Cor­to­me­tra­jes de Fic­ción Nomi­na­dos al Oscar 2026

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

The Sin­gers (Esta­dos Unidos)

Basa­do en un bre­ve cuen­to escri­to por Ivan Tur­ge­nev en 1850, el docu­men­ta­lis­ta Sam Davis tras­la­da su con­te­ni­do a la épo­ca actual cen­tran­do su aten­ción en el mági­co poder que adquie­re el arte, cual­quie­ra sea su mani­fes­ta­ción, para enal­te­cer el espí­ri­tu humano.

THE SIN­GERS

La acción se desa­rro­lla en el trans­cur­so de una noche en un modes­to bar don­de se encuen­tran cin­co parro­quia­nos con­su­mien­do bebi­da que a tra­vés de sus ros­tros pare­cie­ra que se tra­ta de per­so­nas soli­ta­rias. La ten­sión ambien­tal ini­cial se ate­núa cuan­do ellos deci­den some­ter­se a una espon­tá­nea com­pe­ten­cia con­sis­ten­te en que cada uno can­te una can­ción y pos­te­rior­men­te deter­mi­nar quién es el mejor.

A tra­vés de una ínti­ma y bien expues­ta narra­ti­va, el rela­to ilus­tra cómo a tra­vés del can­to estos impro­vi­sa­dos par­ti­ci­pan­tes trans­mi­ten lo mejor de sí mis­mos per­mi­tien­do que ese con­cur­so musi­cal don­de poco impor­ta quien final­men­te resul­te gana­dor, abra sus cora­zo­nes para unir­se en un espon­tá­neo y humano abrazo.

Con una expe­rien­cia pre­via en cor­to­me­tra­jes y habien­do sido el pro­duc­tor del Oscar de 2019 Period. End of Sen­ten­ce, Davis con­fir­ma su talen­to en la mate­ria con este con­ci­so docu­men­tal don­de es ade­más res­pon­sa­ble de la foto­gra­fía. Asi­mis­mo, resul­ta loa­ble como ha logra­do reu­nir en su elen­co a Michael Young, Chris Smither, Will Harring­ton, Judah Kelly y Matt Cor­co­ran, quie­nes sin expe­rien­cia pre­via, genui­na­men­te trans­mi­ten las viven­cias de sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes a tra­vés del len­gua­je musical.

A Friend of Dorothy (Esta­dos Unidos)

Sin gran­di­lo­cuen­cia algu­na pero con enor­me sen­si­bi­li­dad el guio­nis­ta y docu­men­ta­lis­ta Lee Knight ofre­ce un mag­ní­fi­co retra­to de una sin­gu­lar amistad.

A FRIEND OF DOROTHY

Des­pués de la muer­te de la ancia­na viu­da Dorothy (Miriam Mar­goy­les) de muy bue­na situa­ción eco­nó­mi­ca, el eje­cu­tor del tes­ta­men­to (Stephen Fray) lee su con­te­ni­do a las dos per­so­nas pre­sen­tes que son su nie­to Scott (Oscar Lloyd) y JJ (Alis­tair Nwa­chuk­wu), un mucha­cho negro de 17 años.

¿Cuál ha sido la rela­ción entre Dorothy y JJ? Todo comen­zó el día en que el mucha­cho acci­den­tal­men­te dejó caer su pelo­ta de fút­bol en el jar­dín de la lon­ge­va. De allí en más nace un víncu­lo entre ambos don­de la ado­ra­ble vie­je­ci­ta encuen­tra en JJ a un ser capaz de revi­ta­li­zar su vida; esa afi­ni­dad es debi­da a que el mucha­cho afi­cio­na­do a la lec­tu­ra y al tea­tro se sor­pren­de obser­van­do la abun­dan­cia de libros así como las pin­tu­ras que ador­nan el living de la due­ña. En su dia­ria visi­ta el joven ate­núa la sole­dad de su anfi­trio­na y goza con la lec­tu­ra de un libro que ella le hace leer, o asi­mis­mo cuan­do ambos dis­fru­tan bai­lan­do en el salón. Esa preo­cu­pa­ción cons­tan­te de JJ por Dorothy así como el inte­rés de ella en incul­car­le el amor al arte y la cul­tu­ra en gene­ral, moti­van que recí­pro­ca­men­te ambos tie­nen algo que ofrecer.

