la que una de las mis­mas es la que ella soli­ci­ta a su madre Mar­gue­ri­te (Noé­mie Lvovsky) que es una cele­bra­da pia­nis­ta y a quien no le pro­du­ce mayor entu­sias­mo la posi­bi­li­dad de ser abuela.

Toda la tra­mi­ta­ción rea­li­za­da por Céli­ne y la frus­tra­ción de haber sido una hija que no reci­bió todo el afec­to que ella mere­cía al haber esta­do su madre ausen­te la mayor par­te del tiem­po, crea sen­ti­mien­tos encon­tra­dos sobre cuál será su ver­da­de­ro rol en su pró­xi­ma mater­ni­dad. ¿Podrá expe­ri­men­tar los mis­mos sen­ti­mien­tos que alber­ga Nadia por por­tar el bebé? ¿Lle­ga­rá a ser para la cria­tu­ra una mejor madre que su pro­pia progenitora?

Douard impri­me una com­ple­ta auten­ti­ci­dad a esta pelí­cu­la en la medi­da que se nutre en par­te de su pro­pia expe­rien­cia vivi­da como madre de su hiji­ta que no ges­tó en su vien­tre; es así que acer­ta­da­men­te refle­ja la varie­dad de inquie­tu­des que alber­ga Céci­le como así mis­mo los sen­ti­mien­tos que ani­man a Nadia ya en la eta­pa final de emba­ra­zo don­de lo que más desea es for­jar una indes­truc­ti­ble unión familiar.

Ade­más del guión impe­ca­ble­men­te escri­to y nutri­do de apre­cia­bles diá­lo­gos don­de no fal­tan ins­tan­cias de buen humor, la cineas­ta refuer­za su con­te­ni­do con la remar­ca­ble inter­pre­ta­ción de Rumpf y Cho­kri quie­nes elo­cuen­te­men­te trans­mi­ten la viven­cia emo­cio­nal de sus personajes.

En esen­cia, Douard obtie­ne una remar­ca­ble come­dia dra­má­ti­ca nutri­da de ter­nu­ra al expo­ner cómo el valio­so sen­ti­mien­to de amor de una pare­ja les­bia­na no difie­re del de una hete­ro­se­xual, al igual que tam­bién per­mi­te refle­xio­nar sobre lo que impli­ca la res­pon­sa­bi­li­dad maternal.

Como nota final cabe men­cio­nar que a par­tir de 2021 en Fran­cia la ley ha evo­lu­cio­na­do y es así que en un matri­mo­nio de igual sexo un bebé pue­de tener dos mamás sin nece­si­dad de recu­rrir al lamen­ta­ble trá­mi­te de la adop­ción. Jor­ge Gutman