La acti­tud de JJ con­tras­ta drás­ti­ca­men­te con la de Scott cuya visi­ta espo­rá­di­ca a su abue­la lo hace sola­men­te por cum­plir pero sin demos­trar mayor inte­rés por ella. Es así como Dorothy ha encon­tra­do en el joven un amor sin­ce­ro y hones­to que no lo había logra­do de su pro­pia familia.

Con las nota­bles actua­cio­nes de Mar­goy­les y Nwa­chuk­wu, el rea­li­za­dor ha logra­do un entra­ña­ble cor­to­me­tra­je que en poco más de 20 minu­tos sus­ci­ta legí­ti­ma emoción.

Jane Austen’s Period Dra­ma (Esta­dos Unidos)

La cele­bra­da auto­ra bri­tá­ni­ca Jane Aus­ten publi­có en 1813 la céle­bre nove­la Pri­de and Pre­ju­di­ce que es con­si­de­ra­da como la más famo­sa de sus obras lite­ra­rias. Es así como Julia Aks y Ste­ve Pin­der rin­dien­do tri­bu­to a Aus­ten resol­vie­ron rea­li­zar este cor­to­me­tra­je ambien­ta­do en la mis­ma épo­ca y lugar de la nove­la ori­gi­nal, en el que pre­do­mi­na un roman­ti­cis­mo bien calibrado.

JANE AUSTEN’S PERIOD DRAMA

El rela­to pre­sen­ta a la joven Estro­ge­nia Tal­bot (Julia Aks) que está ena­mo­ra­da del señor Dic­kley (Lachian Ta’iuma); cier­ta­men­te el amor es corres­pon­di­do y es así que des­pués de un lar­go noviaz­go el cor­te­jan­te ha deci­di­do que ha lle­ga­do el momen­to de efec­tuar la peti­ción matri­mo­nial; antes de efec­tuar­lo y pasean­do por la cam­pi­ña ingle­sa, él nota que su ama­da tie­ne su ves­ti­do teñi­do de san­gre que ha emer­gi­do entre sus pier­nas. Pen­san­do que su novia está heri­da, de inme­dia­ta­men­te la tras­la­da a su hogar hacien­do saber que ella requie­re de asis­ten­cia médi­ca. Es allí don­de el padre de Estro­ge­nia (Hugo Arms­trong), sus her­ma­nas Labi­nia (Samantha Smart) y Vagian­na (Nico­le Aly­se Nel­son) así como la emplea­da domés­ti­ca (Marilyn Brett), ocul­tos detrás de la puer­ta oyen cómo la joven expli­ca a su novio que la san­gre pro­vino de su perío­do mens­trual; natu­ral­men­te, esa esce­na es deci­di­da­men­te son­rien­te al mos­trar la igno­ran­cia abso­lu­ta de Dic­kley acer­ca de la mens­trua­ción feme­ni­na. Acla­ra­do el equí­vo­co él le pro­po­ne casa­mien­to que ella acep­ta jubi­lo­sa con la con­sa­bi­da ale­gría de su familia.

En esen­cia, aquí se con­tem­pla una sim­pá­ti­ca come­dia que favo­re­ci­da por la flui­da direc­ción, los jugo­sos diá­lo­gos ema­na­dos del guión y la remar­ca­ble quí­mi­ca esta­ble­ci­da entre Aks y Ta’iuma con­tri­bu­yen a que en esca­sos 13 minu­tos de dura­ción, la audien­cia que­de gra­ta­men­te complacida.

Butcher’s Stain (Israel)

Lo que se apre­cia en este cor­to­me­tra­je no es un docu­men­tal pero que bien podría ser­lo al estar nutri­do de la expe­rien­cia per­so­nal del joven rea­li­za­dor israe­lí Meyer Levinson-Blount.

BUTCHER’S STAIN

Des­pués de haber con­clui­do su pri­mer año de estu­dio de cine en la Uni­ver­si­dad de Tel Aviv, el novel cineas­ta tra­ba­jó en un super­mer­ca­do con pos­te­rio­ri­dad a los inci­den­tes de la fatí­di­ca fecha del 7 de octu­bre que le ha ser­vi­do de ins­pi­ra­ción en la rea­li­za­ción de este cortometraje.

La his­to­ria se cen­tra en Samir (Omar Sameer Maha­mid), un ára­be resi­den­te en Israel que tra­ba­ja como car­ni­ce­ro en un super­mer­ca­do. Sien­do suma­men­te efi­cien­te en su tarea, ines­pe­ra­da­men­te es afron­ta­do por la due­ña quien según infor­ma­ción que ella reci­bió le acu­sa de haber des­ple­ga­do en una sala con­ti­gua del local los posters con las foto­gra­fías de los secues­tra­dos por Hamas. Samir nie­ga fir­me­men­te haber sido el autor de lo que se le acu­sa. A pesar del epi­so­dio que pos­te­rior­men­te tie­ne lugar don­de cla­ra­men­te que­da evi­den­cia­da su ino­cen­cia, que­da des­pe­di­do de su empleo.

Aun­que sin juz­gar lo que Levin­son-Blount ilus­tra en su rela­to, lo acon­te­ci­do con Samir es un refle­jo de lo que acon­te­ce en la socie­dad de su país, don­de la dis­cri­mi­na­ción y racis­mo hacia los ára­bes cons­ti­tu­ye un hecho inne­ga­ble de los efec­tos cola­te­ra­les que con­lle­va la tra­ge­dia gene­ra­da por Hamas.

Con la exce­len­te carac­te­ri­za­ción de Maha­mid cuyo ros­tro cla­ra­men­te evi­den­cia la ten­sión de su per­so­na­je por la injus­ti­cia sufri­da, el cineas­ta ofre­ce un remar­ca­ble cor­to capaz de con­cen­trar la per­ma­nen­te aten­ción de la audien­cia, cuya visión cier­ta­men­te se pres­ta para dis­cu­rrir sobre este urti­can­te tema.

Deux Per­son­nes échan­geant de la Sali­ve (Fran­cia-Esta­dos Unidos)

Escri­to y diri­gi­do por Nata­lie Mus­tea­ta y Ale­xan­dre Singh este cor­to­me­tra­je ambien­ta­do en un mun­do dis­tó­pi­co real­men­te sor­pren­de y para ello es nece­sa­rio que el espec­ta­dor deje de lado cual­quier cri­te­rio lógi­co para poder com­pren­der su mensaje.

DEUX PER­SON­NES ÉCHAN­GEANT DE LA SALIVE

El foco cen­tral de la his­to­ria que en su mayor par­te trans­cu­rre en una gran y lujo­sa tien­da depar­ta­men­tal pre­sen­ta a la joven e inex­per­ta Malai­se (Luà­na Baj­ra­mi) de 24 años de edad en su pri­mer día de tra­ba­jo sien­do super­vi­sa­da por la jefa Pétu­lan­te (Auré­lie Boquien). Su pri­me­ra clien­ta es Angi­ne (Zar Amir) una com­pul­si­va com­pra­do­ra que guar­da una man­cha en su ros­tro, aun­que Pétu­lan­te deci­de que sea ella la encar­ga­da de satis­fa­cer sus pedi­dos. Des­de el prin­ci­pio se obser­va cómo Angi­ne por cada ítem que com­pra reci­be en su ros­tro bofe­ta­das y a esa situa­ción absur­da se agre­gan nume­ro­sas otras ins­tan­cias a tra­vés de la rela­ción que se esta­ble­ce entre estos tres per­so­na­jes, con espe­cial refe­ren­cia al víncu­lo ínti­mo gene­ra­do entre Angi­ne y Malaise.

Sin entrar en deta­lles adi­cio­na­les sobre lo que acon­te­ce en ese espe­cial uni­ver­so para­le­lo, el rela­to enfa­ti­za el hecho de que besar­se es tabú y quie­nes lo trans­gre­den son cas­ti­ga­dos mor­tal­men­te. En esen­cia, Mus­tea­ta y Singh tra­tan de efec­tuar una crí­ti­ca a una socie­dad con­tem­po­rá­nea deci­di­da­men­te indi­vi­dua­lis­ta a tra­vés de un dra­ma don­de que­da expues­ta la frus­tra­ción sexual gene­ran­do la repre­sión del deseo en la medi­da que cual­quier infrac­ción de las nor­mas vigen­tes es vio­len­ta­men­te reprimida.

El film nota­ble­men­te rea­li­za­do e impe­ca­ble­men­te fil­ma­do en blan­co y negro es con­vin­cen­te­men­te inter­pre­ta­do por Baj­ra­mi, Amir y Bou­quien así como la sua­ve voz de Vicky Krieps asu­mien­do el rol de narra­do­ra. Cier­ta­men­te, la inquie­tan­te y con­tro­ver­ti­da temá­ti­ca de este cor­to cede paso a la refle­xión con­si­de­ran­do el esta­do de con­vul­sión y vio­len­cia vigen­tes en varias regio­nes de nues­tro planeta.